Diseño, solidaridad y juguetes

II edición de Brew Toys
Biblioteca de Las Naves
C/Juan Verdeguer 16. Valencia
Del 25 al 26 de junio

Se producen en ediciones limitadas, vírgenes, en blanco. Toman la resina, el vinilo, la madera, el metal y hasta el papel como soporte. Se presentan en formas amables, pero no son siempre para niños. Y artistas y artesanos componen sobre su esqueleto la que terminará por ser su forma y concepto definitivo, el de un Art Toy: piezas a medio camino entre lo pueril y lo escultórico que en manos de coleccionistas alcanzan la veneración.

Entre juguetes para adultos y la cerveza de la marca valenciana Zeta Beer, que de nuevo patrocina e hilvana la temática, se levanta esta nueva edición de los Brew Toys. La segunda, que como novedades suma la colaboración de la ADCV a través de un debate abierto, agranda el espacio y se traslada a Las Naves, y acelera el formato a un único fin de semana (25 y 26 de junio) que concentrará todo el proceso de factura de los Toys. Todo en vivo, de libre acceso y continuando, también, con la divertida y exitosa subasta de las piezas que en esta segunda edición, destinará todo lo recaudado a un proyecto solidario.

Los nombres a cargo de la experiencia son Flüke, Dr. Zamenhof, Mr. Zyan, Mr. Simon, Kilo, Dani Salvador, Ink Bad Company, Alberto Silla, Lawerta, Mik Baro, Vinyl Escape, Jorge Lizandra, Swing, Cristian Fish, Juan Carlos Iñesta, Juan Díaz-Faes, Alicia García, Joan Quirós, Kike Correcher y Syntetyk que, además de intervenir, organiza y coordina esta segunda edición de Brew Toys.

I edición BrewToys. Imagen cortesía de la organización.

I edición BrewToys. Imagen cortesía de la organización.

En total, veinte creativos valencianos de distintos ramos (ilustradores, diseñadores gráficos, ceramistas…) que se enfrentarán, durante todo el sábado 25 de junio, al horror vacui de un Toy en blanco de la Gas Collection de Vinyl Escape. Un punto de partida común, desde el que cada uno de los participantes deberá dejar su impronta. Cada uno con sus técnicas de trabajo, desde cero. Un sábado único tanto para los artistas, que trabajarán rodeados de compañeros en un espacio común y contrarreloj; como para los aficionados, amigos y curiosos que quieran empaparse de su pericia y creatividad.

Juguetes inspirados en la cerveza. Pintados en aerosol, rediseñados, modificados estructuralmente, pasados a la cerámica o tatuados de hand lettering. Brew Toys que  también se subastarán en la misma biblioteca de Las Naves en una jornada concebida como una fiesta para todos los públicos. Un domingo (electoral, además) que entre pujas, subastas, adjudicaciones y las mejores cervezas de ZETA, destinará todo lo recaudado al Free Design Bank. Un proyecto maravilloso liderado por el diseñador y docente Manuel Bañó, que apuesta, a través de los fundamentos del diseño, por empoderar a los artesanos de países azotados por la pobreza.

“Estar nominado a los Goya es ya un premio”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Sergi Pitarch Garrido, nominado a los Goya por ‘El último abrazo’ como Mejor Cortometraje Documental
Entrevistado por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres
29 edición de los Premios Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Sábado 7 de febrero, 2015

“Acabamos el cortometraje la noche antes de que se cerrara el plazo para presentarlo a los Goya”. In extremis. Y es que Sergi Pitarch tiene esa filosofía que le proviene del mundo de la televisión: “Prefiero una cosa regular a tiempo que una excelente fuera de tiempo o en la máquina, sin salir de edición”. ¿Una cosa regular? ‘El último abrazo’ no sólo fue presentado por los pelos, sino que ha sido nominado en el apartado de Mejor Cortometraje Documental. Y razones hay, de sobra, para ello.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

