Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo “Comisarios, los cerebros del arte”.

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición “Dueñas del arte”, con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

Ni igualdad ni trato profesional en el arte valenciano

La recientemente inaugurada exposición “Las dueñas del arte”, en las Atarazanas de Valencia, abre de nuevo el debate acerca de la ausencia de condiciones profesionales en el trato a los artistas por parte del Ayuntamiento de Valencia, así como desde las galerías de arte valencianas. AVCA y AVVAC han hecho público un comunicado en el que manifiestan su punto de vista y reclaman medidas. Este es el texto íntegro:

“Desde hace años AVCA (Asociació Valenciana de Crítics d’Art) y AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló) denunciamos las injustas condiciones a las que en ocasiones se somete a las y los artistas que participan en exposiciones financiadas con dinero público. Pese a las reiteradas ocasiones que se ha puesto en conocimiento de la Administración el hecho de que no remunerar a las y los artistas supone, en primer lugar, una negativa a reconocer sus derechos como profesionales, y en segundo, un trato desigual y discriminatorio desde el momento en que otros agentes que participan en el proyecto sí cobran por su trabajo, una vez más contemplamos con asombro cómo vuelven a ningunearse las demandas del sector al comprobar que las y los artistas participantes en la exposición “Las dueñas del Arte” no han obtenido remuneración alguna por participar en dicho proyecto.

Este hecho se reviste de especial gravedad cuando según la Concejala de Cultura, MarÍa Irene Beneyto, “es la mejor forma de celebrar el Día de la Mujer”, según declaraciones aparecidas en diversos medios. En nuestra opinión, no sólo no es la mejor manera, sino que constituye una total falta de consideración acerca de lo que significa celebrar el 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora, al organizar una exposición en la que se remunerará a la imprenta que edite el catálogo o a los comisarios responsables del proyecto, por poner un ejemplo, pero no a las artistas participantes, que son el verdadero motivo de la realización de la muestra.

Hay que recordar, asimismo, que el Síndic de Greuges resolvió hace pocos meses la necesidad de que la Administración abandone estas prácticas, en las que no media contrato alguno y no se remunera a las y los artistas, ya que únicamente conducen al progresivo deterioro del tejido artístico de la Comunidad Valenciana. Una vez más evidenciamos la falta de respeto que constituye este hecho, ya que tanto la Administración como las galeristas y comisarios pasan por alto que el trabajo de las y los artistas participantes debe ser respetado y, como tal, remunerado siempre y cuando haya dinero público destinado a la realización de un proyecto expositivo. La Administración, los comisarios y las galeristas que han impulsado este proyecto tenían una responsabilidad que cumplir, especialmente en una exposición que celebra el Día de la Mujer Trabajadora y que versa sobre la situación de desigualdad de ésta: reconocer su condición profesional y repartir los presupuestos del proyecto para que todas y todos cobrasen hubiera sido, a nuestro entender, la correcta manera de celebrarlo.

Esperamos sinceramente que se siga celebrando el día de la Mujer Trabajadora en sucesivas ocasiones, pero cumpliendo con las condiciones que harían de ésta una celebración digna y respetuosa con el respeto a la consideración de las y los artistas como profesionales”.

 

(Imagen: ValenciaPlaza)

World Press Photo y ¡ay! el periodismo

World Press Photo Valencia
Mesa redonda ‘Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión’ (celebrada
el jueves 6 de febrero en la Facultat de Filologia)
Exposición en Fundación Chirivella Soriano
C/ Valeriola, 13. Valencia
Hasta el domingo 16 de febrero

“En el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido”. Lo dijo Ryszard Kapuscinski y a él nos aferramos para describir lo que aconteció en la mesa redonda que, sobre periodismo, tuvo lugar hace escasos días en el Salón de Grados de la Facultat de Filologia de la Universitat de València. Descripción que servirá para ofrecer algunas explicaciones de por qué el periodismo se está quedando en los huesos.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Organizada por World Press Photo Valencia, a través de Doctor Nopo y la Fundación Chirivella Soriano, el encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reunió al director de El Mundo Comunidad Valenciana, Rafael Navarro, al presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Sergi Pitarch, al asesor del Síndic de Greuges, José Antonio Ivars, y a la responsable del gabinete de comunicación del IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad), Dulce Iborra, moderados por el profesor de la Universitat de València, Francesc Martinez.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Rafael Navarro habló de la “mancha en la historia del periodismo en la Comunidad Valenciana” que supuso la claudicación por parte de casi todos los medios cuando se destapó el caso Gürtel. Por defender la verdad, frente a las amenazas de todo tipo, Navarro aseguró que el periódico que él dirige se vio privado durante tres años de la publicidad institucional. Cosa que no les sucedió al resto de medios afines a los dictados del gobierno que por entonces presidía Francisco Camps. Y como tenía en la mesa a José Antonio Ivars, representando a la institución que vela por los derechos del pueblo valenciano, le instó a que abriera una investigación sobre el reparto de la publicidad institucional, con el fin de subsanar los atropellos del pasado y sentar las bases de un reparto futuro más justo.

