Aragon Renuncio

#MAKMAArte
‘Guardianas de la bahía. La Última Mariscadora de la Bahía de Santander’, de Antonio Aragón Renuncio
Autoridad Portuaria de Santander (APS) en colaboración con la Fundación Caja Cantabria
Palacete del Embarcadero
Muelle de Calderón s/n, Santander
Hasta el 19 de abril de 2026

“Mujeres, siempre mujeres. Aguerridas. Valientes, trabajadoras, resolutivas y con carácter. Anónimas. Siempre pendientes de la familia, los hijos, la casa, los animales y, sobre todo, del clima y los flujos y reflujos de las mareas”. Con estas palabras, el fotógrafo cántabro Antonio Aragón Renuncio (1971) describe a esas mariscadoras sin nombre que incansablemente han trabajado durante años en la bahía de Santander.

Con la exposición titulada ‘Guardianas de la bahía’, el multipremiado fotógrafo rinde su pequeño homenaje a este grupo de trabajadoras en forma de instalación multimedia; en especial a Geli, la última de estas mujeres que continúa ejerciendo esta profesión en la bahía santanderina.

La muestra que acoge el Palacete del Embarcadero, en colaboración con la Fundación Caja Cantabria, abre el año expositivo de este emblemático espacio cultural de la capital cántabra. Como el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), César Díaz, apuntó durante la presentación del pasado mes de enero, “comenzamos, de esta manera, un ejercicio 2026 en el que la Autoridad Portuaria se ha propuesto impulsar todavía más su intensa actividad cultural y seguir colaborando con artistas e instituciones del tejido local y regional».

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Tras cinco años de ausencia en el Palacete del Embarcadero –su última exposición en este espacio fue ‘El paraíso de los corazones olvidados’–, el fotógrafo santanderino regresa con esta propuesta en la que se desafía a sí mismo, dejando atrás las convencionales exposiciones fotográficas y sumergiéndose en las nuevas tecnologías, utilizándolas como material sensorial para que cada imagen representada sea un soplo de aire fresco del imaginario colectivo.

Aragón Renuncio idea esta exposición en exclusiva para el Palacete del Embarcadero, en la que, con un ambiente íntimo y personal, y tapando la luz que se filtra por las puertas, consigue que los sentidos no se vean abocados a estímulos externos. De esta manera, el espacio pasa de ser un lugar cerrado sin vida a formar parte de la misma bahía de Santander con las fotografías y sonidos que envuelven el lugar.

La semioscuridad de la sala evoca al visitante aquellos lóbregos amaneceres o esas cortas tardes invernales en las que el color desaparece antes que la propia luz de la ciudad. Con ello, Renuncio consigue crear el entorno perfecto para poder disfrutar de las fotografías en blanco y negro que recogen a estas ‘Guardianas de la bahía’.

Fotografía de Antonio Aragón Renuncio, en la exposición ‘Guardianas de la bahía’, en el Palacete del Embarcadero.

No solo el color es una parte fundamental de la exposición, sino que los sonidos autóctonos marcan también el ambiente propicio: las sirenas de los barcos, los graznidos de las aves, el rumor de las olas golpeando la orilla o las estructuras aledañas acompañan al público en su recorrido por la muestra.

Con más de 60 fotografías, proyecciones de vídeo de gran formato sobre las paredes de la sala, pantallas y material etnográfico sobre el duro trabajo que desempeñaban estas mujeres en zonas como Pedreña o la ría de Cubas, ‘Guardianas de la bahía’ muestra la dureza de este oficio y el coraje de esas heroínas anónimas, ahora con un rostro que enseñar.

La mirada más tradicional de Aragón Renuncio se deja ver a través de la tecnología que envuelve la exposición, con los marcos de madera y las vitrinas separando al espectador de algunas de las obras de esta muestra. Así, con 26 fotografías en blanco y negro y más de una decena de utensilios de trabajo originales, el proyecto logra un atinado equilibrio entre la innovación sensorial y el peso de la historia.

Una exposición articulada como relato visual en el que el fotógrafo documental, tras su dilatada carrera internacional, retorna a sus orígenes para contar esas realidades que tanto le apasionan, homenajeando en esta ocasión a esas mujeres trabajadoras que durante años han defendido su jornal sin dar su brazo a torcer.

Imagen de la exposición ‘Guardianas de la bahía’, de Antonio Aragón Renuncio, en el Palacete del Embarcadero de Santander. Foto: Néstor Navarro.

Desde octubre de 2024 a febrero de 2025, Aragón Renuncio ha ido captando los rostros que reflejan el duro trabajo en la bahía; cinco meses en los que buscó el lugar idóneo para plasmar esos encuadres de la ría de Cubas y tomar, a la par, esos sonidos que llevan a la orilla de un mar Cantábrico donde las mareas no son más que personajes secundarios en este relato.

Con ‘Guardianas de la bahía’, que cuenta, además, con la edición de un libro que recoge la esencia de esta investigación visual sobre la identidad de la bahía y sus mariscadoras, Aragón Renuncio consigue, en un solo espacio, alejarse de la fotografía tradicional e interesar al público que busca historia local, etnografía y fotografía con trasfondo social. Todo ello para conformar un tributo necesario que, más allá de la técnica, logra rescatar del olvido la dignidad de quienes, durante años, han sostenido el alma del lugar entre mareas y silencios.