Agente Morillas pregunta: ¿existe sólo lo que vemos?

Ecosistemas invisibles, de Agente Morillas
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 1 de abril, a las 20.00h
Hasta el 30 de abril de 2016

Una exposición de dibujo, pintura y escultura cerámica, en la que tomando como referencia a la madre naturaleza, Agente Morillas nos presenta distintas formas de vida (fantástica), la relación que establecen unos seres con otros y los entornos que habitan, para plantear una pregunta: ¿Existe solamente aquello que vemos o pueden existir o haber existido otros mundos desconocidos por el hombre?

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

La muestra ‘Ecosistemas invisibles’ parte de la propia contemplación de la naturaleza, de la singularidad y magnificencia de sus especies (presentes y pasadas), llegando en muchos casos a tratarse de seres casi fantásticos dadas sus características físicas y su comportamiento, y la cantidad de especímenes que aparecen cada día y que desgraciadamente desaparecen, y también de la importancia en la manera en que nos relacionamos con nuestro entorno y lo cuidamos, pudiendo crear ecosistemas nuevos y diversos en cualquier parte y/o alterar y/o exterminar los ya existentes.

Como dice el propio Agente Morillas: «He querido crear mundos aparte del hombre, donde la magia y la vida son posibles a partes iguales». La exposición podrá ser vista en la Galería Pepita Lumier de Valencia hasta el 30 de abril.

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Artista e ilustradora, Agente Morillas se instaló en Barcelona en 2001 para estudiar ilustración en la Escola Massana, tras haber recibido una formación en diseño gráfico. En su segundo año ganó un premio de ilustración organizado por La Vanguardia y La Generalitat y comenzó a publicar profesionalmente las portadas del suplemento ‘Mes Jove’ de dicho periódico.

Su particular estilo la ha posicionado como uno de los referentes de la ilustración española, desenvolviéndose sin problema en ámbitos tan dispares como la moda, el humor gráfico, la prensa o la pintura en directo y mural. Como artista lleva exponiendo su trabajo en solitario y colectivamente desde 2005. Entre su clientes se encuentran: Amnistía Internacional, Primavera Sound, Advance Music, Sónar Kids, Converse, Ajuntament de Barcelona, Club Q Zurich, Hydroponic, Apolo Club, Bibian Blue, Pepa Karnero…

Además forma parte del profesorado de BAU (Escuela Superior de Diseño de Barcelona). Tras dos años en París, actualmente vive y trabaja en Londres.

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Agente Morillas. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

 

Los pensamientos a mano de Sorolla

Sorolla, apuntes en la arena
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de mayo de 2016

“Es un género frágil”, apuntó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, refiriéndose al dibujo. De ahí las dificultades para su exposición. Joaquín Sorolla, dibujante compulsivo, realizó miles. Y no ha sido hasta ahora, gracias a un arduo trabajo de conservación y catalogación por parte del propio Museo Sorolla, que ven la luz los 120 expuestos en el Centro del Carmen. Son una parte minúscula pero muy relevante de los más de 5000 catalogados.

¿Por qué relevante? Porque como explicó el propio Garín y la comisaria de la exposición Sorolla, apuntes en la arena, Consuelo Luca de Tena, directora a su vez del Museo Sorolla, muestran “los procedimientos de trabajo” del pintor valenciano. Algunos de esos dibujos aparecen ligados a otros cuadros del artista, pero en líneas generales permiten conocer la singularidad de lo que fueron simples esbozos u obras con carácter propio. “Es una exposición muy útil, muy amena para el público en general”, destacó Garín. Para Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, la muestra se centra en la elaboración de los dibujos que realiza Sorolla “a orillas de nuestras playas con elementos casi etnográficos”.

'Bajo el toldo, playa de Zarautz', de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

‘Bajo el toldo, playa de Zarautz’, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

La muestra se halla dividida en algunos de los aspectos que primaron en la obra de Joaquín Sorolla: la playa, el mar, las mujeres, las barcas, las velas, los bueyes o el trabajo en el mar. Famoso por atrapar como nadie la luz del mediterráneo en sus lienzos, la apuesta que llega al Centro del Carmen extiende esa percepción a sus frágiles dibujos. Dibujos en los que Felipe Garín confirmó la práctica ausencia del color. “Es poco frecuente. Todo lo más utiliza el clarión para reforzar algún aspecto del cuadro”.

