Salvar lo público a través del arte

‘Salva lo Público’ | Manifiesto conjunto de más de 160 artistas en defensa y apoyo de lo público
1 de mayo de 2020

La inquietud y el compromiso del artista multidisciplinar Carlos García-Alix comenzaba a movilizar, hace unas semanas, a gran parte del colectivo de artistas visuales con el fin de sumarse a esta iniciativa elaborando un manifiesto conjunto en apoyo de lo público. “Un hermano médico me pidió dibujos para diferentes webs de hospitales y fundaciones de la sanidad pública, me puse a ello y, tirando de hilo, pedí a un grupo de pintores y grafistas amigos que me apoyaran en esta iniciativa”, explica Alix.

Obra de Óscar Mariné para ‘Salva lo Público’.

Artistas nacionales de la talla de los premios nacionales Alberto García-Alix, Óscar Mariné y Chema Mádoz, el propio Carlos García-Alix, Elena Goñi, Sean Mackaoui, Teresa Moro, Vari Caramés y Álvaro Laíz, así como diversos creadores valencianos, entre los que destacan Roberto Mollá, Teresa Tomás, Juan Cuéllar, Paco de la Torre, Emilio Gallego e Ignacio Evangelista, entre otros, se han sumado, sin dubitaciones, a este manifiesto que conforman ya más de 160 artistas.

Obra de Alberto García-Alix para ‘Salva lo Público’.

Igualmente, según afirma García-Alix, “decidimos luego, hacer un manifiesto en defensa de lo público, de la sanidad, sí, pero también de la educación, de la cultura, de los servicios de asistencia social”, en tanto que “somos conscientes de que pertenecemos a ese mundo que se llama la cultura, un mundo muy amplio y diverso, un mundo con muchos y diferentes intereses. Sabemos que los artistas visuales necesitamos todo un conjunto de medidas de manera urgente: ley de mecenazgo, estatuto del artista, bajada del IVA cultural…, y que debemos movilizarnos por ello, pero también pensamos que todas estas medidas solo pueden llegar desde un parlamento y un Gobierno que apoye e impulse, con decisión, políticas al servicio de la mayoría social, y que no permita nunca más el desmantelamiento de lo público, de aquello que es de todos y nos protege a todos. ‘Salva lo Público’ se propone, también, de inmediato, abrir una reflexión y un debate entre los artistas visuales sobre qué tipo de relación se debe dar, después de la pandemia, entre la cultura, el arte y lo público”.

Obra de Sean Mackaoui para ‘Salva lo Público’.

En esta línea, Juan Cuéllar considera importante “visibilizar la defensa de lo público desde nuestro trabajo, un sector de la cultura que no es industria y que rara vez se postula en bloque, porque lo público, entendido como lo universal, es el camino que garantiza una mayor igualdad en sanidad, educación, justicia, etc.”.

Obra de Juan Cuéllar para ‘Salva lo Público’.

Su pieza ‘#SANIDADPUBLICA’ es un sutil y potente retrato conceptual concebido “de una forma rápida y ágil para redes sociales. Una foto de un juguete vendado de mi hija, un juguete roto y curado. Una alegoría de nuestra situación actual y de lo que defendemos”.

El fotógrafo valenciano, afincado en Madrid, Ignacio Evangelista tuvo conocimiento de ‘Salva lo Público’ a través de su compañero de la Galería Utopía Parkway, el pintor Alberto Pina (uno de los primeros en sumarse). Evangelista argumenta su propuesta apuntando que “dada la limitación de movimientos que tenemos, mi primera idea fue tirar de archivo y utilizar alguna fotografía ya realizada. Recordé una que había hecho hace tiempo, de un corazón de vaca, y pensé que podía funcionar muy bien. Ya que la pandemia es mundial, decidí que el mensaje tenía que hacer referencia a que la sanidad pública (se sobreentiende que gratuita y en condiciones dignas) debería ser universal”.

Obra de Ignacio Evangelista para ‘Salva lo Público’.

