«Merce Cunningham fue un coreógrafo visionario»

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Alla Kovgan (cineasta)
‘Cunningham’, de Alla Kovgan
Con Merce Cunningham, Ashley Chen, Brandon Collwes, Dylan Crossman, Julie Cunningham, Jennifer Goggams y Lindsey Jones, entre otros
93′, Coproducción Alemania-Francia-Estados Unidos | Arsam International, Achtung Panda! Media, Bord Cadre Films, Chance Operations, Sovereign Films, 2019.
Distribuidora en España: Filmin
En cines desde el 16 de octubre
Disponible en Filmin a partir del 17 de diciembre
Martes 20 de octubre de 2020

Aseveraba el bailarín y coreográfo estadounidense Merce Cunningham (1919-2009) que “si un bailarín baila –que no es lo mismo que tener teorías sobre bailar, o querer bailar, o intentar bailar, o recordar en su cuerpo el baile de otra persona– todo está ahí… Nuestro éxtasis en la danza llega desde el posible regalo de la libertad”.

Un embargado estado de elevación y albedrío que hubo transmutado para siempre el modo de concebir la danza y su puesta en escena, dotándola de una nueva morfología y semántica que habrían de anunciar la irrupción contemporánea de las artes vivas. Un punto de no retorno edificado por la obra y el pensamiento de Cunningham, tan mayúsculo como transversal, cimentado en compañía de las composiciones de John Cage y las rúbricas artísticas de Robert Rauschenberg, Jasper Johns, Frank Stella y Andy Warhol.

Y nada más apropiado para rescatar su ineludible figura que la apuesta documental en 3D procurada por la cineasta moscovita Alla Kovgan. Un sobresaliente modo de conmemorar, el pasado año, el centenario del nacimiento del coreógrafo washingtoniano, cuyo filme homónimo –’Cunningham‘–, transita, durante tres décadas (1942-1972), por los acentos curriculares y pensamiento del bailarín y de su compañía, sustentado por un fértil material de archivo (incluyendo documentos inéditos) y, sobremanera, la sugestiva y exultante recreación en escena de sus principales coreografías.

En consecuencia, tras el reciente estreno en cines del documental –distribuido por Filmin–, MAKMA entrevista a Alla Kovgan con el fin de abordar los objetivos y singularidades de la película y reflexionar en torno al trabajo y legado de un imprescindible: Merce Cunningham.

Cunningham

Presumo que, por tu dilatada trayectoria en el ámbito audiovisual de la danza, la figura de Merce Cunningham te sería de sobra conocida y recurrente. Sin embargo, ¿en qué momento se transforma el interés por su figura en proyecto documental?

A finales de la década de 1990, vi a Merce Cunningham por primera vez en una cinta de video que contenía la pieza titulada ‘Variations V’, de 1965. Incluía múltiples pantallas de fondo con las proyecciones del cineasta de vanguardia estadounidense Stan VanDerBeek. En ‘Cunnigham’ se pueden ver las imágenes de VanDerBeek de los pies de Merce. Además de las pantallas y los bailarines, había otros objetos, como una planta y una bicicleta, y sondas electromagnéticas y configuraciones masivas de electrónica musical, orquestadas por el compositor John Cage. La grabación se realizó en el estudio NDR en Hamburgo y fue dirigida por Arne Arnbom, un director sueco. Estaba asombrada por la magnanimidad de esta producción.

Debo confesar que nunca me imaginé hacer una película sobre Merce Cunningham porque era un coreógrafo que trabajaba mucho con el espacio. Había tenido 16 bailarines moviéndose en diferentes direcciones. ¿¡Cómo era posible hacer una sola toma!? Pero en 2011 vi ‘Pina’, una película en 3D de Wim Wenders sobre la coreógrafa alemana Pina Bausch, y me di cuenta de inmediato de que el 3D y la danza tenían un potencial increíble. Me gustó especialmente la secuencia de ‘Rite of Spring’ porque podía sentir la proximidad de los bailarines, como si pudiera entrar en el baile. El lanzamiento de ‘Pina’ coincidió con las últimas actuaciones de la Merce Cunningham Dance Company, que concluyeron el 31 de diciembre de 2011. Y recuerdo estar sentada entre la audiencia viendo a los bailarines de Cunningham moverse en todas esas direcciones diferentes, y me di cuenta, en ese momento y allí, de que el 3D y Merce podrían encajar bien. Ambos sumergen al espectador en un espacio. Todo comenzó, entonces, con el 3D y el trabajo de Merce. Mi intención era traducir sus ideas al cine con ‘C’ mayúscula en lugar de plasmar sus bailes.

La directora Alla Kovgan (en el centro) durante el rodaje de ‘Cunningham’. Fotografía cortesía de la cineasta.

El desarrollo escénico de la película no solo se sustenta en las coreografías de Cunningham, sino que, además, cuenta con la participación de la última generación de bailarines de la Merce Cunningham Dance Company. ¿Ha sido un reto para ellos retomar las obras de su mentor tras casi una década desde la disolución de la compañía?

Estos bailarines fueron una de mis grandes motivaciones para hacer la película. Cuando cerró la compañía, sentí que era muy injusto privarlos de bailar el trabajo de Merce en el escenario cuando estaban en el apogeo de su capacidad física, en su mejor momento. Quería darles otro espacio para realizar el trabajo de Merce y compartir su legado y el suyo con el mundo.

Cuando comencé el proyecto, me di cuenta de que era muy importante trabajar con los bailarines de Cunningham entrenados por el propio Merce en la película, ya que llevaban algo único de él en sus cuerpos. No había otros bailarines así. Esto fue en 2012 y el proyecto comenzó a desarrollarse con bastante rapidez. Así que, al principio, no me preocupé en absoluto de si los bailarines estarían en forma para realizar las obras. En 2013, tuvimos 6 semanas de ensayos, durante las que 14 bailarines de Cunningham aprendieron todas las coreografías que íbamos a filmar. Sin embargo, poco después, las cosas empezaron a estancarse y esto continuó durante años porque era muy difícil convencer al mundo de que financiara una película sobre un coreógrafo estadounidense de vanguardia. Mucha gente en el mundo del cine, el arte y la música no tenía idea de quién era Merce y por qué era tan influyente.

Hicimos un piloto en Francia, en 2015, cuando filmamos extractos de ‘Summerspace’ durante 2 días. Pero terminamos filmando el resto de los bailes en 2018. Teníamos suficiente dinero para filmar solo durante 16 días (15 en Alemania y 1 en Nueva York). Y, en ese momento, Jennifer Goggans –nuestra directora de coreografía y mi mano derecha en general, que trabajó con Merce durante 12 años– y yo estábamos, de hecho, muy preocupadas por no tener bailarines con quienes filmar. Muchos de los bailarines de Cunningham estaban, en esos momentos, bailando con diferentes compañías o se habían convertido en coreógrafos.

Nos equivocamos al preocuparnos porque, cuando finalmente compartimos con los bailarines que habíamos asegurado el prespuesto para filmar, volvieron a la clase de técnica de Cunningham todos los días, seis meses antes del rodaje, para acondicionar sus cuerpos.

Verlos juntos durante el rodaje fue increíblemente conmovedor… Su rigor, resistencia, precisión, perfeccionismo, ética de trabajo y gran actitud fueron invaluables. El proceso fue muy abierto y fluido. Si querían, podían verse a sí mismos revisando las tomas. Cada toma fue como una actuación en vivo para el equipo. A veces, las cosas se pusieron muy emocionales porque muchos de los bailarines interpretaron estos trabajos por última vez.

Una de las coreografías de Merce Cunningham escenificada en el filme. Fotografía cortesía de Filmin.

Rodar en 3D aporta al filme una sugestiva inmersión coreográfica, más allá del modo de concebir el documental desde la ortodoxia del género. ¿Fue concebido ‘Cunningham’, desde sus orígenes, como la búsqueda de una experiencia cinematográfica? ¿El modo de entender y trabajar el espacio de Merce Cunningham exhortaba a esta experimentación?

Como mencioné anteriormente, todo comenzó con mi uso de la tecnología 3D para traducir las ideas de Merce al cine. Creo que cuando comencé ya había al menos 18 documentales sobre Merce, y muchos de ellos son biográficos. Estaba haciendo una película diferente. Quería que la audiencia experimentara el trabajo de Merce. Entonces sí, la película fue concebida como una experiencia cinematográfica desde el principio.

Siempre pienso que si Merce hubiera estado vivo, él mismo habría trabajado con 3D. Eso es porque adoptó todos los logros tecnológicos de su tiempo, desde 16 mm hasta video, computadoras y captura de movimiento. Y es porque, a menudo, anhelaba liberar a la danza de las constricciones del escenario al proscenio. Después de todo, Cunningham creó más de 700 eventos, actuaciones organizadas a partir de extractos de diferentes obras, que se adaptaron para un lugar específico, ya sea un gimnasio, un museo o una plaza de la ciudad. Para que los bailarines pudieran verse desde todas las direcciones posibles.

En el cine hay que decirle a la cámara dónde mirar, es muy diferente al teatro. Básicamente, estamos coreografiando un ojo humano. Y Merce lo entendió muy bien por sí mismo, haciendo sus propias películas. Trabajé con Jennifer (directora de coreografía) y discutimos planos sin cesar. Lo que sea que terminamos fue, definitivamente, nuestra interpretación cinematográfica del trabajo de Merce.

John Cage, Merce Cunningham y Robert Rauschenberg. Fotografía cortesía de Filmin.

¿Debemos entender el punto de vista de la cámara como un elemento más de las coreografías?

Sí. Durante el rodaje, siempre discutimos lo difícil que era enseñar la coreografía de Merce a nuestro equipo de grúas. Todo es cuestión de tiempo. La magia ocurre cuando uno es capaz de lograr la perfecta sincronización entre la coreografía de la cámara y la coreografía del baile. Entonces, todo se siente sin esfuerzo. Todas nuestras tomas fueron escritas en un guion gráfico por segundo porque teníamos muy pocos días para filmar. Y siempre parecía que el equipo lo entendía todo, hasta que aparecían los bailarines. Si la coreografía de la cámara era compleja, apenas podían recordar más de 40-50 segundos a la vez. Aprendimos esto mientras filmamos el piloto en 2015 y tuvimos que tenerlo en cuenta al diseñar las tomas.

Además, el 3D es, en última instancia, un lenguaje diferente. Por ejemplo, no se puede pasar fácilmente de una toma amplia a un primer plano. El espectador se desorienta y se pierde porque su percepción del espacio se interrumpe. Entonces, intentamos filmar cada frase coreográfica en una sola toma.

Creo que la mejor película en 3D será la que no tenga cortes. Recuerdo ‘El arca rusa’, de Aleksandr Sokúrov, una toma única de 90 minutos en el Museo del Hermitage en San Petersburgo. Hubiera sido genial en 3D.

En 3D, el cerebro de la persona trabaja más para hacer converger los ojos. Los espectadores se acomodan, se permiten mirar y luego comienzan a ver. Están más concentrados y la recompensa es un nuevo tipo de experiencia: pueden sentir la proximidad de los bailarines en movimiento y su relación con el espacio. Su empatía cinestésica despierta. Es un evento, un acontecimiento y están completamente inmersos en él. Recomendaría ver las versiones 2D y 3D. En 3D, a menudo, la gente está tan absorta en el baile que ni siquiera recuerdan la historia después de verla por primera vez. En 2D, la historia está mucho más a la vanguardia.

‘Burbuja de jabón azul’ (1949-1950), de Joseph Cornell. Fotografía cortesía del Museo Thyssen-Bornemisza.

La parte estrictamente documental de la trayectoria del coreógrafo evoluciona a partir del empleo del collage visual como método de enriquecer las limitaciones del 2D. ¿Ha sido este recurso de la película tan complejo de materializar como la filmación de las coreografías? ¿Qué grado de influencia proposicional han tenido las cajas del artista visual Joseph Cornell?

¡Qué brillante y emocionante que sepas quién fue Joseph Cornell y sus obras de arte! Ha sido una de mis inspiraciones desde hace mucho tiempo. En lo que respecta a ‘Cunningham’, Cornell me dio muchas ideas durante la edición en lugar de durante el rodaje porque trabajó mucho con cajas, objetos 3D, que llenó con diferentes materiales encontrados. Tuvimos acceso al tesoro de materiales para ‘Cunningham’: metraje de película (que siempre se originó en celuloide de 16 mm o 35 mm), fotografías (hojas sueltas, hojas de contacto, transparencias, diapositivas), dibujos, notas escritas o pinturas. El desafío fue cómo integrarlos a todos con imágenes de acción en vivo en 3D durante la edición para lograr una sensación de coherencia visual entre todos los elementos.

Cornell vino a rescatarme… En lugar de pensar en los archivos como planos y ediciones y el vacío negro como un lienzo plano, comencé a pensar en los momentos de archivo, diseñando cada uno de ellos como una caja tridimensional de Joseph Cornell con elementos de archivo en collage. Todos los elementos de archivo permanecieron en 2D. Junto con mi diseñadora de secuencias de archivo, la editora Mieke Ulfig, trabajamos con ellos como materiales maleables colocándolos a diferentes profundidades, alturas, perspectivas, esculpiéndolos, colgándolos o flotando en cada caja.

Primero dibujamos nuestras composiciones de archivo en 2D y luego transferimos todo a 3D bajo la guía y supervisión del madrileño Sergio Ochoa, colorista 3D y diseñador de software de Mistika. Él y la estereógrafa francesa Joséphine Derobe nos ayudaron a realizar nuestras ideas técnicamente en 3D.

A tu juicio, ¿qué legado e influjo vívido ha sembrado Merce Cunningham en el modo de reflexionar y trabajar la danza contemporánea?

Merce fue un coreógrafo estadounidense visionario. Muchas de sus ideas, métodos e intervenciones influyeron en bailarines, coreógrafos, artistas, filósofos e, incluso, en escolares que encontró.

Inventó un nuevo tipo de bailarines: los bailarines de Cunningham, con fuertes piernas de ballet y torsos flexibles de danza moderna. Para entrenarlos, inventó una nueva técnica de baile: la técnica de Cunningham. Es interesante que cualquiera pudiera tomar una clase en su estudio. Aunque Merce pertenece a la élite artística estadounidense posterior a la Segunda Guerra Mundial, no era un elitista y estaba abierto a cualquiera que estuviera dispuesto a comprometerse con su trabajo.

Merce pensó en la danza como una experiencia visual más que como una referencia a la música, la narrativa o a una emoción. Junto con John Cage, Merce independizó la danza de la música. Solía decir que lo único que compartían era el tiempo y que la danza debería sostenerse sobre sus propias piernas y no sobre la música. ¡Esto fue revolucionario en ese momento y lo sigue siendo ahora!

Del mismo modo, junto con John Cage y, posteriormente, con artistas visuales como Robert Rauschenberg, Jasper Johns, Frank Stella y Andy Warhol, inventó una nueva forma de pensar la colaboración sin cooperación. A menudo, los bailarines escuchaban la música y veían el conjunto en el estreno por primera vez.

Usó procedimientos del azar como método coreográfico. En otras palabras, hizo una gama de frases de movimiento y lanzó los dados o usó el ‘I Ching’ (el libro de las mutaciones) para averiguar qué movimiento va primero, segundo o tercero, qué bailarín lo hace y, así, sucesivamente. Aceptó las combinaciones que le ofrecía la oportunidad, que a menudo eran imposibles de hacer físicamente, y aceptó el desafío de desarrollar el baile. Esa era su forma de liberar su mente de sus propios clichés. Deberías haber visto las listas y la matriz de Merce para los diferentes bailarines: eran como matemáticas avanzadas.

A Merce le encantaba la danza y el movimiento. Le dedicó toda su vida. Creía que cuando bailamos/movemos estamos en el mejor de los estados como seres humanos. Y esta capacidad de moverse une a todos los humanos. Fue un humanista inspirador y siempre decía “Sí” a las cosas porque las hacía posibles y abría las puertas a nuevas oportunidades.

Mi cita favorita de Merce lo dice todo: “Tienes que amar el baile para mantenerte firme. No te devuelve nada, no hay manuscritos para guardar, no hay pinturas para mostrar en las paredes y, tal vez, colgar en los museos, no hay poemas para imprimir y vender, nada más que ese único momento fugaz en el que te sientes vivo”.

Merce Cunningham. Fotografía cortesía de Filmin.

Jose Ramón Alarcón

La premonitoria actualidad de ‘Los de arriba’

‘Los de arriba’, de Adrián Novella
Bullanga Compañía Teatral (Castellnovo)
Con Jorge Bonora, L. Carlos Gómez, Candela Muñoz, Luis Peset, Francesc Romeu, Alison Torres y Lucía Torres
Teatre Rialto | Sala 7
Plaza del Ayuntamiento 17, València
Sábado 17 de octubre de 2020

En el último piso del emblemático edificio Rialto se celebra una fiesta clandestina, donde no falta el lujo, la ostentación, las sonrisas forzadas y el alcohol. ‘Los de arriba’ son, efectivamente, aquellos que viven por encima de la sociedad, de la masa, en su burbuja privada que parece inmune a los males de la gente corriente. Esta producción de Russafa Escènica, dirigida por Adrián Novella y con un joven elenco de actores, nos invita a formar parte de la clase alta española justo en el momento que explota la burbuja.

“Con esto de la pandemia el teatro queda mucho mejor como sala chill out”. Borja (Jorge Bonora) nos explica que han alquilado el último piso del teatro Rialto para organizar una fiesta y reencontrarse después del confinamiento. Que con esto de la pandemia, las salas están bajo mínimos e incluso agradecen que gente como ellos, que se lo pueden permitir, las alquilen para sus eventos privados. Aunque sabemos que no es real, que nos encontramos en una función de teatro, tampoco parece una idea tan disparatada. Todo llegará. Pero hoy no, hoy estamos viendo una obra de teatro.

‘Los de arriba’ es una apropiación del discurso más conservador, un discurso heredado por muchos jóvenes de familias adineradas. Isabel (Candela Muñoz) le ha organizado una fiesta de cumpleaños a su novio Carlos (Francesc Romeu), que acaba de volver del extranjero. Nosotros, el público, somos los invitados, sus amigos, y así nos tratan. De hecho, el público tiene un papel esencial dentro de la obra.

‘Los de arriba’, de Bullanga Compañía Teatral.

Las interacciones entre los actores y espectadores son constantes: se nos sirve bebida, nos enseñan una coreografía y lanzamos al aire nuestros deseos. En la organización del evento también ha participado el mejor amigo de Carlos, Gonzalo (L. Carlos Ruíz), su novia Valentina (Lucía Torres) y Borja, otro amigo del grupo. Estos personajes y el estilo de vida que dejan entrever en sus conversaciones e indirectas, contrasta con la camarera (Alison Torres), servidora del evento, y con Joan (Luis Peset), un infiltrado dentro del público.

La obra no puede ser de mayor actualidad. Es incluso premonitora, ya que un día después de la última representación conocimos la noticia de una fiesta clandestina en la residencia Galileo Galilei, y no me gustaría desvelaros el final, pero digamos que ambas terminan de manera semejante. Las nuevas condiciones en las que deben funcionar los eventos culturales (distancia de seguridad, gel, mascarilla) son integradas a la perfección, como un elemento clave para el desarrollo del relato. Resulta interesante cómo una pandemia global, que nos afecta a todos, difiere tanto según la clase social a la que uno pertenezca.

Adrián Novella ha demostrado tener una gran habilidad para optimizar el espacio disponible en la Sala 7 del Rialto. Por una parte, tenemos la carga simbólica que ofrece encontrarse en la zona más alta del edificio. Por otra parte, el juego entre el espacio y la acción: trasladar parte de la narración detrás de un ventanal, dejando a la vista de todos lo que debería ser secreto, o colocar en una esquina, detrás del público, la mesa donde trabaja la camarera, ampliando así el espacio escénico más allá de lo delimitado por el linóleo.

Sin embargo, los personajes podrían haberse desarrollado un poco más. Resultaban planos y tampoco se llegaba a profundizar en aquellos detalles que rompían con el relato. Se quedaban como pequeños matices, como algo superficial. Hay que tener en cuenta el tiempo de ensayo (apenas dos meses) y las condiciones de trabajo debido a la covid-19. Pero al final, todo pasaba tan por encima que los personajes no trascendían del estereotipo.

La obra estaba ubicada en la categoría de ‘Invernadero’, dentro del festival Russafa Escènica Festival de Tardor. El ‘Invernadero’ consistía en una producción propia de Russafa Escènica que buscaba la participación de artistas jóvenes con la intención de contribuir a su formación y su inmersión en el mundo laboral. Espacios como este son necesarios para mantener vivo el teatro de una ciudad, ofreciéndole apoyos a los nuevos talentos y facilitando el acceso a los circuitos escénicos.

En ‘Los de arriba’ vemos cómo se caen las máscaras y la verdad sale desbordada de tanto haber sido escondida. Una obra fresca y divertida, con un ambiente turbio que va in crescendo hasta dejarnos como aquel que presencia una discusión que no le incumbe, pero no puede dejar de mirar. Esperemos, eso sí, no acabar en las noticias como el Galileo Galilei.

Los de arriba
Elenco de ‘Los de arriba’. Imagen cortesía de Bullanga Compañía Teatral.

Elsa Moreno

Campaña escolar a escena en el Teatre Arniches

Teatre Arniches de Alicante | Campaña escolar 2020-21
Del 19 de octubre de 2020 al 20 de abril de 2021
Miércoles 14 de octubre de 2020

El Teatre Arniches, el espacio del Institut Valencià de Cultura en Alicante, reanuda el próximo 19 de octubre la campaña escolar con una docena de espectáculos para alumnado, desde Infantil hasta Bachillerato y FP. La programación escolar para este curso 2020-2021 está acompañada por un plan de protección contra la COVID-19 que incluye siete medidas diferentes para hacer de las representaciones un entorno de máxima seguridad.

Toda la información sobre la campaña de teatro, música y danza del Arniches para colegios e institutos se puede descargar en la web del IVC (https://ivc.gva.es/admin/assets/docs/c/a/campana-escolar-16.pdf). En total son 8 espectáculos teatrales, 3 de danza y 1 de música que se desarrollarán desde este 19 de octubre hasta el 20 de abril.

Cada representación tiene un precio único de tres euros por alumno o alumna y los centros educativos interesados en reservar alguna función se tienen que poner en contacto con el Teatre Arniches por correo electrónico (arniches_ivc@gva.es) o por teléfono (965 93 83 33).

Según la coordinadora del IVC en Alicante, Alícia Garijo, “continuamos con nuestra voluntad de tender puentes entre la cultura y la educación, por ello es importante reanudar nuestra programación didáctica escolar para la formación y el desarrollo de la infancia, como son el teatro, la música y la danza”, y ha añadido que “nos sumamos al esfuerzo de la comunidad educativa para ofrecer la campaña de artes escénicas para escolares, adaptada a la actual situación sanitaria, en absolutas condiciones de seguridad, convencidos que tan importante es retornar a los niños y niñas al colegio para continuar aprendiendo, como llevarlos al teatro para que recuperen también su derecho a imaginar, emocionarse y aprender a través de las historias”.

Para hacer de las salidas escolares al Teatre Arniches una actividad segura se ha reducido el aforo del teatro para garantizar la distancia interpersonal de seguridad en todo momento. Igualmente, el uso de la mascarilla será obligatorio para todo el alumnado desde primero de Primaria.

Además, antes de cada función se desinfectará y ventilará la sala y el alumnado y profesorado tendrá gel hidroalcohólico a su alcance por todo el recinto. Otra medida clave es la separación por clases para evitar el contacto entre grupos de convivencia estables. También es importante que este año cada función será para un colegio solamente.

El plan de seguridad del Arniches también incluye un itinerario seguro desde la llegada así como la ampliación del equipo de monitores en el teatro y del servicio de limpieza.

Programación desde Infantil hasta Bachillerato y FP

La campaña escolar del Teatre Arniches por este curso 2020-2021 incluye espectáculos de 8 compañías valencianas, dos de Madrid, una de Lleida y otra las Islas Baleares.

Arranca el 19 de octubre con el espectáculo de danza ‘Lù’ de la Companyia Maduixa, una propuesta para público de 4 a 8 años que ha ganado el premio FETEN 2020 al mejor espectáculo y que la Mostra de Alcoi 2019 reconoció como mejor espectáculo familiar.

El 21 de octubre es la hora del teatro en valenciano de la mano de la obra ‘@Rita_Trobador’ de Escaflit Teatre, una propuesta para público adolescente de 12 a 14 años.

El 18 de noviembre los escolares de 12 a 18 años tendrán la oportunidad de volver a disfrutar de la danza, en esta ocasión con el premio al mejor espectáculo en el ‘Alacant a escena de 2019’: ‘Quan els ocells prenen el vol’, de la compañía Over & Out.

‘Quan els ocells prenen el vol’, de la compañía Over & Out. Fotografía cortesía del IVC.

El 23 de noviembre, continuando con el teatro en valenciano, llega la obra ‘Nautilus’, de la compañía de La Negra. Este espectáculo para público de 4 a 12 años está recomendado por la Red Nacional de Teatros y Auditorios y también es Premio FETEN 2020 por su propuesta original por la sensibilización medioambiental.

El 9 de diciembre se representará el espectáculo de teatro en castellano ‘Conservando memoria’ de la compañía El Patio, una propuesta para público adolescente de 12 a 18 años que también ganó un premio FETEN 2020, en este caso el de mejor autoría.

El 11 de diciembre la música levantará el telón del Arniches a cargo del Spanish Brass y su ‘Un po’ di Fellini’, un espectáculo pedagógico para público de los 8 a los 16 años.

En enero se combinan el teatro en valenciano y castellano: el día 15 ‘L’home bo’ de Caterva Teatre, para público de 14 a 18 años, y el 18 ‘Adiós Peter Pan’, un espectáculo para alumnado de 4 a 12 años con el que la compañía leridana Festuc Teatre fue candidata a los Premios MAX 2019 en la categoría infantil, juvenil y familiar.

El 5 de febrero es el turno de la compañía Leamok y su ‘Lázaro’, una adaptación llibre de ‘El Lazarillo de Tormes’ para público mayor de 16 años. Después de este espectáculo en castellano, vuelve la danza. En esta ocasión una propuesta que llega de las Islas Baleares con la compañía Baal Danza y su espectáculo para público de Primaria ‘MiraMiró’, un homenaje a Joan Miró en el que bailan juntas la danza y la animación de vídeo.

El 29 de marzo, desde Madrid, llega el espectáculo de títeres ‘Orfeo’ para público de Primaria y en castellano con el que la compañía La Cánica Teatro ha ganado el Premio FETEN 2020 a la mejor propuesta de un clásico.

El Arniches bajará el telón de la campaña escolar 2020-2021 con el Premio MAX 2019 al mejor espectáculo juvenil: la obra ‘Dados’ de la compañía madrileña Ventrículo Veloz.

Teatro Arniches
Un instante de ‘Nautilus’, de la compañía La Negra. Fotografía cortesía del IVC.

MAKMA

Del libro al cuerpo: tomar la calle desde ‘Otra Poesía’

#MAKMAEscena #MAKMAPoesía | ‘Otra Poesía’
Con Sara Olivas, Blanca Férriz, Elena Casado, María Andrés, Carmen Montesinos y Elsa Moreno
Biblioteca Pública de València | Rivendel Restobar
Hospital 13, València
Martes 13 de octubre a las 19:00
Lunes 12 de octubre de 2020

El martes 13 de octubre, a las 19:00 tendrá lugar ‘Otra Poesía’, un encuentro poético en la explanada de la Biblioteca Pública de València, frente a Rivendel Restobar, promovido por el Ayuntamiento de València a partir de la concepción de Néstor Mir –artista y bibliotecario que, desde 2009, viene reformulando el concepto y significado de este espacio cultural–.

La organización de ‘Otra poesía’ recae en Sara Olivas, joven gestora y poeta valenciana que conduce eventos como ‘Versillos a la mar’ o ‘Versat i fet’. El cartel de la presente edición se conforma por la propia Olivas, Blanca Férriz, Elena Casado, María Andrés, Carmen Montesinos y Elsa Moreno. Un grupo de mujeres cercanas a la organizadora, con experiencia delante de los micros y con voces muy personales.

Este proyecto busca trasladar la poesía de los libros al micrófono, de la biblioteca a la calle. Es una manera de expandir la cultura más allá de las paredes de este edificio histórico y hacerse con el espacio público. También es un ejercicio de escucha y de colectividad, no tanto por el evento en sí, sino por el enfoque que ha decidido darle Sara Olivas. La ‘Otra Poesía’, nos dice, “es una oportunidad para que mujeres jóvenes tomemos la poesía y la calle más allá del mes de marzo”.

Sara, además de poeta, tiene experiencia en las artes escénicas y, aunque no es demasiado aficionada a la performance, quería darle un tono escénico al evento; dotarlo de ese ambiente que tienen las llamadas artes vivas –aunque “un texto en un libro tampoco está muerto”, recalca–. Por ello, cuando le propusieron organizar este evento tenía claro que no quería hacer un recital al uso, donde cada poeta saliera a recitar y ella presentara, después, al siguiente (y así sucesivamente). De esta manera, decidió juntar a un grupo de mujeres y entre todas tejer el hilo del recital, implicando el cuerpo, además de la palabra.

Desde su experiencia en eventos poéticos, tanto como público, poeta o gestora, considera que existe una brecha generacional que hay que tratar. La poesía joven y contemporánea está envuelta por un estereotipo que la degrada a vista de muchos. Se la relaciona con un estilo más vacío, sin profundidad literaria, que no transciende y se aferra simplemente a la emoción, sin dar espacio para la reflexión. Pero quien tenga esta percepción de la poesía joven es que, tal vez, no los ha leído más allá del marco comercial.

La poeta y gestora cultural Sara Olivas. Foto: Elsa Moreno.

Además de la cuestión generacional, también es necesaria una perspectiva de género en la poesía. Sara me confiesa que “cuando el proyecto llegó a smis manos, todas las personas con las que quería trabajar (porque sabía que se sentiría segura) eran mujeres”. No fue a propósito, pero entonces se dio cuenta de que, efectivamente, “ellas eran la otra poesía o, por lo menos, lo habían sido durante muchos años”. Y a pesar del miedo a que prejuzgasen el evento como “mujeres hablando de cosas de mujeres”, decidió apostar por lo que su corazón le estaba pidiendo.

En la ‘Otra Poesía’ podremos escuchar mensajes potentes y críticos desde la propia experiencia de quien narra. Al igual que la poesía sale del libro, también sale del cuerpo. Y estos cuerpos tienen mucho que contarnos.

Otra Poesía
Explanada de la Biblioteca Pública de València. Foto: Elsa Moreno.

Elsa Moreno

9 jurados sin piedad dictan sentencia en la Sala Off

‘9’, de Javier Sahuquillo (guion) y Miguel Ángel Romo (dirección)
Perros Daneses y Yapadú Produccions
Con Jorge Picó Puchades, María Poquet, Toni Misó, Laura Sanchis, Leo de Bari, Alba Gutiérrez, Imma Sancho, Resu Belmonte y Arturo Sebastià
Sala Off
Turia 47, València
Hasta el 12 de octubre
Viernes 9 de octubre de 2020

Tras dos semanas en cartel y habiendo colgado en varias de sus funciones el cartel de sold out, ‘9‘ –escrita por Javier Sahuquillo y dirigida por Miguel Ángel Romo– se enfrenta a su última semana de funciones. Un espectáculo inspirado de forma explícita en la obra ’12 hombres sin piedad’, de Reginald Rose, pero ambientada en la España actual.

La acción sucede en València –en la Ciudad de la Justicia– y el jurado popular, formado por cinco mujeres y cuatro hombres, deberá declarar si ha sido probado o no que un joven magrebí ha asesinado a su padre. Un encierro en una pequeña sala de deliberación, donde el aire acondicionado no funciona, hará que salgan a la luz las miserias de cada uno de los personajes, propiciando que el conflicto estalle y todos acaben mostrando sus luces y sombras.

‘9’ cuenta con un elenco formado por nueve pesos pesados de la escena teatral valenciana, como son Jorge Picó Puchades, María Poquet, Toni Misó, Laura Sanchis, Leo de Bari, Alba Gutiérrez, Imma Sancho, Resu Belmonte y Arturo Sebastià. Esta elección de los intérpretes se convierte en uno de los pilares fundamentales de la obra de la compañía valenciana.

Por su parte, una de las apuestas de la dramaturgia es situar a la mujer como principal protagonista argumental no solo por la presencia mayoritaria, sino también por los temas que se abordan. Este hecho, además de la tensión que genera en el público, obliga a todos los espectadores a formar parte de las deliberaciones y plantearse la culpabilidad o inociencia del acusado.

‘9’, una obra que exhorta a reflexionar abordando temas sociales controvertidos, llega, de este modo, a su última semana de exhibición en la Sala Off –del viernes 9 al lunes 12 de octubre–, tras tres semanas en cartel y habiendo formado parte tanto de la programación de Russafa Escènica como del proyecto ‘reaCtivem’, impulsado por el Institut Valencià de Cultura.

9
Elenco actoral que conforma el jurado popular de ‘9’, junto al equipo de Perros Daneses. Fotografía cortesía de la compañía.

MAKMA

«He visto a Susan Atkins a través de ella»

#DesayunosMAKMA | María José Goyanes y Chema Cardeña
‘Susan y el diablo’, de Chema Cardeña
Con María José Goyanes (Susan Atkins), Manuel Valls (Paul Wilkins) y Marisa Lahoz (Rosemary)
Cía. Euroscena & Arden Producciones
Sala Russafa
Dénia 55, València
Hasta el 4 de octubre
Entrevista realizada por Salva Torres, Merche Medina y Jose Ramón Alarcón
Jueves 1 de octubre de 2020

¡“No voy a tener ninguna piedad por ti, perra!”, profería Sexy Sadie al calor narcótico de ácidos lisérgicos y hedores sonoros de “Helter Skelter, take seventeen” de los Beatles, antes de asesinar a la joven actriz Sharon Tate. Dieciséis puñaladas sobre el torso fundacional de una época que fenecía bajo el Cielo Drive angelino durante la madrugada del 9 de agosto de 1969.

Un sanguinario y célebre crimen cometido por una de las acólitas más representativas de ‘La familia Manson’, Susan Denise Atkins (1948-2009), quien habría de molturar los cenagosos ecos de sus actos a lo largo de su sentencia a cadena perpetua en la cárcel de mujeres de ChowChilla (California).

Y a tales haciendas acude la tortuosa y bienvenida inquietud del dramaturgo Chema Cardeña para eviscerar de la mente de Atkins las sinrazones primeras y las contriciones últimas en la obra ‘Susan y el diablo‘ –con la que Sala Russafa emprende su ‘Ciclo de Compañías Nacionales’ de la presente temporada–, de la mano escénica de la siempre excelsa María José Goyanes –límpida y equilibradamente acompañada por Manuel Valls y Marisa Lahoz–, con quien MAKMA desciende, junto a Cardeña, a los sugestivos sótanos de la malignidad y de la compunción.

Susan Atkins

¿De qué modo se alumbra el proyecto de ‘Susan y el diablo’?

Chema Cardeña (CHC): Aquí hay un culpable que se llama Salvador Collado, a quien conocí hace 20 años, y que había leído una obra mía, ‘La puta enamorada’, quien me reveló que a María José Goyanes le gustaría que le escribiera un texto; y me dije: “¡Madre mía, que le escribo yo a esta señora!

María José Goyanes (MJG): Estaba loca por trabajar con él.

(CHC): Tenía muy presente aquella historia de la familia Manson (recuerdo a los adolescentes de la época con la fotografía de ellas tres rapadas camino de la cámara de gas) y el asesinato de Sharon Tate. Es algo que se me quedó muy grabado. Además, había visto todas las audiencias ante el tribunal de Susan Atkins para solicitar la condicional durante más de 40 años. En cuanto a María José, estaba convencido de que este tipo de papel no lo había hecho nunca, tan oscuro y lumpen. Se interesó y le gustó.

En cuanto a la producción, esto fue una gran putada del Institut Valencià de Cultura, porque esto iba a ser una coproducción de tres comunidades: las de Castilla la Mancha, Madrid y Comunidad Valenciana. El día 28 de mayo de 2018 teníamos la primera lectura en València, con lo cual venía todo el equipo y tuve que llamar y avisar de que no se hacía (por la ley de la nueva contratación, etcétera), sin más explicación. Salvador Collado me consultó y yo no he tirado ningún proyecto a la basura en mi vida. Así que la hicimos. Fuimos al Principial (qué menos después de todo lo que nos habían hecho), pero ya con Arden y Euroescena.

(MJG): Fue devastador. Dos días antes de comenzar la lectura…

(CHC): Tardamos un año en hacerla. A la Administración le intersa muy poco lo que hacemos los autores fuera de València. Cuando estás nominado a los Max los tienes a todos a tu alrededor. Si no, no viene nadie.

¿Cómo se recibe un personaje de semejante naturaleza?

(MJG): Me entró un miedo terrible. Me horroricé pensando que no podría. La anterior obra de teatro que había hecho era ‘Teresa de Jesús’, así que me parecía un triple salto mortal sin red. A lo largo de mi vida he hecho cosas muy potentes, pero pensé que esto era muy arduo. Estaba un poco acojonada, pero me ponen un reto delante y es como si fuera un merengue. Sabía que Chema me iba a guiar y me iba ayudar.

En cuanto a la complejidad psicológica del personaje, este acontece entre dos zonas oscuras: la Susan Atkins abducida por Charles Manson y la que languidece en la cárcel, abrazando la Biblia…

(MJG): Que está en la cácel y que ya han pasado 40 años, en donde ha estudiado, se ha formado, ha abrazado la religión evangélica y, supongo, se ha dado cuenta del horror; porque todo eso es consecuancia del horror.

Chema Cardeña y María José Goyanes durante un instante de la entrevista. Foto: MAKMA.

Horror que debe revisitar en forma de virulento monólogo, transitando por la memoria explícita del crimen. Un pasaje determinante de la obra.

(MJG): Ese monólogo no me lo aprendía nunca; me sabía toda la función y llegaba ahí y me caía, porque yo, María José, estaba interfiriendo sin quererlo. Mi inconsciente no me dejaba aprenderlo y disfrutar. Eso, contado desde la conmiseración o desde la pena, no era posible. Así que me decía: “¡Aquí, a disfrutar como una perra!” (Risas). Sufrí bastante, la verdad sea dicha.

(CHC): Sé que los actores sufren mucho; el problema es que ella (María José Goyanes) es otro monstruo. No tuve ninguna duda de que lo iba a hacer. Ella ha defendido a Susan hasta la muerte. Otra cosa es que necesitase su tiempo para digerirlo. Trabaja como a mí me gusta, jamás la he oído decir “estoy cansada”, ni ha llegado tarde a un ensayo. Con estos mimbres, soy yo el que me he asustado mucho con este monólogo, porque he visto a Susan a través de ella.

(MJG): El proceso de ensayos en una función dramática siempre es doloroso; es doloroso hasta haciendo comedia (ahí donde la tienen, en un lugar extraño y denostado), que es muy difícil de hacer. Aquí juegas con todos y cada uno de tus nervios sensitivos y la inteligencia emocial. Es mucho más jodido que desnudarse y empelotarse físicamente. Ensayar es un acto descarnado y un acto de amor.

¿Crees que esa resistencia inicial del inconsciente a adentrarse en el papel de la Susan Atkins más truculenta es semejante al reparo del espectador a descender junto a ella a esos hediondos sótanos? Curiosamente, hay una cierta repulsión, pero también una ineludible atracción hacia este tipo de personajes…

(MJG): Eso es lo que se pretende. Que la gente en ese momento sienta repulsión por ese ser y diga: “¡Qué espanto, qué hija de la grandísima puta!”. No tiene paliativos. Mi personaje fue un monstruo, pero ya no lo es, tras 40 años en la cárcel –que deben ser muy duros–. Se dice de ella que fue una presa modelo, ejemplar. A partir de que ella deja de meterse de todo (en la prisión), esta mujer empieza a tomar conciencia del horror que hizo. Por eso, creo firmemente en el arrepentimiento de Susan, de ahí que pida la compasón para con ella con el fin de morir en casa. Como ella dice: “Ser libre para morir”, no libre para vivir.

Sala Russafa
María José Goyanes, Marisa Lahoz y Manuel Valls durante un instante de ‘Susan y el diablo’, de Chema Cardeña. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

¿Ha evolucinado el concepto de monstruo y el modo en que la sociedad se confronta a él?

(CHC): Afortunadametne, a la sociedad todavía le quedan entrañas. Si Susan no hubiese asesinado a una embarazada (asestándole 16 puñaladas) ni le hubiese rajado el vientre, creo que sería un crimen más. Del resto de víctimas no se habla, solo de Sharon Tate, no solo por su figura, sino por su embarazo. Eso provocha mucho rechazo en la sociedad.

Hay una frase desgarradora –que el público recibe como un golpe en el estómago– que le dice Sharon Tate a Susan Atkins: “Secuéstrame, déjame vivir una semana más, deja que nazca mi bebé y luego podrás matarme”.

¿Estar en contacto con el mal puede mejorarnos de algún modo?

(CHC): Siempre he aplicado una máxima de Shakespeare: “Lo bello es feo y feo lo que es bello”. Mi vida personal y profesional me ha enseñado que todo el mundo es capaz de cualquier cosa. Tal y como dice mi personaje en ‘Shakespeare en Berlín’: “Que nunca sepa el ser humano lo que es capaz de resistir”, que nunca sepa nadie a dónde te pueden llevar las circunstancias, a causa de la ambición, el sexo, el juego o la envidia.

(MJG): Estar en contacto con Susan me ha mejorado. Ahora pienso que quiere morir en su casa, y lo entiendo muchismo más. En la cárcel se vende la idea de la reinserción, y jamás puede ser así, porque termina siendo el infierno de Dante. En las cárceles se viola la ley constamente, una y otra vez, cada día. La opción de que un recluso puedar ir a morir a su casa, por muchas personas que haya matado, es algo que las instituciones penitenciarias y la propia sociedad jurídica deben revisar.

Deben separar a las personas que están dispuestas a cambiar de las que no. Si un preso logra formarse y llega a entender el horror de sus actos, a arrepentirse, entonces esa persona debe tener un poquito de compasión, porque ya no puede hacer daño a los demás ni así misma.

Otra cosa que veo de otra manera es esa especie de gueto que hacemos con las perosnas que matan. Tal y como dice Susan, “todos podemos hacer cosas terribles sin necesidad de ser un monstruo”, y eso algo en lo que yo tampoco creía. La sociedad occidental construye guetos constantemte: los que matan, los que delinquen y los que no. ¿Qué pasa, entonces, en la cabeza de una persona, a causa del estrés, la miseria o las drogas? Bajo esas circunstancias, todos podríamos hacer algo tremebundo. No somos diferentes. Por eso esta funcón es vigente y acutal, y seguirá siéndolo dentro de muchos años.

El dramaturgo Chema Cardeña y la actriz María José Goyanes entre rejas escéncias. Foto: MAKMA.

Jose Ramón Alarcón

‘Los de arriba’. Pide un deseo, en el Teatro Rialto

‘Los de arriba’, de Adrián Novella
Bullanga Compañía Teatral (Castellnovo)
Con Jorge Bonora, L. Carlos Gómez, Candela Muñoz, Luis Peset, Francesc Romeu, Alison Torres y Lucía Torres
Teatre Rialto | Sala 7
Plaza del Ayuntamiento 17, València
Del jueves 1 al domingo 4 de octubre a las 19:00
Miércoles 30 de septiembre de 2020

«¡Hola, amigis! Os quiero invitar a una celebración especial. Mi chico vuelve a casa después del lío este de la pandemia, así que le he preparado junto a algunos compis una fiesta sorpresa de bienvenida en la que también celebraremos su cumpleaños. Venid bien vestidos, que tanto tiempo metidos en casa no sea excusa para estilos cutres. ¡Ah! Y lo de la mascarilla y el gel. Nos vemos en el ático del edificio Rialto. Nos lo vamos a pasar en grande ahí arriba. ¡No faltéis!».

«Durante el evento se respetan ciertas medidas de seguridad, se baila, se bebe, se abren regalos y se comparten deseos, aspiraciones y anhelos en lo referente al futuro más próximo. Pero, ¿estos son verdaderos? ¿Importa más la salud o la economía? ¿Las libertades o los privilegios? ¿El bienestar es para el pueblo o para las élites y las empresas? Estos jóvenes deberán plantearse estas preguntas en algún momento, o quizás no. Estos jóvenes nos llevarán al futuro, al progreso, o quizás no».

Los de arriba
Elenco de ‘Los de arriba’. Imagen cortesía de Bullanga Compañía Teatral.

Así anticipa Bullanga Compañía Teatral la sinopsis de ‘Los de arriba‘ , una propuesta escénica que nos retrotrae a una fase del desconfinamiento, contexto en el que se enmarca una particular fiesta de cumpleaños atrasada repleta de dualidades – los de arriba, los de abajo; lo personal, lo social; la libertad, lo prohibido– y clandestinidad. El montaje transcurre hilado con precisión, superando los reveses de los tiempos que corren, gracias a un joven equipo comprometido de cuyo trabajo se extraen, por lo menos, dos lecturas: que el teatro es seguro y que el teatro es necesario.

“Los de arriba” es una producción propia de Russafa Escènica Festival de Tardor incluida dentro del programa Graners de Creació 2019-2021, que en esta ocasión alcanza su octava edición. La propuesta se inscribe dentro de la línea ‘Invernadero’, una apuesta consolidada del festival que trata de ofrecer un nuevo modelo de producción participativa enfocada a jóvenes talentos para que, al mismo tiempo, contribuya a la formación e inserción laboral de artistas recientemente egresados.

MAKMA

Cultura als barris para la nueva normalidad cultural

‘Cultura als barris’
Diversos barrios de València
Del 25 de septiembre el 29 de noviembre
Jueves 24 de septiembre de 2020

La concejala de Patrimonio y Recursos Culturales, Glòria Tello, ha anunciado que el Ayuntamiento de València dará inicio el 25 de septiembre a las actividades de ‘Cultura als barris‘.

“Partiendo de la situación excepcional provocada por la COVID-19, el contexto actual en que se mueve la actividad cultural es inestable y muy frágil y desde la concejalía queremos que ‘Cultura als barris’ sea la reanudación de esa ‘nueva normalidad’ en el mundo de la cultura, visibilizando de nuevo en las calles y en las plazas de València que la actividad cultural está viva y quiere conectar de nuevo las personas y los espacios”, ha dicho la edila. La programación se extiende hasta el 29 de noviembre en 24 barrios de la ciudad con más de 120 actividades.

“Este año nuestras campañas culturales han sufrido también los vaivenes del confinamiento, de las limitaciones de actos con público, de la crisis sufrida por el sector después de los meses de inactividad; somos conscientes de la necesidad de impulsar con la acción municipal la confianza de las personas para volver a participar de actos culturales y estamos seguros de contar de nuevo con el apoyo de la ciudadanía a través de su asistencia a las actividades”, ha explicado Tello.

Así, se han contemplado todas las medidas de seguridad que se estipulan para la realización de actos al aire libre: distancia de seguridad entre el público asistente, mascarillas obligatorias y uso de gel desinfectante en el acceso al espacio de la actividad. Además, “la idiosincrasia de las campañas que se abordan favorecen la seguridad al realizarse los actos al aire libre”.

“Las más de 120 actividades culturales que conforman la programación de Cultura als Barris ayudarán a muchas empresas del sector cultural que se han visto amenazadas. La materialización de Cultura als barris ha sido un revulsivo para la contratación y dinamización del sector”, ha apuntado Tello.

‘Cultura als barris’ se realizará hasta el 29 de noviembre en 24 barrios de la ciudad de València, con más de 120 actividades culturales que conforman la programación cultural. Los barrios donde se desarrollará la iniciativa son: Nou Moles, Torrefiel, Cabanyal-Canyamelar, Creu Coberta, Campanar, Benicalap, Trinitat, Tendetes, Aiora, La Llum, Patraix, Malilla, Sant Marcel·lí, Natzaret, Orriols, Arrancapins, Vara de Quart-Tres Forques, Soternes, La Creu del Grau, Malva-rosa, Montolivete, Sant Pau, La Carrasca y La Raiosa.

