Aural: ¿Viva (o muerta) la República?

República independiente de tu casa, de Juan José Martín Andrés
Galería Aural
C / Labradores, 17. Alicante
Hasta el 7 de febrero, 2015

Galería Aural acoge ‘República Independiente de tu Casa’, exposición de Juan José Martín Andrés (Soria, 1978), artista afincado en México D.F. desde 2012. Una propuesta que parte de la ironía para abrir una serie de cuestiones en torno al concepto de nación, estado y república, revisando aquellos países europeos desaparecidos durante la primera mitad del siglo XX, que la historia por intereses político territoriales ha dejado en el olvido, y reflexionando sobre el uso que el marketing publicitario hace de los valores que transmite el término república.

La apropiación de títulos, titulares o portadas, forman parte de la práctica habitual del artista. En esta ocasión sigue con coherencia estas premisas, consciente del riesgo que supone adueñarse de un eslogan tan manido como el de la famosa multinacional sueca. Así, Martín Andrés da una particular bienvenida al espectador invitando a leerlo sobre felpudos en las diferentes lenguas presentes en el llamado Estado Español y a pisarlos para poder entrar al interno de la galería. Un recibimiento en el que cuelgan banderitas de fiesta, que resultan ser los emblemas de países extinguidos hasta la Segunda Guerra Mundial.

Dibujo de Juanjo Martín Andrés. Foto de Manuel Quesnel, cortesía de Aural.

Dibujo de Juanjo Martín Andrés. Foto de Manuel Quesnel, cortesía de Aural.

La filósofa Simone Weil señalaba cómo “nuestro ideal republicano (el de la Francia de los cincuenta, que sigue siendo el actual) procede enteramente de la noción de voluntad general debida a Rousseau”, y explica cómo la razón es idéntica en todos los hombres, y mujeres, siendo las pasiones en aquello que se difiere. Definir pues los partidos políticos como “máquinas de fabricar pasiones colectivas”1 las realidades actuales.

Pero, ¿qué quedó de los países desaparecidos? ¿qué sabemos o qué aprendimos de las pasiones que dieron lugar tanto a su inicio como a su fin, de las esperanzas y de los fracasos, de las estrategias y los intereses que las generaron? Banderas de países desaparecidos en Europa entre 1900 y 1950 parten de la imagen de dichas banderas obsoletas mostrándolas a modo de fiesta imposible; así como los dos polípticos titulados Composición geométrica-abstracta tomando como motivo banderas de países desaparecidos I y II juegan a hacer una referencia estética a la obra de Sean Scully o de Piet Mondrian para mostrar los colores de banderas caducas y un tercer políptico cuyos territorios fueron durante la Segunda Guerra Mundial los llamados títeres de Japón, que actualmente pertenecen a China.

Martín Andrés consigue transmitir mediante la compilación de todas estas banderas la sensación de idas y venidas de los diferentes regímenes, precisamente en un momento como el actual en el que el presente año viene marcado por una abdicación impuesta, por un 9N que augura un futuro en construcción, así como por otros nacionalismos europeos de pequeños y grandes territorios.

El escritor W. G. Sebald viajó hasta Ajaccio visitando la primera casa en la que vivió la familia Bonaparte en la isla corsa. Fue a los mismos lugares que anteriormente había visitado y descrito Flaubert a su vez. Cuenta Sebald que el lugar había permanecido intacto, “como si no hubiesen pasado las horas”. “Las habitaciones amuebladas con el gusto de la República mantenían los mismos elementos”, a falta de la capa imperial de abejas doradas descritas por Flaubert.

Nuestro Norte es el Sur, obra de Juanjo Martín Andrés de su proyecto anterior en Aural. Imagen cortesía de Galería Aural.

Nuestro Norte es el Sur, obra de Juanjo Martín Andrés de su proyecto anterior en Aural. Imagen cortesía de Galería Aural.

Observaciones que, tal y como el escritor alemán escribe, nos lleva a pensar en “qué sabemos nosotros de la anticipación del curso de la historia, que se desarrolla con arreglo a alguna ley no descifrable por lógica alguna, se desplaza y cambia de dirección a menudo por minucias imponderables”2 la fantasía de entender cómo se forjó la personalidad de Napoleón en un intento de entender su política. Ejemplo extrapolable en el tiempo y en el espacio, que nos lleva a no olvidar que hubo (hay) estados que desaparecieron (que están desapareciendo) y que conforman ya nuestro olvido ante un futuro que no podemos predecir.

Y llegados a este punto, ¿cómo ha devenido el concepto de república hasta ser el nombre de una hamburguesería, un pub, una marca de tekila, o de una empresa discográfica? ¿De qué manera la publicidad ha conformado su propia idea de república? Los más de veinte dibujos que conforman la serie ‘Cientos de repúblicas’ marcan las diferencias que se dan según el ámbito geográfico de su proveniencia, usándose éste con mayor o menor libertad o desparpajo. En cualquier caso, todas ellas trasmiten la idea de cuidar un “yo”, un “tu casa”, una atención dedicada, o independencia acentuada. Estos logotipos se han reunido en el primer proceso de investigación del artista, en el cual usó las redes sociales para crear un foro plural donde cada persona tiene acceso a subir imágenes, logos, donde aparezca la palabra república que encuentre en su vida cotidiana.

El discurso de la exposición se cierra con ‘Bienvenido Mr. Marshall’, dibujo digital que sintetiza la imagen del cartel ganador del quinto premio del concurso convocado por la OTAN en el año 1950. Teniendo como motivo hacer presente todos aquellos países subvencionados por el Plan Marshall, éstos constituyen cada una de las aspas de un molino que podríamos llamar Europa, quedando fuera algunas excepciones que resultan ser países ya desparecidos.