En relación a la condición ecuménica de la sanidad que defiende Evangelista, recuerda que “hace unos días leí en la prensa que se teme que muchos estadounidenses con síntomas de coronavirus no hayan ido a hacerse las pruebas por temor a que, en caso de estar infectados, la factura que les llegue después del tratamiento les arruine de por vida. Así que decidí hacer un guiño a lo estadounidense y poner el mensaje de ‘Sanidad Pública Universal’, usando tipografías que, de alguna manera, evocaran a Estados Unidos. Utilicé una que recordara toda la iconografía de high schools, universidades, películas de adolescentes, fútbol americano, etc., y otra más dramática relacionada con llamadas a la guerra, lo militar, Vietnam, etc.”.

La amistad de adolescencia y juventud fraguada en mil batallas crea vínculos indisolubles, así que cuando Carlos García-Alix llamó a su amigo Emilio Gallego –artista, comisario y adjunto a coordinación de AVVAC–, este no dudó en apoyar una de las causas que siempre les ha unido. “Mi postura de defensa de lo público viene de muy lejos, desde siempre he pensado que el Estado debe ser el garante del bienestar de las personas y que eso debe estar por encima de cualquier consideración».

Obra de Emilio Gallego para ‘Salva lo Público’.

Gallego concluye manifestando que «apoyo con todas mis fuerzas lo público, como resorte imprescindible para el bienestar de las personas y por supuesto la iniciativa de #salvalopúblico. Es necesario que el Estado fortalezca los servicios a la ciudadanía, como la sanidad, educación, atención a la tercera edad o también la cultura, que son estratégicos y fundamentales para gozar de una sociedad democrática y justa, donde, como tanto se repite actualmente, nadie se quede atrás”. Y esto, precisamente, es lo que ha querido plasmar en su pieza.

Por su parte, Roberto Mollá, pintor valenciano y ganador del People’s Choice Award de la feria Pulse de New York en 2010 y que, junto a Juan Cuéllar, funda ‘Encapsulados’ –un proyecto dedicado al comisariado de exposiciones de arte portátil–, no albergaba dudas respecto de ‘Salva lo Público’: “Para una cosa así no necesitas que te animen mucho. En una situación como esta los que estamos encapsulados en casa y con los deberes hechos intentamos echar una mano, por ejemplo, a los mayores con su compra y con sus ganas de charlar y, también, a los que ahora apechugan con el problema a diario y que ya están de la dichosa mascarilla hasta el moño: nuestra panadera Analía, los trabajadores de los supermercados, los libreros y toda la sanidad pública. Aunque ahora les homenajeamos a ellos y les mostramos nuestra solidaridad, el problema gordo lo tenemos todos. Por detrás de la famosa curva de Simón, como era de prever, se va formando otra que me recuerda a ‘La gran ola’, de Hokusai, tragándose diminutos pescadores japoneses. ¿Puede ser de alguna ayuda una imagen en una situación así? El grabado de Hokusai no salva a los pescadores pero les reivindica y deja memoria de su trabajo, como el de los sanitarios y tantos otros ahora, esencial”.

Obra de Roberto Mollá para ‘Salva lo Público’.

En esa línea, Mollá asevera que “la sanidad pública es el refugio de todos, al que acudimos cuando enfermamos o cuando creemos enfermar. Todos vivimos momentos de gran intensidad, dolorosos o alegres, en hospitales públicos. Muchos de estos hospitales tienen arquitecturas intimidantes, volúmenes duros y no siempre luminosos. Otros, afortunadamente, tienen un aspecto más acogedor, una escala más asumible. Unos y otros ofrecen cobijo a todos. Ese refugio es el que tenemos la obligación de cuidar para cuando vengan mal dadas. Por esta razón completé uno de mis dibujos geométricos de aire arquitectónico con la tipografía ‘REFUGIO’, alfabeto reconstruido brillantemente por Kike Correcher a partir de la señalización de los refugios antiaéreos de Valencia”.

