#MAKMAArte
Exposición de Miguel Ángel Campano
Comisario: Carles Taché
Organizan: Fundación Chirivella Soriano y Ayuntamiento de València
Atarazanas del Grao
Plaza Juan Antonio Benlliure s/n, València
Hasta el 10 de enero de 2027
La obra de Miguel Ángel Campano (1948-2028) regresa a València más de treinta años después de su última exposición en la ciudad. Lo hace en las Atarazanas del Grao, un espacio una selección de pinturas, bocetos, textos y cuadernos que recorren las distintas etapas de su trayectoria. La muestra, organizada por la Fundación Chirivella Soriano junto al Ayuntamiento de València, podrá visitarse hasta el 10 de enero de 2027.
La exposición recupera la obra de un artista especialmente vinculado a València durante sus años de formación. Aunque nació en Madrid, Campano estudió Bellas Artes en la capital del Turia, una relación que la directora de la Fundación Chirivella Soriano, Begoña Garzón, considera especialmente relevante a la hora de volver a presentar su trabajo ante el público valenciano.
Garzón señaló que Campano sigue siendo una figura poco conocida para buena parte de los visitantes pese al papel que desempeñó en la renovación de la pintura española. Su recorrido artístico se caracterizó por no permanecer sujeto a una única manera de pintar: en sus obras pueden encontrarse diferentes aproximaciones a la figuración y la abstracción, además de cambios en el tratamiento del color y las formas.
La muestra parte precisamente de esa diversidad. En lugar de presentar al artista a través de una única etapa o de un lenguaje concreto, la propuesta reúne piezas pertenecientes a diferentes momentos de su carrera. El objetivo es mostrar las modificaciones que experimentó su pintura y permitir que el visitante establezca sus propias conexiones entre ellas.
Para Carles Taché, comisario de la exposición, uno de los aspectos fundamentales para aproximarse a Campano es su negativa a quedar atrapado en una fórmula que funcionase. El artista cambiaba de dirección cuando consideraba que había agotado las posibilidades de una determinada etapa.
Ese vínculo con Campano tiene además una dimensión personal. El comisario conoció al artista desde el ámbito profesional, como su marchante, pero la relación entre ambos terminó convirtiéndose también en una amistad construida durante años. Taché reconoció que asumir la organización de esta muestra tiene para él un significado especial: “Para mí es un honor dedicar la exposición a un amigo; no únicamente fui su marchante”.

Taché recordó a Campano como una persona con la que compartía una profunda pasión por el arte y con quien podía pasar largas jornadas hablando sobre pintura. Lo ha definido como un hombre “generoso, culto, inteligente” y ha situado esa relación personal junto a su conocimiento de su trayectoria artística.
Desde esa cercanía, el comisario interpretó la evolución de Miguel Ángel Campano como el resultado de una necesidad constante de buscar nuevos caminos. Ese comportamiento formaba parte de su manera de entender la creación. Taché apuntó que el artista afrontaba cada transición como un momento de incertidumbre: después de cerrar un periodo de trabajo necesitaba tiempo para decidir hacia dónde dirigirse a continuación.
Por eso consideró que su pintura puede leerse como una defensa de la autonomía del artista frente a las tendencias y exigencias del mercado. “Campano era un pintor libre, y pintaba lo que le daba la gana”, resumió el comisario.
La exposición traslada esa idea a su propio montaje. Las obras no aparecen organizadas únicamente como una sucesión de fechas, sino que se ponen en relación piezas de momentos diferentes para generar contrastes. Taché defendió que esa disposición permite que el visitante se encuentre con la obra sin saber qué vendrá después.
La muestra no se limita a las pinturas. Los bocetos, textos y cuadernos permiten acercarse a la parte más vinculada al proceso de creación y completar la visión de una trayectoria en permanente revisión. La documentación acompaña a las obras para mostrar cómo se fueron desarrollando las distintas búsquedas del artista.
Entre los trabajos reunidos aparecen también obras de diferentes momentos de su carrera que apenas habían sido expuestas. Carles Taché explicó al respecto que recuperar algunas de estas piezas ha sido una de las particularidades del proyecto, junto a la incorporación de trabajos de los que ni siquiera existía documentación gráfica.
El espacio de las Atarazanas desempeña también un papel en la lectura de la muestra. Sus dimensiones, columnas y grandes arcos permiten separar las obras y generar perspectivas entre ellas. Para el comisario, esta arquitectura favorece que piezas muy alejadas en el tiempo puedan convivir dentro de un mismo recorrido.
La relación entre unas obras y otras resulta especialmente importante en la concepción de Taché, en tanto que su propuesta invita a no detenerse exclusivamente ante cada cuadro, sino a observar también lo que ocurre alrededor: las distancias, los contrastes y las conexiones que aparecen al contemplar el conjunto.
Esa forma de aproximarse a la pintura está relacionada con la propia experiencia del comisario junto a Campano. Taché recordó sus conversaciones sobre arte y la atención que el artista prestaba a aspectos que podían pasar desapercibidos a primera vista. Entre ellos, ha mencionado especialmente sus pinturas blancas, unas obras cuya aparente sencillez escondía, según le explicaba Campano, una gran dificultad técnica.
La exposición supone también una oportunidad para recalcar la importancia de Campano dentro de la pintura española contemporánea. El artista recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1996 y desarrolló una producción en la que convivieron distintas formas de entender la representación, desde la figuración hasta la abstracción.
Carles Taché reivindicó su influencia y el reconocimiento que alcanzó entre otros artistas de su generación y posteriores. En su opinión, el pintor madrileño ocupa un lugar especialmente relevante dentro de la transformación que experimentó el arte español contemporáneo. No en vano, “Campano era un maestro de maestros”.
Para Begoña Garzón, recuperar esta obra en València tiene además una dimensión vinculada a la propia historia del artista. La ciudad fue el lugar donde Campano se formó, por lo que la exposición permite recuperar una relación que había quedado alejada de las salas durante décadas.
- Miguel Ángel Campano vuelve a València con una exposición que reivindica su libertad creativa - 13 octubre, 2026
- Andrea Franco ofrece una nueva mirada sobre los destellos de la Colección José Luis Soler - 24 septiembre, 2026
- Russafa Escènica vuelve bajo el lema ‘Sagrada y profana’ - 7 septiembre, 2026


