Lezama reabre para acoger El color de la primera luz

‘El color de la primera luz’, Alejandra Gandía-Blasco
Antigua Galería Lezama
Salvador 9, Valencia
Hasta el 26 de Septiembre de 2018

Alejandra Gandía-Blasco muestra en Valencia ‘El color de la primera luz’ en un lugar inimaginado. La antigua y mítica Galería Lezama abre sus puertas del 19 al 26 de septiembre para acoger la primera individual de esta artista valenciana tras años de investigación. La muestra recoge el trabajo fotográfico de los últimos años que destaca por su obsesión por el registro y por una ardua investigación. El comisario es José Luis Clemente y la singularidad del espacio requiere, fuera de horario, de cita previa (llamando al número 654352363).

La antigua Galería Lezama, luego Purgatori II, es un espacio emblemático, hoy en
desuso y apenas remozado, abre de nuevo sus puertas para este proyecto puntual.
Más conocida por su faceta como diseñadora, Alejandra Gandía-Blasco se forma en la
Facultad de Bellas Artes de Altea y Valencia donde finaliza sus estudios en 2011 para,
posteriormente, ampliar su formación en la Saint Martin's School of Art de Londres.
Su formación y práctica artística se asienta en la pintura y el dibujo, para trascenderlos
y llegar a la fotografía, soporte en el que viene trabajando en los últimos años, como
un medio de registro. Para Alejandra Gandía-Blasco no hay separación entre los
procedimientos usados antes en dibujos o pintura y el uso de la fotografía. De hecho,
el interés por registrar, estaba en esos soportes y pasa ahora a la fotografía, como una
solución de continuidad. Ella habla a menudo de esa necesidad casi obsesiva por el
registro, convirtiéndose en un concienzudo proceso de investigación. Como la propia
artista señala: “Me interesa muy especialmente el registro. Alcanzar el lugar, el
momento justo. La fotografía es para mí una forma de archivo a través del que intento
captar la luz y su expansión en posibilidades diversas de color”.

En este proyecto se presentan una veintena de fotografías en las que el motivo de
fondo es el amanecer y la puesta del sol. Sin embargo, no es el motivo
representacional en sí lo que interesa a Alejandra Gandía-Blasco. “Para ella, un
amanecer o la puesta de sol – señala el comisario de la muestra José Luis Clemente-
son un paisaje más en el que se condensan instantes precisos en los que todo cambia
por momentos. La intención de Alejandra por generar un archivo, en el que registrar
las formas cambiantes de un horizonte, va más allá de la representación del propio
horizonte, apenas esbozado en líneas y círculos. Lo que vemos en las fotografías no
son formas concretas y reconocibles. Estas fotografías se plantean en clave abstracta.
El color se convierte entonces en herramienta constructiva y, a la vez, en una
exploración de sensaciones. Se trataría de una especie de catálogo en el que se
registran sucesivas gamas de color a partir del efecto que produce la luz en un
momento preciso y que siempre es variable”.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Alejandra Gandía-Blasco y el comisario, José Luis Clemente. Imagen cortesía Ancom.

Estas obras no obedecen a las convenciones técnicas de la fotografía. Alejandra
Gandía-Blasco usa la fotografía como si pintara. Es por ello, que para estas series
recurre al móvil para fotografiar. Su interés, por tanto, estaría más en la fotografía “al
uso”, en los modos en los que comúnmente las personas acabamos registrándolo todo
usando el teléfono. Es por ello que en sus fotografías se evidencian a veces tramas de píxel, desenfoques y otros procedimientos que ofrece la tecnología digital, para luego
llevarlos al papel fotográfico como gestos pictóricos. Hay en estas fotografías también
un interés por incorporar el accidente y el azar. En ese sentido, señala la artista, cómo
el origen de estas series de fotografías tiene que ver con un primer registro que hizo
en unas fotografías tomadas con el teléfono móvil en un vuelo de Alicante a París. A
partir de ahí, Alejandra Gandía-Blasco fue investigando sobre los procesos del propio
registro y las posibilidades que ofrece el teléfono móvil para abordar una
investigación, en la que lleva casi dos años trabajando y de las que aquí se muestra una
pequeña parte. Alicante, Atenas e Ibiza, son los lugares de los que parte y los
momentos que elige. A partir de ahí, de un registro primero, como si se tratara de un
apunte, Alejandra Gandía-Blasco comienza intervenir la fotografía que, en sus
formalidades deja de serlo, para tratarse más pintura. De esta forma, cada fotografía,
cada papel, es tratado por la artista como obra única, no sujeta a la multiplicidad que
ofrece comúnmente el papel fotográfico.

Señalar el atractivo que ofrece el espacio expositivo y que hace también esta
exposición particularmente interesante. No se trata de un espacio convencional, el de
una galería de arte o una institución. Se trata de un espacio en desuso y abandonado
que, como hemos señalado, fue un espacio expositivo relevante en el pasado. Por
tanto, sus paredes que guardan parte de la memoria de lo que fuera una galería de
arte, recuperan el blanco original para acoger ahora toda la expresión de color de
Alejandra Gandía-Blasco.

El horario para visitar la exposición es el siguiente:

De martes a jueves de 18:00 a 21:00horas / viernes, de 18:00 a 20:00 horas,
resto horario bajo cita previa llamando al 654352363.

After Old Masters

(Re)Mastered, de Eric Basstein, Florian Eymann, PichiAvo y Andrea Ravo Mattoni
Plastic Murs
C / Dénia, 45. València
Inauguración: viernes 21 de septiembre
Hasta el 31 de octubre de 2018

A principios del siglo XIX, Quatremère de Quincy —considerado el primer crítico del Louvre como institución— esgrimió un argumento demoledor: contemplar la reunión fascinante de tantas obras maestras en un mismo museo impide la creación de nuevas obras maestras. Esta declaración coincide temporalmente con la construcción de la historia del arte (como disciplina) y de los museos (en sentido moderno) que se esforzarán por establecer un canon cultural europeo en referencia al clasicismo que va del Renacimiento a la Ilustración, cifrando los nombres de los Grandes Maestros y atesorando sus obras como evidencia.

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

También a etiqueta de “obra maestra” aparece en este momento, con el museo, para señalar un hito, una realización extraordinaria (por absoluta) que guarda en su seno la idea de arte y de la historia del arte misma. Los Grandes Maestros irradian desde entonces —que es desde su tiempo— y a través de sus creaciones una influencia e inspiración que incita a imitarlas, de ahí que la formación artística académica sistematizara el estudio y la copia de las formas y técnicas de los Maestros como método.

La aparición de otra etiqueta, ater (después, a la manera de) codificará esta cadena de valor artístico marcando las aproximaciones parciales o la imitación total del estilo de un Maestro realizada por otro artista, por un aprendiz en el taller o por el copista en las salas del museo. Aunque en otro sentido, la interpretación, la cita y la apropiación como estrategias creativas seguirán la misma lógica hasta desembocar en el gesto posmoderno y las prácticas actuales.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

(Re)Mastered reúne cuatro propuestas que evidencian así la reversibilidad de la historia del arte y cómo las formas y técnicas clásicas (o no tanto) son asumidas y reinterpretadas conscientemente por artistas contemporáneos que reintroducen las creaciones de los Maestros actualizando su lenguaje.

PichiAvo (España) combinan la estatuaria clásica con las señas de identidad del grafiti callejero (tags, símbolos) en marañas de grisallas, veladuras y palimpsestos de fuerte colorido que dominan los grandes muros donde se pintan o se llevan al cuadro, los dos soportes tradicionales de la pintura.

Andrea Ravo Mattoni (Italia) construye con sus intervenciones murales una “pinacoteca a cielo abierto” trasladando al espacio urbano y haciendo accesibles obras de Caravaggio o David que están encerradas en museos; utiliza para ello los espráis con los que también trabaja sobre lienzo.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Florian Eymann (Francia) juega en sus pinturas con la relación entre el toque de Rembrandt y la pincelada de Bacon, entre la representación y la evidencia de la materialidad de la pintura, entre la cita al Maestro y la mixtura abstracta de la pintura de hoy (óleo, espray, collage) que tanto le debe.

Eric Basstein (Países Bajos) genera en sus pinturas una suerte de puzles donde dialogan referencias clásicas y contemporáneas (publicidad, moda, cómic) como en una suerte de sampleado abstracto en el que descubrimos capas y fragmentos de la tradición artística, lo popular y lo familiar.

