Miguel Andrés, el cuerpo como arma comunicativa

Sala Gótica del Institut d’Estudis Ilerdencs
Plaça Catedral s/n. Lleida
Hasta el 20 de septiembre de 2015

UNTITLED Exhibition(ism) es un proyecto expositivo propuesto por Miguel Andrés, performer y artista virtual. El proyecto se presentará públicamente en la Sala Gòtica del Institut d’Estudis Ilerdencs, en Lleida, hasta el 20 de septiembre. Así mismo tendrán lugar una serie de performances en vivo los días 24, 25 y 26 de julio, tanto en la Sala Gòtica como en el centro histórico de la ciudad de Lleida. La exposición es el resultado del premio EMBARRAT-IEI 2014, subvencionado por el Institut d’Estudis Ilerdencs (IEI), perteneciente a la Diputació de Lleida y comisariado por Anselm Ros. Todas las piezas han sido desarrolladas en el marco de la residencia artística llevada a cabo en los últimos meses en Fabra i Coats – Fàbrica de creació de Barcelona.

Miguel Andrés. Art is not only a decorative object, Diálogo sobre la función del arte, Serie fotográfica.

Miguel Andrés. Art is not only a decorative object, Diálogo sobre la función del arte, Serie fotográfica. Cortesía del artista.

UNTITLED Exhibition(ism), que será la primera exposición del artista, nace con la necesidad de expresar y dialogar a través del cuerpo para convertirlo en un arma. El artista parte de su cuerpo como lienzo en blanco para explorar lo más profundo del ser, allá donde se encuentran las cuestiones fundamentales. Para eso es necesario andar un camino y pasar por un proceso. Este proceso es precisamente el que busca y asume el artista para su obra, con su cuerpo como herramienta. De este modo la performance se convierte en el eje central de las obras generadas a lo largo de todo el proceso creativo. La investigación en este sentido adquiere un papel protagonista, tanto en lo referido a la performance, los conceptos y mensajes. Miguel Andrés propone una serie de piezas inéditas versadas en la performance y el arte conceptual para su exhibición pública en el IEI, entre las que se podrán encontrar piezas de videoarte, fotografía e instalación.

La exhibición pública de un cuerpo desnudo puede tildarse de exhibicionismo, aunque todo depende del título que se le otorgue. Miguel Andrés sólo pretende utilizar su cuerpo como arma de comunicación para remover las conciencias y parar expresar sus ideas: “Exhibirme me convierte en exhibicionista, pero cabe recordar que no hay exhibicionismo sin voyeur“, dice el propio artista y con esta premisa propone una serie de diálogos que precisan de un observador para iniciarse. Son el ser humano y todas sus inherencias los que conforman el eje central de su obra. Conciencia, comportamiento, emociones, personalidad, sexualidad, fetichismo, ego, represiones y miedos son sólo unas cuantas, porque todo lo que rodea al hombre le fascina al propio artista y merece la pena ser explorado. La investigación en primera persona es primordial en su creación, ya que se entrelaza con lo personal para transformarse en un trabajo de auto-conocimiento enriquecedor.

Miguel Andrés, Golden Fountain, Diálogo con Marcel Duchamp, Video arte, 8’ 33”.

Miguel Andrés, Golden Fountain, Diálogo con Marcel Duchamp, Video, 8’ 33”. Cortesía del artista.

La exposición UNTITLED Exhibition(ism) presenta piezas como Golden Fountain que toma como punto de partida la emblemática obra de Duchamp. El ready-made se transforma en performance para suscitar la misma pregunta que hace un siglo: ¿Qué consideramos arte? Y un poco más allá… ¿qué es verdaderamente ser artista? El debate acerca de la utilidad del arte es prolijo. Pero hay una cosa clara: ‘el arte no es sólo un objeto decorativo’ o un activo especulativo. Hay algo más, tiene que haberlo. Alma, sentimiento, conexión, mensaje, debate, pensamiento y tanto como el ser humano sea capaz de sentir.

El artista:

Miguel Andrés Yecla, nació en 1982 en Murcia y vive actualmente en Barcelona. El artista se describe como investigador, nihilista y reflexivo. Siempre le atrajeron las artes, desde niño siempre quiso ser actor, aunque acabó estudiando publicidad y ejerció como director de arte durante varios años en agencias de Madrid y Valencia. Tras la crisis de 2008 su vida cambió como la de otros tantos y fue encontrando su camino: sin saberlo había entrado en el mundo del arte. Experimentando coqueteó con varios campos de las artes visuales hasta dar finalmente con la performance y el videoarte, siendo estos el eje principal de su obra. Desde entonces ha participado en diversas exposiciones y festivales a nivel nacional e internacional obteniendo varios premios y menciones. Actualmente reside en Barcelona y dedica su vida al mundo del arte, entre otros menesteres.

