Arte a domicilio

Centre del Carme y Bombas Gens
Programación online
Con motivo de la pandemia por coronavirus
Marzo y abril 2020

El Estado de alarma y consiguiente confinamiento produjo una parálisis total de las manifestaciones culturales desde las librerías y conciertos al teatro. Pero bastaron muy pocos días para que artífices y gestores abrieran, a través de internet y redes sociales alternativas en diversos campos. Ahora el arte y la cultura comparten el mismo apellido: On line. 

Uno de los pioneros en esta línea es el Centre del Carme Cultura Contemporània que ha puesto en marcha el programa #CCCCenCasa mediante el cual se podrá disfrutar, a través de su página web y redes sociales, un proyecto plural diseñado para trasladar la agitación cultural a la comunidad online. 

Al programa inicial se irán sumando nuevas propuestas con la colaboración de numerosos agentes culturales de diferentes ámbitos y disciplinas. Destacan un ciclo de cine, propuestas sonoras, conciertos, charlas y visitas a los estudios de los artistas. Con esta última opción los amantes del arte tendrán la posibilidad de adentrarse en los talleres de pintores y escultores  y conocer en directo el proceso creativo que marca la rutina diaria de sus  artistas más admirados. Gracias a la colaboración de las firmas que participan o han participado en las exposiciones del Centre del Carme el público podrá conocer cómo se han desarrollado algunas de sus obras, verles trabajar en directo e incluso descubrir algún rincón especial de su hogar. 

Vista de la exposición ‘Qué pasa con los insectos después de la guerra’, de Escif. Imagen cortesía del Centre del Carme.

«Como centro de cultura contemporánea la intención es llevar a la red nuestro proyecto de agitación cultural con una programación multidisciplinar y diversa que permita al ciudadano seguir disfrutando de una oferta cultural de calidad”, dice el director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont . «El arte es una herramienta transmisora de conocimiento y de emociones que en estos días de confinamiento nos infunde ánimo y nos ayuda a combatir esta situación insólita”, añade.

Por otra parte, próximamente se pondrá en marcha un ciclo de cine de comedia española  on line, anticipo del que se prepara para el verano.  Además, cada fin de semana se ofrecerá un concierto o una propuesta de escucha sonora comenzando por las artistas que formaron parte del festival Sonoras del pasado enero. Recomendaciones musicales que se complementarán en el futuro con actuaciones musicales de diferentes artistas en directo. 

Desde la página web del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana se pueden realizar visitas virtuales a las exposiciones del Centre del Carme: Qué pasa con los insectos después de la guerra de Escif, Viaje a Corfú. Carlos Pérez. El hombre-museo, Fallas experimentales. Historia de una disidencia, Art al Quadrat. De coros danzas y desmemoria, Between debris and things y las instalaciones Efluenow de Raquel Rodrigo y Les jouets voyeurs de Milimbo.

Asimismo, desde las redes del Consorci de Museus se ofrece un recorrido por la colección Art Contemporani de la Generalitat Valenciana comenzando por las obras de los artistas que forman parte de las exposiciones. Son:  Procesos de transformación (Pilar Beltrán, Bleda y Rosa, Hugo Martínez-Tormo, Sebastià Miralles y Xavier Monsalvatge) en Vilafranca y Paisajes cotidianos (Xavier Arenós, Aurelio Ayela, Mira Bernabeu, Tania Blanco, Jorge Julve, Xisco Mensua, Joël Mestre, Agustín Serisuelo y Vicente Tirado del Olmo) en Altea.

Imagen alusiva al centro de arte Bombas Gens, por cortesía de la propia institución.

Bombas Gens también apuesta por la tendencia #CulturaEnCasa y ha adoptado un modo virtual para mantener viva  su actividad. En las redes sociales y su web  se puede seguir esta nueva dinámica que trata de acercar al público no sólo obras de arte, sino también a los propios artistas, en torno a los cuales girarán gran parte de los contenidos previstos. De esta manera, se busca dar aconocer más a fondo a los autores de las obras de la Colección Per Amor a l’Art.

Desde el sofá de casa se podrán recorrer virtualmente las exposiciones y espacios patrimoniales del edificio, ahondar en el material de archivo y dar cabida a nuevas iniciativas y formatos que puedan ser consumidos digitalmente. Piezas audiovisuales de nueva creación, ensayos sobre artistas, diálogos, talleres o itinerarios familiares son algunas de las propuestas. Todo ello diseñado por el equipo de arte y mediación, que continúa trabajando telemáticamente.

Actuación musical en el Centre del Carme, por cortesía del centro cultural.

Bel Carrasco

Contar la historia del arte visualmente

‘Genealogías del arte, o la historia del arte como arte visual’
Museo Picasso Málaga
Palacio de Buenavista
San Agustín 8, Málaga
6 de abril de 2020

El Museo Picasso Málaga inauguró, el pasado 27 de febrero, la primera exposición temporal de 2020. Casi 70 prestadores aportan 169 obras, 185 documentos y 244 autores. Denso. No solo respecto al número, sino al tema: genealogías del arte…, que reflexiona sobre la ascendencia, el origen…, en un insólito intento de explicar visualmente la historia de las artes plásticas exhibiendo un gran número de maneras de hacerlo.

Reproducción del cartel original de Miguel Cobarrubias ‘El árbol del arte moderno plantado hace 60 años’ (1933). Fotografía cortesía del MPM.

En las historias del arte predomina más la palabra que el texto y, si la historia del arte se compone de objetos destinados a ser vistos, ¿no debería ser también muy visual el modo de contarla? Con esta exposición se trata de compensar este hecho: estampas, alegorías, gráficos, diagramas (palabras más imágenes), una amplia selección de representaciones visuales desde el siglo XVII hasta nuestros días, tablas y árboles genealógicos. Es la mejor manera de poner de manifiesto el sentido del propio acto, el acto de exhibir, es decir, el de dejar a la vista.

La muestra se divide en tres secciones: ‘Historias visuales (1681- 1934)’, ‘Cubism and Abstract Art (1932)’ y ‘Diagramas contemporáneos (1936- 2019)’.

En la primera sección se representan visualmente genealogías y relaciones; y los árboles genealógicos, por su propia estructura, son un modelo ideal, ya que sus raíces remiten a los orígenes, su tronco constituye el fundamento o soporte del que brotan sus múltiples ramas y sus hojas diversifican hasta el más mínimo detalle. Constituyen para curadores y académicos la principal de sus herramientas y dan cuenta de la atemporalidad, variedad y riqueza que ofrecen estos otros modos de contar historia.

‘La mer a l’Estaque’ 1879), Paul Cezanne. Fotografía cortesía del MPM.

En la segunda sección de la muestra se materializa la pregunta que se formulaba, con el célebre/ celebrado diagrama que Alfred H. Barr estructuró y donde pretendía visualizar la genealogía del arte abstracto. Lo hace en el formato de una exposición donde probaba con obras reales la hipótesis que había desarrollado en su diagrama, ordenando estas obras de arte en los lugares que ocuparon sus autores: en el gráfico. El joven Barr, con 27 años (1929), funda el primer museo de arte moderno del mundo, el Museum of Modern Art (MOMA) de Nueva York. En 1936 presentó una exposición pionera: ‘Cubism and Abstract Art’. Correspondía a un deseo didáctico, el de dar a conocer al público norteamericano el arte del siglo XX, un público que desconocía absolutamente estas nuevas tendencias –ciego y había que explicarle–, de dónde provenían, el porqué. Le robó a París su centralidad y el MOMA fue ya el paradigma del canon del arte moderno occidental.

‘Diagramas Contemporáneos’ es la tercera sección. Si en otros tiempos se acudió al uso de los árboles genealógicos porque se creía en la existencia de su origen, la circularidad y la deriva rizomática parecen caracterizar las nuevas narraciones del siglo XXI. La ironía, la crítica o el sarcasmo parecen características comunes para llevar a cabo revisiones de la historia del arte, caricaturizando a sus autores, retratando los tópicos o parodiando las prácticas curatoriales.

Diagrama ‘Cubism and Abstract Art’ (1936), de Alfred H. Barr. Fotografía cortesía del MPM.

Muy interesante

  • El diagrama en la sobrecubierta del catálogo de Alfred H. Barr (1902- 1981): ‘Cubism and Abstrac Art’ (19 de abril de 1936).
  • La reproducción del cartel original (1933) de Miguel Cobarrubias (1904- 1957) ‘El árbol del arte moderno plantado hace 60 años’.
  • El cuadro que Picasso le compró a Paul Cézanne, ‘La mer a l’Estaque’ (geometrización del espacio) y que siempre estuvo con él.

Pablo Picasso, Constantin Brancusi, Paul Cézanne, Robert Delaunay, Max Ernst, Alberto Giacometti, Juan Gris, Vasily Kandinsky, Fernand Léger, Kazimir Malevich, Franc Marc, Henry Matisse, Piet Mondrian, Georges Braque, Paul Klee, Henry Moore… Más de cien obras, hoy consideradas el paradigma de la vanguardia y de la modernidad, quedarán expuestas sine die (por el momento) en el MPM.

Esta exposición ha sido concebida y organizada por un equipo curatorial formado por Manuel Fontán del Junco, José Lebrero Stals y María Zozaya Álvarez, en un ejercicio audaz, complejo y muy imaginativo.

William Powhida
‘Mapa del mundo hecho por un artistas solipsista’ (2015), de William Powhida. Fotografía cortesía del MPM.

Maite Santolaria Guimerá y Rosario Martínez

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VII)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VII)
Domingo 5 de abril de 2020

Desde el pasado 24 de marzo permanezco atenta, diariamente, a la selección de sentencias y fragmentos que el periodista, escritor (y amigo) Javier Valenzuela viene publicando, en sus cuentas de Twitter (@cibermonfi) y Facebook, de la que debe ser considerada la más relevante novela para radiografiar el presente: ‘La peste’, de Albert Camus.

De entre todas ellas –tan lúcidas, predictivas y vigentes más de setenta años después–, recupero la siguiente: «La enfermedad, que aparentemente había forzado a los habitantes a una solidaridad de sitiados, rompía al mismo tiempo las asociaciones tradicionales, devolviendo a los individuos a su soledad. Esto era desconcertante».

Sin embargo, aquel desconcierto, consecuencia lógica del aislamiento de los ciudadanos frente a la pandemia, puede aliviarse ahora, por fortuna, con el oxígeno compartido de la tecnología, que nos permite permanecer conectados y nos proporciona una necesaria y templada cercanía, de la que servirnos para mantener los vínculos con nuestros allegados e, igual de importante, mantener intacta nuestra capacidad de reflexionar en comunidad.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) ¿De qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ALICIA MARTÍNEZ (ARTISTA, FOTÓGRAFA Y BIBLIOTECARIA DEL INSTITUTO CERVANTES DE TEL AVIV | TEL AVIV, ISRAEL)

1) Estoy en Tel Aviv, trabajo en el Instituto Cervantes. Hace diez días cerramos el centro y estamos trabajando desde casa. Me encuentro con mi pareja en un apartamento pequeño de un barrio al este de Tel Aviv, y con mi familia residiendo en España, Marruecos y Argentina.

2) Es difícil imaginar un escenario inmediato. La sensación es de irrealidad, de no saber qué va a suceder. Quiero pensar que volveremos a nuestras vidas cotidianas con lecciones aprendidas de esta situación. Creo que las consecuencias de la pandemia a medio y largo plazo serán, en lo social, un vacío generacional, un cambio de valores y mayor individualidad, a pesar de estar conectados. La cultura se va a ver afectada, pero también se va a reinventar en línea. Las consecuencias económicas y políticas van a ser graves, con una crisis como la que comenzó en 2008 y de la que tardaremos en recuperarnos, y no creo que los políticos vayan a hacerse responsables del desempleo y las dificultades económicas.

3) Llevo bien el confinamiento. Trabajo hasta la tarde, hablo con mi familia, leo cómics –recomiendo ‘On a sun beam’, de Tillie Walden-, novelas, veo películas y alguna serie (‘Glow’). Estoy retomando proyectos de foto que tenía abandonados. Y estoy haciendo un curso de ‘Puño’ en Doméstika, un curso de hebreo y yoga.

4) Admiro profundamente a los médicos y personal sanitario que están luchando contra la pandemia. Espero que esta situación termine pronto, que nos tomemos en serio las medidas para detener el contagio. Desde casa, tendremos que ocuparnos, pero también aprender a parar y estar en calma.

ANTONIO ORTUÑO (ARTISTA, COMISARIO DE ARTE, GESTOR CULTURAL Y DIRECTOR DE ‘UNDER THE SUBWAY VIDEO ART NIGHT’ | NUEVA YORK, EE.UU.)

1) Yo estoy solo en mi apartamento en Harlem, NYC, ¡¡¡sin salir de casa ya muchos días!!!

2) A nivel político es una ruina y lo que veremos después va a ser vergonzoso; a nivel social va ser todo más humano, y cultural y económicamente, que van de la mano, pues dependerá de los cuatro de siempre.

3) Mi confinamiento lo paso haciendo deporte, viendo ópera, cocinando y leyendo los Artforum que tenía pendientes. También viendo y seleccionando los vídeos que recibo de la convocatoria internacional de videoarte para el 10º aniversario de ‘Under the Subway Video Art Night’, una noche de videoarte internacional que organizo cada año.

4) Saldremos de esto much@s más fuertes, con puntos de vista politicamente más definidos, más fuertes a la hora de la crítica y, sobre todo, ¡¡¡con ganas de que se tiene que caminar en muchas cosas a nivel social!!

BERNABÉ LÓPEZ GARCÍA (PROFESOR JUBILADO DE HISTORIA DEL MUNDO ÁRABE CONTEMPORÁNEO EN LA UAM | TÚNEZ)

1) Me encuentro en Túnez, donde vivo, jubilado, por el trabajo de mi mujer en esta capital. Aquí se decretó el “toque de queda” el miércoles 18 de marzo y desde entonces, prácticamente, vivimos encerrados en casa con solo un par de salidas para renovar la nevera.

2) En este momento mi escenario inmediato es seguir con atención y preocupación, pero sin obsesión, la evolución de la enfermedad en España, en este país en el que vivo y en el mundo. Esperando atentamente que un día remita la enfermedad. Aunque mi principal preocupación es imaginar qué mundo nos va a quedar después, en la esperanza de que seamos capaces de cambiar nuestra mirada localista por una visión más internacionalista, más solidaria, se sepan reorientar las prioridades en lo económico y en lo político, pensando en la humanidad como un conjunto interrelacionado, se consigan reajustar las desigualdades sociales en todos los países que un capitalismo desenfrenado había agigantado, y aprendamos que solo la cultura, la ciencia y la educación serán los instrumentos para lograr una convivencia a medida humana.

3) Por suerte, el confinamiento me pilló con mi estantería llena de libros que espero me duren hasta que el temporal amaine. Desde mi llegada a Túnez he ido comprando libros de memorias de personajes clave de la historia de este país, como Hédi Baccouche (‘En toute franchise’), burguibista crítico e independiente cuya visión de los acontecimientos de los últimos tres cuartos de siglo me ha ayudado mucho a corregir clichés y simplificaciones que tenía sobre la historia contemporánea tunecina. Estoy leyendo del presidente fallecido en julio, Béji Caid Essebsi, su libro ‘Bourguiba, le bon grain et l’ivraie’, una autobiografía en paralelo a la del fundador del Túnez moderno, un libro escrito antes de la revolución de 2011 en la que le tocaría desempeñar un papel importante. Y tengo en cartera otras memorias que espero leer con avidez, la de Ahmed Mestiri (‘Témoignage pour l’Histoire’), un disidente liberal del burguibismo, o la de Mohamed Mzali (‘Un Premier ministre de Bourguiba témoigne’), quien no fue capaz de lograr liberalizar el burguibismo. Prefiero que mi cartera de lecturas sea amplia para que dé oportunidad a que termine antes la pandemia, y que deba dejar para después la biografía de ‘Ali Jrad, communiste tunisien… entre mémoire et histoire’, escrito por su hija Neila Jrad.

Lo que sí me ha dado ya tiempo es a leer, casi de corrido, los dos volúmenes del libro ‘Les califes maudits’ (que pronto saldrá en español), de Heda Ouardi, que la propia autora nos regaló a Cecilia y a mí en esta casa del confinamiento el 20 de febrero, cuando no imaginábamos ni de lejos que un mes después habríamos de encontrarnos en una situación semejante. El primer volumen, titulado ‘La déchirure’, está escrito como un verdadero drama shakespeariano, dividido en actos y escenas, con descripción de los personajes al comienzo de la obra, con dramatismo e intriga, pero extrayendo de las fuentes originales toda la información sobre las luchas de camarillas por el poder a la muerte de Mahoma, sin que el rigor haga perder fuerza alguna a la tensión dramática y a las descripciones brillantes de las diferentes situaciones. El segundo volumen, ‘À l’ombre des sabres’, es más narrativo, y cubre los dos años del primer califa, Abu Bakr, en el que la autora desvela cómo el yihad emprendido encubría una verdadera “caza del botín” y las luchas por los odios tribales se recubrían de religión. El libro, continuación de otro anterior de la autora sobre los últimos días de Mahoma, confronta la fuentes sunníes y chiíes para trazar un relato unificado que no ha resultado del gusto de quienes son incapaces de reconocer que el islam, como las demás religiones, pertenece a la historia y fue construido y reinventado por seres de carne y hueso. En Marruecos estos libros están prohibidos.

4) No hay conclusión. Por ahora. Las conclusiones deberemos extraerlas entre todos al final del túnel, hasta donde nos llegue la lectura.

CARLOS GARCÍA-ALIX (ESCRITOR, EDITOR, PINTOR Y CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en mi casa-taller del barrio de Tetuán. Un amplio y cómodo espacio que me hace soportar mejor este aislamiento obligado. Y me encuentro solo.

2) El escenario inmediato se presenta sombrío en todos los campos. De alguna manera nos vemos obligados a vivir una cierta posguerra, pues esto que padecemos ahora es en definitiva una “guerra biológica” que castiga a todos sin distinguir clases sociales. Aunque, y esto es importante, los más débiles económicamente, los más apartados de los privilegios sociales, la padecen con mayor crueldad y sufren más gravemente las consecuencias.

En lo cultural, no tengo una idea clara de cómo va a afectar esta situación. Diría que tampoco se muy bien qué es “lo cultural”, pero seguro que habrá menos recursos públicos y privados, más dificultades para vivir y trabajar en todos los campos de la cultura. Esta, lógicamente pasará a ser más secundaria frente a necesidades más perentorias y más decisivas: sanidad, subsidios de desempleo, educación…

Creo que mucha de la cultura de las sociedades opulentas, lo que llamamos primer mundo, ha sido en exceso pedante y banal. Ojalá que esta crisis se lleve por delante tanta tontería como hemos padecido sin inmutarnos.

En lo político, solo puedo esperar que los españoles aprendan de una vez el valor de lo público, lo que es de todos y para todos y todas las políticas neoliberales, los recortes y privatizaciones encuentren la respuesta que merecen, pues además de injustas ahora comprobamos que son también criminales. Espero, por tanto, que el Gobierno PSOE-Unidas Podemos se afiance y acometa desde una perspectiva de defensa de la mayoría social la reconstrucción de una España que va a quedar muy desarbolada.

3) Lo afronto con serenidad y paciencia, qué remedio. Sigo las instrucciones que nos dan nuestros expertosen sanidad y procuro establecer a través del WhatsApp y el mail túneles de amor con la gente que quiero, mi familia, y mis amigos. Mi actividad principal es pintar, pintar sin remedio y sin tregua. Esto me permite habitar durante muchas horas un espacio mental libre de angustia y ansiedad. Un territorio y una actividad que ahora, más que nunca, me revela el sentido que tiene mi paso por este atribulado mundo.

Hago ejercicio diariamente. Antes corría casi todos los días, y esto es algo que echo mucho de menos, Así que troto durante muchos minutos alrededor de caballetes y lienzos, y hago una tabla de ejercicios básicos. Mis lecturas en estos días son muy diversas: Baroja casi siempre –ahora estoy con sus ‘Siluetas románticas’–, releo a Dickens y sus papeles de Pikwick, Simone Weill y su ensayo sobre la Ilíada, y ‘Escuela de Mandarines’, de Miguel Espinosa. Leo sin mucho orden ni concierto, pero leo todos los días en la cama antes de dormir.

