“El mundo ha entrado en un bucle extraño”

Shakespeare en Berlín, de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2019

William Shakespeare ya lo advirtió siglos antes de que Chema Cardeña lo situara en el Berlín del nazismo: “Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos”. Para responder a la pregunta ¿cómo fue posible tal horror?, ya sea el desencadenado en la Alemania de Hitler o en cualquier otro lugar agitado por idéntica cerrazón de ideas, el sociólogo Zygmunt Bauman, en su libro Modernidad y Holocausto, acude a Herbert Kelman. Este profesor austriaco de ética social apunta que las inhibiciones morales contra las atrocidades violentas disminuyen cuando se dan tres condiciones.

La primera, señala Kelman, es que la violencia esté autorizada “por unas órdenes oficiales emitidas por los departamentos legalmente competentes”. La segunda, que las acciones estén dentro de “una rutina creada por las normas del gobierno”. Y la tercera, que las víctimas de la violencia estén deshumanizadas “como consecuencia de las definiciones ideológicas y del adoctrinamiento”. Chema Cardeña, preguntándose lo mismo que Bauman, Kelman y tantas otras personas sorprendidas por semejantes estallidos de violencia masiva, la pone en escena en su exitosa Shakespeare en Berlín.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“La estrenamos en 2016 en la Sala Gaudí de Barcelona y llevamos ya tres temporadas de gira”, señala Cardeña, sorprendido por lo que “ha cambiado el mundo en tres años”. Después de su estreno, volvió a la capital condal precisamente el 1 de octubre de 2017, fecha de celebración de la polémica consulta popular para decidir el futuro político de Catalunya. “Si Shakespeare en Berlín ya tenía fuerza en su momento, ahora ha ido cogiendo vigor después de todo lo ocurrido”, apunta el autor de una obra galardonada con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2018, que hasta el próximo domingo se representa en la Sala Russafa de Valencia. Después proseguirá su gira por ciudades del País Vasco, Asturias, Comunidad de Madrid, Extremadura y Castilla y León.

“No quería hacer un panfleto, ni juzgar a nadie, sino mostrar la vida de gente anónima que vive algo tan tremendo como lo que pasó en Alemania”. Para ello, Cardeña se mete en la piel de Leo, un actor de ascendencia judía, amigo del fotógrafo Martin, encarnado por Juan Carlos Garés, y de la cineasta Elsa, que interpreta Iria Márquez. Amigos que se irán distanciando por culpa de una ideología nazi que favorece a la pareja, en tanto alemanes, y persigue a Leo por su condición de judío. La pareja se dejará llevar del ambiente pro nazi, dando la espalda al amigo, al que acusarán incluso de complicarles la vida con sus inoportunas visitas a casa en busca de auxilio.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Cardeña se refiere a la “banalidad del mal “ que acuñó la ensayista Hannah Arendt, para explicar la conducta de la pareja protagonista en su obra. “Aceptan el régimen utilizando la famosa excusa de que solo hicieron lo que se les ordenó. El yo no sabía nada, no vale”. Y añade: “No aprendemos, aquello que pasó volvería a ocurrir”. De hecho, se muestra sorprendido por lo que de forma larvada ya está gestándose en muchos lugares de Europa, incluida España. “Desde [Donald] Trump, el mundo ha entrado en un bucle extraño que no sé adónde nos lleva”.

¿Los populismos y los nacionalismos van de la mano? Cardeña piensa que hay un “maniqueísmo claro” en todo ello. “El populismo está imbuido de algo visceral, que lleva al supremacismo, la xenofobia y el odio. No entiendo que se utilice la patria como bastón con el que pegar a la gente”. Y añade: “El nivel cultural se resiente mucho cuando entra lo visceral”. Por eso dice que no le sorprende lo ocurrido en Alemania, un país culto y muy desarrollado. “Solo podía pasar en un país que hace las cosas a la perfección. De ahí las fábricas de exterminio construidas para destruir un pueblo entero”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un audiovisual de Javier Marcos sirve para completar la escena, mostrando imágenes documentales que contextualizan lo ocurrido durante el nazismo. “La gente joven desconoce lo sucedido y las imágenes ayudan a situarles en aquel momento. No quería imágenes de guerra, sino que se viera lo que ocurría en la calle con el incendio del Reichstag o durante la noche de los cristales rotos, con los guardias de asalto maltratando a judíos en plena calle. Javier ha buscado en archivos, hasta el punto de que hay imágenes inéditas”, subraya Cardeña.

