“Cuento lo mínimo para que se piense lo máximo”

Las Ausentes, de Estefanía Martín Sáenz
I Premio de Dibujo DKV-MAKMA
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Inauguración: martes 15 de diciembre de 2015, a las 19.00h
Hasta el 31 de enero de 2016

Estefanía Martín Sáenz, I Premio de Dibujo DKV-MAKMA, presenta su proyecto ganador en el Centro del Carmen. Las Ausentes, que es como ha titulado la artista su trabajo, se acerca al mundo de los cuentos, objeto de la convocatoria, poniendo su atención en los personajes femeninos silenciados en muchas de esas narraciones. “Me interesaba dar voz a quienes no la tienen”, aunque afirma que detrás de esa intención no hay una pretensión de corte feminista. Las ausentes aludidas son la madre de Juan sin miedo, la Bruja del Este, la Señora Miller y las princesas delicadas. Las 16 piezas que integran la exposición, 14 dibujos, un vestido y una tela, están realizadas con enorme sutileza, de manera que, como subraya la propia artista, con “lo mínimo, el espectador piense lo máximo”.

Las princesas delicadas, obra de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

Las princesas delicadas, obra de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

¿Por qué elegiste esos cuentos que han servido como referente para tu proyecto Las Ausentes?

Mi idea era dar vida a personajes que apenas tienen protagonismo en los cuentos, para lo cual tuve que leerme muchos. Podía haber cogido, por ejemplo, Caperucita, pero hablar de una madre que deja a su hija en el bosque no me apetecía. Preferí escoger personajes que fueran buenos, de ahí la selección de la madre de Juan sin miedo, de la Bruja del Este en El maravilloso mago de Oz, de Susana, Juana y Ana, en Las princesas delicadas, y de la Señora Miller en Rumpelstiltskin (El enano saltarín). Me interesaba dar voz a quienes no la tienen, porque a la Bruja del Este le aplasta una casa que se cae y poco más sabemos de ella. Lo mismo pasa con las tres princesas, que se ponen enfermas y no conocemos el por qué.

¿Esa elección de mujeres ausentes en los cuentos obedece a alguna razón de corte feminista?

Es verdad que todo gira en torno a la mujer y que no hay hombres. Puede que sea feminista, no lo sé. Pero, en todo caso, lo hago no por que crea que la mujer es lo más de lo más, porque de hecho creo en la igualdad, sino porque la mujer me da mucho juego. Me nutro de todas las revistas de moda y luego lo que hago es cambiarlas para que no parezcan modelos. Como en Frankenstein, construyo una especie de mujer con trocitos de muchas.

Juan sin miedo, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA.

Juan sin miedo, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

¿Cómo fue el proceso de elaboración de los personajes de cada uno de los cuentos?

Primero me leí los cuentos. Luego escribí la vida de estos personajes y fui viendo qué me encajaba. Por ejemplo, la madre de Juan sin miedo no conocía la belleza, hasta que un día ve la flor más bella del mundo y cree que es el diablo. Entonces le promete a su hijo que él no tendrá miedo. De ahí surgió la idea de dibujar a esa madre como agarrándose las manos de miedo, pero siendo una mujer normal. En la Bruja del Este, a pesar de ser la más poderosa y la más bella, yo he reflejado sus debilidades y cómo se pone máscaras para que no digan ¡pobre Bruja del Este!

¿Y los otros dos?

La Señora Miller pensé dibujarla como una mujer preciosa, pero luego fue surgiendo otra imagen, un poco grotesca con su diente de oro. Para las princesas delicadas, de las que no sabemos nada, me fui centrando en la personalidad de cada una a raíz de lo que sugerían sus respectivas enfermedades.

¿Por qué crees que son tan necesarios los cuentos, cuando precisamente existe esa otra percepción despectiva que recoge la expresión ‘no me cuentes cuentos’?

Yo creo que obedece a la necesidad de vivir otras vidas, de estar en otros sitios en los que nunca has estado. Además, vivimos un mundo tan gris, con todo lo terrible que está pasando, que necesitamos coger un libro y desconectar. Es como una vía de escape, porque de política ya andamos bien servidos. Lo último que he leído es La chica del tren [Paula Hawkins].

La señora Miller, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

La señora Miller, de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

¿Crees que establecer una temática a la hora de convocar un premio condiciona y limita la libertad creativa del artista?

No, para nada. En mi caso, supone un reto. Me ha venido bien pensar en la temática del cuento, porque después de todo el artista lo que hace es amoldar esa temática al terreno en el que vienes trabajando, sin perder de vista la línea propuesta en el certamen. Pero siempre lo haces tuyo. Si te ciñes al cien por cien al proyecto sería nefasto.

El Premio de Dibujo DKV-MAKMA se centra en los cuentos porque se pensó que era una buena forma de ligar la creatividad con la educación artística orientada a los más jóvenes. ¿Qué te parece?

Me parece esencial que a los niños se les enseñe el arte desde muy pequeños, porque son muy agradecidos. A veces piensas que al meter personajes malos en un cuento igual te van a decir algo, que los van a rechazar, pero es que luego ves que les gusta, porque quieren conocerlo todo; no tienen miedo. Si a mí en el colegio me hubieran exprimido, probablemente sería mejor de lo que soy ahora.

La Bruja del Este, obra de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

La Bruja del Este, obra de Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Imagen cortesía de la artista.

¿Cuáles son tus referentes artísticos?

Son muchos, pero me gusta fijarme en artistas que conozco y admiro. Amy Cutler, por ejemplo. También Guillermo Peñalver, todo lo que hace me parece de una gran exquisitez; Blanca Gracia, Alejandro Calderón… ¡Tengo tantos!

