Rambova/Rampova o el furor exótico de ‘Las ahijadas’

‘Las ahijadas’, de William James
Observatori
Es Baluard, Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma
Plaza de la Puerta de Santa Catalina 10, Palma
Hasta el 20 de noviembre de 2016

El Observatori de Es Baluard presenta el proyecto ‘Las ahijadas’, un trabajo en proceso del investigador y artista William James, que se vehicula en primera instancia en forma de instalación audiovisual, basada en una amplia búsqueda documental donde se confrontan dos historias apenas registradas. Para ello, se utilizan la grabación en vídeo, los testimonios orales y de archivos a partir de los lugares que sirvieron de referencia y escenario para el tránsito de dos seres excepcionales: Natacha Rambova y Natacha Rampova.

Natacha Rambova nació en 1897 en Salt Lake City (Utah) y murió en Pasadena (California), en 1966. Fue bailarina de ballet, diseñadora de vestuario y decorados en el Hollywood de los años 20, segunda esposa de Rudolph Valentino y, más tarde, testigo observador del estallido de la Guerra Civil en Mallorca, donde vivió entre los años 1931 y 1936.

Natacha Rambova, en una instantánea de su archivo personal.

Natacha Rambova, en una instantánea de su archivo personal.

Natacha Rampova nació en Valencia en 1956. Artista de cabaret transgénero y activista pre-queer, tomó su alias de Natacha Rambova, imitando el estilo exótico de sus diseños para el espectáculo. Encarcelada bajo la ley de peligrosidad social tres veces, entre 1971 y 1974, su lucha política y social forma parte de la historia de la transición a la democracia, cuando los abanderados de los estilos de vida y las sexualidades alternativos, previamente marginados, lucharon para encontrar sus múltiples voces y sus formas de auto-expresión, y, así, consolidar su presencia como parte de la nueva sociedad española. Una lucha que aún prosigue. El proyecto ‘Las ahijadas’ las vincula a través de una simetría histórica –el antes y el después de la dictadura franquista– y la mitificación de la original Rambova por parte de su álter ego.

Natacha Rampova, en una imagen perteneciente al proyecto 'Las ahijadas', de William James. Fotografía: Almudena Soullard.

Natacha Rampova, en una imagen perteneciente al proyecto ‘Las ahijadas’, de William James. Fotografía: Almudena Soullard.

A propósito de William James, creador británico afincado en Valencia, cabe reseñar su trabajo basado en la investigación documental, cuyo resultado se plasma en instalaciones concebidas para contextos y espacios específicos, con las cuales se plantea a menudo una reflexión sobre las relaciones complejas entre la construcción del género y la construcción del espacio urbano  (véase The Gendered City).

De esta manera, James contempla nuestras relaciones con el entorno (socio-político, espacial y de género), aseverando que, en parte, lo construimos nosotros y, en parte, nos construye. Algo esencial en épocas de cambio drástico –como afirma “Las ahijadas”–, cuando lo personal no puede ser otra cosa que político.

‘Las ahijadas’ es un proyecto en Es Baluard que se presentará igualmente en Valencia, del 28 de octubre al 11 de diciembre, en colaboración con el Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana (Centro del Carmen), fructificando, de este modo, la primera colaboración entre ambas instituciones.

Natacha Rampova y Natacha Rambova en una imagen promocional del proyecto 'Las ahijadas'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Natacha Rampova y Natacha Rambova en una imagen promocional del proyecto ‘Las ahijadas’. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Pep Bonet y su crudo universo transexual

All Imperfect Things, de Pep Bonet
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Una joven observa una de las fotografías de Pep Bonet en la exposición 'All Imperfect Things' del IVAM

Una joven observa una de las fotografías de Pep Bonet en la exposición ‘All Imperfect Things’ del IVAM. Fotografía: Consuelo Chambó.

Decía el sociólogo Jesús Ibáñez que el universo ya no es lo que era, que se ha fragmentado en un conjunto de islas. Lo que antes parecía unido, ahora está constituido por múltiples pedazos. Por eso en la izquierda se produjo un estallido de siglas y subdivisiones del núcleo central del comunismo, que también se expandió luego al terreno de la sexualidad. De forma que la hegemónica heterosexualidad fue dando paso a la irrupción de la homosexualidad (gays y lesbianas), bisexualidad, travestismo y transexualidad. Pasado el tiempo, Ibáñez sugería la necesidad de restablecer conexiones entre las islas, para que todo ese archipiélago inconexo diera sus frutos mayores en un nuevo y más fértil continente. “Quizá haya que volver a Penélope”, concluía.