En el audiovisual participa el actor Juan Mandli interpretando al judío Leo, que rememora los hechos desde Buenos Aires en 1966. Su postura es la del espectador igualmente contrariado con lo sucedido años atrás. “Se puede extrapolar igualmente a la actualidad, porque hay paralelismos evidentes. La ultraderecha está en Holanda, en Austria, en Hungría… Y hay gente que se deja seducir por ella. Somos bastante estúpidos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Shakespeare en Berlín puede ayudar a remover conciencias? “Me encantaría que sirviera. Hay gente que de hecho coincide a la hora de advertir esos paralelismos y sale del teatro muy concienciada, por la emoción y la reflexión que suscita. ¡Ya me gustaría que el teatro tuviera ese poder!”, admite Cardeña, que ha ido madurando la obra durante 20 años atraído por esa banalidad del mal que pone en escena y que le valió también diversas candidaturas a los Premios Max como Mejor Espectáculo teatral y Autoría, además de su nominación como Mejor Actor de Reparto.

“Que Shakespeare apareciera en el título lo tenía desde el principio claro. Es lo único que queda puro en medio de esa barbarie”. Su personaje acude a él en diversos momentos de la obra, con el fin de preservar el arte del genial dramaturgo inglés, incluso en tiempos de cólera. “Tampoco quería un final en el que hubiera buenos y malos”, subraya Cardeña. Un final, en todo caso, muy shakespeariano que da pie al remate final por parte del espectador. Un espectador que termina haciéndose eco de las palabras del propio autor de Hamlet: “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Salva Torres

Auge y deceso del nazismo en Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña
Arden Producciones
VIII Cicle de Companyies Valencianes
Sala Russafa
Denia 55, València
Del 31 de enero al 17 de febrero de 2019

El teatro a veces funciona como un espejo. Es lo que ocurre con el thriller histórico ‘Shakespeare en Berlín’, que vuelve a Sala Russafa dentro de su VIII Cicle de Companyies Valencianes, justo cuando el panorama político y social español lo hacen más actual que nunca.

Del 31 de enero al 17 de febrero de 2019 sube al escenario del teatro de Ruzafa, donde se creó esta pieza de Arden Producciones que arranca su cuarto año en gira, tras visitar medio centenar de ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Sevilla, además de saltar a Portugal dentro del Circuito Ibérico de las Artes Escénicas. Se trata de uno de los últimos y más exitosos espectáculos de la formación valenciana, impulsora del teatro de Ruzafa; y, para algunos, uno de los mejores textos de Chema Cardeña, quien escribe y dirige la pieza en la que interpreta uno de los papeles y por la estuvo nominado a Mejor Actor de Reparto en los Premios MAX.

Shakespeare en Berlín. MAKMA

“Cuando creamos este espectáculo nunca pensamos que tendría tanto recorrido, pero es que en cada ciudad y en cada momento en que lo hemos representado, el público ha tenido una lectura muy condicionada por lo que estaba pasando en las calles. Por ejemplo, cuando lo estrenamos en Barcelona en 2016, el espectáculo fue acogido con mucho entusiasmo, y al volver un año después, en plena efervescencia del 1 de octubre, la interpretación que hizo el público del mismo espectáculo, fue mucho más intensa”, comenta Cardeña.