Una propaganda a modo de augurio de una Unión Europea que aúna países con múltiples identidades políticas y culturales, sugiriendo un modelo de unión cuya cohesión sigue siendo una incógnita. El título que el artista ha dado a la obra enfatiza la sátira del inicio de la exposición, haciendo explícita una bienvenida al más puro estilo cinematográfico. Toda una celebración con banderas como invitación a la reflexión.

1. Weil, Simone: Nota sobre la supresión general de los partidos políticos, Ed. El Barquero, Palma, 2014.
Publicado originalmente en “La Table Ronde”, num. 26, febrero de 1959.
2. Sebald W.G.: Campo Santo, Ed. Anagrama, Barcelona, 2003, p. 17.

Bienvenido Mister Marshall, de Juanjo Martín Andrés. Imagen cortesía de Galería Aural.

Bienvenido Mister Marshall, de Juanjo Martín Andrés. Imagen cortesía de Galería Aural.

Alba Braza Boïls

La ciencia también es cosa de mujeres

Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias
Comisariado: María Carmen San Julián y Natalia Torres
Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero
Palau de Cerveró de la Universitat de Valéncia
Plaça de Cisneros, 4. Valencia
Hasta el 9 de enero de 2015

Para que la corrección política no convierta este tipo de exposiciones en un afirmativo cabeceo de incredulidad (¿cómo es posible que tal cosa suceda?), habría que seguirle el rastro a Zygmunt Bauman cuando se puso a analizar el fenómeno del Holocausto. De manera que, como expresó el sociólogo, “el examen de las culpas” no disfrace la “investigación sobre las causas”. Que la sociedad patriarcal sea culpable de buena parte de la discriminación de la mujer resulta, a estas alturas, insuficiente a la hora de abordar tal fenómeno. Salvo que lo que pretendamos sea levantar una venda para poner otra.

Una de las citas recogidas en el 'túnel de tópicos sexistas' de la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Una de las citas recogidas en el ‘túnel de tópicos sexistas’ de la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

Valga la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ como recordatorio de un hecho palmario: el silencio en torno a la gran contribución de las mujeres al progreso de las ciencias y la tecnología. Pero se hace ya necesario, cuando proliferan las muestras de desagravio, transformar el victimismo en análisis más profundos acerca de las múltiples causas que lo fundamentan. De no hacerlo así, caeremos en la complaciente empatía. Algo que mujeres como Marie Curie, Hannah Arendt, María Zambrano, Grace Murray Hopper, Barbara McClintock o Mary Wollstonecraft no perdonarían.

Y no digamos nada si hablamos de James Miranda Stuart Barry, cirujano del ejército británico, cuya autopsia reveló que en realidad era Margaret Ann Bulkley (1795-1865), que se hizo pasar por hombre para poder ingresar en la universidad, su gran sueño. Su lucha, como la de otras muchas mujeres que aparecen en la exposición del Palau de Cerveró, perdería fuerza si la rebajamos al complaciente recordatorio en lugar de, como hicieron ellas mismas, reivindicar la pasión por el conocimiento.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición ‘Trencant barrees. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

La exposición ‘Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias’, comisariada por Carmen San Julián y Natalia Torres, se hace eco de las numerosas mujeres que dejaron su huella en la ciencia. Y lo hace al modo de un paseo repleto de dificultades, las mismas que las propias mujeres debieron en su día sortear. Así, el espectador avanzará por entre una serie de barreras o instalaciones, para ir abriéndose camino de las oscuras frases pronunciadas contra las mujeres a la rotunda claridad de sus trayectorias profesionales. Fotografías y paneles que revelan el sobresaliente papel de esas mujeres en el terreno de la ciencia.

En el “túnel de tópicos sexistas”, según expresión de las comisarias, se pueden leer frases como ésta: “La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido, aunque agradable y gracioso” (Erasmo de Rotterdam), o el más coloquial “Eso es cosa de mujeres”. Brigitte Bardot, quien sabe si espoleada por esos tópicos, contraatacó en su día de esta manera: “Cuanto más conozco a los hombres, más me gusta mi perro”.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències', que acoge el Palau de Cerveró.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’, que acoge el Palau de Cerveró.

Tras el túnel oscuro de los comentarios despreciables, la exposición se abre a un bosque de imágenes que cuelgan como frutos de esa ciencia desarrollada por mujeres. Entre las fotografías, destacan las de Rita Levi-Montalcini, Nobel de Medicina, Hedy Lamarr, reconocida como actriz pero menos conocida por su faceta como ingeniera, Hipathia de Alejandría, una de las primera matemáticas, o las citadas Barbara McClintock, que descubrió el primer mapa genético del maíz, Marie Curie, dos veces Premio Nobel por sus contribuciones en física y matemáticas, Hannah Arendt y Simone Weil, como destacadas filósofas.

En la instalación de objetos colgantes, el espectador descubrirá las sorprendentes patentes del sujetador moderno obra de Mary Phelps, del limpiaparabrisas, inventado por Mary Anderson, del pañal desechable de Marion Donovan o del corrector líquido Liquid Paper que patentó Bette Nesmith, por citar algunos de los hallazgos. ‘Rompiendo barreras’ se completa con un audiovisual y un taller didáctico que sirven para hacer memoria del largo y tortuoso camino recorrido. Una muestra impulsada por la Universitat de Valéncia y el CSIC, en la que supone la última colaboración entre ambas entidades en el Palau de Cerveró.

Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición 'Trencant barreres. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Fotografía de Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Salva Torres