4) Espero que de una vez escarmentemos y comprendamos que somos muy frágiles y vulnerables; que nos necesitamos, que juntos somos más fuertes y sabemos más, que no podemos escatimar recursos en el conocimiento científico que nos garantiza una sanidad eficiente para todos. Y espero, también, que valores como la fraternidad, el respeto al semejante y la solidaridad con los más desdichados no sean ninguneados y olvidados.

Pero, la verdad, soy poco optimista. Olvidamos tan deprisa.

CATHERINE LIEMAN (GALERISTA, PROPIETARIA DE GAZZAMBO GALLERY | MADRID)

1) Estoy en Madrid en mi casa, confinada como todo el mundo, pero con la gran suerte de vivir enfrente del Retiro. Desde mi terraza tengo una vista privilegiada, reconozco que mi “jardín adoptivo” me da mucho ánimo.

2) Sinceramente, no sé si ahora mismo me apetece pensar en un escenario inmediato. Cada cosa a su tiempo. Estoy pendiente de la evolución del coronavirus y, seguramente, más adelante estaré lista para contestar a esa pregunta. Lo único que puedo aportar en este momento como galerista es que nuestro sector es muy vulnerable y que vamos a resultar perjudicados. Espero que en un momento de tal necesidad nos ayuden las Administraciones públicas.

3) Llevo el confinamiento con mucho ánimo porque he decidido que era lo único que puedo hacer para sobrevivir a este episodio tan dramático y tan repentino. Lo más importante para mí es estar en contacto permanente con mi familia y mis amigos dispersos por el mundo. Siendo bastante disciplinada, me he hecho un plan de rutina, por cierto, nada original y seguramente tampoco tan diferente de los demás: gimnasia, control de limpieza de mi casa, series, películas de todo tipo, y leo muchísimo, mi afición favorita. Mi reencuentro con autores como Proust, Victor Hugo, Flaubert, o Sartre, han provocado en mí un sentimiento de nostalgia, un recuerdo de mis años de estudiante en Toulouse. Sin embargo, lo combino con la última novela de Liane Moriarty, ‘Neuf Parfaits Etrangers’. Y, por supuesto, no me olvido de mi galería ni de mi pasión por el arte contemporáneo africano. Dedico un par de horas al día investigando e intercambiando ideas con Andrea, mi assistant. Tenemos nuevos proyectos y nos estimula compartir nuestro entusiasmo para retomar las actividades en Gazzambo apenas sea posible.

4) Pienso que cuando salgamos de este momento inaudito tendremos que reflexionar y reflexionar… sobre el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora. Somos testigos del castigo que esto supone para la humanidad, pero también somos testigos de una gran lección de vida. Ahora todos juntos nos tenemos que dejar llevar por una ola transformadora que afectará de una forma definitiva a la economía, la sociedad, la política y a las estrategias sanitarias para enfrentar en el futuro a otras posibles pandemias.

¡Tenemos que ser positivos! Os mando un beso a todos.

CECILIA FERNÁNDEZ SUZOR (DIRECTORA DEL INSTITUTO CERVANTES DE TÚNEZ | TÚNEZ)

1) En Túnez, donde resido desde septiembre pasado. Pero sin moverme de casa.

2) Cuando menos, confuso: el bombardeo de noticias, comentarios, información de todo pelaje, no ayuda mucho a poder tener una idea más o menos clara o serena. Creo que no hay que irse al medio o largo plazo, lo vemos ya en el corto: ERTEs, cierres, parón en todas las actividades…

Lo que sí espero es que no ocurra lo mismo que cuando la crisis de 2008, porque el origen de esta en la que entramos es de un orden muy distinto y –con un poco de suerte– nuestros políticos se pondrán unas pilas distintas a las de la austeridad, contención y demás patrañas que llevaron a la miseria negra a tantos. Espero que haya una movilización suficiente de los ciudadanos para que se dé marcha atrás a tantas políticas neoliberales y que se reinstauren unos servicios públicos dignos, en salud, educación, bienestar social.

3) ¡Hasta ahora con buen humor! Trabajo a distancia, empleo lejía por primera vez en mi vida cuando se trata de la limpieza de casa, cocino, procuro echarle imaginación al reciclaje de restos (me doy cuenta de lo despilfarradores que hemos sido), tele, pelis, lecturas, mucha charla /video con mis hijos, ¡y hasta con mi nieta de 6 meses que le sonríe a la cámara! E ir haciendo sitio en la memoria del móvil, que está abarrotada de tanto intercambio de memes, videos, enlaces, fotos, etc. Aunque hay algunos tan geniales que merecen conservarse para la posteridad.

4) Tenemos la obligación de obligar a los que mandan a cambiar de políticas.

DANAE NAVARRO (BLOGUERA Y REDACTORA DE CONTENIDOS | SANTANDER)

1) Estoy en Santander, trabajando desde casa, como el resto de mis compañeros de trabajo, e intentando mantenerme positiva porque, ya que estamos jodidos, mejor no caer en el pesimismo.

2) Sinceramente, intento no pensar mucho en ello. Aún no sabemos cuánto va a durar esto realmente y se avecinan meses muy duros. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme si cuando todo esto acabe nos seguiremos preocupando por los más vulnerables, como estamos haciendo ahora, si todos aquellos que consideraban trabajadores de segunda clase  al personal de los supermercados o a los barrenderos/as se darán cuenta de lo equivocados que estaban; o si los políticos habrán aprendido algo y actuarán como adultos, en vez de enfrascarse en discusiones de patio de colegio y en el «y tú más».

Espero y deseo que aprendamos algo de todo esto, tanto como individuos como sociedad. Cuando el aislamiento finalice, vamos a comprobar si realmente ese cambio de mentalidad que decimos haber experimentado, si todos esos deseos e intenciones que tanto prodigamos en nuestras redes sociales, no se quedan en palabras vacías provocadas por el confinamiento forzado. No me gustaría ver cómo el destino de todas ellas es el mismo que el de los propósitos de Año Nuevo. 

3) Intento no ver/leer noticias relacionadas con la crisis sanitaria, solo lo justo para mantenerme informada. Mantengo mi rutina habitual de trabajo y el tiempo restante lo dedico a hacer ejercicio, escribir textos para mi blog (Sintintaenelboli) y para mí misma, hacer collages, ver películas y leer. Ahora mismo tengo la nariz metida en ‘El espejo en el espejo’, de Michael Ende (no hay que escatimar en imaginación). 

4) Esta crisis sanitaria nos ha obligado a frenar en seco y nos ha ofrecido la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos, con todo lo que ello conlleva. Ahora tenemos todo ese tiempo de cuya ausencia siempre nos hemos quejado y no tengo ninguna intención de desaprovecharlo.

EMILIE LAPEYRE (ILUSTRADORA | PIRINEOS FRANCESES)

1) Estoy en los Pirineos franceses, con mi familia y mi madre. Nos fuimos de València pocos días antes del confinamiento, diciéndonos que estaríamos mejor en el campo que en un pequeño apartamento en la ciudad, con nuestros dos hijos pequeños. Sigo trabajando como antes, ¡en frente de mi ordenador! El teletrabajo siempre ha sido mi forma de trabajar.

2) Me parece cada vez mas opaco e incierto. Nadie sabe cuándo terminara el confinamiento. Me temo que el virus no habrá desaparecido por completo después del aislamiento, y que nos veremos obligados durante muchos meses a seguir siendo muy cuidadosos, sobre todo con todos los ancianos y vulnerables. Encontrar una nueva manera de vivir, con el virus. Cuando tengamos derecho a salir de nuevo querremos socializar, redescubrir nuestra humanidad no virtual, pero no sé si realmente podremos.

Económicamente, va a ser muy difícil, pero quizás reconsideremos nuestra economía globalizada por una economía mas local, a menor escala, más humana. Creo que esta puede ser la última oportunidad para cambiar las cosas y, tal vez, salvar a la especie humana (pero pienso eso hoy porque hace buen tiempo y entra luz por la ventana).

3) Al principio era bastante optimista y positiva, pero, a medida que pasan los días, el confinamiento comienza a ser pesado. Tengo menos ganas de trabajar, como si poco a poco las cosas se van anestesiando. Sé que es una suerte poder seguir trabajando en estas circunstancias tan especiales, en las cuales mucha gente tiene miedo de perder su trabajo; pero el mundo va bajando su ritmo frenético, y me gustaría alinearme con él. Seguir trabajando con niños pequeños en casa, también es complicado. 

No obstante, tengo un confinamiento muy privilegiado. Estar en el campo, en la casa de mi infancia, con los Pirineos en frente de mi ventana cada día, es un lugar de aislamiento excepcional. Poder conectarse con la naturaleza es un inmenso privilegio en estas circunstancias. Nos da energía para seguir. Pienso mucho en las familias con niños que están en la ciudad, en un apartamento pequeño, sin la posibilidad de salir.

Cuando no estoy trabajando, voy caminando cerca de la casa con mi familia o hacemos juegos de mesa. Hicimos jabones con los niños y traje algo para hacer serigrafía textil con ellos. Espero, también, tener un poco de tiempo para pintar con gouache, no por trabajo, sino para mi propio placer. Por la noche trato de leer. Estoy leyendo ‘La tâche’, de Philip Roth, estos días.

4) Una vez que se elimine el riesgo en los paises ricos, tendremos que ayudar a los paises más pobres a superar el virus. Esto será una obligación porque, de lo contrario, el virus se propagará de nuevo. A menudo olvidamos que toda la humanidad esta en el mismo bote. Tendremos que estar unidos si queremos seguir adelante.

¡Ánimo a tod@s !

FEDE POUSO (ARTISTA, DISEÑADOR DE ARTE Y ESTILISTA DE MODA | MADRID) Y SANTI SENSO (ACTOR, DIRECTOR Y DRAMATURGO | MADRID)

1) Nos encontramos viviendo en nuestro piso en una corrala de Lavapiés, en Madrid. Nuestra situación en estos momentos es de una cuarentena de creación de obras de teatro y de obras plásticas. Esto es lo que hacemos a diario en nuestra casa, ya que la utilizamos normalmente como taller y espacio de creación.

2) Es imposible saber nuestro futuro, ya que es incierto. Nuestro futuro político, social y económico dependen exclusivamente de lo que estemos dispuestos a cambiar y evolucionar como sociedad en conjunto.

El futuro cultural por supuesto que está en riesgo (como siempre lo estuvo), ya que esta en manos del comportamiento del público. Los artistas, junto a los espectadores, necesitamos mantener vivo el ejercicio de la cultura en todas sus disciplinas –esa es nuestra misión–. Los políticos son los que deben dejar de tomar el arte como un pasatiempo y ser conscientes de la importancia que tiene para el desarrollo de una sociedad.

3) El confinamiento pensamos que es de toma de conciencia y no de elección voluntaria ni forzosa. No es de aislamiento, sino de “alimentarNOS”.

Solo hay una única lectura y es la de “Esta es nuestra realidad y está superando a nuestra propia realidad”, y como es nuestra y nos pertenece debemos hacernos responsables de ella.

4) Para sobrellevar la situación consideramos que la palabra “agradecimiento” tiene que estar presente en nuestros pensamientos. Es un tiempo perfecto para agradecer por nuestra vida, la vida que creamos, es importante tomarnos este momento para cambiar todo lo que no nos servía, lo que nos hacia daño.

El pasado ya no existe, el futuro menos, todo lo que nos queda es mirar por el “hoy”, preguntarnos todos los días si somos seres plenos, si estamos en el camino que nos acerca a la felicidad, para comenzar a crear ese futuro que tanto añoramos.

IGNACIO EVANGELISTA (FOTÓGRAFO | MADRID)

1) Estamos en casa, en Madrid. Todos bien. Lo que es el confinamiento en sí, sin problemas; yo soy muy casero y mientras haya comida, bebida, Internet y libros, no me parece un gran castigo. Mi casa es mi castillo. Aunque lo de salir de vez en cuando al supermercado…, ¡es todo un planazo!

2) Lo peor, por supuesto, la gente a la que le ha tocado la enfermedad y sus seres queridos. Luego está la gente de la sanidad: médicos, enefermeras/os, etc. También los que trabajan en supermercados, agencias de transporte, camioneros, fuerzas públicas, y todos los que siguen trabajando para que los demás estemos lo mejor posible.

Creo que las consecuencias dependerán mucho de la duración del confinamiento. Los más perjudicados, aparte de los que ya he mencionado, supongo que serán los autónomos y, en general, toda la gente que no tiene derecho a ningún tipo de paro, subsidios, etc. En este sentido, parece que se está pensando seriamente en algún tipo de renta básica para los más perjudicados. Esto creo que sería una solución; para estas cosas pagamos impuestos y ahora el Estado tiene que responsabilizarse.

En cuanto a la cultura, voy a ser políticamente muy incorrecto: la realidad es que frente a comer, tener salud y tener un techo en condiciones, pues pasa a un segundo lugar. Esto es así por mucho que nos empeñemos en decir que la cultura y el arte son un bien de primera necesidad. Dicho lo cual, una vez cubiertas esas primerísimas necesidades, que habría que dar por supuestas en un país europeo, la cultura es fundamental para crecer en lo personal y como sociedad. No sé qué va a pasar aquí, porque España no tiene ni un Estado tan potente y tan involucrado con la cultura como, por ejemplo, Alemania, ni una cultura de la filantropía y las donaciones como pasa en Estados Unidos. Así que me temo que vengan tiempos muy muy difíciles para el sector, especialmente para los artistas: los más vulnerables. De nuevo, creo que todo depende de la duración, por eso tenemos que hacer un esfuerzo y salir lo menos posible para detener el contagio.

Quiero pensar que todo esto va a ser un punto de inflexión que nos va a hacer recapacitar a todos, incluyendo a los políticos, sobre nuestra escala de valores y que no todo puede estar únicamente supeditado a los beneficios económicos. Aunque en el fondo de mi escéptico corazón, me temo que en cuanto pase todo esto se olvidarán rápidamente las buenas intenciones. Ojalá me equivoque.

Este confinamiento obligatorio debería, también, servir para, como dicen los anglosajones, “pararse y oler las rosas”. Internet está ahora mismo lleno de consejos para “mantenerse ocupado mientras dure el confinamiento”. Pues yo abogo por bajar un poco el ritmo y aprovechar el confinamiento obligatorio para, sin sentirse culpable, disfrutar de las pequeñas cosas para las que nunca tenemos tiempo, por ejemplo: pensar, o mirar el techo desde el sofá, o el cielo si tienes ventana. Aunque sea solo un rato.

3) Excepto por la incertidumbre económica, creo que en general estamos muy mal acostumbrados. Salvo el grupo de gente al que hacía mención (los directamente afectados), creo que este confinamiento es algo totalmente llevadero. Pensemos que en otras partes hay guerras, terremotos, refugiados que malviven en campamentos, etc. ¿Qué es estar en tu casa, calentito y tomándote una cerveza, viendo una película o leyendo un libro, comparado con sufrir un bombardeo o no tener dónde pasar la noche? Afortunadamente no lo sé, porque soy un privilegiado como la mayoría de los que estáis leyendo esto. No lo digo a modo de tirón de orejas, sino para relativizar y que nos ayude a aguantar esta situación, que claro que es un poco incómoda, faltaría más… El otro día en el supermercado, uno de los primeros días de mascarillas y confinamiento, una señora iba diciendo: “¡Esto es peor que la Guerra Civil!”. Me quedé sin palabras ante tamaña obscenidad.

En cuanto a lecturas, suelo combinar ficción y algo relacionado con arte, fotografía o los temas en los que esté trabajando. Ahora mismo estoy terminando ‘Luz de vísperas’, de Mauricio Wiesenthal, un escritor de Barcelona que no conocía y que ha sido todo un hallazgo. Un descubrimiento más de los que suelo encontrar en las gangas de la librería París-Valencia, una de mis visitas obligadas cuando voy a València. Lo estoy alternando con una biografía de Richard Avedon, ‘Something personal’, que es interesante porque la autora (Norma Stevens) fue la directora de su estudio y su agente durante 30 años, así que tiene información sabrosa de primera mano.

4) Todos esperamos que dure poco el confinamiento: la gente no sabe qué hacer con tanto tiempo en sus manos (como dice la canción). Los proyectos están parados: en mi caso, tenía un viaje cerrado para el primero de mayo, continuando un proyecto fotográfico en el que estoy metido, pero me temo que vayan a cancelar el vuelo. También un proyecto de libro con Chris Burkham, un escritor inglés, con relatos suyos y fotos mías que, tras un largo camino, finalmente le interesó a una editorial británica (Beam Editions), y que se iba a editar en septiembre, y, aunque nos acaban de confirmar que siguen trabajando en el diseño para tenerlo a punto cuando todo pase, no me atrevo a aventurar una fecha.

En fin, que mucha paciencia, que saldremos de esta seguro –ojalá que de la mejor manera posible el mayor número de personas–. Y, por favor…, ¡quedaos en casa!

NESRIN KARAVAR (PROFESORA DE LITERATURA TURCA EN EL DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA CLÁSICA, ROMÁNICA Y SEMÍTICA DE LA UNIVERSITAT DE BARCELONA | BARCELONA)

1) En mi casa en Barcelona, en compañía de mi compañera de piso María Ángeles, colaborando en preparar una exposición virtual literaria –’De Estambul a Barcelona: Estambul en Miguel de Cervantes. La ciudad como espacio literario’– desde casa, sin problema.

Aunque echo de menos dar vueltas en los pasillos o en un patio debajo de los naranjos y, como una parte de mi trabajo, “el poder de lo no-verbal”: mirar/observar caras y gestos de la gente en la facultad. Ahora estoy observando las plantas de mi terraza desde la ventana y recordando mi niñez, cuando mi padre nos enseñaba con paciencia a acariciar y hablar con las plantas, y cómo nos aseguraba que cuando les dabamos cariño, como a las seres humanos, nos mostraban su afecto.

El aislamiento me esta impidiendo observar las caras, el lenguaje corporal de las personas y preguntarme si realmente, como nos enseñaba mi padre en una finca a una hora de Estambul, las plantas hacen gestos. Al final, quizás la delicadeza, la sensibilidad de las plantas, me hacen recordar la vejez y las residencias de ancianos. En seguida veo en la cara de una flor del limonero la cara de una anciana, y sus hojas blancas me recuerdan la caricia del pelo de una abuela temblando por la soledad, ahora mismo, en muchas residencias.

2) El escenario inmediato es el que llevamos. No me parece ni teológico, ni psicológico, sino pura ficción, como dice del filósofo Rumi, del siglo XIII –quien murió, en 1273, en la ciudad turca de Konya–: “La tierra tiene hambre y por eso tiembla. Dentro de poco comerá un buen pedazo de carne y el terremoto habrá acabado”. No solo los cuerpos, sino el cuerpo entero está en su interior. Este “dentro” es a la vez digestivo y erótico, pero es sagrado. Una anatomía que regula el placer y lo divino. Aunque parezca extraño, hay un relato culinario de Rumi, en el que, según él mismo, no es fruto del pensamiento, sino que es producto del ser, como veremos en la conversación entre un garbanzo y un cocinero, de forma que el garbanzo aceptará y pedirá ser hervido.:

“¡Mira! ¡Y observa cómo suben a la superficie los garbanzos que hierven en la olla cuando son vencidos! Se les ve agitarse sin cesar en la olla y se dicen: ¿Por qué nos han comprado? ¿Para torturarnos haciéndonos hervir así? Y el cocinero, removiendo la olla con su cucharón, les responde: ¡Mi objetivo es coceros! Estáis crudos y tenéis que estar cocidos por el fuego de la separación para que toméis sabor. Solo así podréis mezclaros con el alma. Esta cocción no tiene la finalidad de torturaros. Mientras estabais en el huerto, absorbisteis agua y os volvisteis verdes. ¡Esta bebida que habéis recibido y vuestra floración, todo eso estaba destinado al fuego! Los garbanzos replican: Si es así, ¡oh, maestro!, ¡ayúdanos para que estemos bien hervidos! En este hervor en el que estamos, tú eres nuestro arquitecto”.

¿Las consecuencias a medio y largo plazo? Espero que no sea “todo lo que tengo es mi taza vacía/cocíname, cocíname; todavía no estoy maduro, estoy crudo”, sino que sea “estaba crudo, fui cocinado y me quemé”. Si salimos con tazas llenas y quemados el resultado sera una cultura más madura y más profunda.