Mezclando referencias históricas en una interesante trama de thriller, ‘Shakespeare en Berlín’ recrea el nacimiento, crecimiento y ascenso al poder del nazismo a través de la amistad de un matrimonio, formado por un profesor de fotografía y una directora de cine, con un exitoso actor judío. Los que fueran inseparables compañeros tendrán que atravesar un periodo en que la sociedad se transforma y los transforma, con el auge de políticas populistas y discriminatorias, la pérdida de derechos individuales y el incremento de la confrontación social.

“En los últimos años hemos visto cómo no sólo en el mundo, también en Europa y España crecía la ultra derecha. Y al acabar la función la gente nos decía que cada vez nos parecíamos más a esa Alemania que, en plena depresión económica, encontró un chivo expiatorio perfecto a quien culpar de sus problemas”, argumenta el dramaturgo.

Además del apoyo de la crítica, con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2018, la pieza ha recibido otros reconocimientos entre los que Cardeña destaca los dos Premios del Público (El Puig y L’Aculdia), además de la nominación para el mismo galardón en el Certamen de Haro. “Es emocionante que los espectadores se sientan tocados por lo que está ocurriendo en el escenario, que se planteen cómo actuarían ellos, que se genere un debate espontáneo al salir del teatro. Es de las mejores cosas que te pueden pasar como dramaturgo”, admite Cardeña.

Él mismo, Juan Carlos Garés e Iria Márquez, con la colaboración especial de Juan Mandli, dan vida a este espectáculo, homenaje a la palabra y a la emoción, con toques noir y que echa la vista atrás para hablar del presente. “Pero, sobre todo, del futuro, si queremos evitar que la historia se repita”, señala su autor y director.

FEBRERO CON PROPUESTAS VALENCIANAS, NACIONALES E INTERNACIONALES

Durante tres semanas, ‘Shakespeare en Berlín’ permanecerá en Sala Russafa, dentro del VIII Cicle de Companyies Valencianes, en el que también se integra la pieza ‘Anónimas’ (22-24 de febrero). Este espectáculo de danza urbana sobre tacones habla sobre el empoderamiento de la mujer y abre la programación de un ciclo especial dedicada a La Dona, que continuará alrededor de la jornada del 8 de marzo, con diferentes propuestas escénicas y culturales.

Además, el centro acogerá en febrero la producción argentino-española ‘El Trinche’ (19 y 20 febrero) dirigida por Jorge Eines, que se acerca a la figura de este astro del fútbol argentino. Y el ‘Ultrashow’ del humorista canario afincado en Barcelona, Miguel Noguera (15 y 16 de febrero) dará un toque surrealista al fin de semana de los enamorados.
Por último, la programación mensual se completa con una nueva sesión de ‘El Arte de Conocerte’ (9 de febrero), una experiencia escénica que se apoya en la Escuela Gestalt de la psicología, dirigida por el productor teatral y terapeuta Óscar Cortés.

Iria Márquez, Chema Cardeña y Juan Carlos Garés protagonizan 'Shakespeare en Berlín'. Fotografía cortesía de Arden Producciones.

Iria Márquez, Chema Cardeña y Juan Carlos Garés protagonizan ‘Shakespeare en Berlín’. Fotografía cortesía de Arden Producciones.

La lucha maloliente por el poder

El llimpiaculos del rey, de Chema Cardeña
Producción: alarcón&cornelles
Sala Russafa. Centre Cultural Docent d’Arts Escèniques
C / Dénia, 55. Valencia
25, 26 y 27 de enero de 2019

La atrevida y atípica comedia ‘El limpiaculos del rey’ abandona el trono que ha situado en el escenario de Sala Russafa durante sus dos primeras semanas de estreno, agotando las localidades en varias funciones, logrando el favor de la crítica y trasmitiendo al público el trasfondo de un montaje que cuenta más allá de lo aparente.

Con tres últimas funciones, hasta el domingo 27 de enero se mantiene en cartel esta pieza, dentro del ‘VIII Cicle de Companyies Valencianes’ del teatro de Ruzafa, que hasta mediados de marzo da protagonismo a las propuestas de formaciones de la Comunitat.

