Contra el olvido y el silencio

Donde germinan los silencios. Abel Azcona, Alejandro Mañas, Art al Quadrat, Marie-Pierre Guiennot, Pepe Bea
Sala de Exposiciones del Centro Social de Teruel
C / Yagüe de Salas, 16. Teruel
Hasta el 27 de mayo de 2016

El arte es una herramienta de sensibilización frente a cualquier abuso. Un lenguaje que otorga palabra al silencio y presencia a lo extinguido, además de un instrumento de sensibilización en torno a la defensa de los derechos humanos de mujeres y hombres.          Desde 1936 hasta la actualidad, una parte de la historia de España ha sido en primer lugar perseguida, para ser posteriormente silenciada y borrada de nuestra memoria. La vida de los muertos y de las muertas habita en nuestro pensamiento, sin embargo, hasta el franquismo quiso matar esa memoria. Acabar con la memoria de un pueblo con la estrategia sibilina del paso del tiempo, ha sido la manera más burda de mostrar desprecio por los ciudadanos y ciudadanas, víctimas de la represión franquista.

En la actualidad, España es el segundo país del mundo con mayor número de fosas tras la Camboya de Pol Pot. Todavía muchas personas siguen sin saber qué sucedió con sus familiares desaparecidos, mientras que los responsables de aquellos hechos, considerados crímenes de lesa humanidad(1), siguen impunes. El juez Baltasar Garzón considera que hay más de 150.000 personas que permanecen enterradas en fosas comunes repartidas por toda la geografía española. Los olvidados y las olvidadas por el franquismo, no olvidan, por lo que sus tragedias, no pueden ser borradas de nuestra memoria, a pesar de que la historia oficial ha considerado que el pasado no debe ser removido. Su escudo protector ha sido la ley de Amnistía del 15 de octubre de 1977, a través de la cual se exoneraban todos los crímenes cometidos en España desde el 15 de diciembre de 1936 hasta el 15 de junio de 1977, lo que supuso el gran triunfo del franquismo, hasta el momento, evitando que fueran juzgados por crímenes contra la humanidad(2).

Cartel de la exposición.

Cartel de la exposición.

La Transición se ha construido sobre el olvido de los desaparecidos y de las desaparecidas. Los familiares fueron condenados al silencio durante el franquismo, mientras que durante la Transición, han sido abandonados y abandonadas por la mayoría de los políticos al ser dadas por buenas las condenas dictadas por los consejos de guerra franquistas(3). Dichas muertes han sido borradas de nuestra memoria al ser consideradas unas muertes pasadas que no afectan nuestro presente(4) porque no entran dentro del marco dominante de lo humano. En 2013, Naciones Unidas instó a España a investigar las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo, además de neutralizar la ley de Amnistía de 1977. Mientras, la ley de Memoria Histórica aprobada en diciembre de 2007, la cual contribuía a cerrar las heridas y a eliminar cualquier elemento de división entre los ciudadanos y las ciudadanas, ha sido “paralizada” por el Partido Popular.

“Donde germinan los silencios” es una exposición relacionada con la vida y la tierra, la misma que cubrió los cuerpos y que redime a quienes los cubrieron. Por otra parte nos habla de sanación, reparación y construcción de la memoria que pretendemos contribuya a cerrar heridas, a abrir políticas del perdón, a mantener viva la memoria y sobre todo a recordar. Aragón y el País Valenciano de donde proviene la asociación Pozos de Caudé y el lugar de nacimiento de la galería Coll Blanc, respectivamente, nos ofrecen la posibilidad con esta exposición, de restar protagonismo a la frontera de ambos territorios, la misma línea divisoria que tanto protagonismo tuvo durante la Guerra Civil, sinónimo del Frente de Aragón y de la Ofensiva de Levante, que culminó con la división de la zona republicana en dos partes y finalmente con la caída de Valencia.

Al mismo tiempo, los y las artistas, con sus respectivas obras van a proponernos a través de diferentes trabajos y lenguajes contemporáneos, un encuentro traumático a la vez que real, con la memoria invisibilizada y con el silencio, impuesto por la fuerza de las armas. La exposición dará inicio este viernes día 6 de mayo de 2016 a las doce del mediodía con la macroperformance Desafectos de Abel Azcona (Pamplona, 1988) a partir de la cual, el artista pretende llamar la atención sobre la ceguera de una sociedad que ha permanecido adormecida demasiado tiempo. Tanto durante la Guerra Civil española como en la época franquista, se asesinó a una cantidad brutal de personas, la mayoría de las cuales yacen en fosas comunes todavía sin identificar. Sus cuerpos fueron olvidados literal y metafóricamente porque al privarles de identidad, de liturgia, de duelo, se les condenó al olvido. Exiliados, fusilados, calumniados, deshonrados, mutilados, maltratados, heridos, muertos, enterrados.