3) Mi confinamiento es trabajar sobre una exposición literaria virtual sobre Estambul, corregir mi última traducción que hice para un proyecto literario académico de un libro de la poesía mística otomana de una princesa del siglo XIX. Respecto a mis lecturas, estoy con unos libros a la vez: de Juan Marsé, ‘Últimas tardes con Teresa’, ‘Orientalismo e ideología colonial en el arabismo español’, del profesor Bernabé López García, y ‘A Turkish Woman’s European Impressions’, escrito en 1913 por la primera viajera turco-otomana. Y unos poetas místicos comparados entre dos culturas diferentes, en mi caso turco-otomana y española para ver las distintas etapas del viaje espiritual de ascenso interior.

4) Espero que podemos hacer un viaje interior y descubrir el mundo invisible no solo con un virus invisible, sino también a través de las letras, el cálamo y a través de la pintura de algunos pintores para escuchar con los oídos interiores sus voces interiores que no les dejaban estar en paz. Y espero que los que pertenecemos al mundo de la cultura, después de todo, queramos compartir los goces de esos descubrimientos como dicen los sufis otomanos: “Otra vez mi corazón ha caído de belleza en belleza”.

NÉSTOR NAVARRO (GUIONISTA Y REALIZADOR DE CORTOMETRAJES | SANTANDER)

1) En casa, claro está. Aunque el frenazo en mi vida ha sido importante, creo que he sabido hacerme a este nuevo estilo de vida más hogareño para mí. Saliendo lo imprescindible y tachando con un lápiz rojo los días que han pasado, y los días que aún quedan por delante.

2) Lo que está pasando en estos momentos en todo el planeta está siendo nuevo para cada uno de nosotros. El escenario que nos espera una vez podamos salir de nuestras casas será complicado. El volver a coger nuestro ritmo de vida anterior nos costará más o menos, pero lo acabaremos recuperando. Es como el motor de un coche que se detiene en medio de la carretera y tienes que volver a arrancarlo, pero no sales “quemando rueda” inmediatamente, esperas a que el motor llegue a esas revoluciones óptimas que te indica el fabricante, para salir poco a poco a la carretera y continuar con tu camino. Adquiriendo de nuevo confianza en el vehículo.

Todos los aspectos de la sociedad se verán afectados. De eso no creo que exista duda alguna. Pero antes o después las aguas vuelven a su cauce, y estos días en casa serán una experiencia que contar a la generación venidera. Serán nuevas “batallitas” que sustituirán a las de nuestros abuelos en otros tiempos.

No me gusta aventurar qué cosas van a pasar y qué cosas no. Las consecuencias las veremos poco a poco, y tendremos tiempo de estar a favor o en contra de las decisiones que se tomen. Pero las consecuencias que me preocupan –las de verdad– son a nivel humano: ¿cómo nos empezaremos a tratar cuando nos veamos por la calle? ¿Seguiremos siendo tan efusivos a la hora de darnos la mano o un simple abrazo con un amigo? ¿Seguiremos cruzando la acera cuando veamos a alguien que viene de frente nuestro?

3) Con la mayor paciencia posible. Groucho Marx dijo en ‘Una Noche En Casablanca’: “Solo los tontos se aburren”, y es una frase que tengo apuntada a fuego en mi agenda. Así que, cuando empiezo a notar el gusanillo del aburrimiento entrando en mi habitación, me levantó rápidamente y empiezo a leer, a escribir o incluso a hacer un poco de ejercicio, o a asomar la cabeza por la ventana y mirar como la cola del supermercado avanza lentamente.

He terminado el cortometraje que tenía entre manos (terminándolo dos meses antes de lo planeado), he empezado un proyecto que había dejado aparcado y, ahora que tengo tiempo, trabajo en él. Y leo, y veo películas, y leo, y hago fotos y leo, leo, leo…

4) El respeto y el sentido común es ahora cuando deben hacer acto de presencia.

PATRICIA ALLENDE (ARTISTA VISUAL | MADRID)

1) En mi casa, en mi refugio, en mi mundo, rodeada de mis libros, fotos y recuerdos. Todos los días me despierto con el sonido de los pájaros, con la naturaleza tan necesaria ahora y que echo tanto de menos… la falta de libertad.

Físicamente me encuentro muy bien, pero mentalmente muy tocada; me cuesta mucho asimilar esta película de terror que nunca imagine que podríamos vivir.

2) Va a ser un escenario muy diferente al que estábamos acostumbrados: habrá grandes cambios a los que tendremos que adaptarnos y que nos llevarán a nuevos modos de vivir. Las consecuencias creo que van a ser duras y costará tiempo, para poder recuperarnos. Solo nosotros lo tendremos que conseguir y hacer lo posible para que todo cambie –en lo social, cultural, económico y político–, no volviendo a cometer los mismos errores.

3) Poniéndome unas metas diarias y, sobre todo, tener un pensamiento positivo. La primera semana era incapaz de poder pasar la página de un libro, me dispersaba enseguida…, no paraba de preguntarme el porqué de todo lo que estaba pasando; poco a poco lo voy asimilando y he podido retomar mis lecturas.

Todos los días me marco una rutina, hago ejercicio, bailo (que te deja nueva) y practico idiomas (para la mente viene muy bien). También he vuelto a trabajar, poco a poco, en mis proyectos que dejé aparcados.

4) Creo que ninguno de nosotros esperaba esto, nos ha cogido a todos por sorpresa… De repente cambió el mundo. Ojalá todo esto que estamos viviendo nos haga ver lo equivocados que estábamos, que no somos ni únicos ni inmortales, ¡y que consigamos entre todos un mundo mejor!

Merche Medina

Razonar el viaje

‘Arte en los tiempos de la pandemia. Parte 1: El viaje’
Antonio Samo, Alberto Gil Casedas, Arancha Goyeneche, Chingsum Jessye Luk, Eltono, Janek Zamoyski, Leo Matiz, Sean Mackaoui y Rubén Tortosa
SET Espai D’Art. Plataforma Artsy
Hasta el 11 de abril de 2020

En el estado de confinamiento actual en el que vivimos han surgido numerosas propuestas artísticas que, desde luego, cambian la concepción de consumo cultural al que quizá solíamos estar acostumbrados. En este contexto, la galería SET Espai D’Art recompone una primera exposición online cuyo planteamiento gira entorno al viaje, esa libertad que se ha visto restringida sin previo aviso. Esta exposición puede verse en la plataforma Artsy en el perfil de la galería SET Espai D’Art y es la primera parte de la siguiente muestra que tendrá su inauguración a partir del 11 de abril en la misma página web. 

Es así como el viaje pensado desde el encierro y desde la imposibilidad, configura una escena que invita al espectador a repensar una serie de obras que probablemente ya haya observado en otros contextos. La acción performática consistente en el caminar de Eltono, tiene su resultado y origen en una serie de esculturas que pretenden ser lo más circulares posibles, a imitación de los recorridos urbanos que realiza por la ciudad de Valencia. En las esculturas probablemente quedaron los restos contenidos en esos paseos, como huellas artificiales, casi invisibles, que rememoran la opción libre del paseo lúdico. 

La muestra continúa a través de una nueva concepción del objeto encontrado, Chingsum Jessye Luk parecer elegir con especial cuidado los objetos con los que representar su estética de lo cotidiano, donde la memoria y el paso del tiempo, considerado aún más relativo en estos días, nos remite a recuerdos pasados y a distancias imaginarias recorridas. Con una noción similar –no es casualidad que compartieran espacio en la galería en el pasado–, Alberto Gil Casedas, plasma una variedad de calendario urbano donde lo repetitivo y lo geométrico, representado por finas líneas se condensan y recrean caminos que antes teníamos por institivos y habituales. El color, también soportado sobre la línea, se introduce con el trabajo de Arancha Goyeneche, cuya pieza ‘Violet Sunrise’ se configura como un muestrario donde el ritmo y los juegos de luces y sombras recuerdan los cambiantes momentos de ese viaje todavía por recorrer. 

Obra de Eltono titulada ‘Aro 6 [Hoop 6]’. Imagen cortesía de SET Espai D’Art.

El proceso de creación de ‘Juego’ de Antonio Samo comienza con la observación, mientras camina, de la ropa que lleva puesta la gente, que también transita; una especie de segunda piel fruto de la producción masiva. Samo recrea con sus hieráticas figuras esos juegos que distraen de la consecución de la identidad que realmente pretendemos configurar. Una característica a la hora de elegir un viaje es su exotismo, una característica que se refleja en la pulida fotografía del mar Antártico de Janek Zamoyski, el paisaje observado mediante la lente fotográfica. 

Las detallistas instantáneas colgadas en la web, nos introducen en la instalación de Rubén Tortosa, la poética de la línea se transforma aquí ya que ésta representa el vuelo de un ave protegida. Mediante la geolocalización real del ave se forma la imagen icónica de un viaje que no está constreñido, un recorrido elemental en la naturaleza que no siempre la acción humana permite. Justo al lado, la pieza de Leo Matiz, artista reconocido como el primer colombiano en experimentar con la fotografía minimalista, retiene aquí una nueva lectura centrada en la monotonía de la repetición. La abstracción conseguida a la que se le añade el efectivo blanco y negro, sostiene el perfecto contrapunto a la libertad que vienen sugiriendo el resto de piezas. Centrándose también en el comportamiento humano con un toque de absurdismo, las dos obras de Sean Mackaoui otorgan el remate de recreo inmersivo, esa sensación de estar demasiado tiempo con uno mismo, el reflejo continúo tras la red social, tras el espejo colectivo de la pantalla, el mirar – como reza el título de la imagen- el ‘Panorama desde el puente’. 

Obra de Rubén Tortosa titulada ‘The Bird: the journal of the image’. Imagen cortesía de SET Espai D’Art.

El atravesar esta selección, poniendo el acento en el detalle y en el sentido arrastrado, genera claramente una serie de vías a través de las que se analizan cuestiones como la memoria, el sentido de libertad, la oscilación o la observación del exterior, todo ello con el objetivo de regresar a esa identidad previrus que nos había costado construir.

