DocsValència

#MAKMAAudiovisual
DocsValència, espai de no ficció
V Festival Internacional de Cine Documental
Sede principal: Cines Lys
C / Passeig de Russafa, 3. València
Del 28 de octubre al 6 de noviembre de 2021

“Estamos más abiertos que nunca a derribar fronteras”, proclamó Pau Montagud, director, junto a Nacho Navarro, de DocsValència, que celebra su quinta edición a lomos de ese espíritu de apertura que se vislumbra desde el mismo cartel que lo anuncia. Con unas grandes letras en rojo componiendo la palabra ‘Open’ (Abierto), por cuya ‘O’ se asoma un joven en busca de las 27 películas documentales que integran la programación de este año, el Festival Internacional de Cine Documental viene cargado del oxígeno que le faltó a la anterior edición por culpa del confinamiento.

Tanto es así, que DocsValència abre sus puertas al cine internacional dotando por primera vez con un premio al mejor trabajo de la sección Global Docs, en la que compiten cinco películas: ‘A new shift’, del checo Jindrich Andrs; ‘Butterfly’s dream’, del polaco Jaroslaw Szmidt; ‘Once upon a time the west…of Africa’, del francés Romain Potocki; ‘The other side of the river’, de la alemana Antonia Kilian, y ‘Voce nao e um soldado’, de la brasileña Maria Carolina Telles.

Además, bajo ese influjo de aportar nuevos aires al festival, incluye un apartado dedicado a la mujer con ‘Dones a quadre’, dando cabida al cine protagonizado por mujeres mediante la proyección de otros cinco largometrajes, entre los que destaca el “multipremiado” (Montagud) ‘Ninosca’, del sueco Peter Torbiönsson, o ‘Lovemobil’, de la alemana Elke Margarete Lehrenkrauss, que viene a poner el foco en las prostitutas que trabajan en viejas caravanas situadas en lugares inhóspitos.

‘Ninosca’, de Peter Torbiönsson. Imagen cortesía de DocsValència.

Apertura igualmente del festival a la gran pantalla de la mano de los Cines Lys, que ofrece su espacio para colocar al documental junto a títulos de ficción como ‘El buen patrón’ (Fernando León de Aranoa), ‘Madres paralelas’ (Pedro Almodóvar) o ‘Maixabel’ (Icíar Bollaín). “Es un estereotipo que pesa sobre el documental de que no es rentable, cuando es un cine necesario”, subrayó Montagud, que insistió en resaltar el auge del documental como género “de agitación social y cinematográfica”.

Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura, se sumó a esa necesidad del documental como género abierto a otras formas de ver la vida: “Nos ayuda a formar cierto espíritu crítico”, apuntando en este sentido que se trata de un cine en el que “no todo es denuncia, sino que sirve a su vez para abrir nuestra mirada”. De nuevo la apertura como eje vertebrador de la quinta edición de un festival que dispone de su DocsLab, o laboratorio de proyectos que cuentan con un premio de 5.000€ otorgado por À Punt Mèdia, para el desarrollo de un documental a modo de fertilizante que nutra la industria del audiovisual valenciano. De los 41 proyectos presentados, se han seleccionado diez para su realización.

Lobster soup
Fotograma de ‘Lobster soup’, de Pepe Andreu y Rafa Molés. Imagen cortesía de DocsValència.

‘Lobster soup’, de Pepe Andreu y Rafa Molés, vencedora de la cuarta edición virtual de DocsValència y que tuvo su germen en ese laboratorio del festival, será la encargada de inaugurar la presente edición el jueves 28 de octubre, en los Lys. Sus propios autores se refirieron al documental como “una película valenciana que pasa en Islandia”, con el tema del turismo como telón de fondo. Turismo que viene a agitar una apacible comunidad, donde se consume esa sopa de langosta que da título al largometraje, y por la que se da a conocer para ¿desgracia? de sus lugareños.

Fotograma de ‘No somos nada’, de Javier Corcuera. Imagen cortesía de DocsValència.

El documental ‘No somos nada’, de Javier Corcuera, también fue destacado por los responsables del festival. Se trata de una película en torno a la última gira de la banda punk La Polla Records, con su vocalista Evaristo Páramos reviviendo los 40 años de historia de la cañera formación vasca, quien, entre otras cosas, proclamó: “Maldita burguesía, maldita sociedad, odio el dinero y cobro por tocar”. La Polla Records, más que abriendo de par en par DocsValència, tirando la puerta abajo para que el espíritu del festival resuene a los cuatro vientos.

“Visibilizando historias reales movilizan la reflexión”, señaló Montagud, con respecto a unas películas documentales que serán igualmente presentadas en sus secciones Panorama, dedicada al documentalismo español, donde figura ‘No somos nada’ o ‘Non dago Mikel’, de Amaia Merino y Miguel Ángel Llamas, sobre el joven desaparecido Mikel Zabalza, tras ser detenido por la Guardia Civil en la convulsa sociedad vasca de los 80, y en la sección Mirades, con documentales de producción valenciana.

Fotograma de ‘No hay nadie’, de Rafa Cruz y Gonzalo Gurrea. Imagen cortesía de DocsValència.

Los cinco trabajos que competirán en este apartado local son: ‘No hay nadie’, de Rafa Cruz y Gonzalo Gurrea; ‘Me voy. Me voy’, de Paula Giménez; ‘La palabra maldita’, de Javier Álvarez; ‘Efest’, de Begoña Tello y Gabriel Cobos, y ‘Arcadeología’, de Mario-Paul Martínez. “El abanico narrativo y temático es muy abierto”, precisó Montagud, en relación con el posible hilo conductor que atraviesa la programación de DocsValència. Eso sí, advirtió, “se nota un cambio en el tono, que es más optimista y propositivo”.

Para seguir alentando el crecimiento del género documental y, con él, del propio festival, Pau Montagud se refirió a un hecho de trasfondo sociológico: “Para respetar al otro hay que respetar las diferencias y DOCS es lo que ofrece”, trayendo a colación lo sucedido en Afganistán, donde los talibanes han vuelto por sus fueros, tras la espantada norteamericana y el silencio de la comunidad europea. “Han vuelto para hacer lo mismo que en el pasado, solo que ahora hay gente grabándolo, y en eso radica el poder del documental”, concluyó.

Cartel de DocsValència 2021, obra de Kike Correcher.