Aquellos seres humanos sobreviven en el recuerdo pleno de su humanidad a través de parientes descendientes que el artista, en su labor de investigador, sirviéndose de las redes sociales y los recursos de internet, localiza y convoca para esta ceremonia performativa en que consiste Desafectos, la mayor macroperformance que se haya realizado hasta ahora de estas características y con este valor activista, que bien podría parecer de inspiración accionista de los años 70, pero no. Marie Pierre Guiennot (Dijon – Francia, 1970) interpreta, de una manera abstracta, el dolor y el sufrimiento inspirados en los testimonios de los habitantes de la zona de Teruel en sus dos obras Sólo habremos muerto si vosotros nos olvidáis, frase que está en la actualidad junto al monumento levantado en Pozos de Caudé donde fueron fusilados y fusiladas según diversas estimaciones, casi mil personas, y en El estruendo del silencio, trece piezas a través de las cuales homenajea a las trece mujeres fusiladas en Villarquemado y enterradas en los Pozos de Caudé, así como a las trece jóvenes fusiladas en Cella, una de ellas embarazada, enterradas en el cementerio de Albarracín. Alejandro Mañas (Castellón, 1985) recoge en sus dos trabajos el sufrimiento de los represaliados y de las represaliadas.

En Mi última noche, el artista rescata testimonios epistolares de despedidas llenas de sufrimiento ante el inminente fusilamiento, mientras que en Sonidos a la libertad recoge palabras de recuerdo, angustia e impotencia, las cuales surgen del recuerdo de las personas entrevistadas en la población de Cella. El colectivo Art al Quadrat formado por las hermanas Mónica y Gema del Rey Jordà (Sagunt, 1982), relatan la historia de seis mujeres reales en el video Jota de las olvidadas, mujeres que por otra parte sufrieron la represión franquista en carne propia y en cuyos lugares donde dicha violencia aconteció, es cantada, sacándolas del olvido y del silencio. Pepe Beas (Córdoba – Argentina, 1955) en la instalación De hijas y madres nos muestra el dolor de los vivos y el dolor de los muertos. El dolor de los padres, muertos en vida, ante el fusilamiento de los hijos e hijas.

Sus obras pretenden recuperar la memoria de los desaparecidos y de las desaparecidas, contando la historia no escrita y visibilizando la historia perseguida. La obra de todos estos artistas nos habla de resistencia. Sus obras no nos dejan indiferentes ante una realidad aterradora borrada por la dictadura, cuya historia fue reescrita con la intención de que se adecuase a la cosmogonía franquista. En ellas cobran protagonismo las mujeres republicanas, las grandes olvidadas por la represión franquista, víctimas de violaciones tumultuarias y de escarnios públicos en los que fueron rapadas y obligadas a beber aceite de ricino(5), lo cual les provocaba diarreas constantes, porque encarnaban la mujer no sumisa. Las violaciones en base al género fueron constantes durante la Guerra Civil y la posterior represión franquista, siempre al amparo de la misoginia establecida por Antonio Vallejo-Nájera, psiquiatra del régimen quien ha pasado a la historia por ser uno de los impulsores de la segregación entre las madres rojas y sus hijos e hijas, con el objetivo de evitar que se “contagiaran” de su ideología.

Centro Social Teruel.

Donde germinan los silencios. Centro Social de Teruel.

Lamentablemente, todavía en la actualidad no hay ningún registro oficial documental sobre la represión franquista a las mujeres torturadas en base al género, pues fueron violadas, sometidas a abortos forzados, a descargas eléctricas en sus genitales y a los robos de sus bebés hasta bien entrados los años ochenta. Ellas han sido doblemente invisibilizadas: por ser mujeres y por ser rojas o compañeras de rojos, esposas de rojos o hijas de rojos. Y todavía, son las grandes olvidadas de la memoria histórica. Por otra parte esta exposición pretende recuperar la figura de los desaparecidos y desaparecidas, quienes se ha considerado, como dijo Videla, el dictador argentino, no tienen entidad: ni están muertos o muertas, ni están vivos o vivas(6).