Es curioso leer a Zygmunt Bauman cuando relata la historia de la identidad cultural [‘De peregrino a turista, o una breve historia de la identidad’. En: Hall.S y Du Gay P. (comp.) (2003) ‘Cuestiones de identidad cultural’. Buenos Aires-Madrid: Amorrortu. 320 p]. La asimilación que realiza con el viaje es cuánto menos simultáneo a esta situación: los peregrinos, aquellos personajes en el margen pero con rumbo, se transforman en vagabundos sin destino, repudiados; y finalmente, en la era actual, introduce a los turistas, los que creen que la finalidad es la nueva experiencia, domada pero de fachada exótica. La representación gráfica del viaje a través de la línea, recurso insistente en las piezas que hemos visto, es una de las maneras que “el turista” posee de escapar del “temor del confinamiento del hogar”, otra forma de deleitarse con el viaje. En ese gozo al que nos ha abocado el encierro, el consumo de cultura se transforma en la primera necesidad -el necesario viaje-. Tristemente la realidad es otra. Si atendemos al final del texto que acompaña la exposición, escrito por Nasia Nagórska, lanza la siguiente exhortación: Porque si ni siquiera podemos disfrutar del arte, ¿por qué estamos luchando? Recalcando no solo la idea del disfrute y la necesidad de lo cultural, sino la capacidad de lucha que, desde luego, hará mucha falta en un sector cultural decaído tras esta crisis sanitaria. 

María Ramis.

 

Cervera: »Cuando esto pase, todo será muy diferente»

Claudio, mira, de Alfons Cervera
Editorial Piel de Zapa

Las pequeñas historias construyen la historia con mayúsculas. Es la filosofía que impregna la obra de Alfons Cervera, un caudaloso escritor que, a lo largo de tres décadas ha erigido un monumento literario a la memoria de la dictadura. Con un marcado carácter autobiográfico ha convertido a su familia, a su pueblo y sus gentes, maquis incluidos en material literario indeleble.

Tras contar la muerte de su madre en Esas vidas y los silencios de su padre en Otro mundo,  cierra un círculo con Claudio, mira (Piel de Zapa) novela centrada en la figura de su hermano. En la portada, la imagen de dos niños de mirada seria, tal vez algo triste, que comparten un caballito de feria. A través de su relación con Claudio, Cervera agita esa caja de Pandora que es la memoria con sus cornucopias y sus truenos. Porque el tiempo no lo cura todo, pero el relato del pasado ayuda a cicatrizar las heridas.

Portada del libro ‘Claudio, mira’, de Alfons Cervera.

A diferencia del aire beligerante y algo tremendista de sus anteriores obras, y también de muchos de sus artículo, Claudio mira mantiene un tono más cálido, íntimo y poético. Una operación que sufrió su hermano fue el arranque del relato.  »Mi hermano es una persona frágil», dice Cervera.»Lo operaron de cataratas, de los dos ojos a la vez y con anestesia general. Cuando despertó y la enfermera le levantó los apósitos, se me ocurrió decirle: ‘Claudio, mira’. Lo pensé, pero no se lo dije. Cuando llegamos a casa, abrí el ordenador y escribí eso mismo. Era el titulo de la novela. La relación con mi hermano es la que se mantiene con una persona que necesita un poco de ayuda. Y ahí ando, en esa necesaria cercanía que resulta de verdad enriquecedora, a pesar de las dificultades que conlleva».

El cine y la fotografía, antiguas fotos familiares guardadas en cajas de zapatos, son constantes a lo largo del relato evocador.  »El cine formaba parte de nuestra infancia. La memoria, en las casas de mi familia, se transmite casi siempre a través de las fotografías. Por lo demás, lo que nos junta es esa memoria que compartimos mi hermano y yo desde que éramos niños y empezamos a trabajar todas las noches en el horno de la familia. Hay ahí, en todo ese tiempo, mucha memoria que compartir».

Aunque Cervera es hijo de la España rural que ahora se llama vaciada, detesta ese concepto de moda. »Me parece aberrante, es como no decir nada. La política de las falsas oportunidades -y no sólo la del franquismo- se llevó el alma de los pueblos. Y ahora esa misma política habla y habla pero no tiene ni idea de lo que habla. Desde un despacho en la ciudad, lo que se ve a lo lejos es un rebaño de cabras cuando esas cabras hace muchísimos años que no existen». 

Detalle de la portada del libro.

En la Serranía valenciana, en Gestalgar, que Cervera ha inmortalizado como Los Yesares,  sobrelleva la crisis del covid-19. »Cuando esto pase, seguramente casi todo va a ser muy diferente a como era hasta ahora. Otra cosa es si la sociedad va a cambiar a mejor o todo lo contrario. A mí me gustaria que fuera lo primero. Ojalá que sí». 

Y recuerda a aquellos ‘topos’ de posguerra que vivieron años enclaustrados y podrían dar lecciones sobre cómo resistir el confinamiento. »Cada situación es distinta, eso está claro. La derrota republicana encerró en sus casas y en sus miedos a quienes la sufrieron. Y aún había un encierro mayor: el de los escondidos en sus propias casas para vivir en esa clandestinidad doble que era su vida detrás de una pared o en el hueco abierto en los suelos de la casa».

Cervera reconoce la satisfacción que le produce haber dado una proyección universal a su mundo particular y sus raíces a través de la escritura y la memoria. »Es un gozo enorme. La posibilidad de escarbar en mis raíces, de descubrir en cada una de las memorias individuales lo que todas juntas (y no siempre en armonía) conforman como la memoria colectiva de una comunidad. Una comunidad, por otra parte, muy pequeña, que es a la vez de unas dimensiones infinitas», concluye.

Alfons Cervera. Foto: Sergio Gómez.

Bel Carrasco

23º Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel

Convocante: Fundación Mainel
Dotación: 3.000€
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: hasta el 27 de mayo de 2020

Fundación Mainel convoca su 23º Premio Nacional de Pintura, un certamen
destinado a artistas menores de 35 años. La inscripción se realizará a través de internet hasta el 27 de mayo.

La Fundación Mainel ha convocado la vigesimotercera edición de su Premio Nacional de Pintura para artistas menores de 35 años, de cualquier nacionalidad. Cada concursante podrá presentar una obra, de tema, técnica y características plásticas libres. La inscripción y presentación de las obras se realizará a través del formulario disponible en su web (mainel.org) hasta el 27 de mayo de 2020 a las 12:00h.
Tras esta primera fase, el 1 de junio se comunicará la preselección de las propuestas que tendrán que ser enviadas físicamente a la sede de la Fundación Mainel hasta el viernes 12 de junio.
El jurado de esta edición estará compuesto por Román de la Calle, Catedrático de Estética y Teoría del Arte, Universitat de València; Jorge López, director de Galería Punto; Manuel Martínez Torán, profesor de Diseño de la Universitat Politècnica de València; Mery Sales, artista visual; y Jorge Sebastián, profesor de Historia del Arte de la Universitat de València, que actuará como secretario. El fallo –que será inapelable– se hará público el viernes 19 de junio en la página web de la Fundación Mainel.
El premio tiene una dotación de 3.000 euros para la obra ganadora, y se otorgarán 10 menciones de honor que se expondrán junto con la premiada y aparecerán en el catálogo editado con motivo de la exposición. Además, en esta edición el Premio cuenta con la colaboración la Galería Punto, que
escogerá a algunos de los once artistas seleccionados para conformar una
exposición de carácter colectivo en su espacio expositivo de Valencia, dentro de su programación para 2021.

1// Pueden participar en el 23º Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel todos aquellos artistas nacidos después del 31 de diciembre de 1984, cualquiera que sea su nacionalidad.

2// Cada participante podrá presentar sólo una obra, con dimensiones no superiores a 150×150 cm. (incluido el marco) y 20 kg. de peso máximo. El tema será de libre elección, así como los soportes y materiales empleados. La obra podrá entregarse con o sin marco, pero siempre en bastidor (no se aceptará la tela por sí sola). Si la obra lo requiere, es mejor emplear metacrilato que cristal, en prevención de roturas.

3// La fecha límite de inscripción al 23º Premio es el miércoles 27 de mayo de 2020 hasta las 12:00h. La inscripción se realizará únicamente a través de la web de la Fundación Mainel, rellenando el formulario disponible en la URL https://mainel.org/agenda/inscripcion-23-premio-nacional-de-pintura-fundacion-mainel/ , al que se debe adjuntar la siguiente documentación:

a) Hasta tres fotografías de la obra, con un tamaño máximo de 5 MB cada una (formatos aceptados: jpg, jpeg, png, gif, pdf).

b) Un documento PDF en el que se incluya el currículum vitae del autor y un dossier de su trayectoria artística documentada, de 5 páginas y 5 MB como máximo.

c) Copia del DNI o pasaporte del autor (5MB máximo; jpg, jpeg, png, gif, pdf).

4// Se hará una primera preselección de hasta 20 de las propuestas que obtengan mayor puntuación, de la que se informará a los artistas seleccionados el lunes 1 de junio. A continuación, tendrán de plazo hasta el viernes 12 de junio para presentar la obra original en la sede de la Fundación Mainel (Plaza Porta de la Mar, 6, 2º, 8ª, 46004 Valencia), en horario de 10:00 a 13:30 h.

5// El jurado valorará las obras preseleccionadas y presentadas físicamente, otorgando a una de ellas un único premio de 3.000€. El premio estará sujeto a retención fiscal, de acuerdo con lo establecido por la ley. El artista premiado no podrá volver a concursar en futuras ediciones.

6// Asimismo, se otorgarán 10 menciones de honor que se expondrán junto con la obra ganadora, y aparecerán en el catálogo editado con motivo del Premio. El jurado se reserva la facultad de distinguir con accésits a cualquiera de las menciones de honor.

7// De los once artistas seleccionados, Galería Punto escogerá algunos para conformar una exposición de carácter colectivo en su espacio expositivo de Valencia, dentro de su programación para 2021.

8// El jurado de esta edición estará compuesto por Román de la Calle, Catedrático de Estética y Teoría del Arte, Universitat de València; Jorge López, director de Galería Punto; Manuel Martínez Torán, profesor de Diseño de la Universitat Politècnica de València; Mery Sales, artista visual; y Jorge Sebastián, profesor de Historia del Arte de la Universitat de València, que actuará como secretario. El fallo –que será inapelable– se hará público el viernes 19 de junio en la página web de la Fundación Mainel.

9// La entrega del premio y las menciones de honor tendrá lugar el martes 30 de junio de 2020 a las 20 h., en acto público, en la sede de la Fundación Mainel. La no asistencia del artista ganador del premio supone la renuncia al mismo, quedando igualmente la obra premiada en propiedad de la Fundación Mainel.

10// La exposición de las obras galardonadas estará abierta en la propia Fundación del 1 al 10 de julio, de lunes a viernes, en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:30 horas.

11// La obra premiada quedará en propiedad de la Fundación Mainel, que será titular no exclusivo de todos los derechos alienables sobre la misma; entre otros, los de reproducción, distribución y comunicación pública.

12// La participación en el premio implica el permiso de los autores a la Fundación Mainel para reproducir, por cualquier medio y con duración indefinida, las imágenes de las obras presentadas a concurso, facilitando así su publicación y difusión.

13// Las obras preseleccionadas no premiadas deberán ser retiradas de la Fundación Mainel del lunes 11 de julio al viernes 31 de julio, en horario de 10:00 a 13:30 h. Expirado ese periodo, la Fundación Mainel entenderá que el autor renuncia a su recogida, y dispondrá de las obras del modo que estime conveniente.

14// La institución organizadora no se responsabilizará de los posibles desperfectos, pérdidas, etc., siendo por cuenta del autor de la obra los daños que por cualquier causa pudiera sufrir la misma durante el tiempo que permanezca en la sede de la Fundación Mainel, así como los gastos de embalajes y envío, tanto de ida como de vuelta.

15// En cumplimiento del RGPD, le informamos que los datos de carácter personal facilitados en el formulario de inscripción serán incorporados a un fichero de titularidad privada cuyo responsable y único destinatario es la Fundación Mainel, con el fin de enviarle información relativa a su participación en el Premio. Puede ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición en cualquier momento indicándolo por escrito a fundacion@mainel.org.

16// La participación en el 23º Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel 2020 implica la plena aceptación de estas bases.

17// Para más información, pueden contactar con la Fundación Mainel en el correo fundacion@mainel.org o en el teléfono 96 392 41 76 en horario de 10:00 a 14:00h.

Más información

Concurso infantil Shiras Galería

Convocante: Shiras Galería
Dotación: vale de 500€
Plazo de admisión: hasta que finalice el estado de alarma
Modo de presentación: envío vía e-mail

En primer lugar, esperamos que todos estéis bien.
Debido a la situación actual y los acontecimientos que están teniendo lugar, la actividad de la galería se ha visto interrumpida desde el pasado día 14 de marzo.

No obstante, queremos aportar nuestro grano de arena para hacer vuestro confinamiento más ameno,
especialmente a aquellas familias que tienen  niños en casa, acercando así el arte y la creatividad a los más pequeños de la casa.

De este modo, os ofrecemos la posibilidad de participar en una especie de concurso dirigido a los peques de las casas,  y es que queremos ver cómo los niños perciben la situación actual que estamos viviendo a través de sus dibujos, ya sea dibujando lo que hacen en su día a día, las actividades que hacen con la familia, etc. 

Las bases  para participar:

  1. Edad máxima 12 años

2.   Tipo de trabajo: dibujo o pintura

        3.   Tema: libre. Se valorará que tenga que ver con la situación que estamos viviendo.

         4.   Tamaño: no superior a A4.

Cómo presentarlo:

1.     Enviar una fotografía o escaneado del trabajo a nuestro e-mail (info@shirasgaleria.com), junto con una autorización del tutor legal para publicar el trabajo en nuestras redes sociales.
2.    Se seleccionarán veinte trabajos finalistas, contactando con los seleccionados para que nos envíen los trabajos por correo ordinario. Para ello es importante que, al enviar los dibujos, adjuntéis vuestros datos y teléfono de contacto. 
3.     El jurado estará formado por dos artistas de la galería y la directora artística de la misma. 

FECHA LÍMITE: FINAL DEL CONFINAMIENTO

Los 20 trabajos seleccionados serán expuestos en uno de los espacios de la Galería una vez haya acabado el confinamiento, celebrando juntos la vuelta a la normalidad.
En el mismo evento se anunciará el premio del ganador o ganadora, entregándole un cheque regalo de Shiras por valor de 500 euros.   Enviadnos esas magníficas obras de arte a nuestro e-mail:  info@shirasgaleria.com o a través de nuestras redes sociales Facebook (Shiras Galería) o instragram (@shirasgaleria). 

Por último, los familiares tampoco os vais a librar. Nos podéis enviar  vídeos  o fotos de los pequeños artistas explicando las obras que han realizado.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (II)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (II)
3 de abril de 2020

Lacerado su espíritu por la insania apremiante –y en los días previos a su internamiento clínico por enajenación sifilítica y megalomanía–, Friedrich Nietzche (1844 – 1900) rubricaba uno de sus últimos ensayos, ‘Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es’ (1889) –cuya publicación se demoraría hasta 1908–, un insólito dietario costumbrista de predilecciones domésticas en el que, amén de estas prosaicas periferias, el pensador sajón revisita su opus filosófico y, a la par, inficiona con vaticinios apocalípticos sus desenfrenadas reflexiones.

En el tercer punto del proemio Nietzche advirte del “aire fuerte” de sus escritos y sugiere la necesidad ineludible de adaptarse a sus alturas, puesto que “de lo contrario se corre el no pequeño peligro de resfriarse en él”. Y en su pertinaz búsqueda ”de todo lo proscrito hasta ahora”, se interroga:

“¿Cuánta verdad soporta, cuánta verdad osa un espíritu? Esto fue convirtiéndose cada vez más, para mí, en la auténtica unidad de medida. El error (el creer en el ideal) no es ceguera, el error es cobardía. Toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del coraje, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo. Yo no refuto los ideales, ante ellos, simplemente, me pongo los guantes”.

Y uno, encaminado por su heterodoxa senda, toma el guante (con la asepsia del látex) y prosigue el curso (¿ilimitado?) de ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XI) | Martes 24 de marzo de 2020

“(…) Cada individuo es virtualmente un enemigo de la civilización, a pesar de tener que reconocer su general interés humano. Se da, en efecto, el hecho singular de que los hombres, no obstante, serles (sic) imposible existir en el aislamiento, siente como un peso intolerable los sacrificios que la civilización les impone para hacer posible la vida en común. Así, pues, la cultura ha de ser defendida contra el individuo, y a esta defensa responden todos sus mandamientos, organizaciones e instituciones, los cuales no tiene tan sólo por objeto efectuar una determinada distribución de los bienes naturales, sino también mantenerla e incluso defender contra los impulsos hostiles de los hombres los medios existentes para el dominio de la Naturaleza y la producción de bienes. Las creaciones de los hombres son fáciles de destruir, y la ciencia y la técnica por ellos edificada pueden también ser utilizadas para su destrucción” (‘El porvenir de una ilusión’ | Sigmund Freud)

Primera serie para MAKMA, a modo de memorando/dietario, de las diez primeras jornadas de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XII) | Miércoles 25 de marzo de 2020

“El final del presidio nos impide llegar con nuestra conciencia viva a las míticas regiones subterráneas. Nos han despojado del más dramático desplazamiento: nuestro éxodo. (…) El retorno, esa misma procesión en dirección contraria, no tiene ya sentido. En mí, la destrucción del presidio corresponde a una especie de castigo del castigo: me castran, me extirpan la infamia”.

Intoxicarse con la ebria abyección, confesional y decadente, de un instruido descuidero, excelso chapero de la lectroescritura.

‘Diario del ladrón’ (1949), de Jean Genet (RBA, 2010).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIII) | Jueves 26 de marzo de 2020

–“(…) en algunos aspectos, el humor y la ironía son respuestas políticas y son reductivas. (…) Está pretendiendo protestar cuando realmente no lo es. Alguien alguna vez llamó a la ironía la canción de un pájaro que ha llegado a amar su jaula. Y aunque canta sobre no gustarle la jaula, realmente le gusta estar ahí” (David Foster Wallace).

Frente a la pulsión feraz y posmoderna de un ahorcado.

David Foster Wallace unedited interview‘ (ZDF, 2003 | Manufacturing Intellect).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIV) | Viernes 27 de marzo de 2020

–“Si nosotros nos vamos a un país utópico, siempre sería a un país que encarga muy bien, pero no solo el diseño, sino todas las actividades culturales, por ejemplo. Gente que sabe utilizar los recursos disponibles de la mejor manera posible, con la máxima economía, la máxima rentabilidad, la máxima eficacia, la más pedagógica, la más formativa. Eso es una utopía (José María Cruz Novillo).

Cruz Novillo, el sujeto que actualizó un país y lo perfumó de semiótica y Helvética.

El hombre que diseñó España‘ (2019), de Andrea G. Bermejo y Miguel Larraya.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XV) | Sábado 28 de marzo de 2020

(François Truffaut) –“Porque la actitud de James Stewart constituye la curiosidad pura…”.
(Alfred Hitchcock) –“Digámoslo, era un voyeur, un mirón… (…) Sí, el hombre era un voyeur, pero ¿no somos todos voyeurs?”.
(F.T.) –“Somos todos voyeurs, aunque no sea más que cuando miramos un filme intimista. Además, James Stewart en su ventana se encuentra en la situación de un espectador que asiste a un filme”.

Mayúscula entrevista estival, uniformada de canículas, almuerzo en Universal y cine en paños menores.

‘El cine según Hitchcock’ (1966), de François Truffaut (Alianza Editorial, 2016).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVI) | Domingo 29 de marzo de 2020

(Goreng, leyendo ‘Don Quijote de la Mancha’) –“El grande que fuere vicioso será vicioso grande y el rico no liberal será un avaro mendigo, que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas comoquiera, sino el saberlas bien gastar”.
(Don Quijote) –“Al caballero pobre no le queda otro camino para mostrar que es caballero sino el de la virtud, siendo afable, bien criado, cortés y comedido, y oficioso; no soberbio, no arrogante, no murmurador, y, sobre todo, caritativo”.

Descollado abreboca dominical. Frugal divertimento ético.

El hoyo‘ (2019), de Galder Gaztelu-Urrutia.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVII) | Lunes 30 de marzo de 2020

“Durante la cuarta semana en Venecia, Aschenbach hizo algunas observaciones desagradables relacionadas con el mundo exterior. (…) –’Usted se quedará, caballero, usted no tiene miedo al mal’. (…) Le pareció que aquel aroma venía envolviéndolo todos los días, sin él haberse dado cuenta; un olor dulzón, oficial, que hacía pensar en plagas y pestes y en una sospechosa limpieza” (Thomas Mann).

