Azucena González teje el vacío

Knit Knit Vacuum, de Azucena González
Sala ART Mustang
C / Severo Ochoa, 36. Elche (Alicante)
Inauguración: viernes 18 de enero, a las 13.00h
Hasta el 20 de marzo de 2019

‘Knit Knit Vacuum’ de Azucena Gonzalez resulta difícil de clasificar, abordando la creación desde tres ángulos diferentes. La escultura, la pintura expandida y el arte textil, este título se traduce como, envolver el vacío tejiéndolo.

Azucena Gonzalez 27-01-1981 (Valencia) es Licenciada en bellas artes por la Universidad Politécnica de Valencia y Master de producción Artística por la misma universidad. Artista, diseñadora e ilustradora muy versátil, es una de esas creadoras con una gran capacidad de adaptación a diferentes contextos, de ahí que sea capaz de presentar una instalación formalmente muy compleja pero estéticamente a ojos del espectador muy sencilla.

Azucena González en pleno montaje de la exposición. Imagen cortesía de ART Mustang.

Azucena González en pleno montaje de la exposición. Imagen cortesía de ART Mustang.

Para Azucena la creación plástica es algo natural, absorbido desde la infancia en el taller de escultura de su padre, el escultor Martín Consuegra. Dice Azucena que “la vida es puro desorden, somos los humanos los que nos esforzamos para que todo encaje y sentirnos seguros”. De alguna manera todo su trabajo gira alrededor de este conflicto entre caos y orden o mejor entre vacío y orden.

‘Knit Knit vacuum’, el conjunto de piezas que se expone en ART Mustang surge en 2013 cuando realiza una serie de piezas que titulará ‘CAGES’ donde experimenta con el espacio como contenedor de vacío, utilizando jaulas que hacen de soporte para tejer, un soporte casi invisible al que la artista da solidez por medio de color tejiendo lanas, el color flota sobre los barrotes de las jaulas, estas piezas escultóricas recuerdan a casas, casas confortables que ocultan la nada del interior en un esfuerzo por contener el vértigo del vacío.

En el momento actual el arte textil se revaloriza en todo el mundo, la exposición de Ani Albers en la Tate ha sido un éxito, también la de Johana Vasconcelos en el Museo Gugenheim de Bilbao; Azucena más cerca de la prudencia de Ani Albers aborda el espacio de ART Mustang traduciendo la materia pictórica en textura textil.

Azucena González durante el montaje expositivo. Imagen cortesía de ART Mustang.

Azucena González durante el montaje expositivo. Imagen cortesía de ART Mustang.

Desaparecen las casas (cages) y se centra más en el entramado de los tejidos, las gamas de color, interesándose en las texturas sin abandonar el conflicto espacial, a caballo entre la pintura y la escultura.

La obra que empezó queriendo contener el vacío en 2013 ahora ha dado un paso en otra dirección y modula el espacio de forma más amable planteando otro rompecabezas al público, quizá más estético, pero con materiales poco convencionales, los tejidos, que siempre nos remiten a las artes aplicadas, pero que en este caso pierden su aplicación creando una poética matérica y cálida que de forma muy sutil nos sigue hablando del vacío.

Azucena González en el montaje de la exposición. Imagen cortesía de ART Mustang.

Azucena González en el montaje de la exposición. Imagen cortesía de ART Mustang.

La muestra se podrá ver en ART Mustang desde el 18 de enero hasta el 20 de marzo, de lunes a sábado en horario de 10,00 h a 20.00 h de la tarde. Esta es la muestra nº 44 que se realiza en la sala Art Mustang, que abrió sus puertas al público en julio de 2010 dentro del edificio MTNG Experience, cuartel general de la marca Mustang.

ART Mustang es una entidad sin ánimo de lucro comprometida con la búsqueda de nuevas vías de aproximación hacia la creación contemporánea a la sociedad. Eliminamos las barreras sacando el arte de los espacios pensados para el uso expositivo en exclusiva, poniendo en práctica la máxima: «El arte y la cultura pueden estar en cualquier lugar».

Azucena González junto a una de sus obras. Imagen cortesía de ART Mustang.