España es la única democracia que no ha abierto ninguna comisión para esclarecer los horrores del franquismo. Nuestro país, en su momento, optó por el olvido. En la actualidad, es en Argentina donde se lleva a cabo la única querella contra el franquismo en base a la jurisdicción internacional y la única querella por la represión sufrida por las mujeres en base al género, desde marzo de este mismo año. Los represaliados y las represaliadas buscan justicia frente a la impunidad otorgada por la propia ley de Amnistía que otorgó perdón a los asesinos(7). Después de cuarenta años de la muerte del dictador Franco, es necesario visibilizar la memoria, la verdad y la justicia.

 

1 Este tipo de delitos según la legislación internacional siempre son perseguibles, independientemente del tiempo transcurrido. Lizundia, Fernando I.: El exterminio de la memoria. Una comisión de la verdad contra el olvido de las víctimas del franquismo, Editorial Catarata, Madrid, 2015, p. 99

2 Basterra, Mauricio: “Ley de Amnistía: cómo apuntalar los pilares de una dictadura”, Diagonal Saberes, 16 de octubre de 2012

https://www.diagonalperiodico.net/saberes/ley-amnistia-como-apuntalar-pilares-dictadura.html 24-4-2016

3 Lizundia, Fernando I: Op. cit, p. 105

4 Butler, Judith: Marcos de guerra. Vidas lloradas, Ediciones Paidós, Madrid, 2009, p. 79

5 González Duro, Enrique: Las rapadas. El franquismo contra la mujer, Siglo XXI Editores, Madrid, 2012

6 Carlos, Carmen de: <La Pantera Rosa” Videla: “No están vivos ni muertos, estás desaparecidos”>, ABC Internacional, 18 de mayo de 2013

http://www.abc.es/internacional/20130518/abci-videla-vivos-muertos-desaparecidos-201305181314.html 24-4-2016

7 Martínez, Isabel: “Anna Mesutti: con las víctimas del franquismo no sirve borrón y cuenta nueva”, La Vanguardia, 29 de enero de 2015

http://www.lavanguardia.com/vida/20150129/54424032617/ana-messuti-victimas-franquismo.html 25-4-2016

Irene Ballester Buigues

Comisaria de la exposición

 

Las víctimas de la crisis según Sergio Terrones

No eres tú, es un nosotros, de Sergio Terrones
Espai d’Art de El Corté Inglés de Nuevo Centro
Hasta el 28 de febrero de 2016

No eres tú, es un nosotros es el título de la exposición del  artista valenciano Sergio Terrones, que se enmarca dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores  ’Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Esta exposición es el nuevo proyecto del artista de la “berdad” que quiere criticar con esta grafía los recortes en educación.

A sus 25 años Terrones vive el día a día como una transición, como un viaje donde se permite jugar con la ambigüedad del mensaje. Su arte bebe del lenguaje graffitero de la estética del 68, el cual ha utilizado en las calles pero que ahora se propone introducir en la sala de exposiciones. El artista valenciano escenifica los malabarismos de la gente joven para poder llegar a final de mes, con dificultades pese a su alta capacitación profesional. Además, escenifica una “pluralidad donde vernos reflejados y reflejadas, porque víctimas de la crisis hemos sido todos y todas, no sólo tú”.

El trabajo de Sergio Terrones (Valencia, 1990) desmonta, subvierte y por lo tanto increpa a la sociedad dominante y con ello al poder, afirma la crítica de arte Irene Ballester, coordinadora de la sección Arte y Feminismo. No deja indiferente frente a lo normativo, frente a la ignorancia y tampoco frente al contexto de crisis que nos rodea. Sus pilares artísticos los conforman la obra de Robert Longo y Juan Genovés, cuyos puntos en común, considera Ballester, conforman la imaginería de los desastres a través de características cinematográficas.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Los protagonistas de su trabajo surgen del poder real de la línea que viene de la mano, la misma que incardina su obra entre la representación tradicional y entre lo abstracto, ofreciéndonos una lectura diferente de la realidad. Su obra, por tanto se muestra como una bofetada ante lo real, donde lo tradicional y lo cotidiano, es desmontado, concluye Irene Ballester.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

El artista Jesús Poveda inició el ciclo el pasado septiembre con la exposición Mecanismos gráficos: visiones de los nuevos medios, en noviembre expuso Patricia March con la muestra El ruido del silencio y en diciembre la ganadora del XVI Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Ana Vernia,  expuso su pintura con la exposición La oportunidad de las moscas. Ahora es el turno de Sergio Terrones.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Ademuz Espai d'Art.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Humor contra fanatismo

