Caja Cantabria

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‘Cum Tempore’
Artistas: Arancha Goyeneche, Carmen Anzano, Celestino Cuevas, Chelo Matesanz, Ciuco Gutiérrez, Concha García, Emilio González Sainz, Enrique Gran, Esteban de la Foz, Fernando Bermejo, Gloria Torner, Jesús Otero, Joaquín Martínez Cano, Jorge Rojo, José Cobo, José Gallego, José L. Mazario, Juan M. Moro, Juan Navarro Baldeweg, Juan Uslé, M.ª Antonia Sánchez Escalona, Manuel G. Raba, Martín Carral, Ouka Leele, Pablo Hojas Cruz, Pilar Cossío, Ricardo Cavada, Roberto Orallo y Santos Montes.
Comisariado: Gerardo López
Sala de exposiciones CASYC (Centro de Acción Social y Cultural)
Fundación Caja Cantabria
Tantín 25, Santander
Hasta el 30 de mayo de 2026

“El tiempo corre y silenciosamente envejecemos; igualmente huyen los días sin que ningún freno los detenga”, sentenció el poeta romano Ovidio, de cuyas palabras parece hacerse eco la Fundación Caja Cantabria en su exposición ‘Cum Tempore’, que acoge en su sala expositiva CASYC (Centro de Acción Social y Cultural).

Se trata de una extensa muestra que recoge parte de la amplia colección que la institución ha ido atesorando a lo largo del tiempo, presentando para la ocasión un conjunto selectivo de obras de artistas cántabros, abordan diferentes estilos, técnicas y temáticas.

‘Cum Tempore’ recoge más de treinta obras entre pinturas, esculturas y fotografías, a las que se suman las artes decorativas. Este último apartado puede sonar extraño, más aún, conociendo la naturaleza de estos elementos ornamentales, ya que hablamos de cinco relojes de sobremesa traídos desde el castillo de Santillana del Mar (Cantabria), que datan de los siglos XVIII y XIX.

Reloj de sobremesa estilo imperio en forma de templete del siglo XIX, en la exposición ‘Cum Tempore’ de Fundación Caja Cantabria. Foto: Néstor Navarro.

Estos relojes antiguos, de estilos diferentes, nos llevan a conocer diversas estéticas de aquellos siglos: desde un rococó clásico con una figura de Prometeo, hasta el reloj de sobremesa estilo imperio que se ve a través del cristal de la vitrina. Esta obra de artesanía del siglo XIX muestra el reloj como adorno de un espacio más amplio, observándose un pequeño templete con una Venus en bronce dorado de cinco pies que se corresponden con otras tantas columnas de estilo toscano en mármol pulido.

Estos fragmentos de la historia, testigos de múltiples acontecimientos, se convierten, en ‘Cum Tempore’, en espectadores de lujo, puesto que frente y alrededor de ellos, las obras de los pintores, escultores y fotógrafos cántabros seleccionados, inundan las paredes de la sala expositiva de Fundación Caja Cantrabria.

Nombres como Gloria Torner, con su díptico ‘Mujeres en la playa’, donde los colores pastel son los predominantes en la escena, o Juan Uslé y su característico estilo a la hora de pintar sobre el lienzo, que se mezclan con pintores como Roberto Orallo o José Cobo, para mostrar cómo diferentes técnicas, como la figuración o la abstracción, o colores y temáticas diversas, pueden coexistir dentro de un mismo universo expositivo.

Fotografías en blanco y negro, fotomontajes y collages también tienen su espacio en este ‘Cum Tempore’ en el que, mediante las diferentes imágenes mostradas, podemos ver, o en ocasiones vislumbrar, paisajes oníricos difuminados frente a una puesta de sol, como el ‘Ishmael’ de Santos Montes, o, por el contrario, ver nítidamente monumentos emblemáticos, como la Torre Eiffel en el fotomontaje ‘Ether’, de la artista Pilar Cossío, quien muestra, en una enorme instantánea recortada, el gran icono mundial parisino junto con una hilera de tejados que da la sensación de proximidad y agobio, frente a la base de la torre de hierro de 300 metros de altura.

‘Organismo’ (2003-2004), de Concha García, en la exposición ‘Cum Tempore’ de Fundación Caja Cantabria. Foto: Néstor Navarro.

A lo largo de la amplia sala expositiva, escondidas por ella o a simple vista, nos encontramos diferentes esculturas, ya sean saliendo del mismo suelo o sobre peanas, con diferentes tamaños, colores o formas, imbricándose en el conjunto expositivo.

En una sala apartada, apenas iluminada y con un foco incidiendo directamente sobre la obra de gres con óxidos y esmaltes, vemos la ‘Nereida III’ de María Antonia Sánchez Escalona, que parece brotar del suelo mirando con ojos vacíos al intruso que osa irrumpir en la estancia.

El nudo de tela y algodón que conforma la obra ‘Organismo’, de Concha García, evoca movimiento y vida, mientras que la obra sin título de Martín Carral, construida a base de piedra y pintura, nos muestra esa estaticidad temporal que solo la roca puede dar.

Todas estas piezas de ‘Cum Tempore’ representan un segundo en medio de la eternidad que constituye la extensa colección de la Fundación Caja Cantabria, que juega así con el concepto del tiempo inscrito en la larga duración de esta exposición iniciada en julio de 2025 y que se extiende hasta finales de mayo del presente año.

Caja Cantabria
‘Nereida III’ (2009), de María Antonia Sánchez Escalona, en la exposición ‘Cum Tempore’ de Fundación Caja Cantabria. Foto: Nestor Navarro.