Azucena González junto a una de sus obras. Imagen cortesía de ART Mustang.

Tres artistas convergen en Adelantado

‘Modalidades de lo visible’, ‘Un Dos One Two’ y ‘Anganxada’ de Irma Álvarez-Laviada, Camila Oliveira Fairclough y Clarence Guéna
Galería Luis Adelantado y Boiler Room
C/ Bonaire, 6 Valencia
Inauguración: jueves 24 de noviembre a las 20h

Noviembre finaliza con mucha fuerza en la galería Luis Adelantado donde vamos a poder disfrutar de la obra de tres artistas que inaugurarán al mismo tiempo y por primera vez en un mismo espacio.

Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) presenta ‘Modalidades de lo visible’, su primera exposición en la galería Luis Adelantado. La artista gallega desarrolla su tesis en la Universidad de Vigo, bajo el siguiente título; El vacío como despliegue autorreflexivo de la propia obra. Sin duda, este trabajo de investigación dota de un carácter teórico a su obra y esto, se aprecia en la solvencia formal de las mismas. También supone toda una declaración de intenciones en torno a su trabajo plástico en el que la pintura traspasa los propios límites de la materia, acercándose a los modos de hacer y pensar, propios de la escultura y la instalación. Dentro de esta idea, cabe destacar el interés de Irma por la noción de vacío, que es punto de partida de algunas de sus obras más representativas.

En ‘Modalidades de lo visible’, podemos encontrar una serie de piezas que nos interpelan sobre los propios límites de la percepción. Un guiño que alude al intelectual John Berger y su Modos de ver. La mirada, no es inocente, siempre emana conciencia y decide aquello que es visible. La elección es también, por lo tanto, un modo de lo visible.

Las obras de Irma, muestran vacíos susceptibles de ser completados por la mirada. Otros trabajos, nos hablan de lo cotidiano reconvertido en obra gracias a una mirada que les dota de sentido a través de la transitoriedad del presente.

En segundo lugar, ‘Un Dos One Two’ de la artista Camila Oliveira Fairclough. Camila trabaja en torno a la idea de pintura, entendida de un modo amplio. Reflexiona a través de sus lienzos —más de quince telas, todos ellas de diverso formato— en los que plasma superficies de color envolventes, con frases que emanan de su día a día, sus vivencias, sus intereses y su experiencia. La artista entiende el lenguaje como forma, como algo objetual que trasciende las dos dimensiones que le otorga el lienzo. Le interesa mucho la relación entre las palabras como objeto, y el contenido que encierran.

Obra de Camila Oliveira Fairclough. Imagen cortesía Luis Adelantado.

Obra de Camila Oliveira Fairclough. Imagen cortesía Luis Adelantado.

Para la exposición ‘Un Dos One Two’ la artista posa su atención sobre una serie de frases que hacen relación al cuerpo en movimiento. Estas frases evocan movimiento, un imaginario etéreo en el que la danza tiene una presencia latente. Las palabras se convierten por lo tanto en una especie de imágenes con autonomía propia, y que como destaca la artista están relacionadas entre sí. De hecho, le interesa mucho el diálogo que se crea entre ellas, tanto a nivel de contenido como formal.

Citando palabras de la propia artista «Mi acercamiento a la abstracción,
está muy ligada al movimiento neoconcreto brasileño. Con artistas como Hélio Oiticica y Lygia Clark, que parten de la geometría y el color, como camino natural hacia la concepción espacial, el objeto y la performance. Ellos absorbieron las vanguardias de un modo muy intuitivo. Me siento próxima a esta actitud no-dogmática, más experimental».

Por último, ‘Anganxada’ de Clarence Guéna se alimenta de un imaginario que modifica a modo de palimpsesto o grabado de nuevo. A través de diferentes técnicas como el escariado industrial, el punto de cruz o la pintura como medio que trasciende entre lo clásico y lo contemporáneo. Su práctica se visibiliza como un juego entre el know-how y la ejecución mecánica y fabril.