Dessins en liberté (Dibujos en libertad)
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 8. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2016

El Roto, Ulises, Ajubel y Kap son los cuatro viñetistas españoles o residentes en España que participan en la exposición itinerante Dessins en liberté (Dibujos en libertad), que conmemora en clave de homenaje a las víctimas de la trágica matanza de los periodistas de Charlie Hebbo hace un año en París.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Producida por el Instituto Francés y el semanario Courrier International, la inauguró el pasado jueves en la sede del Instituto Francés de Valencia el presidente de la Unión de Periodistas, Sergi Pitarch. En total son medio centenar de dibujantes procedentes de 45 nacionalidades distintas que, a través de sus obras, combinando el ingenio, el humor y la ironía levantan una sólida barrera contra el fanatismo y el terror.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Abierta hasta el 17 de febrero, esta muestra incluye una docena de paneles dedicados a una temática específica de plena actualidad relativa a la libertad de expresión: censura, internet, corrupción, derecho de la mujer, racismo, rebeliones, clima, etcétera.

En recuerdo a los acontecimientos de enero de 2015 contra la redacción de Charlie Hebdo, el objetivo de esta muestra es “ensanchar la perspectiva ilustrando la manera en la que la libertad de expresión se ejerce hoy en día en todos los continentes”.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

A partir de la conocida ilustración de los cigarrillos Gitane, Ulises hace un alegato contra el racismo, un tema que tratan también el canadiense Bado (El racismo es el otro), el argentino Langer o Glez de Burkina Faso y el mexicano Boligan. No es casualidad que en el panel dedicado a poner en solfa la corrupción aparezcan otros dos españoles: El Roto con una de sus imágenes que valen por millones de palabras y Kap con una viñeta de corte clásico que representa a un grupo de trajeados con los bolsillos rebosantes de billetes ante una caja fuerte vacía llena de telarañas: No sabemos lo que ha pasado…¡pero hace unos años la caja estaba llena!

El cubano Ajubel que residió varios años en Valencia, donde fue editado por el sello MediaVaca, opta por una imagen siniestra de un hombre barbado con y sin cabeza: Je pense…donc je ne suis plus!

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Haddad. Instituto Francés de Valencia.

Ilustración de Haddad. Institut Français de Valencia.

Bel Carrasco

Lo que la igualdad (solo) no resuelve

IX edición 2015 del Certamen internacional de cortos por la igualdad
Presentación del DVD y proyección de los cortometrajes premiados
Mesa redonda con los directores
Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 14 de octubre, a las 20.00h

La IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad ha premiado cinco piezas audiovisuales de ficción de las 164 que se han presentado. Silencios (dirección y guión de Jesús Méndez), Diana en la red (dirección de Manuel Serrano y guión de Cristina Linares) y La petite fille (dirección y guión de Guillermo Alcalá-Santaella Lloréns) han sido las tres ganadoras. Superhéroes (dirección y guión de Natxo Alapont y Abdelatif Hwidar) ha obtenido una mención especial del jurado y Maeve (dirección y guión de Iván Albacete) ha sido reconocida por CulturArts IVAC por su especial interés cinematográfico.

Fotograma de La petit fille. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de La petit fille, de Guillermo Alcalá-Santaella Lloréns. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Una edición cuya temática dominante ha girado en torno a “la violencia machista entre adolescentes y en el seno del hogar”, tal y como ha declarado Paqui Méndez, directora del certamen Cortos por la Igualdad.

Unas historias de violencia que reflejan la agresión sufrida por las mujeres reales en los países occidentales democráticos y modernos, en los cuales la paridad entre hombres y mujeres es una realidad en muchos ámbitos y la igualdad conseguida es bastante satisfactoria. Y en estas sociedades la violencia hacia las mujeres, y no cualquier violencia, sino la más brutal y dañina, aquella que conlleva el asesinato de la mujer en manos de su pareja sentimental, si no ha aumentado, no ha desaparecido; y ello a pesar de las medidas políticas, jurídicas y policiales adoptadas para erradicarla, para provocar la sensibilización social y para el apoyo a las víctimas.

Fotograma de Superhéroes. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Superhéroes, de Natxo Alapont y Abdelatif Hwidar. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

“El número de chicas víctimas de violencia de género sigue creciendo. La edad de las víctimas sigue bajando”, con estas palabras impresas termina el corto Diana en la red.

