Los niños malcriados de Els Joglars

VIP, de Els Joglars
l’Auditori de Torrent
C/ Vicente Pallardó, 25. Torrent (Valencia)
Viernes 8 de abril, 2016, a las 20.30h

l’Auditori de Torrent recibe este viernes 8 de abril (20.30h) a una de las compañías de teatro más importantes de nuestro país. Els Joglars, fundada en 1961 por el dramaturgo Albert Boadella, llega para presentar su último trabajo ‘V.I.P.’.

Els Joglars se ha ganado el carisma de una de las voces más críticas y libres de la sociedad española. Desde sus orígenes se ha caracterizado por hacer un teatro crítico directamente relacionado con la realidad circundante. Y con este último trabajo, en el que cinco actores representan a más de 30 personajes, se atreven a criticar y reflexionar sobre la manera en que se educa a los niños de hoy en día.

Escena de VIP, de Els Joglars. Fotografía de David Ruano por cortesía de l'Auditori de Torrent.

Escena de VIP, de Els Joglars. Fotografía de David Ruano por cortesía de l’Auditori de Torrent.

La vida es ondulante y la educación y la relación del mundo adulto con los niños ha ido cambiando a lo largo de la historia. En nuestra moderna sociedad actual nos parece que el niño ha alcanzado el máximo privilegio haciéndolo equiparable al trato que recibe una VeryImportantPerson (V.I.P).

Paradójicamente la actitud bien intencionada de los padres, ya sea por complejo o por dar una confortabilidad a sus hijos de la que ellos carecieron, acerca peligrosamente al niño a un ser intratable con delirios de pequeño tiranuelo. Nos preguntamos si con tantos mimos no estaremos abonando la semilla de un pequeño monstruo. V.I.P, presentado en forma de ceremonial, pretende hacer una reflexión sobre nuestra sociedad que se comporta de esta manera tan condescendiente con sus retoños.

La programación del fin de semana en l’Auditori de Torrent se completa con la puesta en escena de ‘La Bella y la Bestia, un cuento cantado’, musical familiar basado libremente en el cuento de Leprince de Beaumont. Una versión en la que los personajes secundarios adquieren más importancia con el objeto de conseguir una historia más divertida. Una crítica a la excesiva importancia del físico, el aparentar y el materialismo de nuestra sociedad. La función será el domingo 10 de abril a las 18 horas.

Escena de VIP, de Els Joglars. Fotografía de David Ruano por cortesía de l'Auditori de Torrent.

Escena de VIP, de Els Joglars. Fotografía de David Ruano por cortesía de l’Auditori de Torrent.

“Soy un ladrón de gestos, de palabras”

El secreto de Vesalio, de Jordi Llobregat
Editorial Destino

A caballo entre la novela negra y la histórica con un toque científico, Jordi Llobregat, director del festival más oscuro de Valencia (VLC), irrumpe en la literatura por la puerta grande con su primera novela El secreto de Vesalio en la que invirtió dos años y medio de trabajo y una cantidad incalculable de ilusión. Recientemente publicada en España por Destino, sus derechos ya han sido vendidos para ser traducidos a dieciocho países. “El mérito es tanto de mi agente como de la propia novela”, dice Llobregat. “Creo que he conectado con temas universales que se entienden y gustan en cualquier parte del mundo y, por otra parte, mi agente es una gran profesional que ha sabido ofrecerla a las editoriales adecuadas”.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Ambientada en la Barcelona industrial de 1888, poco antes de la Exposición Universal, el relato gira en torno a tres personajes principales: un profesor de Oxford, un periodista del Correo de Barcelona y un talentoso estudiante de medicina. Tras detectarse la muerte de varias jóvenes, inician una búsqueda que les lleva a hospitales, bibliotecas y lugares que hoy son emblemáticos de la Ciudad Condal; el cementerio de Montjuic, las Ramblas, el monumento de Colón, la Barceloneta y  los edificios que formaron parte de la Exposición Universal de aquel año.

Nacido en Bruselas el año 1514, Andrea Vesalio fue médico de reyes -Carlos V y Felipe II-está considerado padre de la anatomía moderna. Con su obra, De Humani Corporis Fabrica, basada directamente en la disección humana, rompió con los cánones didácticos antiguos, lo que provocó  reacciones enfrentadas por parte de los maestros galenistas imperantes hasta el momento.

