Las cosas de Nuria Rodríguez

Nuria Rodríguez. Historia natural, la colección infinita
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 6. Valencia
Hasta el 10 de abril de 2016

La cita de Borges, a la que se alude en la exposición ‘Historia natural, la colección infinita’, es sin duda pertinente: “La palabra hace la cosa”. Antes de ella no existe nada. Ya lo dice también el Génesis: en el principio fue el verbo. Palabras que nombran cosas, conformando el mundo que nos rodea. De esas cosas y de ese mundo tan amplio, como finalmente circunscrito a la vivencia singular, da cuenta la artista, docente y diseñadora gráfica Nuria Rodríguez en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia.

No sólo es pertinente la cita, sino el propio Borges, quien ya hablara de ‘La Biblioteca de Babel’ en su colección de relatos ‘El jardín de los senderos que se bifurcan’. Una biblioteca a modo de universo compuesto a su vez de una biblioteca con todos los libros posibles. La colección infinita referida por la artista en su título expositivo se vincula a esa biblioteca borgiana. De manera que, como indica la propia autora, lo que se muestra “es una tentativa de inventario de las cosas que me rodean, de las cosas que encierro en un círculo mágico, congeladas, esperando dialogar con las otras cosas”.

Obra de Nuria Rodrigez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Obra de Nuria Rodrigez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Ese círculo mágico es el que hace que las cosas de Nuria Rodríguez, por infinitas que sean, contengan sin embargo la finitud de la más estricta subjetividad. No son cualesquiera cosas, sino aquellas que apelan directamente al sujeto que las colecciona. También, he ahí el poder del arte, a cualquiera de los espectadores que, viéndolas y tocándolas, se sientan a su vez concernidos por ellas. Cosas ligadas entre sí por la artista, consciente o inconscientemente, para construir una cierta narrativa o sendero por el que se bifurcan innumerables emociones.

“Entiendo la pintura como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, que se reconstruyen en escenarios y situaciones ficticias”, comenta Rodríguez en ‘El desorden de las cosas’, muestra ligada a la que se presenta en el Colegio Mayor Rector Peset. Ensamblaje de cosas, de objetos, de fotografías, que da pie a esos escenarios que unas veces remiten a las páginas de la Historia natural aludida, y en otras ocasiones a sueños o encuadres fílmicos de corte surrealista.

Vista general de la exposición de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Vista general de la exposición de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Además de pinturas y dibujos, la exposición contiene también diversos audiovisuales, algunos de ellos en vitrinas donde se acumulan láminas y objetos como maderas o piedras. La naturaleza comparece a través de todos ellos, al igual que emergen sensaciones derivadas de la ligazón entre diversas imágenes. ‘Temps de mudança’ es un buen ejemplo de la importancia de las cosas nombradas y archivadas en la memoria que, tras cierto reciclaje, devienen secuencia narrativa. Porque es en esas mudanzas donde solemos advertir la acumulación de cosas y la emergencia inaudita de algunos objetos olvidados o tristemente desapercibidos.

Conjunto de obras de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Conjunto de obras de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Por eso Nuria Rodríguez constata la “mirada poética” que hay en esa percepción de lo habitual y cotidiano, “lo que está ahí desde siempre”, para nuestra sorpresa. Cuando esta se produce ya es síntoma de que las cosas son otras, y que el infinito de esa colección de objetos que almacenamos adquiere de pronto el rango de lo nuevo a partir de lo archiconocido. “Incluso antes de que fuéramos conscientes, antes de nosotros, antes de antes”, subraya la artista. He ahí la infinitud en ese más allá que nos atraviesa a todos, pero siempre ligado a la finitud de quien la acota. “Decidir con qué cosas nos rodeamos”, como advierte la artista, ya es el modo que tenemos los sujetos de perfilar nuestra memoria. La de Nuria Rodríguez, al menos parte de ella, está en el Colegio Mayor Rector Peset hasta el 10 de abril.

Obra de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Obra de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Salva Torres

Cuentos narrados en cerámica

Once upon a time… (Érase una vez)
100 años de l’Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises
MuVIM
C / Quevedo, 4. Valencia
Hasta el 22 de mayo de 2016

Ahora que la batalla gira en torno al libro en papel o digital, va l’Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises e introduce otra versión de los cuentos y relatos utilizando precisamente la cerámica como soporte. No viene a competir con lo tradicional o lo moderno, simplemente a dejar constancia del valor de la cerámica como “material para la creación artística, más allá de su carácter objetual”, subraya María José Sanz, directora de la escuela que celebra su centenario. Lo hace con una muestra de trabajos en el MuVIM, obra de ocho ceramistas que han plasmado sus inclinaciones literarias sobre material cerámico.

El clásico de Lewis Caroll Alicia en el País de las Maravillas, el cuento francés El proxeneta de las flores, Los siete pecados capitales de Clara Moltó Gisbert, y otras diversas e imaginativas aproximaciones al relato conforman el trasfondo de la exposición. Expuestos en vitrinas o a modo de instalación escenográfica, el espectador puede aproximarse a ese mundo de los cuentos sintiendo el relieve, la textura y el pálpito de objetos y personajes ideados para navegar por tan sólida cerámica.

“Como la exposición iba a estar en un museo de la ilustración pensamos que lo ideal era que tuviera que ver con ella y con la literatura”, señala Sanz. Es una muestra que viene a continuar las celebradas en La Nau de la Universitat de València, esta de carácter más didáctico, y en La Rambleta, de cerámica contemporánea. Le seguirán otras en el Museo de Cerámica González Martí (28 de abril) y en el Centro de Artesanía (10 de mayo), para seguir conmemorando los 100 años de la Escuela de Cerámica de Manises.

Cerámicas de Sarah Maso en el MuVIM.

Cerámicas de Sarah Maso en el MuVIM.

En ‘Séquence narrativa’ de Sarah Maso sorprenden las tres piezas, “a modo de tebeo en tres dimensiones”, de un hombre que saboreando una taza de café se le escapa de entre las manos y cae a sus pies. Como especifica la autora en su proyecto, se trataba de ilustrar la trama característica de todo relato, con su “principio, desarrollo y final”. “Es como un cómic que en lugar de mostrarse sobre papel se hace en escultura”, explica Sanz. Porque ese es el objetivo de la exposición, “mostrar las posibilidades expresivas de la cerámica como objeto artístico desligado de su estricta funcionalidad”, precisó la directora.

Obra de Trini Roig en el MuVIM.

Obra de Trini Roig en el MuVIM.

Hay más soportes en forma de tazas, azucareros, teteras, cuencos, baúles, platos y vasijas, pero todos ellos están al servicio de un relato. Sofía Porcar se hace cargo de “todas esas palabras que desean salir de los libros” mediante su obra ‘Guardianes de papel’ realizada con porcelana, gres y barro. Esa misma imaginación literaria, sin que remita a relato alguno, se da en el trabajo de Aude Aliénor Martín, con sus ‘Cajas’ “alojando nuestros recuerdos”. Xema Cejudo hace lo propio en ‘Transiciones’, conjunto escultórico “pensado para la playa de Huelva, a modo de lengua de arena que entra en el mar, y que representa el ciclo del día y la noche”, comenta Sanz. Trini Roig utiliza los dibujos de su sobrina para conformar el más genérico ‘Cuento’.

Obra de Alicia Díaz en la exposición 'Once upon a time', en el MuVIM.

Obra de Alicia Díaz en la exposición ‘Once upon a time’, en el MuVIM.

Alicia Díaz se ocupa, valga la redundancia, de Alicia, la del País de las Maravillas. Lo hace centrando su trabajo en el capítulo 7 ‘La merienda de locos’, desplegando toda una vajilla surrealista. Patricia Vera pone el acento en los siete pecados capitales, mostrándolos mediante diversos rostros sobre cerámica. Y el gres y el collage le permiten a Myriam El Zein recrear al proxeneta de las flores del cuento francés. Once upon a time…(Érase una vez), expresión habitual para iniciar un relato, da título al conjunto expositivo. Porque también “érase una vez”, hace ya 100 años, que nació l’Escola d’Art de Ceràmica de Manises.

Instalación de Sofía Porcar en la muestra 'Once upon a time', en el MuVIM.

Instalación de Sofía Porcar en la muestra ‘Once upon a time’, en el MuVIM.

Salva Torres

Iris van Dongen, huidiza y enigmática

Iris van Dongen
Comrade shadow (La sombra del camarada)
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 16 de Enero de 2015

Para su segunda exposición individual en Valencia titulada ‘Comrade shadow’ (La sombra del camarada), Iris van Dongen (1975 Tilburg, Paises Bajos) muestra un recorrido por su trabajo de estos dos últimos años en el que incluye sus impresionantes retratos psicológicos de mujeres, junto con pinturas e instalaciones objetuales, que surgen de su interés por el coleccionismo de antigüedades.

Van Dongen es conocida principalmente por sus retratos en pastel, donde logra juntar la realidad con elementos de carácter transitorio: la expresión de apatía, la vitalidad, la nostalgia, el yo en proceso de desaparición, tratando de mantener el tiempo y a su vez quitarlo completamente. Nos lleva a un viaje infinito a través del tiempo, siempre acompañado por el florecimiento de la juventud.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Junto con los dibujos y pinturas, van Dongen presenta por primera vez la parte más objetual de su trabajo, tras varios años coleccionando cerámica holandesa Delft blauw (ya reconocidas mundialmente y que comenzaron a realizarse en el siglo XVII siendo copias más asequibles de las cotizadas porcelanas Chinas). El trabajo que hace van Dongen presentando varios jarrones de esas cerámicas sobre alfombras persas genera unas piezas escultóricas en las que los objetos presentados hablan al mismo tiempo sobre el trabajo y el ocio; el tiempo y el dinero, en unas composiciones que plantean cuestiones sobre la idea de lo auténtico en el arte.

También ha incluido esculturas africanas, que son presentadas con vitrinas de metacrilato extremadamente estrechas que se convierten en parte activa de las piezas, como dice van Dongen: “Son como unas gafas extrañas para las esculturas que han perdido la vista”.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Las paredes están salpicadas de sus conocidos dibujos al pastel de pequeño y mediano formato de bellas y atemporales mujeres que parecen sacadas de un mundo de fantasía idílico (retomando, quizás, la huida de la realidad del Simbolismo).

En la exposición, los objetos se presentan junto con los dibujos como confrontación entre el presente y el pasado y a su vez como huida de la realidad, presente especialmente en los intensos retratos, con una gran carga de melancolismo, que nos acerca a la pura esencia del ser creativo.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Después de sus estudios en la “Academie voor Kunst” en Hertogenbosch, Países Bajos, la artista ganó dos becas de residencia sucesivas en el “Kunstlerhaus Bethanien” en Berlín. Entre las numerosas exposiciones colectivas tanto en galerías como en museos podemos destacar el Nationalmuseum de Berlín, el Museo Vincent van Gogh de Ámsterdam, el Stedelik Museum de Ámsterdam, el CGAC en España, The Flag Art Foundation de New York, La Bienal de Tinara, White box de New York y el centro De Hallen de Holanda.

Su obra se encuentra en colecciones como: Smart Fine Art Collection, The Hunting Family Private collection, Van Dam Art Collection, Ruy Brandolini d’Adda; Paris, ABN AMRO Art Foundation, Glenn Furhman; Nueva York, Collection Nathalie Fournier, Lyon, Collection Defares, Aedes Real Estate Amsterdam. Rabo Bank Art Collection, Chadha Art Collection; Países Bajos, Gemeentemuseum Den Haag, Advaney Art, ING Collection Amsterdam, Marella Arte Contemporanea, Collection of Nicholas Rohatyn & Jeanne Greenberg Rohatyn; Nueva York, Collection Roel Arkesteijn, Michael & Susan Hort; Nueva York, Francesca Kaufmann, Sohohouse collection, Deutsche Bank art collection, Collection Wilfried en Yannicke Cooreman, Erik van Lieshout Collection, y la Ann Valerie Hash Collection entre otras.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Iris van Dongen. Cortesía de la galería Luis Adelantado.

