El nuevo universo de Michavila

JOB 38:11. Carmen Michavila
Galería Alba Cabrera
C/Joaquín Costa 4
Hasta el 7 de Diciembre. Valencia.

La galería Alba Cabrera alberga el nuevo trabajo de Carmen Michavila, JOB 38:11. Con esta bocanada de aire fresco, la esencia del arte contemporáneo inunda cada esquina del espacio, otorgando al espectador la última palabra. 

Las líneas delicadas y la minuciosidad de la obra de Michavila, crea  un camino invisible hacia una realidad oculta a los ojos, pero presente en todos nosotros. Invita de manera ineludible a un viaje interno, íntimo, partiendo de un realismo mágico que evoca cualquier cuento infantil, capaz de jugar con esa capacidad creativa que nos conecta con  nuestra más pura esencia.

Como la propia artista sentencia, con el versículo que da nombre a la exposición, Hasta aquí llegarás, pero no más allá. Aquí se detendrá el orgullo de tus olas (Job 38,11) la obra recoge esas barreras física estableciendo un punto de partida y un final correspondiendo con los límites del propio lienzo.

Imagen: Detalle de la característica verticalidad de las obras de la exposición.

Atendiendo a la verticalidad de la obra, resulta casi sistemático hacer uso de los patrones cristianos católicos que han sido instaurados en nuestra conciencia colectiva, independientemente de nuestra creencia religiosa. Nuestras imágenes mentales establecen de manera automática un cielo y un infierno, como espacios equidistantes, separados por una paraíso terrenal en el que los mortales llevamos a cabo nuestras impías vidas. 

Imagen: Lienzo azul,  ubicado para romper con la estructura cromática establecida a lo largo del discurs expositivo. Cedida por Alba Cabrera.
Imagen: Lienzo azul, ubicado para romper con la estructura cromática establecida a lo largo del discurs expositivo. Cedida por Alba Cabrera.

Esta dicotomía entre lo visible y lo invisible no sólo se vincula a parámetros sagrados, sino que la tradición artística se ha valido de este recurso creativo a lo largo de la historia. Tanto para un lego en arte como para un especialista, es conocido que las pinturas de Goya cuentan un mensaje oculto entre las pinceladas de sus óleos como ocurre con la Maja desnuda, obra que emula una Venus, pero será otra la intencionalidad del pintor.  Incluso podemos viajar al siglo de oro valenciano, donde las damas cosían pequeños pañuelos para que sus amantes portasen como estandarte ante las cruentas batallas.

Mirando de nuevo a los ojos a JOB 38:11, encontramos ciertas similitudes con los trabajos de El Bosco, quien incorpora el azul con la misma sutileza, recreando esa aura mística que caracteriza sus trabajos. También destacamos, la utilización del círculo como elemento de inicio y conclusión en el mismo punto, al fin y al cabo como la propia vida. 

Siguiendo esta línea etérea y casi espectral recurrimos a la Divina Comedia, obra literaria que remarca la necesidad de realizar una búsqueda interna, iniciática. Sobrellevando los pesados golpes que la vida nos propone.  

Después de esta viaje a través del arte, resulta irrisorio valorar el excelso trabajo de Michavila con tino, ya lo hicieron un sinfín de artistas antes. Los mismos que ahora nos exhortan fervientemente a realizar esta búsqueda e interpretación de nuestro propio infierno y nuestro propio cielo.

Detalle de la obra de Carmen Michavila.
Imagen: Extracto de la exposición JOB 38:11. Cecidad por la galería Alba Cabrera

Victoria Herrera

Le Gran Voyage: Foto ‘Slow’

Le Gran Voyage, Thierry Valencin
Institut Français y Railowsky
C / Moro Zeit, 6.  y C / Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 30 de noviembre y el 7 de diciembre

En lo que a fotografía se refiere, este otoño no se viste de ocre y dorado, sino de blanco y negro. El Palau de la Música presenta ‘Cartes de visite’, un trabajo de Andrea Santolaya sobre dos grandes creadores valencianos: Manolo Valdés y Nacho Duato. Por otra parte, varios espacios expositivos inician también en blanco y negro un proyecto de largo recorrido: ‘Le Grand Voyage’. Una muestra colectiva de la obra de fotógrafos contemporáneos tanto españoles como franceses. Se inicia con  sendas exposiciones de Thierry Valencin, que se pueden visitar en el Instituto Francés, hasta el 30 de noviembre, y la Galería Railowsky hasta el 7 de diciembre.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición Le Gran Voyage. Railowsky e Institut Français de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición Le Gran Voyage. Railowsky e Institut Français de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