Miguel Andrés. Cum dederit, Diálogo sobre la superpoblación, Video arte, 6’ 58”.

Miguel Andrés. Cum dederit, Diálogo sobre la superpoblación, Video, 6’ 58”. Cortesia del artista..

“Un manicomio es la mejor métafora de España”

La sonrisa de las iguanas, de Pablo Sebastiá
Editorial Reino de Cordelia

Un periodista bipolar, una chica con trastornos de personalidad, un exhibicionista y voyeur, un esquizofrénico paranoide con tendencias homicidas. Una selecta fauna de chalados deambula por la última novela de Pablo Sebastiá, ‘La sonrisa de las iguanas’ (Reino de Cordelia), una demencial parodia sobre la España de la crisis y de los recortes. Todo empieza cuando  Enric Marededú, concejal independentista del Ayuntamiento de Barcelona, sufre un prolapso, doloroso episodio de eclosión intestinal mientras intenta defecar en su cuarto de baño. Operado de urgencia es ingresado en un hospital público, donde comparte habitación con un joven gitano y su bulliciosa familia. Harto del follón, recurre a sus influencias para ser trasladado a una suite individual del Instituto Mental Europeo. Ignora que su estancia va a ser mucho más movida de lo que nunca pudo imaginar.

Pablo Sebastiá, autor de 'La sonrisa de las iguanas'. Imagen cortesía del autor

Pablo Sebastiá, autor de ‘La sonrisa de las iguanas’. Imagen cortesía del autor

La acción de la novela se desarrolla en la sección de Agudos del Instituto Mental Europeo. ¿La locura ayuda a comprender mejor al ser humano?

La locura es intrínseca al ser humano. Todos estamos tocados del ala. Unos más y otros menos, pero no conozco a nadie que esté completamente cuerdo y equilibrado. Otra cosa es que, según el grado de sufrimiento mental de cada cual, se necesite más medicación o menos.

¿Hay chifladuras buenas y malas como ocurre con el colesterol?

No lo creo. La chaladura siempre genera tensión, estrés y angustia. Algunos lo sobrellevamos mejor que otros, pero no por ello dejamos de sufrir.

Un manicomio como metáfora de un país ¿Estamos todos locos o acabaremos estándolo si esto sigue así?

No hay escenario que nos sirva tan bien como metáfora de lo que es hoy España que un manicomio. La salud mental de los españoles está más que en entredicho.

¿Cuál fue la chispa que desencadenó en su cerebro este hilarante incendio forestal?

No fue una sola, sino muchas. Tal vez la primera fue ver como los españoles criticamos la falta de carrera profesional y de formación universitaria de nuestros representantes públicos para constatar, poco después, que en la agrupación política de moda, Podemos, si algo se echa en falta es precisamente la experiencia laboral de sus cabezas visibles. Por no hablar de sus capacitaciones técnicas constatables. ¿Dónde está la coherencia ciudadana aquí? Otra chispa que me motivó a escribir esta brutal sátira de la actualidad fue corroborar que los partidos políticos mayoritarios no entendían que la sociedad lleva años exigiendo un cambio de actitud. Parece que sean sordos, ciegos y mudos. Otra chispa la constituye la absoluta certeza de que el mundo sindical, empresarial y financiero español no es tan corrupto como inepto. Lo cual, sabiendo lo corruptos que muchos de ellos son, los deja en muy mal lugar.

Pablo Sebastiá, autor de 'La sonrisa de las iguanas'. Imagen cortesía del autor.

Pablo Sebastiá, autor de ‘La sonrisa de las iguanas’. Imagen cortesía del autor.

¿Tuvo que sacarse un máster en salud física y mental antes de ponerse manos a la obra? ¿Cómo prevenir el terrible atasco intestinal?

No necesité licenciarme en psiquiatría. Con perder la cabeza me bastó. Respecto al atasco intestinal, poco puedo decir. Solo recomendar a los lectores  que no lean el diario sentados en el trono. Un doloroso prolapso puedes sobrevenirles si en cinco minutos no han levantado sus traseros de la taza.

¿Qué tipo de trastornos mentales caracterizan a nuestros políticos? ¿Se atrevería a trazar el diagnóstico de los más mentados en los medios?