Obra de Pep Bonet en la exposición 'All Imperfect Things' del IVAM.

Obra de Pep Bonet en la exposición ‘All Imperfect Things’ del IVAM.

El fotógrafo Pep Bonet se hace cargo de una de esas islas en su exposición All Imperfect Things. Y lo hace de forma abrupta, descarnada, incluso sucia. Su mirada, lejos de edulcorar la situación de la transexualidad en Brasil, pone en evidencia la desolación, el abandono y las nefastas condiciones vitales de un colectivo que se mueve un paso más allá de la propia marginalidad. “Las personas transgénero han tenido menos éxito que los hombres gay y las lesbianas en la obtención de alguna forma de aceptación pública y del reconocimiento legal de sus derechos”, cuenta Pep Bonet en el folleto de la exposición. Y “dado que en el marco de esos grupos  mixtos tienden a diferenciarse de los travestidos, se ha extendido el uso del término ‘GLBTT’: Gay, Lesbiana, Bisexual, Travestido y Transexual”.

'All Imperfect Things' de Pep Bonet en el IVAM. Fotografía: Consuelo Chambó.

‘All Imperfect Things’ de Pep Bonet en el IVAM. Fotografía: Consuelo Chambó.

Lo dicho: un conjunto de islas que, a fuerza de distinguirse unas de otras, terminan perdiendo potencia reivindicativa. De hecho, el activismo transgénero sólo empezó en el Brasil en los años 90, como consecuencia de la epidemia de sida, a diferencia (según se apunta en el folleto) de la movilización gay y lesbiana a favor de la igualdad, que databa ya de los años 70. Tania Castro, responsable de PhotOn Festival, subrayó que la transexualidad en España estaba más aceptada y extendida que en Brasil, tomando prestadas las explicaciones de Pep Bonet, ausente por motivos laborales en la presentación de All Imperfect Things en el IVAM.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición 'All Imperfect Things' del IVAM.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición ‘All Imperfect Things’ del IVAM.

Consuelo Císcar, directora del museo valenciano, se refirió a la secuencia de alrededor de 30 fotografías como la narración de una “historia oculta” acerca de una “profesión marginal relacionada con el narcotráfico, extorsión, proxenetismo, violencia, sadismo, drogadicción y la infección del sida”. Todos esos temas aparecen sugeridos en la muestra de Pep Bonet, que permanecerá en el IVAM hasta el 25 de mayo y que sirve de pistoletazo de salida a la cuarta edición de PhotOn.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición 'All Imperfect Things' del IVAM.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición ‘All Imperfect Things’ del IVAM.

Las crudas imágenes en blanco y negro de Bonet se complementan con tres cajas negras dispuestas en una sala superior que, a modo de cabinas de sex shop, permiten la contemplación voyeur de cierto espectáculo transexual. En una de las paredes, puede leerse la siguiente frase elegida por el artista, como si de una ráfaga explicativa se tratara: “Le saludé y le dije: ‘Un placer’. ‘El placer viene después’, respondió”. Pep Bonet, como destacó Tania Castro, “intenta no prejuzgar, para mostrar la problemática transexual lo más objetivamente posible”. Y del mismo modo que a Bonet, premio World Press Photo, le costó meses acceder a ese mundo marginal, ese mismo esfuerzo es el que solicitan las imágenes al espectador que ahora las contemple.

Patrocinada por la Fundación Cañada Blanch, Olleros Abogados, Centre Cultural La Nau, Metrovalencia, CccdProValencia, Fotopro y Arquitectura racional, la exposición All Imperfect Things es una radiografía descarnada del mundo transexual. Un mundo de “desamparados” (Tania Castro dixit) que en la mayoría de los casos tiene que recurrir a la prostitución para sobrevivir y costearse las operaciones de transformación corporal. Un mundo sórdido que Pep Bonet recoge en sus imágenes como reflejo de una discriminación cruda y feroz. Islas en medio del frágil archipiélago posmoderno.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición 'All Imperfect Things' del IVAM.

Fotografía de Pep Bonet en la exposición ‘All Imperfect Things’ del IVAM.

Salva Torres