La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Migu Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Migu Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

Sótano de excelsos: Francisco Umbral

Transita por el mapa del olvido una neblina vallisoletana de helechos arborescentes, de genéticas espurias e inviernos sempiternos. Foulard en las faringes y laringes para sortear las pulmonías de los ateneos, gran galpón de la tisis y de los juegos florales venidos, otrora, de provincias.

Acumula polvo eximio por las librerías de lance Francico Alejandro Pérez Martínez, Francisco Umbral para los desconocidos. Cumplido ya un decenio desde su huida cardiorespiratoria en el Montepríncipe, apenas quedan rescoldos de conmemoración activa y escasos lectores de su excesiva y prolífica obra, henchida de sagrados males. Innumerables páginas adheridas al presente pretérito para los ociosos lectores de ficción, necesitados de espuma y distópicas guías de la posmodernidad.

Se recibe Umbral en los alveolos como un salbutamol acerbo que dilata las viejas cañerías de los urinarios, cisterna cacofónica de los grandes Cafés de ventanales madrileños, con vistas de invierno al spleen y plúmbea nicotina en la canícula interior, calimas de pensión, Argüelles lácteo y coctelería de jardín en las afueras nobles y la periferia heterodoxa donde fagocita su crónica la jet.

Francisco Umbral. Makma

Sorteando el artículo -edificio capital de la popularidad, escritura perpetua salpicada de mordaces urgencias, negrillas y pan-, permanece, inhumado, el hiperbólico autorretrato de un ilegítimo, amamantado en los hospicios de Embajadores -artería de manolerías y casticismo- con el calostro de la ignominia y el hedor de los arroyos, bajo las lejanas faldas castellanas de la “tía May” y la caligrafía etérea de Ana María Pérez en los cuadernos de Luis Vives. Sea la deshonra quien alimente al niño de derechas, al joven malvado, al desnortado dandy anatómico con ninfas e impostura, para beber, después, del inagotable caño de la memoria fantasmal, como un socialista sentimental manoseando las secas entrañas, hechas cecina, con el fin de llenar la crónica de lírica y jugar con estilo autodidacta a los aditamentos, en imperecedera búsqueda de la belleza convulsa.

Y ahí radica, ya tuberculosa, la excelsa distinción de la palabra, la amarilla y virtuosa vestimenta con botines blancos de piqué sobre el plomizo overol literario del funcionariado, herido ya de relato audiovisual en la inmediatez de los diccionarios pobres.

Francisco Umbral. Makma

Aún habita en el paríso artificial el sonido de la prosa y otras cosas, la noche del Gijón y el mentolado cuplé de las redacciones en los días felices, el orín enginebrado y Gordon’s que desciende por el lodazal setentón y turbio de las trilogías madrileñas, como un cadáver exquisito y encelado con el vientre convexo de Camilo José.

Amado siglo XX el de un Umbrales abstemio sobre la barras dipsómanas de giocondos y acero inoxidable, entre césares visionarios y señoritas de alcoba que duermen al mediodía los amores diurnos en el edificio España, mientras aquella otra y marital consiente al felino mecanógrafo, retornado al mimbre con palabras de la tribu con las que aliviar su capital del dolor, hecho trizas rosáceas y mortales.

Francisco Umbral. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

20 catalanismos en el español actual

Que estos días hablamos de Cataluña a diario es bien sabido por todos; lo que quizá no todos sabíamos es que también hablamos un español cotidiano repleto de catalanismos. Como sucede con otras muchas lenguas, el catalán ha dejado una perceptible impronta en el léxico castellano. Se calcula que en torno a 350 de las 88.000 palabras que incluye el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua en su vigésima tercera edición son préstamos de este idioma, y algunos los empleamos con cierta frecuencia. El número de hablantes es amplio, aunque discutido y hasta polémico. La Plataforma per la Llengua, una ONG que trabaja – según sus estatutos – para “promover la lengua catalana como herramienta de cohesión social” afirma que son más de 10 millones los catalanoparlantes en el mundo. Sin embargo, para evitar herir sensibilidades, se han incluido en esta lista sólo los casos en los que la RAE sostiene un origen catalán, o lo considera muy probable.

Estos son 20 de los préstamos del catalán que están de actualidad:

1 Si se habla tanto de Cataluña es porque sale a diario en la prensa, y qué curioso: prensa es un término de origen catalán (Del cat. premsa.), aunque se puede tener buena, o mala prensa.

2 De algún modo, la palabra papeleta también podría tener algo que ver con Cataluña, dado que papel es un vocablo que proviene del catalán paper, este del latín papȳrus ‘papiro’, y este del griego πάπυρος pápyros.

3 Una opción válida para participar en unas elecciones puede ser el voto por correo (Del catalán correu, y este del francés antiguo corlieu, de corir ‘correr’ y lieu ‘lugar’)

4 Amoldarse significa ajustarse a una pauta determinada, y deriva de molde (Del catalán antiguo motle)

5 ¿A quién no le gusta irse de viaje? (Del dialectal y catalán viatge.) Aunque cuidado, porque en Nicaragua la locución verbal “irse de viaje” es sinónimo de morir, llegar al término de la vida.
peatge
6 Añoranza (Del catalán enyorança.), que en gallego diríamos morriña, es la acción de añorar, recordar la pérdida o separación del algo o alguien muy querido.

7 Es común en los belenes catalanes la figura del caganer, aunque seguro que resulta más cómodo hacer de vientre en un retrete (Del occitano o catalán retret)

8 Un reloj (Del catalán antiguo relotge, este del latín horologĭum ‘reloj de arena’, ‘reloj de sol’, ‘clepsidra’, y este del griego ὡρολόγιον hōrológion) es un instrumento para medir el tiempo, pero cuando se dispone de poco hay que trabajar con mucha prisa o urgencia, es decir, a “contra reloj”.

9 Cuando se ocasiona un daño que impide el funcionamiento de un aparato, etc., decimos que se produce una avería (Quizá del catalán avaria, este del árabe ‘awāriyyah ‘mercaderías estropeadas’, y este del árabe clásico ‘awār ‘defecto, vicio’)

10 Y la calma llega cuando el viento se amaina (Del catalán amainar, y este del gótico *af-maginôn ‘perder fuerza’)

11 Riña o gresca son sinónimas, pero la segunda procede del catalán antiguo greesca.

12 Algo tan estratosférico como un cohete (Del catalán coet) – mejor dicho misil – también ha sido noticia estos días.

13 Quién hace algo adrede (Quizá del catalán adret, y este del latín ad directum), lo hace a propósito, de forma deliberada.

14 En Cataluña hay un número considerable de peajes, aunque no está claro si es esta una palabra procedente del francés, o del catalán (Del fr. péage o cat. peatge)

15 La procedencia de la palabra guante es aún más difusa (Quizá del catalán guant, y este del franco *want; cf. bajo aleman wante, neerlandés want.) pero hay muchas frases hechas con este término en español: hacer algo “con guante blanco” es hacerlo con diplomacia y buenas maneras; un ladrón “de guante blanco” es aquel que actúa de modo elegante y sin emplear la violencia; y quién “recoge el guante” está aceptando un desafío.

16 En realidad chuleta no proviene directamente del catalán, sino del valenciano, según el DRAE (Del valenciano xulleta, diminutivo del catatán xulla ‘costilla’)

17 La del móvil, la del ordenador, la de la televisión… ya no concebimos nuestra cotidianeidad sin pantallas. (Quizá del catalán pantalla, y este cruce de pàmpol ‘pantalla de lámpara’ y ventalla ‘pantalla de lámpara’)
quijote
18 El alioli es una deliciosa salsa hecha de ajos machacados y aceite (Del catalán allioli, vulgar alioli) Su elaboración no requiere demasiados ingredientes, al igual que el panoli (Del valenciano pa en oli ‘pan con aceite’, una especie de bollo), aunque en este caso, referido a una persona, no se trate precisamente de un piropo.

19 Aunque las corridas de toros están abolidas en Cataluña, sigue vigente el término faena, referido tanto a momentos de la lidia como al trabajo mental o corporal en general. Una faena también es una mala pasada (Del catalán antiguo faena, hoy feina ‘cosa que se ha de hacer’)

20 Y sí, incluso quijote referida a una parte del cuarto trasero de una caballería, es una palabra de origen catalán (Del cat. cuixot, y este derivado del latín coxa ‘cadera’)

Más palabras, en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua

Malas prácticas del Ayuntamiento de Requena con artistas

Comunicado de Associació d’artistas Visuals de València, Alacant i Castelló, AVVAC sobre el estado de abandono de la escultura Conjunción Totémica, por parte del Ayuntamiento de Requena y la actitud del Alcalde, Sr. Mario Sánchez.

El Ayuntamiento de Requena se suma a las malas prácticas con los artistas y con las obras de su patrimonio público.

Una vez más, la Associació d´Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), se ve obligada a señalar y llamar la atención a una institución pública, en este caso el Ayuntamiento de Requena (Valencia), ante la negligente actuación con respecto a las esculturas públicas del artista visual Emilio Gallego.

Imagen de la obra 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego, propiedad del Ayuntamiento de Requena y cuyo deterioro denuncia la AVVAC. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego, propiedad del Ayuntamiento de Requena y cuyo deterioro denuncia la AVVAC. Fotografía cortesía del artista.

Hace ya dos años que, ante el abandono de la escultura titulada, ‘Conjunción Totémica’, –que es propiedad del Ayuntamiento–, el autor de la obra, el artista Emilio Gallego, detectó un principio de podredumbre en una de las piezas de madera integrante de la escultura y alertó de manera inmediata e insistente a la Concejalía de Cultura, sin que se haya atendido su petición durante todo este tiempo.

Así las cosas, durante el pleno de la corporación celebrado el pasado 11 de mayo de 2017, el Sr. Mario Sánchez, alcalde de Requena, en respuesta al ruego de un concejal que pidió la restauración y mantenimiento de la escultura, adujo que “si el artista cree que necesita restauración, que la restaure él y a coste cero para el Ayuntamiento”.

La obra de la que es autor Emilio Gallego en Requena, es propiedad del municipio desde 2002. En el momento de la compra, se acordó con el Ayuntamiento que éste realizaría la labor de mantenimiento que necesitaba la escultura, que consiste en aplicar aceite de linaza y líquido fungicida y anticarcoma una vez al año. Algo que, en un principio realizaba el ayuntamiento y que, la actual corporación que lo dirige, ha dejado de hacer por completo desde su elección en 2015.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Esta dejación de responsabilidades ha causado, según el artista, un grave deterioro de la pieza. Y con ello se ha puesto en riesgo la integridad de la propia obra e incluso, de mantenerla en este estado, existe la posibilidad de accidentes que pueden ocasionar daños personales, puesto que dicha escultura se encuentra emplazada en un parque público de la localidad, cuestión que agrava la situación de irresponsabilidad por parte de este Ayuntamiento.

Que un Ayuntamiento como el de Requena, a estas alturas, después de que se haya oficializado un compromiso institucional por las buenas prácticas, a nivel autonómico y estatal, no contemple un trato profesional con los artistas, incumpla la Ley de Propiedad Intelectual, y pida a Emilio Gallego que asuma las responsabilidades que competen al propio Ayuntamiento con el patrimonio de titularidad municipal, es un trato absolutamente   irrespetuoso e inadmisible.

Desde AVVAC, entendemos que esta actuación supone un abuso y una falta de respeto hacia las obras, las prácticas artísticas y hacia quienes desarrollan dicha actividad. Por todo ello, exigimos al Ayuntamiento de Requena un trato respetuoso y digno con los artistas y un compromiso real con su deber de mantenimiento y restauración de las obras de arte de las que es propietario. Exigimos un cambio de actitud responsable, aconsejando la contratación urgente de los servicios técnicos necesarios que determinen y lleven a cabo las medidas pertinentes para la restauración de la escultura ‘Conjunción Totémica’.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Directiva AVVAC

 

“Marzà ha roto su promesa de restaurar la Filosofía”

Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie
Antonio Lastra y Ángel Vallejo
Foro Sensus Communis
Ateneo Mercantil
Plaza del Ayuntamiento, 15. Valencia
Miércoles 7 de junio de 2017

El Foro Sensus Communis del Ateneo Mercantil ha solicitado públicamente la restitución de forma inmediata de la asignatura de filosofía en el curriculum escolar de la Comunitat Valenciana. La ausencia de esta asignatura fue el tema abordado en la conferencia del Foro celebrada este pasado miércoles 7 de junio. Este grupo es el que aborda en la institución todos los meses diferentes aspectos de la filosofía y sus autores, teniendo una amplia respuesta por parte de socios de la institución y de alumnos de esta materia.

La conferencia coloquio, a cargo de Ángel Vallejo, profesor de Filosofía de Enseñanza Secundaria y miembro de la Societat de Filosofia del Pais Valencià (SFPV) y Antonio Lastra, investigador del Instituto Franklin de Investigación en Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá y profesor de Filosofía en el IES Camp de Tùria de Llíria, se tituló ‘Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie’, en la que se defendió la enseñanza de la filosofía en la Comunidad Valenciana.

Antonio Lastra afirmó que “Valencia quedará como la única autonomía que no restaura la enseñanza de la filosofía, especialmente en un clima en el que incluso el PP ha puesto a un lado la LOMCE y repudiado la doctrina Wert. Marzà se comprometió con la Asamblea de Filosofía a restaurar la enseñanza de la filosofía y no lo ha cumplido”.

En este sentido, señaló que  “no es cierto que no haya tenido tiempo de desarrollar el decreto, que está redactado desde hace meses. Simplemente ha faltado a su palabra. Postergar las cosas solo lleva a la desaparición en la práctica de la filosofía en la enseñanza. Marzà tendrá que explicar qué clase de sociedad quiere si elimina la filosofía. Esta es la situación”.