Es difícil saberlo con certeza, aunque resultaría creíble oír en las noticias que Rajoy sufre cierto complejo de Edipo, que Mas padece esquizofrenia paranoide, que Sánchez tiene complejo de inferioridad y que Pablo Iglesias sufre de narcisismo incurable.

¿Por qué España carece de una tradición de literatura de humor a diferencia de otros países?

Tal vez porque nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Y eso es malo.

Sobrecubierta de 'La sonrisa de las iguanas', de Pablo Sebastiá. Reino de Cordelia.

Sobrecubierta de ‘La sonrisa de las iguanas’, de Pablo Sebastiá. Reino de Cordelia.

¿Qué tiene la iguana que no tengan otros bichos repelentes como hienas, serpientes o arañas?

La iguana es un animal curioso. He visto vídeos en los que una gigantesca iguana mata a un perro de un solo coletazo. En cierta medida, y entendiendo que por ahí va su pregunta, las iguanas son como muchos agentes antidisturbios. Bichos capaces de abrirle la testa a alguien sin inmutarse.

Hasta ahora usted ha sido habitual de la novela negra. ¿A qué se debe este cambio de rumbo? ¿Seguirá en esa línea tras la estela de Tom Sharpe?

Me he sentido muy cómodo siguiendo la estela de Tom Sharpe. No descarto continuar en ella si los lectores creen que es el camino adecuado.

Hablando de novela negra, ¿no estamos ya un poco saturados de este género?

Tal vez sí. Con los géneros literarios suele ocurrir esto. Las editoriales se mueven por modas. Hace diez años era imposible entrar en una librería sin tropezar con decenas de novelas de templarios, conspiraciones eclesiásticas y misterios sin respuesta. Hoy le toca al género negro. Mañana Dios dirá.

Pablo Sebastiá, autor del libro. Imagen cortesía del autor

Pablo Sebastiá, autor del libro ‘La sonrisa de las iguanas’, de Reino de Cordelia. Imagen cortesía del autor

Bel Carrasco

La mujer Hopperiana de Vázquez Chambó

Jarka is a blues for a night, de Óscar Vázquez Chambó
Intramurs. Festival per l’art a València
Museo de los Soldaditos de Plomo
C / Caballeros, 20. Valencia

Dice el artista: “Paseaba por las calles de Valencia de noche con condición de observador, cuando vi frente al Mercado Central el edificio con el nombre de La casa azul. En el tercer piso ella estaba asomada en la ventana saboreando la noche cuando despertó en mi el interés como fotógrafo y pensé en mi interior, que mujer tan misteriosa.

Me acerqué al edificio en la calle Palafox y llamé al timbre, no oía el ruido, esperé y finalmente no abrió nadie la puerta. Mi intención motivada por un impulso era la de hablar con ella. No tuve suerte y me fui a casa pensativo. Esta situación me sirvió como base para inspirarme en la obra de La casa azul.

Sobre esta localización en el tercer piso donde vi la luz y ella asomada en la ventana empieza la serie que comprende tres imágenes consecutivas y que dan título a Jarka is a blues for a night”.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición 'Jarka is a blues for a night', en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’, en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Con referencias a la obra de Edward Hopper, la mujer es punto de partida para realizar la serie. La habitación como marco para contar esta secuencia y el color azul vinculado a la obra. Óscar Vázquez Chambó se inspira en una mujer Hopperiana en su absoluta soledad con la necesidad de escuchar al bluesman en la noche.

Una luz misteriosa con ingredientes cinematográficos define con la sombra dura el espacio que habitan. El autor presenta al espectador una historia a su libre interpretación donde la mirada de ella juega con el fuera de campo haciéndolo cómplice de la narración.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición 'Jarka is a blues for  a night', en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’, en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Por otro lado, en ‘Four conditions for a viewer’, el autor nos presenta cuatro imágenes a modo de viñetas donde nos muestra el acto de desvestirse a través de ellas dando pie a la pregunta en el espectador. Ella se desnuda de espaldas hacia la cámara pero frente al retrovisor de calle donde se refleja el artista que al mismo tiempo esta dentro de la imagen como un espectador-mirón y nos enseña la cámara como dispositivo de la enunciación de lo que esta pasando.

Una luz dura sobre la imagen acentúa el cuerpo mientras la acción se desarrolla bajo la atenta mirada del fotógrafo –espectador– mirón. El juego se establece con una imagen recíprocamente sobre un camino de ida y vuelta.

Serie de fotografías de Óscar Vázquez Chambó. Festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Serie de fotografías de Óscar Vázquez Chambó. Festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

El color vuelve estar presente en la obra del artista. Un color fuerte y contrastado que da un toque pictórico a la obra y que es característico en el discurso fotográfico del autor.

El espacio es absorbido en el  plano – contraplano donde la mirada recorre desde el cuerpo de ella  hacia dentro  dando hincapié a su paso con elementos de atrezzo.

La obra va acompañada a pie de página de un título ‘Four conditions for a viewer’ donde nos dice y establece cuatro condiciones para un espectador. Cuatro condiciones a juzgar sobre el acto.

Imagen de Óscar Vázquez Chambó, cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’ del Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

El Festival de Cannes, por Pedro Hernández

Cannes, Boulevard de la Croisette (1980-1991)
Pedro Hernández
Festival de Cannes
La 67ª edición concluye el sábado 24 de mayo

Como no podía ser de otra manera, el Festival de Cannes arrancó el miércoles 14 con polémica, debida a la presentación de la película Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, protagonizada por Nicole Kidman. Forma parte del ADN del certamen. Polémica no exenta del grado de provocación que los organizadores del festival han ido alimentando edición tras edición, hasta llegar a la 67ª que concluye el próximo sábado 24 por exigencias del guión: al día siguiente hay elecciones europeas.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

El Festival de Cannes nació al hilo de declararse la II Guerra Mundial, a modo de protesta por lo acontecido en Venecia, donde triunfaron películas italianas y alemanas arropadas por el contexto de exaltación patria. Tuvo que pasar la contienda bélica para ver la primera edición en Cannes. En 1954, justo ahora hace 60 años, se produjo otro revolcón decisivo en la imagen del certamen: la actriz Simone Silva mostraba sus pechos al aire, abrazándose jovial a un no menos jovial Robert Mitchum. Nacía la sensualidad provocadora que ha caracterizado al Festival de Cannes, y de la que Brigitte Bardot dio buena cuenta citándose con los periodistas cada año en la playa objeto de intensas sesiones fotográficas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández, nacido en El Cabanyal de Valencia, se adentró en ese mundo de erotismo cinematográfico, tras recalar en Marsella por exigencias del guión franquista. Armado con su cámara de reportero gráfico, acudió al Festival de Cannes durante 11 años para retratar como ninguno esa atmósfera de libertad, no exenta de calculada provocación, que se respiraba por dentro y por fuera del certamen. Aquellas imágenes, que Simone Silva inauguró para deleite de la prensa y del público voyeur, con actrices y modelos haciendo topless y mostrando sus encantos más allá de toda prenda, serían hoy en día políticamente incorrectas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Los desnudos playeros, taladrados por los objetivos de un sinfín de periodistas, han pasado a mejor vida, transformados ahora en grandes escotes y transparencias sobre una atiborrada y más glamurosa alfombra roja. No está bien visto que la mujer pose semidesnuda en la playa de Cannes, objeto de lascivas miradas. Quien desee recuperar esa visión cuya carnalidad hoy sigue asombrando, deberá depositar su mirada en vestidos cuyo coste marea, enfundados en actrices que brillan engalanadas con joyas de cifras igualmente mareantes.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández retrató durante años esa cara lúdica, publicitaria, provocativa, sensual y, debidamente encuadrada y trabajada la luz radiante que venía de esa Cannes florida, sin duda artística. Lo hizo a contracorriente, situándose allí donde nadie lo hacía; captando del Festival de Cannes, no sólo el glamour de las estrellas, sino el halo que dejaba en las miradas e incluso el silencio que, una vez pasado ese primer fulgor, Pedro Hernández reflejaba en forma de simetrías y composiciones de indudable cualidad estética.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Aprovechando los días que aún quedan para que concluya la 67ª edición del Festival de Cannes, mostramos un buen puñado de aquellas imágenes que Pedro Hernández ha expuesto en diversos espacios bajo el título de ‘Cannes. Boulevard de la Croisette (1980-1991)’. Imágenes cuyo visionado resume el pasado del certamen que premió Viridiana, de Luis Buñuel, La Dolce Vita, de Federico Fellini, Blow-up, de Michelangelo Antonioni, Taxi Driver, de Martin Scorsese, Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, Bailando en la oscuridad de Lars von Trier o El Pianista, de Roman Polanski, pero que se alarga hasta el presente, dejando huella de las transformaciones del festival bajo un mismo corolario de industria que se alimenta a partes iguales de cierto imaginario, cierta economía del derroche y el trasfondo artístico que parece quedar eclipsado por el glamour y las cifras.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Marie Trintignant. Foto: Pedro Hernández

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Salva Torres