Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante”. Y añade: “El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos”.

“Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

Los juegos mentales de Tactelgraphics

Mind Games, de Tactel Graphics
Sala Josep Renau
Facultad de Bellas Artes de San Carlos
Universidad Politécnica de Valencia
Camino de Vera, s/n. Valencia
Inauguración: miércoles 16 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 16 de octubre de 2015

Difícil tarea la de abordar la actividad artística de Tactelgraphics obviando la faceta en la que se han volcado en los últimos años (su labor al frente de la galería Espai Tactel), y que les ha servido para un mayor conocimiento de los engranajes del arte desde otras posiciones. Dejando a un lado su impecable aportación al ámbito galerístico nacional y atendiendo a los dominios de su creación, la primera idea que me asalta tiene mucho que ver con aquella frase de Roberto Matta de que “no se puede representar lo real sino en estado de constante transformación”.

Obra de Tactelgraphics en la exposición Mind Games. Sala Renau de la Facultad de Bellas Artes. Imagen cortesía de la UPV.

Obra de Tactelgraphics en la exposición Mind Games. Sala Renau de la Facultad de Bellas Artes. Imagen cortesía de la UPV.

Una afirmación emitida por uno de los últimos pintores surrealistas, que puede leerse como una advertencia para mantener activa la vigilancia de la creatividad. El que se dedica al oficio de representar lo real y sus variaciones también es un agente que se puede transformar o renovar entre un proyecto y otro, y aún así en muchos casos se le reconoce.

Estas ideas pueden detectarse en la trayectoria que desde el año 2005 vienen realizando Ismael Chappaz (Valencia, 1982) y Juanma Menero (Vila-real, 1982). Los motivos para que, a pesar de las transformaciones, siempre sean reconocibles los proyectos de estos artistas son resultado de la combinación de una batería de referentes comunes a la generación de los nacidos a comienzos de los ochenta, con una tradición entendida de una manera muy particular y con un material de creación propia para cada ocasión.

Obras de Tactelgraphics expuestas previamente en la UMH de Elche y ahora en la Facultad de Bellas Artes. Imagen cortesía de la UPV.

Obras de Tactelgraphics expuestas previamente en la UMH de Elche y ahora en la Facultad de Bellas Artes. Imagen cortesía de la UPV.

Tactelgraphics se han posicionado en una senda entre la Historia del Arte y el videogame, desde la que engendran un trabajo apoyado en la interdisciplinariedad y en unos pilares conceptuales que imprimen cohesión y solidez a una simbiosis de entidades alejadas o contradictorias. Con todos estos elementos nucleares estos artistas valencianos se amoldan como un guante al medio desde el que desarrollan cada uno de los proyectos que conforman una estimulante carrera de diez años.

Obra de Tactelgraphics. Cortesía de la UPV.

Obra de Tactelgraphics. Cortesía de la UPV.

Francisco Ramallo*

*Extracto de su texto de la exposición

La Nau: De la alta cocina al bajo vientre

Diseño al plato, exposición colectiva de cocineros, artesanos y diseñadores
Organizada por la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV)
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 1 de marzo, 2015

Hay platos finamente elaborados con arroz meloso, anguila, remolacha y eneldo. También con berenjena, salazón, queso y piñones. Y artesanos que han utilizado la orfebrería, la cerámica, la forja, la madera o el vidrio para crear recipientes que acojan apropiadamente esos manjares. Y diseñadores encargados de poner en relación esa rica gastronomía con singulares recipientes mediante los recursos que ofrece el diseño gráfico. La conjunción de esas tres disciplinas creativas ha dado como resultado la exposición ‘Diseño al plato’, que hasta el 1 de marzo acoge La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la propuesta realizada por el equipo de Dani Salvador, Kiko Moya y Tiziana Chiara, en la exposición Diseño al plato. La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la propuesta realizada por el equipo de Dani Salvador, Kiko Moya y Tiziana Chiara, en la exposición Diseño al plato. La Nau de la Universitat de València.

“Son tres motores que tiene esta tierra valenciana”, destacó Carlos Tíscar, presidente de la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV), encargada de organizar la exposición. Motores por explotar, a falta de “ayudas, reconocimiento y apoyo decidido por parte de las instituciones públicas”. Tíscar fue más lejos, al señalar que los cocineros valencianos “no son tan conocidos como los vascos, pero poseen un enorme potencial que tenemos que reivindicar”.