De Teresa Tomás dicen que “desafía en su pintura el concepto de realismo con el objetivo de representar ideas o imágenes mentales a través de una nueva objetividad poética de carácter científico”. En la obra que ha concebido para ‘Salva lo Público’ se evidencia “la metáfora del corazón como órgano fundamental de una sociedad con un gran problema de salud. Un órgano de cristal debido a su fragilidad, con dificultades de todo tipo, pero que es capaz de crear un sistema circulatorio con bombeos de salud capaces de reanimar esta horrible pandemia”.

Obra de Teresa Tomás para ‘Salva lo Público’.

Desde sus primeras exposiciones en la Galería Postpos de València, pasando por My Name´s Lolita Art durante un periodo muy longevo a la vez que prolífico –en el que explora e investiga la videocreación–, en la actualidad, no ha habido hemisferio donde no haya expuesto. “Me hubiera gustado poder colaborar de manera más activa. Siempre me ha sorprendido la generosidad y la humanidad tanto de médicos como del resto personal sanitario, ya que son capaces de luchar contra la enfermedad como no sabemos hacer los demás. Cuando un problema de salud mundial como el COVID-19 explosiona, están trabajando al límite visibilizando su heroicidad. Como sociedad, deberíamos escucharlos y respetarlos más y mejor. Ahora y siempre”, concluye Tomás.

Obra de Paco de la Torre para ‘Salva lo Público’.

Cuando interrogamos a Paco de la Torre sobre su voluntad de sumarse a ‘Salva lo Público’ afirmaba que “los artistas conformamos tejidos invisibles que se activan en momentos críticos como el que vivimos. Desde el confinamiento es difícil ofrecer otra colaboración que poner al servicio de iniciativas como ‘Salva Lo Público’ nuestro imaginario para poder visualizar los idearios que defendemos como miembros de la sociedad”, y, por ello, “el impulso de sumarme a la iniciativa con la inmediatez que las circunstancias exigían me llevó a manifestar el significado de algunas de las imágenes creadas para mi colaboración con la revista de pensamiento científico Mètode. Al rotular el deseo de una sanidad pública sobre la escena hospitalaria avoco al espectador a una lectura inequívoca”.

Así mismo, desde ‘Salva lo Público’ continúan trabajando para visibilizar todas las obras en una exposición que pueda itinerar a lo largo y ancho de la geografía española. Preparémonos para reflexionar.

#SalvaLoPúblico.

‘¡Viva la sanidad pública!’, de Carlos García-Alix.

Merche Medina

UN EMAKIMONO PORTÁTIL Y «ENCAPSULADO»

EMAKIMONO (proyecto de arte portátil para Tokio, Seúl y Pekin), por ENCAPSULADOS
Del 27 de junio al 12 de julio de 2016

Hace 9 años Encapsulados celebró su primera exposición en un hotel-cápsula de Tokio situado junto a la céntrica estación de Ebisu. Los habitáculos 610 y 612 medían poco más de un metro cúbico pero alojaron sin problemas una exposición de veinte pinturas, dibujos y fotografías que fue transportada hasta las correspondientes cápsulas en un par de bolsas de aseo.

Desde aquella primera exposición programática, Encapsulados ha comisariado once exposiciones dedicadas al pequeño formato y a reivindicar espacios tan singulares y poco previsibles como, por ejemplo, el interior de un depósito de agua en la Finca Roja de Valencia. Esa querencia por los lugares inusitados le ha llevado en algún momento a cierto grado de encubrimiento y prisa. La visibilidad de lo expuesto es muy limitada en esas ocasiones, pero queda compensada con la documentación posterior y su difusión a través de una red de simpatizantes encapsulados, cofrades de lo portátil y lo leve. José Oliver, a propósito de la instalación en el Albion Hotel de Miami, definió con mucha exactitud estas exposiciones como “breves y secretas, descubiertas en un descuido, al dirigir uno sus pasos de la piscina a la barra del bar, o al ser convocado clandestinamente por la organización”