Para recrear mejor las salas de los museos de siglo XIX, propias de los Grandes Maestros, la galería se ha pintado de una suerte de azul real, el más propicio para la exposición y las transgresiones del aura benjaminiana.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Ricardo Forriols
Universitat Politècnica de València

El Consorci de Museus, diploma de Buenas Prácticas

Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana
Diploma de Buenas Prácticas
Design for All Foundation de Cataluña
Septiembre de 2018

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana está llevando a cabo diversas medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades en el ámbito de la cultura. Esta iniciativa, que engloba diversos proyectos incluidos dentro de su programación, ha recibido el diploma de Buenas Prácticas que otorga la Design for All Foundation, una entidad sin ánimo de lucro y de ámbito internacional fundada en 2001, con sede en Cataluña.

Además de este reconocimiento con el que ya cuenta el Consorci de Museus, desde el pasado mes de marzo la entidad museística ha sido seleccionada dentro de la 9ª edición de los premios internacionales Design for All Foundation a las ‘Mejores Prácticas’, que se decide el próximo viernes en Luxemburgo.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Un jurado internacional seleccionará las cinco ‘Mejores Prácticas’ para otorgarles el Premio Internacional Design for All Foundation a aquellas que destacan por su impacto y marcan el camino a seguir en el futuro para una mejor práctica del Diseño para Todos/Diseño Universal.

El objetivo de estos premios es reconocer todos los esfuerzos, grandes o pequeños, que han llevado a cabo empresas, entidades, administraciones y profesionales de todo el mundo para demostrar que toda aplicación del Diseño para Todos/Diseño Universal contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas.

Se entiende por Diseño para Todos (Design for All) como la intervención sobre entornos, productos y servicios con la finalidad de que todas las personas, incluidas las generaciones futuras, independientemente de la edad, el género, las capacidades o el bagaje cultural, puedan disfrutar participando en la construcción de nuestra sociedad en igualdad de condiciones.

El Consorci de Museus opta a estos premios en la categoría de ‘Proyectos, propuestas, metodologías y estudios’ junto a otros seis proyectos procedentes de Argentina, Francia, y Nepal además de España. La propuesta de la entidad museística recoge las acciones, proyectos y actividades que se están impulsando con el fin de generar conocimiento y cultura para todos.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

En este sentido, el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, ha manifestado que “dentro de nuestro programa de Educación y Mediación, en los museos y centros de arte en los que trabajamos, tanto en Castelló, como en València y Alicante, buscamos generar procesos de trabajo sostenibles de mediación con diversos colectivos, basados en la experiencia artística como principio de un proceso de aprendizaje vital”.

Entre las medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades que se están llevando a cabo desde el Consorci de Museus destacan proyectos como las convocatorias Altaveu para proyectos de inclusión y cohesión social; Reset, de relecturas de género y multiculturalidad; Resistències Artístiques, de producción artística en entornos educativos; Cercles, para proyectos de mediación cultural para jóvenes; el proyecto Empezamos de 0 (que incluye actividades para la primera infancia como Mus’n’ Babies o el Espai de Telles), los talleres ‘Refrito’ para jóvenes, ‘Necesitamos todo tipo de mentes, para personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), ‘Arte y cultura contra el Alzheimer’ (en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) ‘Esto no es una piedra, es una idea’ así como la mesa de trabajo para la implementación de mejoras en los talleres de expresión artística en los centros ocupacionales de València, para la integración social y cultural de personas con diversidad funcional.

Instalación 'Esto no es una piedra' en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Instalación ‘Esto no es una piedra’ en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Manu Blázquez gana el premio DKV Seguros / MAKMA

D759 in B minor de Manu Blázquez
Premio DKV Seguros/MAKMA 2018

Concluyó la resolución del Premio de Dibujo DKV Seguros – MAKMA reconociendo como ganadora la obra D759 in B minor de Manu Blázquez. El objetivo de esta convocatoria es premiar a un proyecto expositivo inédito inspirado en un relato para todos los públicos, utilizando el dibujo contemporáneo, además de fomentar la producción y difusión de artistas emergentes.

D759 in B minor toma como referencia la Sinfonía Inacabada de Schubert, una obra romanticista que, como su nombre indica, no fue terminada debido a la muerte del compositor. La suposición de que no estuviera acabada se debe a que solo se compone de dos movimientos, cuando lo normal era que las sinfonías constaran de cuatro, aunque en este caso no se encuentra evidencia de que Schubert tuviera en mente otros dos movimientos.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros Makma

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros MAKMA.