Para eso está ‘Diseño al plato’, para mostrar todo ese potencial a base de paneles con fotografías, objetos y explicaciones de esa simbiosis entre 14 equipos y un total de 40 creadores. Como apuntó el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, la Comunidad Valenciana tiene un sector agroalimentario de primer orden, como lo demuestra el Laboratorio de Tecnología de Alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia “puntero en Europa”.

imagen de la propuesta de Yonoh Estudio, David Carrión y Piró Orfebres en la exposición 'Diseño al plato'. La Nau de la Universitat de València.

imagen de la propuesta de Yonoh Estudio, David Carrión y Piró Orfebres en la exposición ‘Diseño al plato’. La Nau de la Universitat de València.

Cada uno de los recipientes creados para la ocasión son piezas únicas. Piezas que serán sorteadas el 25 de febrero con el fin de recaudar fondos para el Banco de Alimentos de Valencia (los números se pueden adquirir en la tienda online de la ADCV). Con esta iniciativa se pretende mostrar la cara solidaria de la muestra ‘Diseño al plato’, donde la alta cocina convive con el bajo vientre. “Sabemos del contraste que supone el boom de la alta cocina y el hecho de que haya tanta gente pasando hambre”, señaló Tíscar. “Queremos contribuir a resaltar esa paradoja con ese fin benéfico”, añadió.

Imagen de la propuesta de Sanserif Creatius, Bernard H. Knöller y Sara Sorribes en la exposición 'Diseño al plato'. La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la propuesta de Sanserif Creatius, Bernard H. Knöller y Sara Sorribes en la exposición ‘Diseño al plato’. La Nau de la Universitat de València.

No sólo eso. Dado que Tíscar es igualmente consciente de que el incremento de alimentos para ese banco no puede entenderse como un éxito, proclama lo contrario: “Nosotros queremos hundirlo…, hacer desaparecer el Banco de Alimentos”. Entretanto, ahí están los cocineros, artesanos y diseñadores apelando a todos los sentidos mediante su esfuerzo creativo. Un esfuerzo que algunos, como Dani Salvador, entienden así: “La búsqueda de sintonización entre la funcionalidad del objeto, las posibilidades del vidrio y el propio diseño, encamina la propuesta hacia un plato sencillo y eficaz”. Plato, en este caso, de Kiko Moya y diseño de Tiziana Chiara.

Vitrina con algunos de los objetos diseñados para la tienda especializada en cerveza artesana Beer-attack, en la exposición 'Diseño al plato'. La Nau de la Universitat de València.

Vitrina con algunos de los objetos diseñados para la tienda especializada en cerveza artesana Beer-attack, en la exposición ‘Diseño al plato’. La Nau de la Universitat de València.

Y así hasta las 14 propuestas que configuran la muestra ‘Diseño al plato’, enmarcada en la sexta edición de Valencia Disseny Week. Inspirándose en el océano, las olas y los bancos de peces, en la Albufera, en el Mediterráneo, pero siempre desplegando el juego de los sentidos, cocineros, artesanos y diseñadores muestran en La Nau un poderío agroalimentario por explotar. También hay propuestas de identidad corporativa, rótulos y objetos diversos relacionados con el diseño de restaurantes valencianos como L’Olleta, Beer attack, Llámame Lola o Cracovia Bar, hasta un total de 19.

Alta cocina en La Nau como reflejo de la propia cultura, que Antonio Ariño recordó como sinónimo de “cultivar”. “De ese origen primero, relativo a las semillas que pueden ser cultivadas, nace la cocina que además de gastronomía es experiencia anímica y espiritual”. Una experiencia todo lo paradójica que se quiera entre lo alto y lo bajo, el fino paladar y el simple alimento que llevarse a la boca, pero experiencia al fin y al cabo recogida en 14 creativos platos.

Una de las propuestas de la exposición 'Diseño al plato' en La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la propuesta de Nueve Estudio, Toni Aliaga y Marifé Navarro, en la exposición ‘Diseño al plato’. La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres