Mazurier contra Barberá: Queso, no chorizos

Solo Queso, parada de Bertrand Mazurier
Mercado de Russafa. Valencia

Bertrand Mazurier (París, 1962) regenta desde hace cuatro años Solo Queso, una pequeña y coqueta parada en el mercado de Russafa donde vende quesos sólo españoles y vinos para acompañar sus delicatesen, comprados, prescindiendo de intermediarios, a productores artesanales.

Ahora, Mazurier, que lleva instalado en España desde 1999, ha conseguido cierta celebridad: desairó a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, al negarse a darle la mano y aceptar su propaganda electoral. “Su gestión ha sido buena para sus bolsillos pero mala para los demás. Se gasta para presumir pero las infraestructuras dan pena. Deja un ayuntamiento hiperendeudado y además el PP recorta en sanidad y educación”, asegura.

“Simplemente, no quería hacer el paripé de saludarla”, dice Mazurier, que sólo recuerda una visita de Barberá al mercado de Russafa fuera de periodo electoral. “Las condiciones del mercado dan pena pero parece que no hay dinero para mejorar”. Mientras, la recuperación que vende Mariano Rajoy no se nota en esta parte de Valencia. “Cada vez viene menos gente, aunque yo aguanto porque tengo una clientela fiel que en gran parte viene de fuera del barrio”.

Mazurier dice, en tono jocoso, que está pensando en cambiar el nombre de su establecimiento: “Solo queso, nada de chorizo”. Confiesa ser votante de Compromís, pero niega que su iniciativa haya estado manipulada por ese partido, al que Barberá acusa de reventar, de manera organizada, alguno de sus actos públicos. “Sólo quería manifestar que siento vergüenza de algunos políticos”.

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Betrand Mazurier. Imagen cortesía de eldiariocv.es

Voro Maroto

El ébola de Berehulak en el IVAM

Ébola, de Daniel Berehulak
Sala La Muralla del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de mayo

Photon Festival presenta en la Sala de la Muralla del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la exposición ‘Ébola’ de Daniel Berehulak, fotoperiodista australiano premiado por su trabajo en Liberia, segundo país del mundo más afectado por esta enfermedad, cuando se cumple el primer aniversario de la declaración oficial de la epidemia en África occidental.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, expone 50 imágenes tomadas durante los cien días que Daniel Berehulak trabajó cubriendo la crisis por la epidemia del ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea para The New York Times. Este trabajo se exhibe por primera vez en España tras haber pasado por Nueva York.

Las fotografías incluyen retratos en blanco y negro de los trabajadores sanitarios que arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás e imágenes en color que explican, de forma exhaustiva, las dificultades cotidianas en medio de una epidemia que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas y sigue activa. Así, con instantáneas del entorno urbano y rural, Berehulak describe de forma gráfica una dura panorámica de la epidemia.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Para los organizadores de la muestra, realiza un trabajo «minucioso», dando «importancia a las personas». El trabajo de Berehulak ha sido recientemente merecedor de importantes premios como el POYi 2015 (Photographer of the year, EE.UU); el premio Photo of the year 2014 con su trabajo ‘Ebola outbreak in Liberia’ en el Istanbul Photo Award (Turquía); el George Polk Award for Health Reporting 2014 (EE.UU) y el máximo galardón en el FIPCOM 2015, Fujairah International Photojournalism International Competition (Emiratos Árabes).

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Según explica el propio Berehulak, durante su estancia allí pudo conocer «de primera mano» los cuidados que se dispensa a las personas afectadas y él mismo pasó por el proceso de protegerse y descontaminarse después de cada sesión de trabajo. Con esta exposición, el Festival inaugura su quinto aniversario y mantiene su apuesta por mostrar «el trabajo de fotoperiodistas que trabajan en profundidad temas de la actualidad internacional». La presentación de ‘Ébola’ da inicio a la edición 2015 que continuará en la semana de actividades Photon en el mes de mayo.