Blázquez, a partir de este proyecto, da un estado físico a la sinfonía austriaca. Las notas musicales y pentagramas quedan transformados en rectángulos negros que le dan a la obra un aire minimalista, pero sobre todo abstracto. La sucesión de estos rectángulos, a primera vista, podría parecer que no guardan un sentido, pero si se observa con detenimiento puede vislumbrarse un procedimiento a la hora de posicionarnos. El artista parte de la propia definición de la palabra “nota”, en concreto a partir de estas acepciones: Acción y efecto de notar, escritura musical y sistema de signos convencionales que adopta para expresar conceptos matemáticos, físicos, químicos, etc.

La notación es la clave que da forma y sentido a esta obra, en este caso, una notación científica que se une con la música. Las notas son traducidas como números y los números van siendo colocados en orden, quedando en ocasiones separados entre sí dando una forma final que podría recordar a la notación que encontramos en un organillo o una pianola, aunque no se busque ese fin. En la obra de Blázquez se recogen un total de 14 grupos de instrumentos. Este tipo de notación tiene como fin romper visual y estéticamente con el lenguaje gráfico establecido.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA

El proyecto nació producto de una Beca de producción y estancia concedida por Kulturkontakt Austria en Viena, y será presentado en el MUVIM tras serle concedido el  premio DKV Seguros – MAKMA entre los meses de diciembre (2018) y febrero (2019).

Manu Blázquez (Valencia, España-1978) que desde sus inicios se ha interesado por el dibujo técnico y el grafiti, cursó estudios en la Universitat Jaume I de Castellón. Más tarde se trasladará a Italia donde estudiará en la Academia de Bellas Artes de Bolonia donde se diploma con la tesis Comunicazione e riproducibilità . Actualmente reside en Valencia.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA.

José Antonio López

Paquita Salas, la serie que arrasa entre los millennials

Quizás no conozcas a Paquita Salas o puede que hayas oído hablar de ella. El porqué de su éxito sin duda radica en la confluencia de una política de marketing incisiva y cercana, que ahonda en las emociones más primarias del individuo y en la comicidad que, de manera generalizada, emerge de aquellas personas que, en los limites de la obsolescencia tecnológica, aspiran a subirse al carro de las relaciones 2.0.

Paquita, la protagonista de una de las últimas apuestas de Nettflix es un constructo nacido de las mentes de los guionistas y directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, hoy conocidos como los Javis. Un personaje esperpéntico e histriónico encarnado por el “new talent” español Brays Fernández Vidal, hecho que convierte a Paquita en un adalid de la modernidad líquida en el cual pasado y presente se funden para conformar un personaje atractivo tanto para los millennials que crecieron viendo A las 11 en casa, como para los que conocieron el vinilo, no hace mucho.

La webserie, a modo de crónica grotesca de nuestra realidad ha sido premiada en cuatro ocasiones, encontrándose entre los galardones el premio Cosmopolitan 2016 a Mejor serie, junto con las distinciones obtenidas en los premios Feroz a mejor actriz de reparto, mejor actor protagonista y mejor serie de comedia.

La última temporada, salió el pasado 29 junio para invadir tablets y portátiles, tanto dentro como fuera de nuestro país, pero ¿por qué Paquita Salas se ha convertido en un éxito transoceánico? Superando el millón de visualizaciones algunos de sus vídeos promocionales lanzados a través de la plataforma YouTube atestiguan la adhesión masiva a este serial, destinado a los miles de espectadores que ya cosecha la plataforma Nettflix.

A la hora de adentrarnos en el audiovisual contemporáneo, con el fin de vislumbrar el porqué del éxito de Paquita, hemos de concebir esta webserie como un producto nacido de la contemporaneidad más absoluta destinado al público millennial, aquel perteneciente a una generación en la que confluyeron los disquetes y los USB, y en la cual pasamos de rebobinar las cintas VHS, a la selección de escenas con comentarios del director que nos permiten los DVDs.
Paquita Salas por tanto es una serie creada por y para estos milleninals. En ella, bajo la idea de “Todo pasado fue mejor” habitan los ecos de un ayer glorioso regido por lo solido e inmutable frente a la realidad cambiante, y en algunas ocasiones confusa del hoy. Todo ello orquestado por un electo de actores y actrices que hacen del serial una apuesta confiable.

"Vinilos de Dolly Parton y Teresa Rabal, dos disquetes, cuatro cintas y un cassette". Fotografía de Andrés Herraiz.

“Vinilos de Dolly Parton y Teresa Rabal, dos disquetes, cuatro cintas y un cassette”. Fotografía de Andrés Herraiz.

Si bien la serie está realizada para aquellos nacidos entre 1982 y 2002, siguiendo las teorías generacionales de William Strauss y Neil Howe, muchos de los nacidos a mediados del siglo pasado verán en la vida de Paquita un espejo en el que mirarse. Si bien el argumento de la serie nos habla de una representante de actores, más concretamente de actrices, venida a menos, bajo el entramado tragicómico del serial se esconde la atávica lucha entre modernidad y tradición. Todo ello recubierto de una patina de estilo remember que combina canciones de Rosalia, una de las cantantes más escuchadas por los millennials del 2000, junto con grandes éxitos de Rocío Jurado, versionados para la serie. En ocasiones melancólico, el argumento profundiza en las situaciones cotidianas en las que nos vemos inmersos día a día, abogando por una crítica al ferviente capitalismo que fagocita nuestros locales y tiendas de barrio para sustituirlos por Tigers o Panarias.

Realizada con acierto para los biorritmos de los nativos digitales, los capítulos no duran más de 25 minutos y presentan numerosos planos, cambios bruscos entre las escenas y un movimiento continuado que invita a pensar que formamos parte de una serie en la cual abundan los planos subjetivos. Las interacciones de los y las protagonistas directamente con la cámara son un ya ajado recurso por parte de seriales estadounidenses de gran éxito como Modern Family, que transforman aquello que vemos en una sátira de la vida real a través del Mockumentari o falso documental. La dosis perfecta para satisfacer la pulsión escópica del individuo posmoderno, ávido por mirar sin ser visto, configurando este en la visión su condición de estar, y por ende de ser. Por todo ello Paquita Salas se erige como paradigma de webserie atractiva para la conocida como “Generación Y”, interesada por los cambios tecnológicos acontecidos en las últimas décadas, hiperconectada a una realidad en la cual las fronteras y las identidades se han disuelto en la liquidez más absoluta.

Paquita Salas comiéndose un torrezno en Chueca, Madrid.

Paquita Salas comiéndose un torrezno en Chueca, Madrid.

Posiblemente la participación de Brays Efe, sea clave para comprender la fluidez que invade todo el argumento del serial y que comienza presentándonos a un actor con las tablas suficientes para hacer de señora cincuentona, aficionada al Larios y como no, a los torreznos. Un personaje carismático y cercano que ha accedido a nuestros hogares a través de la web, concretamente a través de los numerosos videos promocionales en los que Paquita interactua con personajes del panorama televisivo español, como Amaia y Alfred, nuestros representantes en Eurovsión 2018, y de ámbito internacional como los actores protagonistas de la afamada serie Stranger Things.

Con todo, la webserie no deja indiferente al espectador ya que lo interpela desde su realidad, ridiculizando el mundo del cine, del teatro y del arte en general. Una sátira constante en la que nos sentimos inmersos y nos dejamos llevar por un humor incisivo y ácido que tiene por objetivo lo minimal, las reducciones de paella y los coaches New age. Un mundo en el que espectáculo y arte se hermanan para conformar una realidad en la cual los selfies, el Instagram y los followers dan fe de nuestra existencia misma, en la que anteponemos el estar por encima del ser.

Brays Efe como Paquita Salas

Brays Efe como Paquita Salas

César Sebastián diseñará el cartel de La Cabina

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 14 al 24 de noviembre de 2018

César Sebastián (València, 1988) diseñará el cartel de la undécima edición de La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València que se celebrará del 14 al 24 de noviembre en varias sedes de la ciudad.

El historietista, ilustrador y diseñador toma el relevo de Cachetejack, quienes realizaron el cartel de la pasada edición. La Cabina otorga a la imagen del cartel una gran importancia y siempre escoge a artistas jóvenes pero con un gran bagaje a sus espaldas. El cartel del festival en ediciones pasadas ha llevado la firma de autores de la talla de Escif, Paula Bonet, Carla Fuentes, Luis Demano, Jorge Lawerta, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez o Gloria Vilches.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

César Sebastián es un artista licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de València que ha desarrollado su carrera como ilustrador, realizando portadas de libros y discos, cartelería o story-boards publicitarios, y entre cuyos clientes destacan Le Monde Diplomatique España, El País, Amazon Studios, Norma Editorial y DC Comics; como historietista, su trabajo ha sido publicado en diversas antologías tanto en España como en EE.UU; y como diseñador, realizando la cartelería para el ciclo de conciertos Fuzzville Presenta, la imagen para el festival GetMAD! de este año y las cubiertas para la biografía Cash de Robert Hilburn.

