Mariela Apollonio y la institución arte

The Art Circle. Directors. Mariela Apollonio
SpazioFMG for Architecture. Milán.
Octubre 2014

What it shows invokes what is not shown.
 John Berger.

El SpazioFMG for Architecture de Milán presenta el proyecto de Mariela Apollonio The Art Circle. Directors, premio Next Landmark Venice 2014 en la sección de Fotografía del Concurso Internacional de Arquitectura y Fotografía urbana Floornature. La convocatoria y la exposición se desarrollan en paralelo a la Biennale de Venecia de Arquitectura, orientada en esta edición por Rem Koolhaas hacia el legado de la arquitectura, su evolución y contemporaneidad, bajo el lema Fundamentals, que, literalmente refiere lo esencial de un edificio, en cualquier época y en cualquier lugar, y en sentido figurado alude a lo primordial, a la idea central que fundamenta, se trate de arquitectura, o de fotografía, como es el caso del proyecto premiado, cuyo concepto parece en sintonía con los planteamientos teóricos de la actual Biennale. Solicitar a Directores de Museos que se dejen fotografiar subidos a una peana no es cualquier cosa; al menos, nada común. Y lograrlo, cosa ardua, menos aún. Sin embargo, transcurridos más de cinco años desde el inicio del proyecto, ahí están los retratos de más de treinta directores de algunos de los Museos de Bellas Artes y de Arte Contemporáneo más importantes del mundo, activos en la actualidad, o cuya gestión finalizó recientemente -el Metropolitan Museum of Art, el Louvre, el Prado, la Tate Modern, el Museo Tyssen-Bornemisza, …-, fotografiados en el marco arquitectónico de la institución artística que gestionan, o en un espacio natural indeterminado -al que parecen asociarse aquellos directores que ya no están en activo-, subidos a una peana, o interactuando con ella.

Lorenza Barboni. Directora del Espacio de Arte Contemporáneo de Castellón 2008

Lorenza Barboni. Directora del Espacio de Arte Contemporáneo de Castellón, 2008

La asistencia de Mariela Apollonio como becaria de la Cátedra del Museo del Prado 2009, El Museo: hoy y mañana, dirigida por Phillipe de Montebello, le dio la oportunidad de poner en marcha el proyecto fotográfico concebido.  Precisamente, el Director del Metropolitan Museum of Art de New York hasta el año 2008, fue el primero en dejarse retratar subido al pedestal blanco construido por la fotógrafa. Puede influyera a su favor el factor sorpresa, lo inusitado del planteamiento, la novedad de la sugerencia, o la simpatía generada entre los directores congregados, pero, lo que determina la participación de los retratados es el reconocimiento social a la excelencia de la colección e institución que gestionan y su prestigio como expertos que legitiman el Arte. En este sentido, basta mencionar la influencia ejercida por Alfred Barr, Director del Museo de Arte Moderno de New York (1929-1943), con su Diagrama de las vanguardias (1936), y el proyecto museográfico para la colección del MOMA (1967), en la lectura del Arte del siglo XX. Un esquema dominante que a día de hoy no resulta paradigmático. El Círculo del Arte del teórico George Dickie, y su idea de que “las obras de arte son arte como resultado de la posición que ocupan dentro de un marco o contexto institucional”[1], orientan el proyecto fotográfico de Mariela Apollonio, que toma prestado el título del autor para reflexionar sobre la “institución arte”, y concretamente en esta primera serie Directors, sobre los agentes y procesos que intervienen en la validación de la obra artística. Las fotografías comunican la representatividad del director y del museo correspondiente, pero, también dan visibilidad a una realidad velada al hacer posar a los protagonistas en torno a un pedestal, al que la artista sugiere se suban y con el que algunos prefieren interactuar. La presencia de un objeto tan banal como simbólico distorsiona la visión de la imagen e insta al espectador a captar lo que otra mirada ofrece a su lectura. “What it shows invokes what is not shown”, en palabras de Berger. Lo que la fotografía muestra, y lo que la fotografía desvela. Un modo de representar que, no es únicamente imagen estética, técnicamente perfecta, sino argumentación crítica de la realidad, que recurre al procedimiento conceptual del artificio para interpretar visualmente las interrelación entre gestores e instituciones y la interconexión que opera en el mundo del arte, ese “Círculo del Arte” descrito por Dickie, y del que también forman parte los artistas, pues, no se puede obviar que fuera del sistema carecen de la consideración y del reconocimiento como tales. Como expresa Estrella de Diego, la serie fotográfica Directors “pone de manifiesto la imposibilidad última de subvertir lo establecido que nos atrapa a todos, lo queramos o no, en un juego perverso en el cual incluso la mencionada “crítica institucional” termina por refrendar el sistema, quizás porque el sistema es poderoso, sinuoso y perfeccionado en sus estrategias”[2].