Tarjeta Tokyo Encapsulados

Encapsulados tiene también algo de laboratorio. Encierra pequeñas dosis de la sustancia prescrita por los artistas en cápsulas visuales que deben tomarse sin tardanza porque, habitualmente en apenas una hora o, incluso, unos pocos minutos, se desmonta el artificio. Así fue en los casos mencionados de Tokio, Miami, Valencia y Hanoi, los más fugaces. También en Berlín y en Nueva York, pero ha habido excepciones. En algunas ocasiones las exposiciones de Encapsulados, previo acuerdo con el espacio expositivo, se exhiben durante un mes o dos, abandonan sus prisas y su discreción y, como dijo Degas, “sus secretos corren por la calle”.

Ahora Encapsulados sale de gira asiática por las ciudades de Tokio, Seúl y Pekín y presenta el trabajo de 19 artistas contemporáneos españoles en un emakimono (rollo de papel) de 11 metros de longitud y 50 cm de ancho, así como otras pequeñas piezas realizadas a propósito para la exposición como muestra de las poéticas diversas de los artistas participantes.

Imagen de la pieza Emakimono, perteneciente al proyecto. Fotografía cortesía de ENCAPSULADOS.

Imagen de la pieza ‘Emakimono en blanco’, perteneciente al proyecto. Fotografía cortesía de ENCAPSULADOS.

El emakimono portátil ha viajado de estudio en estudio. Con tan sólo unas determinaciones técnicas mínimas, cada artista ha trabajado libremente sobre un fragmento de ese papel enrollado. El papel es el soporte común en el que se amoldan todas las imágenes y el espectador tiene que enfrentarse a un trabajo colectivo sin sentido de continuidad, una obra inconexa cuyo objetivo es el de propiciar hallazgos. La imagen resultante es sin duda extraña, tensa, fragmentada, chirriante en ocasiones. Una asamblea ruidosa de pintores, como los convocados por Francis Picabia a pintar conjuntamente su obra El ojo cacodilato, que mostrará el carácter plural y diverso de unos artistas forzados a coexistir en una tira de papel. Ante tanta diversidad lo único que tal vez nos permita a la postre establecer cierta unidad o sentido sea su propia rareza resultante. Una rareza de artistas y para artistas dibujada y pintada en un emakimono. 

27-28 Junio ____ Sala de exposiciones de la Embajada de España en Tokio. Japón 30 junio -2 julio _ TOTAL Museum. Seúl. Corea www.totalmuseum.org/ 6 -12 julio _____ TAM. Today Art Museum. Pekín. China www.todayartmuseum.com/

ARTISTAS Pepe Medina / Joël Mestre / Teresa Moro / Jorge Tarazona / Fernando Vélez Castro María José Gallardo / Montse Caraballo / Felipe Ortega Regalado / Teresa Tomás Ángel Mateo Charris / Paco de la Torre / Gonzalo Sicre / Dis Berlin / Alejandro Calderón Gabi Alonso / Juan Cuéllar / Marina Iglesias / Roberto Mollá / Lebrel

ENCAPSULADOS Grupo formado por Juan Cuéllar y Roberto Mollá en 2007 Arte portátil www.encapsulados.info/ 

Imagen de la pieza 'Emakimono', perteneciente al proyecto. Fotografía cortesía de ENCAPSULADOS.

Imagen de la pieza ‘Emakimono’, perteneciente al proyecto. Fotografía cortesía de ENCAPSULADOS.

 

Las piel de la escultura de Teresa Tomás

La piel de la escultura, de Teresa Tomás
Sala de la Muralla
Col.legi Major Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Inauguración: jueves 14 de mayo, a las 20.00h
Hasta el 14 de junio, 2015

La exposición ‘La piel de la escultura’, de Teresa Tomás, presenta la película y la serie pictórica incluidas en la obra interdisciplinar SON. La suite SON es una reflexión en torno a la representación de la invisibilidad de la música a través de los instrumentos musicales. Se estructura en torno a las familias instrumentales que constituyen la orquesta y que dan nombre a las tres esculturas protagonistas.