“En contraposición a la explosión de color de la pasada edición, hemos apostado este año por la imagen sobria y cinematográfica que ofrece el trabajo de Sebastián, quien a pesar de su juventud ya ha trabajado para diferentes medios de comunicación y ha ilustrado cartelería de conciertos, revistas culturales, etc.”, comenta Sara Mansanet, directora de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

El artista, por su parte, dice sentirse “afortunado” por haber sido el escogido este año para la realización del cartel del Festival de Mediometrajes ya que ha seguido de cerca el trabajo que han realizado otros ilustradores en ediciones anteriores y porque confiesa ser un “apasionado del cine”.

Para la imagen de la XI edición de La Cabina, que se desvelará el próximo 10 de octubre en Nolich (C/ Dénia, 73) con la presencia de Sebastián y Mansanet, el ilustrador ha revelado algunas pinceladas de lo que podremos ver: “Desde el principio quisimos huir de elementos visuales muy manidos que remiten al cine, como cámaras o rollos de película. Mi primera idea fue crear una imagen de clara inspiración cinematográfica. Tras varios bocetos desechados, decidimos centrarnos en la idea del tiempo, que es lo que diferencia a este festival de otros: la duración concreta que poseen los mediometrajes. Desde un primer momento tenía claro que quería conseguir un diseño relativamente sobrio, con una paleta de color muy limitada pero con un alto contraste que diferenciara este cartel de años anteriores”.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Vuelven los sábados musicales de La Marina

La Pérgola de Cervezas Alhambra
La Marina de València
Del 22 de septiembre al 15 de diciembre de 2018

Vuelve La Pèrgola de Cervezas Alhambra de La Marina de València. Desde el 22 de septiembre y hasta el 15 de diciembre, 12 nuevos sábados volverán a convertir esta recuperada joya modernista en escenario continuo de la buena música. En poco tiempo, la cita se ha convertido en punto de encuentro sociocultural a través de una selección de las formaciones más vibrantes, variadas y destacadas de la actualidad. Un ciclo que ha revolucionado el ocio diurno de la ciudad.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Hasta 26 nuevas propuestas desfilarán por un escenario que tendrá como una de las novedades principales la incursión de grupos internacionales como los británicos Public Service Broadcasting, las canadienses The Courtneys y Las Ligas Menores, la última sensación argentina. Carolina Durante, Los Coronas, Fernando Alfaro, Da Souza o Tigres Leones serán destacados nombres del panorama nacional a los que se sumarán algunas de las propuestas locales más interesantes del momento como es el caso de Aullido Atómico, Tin Robots, Machete en Boca, Dûrga, Chewbacca’s, Òrbites o Palmera. Además, el 9 d’Octubre se llevará a cabo una jornada especial de horario vespertino cuyo sugestivo cartel con sabor valenciano conformarán Mueveloreina, Marcel Làzara i Júlia Arrey, Tardor y Joe Pask.

La mejor gastronomía autóctona también cobrará protagonismo cada sábado a través de la propuesta ‘Del tros al plat’. Músicos y cocineros compartirán cartel en esta iniciativa impulsada por el Patronato de Turismo de la Diputación de Valencia, en colaboración con la Associació Professional de Cuiners i Cuineres de la Comunitat Valenciana (APCCV), que propondrá, cada jornada, una suculenta oferta culinaria inspirada por genuinos productos autóctonos.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Las actuaciones volverán a llevarse a cabo a mediodía, ahondando en la apuesta por la luz y la apertura de públicos. Por otra parte, reivindica las idóneas condiciones de València para realizar conciertos al aire libre y junto al mar durante todo el año. De las 15 fechas que tuvieron lugar en la pasada edición (de febrero a mayo) no hubo que cancelar ni cambiar de fecha ninguna reuniendo en total a 10.500 espectadores.