La programación está prevista para desarrollarse en ocho barrios cada semana alternativamente, siempre en viernes, sábados y domingos. Esta organización permitirá que cada grupo de ocho barrios alterne programaciones culturales cada tres semanas para no saturar la programación de actividades en todos los barrios todas las semanas y permitir una alternancia que invite a la movilidad de público entre unos y otros barrios cercanos.

Se mantienen en la programación actuaciones de carácter escénico como teatro y danza, incorporando nombres del panorama actual contemporáneo, como Lola Moltó y Vicente Marco y Circorama Teatro, en teatro, y la Joven Cia Gerard Collins, Enanbar Danza, Takiri Artes y De unatacà, Cristina Cabo, Bárbara Rios y Irene Ballester, en danza, entre otros.

Además, se estrecha la colaboración con entidades organizadoras de festivales y circuitos escénicos en la ciudad de València, tales como Cabanyal Íntim, Circuito Bucles o 10 Sentidos, a fin de generar sinergias de colaboración y rentabilizar el trabajo de las entidades dinamizadoras de la cultura del ámbito asociativo y empresarial privado.

Grupos de circo y teatro infantil como La Finestra Nou Circ, Bambalina Teatre, Teatre de la Caixeta, Titola Teatre o Sala Negra Teatre se incorporan por primera vez a las programaciones de Cultura als barris y, junto a compañías como La Estrella, Cia. Títeres de Cuento, Cisco, Ameba Teatro y Gran Fele, Baraka Circo y Artea Espacio, entre otros, completan la oferta infantil para los más pequeños.

Respecto a la programación de contenidos musicales, cabe destacar la presencia de las bandas de música con 24 conciertos, gracias a la colaboración con la Coordinadora de Bandas de València, que aportan su papel como promotores de la cultura a través de la música.

En el ámbito musical, además de mantener la música clásica, se ha incrementado la presencia de otros contenidos musicales, buscando la inclusión de nuevas propuestas y profesionales (Coral San Yago —música coral familiar—, Steinberds —rock clásico—, Cuarteto Morvedre —música clásica— o Mathieu Saglio).

Se cuenta en esta edición con músicos como Toni Cotolí, y formaciones clásicas con repertorios innovadores, como Sax Travels, Grupo Marchando, Cinco en Swing y Las Reinas Magas, y grupos de música pop internacional y flamenco pop, como los representados por Natali Mc Pears y Yambu.

Hay otras propuestas escénicas vinculadas al humor, como el teatro de improvisación, los monólogos y diálogos cómicos, que se han incorporado de forma estable en las programaciones de Cultura als barris. Además, se cuenta con la participación de Eugeni Alemany, que se estrena en Cultura als barris en Campanar, Óscar Tramoyeres, Piter Pardo, Álex Martínez, y Subit.

La poesía y la narración oral también tienen presencia y protagonismo: desde propuestas que recuerdan a los antiguos trovadores y versadores de antaño, como la que nos presenta David Vidal, a aquellas más innovadoras, como la de Versonautas, pasando por Francesc Anyó y Borja Penalba en su recuerdo poético musical del obra de Estellés.

Una de las actividades infantiles durante la pasada edición de ‘Cultura als barris’. Fotografía cortesía del Ayuntamiento de València.

Para los más pequeños, narradores de cuentos como Almudena Francés, El Gran Jordiet, Vicent Cortés, El tio Vicent, Mario Cerro y Nuria Urioz proponen diversas puestas en escena.

Cabe destacar la incorporación a la programación de ‘Cultura als barris’ 2020 de seis representaciones de la ópera ‘El Tutor Burlat’, de Vicente Martín y Soler, dentro del proyecto Les Arts Volant, una nueva producción del Palau de les Arts, con la colaboración del Ayuntamiento de València.

Las fechas y lugares de las representaciones de ópera son las siguientes:

25/09: BENICALAP. Plaza de la Iglesia (22:00).
26/09: SANT MARCEL·LÍ. Plaza de la Iglesia-Calle del Arquebisbe Olaechea (22:00).
27/09: MALILLA. Parque Central. Plaça de Demetrio Ribes (20:00).
2/10: LA MALVA-ROSA. Parque de la Ermita de Vera-Calle Cristòfol Llorens (22:00).
3/10: PATRAIX. Plaza de Patraix (22:00).
4/10: AIORA. Parque de Aiora (20:00).

“La ópera, que tradicionalmente ha sido considerada un arte minoritario y para las élites, se acerca, a petición del público, a toda la ciudadanía en un claro ejemplo de lo que es la democratización cultural que se ha perseguido como acción de gobierno y que ahora se contempla como un hecho real”, ha dicho Tello.

“La presencia de actividades de carácter participativo siempre ha sido una constante en la programación de ‘Cultura als barris’ y se mantiene con diferentes variantes y versiones”, como talleres de alfarería, papel reciclado, juegos de reciclaje, arquitectura, grabado, serigrafía o juegos populares, que “son un ejemplo de cómo se puede hacer divulgación del arte y las costumbres a través de las actividades culturales”. En este sentido, “hay que decir que el combate de ilustradores es una de las actividades que permite al público no solo participar del proceso creativo, sino también del desarrollo de la actividad, apoyando a unas u otras creaciones de los ilustradores participantes”.

En cuanto al cine y música en directo, “se incorpora una experiencia innovadora en las programaciones de ‘Cultura als barris’”, la proyección de cortos clásicos de cine mudo en blanco y negro, que nos darán la oportunidad de disfrutar de Buster Keaton con música en directo del trío Swingloïde o Charlie Chaplin acompañado de Fernando Herrera jazz-Tango Quartet, tal y como se hacía en las primeras proyecciones de cine.

“Hay que decir que 2020 se sigue trabajando para implicar a los agentes culturales locales que actúan en los barrios, para intentar plasmar en la programación del identidad de cada barrio, dando protagonismo y visibilizando el esfuerzo por el desarrollo comunitario de la cultura en el contexto más cercano a la ciudadanía”, ha destacado la concejala. En este sentido, la participación de grupos como La Carraspera y la Escuela de música Tradicional, así como Orriols Convive, “responden a esta vertebración de propuestas surgidas desde los barrios donde está presente nuestra campaña”.

También se ha mantenido una coordinación con las entidades vecinales, muchas de las cuales participan activamente como interlocutores con el servicio de Recursos Culturales en la confección de la programación, como es el caso de las entidades vecinales de Vara de Quart-Tres Cruces, San Marcelino y Patraix, así como con los programadores de las juntas municipales de distrito, que “como agentes culturales de proximidad en los diferentes barrios, trabajan de forma continuada a lo largo del año la descentralización de la cultura”.

Cultura als barris
Un instante de la pasada edición de ‘Cultura als barris’. Fotografía cortesía del Ayuntamiento de València.

MAKMA