La forma en que se gestó ya tiene su historia. La adjudicación azarosa de un bolso “feo a rabiar” en una subasta por 1€. Unos papeles en su interior sin aparente valor. Y, entre ellos, dos cartas fechadas el 2 de junio de 1946 en las que alguien anunciaba que se iba a suicidar. Cartas que terminaban con esa frase que da título al corto: ‘El último abrazo’. Sergi Pitarch las pudo tirar. Pero no lo hizo. En lugar de eso, aprovechó que estaba sin trabajo tras el dantesco cierre de Canal 9, para lanzarse a una aventura de corte detectivesco propia del mejor cine negro.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental 'El último abrazo', en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental ‘El último abrazo’, en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«He sido muy cuco siguiendo el esquema de película de ficción»

¿Quién era ese tal Mariano desesperado de la vida? Sergi Pitarch lo va desvelando en su cortometraje con gran sentido del pulso narrativo. “Quise hacer de la debilidad mía una fuerza. No tenía dinero, ni experiencia para hacer un super documental, así es que puestos a ser amateur, pensé, vamos a ser amateur del todo”. De manera que la investigación entre periodística y policial fue un asunto primerizo, del que Sergi Pitarch ha salido crecido. “No creo que ganemos, pero el premio ya es estar nominado a los Goya”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

El documental se sigue como si estuviéramos delante de una película de ficción. “He sido muy cuco. He aplicado el esquema de una película de ficción, para que pudiera verse como un cuento”. Un cuento de verdad, como son los verdaderos cuentos. Y la verdad que encierra ‘El último abrazo’ no sólo está depositada en esas cartas suicidas, sino en la trayectoria del protagonista, finalmente descubierto como Mariano Rawicz, “tipógrafo polaco, judío y rojo”. Como subraya Sergi: “Un pájaro entrañable”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«La nominación es la mejor carta de presentación»

Ese ‘pájaro’ nacido en la Lvov, entonces perteneciente al berlanguiano Imperio Autrohúngaro, voló a España desde Leipzig en 1929 y fue, junto a su compatriota Mauricio Amster, uno de los renovadores del diseño gráfico editorial durante la República y la Guerra Civil. “Le pillaron en Barcelona, tras perder el último tren, justo cuando estaba a punto de salir de España”. Condenado a cadena perpetua, se pasó siete años en la cárcel de San Miguel de los Reyes de Valencia. Excarcelado en 1946, sin familia ni novia ni amigos, redacta esas dos cartas suicidas de cuyo hilo ha tirado Sergi Pitarch para realizar su nominado documental. “El premio ya es éste, porque va a ser la mejor carta de presentación”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«Estoy preparando el ensayo novelado del guión de la película»

“Lo grabamos a la vez que investigábamos, en riguroso orden cronológico”. Sin tiempo para pulir detalles, fruto del intenso ritmo de trabajo que el montaje subraya para que tenga ese aire fresco, irregular, pero pleno de suspense narrativo, ‘El último abrazo’ es la historia en vivo y en directo de todo un personaje. “Ahora estoy preparando un ensayo novelado con todo aquello que no pude incorporar al documental”. Que no es poco.

“Tengo su acta de detención de la policía, las cartas que escribía desde la cárcel”. “Fue espía soviético, tenía pasaportes con varios nombres”. “Le echaron del partido comunista por no ser de Stalin”. “Su mujer, también polaca, se suicida cuando le meten en la cárcel”. “Y, para colmo, cuando llega a Chile le toca más tarde vivir el golpe de Pinochet. Como él mismo decía, el fascismo me ha perseguido”. En definitiva, “os sugiero que leáis sus memorias [Confesionario de papel. Memorias de un inconformista] porque son maravillosas”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«Canal 9 ha muerto para siempre»

Sergi Pitarch confía en que, gracias a la nominación a los Goya, el documental “sea más conocido y, ojalá, pueda venderlo a alguna televisión”. Imposible ya a Canal 9, que a su juicio “ha muerto para siempre”. Y matiza: “Canal 9, tal y como existía, ya no volverá”. Piensa que el cierre se debió a “todos los desfalcos y desmanes que, costara lo que costara, había que tapar”. “Unos técnicos judiciales fueron a requisar ciertos ordenadores y, cuando llegaron, allí no había nada. ¡Qué causalidad, no! Se cierra y se destruye todo”.

