El cabaret revive esta Navidad

Variedades Selectas, de Shomsow
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 14 de diciembre de 2019 al 11 de enero de 2020

El teatro tiene otras muchas máscaras, ademas de la risueña de la comedia y la afligida de la tragedia. Desde los orígenes de las artes escénicas, teatreros y cómicos crearon una serie de piezas ligeras cuyo objetivo no era conmover o hacer pensar, sino puro divertimento. Liberar por un rato al atribulado pueblo de sus miserias cotidianas. Una mezcla de humor más o menos grueso, que solía incluir una crítica mordaz a los abusadores poderosos, erotismo más o menos explícito, aliñado todo ello con música, bailes y otros vistosos ingredientes.

Teatro burlesco (burlesque), teatro de variedades, music hall, vodevil, revista…y cómo no, el cabaret. Un género que alcanzó su cima en la Alemania de la República del Weimar, en los albores del nazismo, magistralmente retratado por Bob Fosse en su mítico filme. Durante los setenta y ochenta vivió un momento dulce en Valencia, con salas dedicadas en exclusiva a difundirlo como Belle Epoque, aunque con el tiempo y los nuevos hábitos de ocio ha languidecido.

Carmen Cardo y Annie Tebar en ‘Variedades Selectas’. Imagen cortesía de Shomsow.

Estas Navidades el cabaret revive en toda su plenitud con ‘Variedades Selectas’,  que presenta Sala Russafa los sábados en sesión golfa del 14 de diciembre al 11 de enero. Un montaje de la compañía valenciana Shomsow que brinda un homenaje a este género en un viaje que recorre sus momentos icónicos de la mano de dos veteranas vedettes, Carmen Cardo y Annie Tebar, junto a Carlos Bosch y Pascual Peris, creadores del espectáculo, coreógrafo y diseñador del vestuario, respectivamente.

«¿Cabaret en Navidades? ¿Por qué no?», dice Peris. «Tal y como están las cosas tenemos muchos temas que satirizar y, aunque nuestro espectáculo es esencialmente lúdico, como artistas debemos involucrarnos y dejar oír nuestra voz, siempre desde el humor, claro».

Al cabaret se le puede achacar una visión machista, pero Shomsow da la vuelta a la tortilla y las dos protagonistas son quienes llevan la batuta. “El papel de maestro de ceremonias en el cabaret tradicionalmente ha estado representado por un hombre», dice Peris. «Nosotros hemos querido ir un poquito más allá, no nos quedamos en que las mujeres sean sólo sinónimo de belleza o protagonistas de números musicales. Queremos que realicen el contacto directo con el público, que sean ellas quienes conduzcan la pieza e interactúen con los espectadores, que disfruten del poder para hacer esa pequeña crítica social propia del género”. 

Carmen Cardo y Annie Tebar en ‘Variedades Selectas’. Imagen cortesía de Shomsow.

Sobre el escenario aparece una enorme maleta. De ella van brotando recuerdos e historias mientras se desarrolla la acción y las protagonistas exhiben las creaciones de Peris, prendas que son símbolos de distintos momentos y espacios míticos. Las actrices interactúan con el público desde el principio y sin abandonar la escena hacen hasta diez cambios de vestuario, uno por número, transformándose para simbolizar los distintos palos, épocas y estilos de un género que siempre se ha caracterizado por la desinhibición, la frescura, la fantasía y el humor para liberar al público de su rutina cotidiana.

 ‘Variedades selectas’, una irónica alusión gastronómica a los embutidos y fiambres, es el segundo montaje de la compañía valenciana Shomsow,  cuyos miembros son referentes de la boyante escena cabaretera en la Valencia de los ochenta cuando las tensiones de la Transición incitaban a escapar de la realidad.  Todos los integrantes de la compañía cuentan unos 55 años y sus montajes son un lujo y un goce para ellos que pueden permitirse gracias a sus respectivas profesiones vinculadas al arte dramático. «En vez de un viaje o crucero, hacemos un montaje», dice Peris.

Carmen Cardo y Annie Tebar en ‘Variedades Selectas’. Imagen cortesía de Shomsow.

Durante una hora y media que se hace corta, Cardo y Tebar despliegan un auténtico tour de force sobre el escenario demostrando que las mujeres de mediana edad son capaces de aportar su carácter, humor y sensualidad a un género que se transforma a lo largo de la historia sin perder nunca su esencia: la alegría.

“En sus primeros años en París y Berlín el cabaret era un espectáculo de crítica social, no los barrocos números de revista que vinieron después», cuenta Peris. «Lo que cada día publicaba la prensa, los actores y showman de la época lo ridiculizaban y lo caricaturizaban por la noche en los clubs”. ‘Variedades Selectas’ se aproxima a ese modelo de cabaret original, al margen de las grandes producciones. “El nuestro es un cabaret intimista, lleno de humor y amor. Hacemos guiños a la actualidad, pero con mucha autoparodia porque no buscamos una arenga, queremos que esto sea una válvula de escape, que nosotros como el público lo pasemos muy bien. Los jóvenes se asombran ante algo que no conocen y les gusta, y los mayores complacen su nostalgia por el pasado».

Así, durante hora y media desfilan por el escenario historias y personajes del corrillo artístico que animaba los cafés cantantes, salas de fiesta y teatrillos, desde el Circo Chino de Manolita Chen, en la España de posguerra, a las bambalinas de Broadway o los casinos insomnes de Las Vegas.

Carmen Cardo y Annie Tebar en ‘Variedades Selectas’. Imagen cortesía de Shomsow.

Bel Carrasco

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