El alienígena José Segrelles

José Segrelles. El laberinto de la fantasía
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 31 de mayo, 2015

H. G. Wells publicó ‘La guerra de los mundos’ en 1898. Por aquel entonces, José Segrelles tenía 13 años. Una edad tan tierna como propicia para ponerle imágenes al fantástico relato de la invasión marciana de la Tierra. Algo que sin duda fue madurando con el tiempo, en medio del aluvión de imágenes que hizo de Segrelles un pintor e ilustrador de fama mundial. Fama que consiguió primero en Nueva York, donde estuvo entre 1929 y 1935, y que luego fue ampliándose por Europa hasta alcanzar su Albaida natal, la Barcelona donde vivió y Valencia. Murió en 1969, año en que aquel cielo alienígena de su infancia era surcado por el Apolo IX.

Obra de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

Detalle de una de las obras de José Segrelles en la exposición del MuVIM.

El MuVIM recorre todo ese espacio sideral del que se nutrió en vida José Segrelles, en la más amplia retrospectiva dedicada al artista valenciano que compitió en fama con Sorolla y Blasco Ibáñez. Recorrido que se inicia precisamente con pinturas e ilustraciones evocadoras de ‘La guerra de los mundos’. Una de ellas, prácticamente calcada por Steven Spielberg en una de las secuencias de su versión cinematográfica (2005) del clásico de Wells. Calco no reconocido, pero sin duda explícito en la comparativa de imágenes que sirve de arranque de la exposición ‘José Segrelles. El laberinto de la fantasía’.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Els gats (Cuentos de Grimm), de José Segrelles, en la exposición del MuVIM.

Como sí reconoce Guillermo del Toro, “Segrelles es conocido y estudiado por creadores visuales de todos los países y todos los medios incluido, claro está, el del cine”. Creadores como Spielberg, John Howe, por ‘El señor de los anillos’, o William Stout y el propio Del Toro, por ‘El laberinto del fauno’. El director de ‘Mimic’ no escatima elogios hacia el artista de Albaida: “Segrelles pertenece a la más selecta lista de los grandes de la ilustración mundial: Doré, Rackham, Dulac”. Incluso va más lejos: “Es un creador total, un maestro de la narrativa y un tesoro mundial”.

Gran parte de ese tesoro, con 260 obras originales y más de 300 ejemplares entre libros y revistas que recogen sus innumerables ilustraciones, se muestra en el MuVIM, haciéndose eco de tan brillante legado. Un legado que abarca desde sus ilustraciones más fantásticas, a las realizadas para editoriales como Araluce, ilustrando novelas como La Eneida, Fausto, La Divina Comedia, Lazarillo de Tormes, Cuentos de Edgar Allan Poe, algunas de Blasco Ibáñez y, por encima de todas, las del Quijote o Las 1001 noches. Ilustraciones que lejos de acompañar tan sobresalientes narraciones, disputan en calidad con ellas.

Boceto de 'El laberinto de los faunos', inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

Boceto de ‘El laberinto de los faunos’, inspirado en José Segrelles, mostrado en la exposición del MuVIM.

De nuevo, Del Toro: “Segrelles transforma el texto y crea imágenes que se vuelven definitivas; reclama para sí gran parte de la gloria de contar esas historias entrañables”. Todo lo que tocó Segrelles se elevó por encima del género que trabajaba, como se puede igualmente comprobar en los carteles publicitarios que realizó para numerosas revistas entre 1920 y 1939 e incluso para las Fallas. Hasta se le recuerda como cartelista oficial del Fútbol Club Barcelona.

Tras el desastre de la Guerra Civil española, Segrelles se dedicó a realizar encargos de pintura religiosa. Pintura, una vez más, que transforma el motivo en objeto de una singular percepción estética, de nuevo próxima a la ensoñación fantástica. Ensoñación que no abandonó hasta el final de su vida, atareada en reflejar la carrera espacial de la década de los 50. Fue la manera que tuvo José Segrelles de cerrar el círculo que le llevó de ‘La guerra de los mundos’ a la conquista del espacio. Espacio que sin duda conquistó con sus sobresalientes creaciones. El MuVIM, cual isla del tesoro, las acoge hasta finales de mayo.