Tras ese triste episodio, que Sergi resume con la frase “da miedo pensar que no hay nadie al volante” (o lo conduce un prestidigitador de ‘nada por aquí nada por allá’), ‘El último abrazo’ es la constatación de que hay vida, y mucha, más allá de la nefasta gestión política. “Bueno, hace cuatro o cinco años hicimos el corto ‘Un año y un día’, basado en una historia de mis abuelos durante la Guerra Civil, pedimos ayudas públicas que nos concedieron y todavía no hemos visto el dinero. La productora de mi hermano tuvo que cerrar, se fue a Ecuador y está en juicios para ver si recupera ese dinero”.

Y, pese a todo, ahí está Sergi Pitarch, junto a otros cineastas, actores y productores, representando en la Gala de los Goya al audiovisual valenciano. “¿Conocéis a alguien de la Academia?”, pregunta con ironía tratando de buscar las influencias del jurado. Ni falta que le hace. ‘El último abrazo’ ya se lo lleva él, con premio o sin él, a la vista de tan apasionado viaje siguiéndole los pasos a Mariano Rawicz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Sergi Pitarch, camino de los Goya

El último abrazo, de Sergi Pitarch Garrido
Nominación a los Goya
Mejor Cortometraje Documental

Está nominado a los Goya como Mejor Cortometraje Documental. Pero ‘El último abrazo’, presentado en el IVAC-La Filmoteca, se sigue como si fuera una película de ficción plena de suspense. Sergi Pitarch ejerce de improvisado detective, tras hallar en el interior de un bolso adjudicado por 1€ en una subasta, dos cartas de un hombre que anunciaba su suicidio. El 2 de junio de 1946 dejaría de existir, incapaz de superar los siete años que se pasó en la cárcel de San Miguel de los Reyes y la pérdida de sus seres más queridos.

Fotograma de 'El último abrazo', de Sergi Pitarch, película nominada a los Goya como Mejor Cortometraje Documental.

Fotograma de ‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch, película nominada a los Goya como Mejor Cortometraje Documental.

Sergi Pitarch le sigue la pista a esas dos cartas, que tenían como destinatarios el impresor Luis Faure y el pintor Enrique García Carrilero. Del remitente apenas conoce su nombre de pila: Mariano. Lo demás es una incógnita que se remonta a los duros, crueles años de la guerra, primero civil española y después mundial. Pitarch bien pudo tirar esas cartas y ese bolso, tras salir del bar del barrio del Carmen donde se lo adjudicó. Pero no, lo que hizo fue deletrear con pasión ese mensaje suicida y construir una historia que competirá por los Goya en febrero.

‘El último abrazo’ es la forma en que Mariano concluía sus cartas, de ahí el emotivo título de la película. Cartas en las que comunicaba a esos dos amigos, Faure y García Carrilero, su trágica decisión: “Cuando recibas la presente, yo habré dejado de existir (…) Las cosas que me ocurrieron, la muerte de mi mujer, los siete años de prisión, la terrible suerte de mi familia, han roto mi voluntad, mi apego a la vida, mis energías. No tengo ningunos deseos, menos el de morir, es decir, de dejar de sufrir (…) No te impresiones mucho por mi muerte. En Belsen, en otros campos y en la guerra han muerto millones de hombres que valían muchísimo. No se pierde nada cuando se muere un hombre tan insignificante como yo. Recibe el último abrazo”.

Una de las cartas que da pie a 'El último abrazo', de Sergi Pitarch, película nominada a los Goya como Mejor Cortometraje Documental.

Una de las cartas que da pie a ‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch, película nominada a los Goya como Mejor Cortometraje Documental.

El trayecto que realiza Sergi Pitarch pone los pelos de punta. Primero se dirige a Madrid en busca de alguna pista de Artes Gráficas Faure. Se las da un viejo librero, enseñándole algunas revistas impresas por Faure y donde aparece por primera vez el nombre de Mariano seguido del apellido Rawicz, que se convertirá en el gran tipógrafo de la España de preguerra objeto de la búsqueda. Tipógrafo de origen polaco que vía Leipzig recaló en Valencia, donde diseñó carteles republicanos.

El famoso carte cerámico Abonad con Nitrato de Chile, cuyo diseño se atribuye a Mariano Rawicz, protagonista de 'El último abrazo', de Sergi Pitarch.

El famoso carte cerámico Abonad con Nitrato de Chile, cuyo diseño se atribuye a Mariano Rawicz, protagonista de ‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch.

A partir de ahí, todo va encajando gracias a la pericia detectivesca de Pitarch, que convierte su documental en un trepidante viaje de aventuras y al director en improvisado héroe. Santiago de Chile será la culminación de un trayecto con emotivo final. Allí cundirá la sospecha de que Mariano Rawicz fue quien diseñó el famoso cartel cerámico de Nitratos de Chile, que todavía cuelga en no pocas fachadas y edificios de la Comunidad Valenciana.

‘El último abrazo’ no será, después de todo, un abrazo postrero tan letal. Aún así, la mezcla de intriga policial e insistencia heroica por reconstruir una vida conminada al suicidio no deja de supurar dramatismo y aliento poético. El propio Sergi Pitarch reconoció, al presentar su documental en La Filmoteca, que “era impensable hace un año”. Y que esa insistencia, como la de muchos otros, demostraba que el audiovisual valenciano “está tocado, pero no muerto del todo”.

Fotograma de 'Musarañas', películas producida por Álex  de la Iglesia y Nadie es Perfecto, dirigida por Juanfer Andrés.

Fotograma de ‘Musarañas’, película producida por Álex de la Iglesia y Nadie es Perfecto, dirigida por Juanfer Andrés y Esteban Roel, nominada a los Goya.

De hecho, al tiempo que se presentaba ‘El último abrazo’, lo hacían igualmente ‘La máquina de los rusos’, de Octavio Guerra, con la que competirá en los Goya a Mejor cortometraje documental, ‘Musarañas’, de Juanfer Andrés y Esteban Roel, producida por Álex de la Iglesia y Nadie es perfecto, nominada en cuatro apartados distintos, y ‘La distancia más larga’, de Claudia Pinto, nominada a Mejor película iberoamericana. Todas ellas películas con participación valenciana.

Fotograma de 'El último abrazo', de Sergi Pitarch Garrido.

Fotograma de ‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch Garrido.

Salva Torres

El Sáhara, a subasta en La Nau

Solidària. Artistes valencians amb el Sàhara
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Subasta: lunes 15 de septiembre, a las 19.00 horas

Franco, cautivo en su cama y desarmado por la enfermedad, dejó el Sáhara a su suerte. Y Marruecos, que andaba al acecho, la tomó por la fuerza tras aquella Marcha Verde. El franquismo no la subastó, pero casi. Pasados ya 39 largos años de aquel ignominioso episodio nacional, artistas valencianos suman fuerzas plásticas con el fin de restañar una herida que no termina de cerrar. Han donado su obra para una exposición ‘Solidària’ en La Nau de la Universitat de València que concluye el lunes con una subasta. La recaudación se destinará al proyecto de huertos familiares del pueblo saharaui.

Obra de Joan Cardells en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Joan Cardells en la exposición ‘Solidària’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Un total de 65 artistas valencianos con 67 obras integran la muestra ‘Solidària’. El arte al servicio de una causa que sigue levantando ampollas en nuestro país, avergonzado por aquella dejación del Sáhara, que Marruecos aprovechó. No servirá para resolver un conflicto enquistado, pero la subasta permitirá seguir dándole alas a una reivindicación libertaria que en este caso canaliza la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.