El conjunto de dibujos, junto a algún cuadro grande y ciertas notas de color, no se había expuesto hasta la fecha, lo que supone un valor añadido a estos “apuntes en la arena” de Sorolla. De nuevo, la fragilidad atravesando la totalidad. Fragilidad del dibujo, cuyo papel corre el riesgo de la degradación temporal, y fragilidad de los apuntes tomados a pie de la inconstante arena. “Sorolla pensaba con las manos”, subrayó Garín. Y sus manos, como el pensamiento, no sabían de irregularidades o dificultades para expresar aquello que Sorolla miraba con gran pasión.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Además, esa impulsividad a la hora de dibujar, le venía condicionada por la propia naturaleza. En ella, ningún objeto, ninguna figura está quieta. Y aunque lo estuviera, como recordaba el pintor, cambiaba por la luz del sol que tampoco está nunca quieta. Así veía Sorolla el proceso creativo y así se recoge en sus dibujos, donde bastan unos trazos para iluminar la figura femenina, un ser casi mitológico para el artista valenciano, sus barcas o esas playas inmortales de su vasta producción.

“Sorolla dibujaba como el que respira y producía estos dibujos casi a diario”, puntualizó la comisaria de la exposición, en la que también estuvieron presentes Beatriz Alventosa, directora comercial de CaixaBank en la Comunitat Valenciana, e Isabel Salgado, directora de exposiciones de la Obra Social La Caixa, como entidad colaboradora junto al Consorcio de Museos de una muestra producida por la Fundación Museo Sorolla. Garín abundó en la presencia del dibujo, “un género que no ha gozado de la importancia que merece”. A ver si ahora, tratándose de un material inédito de Sorolla, la cosa cambia. “Detrás de esa aparente naturalidad que tenía [Sorolla] al pintar” hay “una amplia disciplina de estudio y de dibujo”, concluyó Luca de Tena. Sorolla, apuntes en la arena, viajará después del 29 de mayo a Girona y Tarragona, tras haber pasado ya por Madrid y Lleida.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Salva Torres

Cazadoras Asociados: el arte se pone a tiro

Galería de tiro, por Cazadoras asociados
Sala de la Muralla
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 8 de mayo

El artista es un cazador. No persigue animales furtivos y salvajes, sino resignificar lo insignificante o lo que pasa desapercibido. El artista empuña sus armas –la línea, el color, el volumen, la electrónica- para alumbrar lo que no se suele, o no se quiere, ver y obligar a hacerle frente, mirarlo de otra manera, y pensarlo. Y, como el cazador, cultiva la paciencia, anda alerta, se arriesga y persevera.

Vista general de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Vista general de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Esta afinidad y, en especial el hecho de haber realizado las reuniones de constitución como colectivo en la antigua sede de una asociación de cazadores, impulsaría a un grupo de artistas de consolidada trayectoria individual a adoptar el nombre de Cazadoras asociados para las acciones, o exposiciones, que emprendieran juntos. No tardarían mucho en convocar una con el arte de la caza como leitmotiv. Su resultado se muestra en esta sala.

La exposición reúne 17 piezas, una por cada uno de los participantes. Todas ellas tienen como referencia la diana, dispositivo utilizado como blanco de tiro y figura polisémica donde las haya.

Vista de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Vista de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

De manera paradójica, el uso recurrente de los círculos concéntricos, motivo que habitualmente conforma la diana, resalta la singularidad de cada obra, su propio “relato”, un relato derivado del código expresivo, las inquietudes y la intención de cada autor.

Algunas de las obras están gobernadas por la crítica al abuso de poder o a la violencia, otras incluyen alusiones autobiográficas o remiten a la filosofía zen, la literatura o el arte; las hay que interaccionan con el espectador…; todas emocionan.

Obras de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Obras de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Cazadoras asociados.

Puestas en común, configuran una sugestiva galería de tiro. A su vez, entablan diálogos cruzados entre ellas que propician nuevas interpretaciones, matices inesperados. Se trata de dejar que la mirada se cobre, complacida, la perturbadora verdad que contienen.

Buen tiro.

Adenda: los participantes en la exposición son Ximo Amigó, Julio Bosque, Calo Carratalá, Enrique Carrazoni, Toni Domènech, Antonio Girbés, Jarr, José Morea, Guillermo Peiró Roggen, Manolo Rey Fueyo, Pepe Romero, Manuel Sáez, Bia Santos, Sebastián Nicolau, Rubén Tortosa, Lukas Ulmi y Joan Verdú. Por su parte, el también miembro del colectivo y gerente del IVAM, Joan Llinares, se suma por primera vez a una de las acciones del grupo retomando así una actividad en la que dio sus primeros pasos profesionales.

Obras de la exposición 'Galería de tiro', en el Colegio Mayor Rector Peset. Gentileza de Cazadoras asociados.

Obras de la exposición ‘Galería de tiro’, en el Colegio Mayor Rector Peset. Gentileza de Cazadoras asociados.

Toni Picazo

Retrato de 11 mujeres al borde…

Diverses. Històries de Dones
Objectives. Dones Fotoperiodistes
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 26 de abril

A razón de seis imágenes por banda, en una suerte de destilado existencial, 11 fotoperiodistas valencianas narran la vida cotidiana de otras tantas mujeres singulares. Algunas más que otras, porque no es lo mismo dedicarse a aquello que te gusta, por excluyente que sea su práctica profesional, que soportar la inclemencia, ésta sí exclusiva y verdaderamente sufrida, de ciertas enfermedades raras. Por eso el título del conjunto expositivo es atinado: ‘Diverses. Històries de dones’. Y más acertado aún sería sin el punto. Así: diversas historias de mujeres.

Paca, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Objectives.

Begoña, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Porque las hay de todo tipo: desde la futbolista Maider o la camionera Begoña, profesiones tradicionalmente masculinas, a la esposa, madre de seis hijos y abuela de diez nietos, de nombre Paca, pasando por la agricultora Rosa, la odontóloga cooperante Elena, la solista de la Orquesta de Valencia Esther o la activista contra el desahucio Paula. También están las historias de la senegalesa Aïssatou, la gitana universitaria Maleni y, más allá de la exclusión social, los dolorosos casos de Fide, con su enfermedad rara, y Elvira, paciente de osteogénesis imperfecta (huesos de cristal).

Fide, retratada por Amparo Simó.

Fide, retratada por Almudena Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Todas ellas ‘colgadas’ en el claustro de La Nau de la Universitat de València. Un total de 66 imágenes que vienen a airear cada una de esas 11 singulares vidas de otras tantas mujeres al margen del estereotipo femenino. Y sin duda que hay historias que se amoldan a esa ruptura de ciertas convenciones: futbolistas y camioneras, hasta hace bien poco, prácticamente ni existían. Pero esposas, madres y abuelas de toda la vida, pues eso, que había muchas. De manera que las historias que cuelgan en La Nau son tan diversas como de gran mezcolanza su desencajada temática.

Fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, odontóloga, en la fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

En cualquiera de los casos, las 11 fotoperiodistas valencianas se limitan a dejar constancia de ciertas vidas poco corrientes. De manera que las fotografías expuestas a modo de espejos invertidos del glamour publicitario, y más próximas a la aspereza del reality sin show que valga, no buscan tanto la admiración por su belleza, que el reflejo documental de cuanto les sucede a esas mujeres en su diversa singularidad. La empatía entre retratistas y retratadas, tras un año entero de mutua convivencia, se deja notar en la serie de 66 imágenes, sin duda reveladoras del mensaje, diáfano y claro, que se quiere transmitir: la voluntad y energía de esas mujeres tan dispares.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Raquel Abulaila, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Provi Morillas, Eva Ripoll, Amparo Simó, Almudena Torres y Mónica Torres son las ‘culpables’ de que esas vidas se conviertan en historias gráficas. Algunas más que otras. Porque no es lo mismo tocar en una orquesta de hombres, jugar al fútbol, conducir un camión o ser odontóloga, que percibir la degradación real de un cuerpo sin estereotipos que valgan. Ejemplar fue, sin duda, la dignidad con la que Fide, luchando con su rara enfermedad, dio cuenta de su historia durante la inauguración de la muestra.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

‘Diverses. Històries de dones’, que estará en La Nau hasta el 26 de abril, testimonia el duro recorrido existencial de 11 mujeres. Un recorrido igualado por la condición de género de sus protagonistas, pero al que le falta un mejor criterio de selección narrativa dadas sus radicales diferencias. Diversidad, sí, pero de qué género.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Emma. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, solista de la Orquesta de Valencia, retratada por Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maleni, en la fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paula, activista contra el desahucio, fotografiada por Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

 

 

 

Salva Torres

De Jong y Courtillot en Luis Adelantado

Desengaño, de Folkert de Jong
Atelier Familial, de Delphine Courtillot
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 4 de julio

Para la segunda exposición individual del artista holandés Folkert de Jong titulada ‘Desengaño’, De Jong muestra en primicia, su incursión en la cerámica y también algunas esculturas híbridas en madera tallada y bajo relieves. Folkert de Jong es bien conocido por su teatrales y narrativas recreaciones escultóricas que abordan temas como la guerra, la codicia y el poder tanto en la historia de la humanidad como en el presente.

