Jack Webster

Crímenes valencianos de un inglés

‘O el toro te mata a ti’ y ‘Muerte en Valencia’
Jason Webster

La fascinación que sienten los escritores británicos por España, sobre todo por Andalucía viene de antiguo, del siglo XVIII. A lo largo del siglo XIX publicaron centenares de libros de viajes por la península y también son harto conocidos los estudios de hispanistas británicos sobre la guerra civil española. Lo que es más raro es que elijan Valencia como marco para contar historias de crímenes. Es el caso de Jason Webster, autor de una serie de novelas negras protagonizadas por el inspector de policía Max Cámara que se desarrollan en la ciudad del Turia. Hasta ahora han aparecido dos: O el toro te mata a ti y la más reciente Muerte en Valencia, ambos títulos editados por Sargantana.

La visita del Papa, un trágico accidente con víctimas mortales relacionado con las obras del metro, la lucha de un barrio para evitar su demolición son hechos reales del pasado reciente que Webster combina con su imaginación para urdir la trama de Muerte en Valencia. El asesinato de un chef famoso por sus paellas, los ataques a clínicas abortistas y el secuestro de la directora de una de ellas son algunos de los misterios a los que Cámara se enfrenta en esta segunda entrega.

Portada de 'Muerte en Valencia', de Jason Webster.

Portada de ‘Muerte en Valencia’, de Jason Webster.

Casado con una actriz y bailaora flamenca natural de Algemesí, Webster no sólo es un enamorado de España, donde ha residido unos veinte años, sino también un observador atento de sus costumbres, que ha retratado en una docena de libros, tanto ensayos como ficción, así como en documentales para la BBC y Discovery. Nacido en Estados Unidos de familia británica se crió en Reino Unido y Alemania, y también ha vivido en Italia y Egipto. Es licenciado en Filología Árabe e Historia Islámica por la Universidad de Oxford. Un cosmopolita que domina siete idiomas entre los que prefiere el castellano y el persa por su musicalidad.  “Para mi los idiomas empiezan como canciones o melodías”, dice Webster. “Una vez que consigo captar esa melodía, el vocabulario, la gramática, las expresiones, etcétera pueden seguir con cierta fluidez. Pero primero hace falta ese enamoramiento de su musicalidad”.

Webster ha escrito una docena de libros sobre España pero dice no saber exactamente qué es lo que le fascina de este país. “Podría dar una respuesta fácil haciendo comentarios sobre el clima, o la comida, o la gente. Pero al final es algo inefable. España me atrae como una llama le atrae a una palometa. Y, sí, a veces me quemo”.

Jason Webster. Imagen cortesía del autor.

Jason Webster. Imagen cortesía del autor.

Ciudadano del mundo que ha residido en lugares tan diferentes como Italia y Egipto, considera que “las diferencias entre los países se notan cada vez menos, sobre todo dentro de Europa. Las tiendas y los bares son iguales, la gente se viste igual, incluso la comida se parece cada vez más. Viajar fuera de tu país ya no produce la sobredosis de estímulos de los sentidos que causaba antes. O por lo menos a un nivel superficial. Las diferencias están ahí, pero existen a un nivel más profundo, en la manera de pensar, de actuar, las memorias colectivas. Por eso creo que es necesario vivir un largo período en un país o ciudad para empezar a conocerlos de verdad”.

Por otra parte, España ya no es el país que conoció a principios de los noventa. “Con la crisis ha perdido mucha chispa y mucho talento debido, entre otras cosas al éxodo de muchos jóvenes al extranjero”,. comenta

Aunque Valencia, lúdica y luminosa, no parece un escenario muy apropiado de novela negra, la escogió porque, “todos los lugares tienen su lado oscuro”. “Después de haber vivido en ella casi diez años pensaba que la conocía lo suficiente como para empezar una serie de novelas negras ubicadas ahí. Y por aquel entonces, los años 2008 y 2009 la ciudad apestaba a corrupción”, concluye Webster.

Portada de 'O el toro te mata a ti', de Jason Webster.

Portada de ‘O el toro te mata a ti’, de Jason Webster.

Bel Carrasco

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