Conmoción ante unos datos objetivos que traslucen trágicas historias de violencia sufridas por mujeres reales. Violencia hacia las mujeres que no cesa ante la perplejidad generalizada de la sociedad, la cual estaba convencida que una educación e instauración de la igualdad entre hombres y mujeres iba a erradicar la violencia sexual. Pero no ha sido así. Sólo hay que recordar los datos de asesinatos de mujeres en manos de sus parejas en los países nórdicos, en donde la igualdad entre los sexos ha llegado tan lejos y cuya gravedad es mayor que en España (8,55 mujeres asesinadas por cada millón, con respecto al 2,55 en España, según el I informe Internacional de violencia contra las mujeres, elaborado por el Centro Reina Sofía).

Estos datos comparativos no están citados a modo de consuelo, sería necio por nuestra parte, sino como referencia de la gravedad de esta violencia que está asentada como una lacra a nivel europeo y mundial.

Marisa Paredes en un fotograma de Silencios, de Jesús Méndez. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Marisa Paredes en un fotograma de Silencios, de Jesús Méndez. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

La verdad de la ficción

La IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad, a través de la ficción, nos permite reflexionar y tomar conciencia sobre estas historias de violencia.

Silencios y Diana en la red son dos de los tres cortometrajes ganadores en esta edición. El primero narra la agresión verbal de un marido hacia su mujer; el segundo, el dominio agresivo de un adolescente hacia su novia.

En Silencios la violencia es un acto de maltrato verbal escuchado con un silencio doloroso por la madre del maltratador (papel interpretado maravillosamente por Marisa Paredes). Un silencio doloroso, el de esta madre, por impotente al no poder pronunciar palabra alguna para acallar la agresión humillante e injusta de su hijo hacia su mujer.

La narración de Silencios deja en evidencia de una manera muy sutil el saber de esta madre: que la violencia de su hijo proviene de esa fuerte ligazón amorosa entre madre e hijo arraigado a la infancia. Una ligazón que no se rompió a través de una palabra que pusiese cierto límite a todas las demandas pulsionales del hijo. Y, ahora, ya es demasiado tarde para que sea pronunciada y acalle los gritos injuriosos de su hijo.

Fotograma de 'Diana en la red'. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ‘Diana en la red’, de Manuel Serrano. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

En Diana en red la historia de amor adolescente fluye para los protagonistas y para el espectador a través de los mensajes escritos y las fotografías colgadas en facebook. Una historia donde el protagonista masculino va imponiendo una relación marcada por la posesión, los celos y el dominio, al no aceptar la diferencia del personaje femenino.

Unos cortos estos, como los otros que forman parte de esta novena edición,  que dejan en evidencia cierta paradoja de nuestro pensamiento cognitivo posmoderno: que la igualdad entre hombres y mujeres no ha tenido como consecuencia la supresión de la violencia entre los sexos. El discurso psicoanalítico lleva años proclamándolo: “Cuanto más intentamos obviar o suprimir la diferencia sexual, las relaciones humanas se vuelven menos carnales -encuentros a través de la red- y más descarnadas -aumento de la violencia”.

Si queremos establecer relaciones menos descarnadas y más humanas entre los sexos, igual debemos pensar en conciliar la igualdad a nivel político, social, laboral y cultural, con la diferencia en el plano más íntimo y personal. Igualdad, sin duda, de derecho, pero recuperando aquellos relatos míticos-simbólicos que, en tanto vías de la experiencia pulsional del ser humano, permitan articular la diferencia entre lo masculino y lo femenino.

Fotograma de Maeve. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Maeve, de Iván Albacete. IX edición del Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad.

Begoña Siles

Así será el monumento a las víctimas del metro

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio de Valencia convocó hace un año el Proyecto 3 de Julio,  un concurso artístico con el objetivo de homenajear a las víctimas del accidente y recordar que un hecho así no debe volver a suceder. La Asociación ha huido de la realización de un encargo a un artista y ha optado por el formato de convocatoria para proponer “una intervención artística contra el olvido,  para toda la sociedad valenciana, un proyecto vivo, que perdure en el tiempo y en la memoria colectiva. Que sea un punto de reflexión y de referencia, que marque un hito de cambio en la ciudadanía, que nos recuerde el compromiso de construir una sociedad mejor.”