Ivars había señalado poco antes que los medios de comunicación “pocas veces acuden al Síndic de Greuges”. Y que si lo hicieran, la Sindicatura podría defenderles presentándose de oficio. Pero, claro, para ello ha de haber la previa denuncia que los medios de comunicación “pocas veces” interponen. Navarro tomó buena nota de la función del Síndic de Greuges, hasta la fecha prácticamente en desuso por parte de los medios.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Sergi Pitarch, de la Unió de Periodistes Valencians, aludió igualmente a la indefensión de los periodistas ante los numerosos casos de arbitrariedad por parte del poder, ya sea éste judicial o policial. Y abogó por un periodismo en el que se contrastaran las fuentes para evitar que te “colaran” informaciones interesadas. También destacó el apoyo que cada medio debe ofrecer a sus periodistas, para frenar las presiones externas. Preguntado por la escasa asistencia a las asambleas por parte de los periodistas asociados a la Unió, Pitarch reconoció que es un tema para someter a debate. ¿Envidia de Francia, donde los periodistas cuentan con el respaldo del propio Estado, que considera al periodista un bien público en la defensa del sistema democrático? Pitarch le restó importancia a ese hecho y manifestó que le daba “pánico” que fuera el Estado quien reconociera la figura del periodista. Periodista que, sin embargo, adquiere tal condición gracias a una titulación pública.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Francesc Martinez ofreció algunos datos del enflaquecimiento extremo al que está llegando el periodismo. Alrededor de 11.000 ocupaciones periodísticas destruidas entre 2008 y 2013. La Comunidad Valenciana, a la cabeza en cuanto al menor número de lectores de prensa y de oyentes de radio. Y, eso sí, 280 gabinetes de comunicación en Valencia. En representación de ellos, Dulce Iborra, que defendió el posible encuentro “amoroso” entre el periodista de un medio y el periodista de un gabinete de comunicación que le facilita cierta información. Alguien del público, también periodista, se quejó de esa división entre los propios profesionales: “¡Todos somos periodistas!”, exclamó. El encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reveló precisamente las fisuras internas del cuarto poder. Si la verdad nos hace libres, habrá que empezar a buscarla en la elocuente fragmentación del tejido periodístico, en tiempos de paradójica concentración de medios. Gracias a World Press Photo Valencia (cuya exposición en la Fundación Chirivella Soriano permanece hasta el domingo) y a Doctor Nopo por tan ilustrativa radiografía.

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Salva Torres

Los artistas valencianos van al Defensor del Pueblo

El 19 de abril de 2013 la asociación Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) remitió una carta al Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo de la Comunitat Valenciana), que fue admitida a trámite el pasado 5 de mayo.
La carta denuncia el trato discriminatorio y de desigualdad a los artistas que trabajan para aportar contenidos a los diversos centros y salas de exposiciones dependientes de las instituciones públicas valencianas.

Mientras todos y cada uno de los agentes implicados en cualquier proyecto expositivo reciben una remuneración por su trabajo, desde la plantilla del museo, los vigilantes, transportistas, electricistas, montadores, diseñadores gráficos, etc., resulta inconcebible que no se contemple la remuneración a los artistas por ninguno de los conceptos posibles, como podrían ser los derechos de comunicación pública derivados de la cesión de obra para su exposición. Sin los artistas y el resultado de sus procesos de investigación y creación están de más el resto de agentes, trabajadores e infraestructuras.

La carta dirigida al Síndic de Greuges está apoyada con diversos documentos que demuestran que no es una práctica legal ni habitual el modo de proceder de estas instituciones, pues tienen la responsabilidad de velar y hacer sostenible el tejido cultural valenciano, así como mantener unos niveles de profesionalidad y rigor en el trato laboral con los mismos.

AVVAC denuncia una situación que considera de absoluta desigualdad y discriminación, que se da en la Comunitat Valenciana con particular gravedad y prolongación en el tiempo.

Carta al Defensor del Pueblo