9 jurados sin piedad dictan sentencia en la Sala Off

‘9’, de Javier Sahuquillo (guion) y Miguel Ángel Romo (dirección)
Perros Daneses y Yapadú Produccions
Con Jorge Picó Puchades, María Poquet, Toni Misó, Laura Sanchis, Leo de Bari, Alba Gutiérrez, Imma Sancho, Resu Belmonte y Arturo Sebastià
Sala Off
Turia 47, València
Hasta el 12 de octubre
Viernes 9 de octubre de 2020

Tras dos semanas en cartel y habiendo colgado en varias de sus funciones el cartel de sold out, ‘9‘ –escrita por Javier Sahuquillo y dirigida por Miguel Ángel Romo– se enfrenta a su última semana de funciones. Un espectáculo inspirado de forma explícita en la obra ’12 hombres sin piedad’, de Reginald Rose, pero ambientada en la España actual.

La acción sucede en València –en la Ciudad de la Justicia– y el jurado popular, formado por cinco mujeres y cuatro hombres, deberá declarar si ha sido probado o no que un joven magrebí ha asesinado a su padre. Un encierro en una pequeña sala de deliberación, donde el aire acondicionado no funciona, hará que salgan a la luz las miserias de cada uno de los personajes, propiciando que el conflicto estalle y todos acaben mostrando sus luces y sombras.

‘9’ cuenta con un elenco formado por nueve pesos pesados de la escena teatral valenciana, como son Jorge Picó Puchades, María Poquet, Toni Misó, Laura Sanchis, Leo de Bari, Alba Gutiérrez, Imma Sancho, Resu Belmonte y Arturo Sebastià. Esta elección de los intérpretes se convierte en uno de los pilares fundamentales de la obra de la compañía valenciana.

Por su parte, una de las apuestas de la dramaturgia es situar a la mujer como principal protagonista argumental no solo por la presencia mayoritaria, sino también por los temas que se abordan. Este hecho, además de la tensión que genera en el público, obliga a todos los espectadores a formar parte de las deliberaciones y plantearse la culpabilidad o inociencia del acusado.

‘9’, una obra que exhorta a reflexionar abordando temas sociales controvertidos, llega, de este modo, a su última semana de exhibición en la Sala Off –del viernes 9 al lunes 12 de octubre–, tras tres semanas en cartel y habiendo formado parte tanto de la programación de Russafa Escènica como del proyecto ‘reaCtivem’, impulsado por el Institut Valencià de Cultura.

9
Elenco actoral que conforma el jurado popular de ‘9’, junto al equipo de Perros Daneses. Fotografía cortesía de la compañía.

MAKMA

Una idiotez no verla

El sopar dels idiotes, de Carles Sanjaime
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 27 de abril al 29 de mayo, en valenciano
A partir del 1 de junio de 2016, en castellano

En 1993 se estrenó la obra de teatro ‘La Cena de los Idiotas’ del dramaturgo francés Francis Veber. Aquella obra fue un éxito, hizo llorar de risa al más pintado, y no es para menos ya que el libreto está lleno de gags donde se descubre la miseria humana, el amor y la inocencia. Pronto se realizó la versión cinematográfica, está claro que el traslado al celuloide de la historia no afectó en absoluto a su capacidad de congregar las risas y el buen humor. Ambos fueron unos soberanos éxitos, de esos recordados dentro y fuera del país galo.

Tanto es así que en 2010 los americanos produjeron su propio remake del ya clásico título. El encargado de realizarlo fue Jay Roach, y en España se tituló ‘La Cena’. Ahora llega a Valencia la obra pero en versión nuestra. Y con ello no quiero decir que se haya trastocado el guión o nos lo hayamos pasado por el arco… por la Puerta del Mar, sino que hemos logrado que los puntos localistas de la obra francesa se adaptaran a ciudad del Túria.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Todos los miércoles Carles queda con unos amigos elitistas y desconsiderados para cenar, a dicha cena cada uno de los comensales tiene que llevar a un acompañante del que se podrán reír todos. El que lleve al más idiota, bizarro y extraño, ganará el beneplácito del resto. Carles, un fantástico Josep Manel Casany, a quien te crees en todo rato que sea un señorito de la Valencia carca y endiosada, ese miércoles no puede acudir a la cena debido a una lumbalgia, lo cual le produce una especial pena porque había encontrado a un idiota de órdago.

Vicent Pinyol es un hombre que ama las maquetas, y además trabaja en Hacienda, y eso le transforma en el hombre perfecto para convertirse en la diana simplona de los ataques de esa panda de buitres. Vicent entra en casa de Carles en el momento justo, con lumbalgia, descorazonado por el abandono dotmail.com/e su mujer, y juntos emprenden un camino, lleno de risas, estupideces y confesiones descarnadas, hacia conocer el paradero de Cristina, la esposa de Carles. A la fiesta se une Ventura, el antiguo novio de Cristina…

La comedía acierta en tantas cosas que sería difícil mencionarlas sin destripar los gags. Es cierto que no añade nada nuevo al original, ni falta que le hace, pero sí demuestra que el humor, cuanto más cercano, mejor. Ferran Gadea en el papel del pesado y gaznápiro Vicent Pinyol (muy bueno haber valencianizado el apellido del protagonista François Pignon) llena el escenario en cuanto sale. Consigue transmitir con su gestualidad, su ropa y su andar patoso que estamos ante un personaje tonto en su ejecución social, pero delicado en su transfondo emocional.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Josep Manel Casany se mete en la piel de un repipi marchante de arte que no duda en utilizar su poder para seducir mujeres, estafar a Hacienda y reírse de miserables. Los dos personajes, convertidos en habitantes de nuestra Valencia, hacen referencia a cuestiones locales, como el partido del Valencia CF contra el Real Madrid que se juega la noche de autos. Ventura (Alfred Picó), el que fuera novio de Cristina, está presente en la desintegración del matrimonio de Carles, y alucina con cómo el idiota del que planteaba Carles burlarse se está vengando de todo el sufrimiento y humillación que han padecido sus congéneres idiotilines.

Una vendetta circunstancial que pone de relieve el refrán: a todo cerdo le llega su San Martín. El Talia no decepcionó y sus butacas estuvieron a punto de llenarse por completo, la obra se representará a partir del 1 de Junio en castellano, aunque dudo que sea más divertida, porque tanto Ferran como Alfred y Josep Manel parecen moverse mejor en la lengua de Ferran Torrent.

Una obra que nos habla, como ya hemos comentado, de las miserias del ser humano y de la altivez de los hombres que se creen por encima del resto, pero como la obra está escrita con maestría e inteligencia, asistimos a una evolución a medida que los personajes van creciendo y así el que era tonto e inseguro, se transforma en alguien resolutivo y valiente, y el que era seguro y tenía la vida resuelta, parece estar perdido en su propia maraña de confusión. Una obra para reírse y para reflexionar sobre lo mal que nos comportamos con quien creemos que podemos hacerlo sin salir dañados.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro