#MAKMAArte
‘Cartografías del futuro. Cartas desde la prisión’
Comisaria: Isabel Tejeda
Artistas: Natividad Navalón, Alejandro Mañas, Teresa Cháfer, Vicente Barón, Jaume Chornet, Daniel Tejero, Javi Moreno, María José Zanón, De Albacete, Abaroa y José Bautista/Kanseisounds
Sala n-1 de la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València
Camí de Vera, Edificio 4L, València
La Sala n-1 de la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València acoge la exposición ‘Cartografías del futuro. Cartas desde la prisión’. La iniciativa, impulsada desde el Vicerrectorado de Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad de la UPV, surge de la mano de Alejandro Mañas, artista visual y docente de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, quien presentó la propuesta a la convocatoria PC_ACTS para promover proyectos culturales dentro de la universidad.
Con la coordinación de Natividad Abaroa De Soto, el comisariado de Isabel Tejeda y la colaboración de la Obra Mercedaria, el Centro Penitenciario Castellón I e instituciones como el Consorci de Museus, ‘Cartografías del futuro. Cartas desde la prisión’ se podrá visitar hasta el 14 de octubre de 2026.
Como señaló Alejandro Mañas durante la inauguración, la muestra busca «dar voz a través de la plástica, del sonido y de la imagen a las personas de los centros penitenciarios. Les hemos dado ese espacio de libertad que, entre esos muros, a lo mejor no tienen».
A esta meta se suman dos propósitos fundamentales: concienciar a la comunidad universitaria de que cualquier persona enfrentada a situaciones adversas podría terminar en prisión, y desmontar los estigmas difundidos por la televisión o el cine sobre estos recintos, mostrándolos como entornos de convivencia con sus propias dinámicas.
Sobre estas ideas giran las obras de Natividad Navalón, Alejandro Mañas, Teresa Cháfer, Vicente Barón, Jaume Chornet, Daniel Tejero, Javi Moreno, María José Zanón, De Albacete, Abaroa y José Bautista/Kanseisounds.
El núcleo del proyecto parte del análisis de diez documentos epistolares redactados por seis mujeres y cuatro hombres internos en el Centro Penitenciario Castellón I. Sus propuestas, fruto de la colaboración entre investigadores del Grupo de Investigación Laboratorio de Pensamiento y Creación Artística de la UPV y de la Facultad de Bellas Artes de Altea de la Universidad Miguel Hernández, dan forma plástica a estas cartas. De este modo, los artistas ejercen de puente entre los testimonios de los internos y el público.

El recorrido comienza con la pieza de Daniel Tejero, concebida como una alegoría del camino de la vida mediante el uso del hierro, el papel y una peana. El autor recurre a estos elementos para reflejar la impronta social que deja la estancia en un centro penitenciario, el ciclo vital del individuo y el apoyo familiar a lo largo de un proceso que la representación del Centro Penitenciario Castellón I calificó como “una especie de paréntesis en sus vidas”. En conjunto, se trata de una traducción plástica contemporánea del horizonte inmediato que aguarda a la persona reclusa tras su condena.
“Los sueños me acompañan y me susurran al oído, quiero volver a mi yo” es la cita que toma Natividad Navalón para abordar la introspección y la reconciliación personal en ‘¿Quieres entrar?’. La autora manifiesta este recogimiento mediante la escultura de una niña que asoma por una ventana mientras intenta recuperar los fragmentos de sí misma que se le escaparon al ingresar en prisión.
‘Déjà vu’, de Jaume Chornet, es obra basada en la carta de una mujer reincidente debido a condicionantes económicos y familiares vinculados al tráfico de drogas. Entre las siete cabezas dispuestas en el suelo, resalta una orientada en sentido opuesto, con alfileres de colores fijados en la boca: la representación del compromiso silencioso de la interna de no volver a cometer esos actos al salir.
Por su parte, la propuesta de Alejandro Mañas destaca por su sentido de dualidad. Con ideas como “esperanza, libertad y pureza” frente a “oscuridad y dolor”, o la visión de la cárcel como “un paréntesis de un hogar” y “un itinerario que tiene una salida verdadera a través de la labor de los centros penitenciarios”, el creador presenta ‘Entre la espada y la pared’, compuesta por banderas en blanco y negro junto a un logotipo.
A su lado expone ‘Escúchame, en mi corazón no cabe el silencio’, un reclinatorio bordado que apela a la escucha activa en memoria de la hija que la reclusa perdió durante su estancia en prisión. Mañas señala que la mujer rezaba en ese objeto cada vez que se apagaban las luces, invitando al espectador a guardar silencio y escuchar mientras otra persona habla.