“Quiero invitar al lector a que se sumerja en una historia que transcurre en un tiempo y un lugar maravillosos”, indica Llobregat. “Que se juegue la vida junto a los protagonistas, se emocione con el encuentro entre Daniel e Irene o tiemble de miedo al ser perseguido por un asesino despiadado e inteligente. El Secreto de Vesalio es una novela para disfrutar y contarlo, por lo que me encantaría que hicieran eso, contármelo”.

¿Cómo descubrió a Vesalio y qué le atrajo de sus innovadores trabajos científicos sobre el cuerpo humano?

Descubrí a Vesalio cuando me documentaba para la novela. Una noche, mientras comprobaba un dato relacionado con un complicado tratamiento médico, me saltó en la pantalla del ordenador uno de los grabados de su obra más importante, De Humani Corporis Fabrica. La crudeza y, al mismo tiempo, belleza de aquel cuerpo diseccionado me provocó un estremecimiento y me dije que había encontrado la pieza que me faltaba para completar la novela. Lo que más me atrajo de Vesalio, una vez profundicé en la documentación, es el general desconocimiento que tenemos de una de las figuras más determinantes en la historia de la medicina. Eso me produjo cierta perplejidad y al mismo tiempo, acentuó mi curiosidad por él. En segundo lugar, me admiró su valentía y ambición, pues con sus trabajos puso en cuestión todos los dogmas de la época y no se arredró a pesar de ser atacado ferozmente, incluso por sus propios colegas y maestros. Y esa perseverancia tuvo como resultado que Vesalio determinara el principio de la anatomía moderna. Y por último, me fascinó la leyenda de su final, que ha terminado por ser el germen de mi novela.

Portada de 'El secreto de Vesalio', de Jordi Llobregat. Editorial Destino.

Portada de ‘El secreto de Vesalio’, de Jordi Llobregat. Editorial Destino.

¿Por qué la ambientó en la Barcelona de 1888?

A finales del siglo XIX, Barcelona es una ciudad repleta de contrastes y claroscuros y uno de los lugares más fascinantes de Europa. Al mismo tiempo que se inaugura la Primera Exposición Universal con todo lo que eso significa, se celebra el Congreso Internacional de Espiritismo. La fe actual en la tecnología y la ciencia no existía entonces y los pasos incipientes que se estaban dando hacia la construcción de una sociedad moderna y abierta a Europa iban todavía de la mano de la superstición y lo esotérico. En la misma línea, me provoca mucha curiosidad las difíciles condiciones de vida en los barrios obreros frente a la pujanza de la burguesía cada vez más enriquecida o cómo, al caer la noche, sus calles se convertían en un lugar enormemente peligroso.

¿Cómo surgieron los protagonistas en su cabeza?

Los tres son parte de mí y parte de lo que observo día tras día a mi alrededor. Suelo decir que soy como un ladrón que roba gestos, expresiones, rostros, palabras. Todo aquello que me atrae de las personas con las que me cruzo y que luego aplico a mis protagonistas. Eso sí, siempre que se ajuste al tipo de personaje que quiero construir. Los personajes surgen a partir de la historia que quiero contar y no al contrario.

Este año el Festival Valencia Negra que usted dirige ha alcanzado cifras récord con más de 11.000 visitantes. ¿Qué preparan para próximas ediciones?

Si conseguimos cerrar un presupuesto digno, aspiramos a dar un gran salto respecto a este año. Esta tercera edición ha sido un éxito de público, pues se ha doblado la asistencia. Nuestro objetivo siempre ha sido generar una gran oferta cultural para la ciudad de Valencia y estamos en ello, cerrando autores internacionales y actividades muy interesantes para el próximo año. Todo estará en función de lo que dispongamos para hacerlo.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Jordi Llobregat. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

José Medina Galeote REVISITED

Escena con significado al fondo

Según apunta Zygmunt Bauman, el hecho de que lo “displacentero” no tenga más que unos pocos días de antigüedad no es un argumento para la complacencia. Ya no hay razón alguna para medir la justicia de la propia condición buscando en la memoria; existen, no obstante, muy buenas razones para comparar la propia miseria con los placeres actualmente en oferta, de los que otros disfrutan pero que nos han sido negados a nosotros. La “injusticia” cambia su significado, ahora significa quedarse rezagado en el movimiento universal hacia una vida más placentera. La sociedad moderna proclamó el derecho a la felicidad: no era únicamente la mejora de las condiciones de vida, sino el grado de felicidad de los hombres y mujeres implicados lo que justificaría (o condenaría, en el caso de que ese grado se negara a ascender a alturas cada vez mayores) a la sociedad y todas sus obras. La persecución de la felicidad y la esperanza de que se produjera se convertirían en la motivación principal de la participación del individuo en la sociedad, y ya no dejarían de serlo. Al habérsele asignado semejante papel, la persecución de la felicidad no podía sino, antes o después, dejar de ser una mera oportunidad para convertirse en un deber y en un principio ético supremo. Aquellos obstáculos a los que se acusó de bloquear esa persecución, o sospechosos de bloquearla, se convirtieron entonces en el sistema de injusticia y en una causa legítima de rebelión.

