Cul Kombat: el cuerpo y sus derechos

Cul Kombat, de la Compañía Patrícia Pardo
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. Valencia
Del 24 al 27 de septiembre de 2015

Espacio Inestable de Valencia acoge del 24 al 27 de septiembre la nueva creación de la Compañía Patrícia Pardo. El espectáculo ha sido realizado con la colaboración de Amnistía Internacional –respondiendo a la conocida campaña ‘Mi cuerpo, mis derechos’-, Graneros de creación del Espacio Inestable y Culturarts. Cuenta con un equipo artístico compuesto de mujeres creadoras valencianas destacadas como Eva Zapico en la interpretación, Guadalupe Sáez de Lupe Teatre en la creación literaria y Patricia Pardo en ambos ejercicios.

Cul Kombat es una obra donde el humor consigue cuestionar la falta de derechos sobre el cuerpo, sobre lo físico, sobre el individuo (derechos sexuales, reproductivos, de información, de autocontrol, de libre circulación …) en un mundo globalizado basado en la desigualdad.

“La publicidad del sistema heteropatriarcal y la propaganda de los gobiernos humanizan la idea del ciudadano y parecen salvaguardar la idea de humanos libres y cuidados. Pero el proceso publicitario, las leyes de los gobiernos y la tradición patriarcal cosifican, maltratan, violentan y controlan el cuerpo del ciudadano, especialmente de la ciudadana”, explica Patricia Pardo.

Después de un año intenso de gira nacional e internacional (Hungría, Portugal, México, Islandia…) con la obra El fandango de Marx, estrenado en octubre 2014, Patricia se zambulle de nuevo en un proceso creativo donde el clown y el circo-metáfora son de nuevo protagonistas.

La Compañía de Teatro y Circo Patrícia Pardo nace en 2007 y asume el nombre de su directora, dramaturga e intérprete. Sus creaciones siempre desarrollan un trabajo de investigación sobre la coexistencia entre la expresión circense convencional, la existente, y el lenguaje escénico contemporáneo, el imaginado, utilizando cualquier herramienta artística al abasto, aunque no responda a los parámetros conservadores del teatro o del circo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

 

La digigrafía íntima de Coanto

Caleidoscopio, de Coanto
Institut Français de València
C /  Moro Zeit, 6. Valencia
Hasta el 31 de enero de 2015

El Institut Français de Valencia brinda a su público la oportunidad de descubrir una nueva disciplina artística, la digigrafía, de la mano del pintor y dibujante Coanto, alias Claude Boussier. Certificada y promocionada por el grupo Seiko Epson hace una década, esta técnica permite producir o reproducir de forma digital una obra de arte en serie limitada. Una pequeña revolución y nuevas expectativas para los artistas y las galerías de arte.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Con Coanto, también se tendrá el placer de descubrir, desde un punto de vista único y totalmente nuevo, uno de los barrios más emblemáticos de Valencia: el Cabanyal. En efecto, Boussier utiliza desde hace años sus cuadernos y sus lápices por las calles de los ‘Poblats Maritims’, teatro favorito de sus peregrinaciones de artista, intentando siempre “restituir su intimidad”.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

El cotizado Casey Tang, inadvertido en Valencia

Todo pasa en la noche, de Casey Tang
Galería Charpa
C / Tapinería, 11. Valencia
Hasta finales de junio

Sucede que Casey Tang exhibe su obra en la galería Charpa de Valencia y prácticamente nadie ha caído en la cuenta. Pero ahí esta, mostrando uno de sus cotizados proyectos y pasando de puntillas. Salvo para Vicente Todolí, ahora en el Hangar Bicocca de Milán, maravillado con la propuesta artística del norteamericano de origen chino. Museos de medio mundo le ofrecen sus espacios con el fin de que los transforme con sus singulares intervenciones. Charpa lo descubrió en Brooklyn, donde actualmente vive Tang, magnetizada por unos papeles pegados a los cristales de su domicilio.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Una de esas enigmáticas hojas forma parte de la exposición que hasta finales de junio acoge Charpa, perpleja todavía por el descubrimiento. Acudió a Nueva York para ver una exposición de Xu Bing y éste, abrumado por la concurrencia, delegó en su asistente para que la acogiera en su casa. Cuando llegó, vio los papeles y fue conociendo a quien negaba ser artista. “Esos papeles son cosas que quiero olvidar, las escribo y espero que el sol queme las letras”, explicó Tang a Charpa. A partir de ahí, se fueron sucediendo los descubrimientos, algunos de los cuales expone en su galería de Valencia bajo el título de ‘Todo pasa en la noche’.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Y lo que pasa es que Casey Tang, becado por el Gobierno de China de entre un número de 50 artistas residentes en el extranjero, lleva camino de convertir en oro todo lo que toca. “De la tragedia hace poesía”, señala Charpa. Tragedias cotidianas que él va traduciendo a propuestas e intervenciones. Como la de esa lámpara rota, fruto del malestar que le supuso verla encima de una chimenea compitiendo su luz con la del fuego. Luego se arrepintió, al apagarse el fuego y verse sin luz alguna, y decidió fotografiar los pedazos. Esa fotografía de la lámpara rota es la que reconstruye en Charpa con todo lujo de detalles, mediante planos donde se enumeran los pedazos por minúsculos que estos sean a modo de coordenadas para el montaje.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

También está el único papel que, de momento, resiste a la quemazón del sol, aunque prácticamente veladas las palabras. Y frente a lo que trata de olvidar, está a su vez lo que pretende guardar por tratarse de pensamientos agradables: una camiseta con un agujero a la altura del corazón por una quemadura de cigarro, o las fotografías de las ruedas del coche, prestado por un amigo, con el que tuvo un accidente camino de una heladería. Hay en Charpa otra pieza, realizada por el científico Mark Whittle en comunión con Tang, donde se registran los sonidos del Bing Bang que originó el universo hace 14.000 millones de años. La casa Steinway & Sons de Nueva York les ha cedido el edificio para que reproduzcan ese sonido mediante una serie de pianos.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

‘Todo pasa en la noche’, la pieza que da título al conjunto expositivo, es una pantalla en negro tras la cual, después  de mucho acercarse, se pueden ver portadas de periódico anunciando una serie de crímenes ocurridos en Nueva York. Primero uno se ve reflejado en esa pantalla, para después caer en la cuenta de lo que hay tras nuestro propio reflejo. A Casey Tang le fascina esa turbiedad de la existencia; ese carácter siniestro de las cosas aparentemente normales, cotidianas. Todo lo que él hace, sin darle importancia, es hurgar en la pantalla protectora de nuestra conciencia, para advertir los sueños y pesadillas que la pueblan. Parte de esa controvertida existencia es la que Charpa muestra como reflejo del universo de un artista por el que Vicente Todolí, sin ir más lejos, siente especial atracción. Milán, Nueva York, Londres, Berlín y… ¿Valencia?

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Salva Torres