María de Corral, directora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

María de Corral, directora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 1991-1994

No todos los directores de Museo invitados a participar en el proyecto aceptaron. Puede que sea el “vago temor” a ser fotografiado que expresaba Balzac y describe Susan Sontag: “Para Balzac, el espíritu de todo un medio social podía revelarse mediante un único detalle material, por baladí o arbitrario que pareciera. Toda una vida puede ser sintetizada en una aparición momentánea. Y un cambio en la apariencia es un cambio en la persona, pues él rehusaba a postular una persona “real” velada por esas apariencias”[3]. Una cosa es posar siguiendo los parámetros convencionales del retrato, y otra aceptar representar un determinado rol en imagen. Sin embargo, también se puede subvertir la idea de la autora en cuanto al uso del recurso, como hace Vicente Todolí, que convierte la peana ofrecida por la fotógrafa en un práctico macetero; o manifestar cierta reticencia al estatus, o a la disciplina, como en el caso de Agustín Pérez Rubio que, sin subirse a la peana, apoya un pie de soslayo; u optar por no mostrarse frente a la cámara sino de perfil, como posa Udo Kittelmann. En cualquier caso, la adhesión de los retratados al proyecto fotográfico El Círculo del Arte, Directors, es una afirmación de la pertenencia a ese círculo exclusivo, y excluyente, del que los gestores e instituciones forman parte, y algunos se muestran persuadidos por ser, por una vez, obra de arte ellos mismos. Por otro lado, su participación podría estimarse, en cierta medida, como un aval a la propia iniciativa artística en la que intervienen como protagonistas. Tal vez por eso.

Carlota Álvarez Basso. Directora del Matadero, Madrid. 2012

Carlota Álvarez Basso. Directora del Matadero. Madrid, 2012

En Understanding a Photograph (1968), John Berger escribe que “cualquier fotografía es en realidad un medio de probar, confirmar y construir una visión total de la realidad”. Cada una de las fotografías de la serie Directores del proyecto El Círculo del Arte, describe un mismo esquema compositivo -figura humana, arquitectura o paisaje, y objeto-, unidades básicas o estructura elemental por la que los registros establecen relación de parentesco, concitando en imagen una síntesis de la realidad artística contemporánea. El cargo institucional y el pedestal vinculan a todos los directores de museo retratados, y su registro en serie, con los valores documentales inherentes, permite hacer visible las interconexiones y los procesos que se desarrollan en el “círculo del arte”. En definitiva, y tal como expresaba Álvaro de los Ángeles, “el territorio ganado por la fotografía”[4] en este proyecto de Mariela Apollonio. El próximo mes de noviembre la Kir Royal Gallery de Valencia presentará una muestra de los distintos trabajos desarrollados por la artista como Fotógrafa de Arquitectura.

Helena de las Heras


[1] Dickie. G., El Círculo del Arte, Paidós, 2005, p. 17.
[2] Diego, Estrella de, El director de Museo como obra de arte, incluso, Blog de Cultura El País, 2 julio 2012.
[3] Sontag, Susan, Sobre la fotografía, Debolsillo, Random House Mondadori, S.A., Barcelona, 2008, p. 155.
[4] de los Ángeles, Álvaro., “El territorio ganado por la fotografía”. The Art Circle. Directors. Mariela Apollonio, Kir Royal Gallery, Valencia (22 jun – 07 jul. 2012).

 

Arquitectura: de la megalomanía a la recesión

Arquitecturas de España: una mirada reflexiva
EXPOSICIONES:
Spain mon amour
Ruinas modernas

Museo ICO
C/ Zorrilla, 3, Madrid
Hasta el 9 de junio de 2013

El Museo ICO presenta dos exposiciones, Spain mon amour y Ruinas modernas. Se trata de una radiografía de los éxitos de la arquitectura española reciente y el fracaso del urbanismo especulativo anterior a la crisis. una ocasión para resaltar el trabajo bien hecho y aprender de los errores.