La palabra desengaño en el contexto de la historia significa desilusión o un profundo sentido de transitoriedad, que normalmente es experimentado después del colapso o el declive de los imperios. Sabiendo que eventualmente siempre hay un renacimiento del arte y la literatura después de cada colapso de un sistema de poder, De Jong ve este tema como un punto de partida positivo para el concepto de su exposición.

Obras de Folkert de Jong en la exposición 'Desengaño'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong en la exposición ‘Desengaño’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Tras la relectura del conocido ensayo de Walter Benjamin ‘La obra de arte en la época de la reproductividad técnica’ de 1936, De Jong se acerca de nuevo a temas como la autenticidad, la reproductividad, la singularidad, la originalidad y el valor del arte. Benjamin identifica “el aura” de la obra de arte con la singularidad, con la experiencia de lo irrepetible y analiza cómo la reproducción técnica destruye dicha ‘originalidad’.

Las esculturas de cerámica y las planchas de madera grabadas nos remiten a las formas y técnicas artísticas más tradicionales. Ásperas y descarnadas como los materiales a los que se acerca, las piezas de De Jong encarnan un horror grotesco y un humor macabro que podría recordar a la obra de los artistas europeos del siglo XX como Georges Grosz y James Ensor.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La pieza central de la exposición, que preside la entrada de la galería, es la réplica del trono de la coronación de la familia real británica embadurnada de graffitis. La famosa silla que todavía se utiliza para la coronación de los reyes ingleses, mandada hacer por el rey Eduardo I en torno a 1296 para albergar la Piedra del Destino que fue usada, desde el siglo IX hasta el siglo XIV, para coronar a todos los reyes de Escocia. Con esta obra Folkert de Jong nos habla de la idea de fetiche, de ritual, del valor del patrimonio y en última instancia de la materialización del poder político encarnado en un objeto de arte.

Otra interesante aportación en la exposición es la colaboración con su esposa, la artista Delphine Courtillot. En esta línea de trabajos que recupera la utopía de las vanguardias artísticas, de una renovada búsqueda y sensación positiva en la colaboración entre las distintas disciplinas artísticas y artesanales, han creado juntos una serie de lámparas de sobremesa hechas de cerámica y telas pintadas a mano.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

El nuevo proyecto de Delphine Courtillot ‘Atelier Familial’ (Estudio familiar) es un proyecto utópico de un espacio creativo donde una familia simbólica invita a espíritus afines a unir fuerzas y revisar el campo de las artes aplicadas. En una era donde casi todo es manufacturado en China ‘Atelier Familial’ está ahí para inspirar a la gente a que haga suya la creación de los objetos de su vida cotidiana.

Nacido de la fascinación por los movimientos artísticos de principios del siglo XX desde el Art Nouveau, pasando por la Bauhaus y los talleres Omega con su constante dedicación a fundir los límites existente entre lo decorativo y las Bellas Artes, ‘Atelier Familial’ nos habla también sobre el idealismo de colaboración, contra la soledad del trabajo individual en el estudio, sobre experimentar con técnicas asociadas a la artesanía con la intención de crear objetos artísticos, que sean a la vez juguetonas e inventivas soluciones a los problemas de las restricciones técnicas, asociadas con el diseño de cosas que deben ser usables.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición 'Atelier familial'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición ‘Atelier familial’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La primera exposición de objetos producida en ‘Atelier Familial’ se concentra en vestidos y collares inspirados por el taller Omega y la ropa avant-garde creada por las artistas Sonia Delaunay y Sophie Taueber-Arp (y también lámparas creadas en colaboración con Folkert de Jong).

Usando una forma básica prestada de la tradicional ropa guatemalteca y mexicana, un cuadrado o rectángulo con aberturas para la cabeza y los brazos, y motivos directamente pintados en el textil (tela/lienzo), la confección de las túnicas y los vestidos es la forma menos complicada imaginable de crear una pieza de ropa. Con el mismo planteamiento básico, muchos de los abalorios necesarios para crear los collares están hechos de barro seco pintado. Ropa y joyas son expuestas en la galería como si desafiaran su estatus funcional y recuperaran, en ese sentido, su estatus de pinturas, tapetes y esculturas en miniatura.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.