Guillem Juan. Arquitectura e ideología

Guillem Juan, Contraespacios
Parking Gallery
c/ Bailén, 15. Alicante
Inauguración: 22 noviembre, a las 20 h.

La obra de Guillem Juan (Canals, Valencia, 1981) tiene un halo de misterio que parece colarse entre los resquicios de los edificios que representa. Su obsesión por la arquitectura como espacio contenedor de elementos ideológicos lleva años haciendo de su trabajo un estímulo interesante para reflexionar sobre los sitios que habitamos. La arquitectura no está exenta del contexto en que se crea, y sus formas y cometidos responden a un modelo de sociedad determinado. Podríamos decir que la arquitectura tiene ideología, y esto es algo que Guillem Juan nos muestra en la exposición “Contraespacios” en Parking Gallery.

El dibujo es, para este artista, su herramienta de trabajo fundamental, que utiliza a través de unos trazos claros y decididos combinados con un color sutil. El resultado final son obras casi abstractas, donde las plantas arquitectónicas de varios edificios se superponen al alzado. En un ejercicio casi milimétrico y científico, se recrea una construcción a través del mapa mental de elementos tan diversos que lo componen como su base y su forma. De alguna manera se abstrae la apariencia evidente del edificio dejando a nuestra imaginación recrear el final gracias a la planta y el alzado. Guillem Juan añade también colores a determinadas partes de las obras como verdes y rojos, que juegan aún más con los planos y las perspectivas.

Contraespacios, Guillem Juan. Imagen cortesía del artista

Guillem Juan. Contraespacios. Imagen cortesía del artista.

Su último trabajo está inspirado en la lectura de Foucault y las arquitecturas de poder. En las piezas en las que el negro es el color protagonista esto parece mostrarse de forma mucho más evidente. Decía el gran pensador francés que los edificios se construyen con funciones distintas según su forma, especialmente aquellos destinados a la vigilancia, el cuidado o el castigo, y que de por sí esta forma ya albergaba la función correctiva y tutelar en unos y en otros. El poder es algo intangible pero se manifiesta a través de diversos medios de uso social, y la arquitectura es uno de ellos; es el lugar que habitamos, donde trabajamos…está en todos lados. Guillem Juan intenta vislumbrar en su trabajo algo de esto: cómo conceptos como memoria y representación aparecen en las construcciones humanas, y cómo las dinámicas de poder se manifiestan a través de los edificios.

El dibujo de Juan muestra espacios caóticos pero aparentemente ordenados con esta finalidad: pervertir el modelo establecido de planta y alzado, y cuestionar cómo creamos espacios para habitar con todos los condicionantes ideológicos que este ejercicio acarrea. La posibilidad de imaginar otros contextos es ya un punto de rebelión, una forma de ver las cosas desde otro punto de vista. Así, las obras de Guillem mezclan lugares y no-lugares, espacios reales y espacios ficticios, creando posibilidades infinitas, fragmentar lo que ya está y crear algo nuevo que sugiera nuevas vías. La arquitectura y su relación con el poder puede ser subvertida, o al menos deconstruida, según parece sugerirnos el artista.

Contraespacios, Guillem Juan. Imagen cortesía del artista

Guillem Juan. Contraespacios. Imagen cortesía del artista.

Por otro lado, es importante señalar que Guillem decide utilizar el dibujo para sus piezas, siendo esta una de las disciplinas más clásicas en la Historia del Arte; ¿y por qué haría esto?, sin duda se trata también de un ejercicio deconstructivo trastocando las normas que se le presuponen al dibujo, más pensado para bocetos o retratos, por ejemplo. En su reflexión sobre las arquitecturas de poder y su simbología, Guillem aborda también la unión entre alzado y plano, la propia arquitectura y el soporte bidimensional del dibujo y la pintura. Y sin embargo hay ciertas reminiscencias renacentistas en el interés profuso por la planimetría y la perspectiva, en representar la arquitectura a través del mapa mental de sus diversas formas; es un renacimiento traído al presente con las connotaciones sociales e históricas de hoy. En las piezas de Guillem la mirada es fundamental, nos obliga a interpretar esas formas casi abstractas que vemos para darles un sentido final.

En un sentido estricto “Contraespacios” tiene mucho de político, ya que no se trata de una representación sin más, sino de un discurso altamente crítico con nuestro pensamiento occidental. Por eso es importante conocer cómo funciona una forma de pensamiento para buscar en ella las grietas posibles que nos hagan transformarla, como sugería Foucault. Tal vez sea esta nuestra única salida posible.

La exposición de Guillem Juan es una oportunidad para releer nuestro contexto y nuestra forma de concebir algo tan básico como nuestra arquitectura, porque esta es, más allá de su resolución formal en un edificio, una idea mental heredera de nuestro tiempo. Un trabajo excelente para entender que ninguna disciplina está sujeta a ninguna temática y que el dibujo puede ser perfecto para una obra crítica y filosófica. Unas piezas altamente poéticas y políticas con las que deleitarnos en lo visual y llegar más allá en lo conceptual. Colarnos en los resquicios de la obra de Guillem Juan para construir nuevas vías posibles, utopías arquitectónicas que superen lo que impone el poder.

Semíramis González

 

Simbología y poética de Sebastià Miralles

De bon paper / Punt i apart, de Sebastià Miralles
Walden Contemporary
C / Denia, 74. Valencia
Hasta finales de octubre

Walden Contemporary presenta la  serie ‘De bon paper/ Punt i apart’ del escultor castellonense Sebastià Miralles (Vinaròs, 1948). Tras su última muestra realizada en la Fundació Caixa Vinaròs, y su actual exposición en el Centre del Carme bajo el título ‘En certa forma’, Miralles nos propone una selección de sus dibujos realizados mayoritariamente durante el periodo 2008-2010. Se trata de trabajos de transición, con mayores referencias personales, y cargados de lecturas informalistas que dan paso a otros dibujos y collages más depurados, en los que encontramos una manipulación más industrial y aligerada de significado.

Obra de Sebastiá Miralles en la invitación a la exposición 'De bon paper / punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obra de Sebastiá Miralles en la invitación a la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Una serie cuya vertiente más espiritual, ascética y cartesiana investiga las relaciones simbólicas y poéticas de la forma y sus implicaciones en el espacio. A través de una atenta mirada a las raíces de la escultura histórica y a la modernidad, Sebastià Miralles desarrolla un singular y heterogéneo planteamiento conceptual donde tiempo, materia y forma descubren una obra de gran riqueza expresiva, caracterizada por una contundente depuración formal.

Materiales como el hierro y la madera constituyen principalmente las estructuras de sus esculturas, que sirven como elementos conductores hacia esta personal búsqueda de la simplificación en sus piezas. La muestra compuesta por  una treintena de dibujos de diferentes dimensiones, materiales y cromatismos, plantea una lectura entre la escultura y el dibujo. Este último como elemento vinculador con sus correspondientes esculturas.

Obras de Sebastiá Miralles en la exposición 'De bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obras de Sebastiá Miralles en la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Formas geométricas bidimensionales, envueltas en un laborioso código sígnico, formal y estructural perfilan los ocultos recovecos, espacios, fórmulas  compositivas y posibilidades que finalizan con el desarrollo de las estructuras tridimensionales, mostrando al espectador a través del dibujo un inusitado despliegue de potencialidades entre poética plástica y obra artística.

Sin embargo, para Miralles, como muy bien señala, trabajar la materia sin dejar marca, disolviéndose por la “razón poética” quizá consista en la sutileza del oficio, como en la magia, “en actuar sin ser visto; la técnica se nos ofrece como una actitud cuya lógica se sitúa lejos del exhibicionismo virtuosista. El énfasis en lo tecnológico coarta el impulso que emerge del centro de los sueños y, sin embargo, sólo una técnica adecuada al propósito inicial garantiza el resultado deseado”.

Obra de Sebastià Miralles en la exposición 'De bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

Obra de Sebastià Miralles en la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary.

De ahí que tanto en el dibujo como en la obra escultórica queda implícita una dualidad que, posiblemente, defina este diálogo de asociación entre lo abierto y lo cerrado; entre el interior y el exterior; entre intimidad y  alarde; el azar y el cálculo; lo ficticio y lo real trasmutando al fin de lo bidimensional a lo tridimensional.

Miralles, que ha compaginado su tarea como docente en la Universidad de Bellas Artes de San Carlos con su faceta artística y poética, ofrece en esta exposición una mirada íntima al mundo del dibujo, ese lugar donde mediante lo preparatorio desarrolla un idéntico juego de desvelación y ocultamiento. La muestra se complementa con la edición de dos serigrafías de la serie ‘En certa forma’, compuesta por estructuras geométricas cuyo sentido narrativo, sintetizan las diferentes metáforas visuales, sinécdoques y solapadas analogías que ofrece la muestra.

Obra de Sebastià Miralles para la exposición 'Bon paper / Punt i apart'. Imagen cortesía de Walden Contemporary'.

Obra de Sebastià Miralles para la exposición ‘De bon paper / Punt i apart’. Imagen cortesía de Walden Contemporary’.

 

Nuno Nunes-Ferreira. Tiempo arrasado

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles
Galería Paz y Comedias
Plaza Colegio del Patriarca, 5. Valencia

Símbolos arrasadores, tiempo arrasado

“Existe en todos los sentimientos humanos una flor primitiva, engendrada por un noble entusiasmo que no deja de menguar hasta que la dicha no es más que un recuerdo y la gloria una mentira (…)”[1].

El poder de la palabra es grande, puede que por eso los dictadores dediquen su empeño por igual a la censura que a la propaganda. Ambas son herramientas de fuerza destinadas a vencer y a convencer, a las que los dirigentes totalitarios destinan variados esfuerzos de representación en el espacio público, para construir una suerte de mitomanía icónica que los envuelva y legitime. “Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno (…)”[2], aunque seguramente esta lógica autoafirmativa de Thoreau sigue sin ser entendida en nuestro tiempo, pues el individuo tiende a buscar el refuerzo de la razón que otorga la masa, por equivocada que esta pudiera estar. Las sociedades han demostrado su debilidad por el poder arrasador de los símbolos, convertidos en elementos de arrastre colectivo con los que sintetizar ideologías e identidades por las que matar y morir. Con el paso del tiempo los lugares van quedando cubiertos por capas que componen cortes de memoria.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014, vista de sala. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014, vista de sala. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nuno Nunes-Ferreira (Lisboa, 1976) ha realizado una investigación acerca de los signos conmemorativos y de exaltación con los que la dictadura franquista cubrió los pueblos y ciudades del Estado español durante cuarenta años, tolerados otros treinta años más por el “régimen del 78”, hasta que en 2007 fue aprobada la conocida popularmente como Ley de Memoria Histórica, “por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”. La controvertida retirada de la simbología y ornamentación franquista del espacio público activa en el artista la interrogación acerca de los procedimientos humanos de borrado de memoria. Hasta el momento, la democracia española no ha sido capaz de depurar ese episodio de la historia, anclándose en fórmulas de silencio institucional que encontraron su punto de ruptura con la aprobación de la mencionada ley.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014, detalle. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014, detalle. Cortesía Galería Paz y Comedias.

En su afán por perdurar en el tiempo, “(…) Franco no dudó en imitar las técnicas arquitectónicas de la Alemania de Hitler para glorificar su régimen”[3], haciendo uso de la piedra como fenómeno que garantizase la preservación de su memoria fosilizada. El artista recupera esos “Fósiles”, con los que elabora la narración de un modo de comunicación icónica que implícitamente ha influido en la configuración del modelo de sociedad que, llegados a este punto, pugna al borde de la asfixia por realizar una segunda transición.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nunes-Ferreira opta por el lienzo y la escultura para reproducir escudos y placas que exaltan el franquismo, pero también otros formatos de memoria repartidos por la geografía española que representan placas conmemorativas, que señalan el lugar de nacimiento de personajes ilustres o el nivel alcanzado por el agua a causa de catastróficas inundaciones o riadas sucedidas en Valencia. La acumulación de esos registros es el resultado de un exhaustivo trabajo de campo, que persigue poner de manifiesto la voluntad humana de pervivencia como práctica constante que se remonta a las distintas culturas y civilizaciones.

“La muerte es difícil de entender; el ser humano se resigna siempre de mala gana a hacerse una idea exacta de ella (…)”[4].

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014. Cortesía Galería Paz y Comedias.

Nuno Nunes-Ferreira. Fósiles, 2014. Cortesía Galería Paz y Comedias.

José Luis Pérez Pont


[1] BALZAC, Honoré. La obra maestra desconocida. Mondadori, Barcelona, 2013.
[2] THOREAU, Henry D. Desobediencia civil y otros escritos. Alianza, Madrid, 2005.
[3] SUDJIC, Deyan. La arquitectura del poder. Cómo los ricos y poderosos dan forma a nuestro mundo. Ariel, Barcelona, 2007.
[4] HOUELLEBECQ, Michel. Las partículas elementales. Anagrama, Barcelona, 1999.