Azucena González y su frágil equilibrio

You and me and the cat, de Azucena González
Galería Mr. Pink
Avenida Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 7 de marzo

La vida es puro desorden, inestabilidad, caos. Si la percibimos ordenada, estable y segura es porque, después de todo, nos esforzamos para que así sea. Las herramientas que hemos ido fabricando desde la noche de los tiempos han servido para eso: para dominar segmentos de lo real de forma que la indomable naturaleza se vuelva dócil. He ahí la parte amable de la existencia, el hogar dulce hogar que nos mantiene a resguardo de la intempestiva vida. La neurosis, de la que dio buena cuenta Freud, no es más que la obsesión por el orden amenazado a diario. Azucena González (Valencia, 1980) se hace cargo en su obra de la fragilidad que nos constituye, por mucho que lo olvidemos parapetados tras los múltiples caparazones ideológicos.

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Y lo hace, como quien sintiendo fríos los dedos junta sus manos, a base de la temperatura que ofrece el color. You and me and the cat, tal es el título de su exposición en Mr. Pink, está compuesta por una serie de obras en la que prima el intenso color como antídoto a la fragilidad que domina el conjunto. Es como si Azucena González, sobrecogida por el temor que provocan esos objetos a punto de caer, esas figuras encerradas en dudosas habitaciones, sintiera la necesidad de abrigarse de color. Como siente la necesidad de aprovechar diversas jaulas y vestirlas, con el fin de transformar su esqueleto vacío en algo parecido a humildes moradas.

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

Sus series, casualidad o no, de seis piezas, entre bodegones, objetos colocados al borde mismo de tarimas, peanas y mesas, figuras solitarias o en difícil comunicación, además de las diversas jaulas, parecen habitadas por un temblor lejano a punto de echarlo todo a perder. Como si cierta falla telúrica estuviera aguardando el momento propicio para desencadenar la catástrofe. Los flanes de gelatina son metáfora apropiada de ese temblor próximo a desfallecer. Un mal día, producto de un sueño mal conciliado, un encuentro desafortunado, una frase pronunciada de forma inoportuna o el simple desliz de un secreto que nunca debió aflorar, pueden ser razones suficientes para que todo se vaya al traste.

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

You and me and the cat, así de sencillo. Tú, yo y el gato: los tres, haciendo diarios ejercicios y cabriolas para que todo encaje y, de repente, tan frágil universo se descompone. Si tal cosa no sucede en la obra que Azucena González muestra en la galería Mr. Pink, es porque después de todo prima la alegría del color. No hay rostro oculto, ni gesto cariacontecido, ni jaula vacía, que no pueda revestirse de tonos amables que contengan el inminente desastre. Está, sin duda, anunciado, próximo a desencadenarse (la planta, la gelatina, incluso alguna que otra figura, se hallan al borde del precipicio), pero finalmente la luz prevalece por encima de las sombras, de la fragilidad que atraviesa el conjunto expositivo de Azucena González.

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

Obra de Azucena González. Imagen cortesía de Mr. Pink

Salva Torres

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