La película se desarrolla en tres movimientos: la escultura sin peana, la escultura ingrávida y la escultura invisible. El primer movimiento, titulado ‘Cuerdas’, plantea la liberación de la escultura al desprenderse de su punto de anclaje. ‘Viento’ perderá su peso/gravedad, en el segundo movimiento de la suite, al elevar el vuelo como un pájaro. Para concluir, ‘Percusión’ trascenderá la gravedad en favor de la invisibilidad, en un psicodélico rito iniciático.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Hace años, Teresa Tomás inició su producción pictórica buscando la libertad del objeto, negando la fisicidad de la escultura y con el deseo de dar vida a sus figuras. En ‘Los ojos del ángel’ imaginó una serie de cuadros que representaban la visión de un ángel. Las pinturas de sus iris se convirtieron en el elemento procesual de la serie escultórica, un intento de otorgar órganos visuales a la escultura a través de la pintura.

Sin embargo, el verdadero cuestionamiento de su materialidad se reveló en la exposición ‘Pión entra en el juego’, donde las esculturas lograron liberarse de la peana y emprender el vuelo en la pintura mediante un juego de combinatoria.

El desarrollo de la presente serie surge a partir de la transferencia conceptual entre la escultura, la imagen pictórica, la imagen virtual y la imagen-movimiento. Este intercambio ha favorecido la disolución de los límites y ha creado espacios transversales de convergencia y diálogo donde poder reflexionar sobre el objeto. En ‘La piel de la escultura’, Teresa Tomás se reafirma en la idea de que los cuadros son esculturas, no son pinturas. Cierra un ciclo en el que intentando restar materialidad a la escultura en el medio pictórico otorga fisicidad a la escultura virtual en la pintura.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

La realización de animaciones ha influido en su actual concepción del cuadro. SON es su tercera película producida mediante programas de modelado, animación y renderización 3D. Las imágenes pictóricas están basadas en fotogramas seleccionados de la película SON. Un viaje alucinante desde la escenografía surreal, misteriosa y laberíntica de ‘Terciopelo azul’, a la carga emocional de ‘Caramelo’, de la sensualidad y el dramatismo de ‘Seda Roja’ a la musicalidad de ‘Cromado’, de la ingravidez y el peso de ‘Globo’ al rito psicomágico de ‘Cristal’.

Teresa Tomás (Valencia, 1964) es licenciada en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València, iniciando su trayectoria en la práctica de la escultura en 1985 y exponiendo con regularidad en las galerías Postpos, Der Reiter y My Name’s Lolita Art, en Madrid y Valencia.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Practica una producción multidisciplinar a la que suma la pintura, la fotografía y el video, participando en muestras internacionales como: Sur-Sud, Pieza a pieza, Área industrial o La casa que ríe; y nacionales como Formalismos de los 90, Imágenes de culto o Al oeste, entre otras. Ha participado periódicamente en ferias como ARCO. Forma parte del fenómeno pictórico de la figuración postconceptual y ha intervenido en las recientes muestras Aire de Familia y Travesías.

Sus animaciones han sido seleccionados para proyectarse en festivales internacionales como Ultramar (Brasilia), Miradas de Mujer (Buenos Aires), Desafíos (Japón), Qui Vive? (Moscú), Avant Music Festival (Moscú), Vidifestival (Moscú), Spanish Video Art (Hong Kong), CeC ‘09 y ‘10. Spanish videoworks (India), Video Shorts (Amsterdam), Video Art Festival Miden (Grecia), Fuga Gráfica (Buenos Aires) y Optica Festival (Buenos Aires y Paris), Y en festivales nacionales como: Art Inevolution (Valencia), VIA-LAB (Badajoz), Pre-bem (Burgos), Observatori (Valencia), Madatac (Madrid), AlterArte (Murcia), Optica Festival (Córdoba y Gijón), Espacio Enter (Canarias), Festival Miradas de Mujer (Madrid), entre otros.