Obra de Clarence Guéna. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Obra de Clarence Guéna. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Se puede afirmar pues que, estas pinturas se componen de sucesivas cubiertas. El milhojas resultante de este proceso, se graba y superpone con representaciones arquetípicas, desvelando en su propia sutileza una abstracción latente.

El proyecto que se muestra en Boiler Room, pone en relación sus trabajos, híbridos entre pintura, grabado y capas superpuestas con el propio espacio de la galería, que se convertirá en un lienzo más sobre el que exponer sus ideas. De hecho, dos de los muros estarán cubiertos con papel pintado que, siguiendo la retórica de las piezas de Guéna, dejará entrever su interior a través de capas sucesivas.

Llegado este punto, las múltiples capas emergentes de la propia exposición, se convertirán en algo único. Haciéndose eco del gesto de la pintura, en un diálogo entre el gesto propio de lo ornamental, en contraste con la crudeza del gesto.

La Aldea Global de Miguel Oñate

Global Village, de Miguel Oñate
Galería Thema
Plaza América, 4. Valencia
Hasta el 19 de noviembre de 2016

La Galería Thema presenta la exposición ‘Global village’ dedicada a la obra del artista Miguel Oñate. La muestra refleja la filosofía creativa de este autor, que traslada a sus obras el término de Aldea Global acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan. Para Oñate, los artistas pueden contribuir con su trabajo a promover ideas y crear puentes entre culturas que enriquezcan la globalidad. Aldea Global es un vivero de ciudades, una apostasía de paisajes  en constante diálogo con los colores que cuestionan la naturaleza, la verticalidad de los conceptos y la inercia de las estructuras.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

«Tengo en mente una obra que se extienda sin límites, con total libertad de ejecución. En mi trabajo busco aglutinar una serie de factores de distinta índole que pueden estar presentes… La memoria individual como elemento definitorio de la identidad, el sueño como coadyuvante de nuestros deseos y temores, la experimentación que propicia encuentros, la percepción de nuestra propia realidad como materia que también construimos. La fantasía como la única parcela de libertad que tenemos y el salto al vacío, sin miedo», explica el pintor.

La pintura de Oñate, en ese sentido, es un viaje para sumergirnos en imágenes de lugares que no conocemos, a los que nunca hemos ido y que consideramos como nuestros. Vivimos en una aldea global donde nos cruzamos permanentemente con todos los pasajes y todos los lapsos a la vez.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

Esa amalgama de conceptos y, sobre todo, cómo se interrelacionan, son los que proporcionan a Oñate una gran libertad formal a la hora de expresar sus ideas, sin demasiadas normas que constriñan el proceso de trabajo.  En esta línea, va introduciendo algunas claves dentro del cuadro que transporten el pensamiento hacia mundos oníricos. Se trata, apunta el artista, de una suerte de «paisajes» en los que no todos los elementos son reconocibles o poseen un rol determinado.

Esta selección, compuesta por 17 obras realizadas al óleo y acrílico sobre lienzo y lino, estará expuesta hasta el 19 de noviembre en el espacio de Plaza América 4, de Galería Thema.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Galería Thema.

Tocata y fuga de Vicente Talens

Desaparición, de Vicente Talens
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 116. Valencia
Hasta el 18 de noviembre de 2016

Recordemos que en julio Vicente Talens hizo desaparecer una galería. Un acto de ilusionismo matérico, de actuación breve, que introducía una propuesta conceptual expandida, el principio de algo más grande. Una intervención que nos llevaba ya entonces hasta su nueva exposición en la galería Mr. Pink que se podrá ver hasta el 18 de noviembre.

Una vez más, entrelazando ficción y realidad, Talens pone en cuestión los límites de la realidad más literal a través de un conjunto de piezas excepcionales, muy diferentes técnicamente, interrelacionadas precisamente a través del concepto que da título a la exposición: la desaparición como punto de unión, principio y fuga de obras que son mucho más de lo que parecen.