Dos muestras complementarias que, desde distintas ópticas, documentan la arquitectura y el urbanismo de la última década en España. Edificios que han recibido el aplauso unánime de la crítica y del público, frente a promociones urbanísticas que han quedado sin terminar con la llegada de la recesión.

"Spain mon amour", imagen cortesía de Museo ICO.

«Spain mon amour», imagen cortesía de Museo ICO

Arquitectos como Francisco Mangado o estudios como Mansilla+Tuñón, Nieto Sobejano, Paredes Pedrosa y RCR Arquitectes participan en la primera de las muestras, Spain mon amour, que ofrece un recorrido por la última arquitectura a través de quince obras en quince ciudades diferentes. Y que, en algunos casos, han sido premiadas internacionalmente.

Con una propuesta a medio camino entre la performance y la instalación, el comisario de la muestra, Luis Fernández-Galiano, ha seleccionado proyectos destacados que reflejan el buen hacer de la arquitectura española. Proyectos sin grandes presupuestos, con una escala adaptada a las circunstancias y necesidades del enclave y el programa, donde no hay megalomanía, ni dispendio. Una versión más reducida de esta muestra se pudo ver en la sección oficial de la XIII Exposición de Arquitectura de la Bienal de Venecia.

En la exposición se podrán conocer estas obras a través de maquetas y de un conjunto de fotografías, firmadas por prestigiosos profesionales. El visitante también podrá recibir en directo la explicación de los proyectos de la mano de un centenar de estudiantes de arquitectura, vestidos de blanco, que participan activamente en la muestra. Un guiño reivindicativo, sin duda, a la situación que viven las generaciones que actualmente están cursando sus estudios con un futuro, en el mejor de los casos, más complicado y menos boyante que el que han disfrutado promociones anteriores.

Según explica el comisario «la muestra celebra la calidad arquitectónica y a la vez transmite las inquietudes y esperanzas de los más jóvenes miembros de una profesión en crisis». La participación de los estudiantes en esta muestra se ha estructurado mediante la firma de convenios de colaboración por parte de la Fundación ICO con la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad Europea de Madrid y la Universidad CEU San Pablo.

Todos las obras presentes en Spain mon amour están firmadas por una generación que ha cumplido los cincuenta, tomando el relevo de maestros como Rafael Moneo –ejemplo de una forma de entender la arquitectura o de construir– que han mantenido a los profesionales españoles entre la élite mundial.

«Spain mon amour es desde luego la celebración de una etapa, unos arquitectos y unas obras, pero también una elegía por un pasado que ha llegado a su término, una denuncia de un presente dislocado y una invitación a pensar el futuro de otra forma», aclara Fernández-Galiano.

Mansilla + Tuñón. Ayuntamiento de Lalín. ©Luis Asín. Imagen por cortesía de Museo ICO

Mansilla + Tuñón. Ayuntamiento de Lalín. ©Luis Asín. Imagen por cortesía de Museo ICO

Ruinas modernas es la otra cara de la moneda. La arquitecta Julia Schulz-Dornburg ha realizado un inventario fotográfico de urbanizaciones que no han llegado a ser habitadas. En ella, imágenes de hermética poesía contrastan con fotos aéreas y planos de conjunto que muestran los desarrollos desde diferentes puntos de vista.

Más de 10.000 kilómetros recorridos desde el año 2010 han llevado a Schulz-Dornburg a reunir imágenes de una inquietante belleza –las ruinas modernas–, que en la exposición se muestran junto a la ficción que representan las recreaciones en 3D y los anuncios que diferentes promotoras vendían. Un sueño que nunca llegaron a inaugurar.

«La muestra no es un censo de promociones fracasadas y no pretende ser representativa; la colección responde a una selección personal de los lugares visitados estos dos últimos años», afirma la arquitecta. «Realidad y ficción forman un tándem inseparable a lo largo del recorrido expositivo. Sólo desde esta lectura doble, se puede llegar a comprender lo impensable, reconstruir lo inimaginable, constatar el disparate y sacar sus propias conclusiones».

Y añade, «creo que deberíamos promover transformaciones políticas, sociales y económicas que eviten la depredación del territorio y que promueven el valor del paisaje, la sostenibilidad ambiental y la equidad social».

Spain mon amour y Ruinas modernas se complementan. Ambas, en conjunto, proponen una mirada reflexiva sobre los logros y los errores de una época.

Urbanización Bella Rotja. Ruinas Modernas. Imagen por cortesía de Museo ICO

Urbanización Bella Rotja. Ruinas Modernas. Imagen por cortesía de Museo ICO