Depalo, al arte por el reciclaje

Sombras del tiempo, de Depalo
Galería 9
C / Conde Salvatierra, 9. Valencia
Hasta el 8 de abril de 2017

“Los vertederos son un tesoro”. Paloma Corts Navarro, que a la hora de crear utiliza el sobrenombre de Depalo, lo dice porque de ahí extrae la materia prima con la que construye su obra. “Ya tengo incluso a un montón de gente que me trae objetos que se encuentra por ahí”. Objetos que luego ella trabaja con sumo cuidado, transformándolos en piezas que protagonizan diversos escenarios. En ellos, la figura humana comparece a modo de habitante de un mundo dominado por el paso del tiempo, las sombras y la fragilidad existencial. Óxidos, colores terrosos y apenas color, para montar escenas cotidianas llenas de vida realizadas con objetos muertos.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

“No utilizo plásticos, no me gustan, sino madera, vidrio, hierro, elementos que se van degradando, y cuanto más viejos y corroídos, mejor”. El Huerto de San Mauro en Rocafort es el vertedero que tiene más a mano (“cerca de mi casa”), pero hay otros “tesoros” que visita cuando viaja: por ejemplo, Ibiza o Isla Mauricio. “En Ibiza, por aquello del salitre del mar, las cosas se degradan mucho y en un año te puedes encontrar piezas de barco que utilizo en una de mis obras”. Se refiere precisamente a Barco, una de las 33 obras que muestra en la Galería 9.

De Isla Mauricio se trajo una tela roja igualmente presente en uno de sus trabajos, de los que se halla ausente el color. “Apenas lo utilizo, pero sí es cierto que en Niña con vestido rojo lo incorporo; creo que voy a empezar a meter más color”, dice. De momento, dominan los óxidos, ocres y tonos apagados que adquieren volumen con la luz vertida en sus cajas expositivas, para dotar de sombras el conjunto. Y así, Sombras del tiempo, es como titula su obra, que la propia artista explica así: “Sombras del tiempo nace a partir de elementos apartados y desechados de nuestra vida cotidiana”.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

De esos elementos habla como si fueran personas, con las que se confunde e incluso funde en sus diversas piezas. “En mi web tengo un par de textos que hablan del olvido y la transformación”. Y del olvido dice: “Te apartaron de lo cotidiano porque ya habías pasado el ciclo de vida útil y te convirtieron en desecho, en abandono”. Un abandono que luego restituye mediante la transformación: ”No hay abandono ni muerte mientras te siga recordando”. Es así como trabaja Depalo: convirtiendo objetos muertos en piezas llenas de vida.

No es Mary Shelley creando a Frankenstein, pero también sus criaturas realizadas a base de collages recobran una vitalidad que se daba por finiquitada. De ahí la pertinencia de sus cajas iluminadas, “provocando la proyección de lo más íntimo de cada historia. Es la sombra la que nos cuenta”. Y lo que nos cuentan todas esas sombras, que parecen extraídas de la cueva de Platón, es que sólo a través de la representación llegamos a saber algo de nosotros mismos. Depalo acude a esos cementerios de cosas muertas, se las lleva a su estudio para devolverlas a la vida mediante su acto creativo.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

“Algunos seguro que tienen más de 40 años”. Se refiere, por ejemplo, a una botella de vidrio completamente deformada, cuya transformación se debe a las inclemencias del tiempo que ha ido doblegando su testaruda forma original. Y aunque la materia prima le sale barata (“del vertedero de cerca de mi casa he sacado tres exposiciones”), el procesado posterior es el que encarece su trabajo. “Los pegamentos que utilizo son carísimos para lograr que el hierro se mantenga unido”. Lo mismo sucede con el enmarcado de las cajas, que permite un mayor aguante de las piezas “porque entra menos aire y están más protegidas”.

Sus figuras impersonales, incluso frágiles debido al ligero papel que las soporta, contrastan con la pesadez de esos materiales oxidados o degradados por la incruenta climatología. El globo, por ejemplo, lo sostiene una de esas figuras livianas, ajena al peso que soporta dado que se trata de una antigua pala oxidada. Paradojas como ésta atraviesan la obra de Depalo, integrada a partes iguales por la mortandad y una jovialidad creativa que viene a restituir el doloroso paso del tiempo: “Mientras te miro reconozco que en tu materia inerte aún existes, aunque quisieran acabar contigo y te dieran por muerto”. ¿Habla la artista de un objeto, de un ser querido? La respuesta, en la Galería 9 hasta el 8 de abril.

Obra de Depalo.

Obra de Depalo. Imagen cortesía de Galería 9.

Salva Torres

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