Obra de Teresa Tomás en 'La piel de la escultura'. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Obra de Teresa Tomás en ‘La piel de la escultura’. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

 

Despertando a Walden

Exposición del Proyecto Walden
Galería Walden Contemporary, Valencia
Desde el 16 de enero 2015

 

 

«Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentarme solo a los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que la vida tenía que enseñar, y para no descubrir, cuando tuviera que morir, que no había vivido.»

Con estas palabras Henry David Thoreau explica por qué abandonó a sus vecinos de Concord (Massachusetts) y se refugió en una cabaña junto al lago Walden, nombre que recibe este ensayo publicado en 1854 por uno de los pensadores o «filósofos de la naturaleza» que más influencia ha ejercido en el pensamiento ecológico o en movimientos de resistencia no violenta del siglo XX, así como en Gandhi y otros grandes pensadores de nuestro tiempo.

El día 4 de julio de 1845 Thoreau se recluye en una cabaña, construida por él mismo desde la primavera anterior, junto al lago Walden. Alejado de la ciudad, inicia un período relativamente solitario que durará dos años, dos meses y dos días. De esta experiencia surge Walden, un ensayo sobre cómo hay que vivir y qué podemos extraer de la vida.

Felipe-thoreau

H.D. Thoreau por Felipe Ortega-Regalado

«Vivir deliberadamente», y para ello, despertar. Aquellos que nos sentimos en un «profundo sueño» vemos en Walden un ápice de luz ante una nueva forma de vida, aislada e introspectiva, de trabajo y dedicación. En «Educar la mirada», Javier Alcoriza, encargado de la traducción de Walden por la editorial Cátedra junto a Antonio Lastra, nos habla de cómo «un buen libro nos hace despertar, como si hubiéramos estado dormidos antes de leerlo. Para leer, en el sentido noble de la palabra, hace falta abrir los ojos, fijar la mirada».

Thoreau nos propone que desviemos la atención a lo esencial, pues la ornamentación engañosa que rodea al individuo crea una apariencia de quienes podríamos ser y a dónde podríamos pertenecer, cuando en realidad ni nosotros mismos nos conocemos.

“No sabemos dónde estamos. Además, casi la mitad del tiempo estamos profundamente dormidos. Sin embargo, juzgamos que somos sabios y tenemos un orden establecido en la superficie”

 

Obra de Victoria Iranzo

Obra de Victoria Iranzo

En Walden, Thoreau reflexiona sobre la necesidad de leer los grandes libros para construir «nobles ciudades de hombres» en las que la cultura sea el pilar que las sostenga. «La educación real se produce solo cuando avanzamos en la comprensión de los grandes libros.»

Y sin duda, Walden es uno de esos libros que, con el tiempo, se ha hecho grande. Una auténtica Biblia para muchos, que refleja la apasionante aventura de un hombre que pretende construirse a sí mismo. A pesar de este tiempo de «exilio» que vivió, Thoreau llevaría a cabo excursiones durante toda su vida, en la que tomaría notas, de las que hoy en día han salido ensayos tan ricos como Musketaquid de la editorial Errata Naturae, en la que también encontramos las Cartas a un buscador de sí mismo, una serie de conversaciones pausadas con Harrison G. O. Blake, uno de sus buenos amigos junto al filósofo Ralph Waldo Emerson.

Walden por Joël Mestre

Walden por Joël Mestre

Una vez escrito Walden, Thoreau «tenía más vidas que vivir» y para él, el arte de escribir era, en efecto, el arte más cercano a la Vida. Falleció un 6 de mayo de 1862 y el propio Emerson leería como elogio en el funeral:

«Agotó en su corta vida con intensidad las capacidades de este mundo; donde exista conocimiento, donde haya virtud, en donde exista la belleza, allí tiene Thoreau su propia casa.»