Vicente Talens junto a algunas de sus obras. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Vicente Talens, en su exposición. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Entrar en esta exposición es entrar en el amplio imaginario creativo de Vicente Talens, en su particular iconografía bien conocida, pero también en planteamientos que ponen de manifiesto esa vasta mirada de artista que cuestiona cualquier imagen suscitada en la realidad cotidiana y la extrae para componerla y descomponerla dentro de ese universo creativo que se ha ido tejiendo a lo largo de los años, las experiencias, las influencias, las lecturas, los encuentros azarosos y la práctica artística.

‘Desaparición’ es una propuesta multidisciplinar donde encontraremos desde el cuestionamiento de los márgenes actuales de consumo y mercantilización, tanto de los propios objetos como del arte mismo, como alusiones a diferentes personajes, figuras y artistas que han marcado el universo Talens, desde Zigmunt Bauman, Jarvis Cocker, Jean Giraud o Achielle Bonito Oliva, incluyendo una pieza que nos lleva directamente a uno de las grandes artistas que primero usa la desaparición como forma de depuración ulterior espiritual y pictórica, Kazimir Malévich, o la articulación de otra de las piezas presentadas al modo de Joseph Kosuth; todo esto marcado por una apelación constante a la desaparición.

Desaparición, de Vicente Talens. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Desaparición, de Vicente Talens. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

La desaparición como tumba, límite, principio, final, materia y camino; toda una meditación en torno a la huella, al vacío, al rastro, al cuestionamiento de los límites incluso epiteliales, a la caducidad de todo, a lo que queda de los otros y de nosotros, a la fugacidad de la existencia.

Y todo esto sin dejar de lado ese espíritu vital, luminoso, lleno de colorido y de humor, relacionado con esa mirada fascinada y profunda que parece impregnar todo lo que nos muestra Vicente Talens. Si ‘Desaparición Pieza n.01’, fue el principio y el fin del primer acto, ‘Desaparición’ es la obra teatral completa.

Obra de Vicente Talens. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Obra de Vicente Talens. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

‘Desaparición’ o el límite epitelial de Vicente Talens

‘Desaparición’, de Vicente Talens
Galería mr.pink
Guillem de Castro 110, Valencia
Del 30 de septiembre al 18 de noviembre de 2016
Inauguración: viernes 30 de septiembre, a las 20.00h

Recordemos que en julio Vicente Talens hizo desaparecer una galería. Un acto de ilusionismo matérico de actuación breve que introducía una propuesta conceptual expandida, el principio de algo más grande. Una intervención que nos llevaba ya entonces hasta su nueva exposición en la galería mr.pink que podremos ver a partir del día 30 de septiembre.

Imagen de la pieza 'El bloque', de Vicente Talens, perteneciente a 'Desaparición'. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la pieza ‘El bloque’, de Vicente Talens, perteneciente a ‘Desaparición’. Fotografía cortesía de la galería.

Una vez más, entrelazando ficción y realidad, Talens pone en cuestión los límites de la realidad más literal a través de un conjunto de piezas excepcionales, muy diferentes técnicamente, interrelacionadas, precisamente, a través del concepto que da título a la exposición: la desparición como punto de unión, principio y fuga de obras que son mucho más de lo que parecen.

Entrar en esta exposición es entrar en el amplio imaginario creativo de Vicente Talens, en su particular iconografía bien conocida, pero también en planteamientos que ponen de manifiesto esa vasta mirada de artista, que cuestiona cualquier imagen suscitada en la realidad cotidana y la extrae para componerla y descomponerla, dentro de ese universo creativo que se ha ido tejiendo a lo largo de los años, las experiencias, las influencias, las lecturas, los encuentros azarosos y la práctica artística.

Imagen de la obra 'Malas influencias', de Vicente Talens, perteneciente a 'Desaparición'. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la obra ‘Malas influencias’, de Vicente Talens, perteneciente a ‘Desaparición’. Fotografía cortesía de la galería.

