Más de un mes con Collado

Joaquín Collado
Agrupación Fotográfica Valenciana (Agfoval)
C / Beata, 8. Valencia
Y otros espacios: Ateneo, MuVIM, Railowsky, Rector Peset
Abril y mayo

Todo empezó en los años cincuenta, cuando Joaquín Collado se compró una cámara para retratar a su hijo. Lo que nació como un simple hobbie familiar se convirtió en pasión. Un largo y exhaustivo recorrido por todos los rincones de la ciudad de Valencia que, captados por su sensible mirada, configuran un retrato de su evolución antropológica y social. A partir de este mes el rico archivo Collado sale a la calle en una iniciativa de la Agrupación Fotográfica Valenciana (Agfoval), Un mes con Collado.

Más de un mes, casi dos de actividades y exposiciones con las que se pretende hacer un reconocimiento a la obra del fotógrafo valenciano que retrató con maestría y ternura el Barrio chino y otros rincones de Valencia, captando con su cámara la evolución de la ciudad y sus ciudadanos a lo largo de varias décadas.

Fotografía de Joaquín Collado. Imagen cortesía de Agfoval.

Fotografía de Joaquín Collado. Imagen cortesía de Agfoval.

Con esta iniciativa se pretende hacer justicia a su obra, ponerla en valor, difundirla, darla a conocer, estudiarla, analizarla y situarla en el lugar que le corresponde. Las imágenes de Joaquín Collado son la aportación valenciana a la fotografía humanista que se inició en los años cincuenta, con fotógrafos como Cartier-Bresson o Doisneau.

“Es interesante analizar los paralelismos entre la obra de Collado y esta nueva forma de hacer fotografía”, dice Luis Carrasco comisario de una de las muestras. “Especialmente, si se tiene en cuenta, como señala el mismo Collado, que era difícil conocer en aquellos tiempos a los grandes fotógrafos. Fue más adelante cuando se empezó a tener acceso a sus libros y ver lo que hacían”.

A través de la mirada amable, próxima y humana de Collado, la sociedad valenciana cuenta con un “acta notarial” de sus gentes y de sus tradiciones. Collado ha resumido su actitud frente a la fotografía con estas palabras: “Cuando se quiere hacer una foto de personas, lo más importante es la conversación”.

Además de su obra, Collado ha aportado a Valencia “más de cincuenta años de trabajo por la fotografía, organizando salones de otoño, eventos como Valencia Imagen, cediendo fotos a libros valencianos, colaborando con las instituciones del ámbito de la cultura, etcétera. Todo ello desde su entrega como secretario y presidente de la Agrupación Fotográfica Valenciana”, señaló Carrasco.

Exposiciones y actividades

El homenaje incluye tres exposiciones simultáneas y complementarias en distintos espacios de la ciudad que se inaugurarán a lo largo de este mes. Miradas en la sede de Agfoval, Manifestaciones religiosas, en el Ateneo, y La Valencia olvidada en el MuVIM.

Además se celebrarán numerosas actividades paralelas. El jueves 15 de mayo, la charla ‘Cómo leer una foto. Lectura de tres fotografías de Collado’, coordinado Manuel Marzal, a las 19,30 horas en la sede de Agfoval. El martes 20, Balaguer, Sampedro, Rives, Solaz y Carrasco realizarán un visionado de la obra del fotógrafo valenciano, ‘Análisis de la obra de Collado’, en el Colegio Mayor Rector Peset.

Las actividades continuarán el domingo 25, en el que se celebrará el taller ‘Fotografiar con Collado las fotos de Collado’. Un recorrido que comenzará a las 10 horas en la plaza de la Virgen y discurrirá por San Esteban, la plaza Nápoles y Sicilia, el Mercado y el Barrio Chino.

En junio, los sábados 7 y 28, a las 12 horas, se realizarán visitas guiadas a la exposición del MuVIM a las que asistirá el propio Collado. El martes 10, tendrá lugar en la Librería Railowsky la mesa redonda ‘Hablemos de Collado, sin Collado’, en la que colaboran Amics de Railowsky.

La charla ‘Collado, 30 años con Nuevo Centro’, se celebrará el jueves 12, a las 19 horas, en la zona de animación de Nuevo Centro.  Y el jueves 19 se realizará en el salón de actos del MuVIM una entrevista al fotógrafo que a sus 83 años todavía se mantiene en activo y mantiene su mirada atenta a cualquier “instante decisivo”.

Fotografía de Joaquín Collado. Imagen cortesía de Agfoval.

Fotografía de Joaquín Collado. Imagen cortesía de Agfoval.