Como apunta Román de la Calle, encargado del asesoramiento plástico, “las tendencias estilísticas existentes, las técnicas pictóricas y los procedimientos empleados son plurales, sobre todo porque hay obras de reciente producción pero también piezas de fechas anteriores, quizás no menos tentadoras para algunos coleccionistas”.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición 'Solidária' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición ‘Solidária’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Lola Claramunt, presidenta de la Federación organizadora, recuerda que “cada euro recaudado se destinará a dar color a las modestas casas saharauis que, con el proyecto de huertas familiares, llenarán pequeños espacios exteriores”, ya sea de rojos, naranjas, verdes o blancos. “Una verdadera explosión de color y vitaminas para una población especialmente vulnerable dadas las condiciones de vida como refugiados”, subraya Claramunt.

En la subasta del lunes se podrán adquirir obras de Artur Heras, Enric Mestre, Fuencisla Francés, Javier Chapa, Javier Mariscal, Joan Cardells, Juan Olivares, Manuel Boix, Molina Ciges, Nasio Bayarri, Rafael Armengol, Rafael Calduch, Rosa Torres o Carmen García Gordillo, entre otros. Piezas que van de los 100€ de Lluís Beltrán a los 2.000€ de José Saborit, Carmen Grau o el propio Bayarri. Trabajos muy diversos hermanados por ese espíritu que destila el propio título de la exposición: Solidária. Artistes valencians amb el Sàhara.

Manuel Boix, delante de su obra 'Cicle de Maig', en la exposición Solidària' de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Manuel Boix, delante de su obra ‘Cicle de Maig’, en la exposición Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Serigrafías, litografías, acrílicos, acuarelas, grafitos, pinturas y esculturas que, como la más explícita de Artur Heras, abren ‘Caminos al Sáhara’ en ese lento, pero inexorable avance hacia la libertad. Caminos repletos de interrogantes plásticos que los artistas formulan unas veces con vehemencia, otras con sorprendente colorido, texturas y formas que permiten colocar al espectador en la tesitura de tener que elegir entre esos caminos que les proponen.

El Sáhara sale a subasta en La Nau de la Universitat de València, esta vez con la noble intención de vendérsela al propio pueblo saharaui a precio de humanitario donativo. Una exposición comprometida que merced a la calidad plástica de las piezas subastadas logra un doble objetivo: la adquisición de notables obras y la mejora de las condiciones de vida de los saharauis por obra y gracia del arte.

'A Miguel Hernández', obra de Joan Castejón, en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘A Miguel Hernández’, obra de Joan Castejón, en la exposición ‘Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Salva Torres

Ruinas del futuro

Exposición y subasta de trencadís de Santiago Calatrava
Octubre CCC
C/ Sant Ferran, 12. Valencia
Inauguración: 24 de marzo
Subasta: viernes 28 de marzo de 2014, 18.30h.

Ruinas del futuro es una exposición y subasta benéfica, una muestra que analiza la situación cultural valenciana, para la que toma como símbolo el Palau de les Arts, de Santiago Calatrava, y la desastrosa circunstancia de la restauración de su cubierta.

En la exposición se muestran trozos de ese trencadís que sirvió como ornamento del edificio, el que hoy ha quedado, literalmente, por los suelos, una ruina, y que se ha convertido en un quebradero de cabeza para políticos y arquitectos partícipes en su levantamiento. “Se muestran trozos de la cultura que se ha creado en los últimos años en Valencia con dinero público”.

Trencadís de Santiago Calatrava (55 x 38 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (55 x 38 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

Trencadís de Santiago Calatrava (54 x 41 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (54 x 41 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

Este trencadís de Santiago Calatrava se subastará públicamente y los beneficios se donarán al Colegio 103, situado a escasas manzanas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que ha sido construido totalmente con barracones prefabricados. Debemos recordar que en los llamados “años de despilfarro” la Comunidad Valencia construyó colegios públicos de manera improvisada, obligando a miles de niños a estudiar en edificios de estas características.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 42 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 42 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

De esta manera, Ruinas del futuro es un proyecto de participación ciudadana que tiene como objetivo convertir escombros sin uso en ruinas: “objetos de valor económico y simbólicos, que servirán en el futuro para entender la malograda «cultura valenciana»”.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 39 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 39 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.