Chirbes más allá de la muerte

Fundación Chirbes
Congreso Internacional para la primavera de 2018 con motivo del 30 aniversario de la
novela Mimoun
Septiembre de 2017

Los escritores tras su muerte dejan un legado que va más allá de sus obras publicadas. Textos inéditos, cartas, bibliotecas nutridas y selectas, notas y diarios, recuerdos personales, de viajes, etcétera. Unas veces esa herencia intelectual se pierde en el olvido. Otras cae en buenas manos y otorga al escritor una especie de segunda vida que le hace llegar a un público más amplio. Es el caso de Rafael Chirbes (Tavernes de Valldigna, 1949 / Beniarbeig, 2015), cuya Fundación lleva adelante una serie de proyectos destinados a mantener vivo el aliento de su memoria. La catalogación de su biblioteca de unos 6.000 volúmenes, la edición de un par de libros, uno de ellos en valenciano, la revisión de sus textos inéditos y un Congreso Internacional previsto para la próxima primavera cuando se cumplen 30 años de la publicación de su primera novela, Mimoun, son algunas de sus iniciativas. La cesión por parte de los herederos de los derechos que generan las ediciones del autor permite llevarlas a cabo.

“La Fundación nace por voluntad expresa de mi tío en los últimos días de su vida”, dice Manuel Micó, sobrino de Chirbes y director de la fundación que preside su hermana, María José. “Su deseo era que la casita de campo de Beniarbeig en la que vivió casi dos décadas, conservara sus libros y textos para que sirvieran de consulta y estudio. También que se abriera a los visitantes que desearan conocer el lugar donde concibió sus últimas novelas”.

Fundación Chirbes. Imagen de su cortesía.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Álvaro Angosto se dedica a la catalogación de la rica biblioteca y puesta en valor de la selección bibliográfica, integración en programa informático, con indicaciones de notas, subrayados, dedicatorias, etcétera. Chirbes leía, indistintamente, en castellano, francés y catalán. También en alemán, italiano, inglés, incluso en árabe. Destacan las colecciones de sus maestros preferidos: Galdós, Max Aub, Juan Marsé o Baudelaire, entre otros. En cuanto a ensayos, su biblioteca abarca prácticamente todos los temas: Historia, literatura, arte, urbanismo, filosofía, sociología, política,   especialmente, estudios sobre marxismo.

La Fundación está llevando a cabo una recopilación exhaustiva y sistemática de todas las facetas de la obra de Chirbes y de lo que se ha escrito en torno a ella. Exposición de ediciones y traducciones de la obra, recolección de trabajos, ensayos y estudios sobre el autor, colección de audiovisuales de entrevistas, charlas y debates. Y también una colección de sus artículos periodísticos sobre gastronomía y viajes.

El próximo mes de octubre Anagrama publicará su cuento inédito, El año que nevó en Valencia, un texto autobiográfico que hacía tiempo deseaba sacar a la luz, pero que su muerte dejó en el aire. También aparecerá la traducción al valenciano de La buena letra. Traducida por Carles Mulet y con un prólogo de Alfons Cervera, La bona lletra, editada por Lletra Impresa, estará en las librerías a final de año. “Nos parecía absurdo que un escritor valenciano que escribía en castellano y ha sido traducido al alemán, inglés, francés, sueco, griego, incluso al chino, no estuviera presente en la literatura catalana”, comenta Micó. “De esta obra mi tío decía que estaba ‘escrita en una lengua que sus personajes no entenderían'».

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

En cuanto a su obra inédita, la Fundación respeta la voluntad del autor. “Existen un par de novelas de juventud que decidió no publicar, aunque tuvo oportunidad de hacerlo, así que seguirán en el cajón, pues no tenemos derecho a contradecir su voluntad. Por otro lado, hay una colección de borradores de charlas impartidas en público que se pondrán a disposición de lectores interesados en la biblioteca. Lo más importante es una selección de textos agrupados en seis tomos que Rafael denominaba Memos. Es una transcripción de numerosísimos cuadernos que siempre llevaba consigo en sus viajes en los que anotaba vivencias, lecturas, opiniones, sensaciones. En sus últimos tiempos hizo un esfuerzo de criba y redacción, quedando textos que son un gozo del aprendizaje. Imprescindibles para ver cine, leer, escuchar música, entender la sociedad. Están en un proceso de atenta lectura sin prisa. Intentando ser fieles al criterio exigente que tenia con su propia obra, decidiremos si se publican a o si se dejan en la biblioteca para consulta”.

El lunes 7 de noviembre de 1988, Rafael Chirbes quedó finalista del  Premio Herralde de Novela con Mimoun, un título que le dio visibilidad en el panorama literario, aunque su contacto con el periodismo y el mundo del libro venía de lejos. La Fundación Chirbes convoca un Congreso Internacional cuando se cumplen 30 años de la aparición de Mimoun con el fin de profundizar en el universo creativo de un escritor clave de la literatura española contemporánea. En el encuentro se tratarán, entre otros, los siguientes temas:  aspectos biográficos, su obra narrativa, su obra ensayística, la memoria de la España contemporánea, relaciones entre periodismo y literatura, la responsabilidad social del escritor contemporáneo, viajes, gastronomía, etcétera.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Bel Carrasco

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