Obra de José Segrelles.

Obra de José Segrelles, de ‘La guerra de los mundos’, en la exposición del MuVIM.

Salva Torres

Cinema Jove, un amor en conserva

Premio Luna de Valencia Especial: Joachim Lafosse y Ferenc Cakó
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Chico Marx dice en Amor en conserva, última película de los Hermanos Marx: “Tengo algo que vale más de un millón de dólares”. “¿Y qué es?”, le preguntan. Su respuesta: “Amor”. El Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove vale ese millón de euros, pero se gestiona con poco más de la mitad: 540.000. El resto corre a cuenta de ese amor. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, lo destacó utilizando la anécdota del inspector de la FIAPF que, tras visitar por sorpresa el festival, exclamó: “Con ese presupuesto hacéis uno de millón de euros”. Manuel Tomás, director gerente de CulturArts, salió al quite: “También se puede interpretar a la inversa: que se puede hacer con 500.000 euros” y, agregó después, “a base cariño”.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Todo ello vino precedido del entusiasmo declarado por la actriz Ana Álvarez hacia Cinema Jove, un festival que considera “un tesoro que tiene la ciudad de Valencia”. Manuel Tomás lo corroboró: “Para nosotros es un tesoro, cuidado, mimado e impulsado”. Un tesoro valorado en 540.000€, porque los tiempos son duros y hay que acatarlo. La propia Ana Álvarez asumió la fórmula del crowdfunding o micromecenazgo vía redes sociales para poner en marcha proyectos cinematográficos, pero con matices: “Las instituciones públicas deberían fomentar las ayudas al sector”. “La sostenibilidad de la cultura es un tema que nos preocupa”, y Manuel Tomás dijo estar en ello. Entretanto…

Entretanto se siguió avanzando en la programación de la 29ª edición de Cinema Jove. Rafael Maluenda dio a conocer en la Sala Berlanga los nombres del Premio Luna de Valencia Especial otorgado al director belga Joachim Lafosse, de quien se proyectarán sus cinco largometrajes, y al director húngaro de cine de animación Ferenc Cakó. Del primero, Maluenda dijo que se trataba de un autor cuyas historias se apoyaban en “paradojas”. Por ejemplo, ésta: “Cómo las buenas intenciones pueden generar grandes desastres”. Hablaba, claro está, del cine de Lafosse, caracterizado en su mayoría por las “relaciones de autoridad y poder”.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De Ferenc Cakó apuntó Maluenda que se trataba de “uno de los grandes cineastas de animación en activo”. Su técnica de animación con arena protagonizará la gala de apertura del festival en el Teatro Principal el 20 de junio. ”Será un gran descubrimiento para el público no especializado”. De la presentación de esa gala se encargará precisamente Ana Álvarez, sorprendida, tras conocer otros festivales de la talla de los de San Sebastián, Málaga, Berlín o Moscú, de la enorme acogida de Cinema Jove por parte del público. “¡Es que llenan las salas, algo que no he visto en otros festivales grandes y pequeños”, recalcó.

La actriz de Don Juan de los infiernos, de Gonzalo Suárez, se refirió precisamente a la presencia de este director en la sección Cuadernos de rodaje del festival. “He hecho lo posible para que viniera, porque es muy amigo mío”. He ahí el espíritu, una vez más, de Cinema Jove: un festival que acerca grandes directores al público y comparte con él la pasión por el cine. Una pasión recompensada por los vínculos afectivos y profesionales que se generan entre los participantes y que Álvarez representa en una sección querida del festival: el Encuentro Audiovisual de los Jóvenes. Un tesoro más del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Fotograma de 'Lecciones privadas' de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Lecciones privadas’ de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Salva Torres