Los delantales reivindicativos de Planells

Davantals Vivencials
MuVIM
C/ Quevedo, 10. Valencia
Hasta noviembre de 2019

El MuVIM acoge la obra ‘Davantals Vivencials’, una reflexión sobre la mujer trabajadora de la artista María José Planells, que ocupa el vitral del hall del Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat. Este vitral refuerza la apuesta del museo para hacer visible el trabajo de mujeres creadoras y feministas, como parte del compromiso del programa ‘Friendly Museum’, impulsado por el área de Cultura.

Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, destacó que el vitral tenía, desde el año 2016, «caras de mujeres, de artistas, de creadoras, en definitiva, de trabajadoras”, siendo “un homenaje a las mujeres trabajadoras en general, pero también a aquellas mujeres que trabajan en una cosa tan nuestra como es un almacén de naranjas”.

Obra de María José Planells en el vitral del MuVIM. Imagen cortesía del museo valenciano.

Obra de María José Planells en el vitral del MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

Por su parte, el director del MuVIM, Rafael Company, puso de manifiesto el compromiso del vitral del museo, ya que “cada seis meses, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en marzo, y con el Día Internacional de la Lucha Contra la Violencia de Género, en noviembre, cambia para dar visibilidad a las mujeres creadoras y para recordar a la sociedad valenciana las situaciones de desigualdad de género que, aún hoy en día, se siguen dando”. Company quiso recordar a “aquellas personas que no acaban de creer que el feminismo es una lucha social y justa, que sin la lucha feminista gran parte de ellas no tendrían derechos, porque los derechos de las mujeres son producto de esta lucha”.

El jefe de exposiciones del MuVIM, Amador Griñó, recordó que desde el museo “decidimos utilizar este vitral como enseñanza cotidiana no escrita para poner en valor el trabajo de las creadoras”. “La artista analiza con su obra la situación de la mujer trabajadora y, por eso, ha escogido un almacén de naranjas”, agregó. La fotografía de Planells, según palabras de Griñó, “es un canto al empoderamiento de la mujer en esta época de crisis, un recordatorio de la importancia de las mujeres en todos y cada uno de los momentos y ámbitos de nuestra vida”.

María José Planells pretende, con el proyecto ‘Davantals Vivencials’, rescatar una parte de la realidad de las mujeres y mostrarla, evitando que pase desapercibida. Para la artista, el delantal identifica la posición subordinada de la mujer y su tarea, siempre diferenciada de la que hace el hombre. Estos delantales son testimonios de las relaciones entre las mujeres y muestran el trabajo como un factor socializador.

Planells aseguró que la incorporación de la mujer al mundo laboral, aunque en diferentes condiciones de sus compañeros, “supuso un factor socializador que permitió que establecieran amistad entre ellas y compartieran problemas en común”.

Todos los trabajos que las mujeres han desarrollado, y el espacio donde lo han hecho, han servido para aplanar el camino que aún hoy es complicado para muchas de ellas. La ausencia de las mujeres que ya no están -esos delantales vacíos- y al mismo tiempo su propia presencia -porque aún están los delantales esperando a las mujeres que se los ponen cada día- nos sirven para reivindicar el trabajo de las que no están y de las que siguen estando, para continuar la lucha que es necesaria para visibilizar, día tras día, el papel cada vez más relevante de las mujeres en nuestra sociedad.

'Davantals vicencials', de María José Planells, en el MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

‘Davantals vicencials’, de María José Planells, en el MuVIM. Foto de Abulaila por cortesía del museo valenciano.

El vitral del MuVIM acoge a tres mujeres valientes

Dones valentes, de Maribel Domènech
Vitral del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta noviembre de 2018

«Con la traducción al castellano se suele perder ese matiz», aseguró el director del MuVIM, Rafael Company, «pero decir en El Cabanyal que una mujer es ‘valenta’ implica una connotación admirativa. Un modelo a seguir». La obra de Maribel Domènech -artista, doctora en Bellas Artes y catedrática de Escultura de la Universitat Politècnica de València- que ocupará el vitral del museo hasta el mes de noviembre, lleva por título precisamente ‘Dones valentes’. En ella aparecen tres mujeres, las hermanas Martí, protagonizando una cacerolada a la puerta de su casa de El Cabanyal. Una casa sobre la que pendía la amenaza de la desaparición por el plan del anterior equipo de gobierno municipal que pretendía la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar.