‘Desaparición’ es una propuesta multidisciplinar, donde encontraremos desde el cuestionamiento de los márgenes actuales de consumo y mercantilización, tanto de los propios objetos como del arte mismo, como alusiones a diferentes personajes, figuras y artistas que han marcado el universo Talens, desde Zigmunt Bauman, Jarvis Cocker, Jean Giraud o Achielle Bonito Oliva, incluyendo una pieza que nos lleva directamente a uno de las grandes artistas que primero usa la desaparición como forma de depuración ulterior espiritual y pictórica, Kazimir Malévich, o la articulación de otra de las piezas presentadas al modo de Joseph Kosuth; todo esto marcado por una apelación constante a la desaparición. La desaparición como tumba, límite, principio, final, materia y camino; toda una meditación en torno a la huella, al vacío, al rastro, al cuestionamiento de los límites incluso epiteliales, a la caducidad de todo, a lo que queda de los otros y de nosotros, a la fugacidad de la existencia.

Y todo esto sin dejar de lado ese espíritu vital, luminoso, lleno de colorido y de humor, relacionado con esa mirada fascinada y profunda que parece impregnar todo lo que nos muestra Vicente Talens.

Si ‘Desaparición. Pieza n.01’ fue el principio y el fin del primer acto, ‘Desaparición’ es la obra teatral completa.

Fotograma del vídeo 'La piel', de Vicente Talens, perteneciente a 'Desaparición'. Fotografía cortesía de la galería.

Fotograma del vídeo ‘La piel’, de Vicente Talens, perteneciente a ‘Desaparición’. Fotografía cortesía de la galería.

 

Vicente Talens desaparece…

Desaparición, Vicente Talens
Galería Mr.Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: viernes 17 de junio, a las 20.00h
Sólo hasta el domingo 19 de junio de 2016

¿Cuáles son los márgenes reales entre que una cosa exista y que desaparezca? ¿Y entre lo que ha sido y lo que ya no es? ¿Pueden tocarse, palparse, sentirse, fotografiarse, incluso difuminarse? ¿Pueden estos mismos márgenes desaparecer?

Vicente Talens, como un ilusionista fenomenólogo contemporáneo nos lleva al terreno de lo borrado. Lo eliminado, lo extinguido. Un camino oculto, una puerta cerrada, algo que ya no será. Entrelazando ficción y realidad, pone en cuestión los límites de la realidad más literal.

Talens, artista multidisciplinar conocido por su particular iconografía y su amplio imaginario pictórico que desarrolla en medios gráficos y escultóricos, nos propone esta vez un proceso de ultradepuración, un planteamiento conceptual eminentemente reflexivo donde los márgenes quedan difusos y donde cualquier pregunta en torno a la huella, al vacío, a la desaparición, al rastro, al cuestionamiento de los límites, puede ser planteada. Nada y todo es lo que parece.

Vicente Talens nos lleva a cuestionarnos nuevos márgenes entre concepto, obra, proceso artístico y el lugar mismo que la figura del espacio, en este caso la galería, representa en estos procesos.

Desaparecer a través de lo matérico. Una desmaterialización a través del uso de la propia materia. Borrar el rastro a través de lo construido, eliminar la huella. Hacer desaparecer como si lo borrado nunca hubiera existido. Esconder, ocultar, fugarse, extinguirse, borrarse, hacerse ausencia, desaparecer. Pero esto no es más que el preámbulo de algo más grande.

Esta vez Mr. Pink será sujeto activo de la pieza, una intervención en la que los márgenes de la ficción y la realidad quedarán descubiertos una vez concluya la intervención. plantilla-talens

Sombras, hierro y vacío

‘Geometría de la mirada’, de Lukas Ulmi
Set Espai D’Art
Plaza Miracle del mocadoret 4, Valencia
Hasta el 30 de junio de 2016

El artista Lukas Ulmi regresa a Set Espai D’Art con sus ya reconocibles, minimalistas y curiosos estudios sobre el espacio. En 2013 exponía en este mismo lugar la serie ‘Laberintos visuales’, pero con ‘Geometría de la mirada’ podemos afirmar estar asistiendo a la evolución de este trabajo anterior. El cubo, en un principio estático, se ha desdoblado para demostrar un movimiento muy particular. Para adentrarse en la exposición se hace necesario disponer de tiempo, verla despacio, para descubrir todo lo que esconde…

Lukas Ulmi, a modo de ilusionista experimentado, ha creado una sola pieza de fino hierro pero contenedora en si misma de cientos de geometrías imbuidas en otras que nunca son iguales. Los tipos que a priori se pueden definir encajan dentro de dos definiciones: la obra ‘real’ de hierro y la sombra proyectada contra la pared. Ricardo Forriols lo define como un “doble ejercicio escultórico”. A partir de ese punto, y según se fije la observación, conforme exista un mínimo roce, una breve corriente de aire o un giro de cabeza, podremos llegar a vislumbrar solo unas pocas de las geometrías existentes. Un juego infinito acaparable al modelo físico teórico donde las partículas que componen el universo están formadas en realidad de minúsculas cuerdas vibratorias, y de supercuerdas, aunque no podamos verlas.

Una de las piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Unas suspendidas en el vacío y otras apoyadas sobre vitrinas blancas o sobre suelos, las figuras geométricas dialogan entre ellas, algunas incluso dejando de lado la rigidez del hierro para ondularse casi imperceptiblemente, otras quedan incompletas, con la línea sin terminar. Siempre apostado por la forma mínima, Lukas Ulmi, de origen suizo pero afincado en Valencia, está considerado como un experto a la hora establecer relaciones entre la escultura y el vacío. A nivel teórico Ulmi, tal y como nos indica Forriols, sigue los pasos de parte de la escuela de escultura vasca, la representada por Oteiza, que está centrada en unas formas que ponen en valor, no tanto la figura en si, sino lo que rodea a la misma. Con un simple vistazo, se observa como el artista toma estas consideraciones para su idear sus obras.

Es así que el título de la muestra, tomado de unas palabras inéditas del profesor Román de la Calle, es totalmente acertado. Las geometrías no se conforman tanto por el manejo del hierro sino por la perspectiva del espectador. Se propone al público, esperar, estar pendiente de lo que ocurre y descubrir, probablemente, una forma única, que solo él o ella puede ver. No cabe duda de que Lukas Ulmi concebido toda una experiencia mentalmente interactiva.

Una de las piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las piezas de la exposición. Fotografía: María Ramis.

María Ramis.

Amores y desamores de una pareja de hoy

Pieza inconclusa, de Mariano Rochman
Teatro Talía
C / Caballeros, 10. Valencia
Del 25 al 29 de noviembre de 2015

Diego y Bea son una pareja que habla sobre los distintos momentos de su relación amorosa, como quien se confiesa. A través de sus palabras y de saltos temporales conocemos los mejores y los peores momentos de su historia juntos. Somos espectadores de los primeros amagos del romance, momentos de maravillosa incertidumbre; del apogeo sensorial y afectivo, marcado por la magia de dos cuerpos que se aman; de la paulatina decadencia del amor, cuando llega la inclemente rutina y fatiga; y de la ruptura, cuando el encuentro ya no es posible y la comunicación es inviable.

Mariano Rochman y Blanca Oteyza en Pieza inconclusa. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Mariano Rochman y Blanca Oteyza en Pieza inconclusa. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

Durante la representación de Pieza inconclusa, de Mariano Rochman, que estará en el Teatro Talia del 25 al 29 de noviembre, los espectadores serán testigos privilegiados del ascenso y de la caída al vacío de la relación, pero no unos testigos mudos, cada uno de los personajes, a través de su subjetiva visión de los acontecimientos, intentará hacerlos sus aliados. ¿De qué lado ponerse?

Pieza inconclusa. Para sofá y dos cuerpos es una comedia que retrata la relación de una pareja contemporánea. Diego, fotógrafo, (encarnado por el propio Mariano Rochman) y Bea, abogada (intrepretada por Blanca Oteyza), tienen puntos de vista muy diferentes de su historia de amor. A través de diferentes saltos temporales, conocemos cómo fueron los primeros momentos, de qué modo evolucionaron sus sentimientos y cuándo llegó el momento de la decadencia, la rutina y, finalmente, la ruptura.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en 'Pieza inconclusa'. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en ‘Pieza inconclusa’. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

Pieza inconclusa invita a los espectadores a tomar partido por uno de los dos protagonistas. Unos protagonistas que, además, intentan convencer al público subjetivamente de que llevan razón. La obra de Rochman es el resultado de un proceso de investigación sobre las relaciones de pareja. «Es inconclusa porque no es ajena a la incertidumbre del amor y porque es creada a partir del asombro que produce su mágica aparición en nuestras vidas, y de la indefensión en la que nos deja sumidos cuando desaparece sin apenas darnos cuenta», explica el director.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en 'Pieza inconclusa'. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en ‘Pieza inconclusa’. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

 

Las estructuras anímicas de Rafa de Corral

Persistencia del vacío, de Rafa de Corral
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta noviembre de 2015

¿A qué vacío se refiere Rafa de Corral cuando lo alude en una de las cuatro piezas inéditas que muestra en la galería Alba Cabrera? Para responder a esta pregunta, sin duda clave en su obra, se hace necesario desprenderse de la seguridad con la que habitualmente nos manejamos. Porque al hacerlo, descubrimos precisamente el lugar hacia el que los artistas (y Rafa de Corral lo es en alto grado) nos convocan. Lugar que no es otro que ese vacío aludido, en torno al cual los creadores van generando formas que hagan soportable la angustia de quien se arriesga a vivir próximo al caos.

Estructura ambigua, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Estructura ambigua, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Por eso Rafa de Corral combina en su obra estructuras pesadas que parecen unas veces flotar y otras alejarse de su condición sólida para evocar tumultuosos estados de ánimo. La firmeza y la fragilidad van dialogando en su obra, mostrando la tensión de la vida bajo múltiples formas. Todo empieza así: “Tengo sensaciones, veo formas y colores y los dibujo”, dice el artista. Diríase que del fondo oscuro, ése que algunas noches de infancia llegó a provocar la angustia de la que se nutre el vacío, van surgiendo esas formas y colores que, a base de inspiración y mucha transpiración, permiten alcanzar la plétora del sentido.

Rafa de Corral confiesa que a veces se pasa más de ocho horas seguidas intentando domesticar esas estructuras que parecen figuras. Porque la suya es una abstracción con los pies en el suelo, aunque sienta cómo cada vez más huye del referente. “Me impone mucho respeto la abstracción geométrica”, comenta. Esa sensación de perder pie, de alejarse por completo de la realidad, hasta caer en ese vacío que, no obstante, se muestra persistente en su obra. No sólo porque lo evoca una de sus últimas piezas (Persistencia del vacío), sino porque es su forma de trabajar.

Puerta del olvido, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Puerta del olvido, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

El vacío en la obra de Rafa de Corral se intuye en esas “estructuras con vida dentro”, según expresión del propio artista, que sin duda sirven de guía de su trabajo. Estructuras y formas que sin retorcerse, porque la línea nunca pierde su compostura, destilan una energía desbordante. Como si esas formas arquitectónicas, pesadas y firmes, perdieran precisamente su firmeza en medio de la nada. Como si la orgánica naturaleza del fondo mantuviera un pulso con esas formas próximas a derrumbarse, a pesar de su energía, de su mayestática presencia.

The Infinitive Live Ii, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

The Infinitive Live Ii, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

“Yo lo veo como estados de ánimo, siempre bajo el signo de la dualidad, entre una parte orgánica y otra parte estructural; en lucha ambas partes”. Rafa de Corral dice trabajar con muchos bocetos previos, como si él mismo luchara por contener el vacío. Esto es, por dotarlo de contenido que amortigüe la angustia del fondo magmático, y por literalmente contenerlo a base de formas que casen con esa luz propiciada por el trabajo con los colores. “Trabajo por capas: del oscuro al claro”, dice. Y añade: “Trabajo con acrílico, pero la plasticidad me lo da el óleo”.

A base de una “luz escenográfica que genera inquietud”, Rafa de Corral va creando esas estructuras anímicas que recorren su obra en dirección a una cada vez más depurada realidad. Como si ese vacío persistente (“los títulos en mi obra son pistas, partes del cuadro”) le obligara a afinar su  propuesta con vistas a ceñirlo mejor. A reconocerse digno de la verdad que ese vacío encierra. Porque el vacío al que Rafa de Corral insiste en acercarse es, más que sinónimo de angustia, la posibilidad última de afrontarla sin miedo a perderse.

La persistencia del vacío, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

La persistencia del vacío, de Rafa de Corral. Imagen cortesía de Alba Cabrera.

Salva Torres

El silencio antisistema de Marcelo Fuentes

Notas urbanas. Marcelo Fuentes
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 19 de julio

Marcelo Fuentes dice que en su obra hay una “voluntad metafísica”. Preguntado acerca de si esa metafísica no es un modo de dejar de comprometerse con la realidad circundante, responde taxativo: “Mi arte es muy comprometido”. Y acto seguido se explica: “Ahora mismo, la dualidad es el sistema, y el arte [su arte] lo que debe hacer es abrir grietas en esa dualidad”. Por eso, frente a la ciudad monumental “que más o menos goza de la atención general”, Fuentes aboga por esa otra ciudad que pasa desapercibida de tanto transitarla deprisa. “Para verla, necesitamos la pausa, el sosiego, la tranquilidad, el silencio”.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

Las 78 piezas que el Centro del  Carmen acoge en su Sala Dormitorio (espacio que ni pintado) descansan sobre esa máxima: la exploración del vacío. “La nada asusta”, subraya el artista. Y cuando dice nada se refiere a los espacios despojados de seres humanos: “La urbe como un gran escenario cuando ha descendido el telón y los actores descansan”. Aunque su obra destile una luz semejante a la de algunos cuadros de Edward Hopper, Marcelo Fuentes establece las distancias: “En Hopper siempre hay algún personaje que transmite la sensación de soledad, mientras que en mi obra esa soledad la transmite el propio espacio vacío”.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas', en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’, en el Centro del Carmen.

A pesar de todo, Fuentes no piensa que su obra se halle atravesada por la angustia que pudiera derivarse de esa soledad. “El espectador participa en esa realidad; la hace suya”. Como hace suyas las emociones derivadas del infinito juego de luces y sombras. “Una fachada iluminada por el crepúsculo o la pared de un acantilado” son algunos de los desencadenantes de esa emoción. “Tal vez”, precisa Fuentes, “porque los ritmos de la naturaleza son inexorables y nuestros modos de ser mundo sólo resisten en el consenso”.

Su obra está plagada de volúmenes propiciados por esa luz que martillea edificios, muros, acantilados o bancos de arena. Volúmenes que terminan por diluirse en manchas abstractas, de manera que lo sólido (la dualidad fácilmente reconocible) se vuelve poroso hasta producir esa sensación vaporosa que envuelve gran parte de su trabajo. De ahí que las ciudades reflejadas se refieran sin duda a Valencia, pero también a Nueva York (“sobre todo”), Berlín, Roma o Estocolmo. Ciudades distantes y distintas que, sin embargo, terminan hermanadas por ese vacío que todo lo llena en la producción de Marcelo Fuentes.

Obras de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obras de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

“Mi visión no cambia ante un paisaje natural o urbano. En cierto modo, el paisaje urbano no deja de ser una forma sofisticada de oquedad en la montaña, de cueva o de nido”. La corrupción, ajena por completo a los vaivenes de la economía, se refiere en la obra de Fuentes a lo que el paso del tiempo impone con rotundidad. “Nuestro modo de ser naturaleza, sometidos al tiempo”. Por eso las ciudades de Marcelo Fuentes conmueven: porque registran esa fragilidad de lo sólido percutido por la débil luz.

Las ‘Notas Urbanas’, tal es el título de la exposición, que ha venido tomando el artista, concentradas en los dos últimos años, son como anotaciones musicales de la urbe en perpetuo cambio lumínico. Alrededor de 15 años después de que expusiera en el IVAM su visión más racionalista de Valencia, vuelve a la carga en el Centro del Carmen con otra percepción de la ciudad más líquida. Los mismos volúmenes sometidos a una voluntad metafísica de total entrega. Y muy comprometida.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición 'Notas urbanas' en el Centro del Carmen.

Obra de Marcelo Fuentes en su exposición ‘Notas urbanas’ en el Centro del Carmen.

Salva Torres