Según las bases de la convocatoria, se parte de una concepción de arte en el espacio público desde un planteamiento de convivencia e integración de estímulos, que marca como destinatarios al conjunto de la ciudadanía, no necesariamente especialistas, habitantes de ese entorno. En un momento como el actual, en el que el espacio público es la escena en la que se pone de manifiesto el malestar de la sociedad por la crisis en el modelo de gobernanza,  es importante incidir en la recuperación de su carácter dinámico y la significación no agotada de sus caracteres y posibilidades, invitando a su reformulación y ampliando su campo de acción a través del territorio digital.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

El jurado, compuesto por Manuel Borja-Villel (director del Museo Reina Sofía de Madrid), Agustín Pérez Rubio (director artístico del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Vicente Todolí (Director de Hangar Bicocca de Milán), José Luis Pérez Pont (crítico de arte, comisario del Proyecto 3 de Julio) y Beatriz Garrote (presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio), tras valorar los perfiles artísticos presentados en la primera fase de la convocatoria seleccionó a los siguientes:

Equipo Mixuro (Javier Molinero Domingo & María Oliver Sanz)
Diana Larrea Gimeno
Fermín Jiménez Landa & Escif
Javier Núñez Gasco
Anja Krakowski

En una segunda fase, en la que los artistas mantuvieron un encuentro muy emotivo con la Asociación para conocer de primera mano los acontecimientos, dispusieron de un plazo para presentar sus propuestas. https://www.youtube.com/watch?v=Sx2Ju4qhC0I).

Tras ser publicadas en la web http://avm3j.barretfilms.com/ se habilitó un periodo de votación on line para que la ciudadanía pudiera contribuir con su voto a la decisión final de la obra artística que se convertirá en el elemento de homenaje y lugar de memoria para las víctimas del accidente y sus familias, así como para la sociedad en su conjunto. 1.154 personas han participado activamente en la votación y han contribuido con ello a seleccionar la obra que será finalmente instalada en el espacio público de la ciudad de Valencia.

De un modo singular, cabe destacar que el resultado del voto popular ha coincidido con el voto mayoritario expresado por los componentes del jurado, designando el proyecto de Anja Krakowski,, titulado “Prime Time”, como el elegido para ser llevado a cabo. La artista, nacida en Hagen (Alemania) en 1965, reside en Valencia y cuenta con una dilatada experiencia profesional. http://www.anjakrakowski.es/

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

La intervención “Prime Time” plantea la creación de un lugar que persigue cumplir tres funciones: presencia literal, función crítica y función discursiva. Se proyecta un espacio-estancia creando un habitáculo semi-confinado que permita a los familiares y la población en general conmemorar y homenajear a las víctimas del accidente del metro. El diseño, según la artista, se inspira en cierta medida en las reflexiones de Louis Kahn, en tanto que el lugar, la estancia, como un espacio mental y pre-arquitectónico, cuyas dimensiones reducidas permiten que el encuentro entre personas se convierta en un acto performativo en el que puede que llegue a decirse lo que nunca antes haya sido dicho.

Con el fin de generar una imagen de un eficiente impacto y que pertenezca al ámbito de la descripción “inambigüa”, más que a un denso sistema simbólico de representación, la artista ha optado por recurrir a una denotación accesible y de lectura clara: un “muro” de relojes de estación con las manecillas paradas a las 13.03 h. (hora exacta en la que ocurrió el accidente). Esta imagen pretende designar un hecho concreto del pasado, un instante que irrumpe y trunca la línea de tiempo en lo privado, pero que a la vez marca el inicio de nuevas temporalidades que se abrirán a los espacios públicos de la consciencia social.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Toda la información del proyecto de Anja Krakowski aquí:
https://drive.google.com/file/d/0BySDsxObo6gXTXRWVi1ORDZjejA/view

Con el propósito de contribuir económicamente a sufragar la realización del monumento en memoria de las víctimas, la Asociación ha puesto en marcha una campaña en Verkami con la que solicita la colaboración:
http://www.verkami.com/projects/12333-proyecto-3-de-julio

 

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

Anja Krakowski. Prime Time. Cortesía Asociación Víctimas del Metro 3 de Julio.

El 3 de julio de 2006 un fatídico accidente produjo la muerte de  43 personas y dejó heridas de diferente consideración a 47 más. Desde entonces la Asociación ha mantenido viva una lucha ciudadana para que la memoria de sus familiares sirva para que nunca más vuelva a suceder algo así.