José Medina Galeote. Artista invisible dispara, 2011. CAC Málaga. Cortesía del artista.

La realidad se ha transformado progresivamente en el páramo de lo relativo, las certidumbres absolutas son cada vez más escasas y, en ese terreno pantanoso, la sociedad civil ha optado hasta el momento por ponerse a cubierto mientras se oye, de fondo, el sonido de los temidos tambores. José Medina Galeote, con Artista invisible dispara, plantea “una metáfora contemporánea y a la vez una declaración de intenciones” dirigida a indagar el terreno del engaño, de las dobleces que se escenifican en la vida pública y de cómo su efecto llega a los ámbitos de lo privado. El artista desplegó un torrente de actividad, apropiándose de uno de los espacios expositivos del CAC de Málaga, a través de una gran instalación que tiene como eje un importante trabajo de pintura mural realizado in situ. Su obra se convierte en una gran trama, que nos sitúa en una escenografía cargada de referencias bélicas. Mientras la masa prosigue su travesía en el desierto, exhausta por el esfuerzo en el que –de nuevo- se ha convertido la superviviencia, todavía con la adicción por lograr los recursos que le permitan adquirir la mayor cantidad posible de bienes de consumo, cuyo engañoso objetivo es lograr una felicidad que paradójicamente se aleja en el horizonte cuanto mayor es el empeño del individuo.

José Medina Galeote. Artista invisible dispara, 2011. CAC Málaga. Cortesía del artista.

La guerra ha sido históricamente entendida como el mayor acicate posible a la economía, una gran maquinaria que produce riqueza al estimular la producción de armamento, a la vez que siembra una cosecha de destrucción que obliga a una reconstrucción posterior. Las potencias mundiales mantienen puntualmente viva la llama del conflicto bélico, activando oportunas discordias que tratan de legitimar ante la opinión pública mundial la necesidad de una intervención armada. El uso del lenguaje, el modo de alterar el significado de las palabras para relatar unos hechos más acordes a los intereses de las partes, logra capitalizar las ventajas de los discursos más populistas. Los sucesos que narran la realidad internacional, a través de los medios de comunicación de masas, no son la suma casual de acontecimientos objetivos, son el resultado de un relato construido por especialistas de los gobiernos más poderosos del mundo, aliados frecuentemente con las grandes factorías de la ficción cinematográfica.

“Por las calles de una ciudad devastada por la guerra, un grupo de niños reunidos cerca de un campo de fútbol le avisa de que hay minas por los alrededores. Una mujer le acusa de haber matado a su marido. Se pregunta si el hombre que avanza sobre un carro tirado por un burro es el mismo individuo al que busca su comandante por contrabando de explosivos. Graffitis en árabe sobre los muros de los edificios le hieren con sus letras extrañas. ¿Cómo reaccionar? Le quedan cinco minutos. Su radio le recuerda que hay que actuar rápido. Se acuerda de su misión: Desconfíe de todo y de todo el mundo. No crea nada ni a nadie. Pero que sepan que está ahí y en guardia”. No es el guión de una película bélica, es un videojuego sobre el entrenamiento de los soldados norteamericanos en Irak. Fue concebido por el Institute for Creative Technology, un centro de investigación fundado en 1999 por el Pentágono en la Universidad de California del Sur.

José Medina Galeote. Artista invisible dispara, 2011. CAC Málaga. Cortesía del artista.

Ciertamente conviene desconfiar, los sentidos nos confunden con frecuencia. Toda una poderosa estructura de creación de significado trabaja para construir una narración en la que poder incorporar las expectativas vitales de millones de personas, conformando discursos que imanten nuestra voluntad. Medina Galeote ha recreado a nuestro alrededor su particular storytelling, desplegando una trama con suficientes trazos como para que el espectador pueda insertarse y completar el relato.

José Luis Pérez Pont