Oler/discenir, escuchar/advertir, leer/descifrar el ocaso, la decadencia y ruina del ensueño sobre las quiméricas aguas hediondas y delicuescentes.

Muerte en Venecia‘ (2013), de Deborah Warner, obra musical de la English National Opera basada en la novela ‘La muerte en Venecia’ (1912), de Thomas Mann.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XVIII) | Martes 31 de marzo de 2020

–“Poder ver lo que una persona puede llegar a hacerle a otra”.
–“Tengamos una pequeña charla”.
–“La salsa no te ha salido lo suficientemente sabrosa”.
–“Toda esta mala gente”.
–“Bien, pues vete a dormir. Adiós”.

Enlodadas cuitas de interior. Sorda vecindad de obsesiones y parafilias en un tórrido verano periférico de Viena.

Dog Days‘ (2001), de Ulrich Seidl.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XIX) | Miércoles 1 de abril de 2020

“Hay asombro y censura ante lo que se perciben como muestras de decadencia, pero también una curiosidad evidente por lo que parece ser el nacimiento de un mundo nuevo” (‘Influencias disolventes en la España de los pantanos’ | Alejandro Alvarfer).

Descender a los aljófares subterráneos del hedonismo mod, overol “moderno y retromaníaco”.

‘In Crowd. Aproximaciones a una subcultura escurridiza’, de VV.AA (Colectivo Bruxista, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XX) | Jueves 2 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 2️⃣0️⃣..🗣 (Escritor) —“Vaya experimento. Experimentos, hechos, la verdad en su última instancia. En sí no hay hecho alguno y menos aún aquí. Todo esto es un invento idiota de alguien. ¿Acaso no lo notan? Cómo es natural, ustedes necesitan saber quién lo inventó. ¿Por qué? ¿Qué de bueno tienen sus conocimientos? ¿A quién le remorderá la conciencia por ellos? ¿A mí? No tengo conciencia, solo nervios”..👉 Escudriñar las afligidas brumas postapoacalípticas. Acechar La Zona, proscrita y miraculosa..🎥 ‘Stalker’ (1979), de Andrei Tarkovski..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoVerCine #PelículasPandémicas #Stalker #AndreiTarkovski

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 2 avril 2020

(Escritor) –“Vaya experimento. Experimentos, hechos, la verdad en su última instancia. En sí no hay hecho alguno y menos aún aquí. Todo esto es un invento idiota de alguien. ¿Acaso no lo notan? Como es natural, ustedes necesitan saber quíen lo inventó. ¿Por qué? ¿Qué de bueno tienen sus conocimientos? ¿A quién le remorderá la conciencia por ellos? ¿A mí? No tengo conciencia, solo nervios”.

Escudriñar las afligidas brumas postapocalípticas. Acechar La Zona, proscrita y miraculosa.

Stalker‘ (1979), de Andrei Tarkovski.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Escenarios, cine y arte. #QuédateEnCasa con el IVC

Canal ‘#QuédateEnCasa’
Institut Valencià de Cultura (IVC)
2 de abril de 2020

El Institut Valencià de Cultura (IVC) amplía esta semana la oferta del canal ‘#QuédateEnCasa’ con la intención de seguir en contacto con las espectadoras y espectadores y de ofrecer a la ciudadanía diversos contenidos culturales relacionados con las artes escénicas, el cine, la música y las artes plásticas.

Cada quince días el canal ofrecerá una programación de todas las áreas del IVC a lo largo de nuestro territorio. “El canal ‘#QuédateEnCasa’ nació con el objetivo de seguir en contacto con las espectadoras y espectadores, de ofrecer a la ciudadanía diversos contenidos culturales relacionados con el IVC; de seguir dando visibilidad a los profesionales valencianos de los sectores audiovisuales, escénicos, musicales y plásticos, y de colaborar para hacer más ligero el confinamiento en nuestras casas.

Canal ‘#QuédateEnCasa’ de esta semana

En el apartado audiovisual, los usuarios pueden acceder a otra de las películas restauradas por el Arxiu Fílmic de la Filmoteca del Institut Valencià de Cultura; se trata de ‘Fogueres de San Chuan’, testimonio de cómo se vivían las fiestas de San Juan hace cerca de 100 años, plasmado en el documental que hizo Pascual Orts, recuperado y restaurado por la Filmoteca Valenciana.

‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch. Fotografía cortesía del IVC.

También hay material audiovisual en ‘#lafestadelcurtacasa2’, con dos ciclos, el primero de estos, para todos los públicos y con el título ‘Cuando todo pase’, es una sesión para tomar conciencia de las carencias del sistema, una llamada de atención sobre las responsabilidades de todos como sociedad, e incluye los cortos ‘Acabe de tindre un somni’, de Javier Navarro, ‘Cuando todo pase’, de Suso Imbernón, ‘Dent de lleó’, de Jorge Bellver, ‘Un lugar’, de Iván Fernández de Córdoba y ‘Uno’, de Javier Marco.

El otro ciclo de cortos, con el título ‘Un poc d’història’, servirá para aprender algo más sobre nuestra historia reciente; tres documentales que nos transportan al pasado y, al mismo, tiempo nos remiten a momentos relacionados con el presente. El primero –‘Fallas del 37. L’art en guerra’, de Oscar Martín– centra su atención en las Fallas de 1937; el segundo –‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch– se revela como un emotivo viaje en el tiempo en el que descubrimos a una persona en el contexto de la guerra y la posguerra españolas; y el tercero – ‘The neverending Wall’– es un maravilloso paseo animado por el museo de arte contemporáneo al aire libre más grande del mundo: el Muro de Berlín.

En el apartado de artes escénicas, se mantienen las producciones ‘Alexandria’, escrita por Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, y dirigida por Juan Pablo Mendiola, y la producción de danza ‘Més a prop’, un espectáculo alrededor de las emociones básicas con dirección y coreografía de Noèlia Liñana.

Y se incorpora la producción del IVC ‘Faust’, estrenada en diciembre de 2018 en el Teatre Rialto. Esta versión del clásico de Goethe, hecha por Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo y dirigida por el propio Policarpo, recibió los premios a la mejor escenografía y a la mejor iluminación en los Premis de les Arts Escèniques de la Generalitat de 2019.

La mejor zarzuela de la mano del Cor de la Generalitat

En el apartado de música, la primera propuesta de esta semana es la del Cor de la Generalitat, interpretando ‘La mazurca de las sombrillas’, uno de los números más populares de la zarzuela ‘Luisa Fernanda’, de Federico Moreno Torroba, en una producción con dirección escénica de Emilio Sagi y dirección musical de Jordi Bernàcer.

La otra propuesta musical es la actuación de la Jove Orquestra de la Generalitat, unidad artística dependiente del IVC, dirigida por Manuel Galduf, y con el barítono José Antonio López, que interpreta ‘Hijo de la luz y de la sombra’, obra para barítono y orquesta sinfónica. Esta última obra fue compuesta por Voro Garcia en 2010 por encargo del Institut Valencià de la Música y está dedicada a Miguel Hernández con motivo del centenario de su nacimiento.

‘Una veu, una imatge’, comisariada por María Virginia Jaua en el Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC). Fotografía cortesía del IVC.

Por último, se presenta el CD ‘Manuel Palau. Concerts’, que recoge los dos únicos conciertos que escribió el maestro Palau interpretados por la Jove Orquestra de la Generalitat, bajo la dirección de Manuel Galduf con Rafael Serrallet (guitarra) y Bartomeu Jaume (piano) como solistas. Son el ‘Concierto levantino’ para guitarra, grabado en 2007, y el ‘Concierto dramático’ para piano, grabado en 2008.

En el apartado de artes plásticas se propone una aproximación a la exposición ‘Una veu, una imatge’, que se encuentra en el Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC); una muestra colectiva que incluye 13 artistas españoles, o que residen en su mayoría en España, concebida expresamente para el EACC por la escritora, editora y comisaria María Virginia Jaua.

Con esta exposición, Jaua busca llevar aún más lejos el trabajo que ha estado desarrollando en el ámbito del análisis y la reflexión sobre la construcción de imaginarios contemporáneos, indagando y explorando las diferentes maneras de leer e interpretar las imágenes que nos rodean.

MAKMA

Pequeños suspiros para pájaros enjaulados

Cosas de la cuarentena
Actividades
Regalos, generosidad, creativos
Valencia, abril 2020

Calles vacías; silencios interrumpidos por ambulancias, por camiones de recogida de desechos o animales que se adueñan de zonas que antes eran frecuentadas por personas ¿dónde estamos? A las 8 de la tarde se nos escucha en los balcones aplaudiendo a los sanitarios, reivindicando por aquello que creemos justo o cantando canciones como “Resistiré” del Dúo dinámico. Pero luego, ¿qué es de nosotros?

Plaza de la Virgen, 16 de Marzo.
Foto de Irene Marsilla

Estamos entre cuatro paredes, sintiéndonos como pájaros enjaulados, sin llegar a imaginar la magnitud de esta pandemia y el impacto que va a suponer. No obstante, lo que podría haberse convertido en un confinamiento de infierno, algunos han logrado decorarlo de la mejor manera posible: juegos de mesa, libros, películas, videollamadas, deporte, gastronomía, visitas a museos a través de las redes sociales… ¡No podemos parar! Aunque hemos conseguido pausar el mundo, nuestra mente es una máquina continuamente en movimiento.

Foto de RTVE. «Yo me quedo en casa»

Y para que esta máquina se sienta bien, necesitamos liberar endorfinas. Así es como nuestros artistas musicales se adelantaron y crearon festivales a través de redes sociales, logrando desterrar el aburrimiento por un tiempo.

Muchos de estos artistas tuvieron que cancelar sus conciertos, pero su amor por la música y el público no cesó, demostrándolo con la creación Yo Me Quedo en Casa Festival, Cuarentena Fest, Mantita Fest, Inner Sessions, Canción a domicilio, Festival Vuela… Fueron festivales que otorgaron un pequeño respiro con conciertos nunca antes vistos: el público colocaba en sus mesas portátiles y móviles, cogía una cerveza de la nevera, quedaba con sus amigos y escribía a los artistas sentados en sus casas, que reían, cantaban, tocaban y contestaban a los comentarios.

Después de dos semanas, la cuarentena aun no ha terminado, y queda mucho para poder volver a la normalidad. Mientras tanto, ¿seguirán los artistas ofreciéndonos pequeños brotes de felicidad?