Las ‘Almas’ del ‘Himalaya’ en la Beneficència

‘Himalaya’, de la colección MEN, y ‘Almas’, de Óscar Catalán
Museo de la Beneficència
C / Coronas, 36. Valencia
Hasta el 9 de noviembre

Las exposiciones ‘Himalaya. Visiones de la alteridad en las colecciones del MEN’ y ‘Almas. Fotografías de Óscar Catalán’, organizadas por el Museu Valencià d’Etnologia, se enmarcan en la línea de producciones expositivas con museos internacionales que aborda la alteridad y la diversidad cultural. “Para los europeos el Himalaya es un lugar de referencia mítica, de profunda espiritualidad y por ello la Diputación de Valencia exhibe ambas muestras que pretenden profundizar en su significado”, explicó la diputada de Cultura, María Jesús Puchalt.

Las fotografías de ‘Almas’, realizadas por Óscar Catalán, ponen imagen a los objetos y conceptos expuestos en ‘Himalaya’, procedentes de la mayor colección del Reino de Bután del mundo donada por su propio rey -Jigme Dorji Wangchuck- al Museé d’Etnographie de Neuchâtel (MEN) a finales de la década de los 60 del siglo XX.

Piezas de la exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Piezas de la exposición ‘Himalaya’ en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Joan Seguí, director del Museu Valencià d’Etnologia, señaló que la exposición sobre Himalaya muestra también 25 budas conservados en el MEN procedentes de una colección privada. Es la primera vez que estas colecciones suizas se exhiben en España. Y agregó: “La exposición revela una aproximación al sujeto marca MEN, esto es, utilizando la museografía crítica, denominada también de la ruptura, de una intensidad inusual que ofrece una perspectiva caleidoscópica sobre la zona que permitirán al visitante descubrir diversos Himalayas”.

El director del MEN, Marc-Olivier Gonseth, elogió la adaptación expositiva realizada por el museo de la Diputación “por su sentido riguroso, lúdico, crítico y muy logrado estéticamente”. En este sentido, cabe señalar la pintura a gran escala realizada expresamente para la ocasión por Adrià Pina sobre las paredes del primer espacio de la exposición para recrear las míticas montañas.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición 'Almas' en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición ‘Almas’ en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

A partir de los objetos procedentes del museo suizo, que  datan de los siglos XII al XXI, el Museu Valencià d’Etnologia ha planteado una museografía en la que el objeto “exótico” forma sólo una parte de las visiones sobre el Himalaya, visiones que se completan con la presencia de otros objetos (material de montaña, objetos de inspiración budista, libros y alimentos) que nutren el caleidoscopio de significados sugerido por Seguí.

El Museu Valencià d’Etnologia ha completado la exposición del MEN con una muestra fotográfica en la que los objetos toman vida. “No es lo mismo ver el cuenco en la vitrina que comprobar cómo un monje lo toma entre sus manos”, ha comentado Óscar Catalán, el autor de las fotografías quien también habló sobre la dificultad, técnica y física, que acompaña a este tipo de trabajos.

Catalán realizó varios viajes a diversas zonas del Himalaya durante 2011, 2012 y parte de 2013 para tomar las fotografías que componen la exposición. “Hicimos estancias en alta montaña de más de 40 días enfrentándonos a dificultades geográficas -tuvimos que ser rescatados tras quedar atrapados en un collado a gran altura-, físicas -enfermamos de mal de altura al quedar atrapados a 5.600 metros de altitud- y también políticas, cuando nuestra estancia en una zona coincidió con el levantamiento de un estado de sitio por un problema religioso”, explicó.

‘Almas’ ya ha sido expuesta en el Palacio de Villahermosa de Huesca y en la Casa del Tíbet de Barcelona, cuyo líder espiritual se ha comprometido a entregar un catálogo de la exposición al Dalai Lama, según aseguró Óscar Catalán.

Exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fotografías de la exposición ‘Almas’, de Óscar Catalán, en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.