Bel Carrasco

“Dios es el gran ausente del arte contemporáneo”

Homenatge a Déu, de Gabriel Alonso y Tomàs Serra
Galería estudio de Gabriel Alonso
C / Denia, 23. Valencia
Hasta mediados de mayo

Las figuraciones plásticas de Dios han sido una constante en la historia de los textos artísticos. Hasta que llegó Nietzsche y decretó su muerte, confirmando así su existencia. Si muere es porque antes estaba vivo. En todo caso, la figura divina como tal desaparece del arte, dejando que su vacío sea llenado por abstracciones más desgarradas. Gabriel Alonso y Tomàs Serra, quién sabe si para abrir cierto debate al hilo de la reciente Semana Santa, retoman aquel halo místico para montar una exposición que pretende ser un singular Homenatge a Déu.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del autor.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del autor.

Singular porque, aún volviendo a Dios, lo que hacen Alonso y Serra es aproximarse a su figura desde lugares distintos y controvertidos. Gabriel Alonso toma prestadas las imágenes de la crucifixión y de la María Magdalena para suavizar tanto dolor y sufrimiento. “Son imágenes más suaves y amables, y menos sanguinolentas de lo que hizo Mel Gibson en el cine (La pasión de Cristo)”. Es precisamente esta pasión del hijo de Dios la que seduce a Alonso: “La idea de un hombre clavado en una cruz tiene mucha fuerza, más allá de la liturgia”.

Tomàs Serra por su parte se acerca a la figura de Dios adoptando un punto de vista más humano, menos dado a mitologías y escenas metafísicas. Lo suyo es el cuerpo con toda su crudeza. “Tiene poca literatura”, explica Gabriel Alonso, en cuyo estudio de la calle Denia en Ruzafa se exhiben las diez obras que integran el Homenatge a Déu. Así, en valenciano, dice Alonso que suena mejor. Además, sin proponérselo, resulta que déu se refiere tanto a Dios como a diez, que son las piezas mostradas.

Obra de Tomàs Serra en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del estudio Gabriel Alonso.

Obra de Tomàs Serra en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del estudio Gabriel Alonso.

Ya hace diez años, un grupo de artistas valencianos, entre los que se encontraban los propios Alonso y Serra, expuso en la galería Rosalía Sender una serie de obras bajo el título de Plaers de butxaca. Siguiendo esa estela más lúdica y placentera, vuelven ahora a la carga ellos dos en solitario con esta propuesta nacida de cierta “tormenta de ideas”. Lo sintomático es que haya sido Dios el tema elegido. “Dios es el gran ausente del arte contemporáneo”, subraya Gabriel Alonso. De manera que volver sobre sus pasos era una manera de abrir cierto debate o, cuando menos, “buscar su resonancia para ver qué pasa”.

Y lo que pasa es que Dios, como aquello que no termina de ser entendido, se halla en el centro del acto creativo. “La representación tiene mucho que ver con lo sacro: el símbolo y el mundo”. De hecho, como destaca Alonso, el origen del arte tiene una de sus explicaciones en los chamanes, “que eran intermediarios entre la gente y esa fuerza X que nos desborda”. Homenatge a Déu es una forma de plantarle cara a ese origen sacro por caminos que huyen de él.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del autor.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del autor.

“El concepto de Dios ha cambiado mucho, antes era más jerárquico y autoritario, mientras que ahora nos ablandamos y eso se refleja en su figuración”. Un Cristo blando, a veces diminuto en proporción a María Magdalena, secundado en el calvario por figuras igualmente blandas, es el que Alonso representa. También juega con una lapidación a San Esteban con toques futbolísticos, en tanto los que apedrean visten camisetas de Madrid y Barça. “Es que el fútbol es una religión, con su templo del Valencia [por Mestalla] y todo”.

Tomàs Serra se ciñe al cuerpo desnudo por todo campo de operación profana. Toma como referentes ciertos cuerpos del natural para recrearlos a base de multitud de líneas que parecen diseccionarlo. “Su obra tiene mucho de análisis, de ver más allá de la apariencia”. Reconstruye anatomías como si fuera Prometeo o Frankenstein, para hurgar en la creación por vía recreativa. Su Dios tiene que ver con la materia en continua transformación. Gabriel Alonso y Tomàs Serra homenajeando a Dios cada cual a su manera.

Obra de Tomàs Serra en la exposición 'Dios'. Imagen cortesía de la galería estudio de Gabriel Alonso.

Obra de Tomàs Serra en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía de la galería estudio de Gabriel Alonso.

Salva Torres