“Thierry Valencin es un fotógrafo viajero que ha visitado numerosos países de Europa, Asia, África y el Caribe”, explica Armand Llácer, gestor cultural y comisario de la exposición. “Pero su mirada fotográfica, la más elaborada, la que se exhibe en Railowsky o las dos piezas originales del Instituto Francés, nos sumerge en una idea de viaje intimista y metafórico que se aleja de los reportajes gráficos al uso. En muchas de sus imágenes no reconocemos los sitios o resultan anecdóticos. Su concepto de viaje transciende los lugares y nos enfrenta a nosotros mismos y al gran viaje de nuestra existencia, a nuestro tránsito por la vida”.

El objetivo a medio plazo de este proyecto, que de momento no cuenta con ayuda institucional, es difundir el trabajo de artistas de contrastada calidad, todavía poco conocidos, a través de proyectos colectivos y del trabajo en red. “El objetivo a largo plazo es hacer comprender que el trabajo artístico y cultural son actividades absolutamente necesarias en el desarrollo de las personas y la sociedad”, señala Llàcer. “La falta de medios o la desidia no pueden ser excusa para eliminar las exposiciones o dejar de hacerlas. Con imaginación y ganas se pueden encontrar formas renovadas de producir proyectos culturales que lleguen al público y que continúen emocionando a través de las obras de los artistas, y que puedan ser profesionalmente sostenibles”.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición Le Gran Voyage. Railowsky e Institut Français de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición Le Gran Voyage. Railowsky e Institut Français de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Método lento

La fotografía en blanco y negro y la utilización de métodos tradicionales  de revelado es el hilo conductor más evidente de este proyecto. “Se trata de un método lento de trabajo, slow, que me parece muy interesante reivindicar en estos momentos de prisas y producción rápida y volátil”, subraya Llàcer. “Tratar de poner cierto freno al proceso de aceleración constante en el que estamos inmersos, y aprender a mirar y apreciar los objetos de forma más pausada y tranquila. En ese sentido de lo lento, lo desacelerado, lugares como Railowsky tienen mucho que decir. En sus casi 30 años de existencia se ha mantenido fiel a su proyecto de librería-galería cultural sostenible. Un verdadero milagro del que todos deberíamos aprender”.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición 'Le Gran Voyage'. Institut Français y Railowsky. Imagen cortesía de la organización.

Fotografía de Thierry Valencin, en la exposición ‘Le Gran Voyage’. Institut Français y Railowsky. Imagen cortesía de la organización.

Collado en París

En primavera de 2015 tendrá lugar una exposición del fotógrafo valenciano Joaquín Collado en la galería de Clément Kauter de París. También está prevista la exhibición de piezas de la Colección Railowsky,  creada con buen criterio a través de  sus exposiciones,  en galerías y centros parisinos. “Una colección  coherente y rigurosa  que incluye piezas de fotógrafos de la segunda mitad del siglo XX que hoy en día están muy valorados a nivel internacional: Chema Madoz, Alberto García Alix, Cristina García Rodero y Bernard Plossu, entre otros.

Photo Mundo

Hace años que la fotografía alcanzó el rango de disciplina artística valorada al mismo nivel que otros lenguajes creativos. En todos los países existen grandes eventos, como Photo España, Paris Photo, London Photo, etcétera, que han permitido popularizarla y que sea valorada y apreciada por el gran público.  “Sin embargo, la fotografía valenciana y española todavía es muy poco conocida en los circuitos internacionales”, señala Llàcer. “Es menos conocida, por ejemplo, que la fotografía mexicana. Algo que resulta inexplicable. ‘Le Grand Voyage’ pretende mejorar la visibilidad del trabajo de nuestros fotógrafos, una iniciativa que se suma a otras que ya existen en Valencia, como Espai Visor o Doctor Nopo, que también están haciendo mucho por divulgar la fotografía contemporánea en nuestra ciudad e internacionalmente”, concluye Llàcer.

Fotografía de Thierry Valencin en la exposición 'Le gran voyage, que se muestra en Railowsky y el Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Fotografía de Thierry Valencin en la exposición ‘Le gran voyage, que se muestra en Railowsky y el Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco