Nitzer

#MAKMAMúsica
Nitzer Ebb
Vaughan ‘Bon’ Harris
Sala Moon
Calle San Vicente Mártir 200, València
Diciembre de 2025

Nitzer Ebb estuvo en València. Los referentes de la Electronic Body Music (EBM) le devolvieron aquella noche a la Sala Moon los sonidos más ochenteros de la ruta; parecía que para gran parte de su público no había pasado el tiempo, una atmósfera entusiasta acompañó cada paso del cantante sobre el escenario.

La banda originaria de Essex, actualmente formada por Vaughan ‘Bon’ Harris (voz, percusión y guitarras) junto a David Gooday (percusión) y acompañados por Tim Kroker (batería), empezó tocando algunos de sus primeros éxitos como ‘Let your body learn’ y finalizó con un tributo a Douglas McCarthy, el cantante y letrista del grupo, recientemente fallecido. Fue un concierto tan enérgico como emotivo.

¿Qué ha cambiado desde ‘That Total Age’, vuestro primer álbum?

Han cambiado muchas cosas, éramos realmente jóvenes. El primer lanzamiento fue en 1987, ahora hay más música electrónica de la que había entonces. Cuando comenzamos éramos un pequeño grupo de personas quienes estábamos interesados por la electrónica, actualmente ya está por todas partes. Es frecuente en la música pop y…

Además, ha cambiado mucho el acceso a la música, el poder ser músico, se ha democratizado.  Hay más bandas y la tecnología ha hecho más fácil para la gente el poder verse envuelto en la música, las redes sociales y la distribución digital. Sin embargo, para muchos artistas las ganancias son menores y es más difícil convertirse en un artista conocido y establecido.

Shirley Manson de Garbage ha hablado mucho sobre el tema. Es difícil hasta para un grupo reconocido pagar todos los gastos y continuar de gira. Es un reto. Hay un millón de lanzamientos cada día. Mucha música, pero menos ingresos; se ha convertido en un entorno competitivo. 

Portada del disco ‘That total age’, de Nitzer Ebb.

¿Con qué palabras definirías el espíritu de Nitzer Ebb?

Siempre hemos sido muy enérgicos, llenos de pasión por aquello en lo que creemos. Cuando nos conocimos necesitábamos una forma de expresar lo que nos importaba y elegimos la música. Creo que lo más característico es la energía y la emoción.

Se os sitúa como pioneros del post-punk industrial y del EBM. ¿Por qué género os sentís más representados?

Ninguno exactamente, diría que somos los dos. Empezamos en clubes; escuchando música no había un género conductor. No necesitábamos ir a un club EBM o a un club de post-punk, todo estaba junto. En los primeros clubes a los que íbamos se escuchaba a The Cure, Bauhaus, Donna Summer, James Brown, reggae… Era un mix y siempre había sido así, nunca hemos pensado en términos de géneros.

Hay música que es emocional, auténtica y honesta. Si es así, para nosotros es buena. Como banda, no hemos querido limitarnos a un género. Creo que algunas de nuestras canciones pueden considerarse EBM, algunas del período intermedio podrían considerarse post-punk. Aunque hiciésemos EBM en las primeras grabaciones, estábamos influenciados por el post-punk, por el soul, por el funk y por el reggae. Queríamos incluir todas estas diferentes influencias y que tuviera un poco de ese sabor todo aquello que hiciésemos.

Estamos muy orgullosos de no estar encasillados en una cosa. Sí, hay canciones de EBM, otras como ‘Getting Closer’ ¿Es una canción punk? ¿post-punk? ¿EBM? Es un poco de todo y es lo que nos gusta.

¿Cuáles fueron vuestras referencias?

Mis padres escuchaban rock en los cincuenta, Fats Domino, Little Richard incluso Big Band and Swing, Glenn Miller y Count Basie, Duke Ellington, todas esas bandas de swing. Era lo que escuchaba de pequeño. Mi hermano mayor me enseñó el glam rock David Bowie, Mark Bolan, también soul y funk, James Brown, Motown…

Cuando crecí lo suficiente para comprar mis discos, sobre 1976, el punk estaba comenzando. Teníamos una evolución de la música disco, aquel periodo sonaba a Donna Summers. Con ’I feel love came out’ fue la primera vez que pensé: ¿qué es ese sonido? Ese maravilloso sonido eran los sintetizadores. Fui afortunado de nacer en una era donde había tanta música diferente, mis padres, mi hermano mayor… La música que nos rodeaba era muy diferente.

Después fuimos encaminándonos hacia el post-punk, Killing Joke, Birthday Party, Gang of Four; este tipo de bandas de guitarra. Y posteriormente bandas electrónicas como DAF o Human League. Pasando también por la electrónica clásica como Soft Cell y Depeche Mode.

Nosotros formamos parte de esas fases que se estaban desarrollando entre la gente y los músicos; fueron tiempos increíbles para vivirlos.

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¿Cómo es formar parte de las giras de Depeche Mode?

Nuestro recorrido y nuestra mirada son similares. Procedemos de Essex, nos conocimos durante el tour de ‘Music for the Masses’, nosotros queríamos conocerlos. Ellos tocaban en Wembley, un gran show, justo antes de la gira estuvimos en el backstage para conocernos. Ambos estábamos en Mute Records, rápidamente nos hicimos amigos.

Ellos lo rompieron en América, eran enormes. Nosotros estábamos con ellos, formando parte. En esa época sentías que se estaba haciendo historia cada día. Fue una época mágica. Nuestra amistad continua, algunos de los mejores recuerdos de mi vida vienen de aquellas giras.

¿Crees que el sonido EBM pertenecerá siempre al futuro?

Posiblemente, la gente está siempre innovando. Creo que muchos de esos tipos de sonido nacieron de las frustraciones sociales, políticas, de la alienación de una sociedad y de un entorno. Si miramos al mundo que nos rodea, no parece que esto vaya a parar. Estamos viviendo en un mundo donde se incrementa la locura. Incluso hoy, miras las noticias, es un lugar ansioso y preocupante donde estar.

Estas emociones le dan al EBM y al punk aún muchas cosas sobre las que preocuparse, aún hay muchas cosas por las que estar enfadado. Si las cosas son difíciles, continua. Si alguien te dice que no puedes hacer algo que quieres hacer, continua. Si la canción es agresiva, no se confundan es la agresividad del enfado. En mi corazón es una canción constructiva, rebelde, desafiante; es un continuamos, continuaremos luchando si es necesario.

Dos de los miembros de la banda Nitzer Ebb.

¿Con qué energía crees que te encontrarás esta noche?

Nuestros primeros shows fuera de Inglaterra fueron en España, hemos tocado mucho aquí. Aquí hay mucha pasión, mucha energía. Disfrutamos mucho de la cultura de la ciudad siempre que venimos. Estuve viviendo en Los Ángeles, hay mucha influencia española en todo lo que hago.

Es un lugar bonito, con personas bonitas y buena energía; es lo que esperamos encontrarnos más tarde.

Sobre el futuro de la banda ¿Te gustaría mencionar algún próximo proyecto?

Hemos sufrido mucho, como sabéis, la tragedia con Douglas. Es muy pronto para nosotros para hablar profundamente de ello. Los aspectos profesionales de la vida de Doug son privados. Tenemos que esperar el momento apropiado para hablar sobre ello.

Al final del show tocamos una canción en su memoria, es la oportunidad para procesar las emociones. Hemos pasado momentos difíciles. Queda mucho de lo que hablar y aún es pronto para hacerlo. Queremos mantener la música viva. Tendremos shows en USA y en Europa. Aún veo la energía y la felicidad, mientras siga viéndola mantener la música viva será la decisión correcta. Además, hay mucho talento alrededor de la banda, David tiene sus proyectos, Tim Kroker estuvo en Front 242; hay cosas que se acaban y otras comienzan.

Nitzer
Vaughan ‘Bon’ Harris, en primer término, con sus otros dos miembros de Nitzer Ebb.