Una experiencia musical para disfrutar sin prisa y con los cinco sentidos de la mano de Cervezas Alhambra. Momentos únicos e irrepetibles que combinan la excelencia musical y el espíritu artesanal intrínseco en la marca a través del maridaje con sus principales referencias, Alhambra Especial, Alhambra Reserva 1925 y Alhambra Reserva Roja. En el ciclo también colaborarán marcas como Zummo Living Culture, Vermell Vermut o Inmobiliaria Palanca Fontestad.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

EL NEOPICTORIALISMO DE JOSÉ MANUEL BALLESTER

‘Bosques de luz’ de José Manuel Ballester
Fundación Bancaja
Plaza Tetuán 23, Valencia
Hasta el 23 de septiembre de 2018

Hasta la segunda decena del mes la aclamada fotografía pictórica del apremiado José Ballester se hace hueco en la Fundación Bancaja con ‘Bosques de luz’, una exposición comisariada por María de Corral y Lorena Martínez de Corral que plasma por medio de 21 obras la última década del artista madrileño a través del estudio del tiempo, la luz y el espacio; y como estos, en palabras de las mismas comisarias, “son testigos para justificar, registrar, matizar e interrogar la actualidad y el progreso”.

Fotografía del artista José Manuel Ballester, las comisarias María de Corral y Lorena Martínez de Corral, y el Presidente de la Fundación Bancaja Rafael Alcón. Imagen cedida por la revista 'Valencia City'.

Fotografía del artista José Manuel Ballester, las comisarias María de Corral y Lorena Martínez de Corral, y el Presidente de la Fundación Bancaja Rafael Alcón. Imagen cedida por la revista ‘Valencia City’.

‘Bosques de luz’ se dispone a través de temas tan utilizados y demandados como son el paisaje y los museos, además de una singular sección llamada “Los espacios ocultos”, donde presenta una relectura, libre de personajes, de la obra maestra renacentista ‘La Anunciación’ de Fray Angelico. Tal como señala María de Corral, “Ballester toma el espacio del Renacimiento para enseñarlo junto con el espacio actual” y, de esta forma, el artista despoja a la pieza de su historia y la vuelve a imprimir sobre lienzo para darle a la espacialidad un nuevo carácter teórico.

'Lugares para una Anunciación' de José Manuel Ballester. Imagen cortesía de la revista 'Economía 3'.

‘Lugares para una Anunciación’ de José Manuel Ballester. Imagen cortesía de la revista ‘Economía 3′.

Las obras paisajísticas destacan por temas urbanísticos, así como por la naturaleza y lo industrial, que se combinan entre sí capturando la geografía desde el corazón edificado de Asia, la gran China, hasta el salvaje e inhóspito pulmón amazónico brasileño, pasando por la progresiva industrialización que separa ambos planos, donde el propio artista destaca la mirada dual, pasada y futura, desde la que poder contemplarlas. De esta forma Ballester plasma la relación encontrada entre lo natural y lo artificial, al igual que entre la fotografía y la pintura, para presentarnos el choque de la experiencia urbana que confronta al individuo junto con la globalización.

De igual modo, los museos, presentados por medio de una serie de complejas fotografías, sitúan el espacio y la luz como los grandes protagonistas de estas, invitándonos a vaciar nuestros museos reales y memorísticos para plantear nuevos enfoques que sean capaces de abordar nuestro pasado y futuro. Además, Ballester incide sobre la idea de que ningún espacio es capaz de contener la auténtica esencia de la cultura, pues solo simbolizan una selección fragmentada y descontextualizada de esta que necesariamente ha de ser revisada para el desarrollo de nuevos planteamientos acordes con el tipo de sociedad y tecnologías actuales.

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Museo Arqueológico Nacional 18. Fotografía realizada por el propio artista.

Al igual que en el anterior apartado, la totalidad de la exposición queda singularizada por los grandes formatos y la carente presencia humana. Pues el artista, al parecer, siente una gran predilección por esos lugares abandonados, ocultos o derruidos donde la presencia directa se hace a un lado para destacar esa progresiva y desapercibida belleza camuflada de devenir y marginalidad. Todo gracias a un laborioso proceso que abarca desde el previo y minucioso estudio de documentación, composición y captura de la imagen, hasta la modificación e impresión digital directa que refuerza las texturas y colores por medio de novedosos soportes como son las cajas de luz, el metacrilato o el dibond.

Vista en altura desde la Ópera de Garnier. Obra llamada 'París desde Garnier'. Fotografía capturada por José Manuel Ballester.

Vista en altura desde la Ópera de Garnier. Obra llamada ‘París desde Garnier’. Fotografía capturada por José Manuel Ballester.