PhotOn Festival está organizado por un equipo de cerca de una decena de profesionales del fotoperiodismo y la comunicación que de manera no remunerada luchan «por el fomento del fotoperiodismo como forma de comunicación y como indispensable herramienta para el cambio social».

Fotografía de Daniel Berehulak. PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en Sala La Muralla del IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Alicia post-Podemos

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña, versión del clásico de Lewis Carroll
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 11 de enero de 2015

“Una declaración de intenciones, una muestra de que el teatro y la sociedad está por reinventar, de que no hay barreras entre la música, la danza o la interpretación, de que las historias para niños también pueden ser para adultos y de que los clásicos son grandes porque pueden tener nuevas vidas hoy día». Así define el actor y director Chema Cardeña su obra ‘Alicia en Wonderland’, una irónica y ácida versión libre y para adultos del clásico de Lewis Carroll. Con este montaje que combina la interpretación, danza y música en directo, Sala Russafa salta al año que viene e inicia la celebración de los veinte años de la compañía Arden que culminará la próximo mes de abril. Esta atrevida pieza se puede considerar,  en palabras de su director, “una propuesta post-Podemos, si es posible hablar en pasado del presente, y quién sabe si del futuro”.

Elenco de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Elenco de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Alicia ha crecido y es una treintañera con una licenciatura y un par de másters que no logra encontrar un hueco a su medida en el competitivo mundo laboral. En su viaje al otro al país no tan maravilloso de hoy,  la protagonista tropieza con el nepotismo, la burocracia, las estafas, la corrupción de algunos políticos y demás miserias del tiempo que nos ha tocado vivir. El propósito de Cardeña es sacudir al público, estimular su conciencia, tocando temas como la justicia, la sanidad o la educación, siempre desde la óptica del humor.

“Es más fácil llegar a la mente del espectador si le abrimos la boca con una carcajada”, dice Cardeña. “En esta función hay momentos en que nos cuesta mucho aguantar la risa, incluso a los propios actores, pero las situaciones y personajes que interpretamos son un puro retrato de nuestra sociedad. Nos hemos acostumbrado a hechos y situaciones tan delirantes y kafkianas que  cuando las pones sobre las tablas, inevitablemente llega la comedia”. Al igual que la historia original de Lewis Carroll puede leerse como un retrato de los inicios del siglo XX en Inglaterra, una monarquía alejada del pueblo y el feminismo incipiente, ‘Alicia en Wonderland’ muestra con humor e ironía una radiografía de la actualidad española.

Iria Márquez es Alicia, Rosa López la Reina de Corazones, José Doménech el Sombrerero Loco y Darío Torrent La Liebre. Juan Carlos Garés da vida a El Señor Blanco, Cardeña interpreta a El Señor Azul la oruga y Toni Aparisi es el sonriente gato Chausure Le Chasir.

Cartel de 'Alicia en Wonderland', obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Cartel de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Música, luces y danza

Tres disciplinas se reúnen sobre las tablas para contar esta historia. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (Premio Max) es el responsable de la danza y sobre él recae el mayor peso de las coreografías. “Todos los actores tenemos que bailar un poco, igual que intervenimos en la música en ciertos momentos. Algunos incluso cantan solos, como Rosa López o Darío Torrent», explica Cardeña.

La música es otro de los elementos clave de la puesta en escena. David Campillos dirige a una banda en la que colaboran Johnny B.Zero, José Montoro (The Someone Else’s) y Rebeca Ibáñez (Néstor Mir & The Pinnetes), ofreciendo divertidas versiones de grandes éxitos de artistas como Michael Jackson, Lou Reed, Las Bácara, Bob Marley, Pink Floyd o The Rolling Stones, que interactúan con la trama.

“Los efectos escénicos y la iluminación son muy importantes”, apunta Cardeña. “Queremos que la gente se ría, que se lo pase bien, que llore de risa en vez de impotencia frente a ciertos temas, porque también es una manera de hacer crítica», concluye.

Escena de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Escena de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Bel Carrasco