El diálogo entre la palabra escrita y el arte continúa con Vicente Barón en ‘Desborde de hierro y tinta’, una instalación que supera la estructura arquitectónica para conectar con la tierra. A través de un armazón abierto de hierro del que cuelga la copia del escrito de una interna hasta tocar el suelo, el autor procura “una síntesis de lo que sería una celda, una mirada al exterior, en la que hay dos elementos conectados por el hilo del que pende la carta de la reclusa”. Un desarrollo que expresa el anhelo de trascender el confinamiento para iniciar un nuevo rumbo.
Kanseisounds presenta ‘Tierra de memoria’, una experiencia de inmersión acústica que recrea los sonidos y las voces habituales de un centro penitenciario. La pieza invita al espectador a adentrarse en dos dimensiones: el espacio físico y la convivencia en el recinto, por un lado, y la memoria junto a las aspiraciones futuras, por el otro.
La intervención de María José Zanón se adentra en la soledad inherente a la vida penitenciaria –aquella que aparece cuando “se cierran las puertas y se oyen los pestillos”– y en el sentimiento de culpa vinculado al acoso escolar que sufre la hija de una interna. Estos conceptos cobran forma en ‘Conversación V’ y ‘Apunte sombras de soledad’, valiéndose de un lenguaje simbólico inspirado en ‘La ronda de los presos’ de Van Gogh.
‘La otra casa’, de Teresa Cháfer, es la única carta firmada de la muestra, donde se enfatiza el vínculo emocional del interno con un lugar concreto del exterior. Para expresarlo, la artista construye varios nidos donde las ramas trazadas sobre el lienzo sobrepasan el plano pictórico hasta integrarse en el espacio real. César, el autor del texto, falleció pocos días después de entregarlo.
Por su parte, Abaroa tuvo la oportunidad de conocer a Yassim, uno de los reclusos y figura central de su obra ‘El túnel’. De ese encuentro, el artista destaca cómo le llamaron la atención los consejos incluidos en la carta de Yassim para evitar el ingreso en prisión, así como su rechazo a la autocompasión y la determinación de mantener sus propósitos aun cuando las circunstancias se vuelvan complejas.
Otra perspectiva la aporta Javi Moreno en ‘El castillo’, centrada en la dureza del intercambio epistolar y la experiencia del aislamiento, vinculándolo con la saturación del ritmo diario. El autor explica su pieza partiendo del pensamiento de Santa Teresa de Jesús.
“Pensé en un castillo y llegué a las cartas de Santa Teresa. Ella habla de las celdas y de los compartimentos que conducen al trono, a nuestro interior, ssí que aproveché el retiro al que voy todos los veranos para practicar tai chi y filmé a mis compañeros intentando transmitir calma y descanso para hacer una reivindicación de lo acelerados y del poco tiempo que tenemos los seres humanos para contemplarnos y mirar hacia dentro”.
‘Cartografías del futuro. Cartas desde la prisión’ concluye con la obra de De Albacete ‘Una forma de permanecer’, que reflexiona sobre la interrupción vital que supone el ingreso en un centro penitenciario. Para enmarcar esta idea, el autor aclara que “me fui al molde, no tanto por el elemento de reproducción y seriación, sino porque capta un momento determinado, una forma en un instante. La inmortalización de la planta en el molde hace pensar sobre si podría haber tenido otra vida diferente”.
Tras su estancia en la UPV, la exposición iniciará un recorrido itinerante que la llevará a las salas de la Universidad Miguel Hernández en su campus de Altea, para culminar posteriormente de forma simbólica en las dependencias del propio Centro Penitenciario Castellón I.
Todas estas miradas acercan al público a la verdadera dimensión de la vida en prisión. De modo que ‘Cartografías del futuro. Cartas desde la prisión’ interpela al espectador sobre el alcance real del arte frente a la vulnerabilidad: una oportunidad para cuestionar el estigma, recordar la dignidad de estas personas y plantear una pregunta incómoda: ¿qué capacidad real tiene la creación artística dentro del sistema penitenciario y hasta qué punto sirve para confrontar los prejuicios de la sociedad?
- ‘Cartografías del futuro’: cuando la creación artística quiebra el estigma penitenciario - 5 octubre, 2026
- Mikel Herrán y Laia San José (LABdeseries): “El ser humano lleva inventándose el pasado desde siempre” - 28 abril, 2026
- ‘Más perdidos que Carracuca’: el teatro como espejo de la supervivencia urbana - 28 marzo, 2026