Su obra no tiene precedentes. Walden sería un modo de escribir, una auténtica Escritura que da lugar a la narración de su propia experiencia. Esta experiencia es un toque de atención al lector ante el hecho mismo de la vida que se escapa sin darnos cuenta, una idea muy presente en nuestros días, pues vivimos «aislados» a causa de los aparatos electrónicos y las preocupaciones fruto del propio sistema impuesto y el mecanicismo de la ciudad, y sin embargo, estamos alineados con la sociedad, una sociedad que se retroalimenta en su propio tedio, ese «ennui» del que hablaba Baudelaire en Las Flores del Mal.

Neo Walden por  Juan Cuéllar

Neo Walden por Juan Cuéllar

Walden no es solo un libro, es una forma de vida, de pensamiento, de mentalidad, que renace cada vez que alguien lee sus páginas, pero sobre todo, cada vez que alguien, invadido por el deseo de homenajearla, ilustra esta cabaña y las ideas que le evocan sobre el papel.

Y con este homenaje, invito a intentar «despertar» a todo aquel que quiera, y digo «intentar», pues el mismo Thoreau “nunca había conocido a un hombre completamente despierto”.

Y fruto de este intento, y rememorando una vez más la obra de Thoreau, se presentó el pasado viernes 16 de enero la exposición del “Proyecto Walden” en la galería de arte que precisamente lleva el nombre “Walden Contemporary”.  La exposición que presenta treinta dibujos de las tres carpetas realizadas, se complementa con la presentación de un poemario realizado por Ferrer Lerín  e ilustrado por los dibujos de los artistas Juan Cuéllar, Paco de la Torre, Victoria Iranzo, Gloria Martín, Pepe Medina, Joël Mestre, Roberto Mollá, Felipe Ortega-Regalado, Jorge Tarazona y Teresa Tomás.

En palabras de Joël Mestre: «Les aseguro que todos los autores reunidos en este proyecto son gente muy ocupada, no importa su edad ni su sexo, en sus agendas apenas quedan claros ni fines de semana, hay muy pocos huecos para concesiones. Aunque les sorprendieran vagando por alguna colina o tumbados en el sofá con una brizna de hierba en la boca y en una aparente inactividad, su ocupación no cesa.”

Cada autor presenta cinco obras afines a su lenguaje, realizados en diferentes técnicas sobre papel formato A4 (297 x 210 mm). Los diez dibujos firmados se distribuyen en una carpeta entelada y editada por  la Editorial Fire Drill en colaboración con Encapsulados.

Walden por Roberto Mollá

Walden por Roberto Mollá

El propio Joël Mestre señala: «La alternancia entre la vida sofisticada de la urbe, con sus derivas tecnológicas, y periodos de retiro en plena naturaleza, siguen siendo una buena fórmula de inspiración y de equilibrio. La ausencia de ciertas comodidades y la presencia de rudezas, nos revelan como un animal desnudo y desentrenado en situaciones adversas. En la medida que uno conoce los mecanismos de cada entorno aprende a respetar, disfrutar y orientar mejor sus pasos. Pero la dificultad, como ya sabemos, no está únicamente en cómo posicionarnos en el entorno, sino en cómo encontrar el tiempo de disponibilidad y disfrute, un tiempo de ocio y deseo del que han sido robados estos dibujos.»

Muchos sentimos la inestabilidad propia de un tiempo en el que todo tiembla y en el que necesitamos cuestionarnos cada aspecto de nuestra vida, desde convicciones políticas a metas existenciales que se transforman dado el contexto que vivimos, y buscamos nuevas vías, nuevas formas de entender, un consejo u orientación hacia una vida más «verdadera». Buscamos despertar.

Walden por Teresa Tomás

Walden por Teresa Tomás

Patricia García Carbonell

Travesías

Travesías
Reales Atarazanas de Valencia
Del 23 de octubre 2014 al 6 de enero 2015

En este año 2014 se cumplen dos décadas de la celebración de la exposición Muelle de Levante (Club Diario Levante, Valencia 1994), una referencia representativa de la nueva pintura figurativa española, cuyo núcleo levantino fue denominado “neometafísico” para distinguirlo de otras fenómenos artísticos como La Nueva Figuración Madrileña o la pintura sevillana de los ochenta.