Durante la conferencia ‘Hay enemigos de la filosofía’, la frase de Nietzsche ya constituye una advertencia. Como explicó Ángel Vallejo, “la filosofía ha tenido enemigos desde el principio: desterraron a Anaxágoras, ejecutaron a Sócrates y a Boecio, condenaron a Tomás de Aquino y a Siger de Brabante, quemaron a Giordano Bruno, lapidaron a Rousseau, le ordenaron callar a Kant, ridiculizaron a Kierkegaard, torturaron a Patocka. Pero no han logrado impedir nunca la transmisión de la filosofía ni la enseñanza de la filosofía. La filosofía consiste en querer saber y todos los hombres desean por naturaleza saber”.

Asimismo, Lastra apuntó que convencionalmente, sin embargo, ese deseo puede extinguirse porque a los enemigos de la filosofía les satisfacen saberes mediocres y pusilánimes con los que edifican sociedades pequeñas, empobrecidas. “Nietzsche las llamó pueblos enfermos. La enseñanza de la filosofía ha sido siempre el remedio con el que se ha respondido a la enferma satisfacción de los individuos y de los pueblos. A la muerte de Sócrates, Platón funda la Academia; a la muerte de Boecio, Casiodoro funda la biblioteca de Vivarium; a la condena de Étienne Dampier la universidad respondió incluyendo los estudios de filosofía en el currículum; Cousin ideó la educación secundaria francesa como una institución republicana contra la oscuridad: Hegel lo había sacado de la cárcel. Las lecciones de Patocka sobre Platón y Europa circulaban clandestinamente en la sociedad cerrada soviética”.

Sobre la actualidad de la asignatura de filosofía se apuntó durante la conferencia que “a los nombres de Ánito, Meleto y Licón, los acusadores de Sócrates que lograron su condena y ejecución, nuestra sociedad puede unir los nombres del ministro de Educación Wert, de cuya LOMCE podemos avergonzarnos con todo derecho porque nunca fue una ley justa ni nuestra, y del conseller de Educación Marzà, que ha desoído una proposición unánime de las Cortes valencianas y traicionado la palabra dada a los profesores de filosofía”.

Lastra concluyó que “son enemigos de la filosofía, del saber y de su transmisión. No quieren saber y creen que saben algo. Moderados por la propia naturaleza de su amor por la sabiduría, los filósofos reservan su coraje para las ocasiones en las que resulta necesario decir que la filosofía es mejor que cualquier sociedad y que ningún hombre está esclavizado por completo por la sociedad a la que pertenece. Marzà aún está a tiempo de aprender”, añadiendo que “los filósofos son buenos profesores y los enemigos de la filosofía pésimos alumnos”, remachó.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el medio, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el centro, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Acusan a CulturArts de seguir con la política de recortes

Comunicado del Comité de Empresa de CulturArts
Institut Valencià de Cultura
Generalitat Valenciana
Lunes 6 de junio de 2017

El comité de empresa de CulturArts Generalitat denuncia la situación de indefensión en la que se encuentran sus trabajadores. La especificidad y diversidad de la plantilla sigue sin ser reconocida, ni siquiera entendida por nuestros gestores, que tratan de encajar en contratos administrativos funciones específicas necesarias para el desarrollo de la actividad artística.

Después de casi cuatro años de un ERE que llevó a la calle a 58 personas, tras haberse demostrado sobradamente que las políticas del PP en el gobierno eran más que cuestionables, y que solo han servido para acentuar la precariedad del empleo y la ineficacia de la gestión del día a día, nos encontramos ante la continuidad de las políticas regresivas y de recortes.

Institut Valencià de Cultura.

Logotipo del Institut Valencià de Cultura.

Los gestores de las Consellerías de Cultura y Hacienda parecen ignorar que en CulturArts se exhiben espectáculos teatrales, festivales, conciertos, películas, canta un coro, actúa una joven orquesta… ademas de recuperar y conservar el patrimonio cinematográfico y restaurar el  patrimonio artístico de los valencianos.

Mientras la Generalitat está elaborando el borrador de la nueva Ley del Sector Público, a los trabajadores de este sector se nos estigmatiza, cuando el hecho es que la mayoría accedimos a él a través de un proceso de selección público. La Generalitat considera que no cobramos con arreglo a lo que establece Función pública, planteándose bajadas de sueldo precisamente a los trabajadores que más sufrieron con el ERE, los de las categorías más bajas, donde las bolsas tras ese ERE más se han movido porque desde mediados del 2013 se evidenció lo absurdo de los despidos perpetrados por el PP.

Actualmente nos encontramos con que, como trámite previo para elaborar la RPT -exigida por sentencia judicial de la que no se ha cumplido ningún plazo-, el comité ha sido llamado a negociar una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, cuando la prioridad debería ser subsanar la precariedad de algunos departamentos tras el ERE.

Las condiciones de algunos edificios, como el teatro Principal o teatro Rialto, exigen una intervención urgente, ya que ha habido muchos años en los que no se ha invertido en el mantenimiento de los edificios con el consiguiente riesgo para trabajadores y espectadores. El año pasado los técnicos del teatro iniciaron un preaviso de huelga por la falta de seguridad en el trabajo y por el anuncio del cambio en sus condiciones laborales.

Si el Ere lo promovió un gobierno de derechas, con una clara intención electoralista, despedir a trabajadores públicos estaba muy bien visto, porque ya se han encargado algunos de que seamos siempre sospechosos, ahora un gobierno progresista no puede ampararse en el decreto ley de redimensionamiento del sector público valenciano del año 2012, para llevar a cabo su política de empleo y por lo tanto su política, en nuestro caso, cultural.

Creemos que ha llegado el momento de que este gobierno se siente a pensar por una vez, deje de lado la foto y la inauguración, y más allá de grandes palabras y conceptos abstractos del FES CULTURA, decida qué quiere hacer con la cultura y con la gente que trabaja para hacerla posible.

Vista de la sede del Institut Valencià de Cultura en la Plaza Viriato de Valencia.

Vista de la sede del Institut Valencià de Cultura en la Plaza Viriato de Valencia.

La razón cromática de Joaquín Capa en Galería 9

‘Colores abiertos’, de Joaquín Capa
Galería 9
Conde de Salvatierra 9, Valencia
Hasta el 16 de junio de 2017

Galería 9 acoge, hasta el 16 de junio de 2016, la exposición ‘Colores abiertos’, del artista santanderino Joaquín Capa, una selección de lienzos y obra gráfica enmarcada por la propia galería, reportadora de un lúcido testimonio conceptual que perfila, perseverantemente, la idiosincrasia del trabajo de uno de los excelsos e imprescindibles artistas y grabadores españoles del último medio siglo, autor de más de ochocientas ediciones de grabado a lo largo de su extensa trayectoria.

‘Colores abiertos’ supone un ejercicio reiterativo de las claves que vienen particularizando el devenir de sus inquietudes, asentando un mapa testimonial que huye, premeditadamente, de los microcosmos de la realidad no pictórica, solidifando un sostenido ejercicio de reflexión acerca los elementos y componentes esenciales de la pintura, polarizados en torno de motivos cromáticos que gozan ya de preeminencia desde la nominación de cada una de las obras, abogando por la centralidad del color que habita, verbigracia, en ‘Círculos azules color’, ‘Gris amarillo’, ‘Yellow yellow color’ o ‘Azul oro color’.

Imagen de la obra 'Seaside', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Imagen de la obra ‘Seaside’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Concebidas como un encuentro molecular con los límites de la materia, las manchas de color formulan espacios abstractos, se erigen en filtros imperfilados de la realidad, en la que habitan las geometrías euclídeas, las circunferencias que moran, como una constante, en casi toda su obra gráfica y pictórica, a la que incorpora, como una dilatada novedad, el empleo de tonos fluorescentes que, combinados con el empleo de tonos unificados del collage, posibilitan piezas como las que pertecen a la serie ‘Variante’ -’Variante Amarilla (Frankfurter Allgemeine)’, ‘Variante Amarilla (The Times)’ y ‘Variante Dos Flo (Il Messaggeri)’, a la que debe sumarse la ‘Variante’ del periódico ABC, no presente en la exposición-.

La obra, la existencia y el oficio de Joaquín Capa debe entenderse mediante un planteamiento de equilibrios entre los céfiros informalistas que rubrican sus influjos y la evolución heterodoxa de su dominio con el grabado, técnica con la que su punta seca sobre el zinc ha propiciado sus definitivos surcos como referencia incuestionable en este universal territorio de la impresión y cuyos fundamentos -en sempiterna huida de los plúmbeos academicismos- se han transformado en sostenido magisterio internacional, de América Central a la cosmpolita ciudad de Bhopal -en el centro de la India- en la que le fue premiado en su I Bienal Internacional, o sus sucesivas visitas a la Universidad de Baroda -en el centro oeste del vastísimo país asiático-, desde los albores de los años ochenta.

La relación de Capa con el grabado se gesta desde la estocástica, desde su primigenio manejo con el dibujo a plumilla en tinta china, recién cumplida su formación pictórica en la Escuela de Bellas de San Fernando -en la que sería alumno de primer curso de Antoñito López (cálido diminutivo con el que el artista se refiere al ínclito pintor de Tomelloso)-, en pleno distanciamiento de los postulados realistas que se manejaban por la gélida Meseta Central, trufada de vetustos radiodores y otros motivos de lo consuetudinario que alimentaban el manejo con los óleos.

Imagen de detalle de la obra 'Variante Amarilla (The Times)', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Imagen de detalle de la obra ‘Variante Amarilla (The Times)’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Se revelan, entonces, la figuras del grabador de orgien griego Dimitri Papagueorguiu -erigido en referencia de la técnica y sus enseñanzas desde el madrileño Estudio Boj, por el que han transitado los más ínclitos grabadores del horizonte artístico español desde 1958, Joaquín Capa entre ellos- y el artista británico Stanley William Hayter, uno de los grabadores más relevantes del siglo XX, en cuyo taller parisino -compartiendo vecindad con el conspicuo escultor suizo Alberto Giacometti- Capa, becado por la Fundación Juan March, incursiona, a mediados de los años setenta, en los territorios del empleo del color a través del aprendizaje de la técnica que porta, homónima, el también químico y geólogo londinense.

Ambas formaciones magistrales alimentan la focalización y predilección del artista santaderino durante más de tres lustros de dedicación exclusiva con las prensas, el entintado de láminas y las suaves crestas de metal que rebaban la superficie de la obra, y no sería hasta mediados de los años ochenta cuando se reconcilia con la pintura, sobre la que vuelca toda su experiencia con el grabado y a la que nutre con la interacción de texturas y el raspado como fuente de visualización de la tela, con el fin de controlar cuanto de indómito y mórbido habita en el lienzo como soporte. Existe en Capa, en consecuencia, una estrecha consanguinidad entre el grabado y la pintura, mediante una constante metodológica que impide el simultaneismo, en tanto que el artista concibe ambos territorios como oficios distintos que requieren de postulados formales antagónicos.

‘Colores abiertos’ permite, de este modo, aproximarse al oficio del sobresaliente acerbo técnico y creativo de un artista cuya perseverante inquietud por la síntesis aditiva del color ha posibilitado la génesis de un surco de abstracción que porta consigo la firma inconfundible y estilística de Joaquín Capa.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición 'Colores abiertos', en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición ‘Colores abiertos’, en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

“Debemos conciliarnos con el paso del tiempo”

Desayunos Makma en Col·legi Major Rector Peset
‘PorMayores’. Festival 10 Sentidos
Diversas sedes de Valencia
Hasta el 21 de mayo de 2017
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del festival
Entrevista realizada por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

“’PorMayores’ pretende fijar su mirada en el paso del tiempo y reflexionar sobre cómo cada ser humano se enfrenta a esta situación en su vida, asumiendo nuevos roles y nuevos escenarios”.

Así reza un extracto del texto explicativo que las directoras del Festival 10 Sentidos, Meritxel Barberá e Inma García, han formulado como razón argumental para su sexta edición -que afronta el último tercio mediante un cronograma diseminado por múltiples sedes de la ciudad- y acerca de la que se ha pretendido reflexionar durante la celebración de los Desayunos Makma acontecido en las dependencias del Col·legi Major Rector Peset.

Meritxell Barberá e Inma García, durante un instante de los Desayunos Makma, celebrado en el Co·legi Major Rector Peset, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, durante un instante de los Desayunos Makma, celebrado en el Co·legi Major Rector Peset, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Partiendo de esta premisa, la conversación se remonta varios años atrás, en particular a la actuación de Candoco Dance Company -compañía puntera de bailarines con capacidades diversas, cuyos montajes ponen en valor y evidencian esa diferencia que, a la postre, les hace excelsos y únicos- en Londres, a la que tuvieron ocasión de asistir y supuso el influjo determinante para formular un certamen de las caracterísitcas que ha venido perfilando al Festival 10 Sentidos. Fruto de esta experiencia reveladora Meritxel Barberá e Inma García aseveran que “indiscutiblemente, la sociedad se cuestiona esta diferencia, así como el despertar de esos sentidos que nosotros no tenemos y que la discapacidad agudiza, ellos rozan y superan, sin duda, cualquier límite”.

A partir de entonces, determinación mediante y con el convencimiento de la profesionalización en el universo del arte y de la danza como vehículos para “para remover conciencias e incluso crear lugares incómodos que no nos dejen impasibles”, la creatividad y la inquietud han ampliado sus parámetros bajo la idea de generar un festival que progresivamente se postulara como altavoz, desde las artes vivas, de nuevos lenguajes de comunicación, a partir de los que explicitar la aceptación de las diferencias con el objetivo de consolidar un espacio visible para aquellos colectivos de aptitudes heterogéneas.

En consecuencia, desde hace seis ediciones el Festival 10 Sentidos se sucede anualmente “bajo un lema que trata de visibilizar y denunciar problemas que afectan a nuestra sociedad”. El festival acontece en diferentes espacios públicos e institucionales de la ciudad de Valencia durante tres semanas. El propósito de “invadir la ciudad y así llegar a colectivos que habitualmente no participan de este tipo de acciones” sigue siendo determinante a la hora de establecer sedes y programación definitiva.

Imagen del programa de mano del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Imagen del programa de mano del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Por razones metodológicas y, en particular, acerca de la inducción o deducción en el proceso de elección conceptual y programática del festival, Meritxel Barberá considera que “para esta edición, en primer lugar, se ha elegido la temática y posteriormente se he conformado la programación”, no obstante, en absoluto es una norma general desde que comenzaron, “en ocasiones el proceso ha sido a la inversa”.

En cuanto al orden temático del presente año, ‘PorMayores’, ambas coinciden en una premisa relacionada con el hecho de “que cuando nos hacemos mayores, dejamos de interesar”; en consecuencia, “en esta edición queremos evidenciar la importancia del discurso intergeneracional, así como el valor de la experiencia”. En esta línea, ambas directoras destacan el espectáculo acontecido en el Palau de les Arts ‘Acts of remembering’, del coreógrafo, artista del movimiento y psicoterapeuta de Artes Integradas de Reino Unido, Cai Tomos, que parte de temas tales como la desaparición, la invisibilidad, la visibilidad y el poder. En el debate posterior entre público y coreógrafo, frases como “nosotros no somos mayores, tenemos juventud acumulada” o “nosotros no tenemos años, tenemos vida” reclaman esa vivacidad e inquietud de continuar visibles y activos frente a quien se obstina en ocultarlos y difuminar su memoria.

Meritxell Barberá e Inma García durante un instante de los Desayunos Makma, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, durante un instante de los Desayunos Makma, celebrado en el Co·legi Major Rector Peset, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

De entre cuantos espectáculos se han sucedido durante la primera mitad del festival, Barberá y García destacan ‘May B’ -basada en los escritos de Samuel Beckett-, de la compañía de la bailarina y coreógrafa Maguy Marin, con la que abrió su programación -”sin duda, es la obra magistral de la danza contemporánea, rompe lo cánones de la danza convencional. Ha sido un privilegio haber podido traerla al festival”-. Igualmente, ambas se refieren a la presencia de la pareja compuesta por Mats Ek y Ana Laguna, director artístico y bailarina del prestigioso Cullberg Ballet, entre otros méritos curriculares, que presentaban “Potato-Memory” -pieza que precisaba de 5 kilos de patatas “grandes, frescas y limpias”-, junto a las elecciones vitales en ‘Never the less’, de la compañía israelí Dafi Dance Group; mención aparte, enmarcada en el último tramo de la programación, se encuentra  la pieza ‘Ta Gueule’ (“calla la boca”), una coproducción entre la Sala Hiroshima y el Festival 10 Sentidos 2017, del colectivo Ça Marche, que será puesta en escena por partida doble en el Centro Cultural La Nau durante los próximos 20 y 21 de mayo, a modo de clausura de la presente edición de 10 Sentidos.

Ineludiblemente, en ‘PorMayores’ se esbozan conceptos como pérdida, inconsciencia, muerte o huella, acerca de los que la danza procura dar respuesta: “la clave está en el aprendizaje emocional y experiencial, esto deja una huella marcada para siempre”. Ambas evidencian esa huella desde la experiencia y la profesionalidad que les he llevado a alcanzar estadios de toma de conciencia y crecimiento tanto personal como profesional a lo largo de su trayectoria, y a partir de 2003 bajo el timón de Taiat Dansa. “Danza es disciplina y en el ámbito de la docencia se emparenta con la exigencia”, y en esa línea Barberá afirma que “la clave es la pasión, gracias a ella es más fácil captar la atención y dejar huella”. Clave indiscutible: “disciplina + método”.

Imagen del programa de mano del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Imagen del programa de mano del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Así mismo, el Festival 10 Sentidos formula un ciclo de charlas y conferencias que aborda campos tan relevantes como ‘El tratamiento de los mayores en la publicidad y en los medios de comunicación’ o ‘Yo también soy mayor y qué’, con Rosa María Calaf, así como otras actividades que hacen partícipe al universo infantil.

Las directoras destacan la labor de fomento de la danza que realiza 10 Sentidos mediante el Certamen Coreográfico que se convoca anualmente y la importancia en la elección del jurado para mantener y elevar unos estándares de calidad adecuados. La presente edición ha recibido más de doscientas cincuenta propuestas; posterioremente, un jurado formado por representantes del Centro Suzanne Dellal se encargará de elegir la pieza ganadora de entre los diez finalistas seleccionados. La obra galardonada en la pasada edición, ‘Foreing body_solo’ -un trabajo a partir del movimiento como proceso de investigación del lenguaje y las expresiones de cada parte del cuerpo de forma aislada-, de la coreógrafa coreana Howood Baek, será representada en el Centro Cultural La Beneficencia el próximo 18 de mayo.

De este modo, ‘PorMayores’ se erige como una vía de encuentro, reflexión, diálogo y toma de conciencia acerca de nuestros mayores y esta nueva etapa vital gracias al arte, la danza y la música, entre otras disciplinas. “Es muy importe la calidad y la autonomía al hacerse mayor” afirma Inma García. “Los mayores merecen una vida digna y un envejecimiento activo y por ello debemos conciliarnos con el paso del tiempo”, apostilla Meritxell Barberá.

Meritxell Barberá e Inma García, durante un instante de los Desayunos Makma, celebrado en el Co·legi Major Rector Peset, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, durante un instante de los Desayunos Makma, celebrado en el Co·legi Major Rector Peset, con motivo del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Merche Medina

 

DocsValència: certamen de perspectivas

DocsValència (espai de no ficció), Festival Internacional de Cine Documental
La Nau, Centre del Carme, IVAC-La Filmoteca, Col·legi Major Rector Peset, Octubre CCC, SGAE y Plaça del Col·legi del Patriarca
Del 11 al 21 de mayo de 2017

El Claustro Gótico del Centre del Carme Cultura Contemporània acogerá el jueves 11 de mayo, a las 20:00, el punto de partida de la primera edición de DocsValència (espai de no ficció), festival internacional de cine documental cuyos mimbres y extremidades originales se asientan sobre las diez ediciones implementadas, allende el Atlántico, bajo semejante horizonte conceptual, madura morfología y homónimo prefijo -antes DocsDF y en adelante DocsMX-, cuyos acrónimos remiten consabidamente a Ciudad de México.

DocsValència. Makma

La película ‘Olé Olé Olé!: A Trip Across Latin America’, dirigida por el realizador británico Paul Dugdale, se erige en el trayecto de apertura del festival -principiando la sección ‘Proyecciones especiales’-, incoado por el verbo rítmico y londinense de The Rolling Stones y su conspicua gira latinoamericana de precedente curso y populosa rúbrica final en el campo de juegos de la Ciudad Deportiva de La Habana, tras su paso por México, Chile o Argentina, y en el que el espectador puede perfumarse con rolingas, mariachis y el turbio y fascinante aroma de la propedéutica stoniana en la capital caribeña.

De este modo, DocsValència procede a ramificar la diseminación de sus siete secciones, tres de las cuales concurren a concurso -’Panorama’, ‘Mirades’ y ‘Fragments’-, cuyas respectivas proposiciones formulan un sucesivo círculo concéntrico que divaga de lo internacional a lo local, lacerado por el pulso de la marginalidad nicaragüense -’Cantos y crónicas de una barriada olvidada’, de Marcos Macarro Sender-, el asueto y la celebrada holganza del turismo levantino -’El hombre que embotelló el sol’, de Óscar Bernácer-, o la exudación empresarial de dos hermanos de marciales hechuras -’Sangre’, de Iván Otero-.

Fotograma de 'El cirujano rebelde', de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Fotograma de ‘El cirujano rebelde’, de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Amén de la corvengencia competitiva, DocsValència suscita su primer sístole/diástole, de un modo ineludible, por criterio de cooptación, es decir, diseminando un mapa conceptual y un horizonte de pretensiones que proviene de la selección de largometrajes documentales que permitan justificar y fortalecer la supervivencia ulterior del festival. En torno de este reto se postulan diversos acentos propios con los que alimentar la prosodia del certamen. De entre ellos, destaca, por su rutilancia nórdica y proposicional, el director sueco Erik Gandini, quien, además de irrumpir con el estreno en España de su nueva película ‘The Rebel Surgeon’ (El cirujano rebelde, 2017), abordará la investigación documental mediante una clase magistral, cuya vívida instrucción supondrá la configuración de mayor densidad y acierto dentro del cronograma: ‘DocsFórum’, demarcación para la impronta, además, del actor y documentalista Aitor Merino -’Un gran tema. Un gran enemigo’, clase magistral acerca de su galardonado trabajo ‘Asier ETA biok’-, del eximio del género Isaki Lacuesta -’El sinuoso límite entre realidad y ficción’- o del trazo uruguayo del escritor Jon E. Illescas -’La dictadura del videoclip’-.

Un instante de la presentación a los medios de 'DocsValència' (de izquierda a derecha: Pau Montagud, Gloria Tello, Albert Girona, Xavier Rius y Nacho Navarro). Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Un instante de la presentación a los medios de ‘DocsValència’ (de izquierda a derecha: Pau Montagud, Gloria Tello, Albert Girona, Xavier Rius y Nacho Navarro). Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

DocsValència, amén de un ejercicio de continuidad impelido por sus directores Pau Montagud y Nacho Navarro, a partir de su festival matriz mexicano, se erige en una apuesta y refrendo de las diversas instituciones públicas valencianas, tal y como se dejó constancia nominal y corporativamente durante la presentación del certamen a los medios, que contó con la presencia del secretario autonómico de Cultura -Albert Girona-, el diputado de Cultura de la Diputación de València -Xavier Rius-, la concejala del Área de Cultura del Ayuntamiento de Valencia -Gloria Tello-, el director general del Intitut Valencià de Cultura -Abel Guarinos- y el director general del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana -José Luis Pérez Pont-, quienes, desde sus respectivas competencias, reportan a ‘DocsValència’ los rudimentos económicos y arquitectónicos necesarios para su desarrollo -mediante un presupuesto público global superior a los 80.000 euros-, a través de un meridiano envite por la internacionalización de la producción valenciana, presente en el festival mediante once filmes documentales, para un total de treinta y siete películas proyectadas durante once jornadas y un cronograma de cincuenta y cinco pases.

‘Proyecciones especiales’, ‘Global Docs’, ‘Panorama’, ‘Mirades’, ‘Fragments’ ‘Gandini: el cronista lúcido’ y ‘L’espai de les xicotetes històries’ -marco para “el descubrimiento, el aprendizaje y, por qué no, la reflexión” del público infantil- se erigen en el definitivo raquis a través del que transitar por el envés de la ficción (cronicas, testimonios y miradas pedagógicas), auxiliando a DocsValència en su propósito de convertirse en un “festival de historias, de miradas, de perspectivas, de vivencias y, sobre todo, de intercambio de culturas”.

The Rolling Stones en un fotograma de la película documental 'Olé Olé Olé! A trip Across Latin America', de Paul Dugdale. Fotografía cortesía de DocsValència.

The Rolling Stones en un fotograma de la película documental ‘Olé Olé Olé! A trip Across Latin America’, de Paul Dugdale. Fotografía cortesía de DocsValència.

Jose Ramón Alarcón

 

La introspección en tránsito de Rosa Padilla

‘El alma en tránsito’, de Rosa Padilla
Casa del Cable
Sala de exposiciones
Av.Marina Española 6, Jávea
Hasta el 23 de abril de 2017

En la Casa del Cable, en Jávea, cerca del mar que ella ha mirado, vivido y pintado tanto, cuelga su última obra la artista Rosa Padilla (Valencia, 1949). Esta entrevista tiene lugar semanas antes de la inauguración en su estudio de Valencia. Es una mañana soleada y la luz se cuela tamizada en el local en el que –entre botes de pintura, pinceles, bastidores, cartones…–, descansan ya, apoyados en las paredes, los cuadros que pronto viajarán a la exposición.

Mientras me va mostrando uno a uno sus lienzos más recientes, nos sumergimos en una charla que fluye como su pintura; introspectiva, lírica y serena. Sus palabras traducen el ejercicio previo de reflexión y análisis de sus propios sentimientos y en su obra, lo esencial se crece frente a lo anecdótico y en su búsqueda por atrapar y transmitir visiones que salen del alma, su iconografía más íntima se alía con el color y emerge espontáneamente componiendo en las telas paisajes a golpe de trazos evocadores, ritmos, equilibrios y emociones. Brochazos contundentes, pinceladas enérgicas y firmes irrumpen en sus cuadros frente a otras más delicadas y sutiles creando composiciones en las que alegría y belleza comparten, como en la poesía y en la vida, espacio con el dolor, la rabia y la tristeza.

‘El alma en tránsito’, ¿por qué has elegido este título para la exposición?

Se me ocurrió a partir de leer una frase de Samuel Bresson relacionada con el proceso creativo que hacía referencia a lo que puedes transmitir al observador mediante tus obras, el sentimiento de emoción que a través de un cuadro puedes provocar. Hablaba Samuel Bresson de “el alma en tránsito” y me gustó porque mi obra no es premeditada sino que es una obra creada a partir de rasgos emocionales, directa y que intenta expresar mis vivencias.

¿En qué momento pictórico te encuentras?, ¿cómo te has enfrentado al reto de llevar a cabo esta exposición?

Creo que es un buen momento después de haber superado etapas de mi vida bastante difíciles donde la enfermedad ha tenido un protagonismo importante y ha hecho que me detuviera en varias ocasiones impidiéndome desarrollar algunos proyectos. Ahora tengo más tiempo, más energía y los años te dan un bagaje desde el que puedes reflexionar y analizar lo que has hecho, corregir errores y analizar la evolución de tu trabajo. Todas las experiencias son importantes, tanto las buenas como las malas, de todas se aprende y todo conforma un “legado vital” que es lo que realmente se transmite.

Imagen de una de las piezas presentes en la exposición. Fotografía cortesía de la artista.

Imagen de una de las piezas presentes en la exposición. Fotografía cortesía de la artista.

Esta nueva etapa vital se refleja en tus últimos cuadros en los que la pintura se ha desprovisto de capas, se ha hecho más etérea, más ligera y luminosa…

Sí, es que la vida y la pintura están estrechamente relacionadas. Personalmente también me he desprendido de muchas cosas materiales. Si realmente lo que más queremos son las personas y… ¡es inevitable que vayan desapareciendo! Cuando perdí a mi madre tuve una sensación de claridad acerca de lo material que nunca olvidaré, cualquier problema me parecía minúsculo comparado con su ausencia. En la pintura también se refleja ese afán de eliminar lo superfluo y atrapar la luz, lo esencial.

Has sido siempre muy coherente en tu trayectoria artística, has seguido siempre un estilo que te identifica perfectamente, ¿te sientes cómoda cuando definen tu obra como “abstracción lírica”?

Sí, porque es una abstracción del paisaje que me rodea y lírica porque de alguna manera narra mis emociones, las cosas que veo a través de mis sentimientos en una labor de introspección.  Realmente me considero fiel más que a un estilo a una forma de hacer, pienso que cada un tiene su propio lenguaje y es en el que se debe profundizar, pulir y evolucionar sin perder nunca la curiosidad y el interés por seguir indagando nuevas propuestas.

No se puede hablar de tu obra sin hablar de mar, ¿siempre ha sido así?, ¿concebirías vivir lejos del mar?

Me sería realmente difícil. Bueno, cuando era muy pequeña veraneaba en un sitio de montaña, en La Cañada, hasta los doce o trece años, pero como a mi padre le gustaba el mar y le encantaba pescar siempre nos escapábamos a El Saler, a El Perelló, o algunas noches al Puerto donde “tiraba las cañas” mientras mis hermanos y yo cogíamos gambas. A veces íbamos unos días a Tavernes de la Valldigna  donde teníamos familia. En La Cañada pasábamos temporadas porque veraneaban sus amigos pero nunca quiso comprar nada allí, siempre alquilábamos. Cuando un día conocimos Moraira, mis padres dijeron: “aquí sí” y fue cuando adquirieron el terreno e hicimos una casa y ya se convirtió en nuestro destino. Luego, cuando conocí a Moncho, mi marido, ya fue “mar adentro”, porque él es un amante de la navegación y me contagió esa pasión. Al principio pasaba mucho miedo en el barco…

…y ahora te has convertido en una experta marinera.

Es muy bonito, me llena de sensaciones especiales, en varios de mis cuadros reconozco la costa vista desde el mar, muchos horizontes, amaneceres, puestas de sol…

En algunas de tus últimas exposiciones en el Museo del Ruso de Alarcón, en Doce Islas… pudimos ver algunos collages que reflejaban paisajes más introspectivos, ligados a tu familia o a estados de ánimo relacionados con momentos vividos felices y también dolorosos.

Eran trabajos de mesa, dibujos y collages. Me gusta hacerlos porque ahí no sueltas de golpe la expresión sino que son más meditados, más íntimos y es otro tipo de técnica porque es muy diferente trabajar sobre el papel que trabajar sobre la tela. Los formatos también condicionan mucho, el formato grande te permite accionar de otra manera, el formato pequeño te recoge y te invita a probar técnicas, componer.  Me gusta mucho utilizar el collage, me abre un mundo de posibilidades.

Han escrito textos sobre tu obra importantes críticos como Juan Ángel Blasco Carrascosa, Rafael Prats Rivelles, Wences Rambla, Francisco Agramunt…, también el gran pintor Michavila, ¿crees que en general se ha entendido bien tu obra o que hay aspectos de los que aún no se ha hablado?

Guardo esos textos como tesoros. Sí, puede ser que falte profundizar, decir algunas cosas. Yo también he ido madurando con los años y afianzando paso a paso mi trabajo.

¿No te has sentido nunca dirigida, ninguna galería o marchante ha intentado marcar tu trayectoria?

Nunca he tenido marchante, llevo muchos años con Galería Thema, casi desde sus inicios, su directora y yo somos amigas y alguna vez me ha dicho que le gustaba una etapa más que otra pero mi evolución es mi evolución aunque eso signifique vender menos. Nunca podría pintar algo que no surja de la más absoluta sinceridad, a veces da vértigo no saber qué puede pasar pero ahí está la emoción y la magia. Me siento completamente libre haciendo lo que hago y hago lo que me gusta, procuro estar informada, visitar exposiciones, ferias y museos, es necesario conocer las tendencias y lo que hacen los artistas, todo aporta y enriquece.

Imagen general de la exposición 'El alma en tránsito', de Rosa Padilla. Fotografía cortesía de la Casa del Cable.

Imagen general de la exposición ‘El alma en tránsito’, de Rosa Padilla, comisariada por Marisa Giménez. Fotografía cortesía de la Casa del Cable.

¿Qué importancia ha ejercido en tu obra el pintor Joaquín Michavila?

Joaquín Michavila fue mi profesor en la asignatura de Dibujo Decorativo cuando estudiaba Bellas Artes en San Carlos. Guardo un cariñoso recuerdo y una profunda admiración como profesor, artista y persona. Escribió un texto para una de mis primeras exposiciones. Siempre he sido admiradora de su obra que sin duda ejerció una gran influencia en mis primeros pasos hacia la abstracción.

Además de Michavila, ¿qué referentes tienes?

Otros referentes fueron los pintores del grupo El Paso que configuraron la vanguardia española de posguerra, Manolo Millares, Antonio Saura, Manuel Viola etc. El Museo de Arte Abstracto de Cuenca, iniciativa de Fernando Zóbel, fue uno de los lugares fetiche en mi recuerdo.

¿Sigues en contacto con compañeros de Bellas Artes?, ¿tu vida se mueve en ambientes artísticos?

Durante años no he tenido la suerte de tener a mi alrededor gente ligada al mundo del arte. Iba más por libre. Ahora, sin embargo, estoy en un grupo en el que disfruto, compartimos muchas inquietudes artísticas, muchos momentos buenos, mucho cariño. La verdad es que de mi generación salió gente interesante pero cada uno después de la carrera tiró por su lado. Sí conservo contacto con un grupo de compañeros capitaneados por nuestra querida amiga Francisca Lita Sáez. Hace unos años compartí un periodo interesante con la galerista y amiga Pilar Marcellán, la pintora Helga Dietrich y la ceramista y escultora Marisa Herron, juntas visitábamos exposiciones, viajábamos a Madrid para ver la feria de Arco y nos reuníamos periódicamente. Fue una etapa bonita pero por unas cosas u otras fuimos poco a poco dejándolo.

Con la artista Marisa Casalduero también tuviste mucha amistad. En el 2015, al cumplirse dos años de su muerte, vuestra obra compartió espacio en una bonita exposición en Moraira…

Sí, con Marisa Casalduero tuve mucha amistad, la conocí siendo alumna mía en el colegio donde yo daba clases de dibujo. Cuando terminó la carrera vino a decirme que había acabado, recuerdo ir a su primera exposición, procuraba acudir cada vez que me llamaba. Había mucho cariño entre nosotras, mucha conexión, nos gustaban las mismas cosas. La culminación fue la exposición que hicimos en Moraira, lugar tan querido por las dos, pero unos años antes hubo una casualidad que nos unió más; un día viniendo de Moraira me suena el teléfono y era ella para decirme: “Rosa, ¡que tu hijo sale con mi sobrina, que somos familia! A raíz de ahí, retomamos el contacto, nos veíamos más, hablábamos por whatsapp, que entonces empezaba a utilizarse, y quedábamos para ir a ver las exposiciones en El Carmen, en el IVAM, disfrutábamos mucho. En esa época conocí a varios de sus amigos que hoy lo son también míos. Otras de mis alumnas también artistas a las que tengo un especial cariño son Cristina Alabau y Rocío Villalonga.

Tus años como profesora, ¿qué aportaron a tu formación como pintora?

Mucho, el trabajo me obligaba a reciclarme año tras año. Tuve que ponerme las pilas, por ejemplo con el dibujo técnico que no me gustaba nada. Empecé queriendo enseñar y transmitir lo que yo más dominaba, el dibujo artístico. Yo quería enseñar a dibujar, incluso a las que no sabían dibujar, y buscaba los procedimientos para que de alguna manera pudieran disfrutar aprendiendo. Aparte, me sirvió para documentarme mucho, fue cuando empecé a ir a Cuenca, a buscar en libros, a estudiar las vanguardias, la Bauhaus que me interesaba mucho, quería contar a mis alumnas todo aquello que a mí no me habían enseñado, todo eso que yo no había vivido. Poderlo transmitir y hablarles de lo importante que era la creatividad, el poder desarrollar ideas, expresarse con libertad.

En el año 2009, mostraste tu obra en una gran muestra en La Gallera titulada “La magia de lo casual”, ¿qué supuso para ti esta exposición?

Pues absolutamente supuso una motivación, porque cuando estás transmitiendo, lo que quieres es que tu obra llegue al máximo número de gente o al menos que se te dé cobertura, que la gente lo pueda ver, que te conozcan. No tanto que se te reconozca como que se te conozca, el reconocimiento vendrá o no, pero sí, fue fundamental para mí, cuando expuse en La Gallera ya tenía 52 años y era la primera exposición realmente importante que yo hacía en toda mi carrera y llevaba pintando desde los veinte años, empecé la carrera con 16 años y mis primeras muestras las hice mientras estudiaba.

Un instante de la inauguración de la exposición 'El alma en tránsito', de Rosa Padilla, comisariada por Marisa Giménez. Fotografía cortesía de la Casa del Cable.

Un instante de la inauguración de la exposición ‘El alma en tránsito’, de Rosa Padilla, comisariada por Marisa Giménez. Fotografía cortesía de la Casa del Cable.

¿Crees que muchas veces las instituciones valencianas se olvidan de artistas comprometidos con su obra que llevan trabajando tantos años?

Pues, yo creo que sí, pero a veces es estar en el lugar idóneo, conocer a la gente adecuada. Yo no culpabilizo solamente a las instituciones, yo pienso que hay gente que tiene más oportunidades porque se maneja mejor en esos ambientes, tiene más facilidad. Yo quizás, en ese sentido, he estado más alejada, más apartada y a veces cuando he querido solicitar esos espacios institucionales, el procedimiento era complicado, no lo ponían fácil. Ahora con las nuevas tecnologías, piden presentar todo en unos formatos en los que a veces yo me pierdo, menos mal que cuento con la ayuda de amigos, como en este caso la de Juanra Bertomeu que me facilita tanto las cosas.  Me acuerdo, hace años, que para participar en concursos tenías que prepara unos dosieres que para mí suponían un esfuerzo. A mí que me pidieran meterme un mes en un cuarto a pintar murales o a hacer lo que sea, pero manejar el ordenador… A esa burocracia, a ese papeleo, se refería una artista, creo que Rebeca Plana, cuando decía que a veces a los artistas para llegar a algún sitio nos hacen hacer casi una oposición. Eso y la competitividad que hay a veces te desmotiva.

A lo largo de tu carrera, ¿te has sentido arropada por tu entorno, por tu familia?

Sí, siempre me apoyaron. Yo desde muy pequeña siempre estaba con un lápiz en la mano, me pasaba horas dibujando, además tenía un déficit atencional –lo descubrí décadas más tarde– y a mí en esa época eso me acomplejaba y pensaba ¿por qué me cuesta tanto estudiar? Y claro, ese complejo se me iba, se me diluía, con los buenos resultados en dibujo –sacaba matrículas–, en el colegio me encargaban hacer los murales… Mis padres vieron pronto que tenía facultades y a los diez años me apuntaron a clases particulares en el piso en el que enseñaba la misma profesora del colegio, allí empecé a pintar mis primeros cuadritos, copias al óleo …y después me matricularon en Barreira en verano, cuando acababan las clases. Yo vivía en la calle Salamanca y Barreira estaba muy cerca, en la Gran Vía. Luego, la casualidad hizo que años después fuera compañera de Vicente Barreira y de su mujer, Esperanza, en la carrera de Bellas Artes.

Yo no he estado rodeada de personas que fueran entendidas, de gran cultura artística. Mi familia y mis amigos han pertenecido a otro mundo pero siempre les ha gustado, han entendido y apoyado mi trabajo, –no les ha quedado otro remedio, no han sido muy objetivos… –. La ayuda de Moncho, mi marido, ha sido fundamental para mí. Recuerdo, hace tiempo, cuando expuse en Luxemburgo, que nos alquilamos una furgoneta, cargamos los cuadros y allá que nos fuimos. Siempre viene conmigo, me ayuda a colgar, siempre para arriba, para abajo. No le ha importado nunca que yo me pasara el tiempo que fuera metida en el estudio pintando.

Tienes dos hijos y cinco nietos, ¿ves a alguno de ellos siguiendo tus pasos?

Sí, a mi nieta Laura, es idéntica a mí. Me identifico muchísimo con ella. Le encanta dibujar y lo hace muy bien. Con seis años compone cuentos en tres dimensiones recortando y pegando materiales. Tiene muchísima imaginación.

Tras esta exposición, ¿cómo ves el futuro?, ¿cuáles son tus próximos retos?

Voy a experimentar un momento de cambio, nos vamos a vivir a Moraira. Si antes vivíamos aquí e íbamos mucho a Moraira, a partir de ahora Moraira será mi casa pero seguiré viniendo a la ciudad porque lo que tengo aquí no lo voy a dejar. Ahora que por fin he encontrado gente con la que comparto gustos, que conectamos tan bien, que hacemos tantos planes juntos… eso no lo quiero perder. Esos lazos son importantes. Mi rutina variará, el estudio de Valencia, en el que he trabajado siempre tan a gusto, pasará a ser básicamente almacén y el estudio de Moraira tendrá todo el protagonismo. Espero que esta nueva etapa sea fructífera, me enfrento a ella con ilusión.

La artista Rosa Padilla y la comisaria Marisa Giménez durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía de la artista.

La artista Rosa Padilla y la comisaria Marisa Giménez durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía de la artista.

Marisa Giménez