Cortos por la Igualdad, mujeres empoderadas

VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad
Ella soy yo, de Anneli Ström Villaseca. Documental.
Se dice Poeta, por Sofía Castañón. Documental.
Y en el séptimo día, por Michael Raphan. Ficción.
Un lugar mejor, por Marisa Crespo y Moisés Romera. Mención de Especial Significación Cinematográfica, otorgada por Culturarts-IVAC. Ficción.

Dos  documentales, ‘Ella soy yo’ de la directora Anneli Ström y ‘Se dice Poeta’ de Sofía Castañón, y dos ficciones, ‘Y en el séptimo día, de Michael Raphan y ‘Un lugar mejor’, de Marisa Crespo y Moisés Romera, son las cuatro piezas audiovisuales seleccionadas, de las 490 presentadas, en la VIII Edición del Concurso Cortometrajes por la Igualdad.

Cuatro trabajos que forman parte del DVD ‘Cortos por la Igualdad’ y cuyos temas son, como explica Paqui Méndez directora y coordinadora de esta edición, “la desigualdad de poder en la pareja, vista con mucho humor, el miedo silenciado del acoso sexual y las mujeres poetas olvidadas”.

Fotograma de 'Ella soy yo', de Anneli Ström, en la VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de Paqui Méndez.

Fotograma de ‘Ella soy yo’, de Anneli Ström, en la VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

Esos son los temas tratados. Temas relacionados con la discriminación y la desigualdad que sufren las mujeres. Y, obviamente, no podrían ser  otros temas, ya que el objetivo de este concurso es concienciar, sensibilizar de la discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos de nuestra sociedad y, desde esa concienciación, reivindicar derechos para erradicarla.  De ahí la importancia de editar en DVD los cortos ganadores, ya que su visionado, como argumenta Paqui Méndez, puede “propiciar el debate de temas relacionados con la mujer en centros educativos, bibliotecas, asociaciones de vecinos, entidades sociales o para el público interesado”.

Fotograma de 'Se dice poeta', de Sofía Castañón, en la VIII Edición Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

Fotograma de ‘Se dice poeta’, de Sofía Castañón, en la VIII Edición Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

Así pues, en ‘Ella soy yo’ las mujeres protagonistas nos hablan acerca de su experiencia como víctimas de un acoso sexual. En ‘Se dice poeta’, mujeres poetas reflexionan sobre  la situación de la mujer en el mundo de la poesía. Y en ‘El séptimo día’, la mujer toma la palabra para reivindicar su derecho a decidir sobre su cuerpo -cuándo tener o no tener un hijo-. Protagonistas mujeres, las de estas historias, que cuentan, reflexionan y toman la palabra no como sujetos pasivos de la situación de agresión, de la historia literaria o de la biología femenina. No. Las mujeres de estos cortos no ocupan una posición sumisa.

Las dos directoras, Anneli Ström Villaseca y Sofía Castañón, y el director Michael Raphan construyen sus cortos para que las protagonistas tomen la palabra y miren desde el “empoderamiento femenino”. Sí. Las protagonistas de estas historias no son mujeres víctimas, ni se sienten vulnerables, ni anonadadas. Son mujeres que han dejado de ser objetos de la historia de otros, para ser sujetos de sus propias historias.

Fotograma de 'Y en el séptimo día...', de Michael Raphan, en la VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

Fotograma de ‘Y en el séptimo día…’, de Michael Raphan, en la VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

La mirada de estos directores enfatiza una representación de lo femenino desde la positividad. Las mujeres de estos cortometrajes gritan metafóricamente: “Sí podemos”. Una mirada y un grito muy acorde con el momento histórico actual.

Los trabajos  seleccionados en esta VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad muestran ese podemos de las mujeres para romper con la servidumbre y encontrar su posición como sujeto de la historia. Al igual que en el poema de Arthur Rimbaud, ‘Cartas del vidente’, recitado por una de las protagonistas poetas del documental ‘Se dice poeta’: “Cuando las cadenas de la infinita servidumbre de la mujer sean rotas, cuando la mujer viva por ella y para ella, cuando el hombre –hasta ahora abominable- le haya devuelto lo suyo, ¡también ella será poeta! ¡La mujer encontrará su parte de lo desconocido! ¿Sus mundos de ideas serán diferentes de los nuestros? Ellas encontrarán cosas extrañas, insondables, repugnantes, deliciosas. Nosotros las tomaremos, las comprenderemos”.

Fotograma del cortometraje 'Ella soy yo', de Anneli Ström. Imagen cortesía de Cortometrajes por la Igualdad.