Fue en la década de los años 90 cuando, desde posicionamientos individuales y unas claves comunes, un grupo de artistas manifestó un modo de entender la pintura basada en la tradición y las aportaciones de la vanguardia. En el eje mediterráneo, y especialmente en la Comunidad Valenciana, fue donde se localizó su epicentro más activo. Esta original propuesta se nutre de influencias tan variadas como el cómic, el cine, la literatura, la arquitectura o la propia pintura.

Dis Berlin. Cantos, Arquitectura moderna. 2012. Acrílico, vinílico y óleo/lino. 195 x 195 cm.

Dis Berlin. Cantos, Arquitectura moderna. 2012. Acrílico, vinílico y óleo/lino. 195 x 195 cm.

Gran parte de los artistas que hace veinte años formaron parte de Muelle de Levante, y algunos más que podrían haber participado, se reagrupan dos décadas después en la exposición Travesías. Una muestra que quiere ser, ante todo, una celebración de aquel acontecimiento analizando el estado actual de dicho fenómeno artístico y de la sólida trayectoria de los artistas que, de un modo u otro, han participado en su desarrollo.

Joël Mestre. Pecio nacionalista. 2012. Pigmento y látex sobre loneta. 195 x 150 cm.

Joël Mestre. Pecio nacionalista. 2012. Pigmento y látex sobre loneta. 195 x 150 cm.

Sus múltiples referentes culturales abarcan desde Tintín a Micky Mouse, de Moby Dick al western, del racionalismo o el cubismo arquitectónico al surrealismo, de Modiano a Góngora, pasando por un conocimiento exhaustivo de la historia del arte y el influjo de poéticas de pintores orillados por las vanguardias conceptuales como Hopper, Morandi, Deineka, De Chirico o Balthus.

Teresa Tomás. Terciopelo azul. 2014. Óleo/lienzo. 195 x 130 cm.

Teresa Tomás. Terciopelo azul. 2014. Óleo/lienzo. 195 x 130 cm.

Travesías muestra una representativa variedad de poéticas, donde se incluyen desde concepciones próximas al realismo como las de García-Alix, Flores y Carratalá, a las abstracciones de Dis Berlin, Cordón, Domènech y Mollá. Entre los dos extremos podemos encontrar las complicidades con la imagen fotográfica, el cine y los media, presente en la obra de Sicre, Charris, Villalba, Rubert, La Mutua Artística y Tena. La figuración esencial de Balanzà, Mendoza, Bloise, Esteban, Gálvez y Tarazona. Los espacios híbridos de Rojas y De la Torre. Para concluir con las imágenes sintéticas de Mestre, Cuéllar, Ribes y Teresa Tomás.

Ángel Mateo Charris. Euronómadas. 2011. Óleo/lienzo. 200 x 200 cm.

Ángel Mateo Charris. Euronómadas. 2011. Óleo/lienzo. 200 x 200 cm.

La exposición está patrocinada por Heineken y cuenta con la colaboración de Mapfre, ABBA Acteón, Arte10.com, OFP Observatorio de la Figuración Postconceptual, L3C Multimedia y el Departamento de Pintura de UPV. En ella, podrá verse obra de los ya citados Enric Balanzà, Andrea Bloise, Calo Carratalá, Fernando Cordón, Juan Cuéllar, Ángel Mateo Charris, Paco De la Torre, Dis Berlin, Antoni Domènech, Pedro Esteban, Damián Flores, Alberto Gálvez, Carlos García-Alix, La Mutua Artística (José V. Martín e Iván Albalate), Joël Mestre, Tomás Mendoza, Roberto Mollá, Jordi Ribes, Antonio Rojas, Gino Rubert, Gonzalo Sicre, Jorge Tarazona, Santi Tena, Teresa Tomás y Aurelia Villalba.

Más información en http://www.figuracionpostconceptual.com