«Cuando se habla de movimientos sociales», apuntó Maribel Domènech, «de salir a la calle para protestar o reivindicar algo, se suele pensar que se trata de acciones protagonizadas por gente joven y mayoritariamente masculina. Pero la realidad es que el grueso de esas reivindicaciones lo conforman mujeres y, en un número significativo, mujeres mayores. En mi obra yo he querido rendir homenaje a esas mujeres mayores que no han perdido el espíritu de lucha y rebeldía».

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Y, como ejemplo paradigmático, la artista mencionó las actuales movilizaciones contra la pérdida de valor adquisitivo de las pensiones. «Vivimos en una sociedad que ensalza la juventud permanente. Parece que con la edad las personas pierden valor, en el doble sentido de la palabra: que dejan de valer y que pierden el coraje. Cuando es exactamente todo lo contrario: como estamos viendo estos días, nuestros mayores son cualquier cosa menos personas pusilánimes. Han demostrado un ímpetu y arrojo admirables. Y que mantiene intacta la capacidad de indignarse contra las injusticias sociales, como la pérdida de valor adquisitivo de las pensiones que se han ganado con mucho esfuerzo a lo largo de su vida», subrayó la artista.

La obra de Maribel Domènech está protagonizada por esas tres mujeres mayores vestidas de negro, de pelo blanco y rostros sonrientes, tocando la cacerola a la puerta de su casa contra la amenaza de derribo de su casa, construida por sus padres en 1908. En las manos llevan objetos cotidianos -mazas, cacerolas, martillos-que en aquellos días «se convirtieron en instrumentos de resistencia», apostilló Domènech. Por eso mismo aparecen destacados en rojo en el vitral. Para la artista, las hermanas Martí representan a todos y todas las vecinas: su actitud, su fuerza y dignidad visibilizan el poder de la resistencia y del movimiento vecinal. Una resistencia que no fue baldía: «La casa se mantiene en pie y allí sigue viviendo la única de las hermanas que sigue viva, Pepa».

Porque no se trataba tan sólo de un edificio, era mucho más: era un lugar de la memoria que atesoraba los recuerdos de varias generaciones de una misma familia. Precisamente, el trabajo artístico de Domènech ha buscado siempre reflexionar sobre «lo íntimo y social de la vida cotidiana». No en balde la artista hace suyo el adagio de la feminista Carol Hanisch, quien en un ensayo publicado en 1970 aseguró que «lo personal es político». Para Maribel Domènech «nuestra acción política como mujeres se configura en las decisiones que tomamos, dentro de la rutina, todos los días. La acción de las hermanas Martí, saliendo a la puerta de su casa para defenderla, era un ejemplo inmejorable de eso».

La muestra del Vitral del MuVIM, comisariada por Elena Plaza, se complementa con ‘Reina 135’ -en alusión a la calle de El Cabanyal y el número de la vivienda- un vídeo de 2001 de Pedro Ortuño en el que aparecen dos de las hermanas Martí -Lola y Antonia- relatando ante las cámaras las vivencias transcurridas en la casa que el plan urbanístico pretendía derribar. Un documental «de gran valor etnográfico», resaltó la artista. Otro vídeo, titulado ‘Acción continua’, repasa a su vez la trayectoria artística de Maribel Domènech.

Homenaje a la galerista Rosalía Sender

Dentro de las actividades de su ‘Setmana de la Dona’, el MuVIM también rindió un homenaje a la galerista Rosalía Sender, mujer trabajadora y políticamente comprometida que ha dirigido durante décadas una galería de arte contemporáneo con su nombre en la ciudad de Valencia. La galerista ha donado al museo un total de 161 obras de su colección particular, en la que se incluyen serigrafías, litografías y obras de artistas valencianos como Genovés, Renau, Equipo Crónica, Carmen Calvo o Rosa Torres, además de obras de Saura y Tàpies, entre otros.

La mayoría de la donación está compuesta por obra gráfica -en muchos casos dedicada personalmente a Rosalía Sender- realizada en las décadas de 1970, 1980 y 1990 por artistas valencianos. Se trata, en palabras de Amador Griñó, jefe de exposiciones del museo, de un «legado sentimental que ofrece una panorámica inmejorable del arte que se produjo en este país sobre todo durante la Transición a la democracia».

La vida de Rosalía Sender es, según Griñó, «todo un ejemplo de compromiso cívico. Tuvo que vivir un penoso exilio después de la guerra civil y, a su vuelta, se implicó personalmente en la resistencia antifranquista, militando primero en la Juventud Socialista Unificada (JSU) y después, hasta 1986, en el PCE. Ambas facetas, la política y la artística, lejos de contradecirse se complementaban: en su galería expuso obras de artistas que habían sido compañeros de clandestinidad».

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del MuVIM.