Los recursos visuales empleados por el artista en esta muestra cambian la posición del espectador frente al mundo exterior y frente a su propia memoria, lo confrontan metafóricamente frente a una realidad embellecida pero desolada, como espejo del recuerdo pasado y el momento venidero.

De la misma forma, el artista resume su obra en un intento de recoger todo lo que le ofrece la tecnología. Esta puesta en escena no trata solo de mostrarnos una estética directa, sino una representación de un nuevo arte que combina tradición y vanguardia por medio de fotografía digital y pintura. Tal como señala el propio Ballester: “Cuando comencé a estudiar el mundo de la fotografía digital descubrí el alejamiento que suponía la fotografía analógica respecto de la pintura. Con el nacimiento de la fotografía digital y sus posibilidades de manipulación, se producía un reencuentro con la forma de entender el proceso creativo muy afín a los procedimientos plásticos hasta ahora conocidos. Esta gran afinidad es la que ha creado un movimiento muy fuerte que me gusta nombrar “período neopictorialista”".

Imagen de.José Manuel Ballester, Premio Nacional en Fotografía, en la inauguración 'Bosques de luz'  en la Fundación Bancaja. Imagen de Irene Marsi.

Imagen de.José Manuel Ballester, Premio Nacional en Fotografía, en la inauguración ‘Bosques de luz’ en la Fundación Bancaja. Imagen de Irene Marsi.

Cristian Torada

La mirada errante (como la vida)

Maschi e Buchi, de Francesco Filangeri
Librería Railowsky
C / Gravador Esteve, 28. Valencia
Inauguración: viernes 14 de septiembre de 2018, a las 19.30h

Arquitecto al tiempo que fotógrafo, la fotografía acabó prevaleciendo como actividad profesional de Francesco Filangeri (Palermo, 1969). Si la formación como arquitecto la adquirió  de forma reglada, cursando estudios y obteniendo el grado en la Universidad de Palermo, su preciso conocimiento técnico de la fotografía procede de los años en que fue asistente en el estudio palermitano de Giuseppe Cappellani. Atento a la antropología de los espacios urbanos, Filangeri ha trabajado en Roma, Londres, Florencia, Palermo y Valencia, aunque nunca se ha interesado por el  genio de esos lugares.

“Vagar por las ciudades ha sido mi principal trabajo”, declaró este disciplinado cultivador del arte de deambular por las calles, una práctica asociada al urbanismo moderno que tuvo su gran eclosión en el París de Baudelaire o en el Berlín de Weimar. Celebración de la errancia como actividad significativa y también forma de resistencia, medio de combatir -reclama la urbanista Paola Berenstein Jacques en su Elogio aos errantes (2012)-, la pérdida de la experiencia física urbana como hábito cotidiano.

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Maschi e Buchi es una serie formada por 14 dípticos que reúnen fotografías de hombres de diferente edad y de agujeros y cavidades también diversas. La brusca animalidad de la palabra maschi [machos] parece complementarse con la también desnuda referencia a los buchi [agujeros], que bien pueden evocar la genitalidad femenina y el alumbramiento de la vida. Fue la primera exposición de Filangeri y en cierto modo es un compendio de sus intereses, registros y recursos visuales. Como en un juego de espejos, estos dípticos de personas y lugares anónimos se entretienen en las porosas fronteras entre figuración y abstracción, entre fotografía y pintura, y sugieren irónicos contrastes y analogías en las formas, las escalas, las texturas o la tonalidad. Valgan de ejemplo ese joven cocinero cuya cabeza se trasmuta en capitel corintio, o la calidad rocosa del rostro de un hombre entrado en años junto a unos cantos rodados.

“Callejear -escribió Balzac-, es admirar sublimes cuadros de dolor, de amor y de alegría, es ver retratos graciosos o grotescos, es sumergir la mirada en el fondo de mil y mil existencias.”  Mil y mil existencias como las que contemplamos en estas imágenes. La fotografía es una instantánea y tiende por ello a suspender el curso del tiempo, pero esta galería de rostros y figuras que inicia un sonriente niño y culmina un anciano en precario equilibrio, nos recuerda, por el contrario, el maravillado e incesante fluir de la vida, y nos ofrece  un fugaz e intenso sentimiento del tiempo.

Filangeri

Obra de Francesco Filangeri. Librería Railowsky

Salvador Albiñana