Fotograma de ‘Ella soy yo’, de Anneli Ström, en la VIII Edición de Cortometrajes por la Igualdad. Imagen cortesía de la organización.

Begoña Siles

Calles negras, periodismo sórdido

Calles negras. Valencia 1980-2000
J. Aleixandre, G. Lucas, V. Martínez, M. Molines y Vicent M. Pastor
Sala Alta del MuVIM
C/ Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 29 de junio

Aunque faltan muchas cosas por esclarecer, el asesinato de Isabel Carrasco conmueve por la visceralidad, paradójicamente calculada, de un crimen que entronca con la larga cadena de crímenes que jalonan la historia de la humanidad. Al margen de las igualmente viscerales salidas de tono en las redes sociales, que funcionan en muchos casos al modo de La jauría humana, magnífica película de Arthur Penn, el sórdido suceso viene a dar la razón a los organizadores de la exposición ‘Calles negras’, cuyas 50 fotografías exhibidas en el MuVIM, como parte del festival Valencia Negra, muestran un similar reguero de víctimas y criminales a ojos de un espectador atraído por tan bárbaros sucesos.

Fotografía de Vicente Martínez. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Vicente Martínez. Imagen cortesía del MuVIM.

Si dejamos de lado la ideología que viene a empobrecer lo que sin duda puede dar lugar a una buena crónica literaria del suceso, nos encontraríamos con la fuente misma del periodismo: el esclarecimiento de cierta verdad, a partir de un confuso material proveniente del igualmente confuso deseo humano. Lástima que el periodismo haya basculado entre ‘El Caso’, célebre semanario de noticias escabrosas, y la adopción del suceso como hijo legítimo de la prensa en general, una vez hallado en el morbo fuente de negocio.

Fotografía de José Aleixandre. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de José Aleixandre. Imagen cortesía del MuVIM.

Sea como fuere, lo cierto es que la exposición ‘Calles negras’ nos recuerda la atracción humana por lo sórdido, allí donde la víctima es reflejo de la muerte que nos acecha, y el criminal, figura del exceso cuyo contagio tememos y en el fondo ansiamos. A través de las imágenes de los fotoperiodistas valencianos José Aleixandre, Guillermo Lucas, Vicente Martínez, Manuel Molines y Vicent M. Pastor, podemos contemplar algunos de esos sucesos recogidos en la prensa entre 1980 y 2000. Sucesos que los autores de las fotos se limitan a mostrar, más allá de la calidad de sus imágenes.

Fotografía de Manuel Molines. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Manuel Molines. Imagen cortesía del MuVIM.

Son fotografías disparadas con el mismo grado de improvisación que se les supone a los sujetos y objetos retratados, fruto del desgarro existencial que confiere al suceso la cualidad de agujero negro en la vida cotidiana. Como apuntaba Roland Barthes en ‘La cámara lúcida’, toda una “gama de sorpresas” acompaña las imágenes de ‘Calles negras’. Sorpresas que evitan caer en la tentación de abundar en la calidad fotográfica de los trabajos, en su mayoría ausente, debido a la premisa mayor de captar el instante fugitivo del siniestro en caliente.

Fotografía de Guillermo Lucas. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de Guillermo Lucas. Imagen cortesía del MuVIM.

Desde la captura de un delincuente, cuya mirada fría atraviesa en ocasiones el objetivo de la cámara, al cadáver calcinado o fugazmente cubierto por un plástico, pasando por escenas masivas de duelo o el simple refugio sombrío de la droga, todas las imágenes poseen ese aire de suciedad que pone en relación la depravación de unas mentes supuestamente racionales, con los instintos o más bajas pasiones. Aleixandre, Lucas, Martínez, Molines y Pastor se limitan a pasar por ahí, casi de puntillas, para dejar constancia gráfica del realismo sucio que, como su otra cara, vive en paralelo con la más laboriosa, aseada y brillante vida cotidiana.

De todas esas ‘Calles negras’ se nutre el periodismo de sucesos, antaño pasto de ciertas publicaciones especializadas y hoy campando a sus anchas por las páginas de casi todos los periódicos y pantallas televisivas. Diríase que hemos llegado al punto de preferir lo crudo a lo cocido; de masticar imágenes con ojos de depredador, en lugar de digerirlas con calma, para que lo sórdido, siendo plato de mal gusto, adquiera en el fondo cierto sentido.

Fotografía de José Aleixandre. Imagen cortesía del MuVIM.

Fotografía de José Aleixandre. Imagen cortesía del MuVIM.

Salva Torres