Danza de seducción y cortejo

‘Dirty Dancing’
Filmoteca d’estiu. Jardine del Palau de la Música de Valencia
Días 25 y 27 de agosto
Teatro Olympia. C/ San Vicente Mártir, 44 (Valencia )
A partir del 1 de septiembre
Jueves 27 de agosto de 2020

Los jóvenes de las tres últimas generaciones han soñado vivir un idilio estival como el de los protagonistas de ‘Dirty Dancing’, un clásico del cine romántico y musical de 1987 dirigido por Emile Ardolino. Una versión contemporánea de ‘Romeo y Julieta’ sin duelos ni sangre pero con bailes sugerentes y música a mansalva. El tristemente desaparecido Patrick Swayze y Jennifer Grey, en plena forma juvenil y estado de gracia entablan una explosiva simbiosis estética y erótica. Una danza de cortejo y seducción  que conmueve al espectador.

En el verano de 1963,  de vacaciones familiares en el lujoso hotel Kellerman’s en las Catskill Mountains de Nueva York, Baby descubre una desenfrenada fiesta en el área de empleados. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, se lanza a descubir un mundo inédito para ella tras conocer al atractivo profesor de baile Johnny Castle.

Esa tórrida historia de amor llega por partida doble estos días también tórridos climáticamente hablando a Valencia. En la gran pantalla y en el escenario. Los días 25 y 27 de agosto, en la Filmoteca d’estiu y, a partir del 1 de septiembre, en el Teatro Olympia.

Fotograma de ‘Dirty Dancing’. Filmoteca d’estiu de Valencia.

Estrenada en agosto de 1987 en los Estados Unidos, ‘Dirty Dancing’ se convirtió de inmediato en un fenómeno romántico, musical y adolescente por sus números musicales y una banda sonora que fue de las más vendidas de la historia. El tema principal ganó el Óscar y un Globo de Oro. En España fue la película más alquilada en los videoclubs.

El guión de Eleanor Bergstein aborda temas como las diferencias sociales o la diferencia de edad en una relación, además de plantear abiertamente el aborto, un asunto espinoso en los años sesenta. «Lo que distingue ‘Dirty Dancing’ de otras películas de este tipo es que los protagonistas parecen personas reales en vez de actores», dice el crítico cinematográfico Jonathan Rosenbaum. «La trama gira alrededor de las diferencias de clase entre los clientes y el personal de un complejo vacacional, tratadas con una sensibilidad y una visión satírica sorprendentes».

Fotograma de ‘Dirty Dancing’. Filmoteca d’estiu de Valencia.

«No es otra estúpida película de los ochenta de bailes», puntualiza la periodista británica Hadley Freeman. «Es un recordatorio de la importancia del aborto legal. Y un tratado de sexualidad femenina en el que todo se observa desde el punto de vista de Baby». La película es toda una declaración de intenciones sobre la sexualidad femenina. Y es que queda claro que desde el primer momento en que Baby ve a Johnny, se siente atraída por él. «Lo que quiere Baby es acostarse con Johnny. Y no es extraño que a ninguno de los hombres ejecutivos de MGM les gustara el guión ni que acabara produciéndola una mujer, porque ‘Dirty Dancing’ es una película sobre la sexualidad femenina. En particular la parte física de la sexualidad femenina, y la excitación y las complicaciones que eso comporta», asegura Freeman en su libro ‘The Time of my Life’.

Escena del musical ‘Dirty Dancing’. Foto de Alberto Díaz por cortesía del Teatro Olympia.

Por otra parte, a partir del 1 de septiembre el Teatro Olympia presenta la versión teatral de la productora Letsgo protagonizada por el valenciano Dani Tatay en el papel de Johnny Castle. Bajo la dirección de Federico Bellone, la guionista del mítico filme, Eleanor Bergstein, ha sido la responsable de la adaptación teatral del musical.  Su puesta en escena en el teatro mantiene la esencia original y ha permitido a la autora añadir más escenas, que ayudan a entender mejor el entorno sociocultural de la época, así como  canciones que habían quedado fuera de la banda sonora original.

El espectáculo vuelve a los escenarios tras su exitoso recorrido por 31 ciudades españolas durante la pasada temporada que culminó, en 2018 con récord de cifras. El musical ‘Dirty Dancing’ llevó a cabo cerca de 700 representaciones y disfrutaron del show más de 600 mil personas.

El actor valenciano Dani Tatay da vida al inolvidable personaje de Johnny Castle y la actriz Sara Ávila interpreta a Baby. En su gira por España el show cuenta con música en vivo que se vuelve cómplice de los personajes y crea una provocadora atmósfera. En el espectáculo se puede disfrutar de la versión original de las canciones de la película, entre las que destacan: Hungry Eyes, ¡Hey! Baby, Do you Love Me? y la galardonada con el Oscar (I’ve Had) The Time of My Life.

Escena del musical ‘Dirty Dancing’. Foto de Alberto Díaz por cortesía del Teatro Olympia.

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