¿Qué técnicas has empleado a la hora de realizar Las Ausentes?

Sobre todo dibujo, dibujo y dibujo. También tinta china, acrílico, acuarela; terciopelo labrado para la Bruja del Este. Y alguna gasa.

¿Cómo es el proyecto expositivo que presentas en el Centro del Carmen?

Son 16 piezas: 14 dibujos más un vestido, pensado para que vaya cosido al cuerpo para que no se pueda quitar, y una tela de 1,70×1,80 que no va a bastidor. Había pensado también incorporar un video que luego he descartado porque me obligaba a quitar otras piezas de la serie de cuentos y, después de todo, lo que he trabajado principalmente es el dibujo y prefería que fueran ellos los protagonistas. En cada una de las piezas va una frase inventada por mí y otra de cada uno de los cuentos. En un cubo situado a la entrada presento a las cuatro ausentes, a modo de prólogo. Y ya en la sala del fondo desarrollo las historias. En todo caso, cuento lo mínimo para que el espectador piense lo máximo.

Estefanía Martín Sáenz. Fotografía: Eduardo Sánchez.

Estefanía Martín Sáenz, ganadora del I Premio de Dibujo DKV-MAKMA. Fotografía: Eduardo Sánchez.

Salva Torres

Los comisariados del IVAM se daban a dedo

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat Valenciana
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Pudiera parecer, una vez que el informe económico de Intervención de la Generalitat ha confirmado los usos y abusos del IVAM durante la dirección de Consuelo Císcar, que la publicación de sus tropelías son una forma de hacer leña del árbol caído. Y así sería si no fuera porque ese árbol, mantenido erguido con la connivencia y el silencio cómplice de muchos, ya fue objeto, pese a todo, de abundante leña por parte de un sector de la crítica en Valencia. De manera que la auditoría, revelada sin duda con toda la oportunidad del mundo, no deja de esclarecer los turbios asuntos que nadie antes se atrevió a filtrar. Allá cada cual con su conciencia.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Y bien, qué dice el informe, por seguir tirando de esa manta que a muchos sirvió de cobijo bajo el reinado de Consuelo Císcar: pues que la directora del IVAM, “en base a su criterio personal”, era la que decidía la contratación del comisario de cada exposición. Así, se ha comprobado, según recoge el informe, “que en los contratos de comisarios de importe igual o superior a 18.000 euros no se justifica el procedimiento y criterios de adjudicación del contrato y tampoco consta una justificación suficiente de exclusividad”.

Lo mismo ocurre con las publicaciones del IVAM, las cuales eran gestionadas bajo el criterio personal de Consuelo Císcar que, de nuevo, decidía las que se tenían que realizar (temática, tipo de publicación, tirada, etc.), “sin que conste ningún informe de los fines que se pretenden alcanzar con la publicación”. Entre ellas, se cita la revista Cuadernos del IVAM, de la que no consta “ningún control” por parte del Instituto “de la efectiva edición y distribución de las revistas contratadas”. Asimismo, se verifica “una discordancia entre el número de páginas contratadas y el producido en realidad que ha supuesto un sobrecoste para el IVAM estimado en 50.392,52 euros”.

Fachada del IVAM.

Fachada del IVAM durante la fiesta reivindicativa de nuevas prácticas en la dirección del museo valenciano.

Durante los ejercicios de 2009 y 2010, tampoco existió contrato en vigor para la edición de Cuadernos del IVAM y, sin embargo, en un periodo de 14 meses “se realizaron pagos a Norberto Martínez por importe de 39.529,52 euros por la corrección de textos para dicha revista”. Requerido el informe que detallara dichos trabajos de colaboración literaria, no se aportó, según señala la auditoría, “ningún dato adicional que relacione cada una de las facturas emitidas con el concreto trabajo realizado”.

El procedimiento para la compra de obras de arte se rige por la misma falta de transparencia. De hecho, el informe subraya cómo el IVAM “no dispone de un Plan de Adquisiciones…que responda a las necesidades del museo”. La mayoría se realiza “previo ofrecimiento de galeristas, herederos o de los propios artistas, con frecuencia aprovechando las exposiciones temporales en el IVAM”. Además, las propuestas se recibían a través de lo que Intervención denomina suavemente “las más diversas vías”: esto es, cartas, correos electrónicos o verbalmente.

Jornada reivindicativa frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Jornada reivindicativa frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

El Consejo Rector creó en 2002 la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) precisamente con el fin de estudiar las posibles compras de piezas artísticas. Sin embargo, el informe revela que no existe constancia alguna de que todas las propuestas recibidas por el IVAM fueran sometidas a la citada Comisión. “Todas las propuestas de adquisición y sus precios parten de la Directora Gerente y, a su vez, éstas son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”.

¿Qué términos? Al igual que Bartleby, en la novela de Herman Melville, zanjaba las órdenes de trabajo con el famoso “preferiría no hacerlo”, los criterios técnicos para adquirir una obra en el IVAM se reducían al siguiente que se repite en todas las actas, según destaca el informe: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”.

José Miguel Cortés, ahora al frente el IVAM, a tenor de lo ocurrido y con vistas a evitar que el grado de corrupción sistematizado durante la dirección de Consuelo Císcar no siga gangrenando el Instituto, ya ha comunicado en las alegaciones al informe, que se presentará al próximo Consejo Rector “el correspondiente plan de adquisiciones” de obras de arte. “Del mismo modo, se ha puesto en marcha el nuevo procedimiento de adquisición donde el primer documento que constará será la oferta de venta registrada de entrada en el IVAM”, concluye el director.

Fachada del IVAM por su 25 cumpleaños.

Fachada del IVAM por su 25 cumpleaños.

Salva Torres