El Molino

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‘El Molino’, de Mireia Corachán Latorre
Género: ficción
Editorial Loto Azul, 2021 

‘El Molino’ es el título de la primera novela de Mireia Corachán Latorre, publicada por la editorial Loto Azul en 2021, tras su anterior libro de relatos breves ‘Luces de Neón’. ‘El Molino’ habla de la importancia de la memoria. La narración no cree posible vivir sin restaurar el pasado familiar. Es más, parece considerar que el presente de cualquiera de nosotros adquiere sentido tras contar ese pasado familiar como parte intrínseco de nuestra biografía.  

Precisamente esto es lo que le ocurre a la protagonista de la novela. Necesita rememorar la historia familiar para sobrevivir a la tristeza melancólica que desborda su existencia. Una historia familiar encerrada enigmáticamente en un cuadro “resentido a golpe de años y de humo de tabaco rubio”, tal y como se describe en el relato. 

‘El Molino’ se centra en la inquietante interrogación de la protagonista sobre el origen de ese óleo. “La psicóloga me dice que sería bueno buscar una ocupación mientras avanzo en mi recuperación. Es entonces cuando vuelvo a recordar y pensar en aquel óleo. Me intriga todo lo relacionado con él y comienzo a hacer preguntas”, declara la protagonista, cuyo nombre no será pronunciado ni por ella ni por ningún otro personaje a lo largo del libro. Una acertada omisión narrativa, ya que refleja el trauma emocional de la protagonista. 

Mireia Corachán Latorre. Foto: Alba de la Asunción.

Por tanto, para este personaje femenino, preguntarse sobre el origen del cuadro conlleva la angustiosa interrogación sobre su propio origen, de ahí la penumbra psicópata que habita en ella. “He sufrido un brote psicótico (…). Sin anestesia, recibo esas palabras como quien recibe un tiro en la nuca. Deseo morir de pronto, incapaz de asimilar la locura”, confiesa la protagonista tras recibir el duro diagnóstico de la psiquiatra. 

El desarrollo de la trama, de este modo, se concentra en el recuerdo del pasado familiar que retiene el cuadro. Y sólo cuando el pasado es restaurado, al igual que los colores del cuadro, la protagonista puede, como ella misma narra, “sobrevivir a mi propia historia”. 

Portada de ‘Luces de neón’, de Mireia Corachán.

Mireia Corachán Latorre estructura la obra en dos épocas que transcurren paralelamente, sin intromisión enunciativa:  la de la protagonista desde el 2002 hasta el 2003, y la de sus antepasados entre 1934 hasta la posguerra. Tiempos paralelos que avanzan precipitadamente para confluir en el decadente caserón, llamado El Molino –de ahí el título de la novela- donde el presente y el pasado familiar se congregan en una liturgia redentora. “La vida y la muerte, el presente y el pasado, el resplandor y la destrucción, todo gira en la rueda de la vida. Por los siglos de los siglos”, tal y como relata en el último capítulo. 

En ‘El Molino’, al igual que en su anterior libro ‘Luces de Neón’, la cultura cinematográfica se cala por los poros de la escritura de Corachán. No a través de citas de relatos cinematográficos, sino por el estilo visual de narrar y estructurar la novela. De este modo, el lector es atrapado en una lectura marcada por un ritmo ágil, por un tono expectante hacia la trama, por una narración donde los sucesos predominan sobre la descripción de los sentimientos.  

Cubierta de ‘El Molino’, de Mireia Corachán Latorre. Editorial Loto Azul.

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