Chema Cardeña, en 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Chema Cardeña, en ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La apertura de la octava edición de esta programación especial ha venido de la mano de la formación valenciana alarcón&cornelles, formada por dos figuras destacadas dentro de la escena local: el cómico y actor Rafa Alarcón, impulsor del Circuit de Café Teatre; y el autor, actor y director Jerónimo Cornelles, Director del Festival Russafa Escènica.

La obra se ha desarrollado dentro del programa ‘Graners de creació 2019/2022’ como un encargo de escritura y dirección a Chema Cardeña, quien ha elegido una curiosa forma de llevar a las tablas el tema de la ambición: desde la carcajada pero sembrando una semilla para la reflexión.

Retrocediendo al  siglo XVI, la trama se sitúa en la corte de Enrique VIII, cuando éste desea deshacerse de su primera esposa, Catalina de Aragón, circunstancia que sacude los cimientos de reino y hasta de la Iglesia, con bandos enfrentados y un aire de traición irrespirable. Dos jóvenes arribistas se disputarán el puesto de limpiaculos real para estar lo más cerca posible del poder, entrando en una lucha tan maloliente como hilarante, base de una comedia con trasfondo y de plena actualidad, que describe uno de los aspectos más inherentes al ser humano: la ambición.

Jerónimo Cornelles (izquierda) y Rafa Alarcón, en 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Jerónimo Cornelles (izquierda) y Rafa Alarcón, en ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Creo que el público está captando lo que la obra quiere contar. Más allá de la anécdota y de lo llamativo del título, la obra refleja la estupidez, hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir algo porque creemos que nos dará lo que necesitamos. Todo ocurre en clave de comedia, pero no deja de ser una reflexión sobre la necesidad de ser alguien, de no pasar desapercibido en este mundo y de tener poder. Me parece que son temas de plena actualidad, con muchos paralelismos con lo que nos está ocurriendo ahora mismo”, puntualiza Cardeña.

El propósito de la formación, una vez acabadas las tres semanas en cartel en Sala Russafa, es llevar la pieza a otros escenarios, tanto de la Comunitat Valenciana como de otras autonomías. Alarcón, Cornelles y el propio Cardeña componen el elenco de esta historia que incluye personajes y episodios reales en su trama, localizada en el gabinete privado donde el rey dispone de ‘su otro trono’. Una ocasión para asomarse a un lugar privilegiado, donde se tejen y descubren complots, intrigas y alguna que otra indigestión.

Escena de 'El limpiaculos del rey'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El limpiaculos del rey’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Pugna entre cristianos y paganos en Sala Russafa

Los últimos paganos, de Luis Díaz Viana, bajo dirección de Magda García Arenal
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 16 y sábado 17 de noviembre de 2018, a las 20.30h

‘Los últimos paganos’, la versión teatral de la novela homónima del antropólogo y poeta Luis Díaz Viana, ganadora del premio Ciudad de Salamanca de Novela 2010, llega el 16 y 17 noviembre a la Sala Russafa de Valencia. Bajo la dirección de Magda García Arenal, ‘Guirigai’ lleva a escena el conflicto de la identidad de los pueblos a partir de una fábula teatral situada en la Hispania del siglo V. Una tragedia sobre la decadencia de una época, donde se da un combate feroz entre cristianismo y paganismo.

La versión teatral está firmada por el propio Díaz Viana y el dramaturgo Agustín Iglesias y presenta a los protagonistas, Antonio y Vetula, como dos náufragos en una villa romana resistiendo el asedio de bárbaros cristianizados. Buscan en los antiguos ritos y la ingesta de hongos el conocimiento para encontrar sentido a la destrucción y respuesta a su futuro.

Los últimos paganos. Imagen cortesía de Sala Russafa

Los últimos paganos. Imagen cortesía de Sala Russafa

El espectáculo es un viaje, unas veces lúcido y otras alucinatorio, buscando antiguas y permanentes respuestas. Una noche en medio de un “inmenso desastre” que toca temas universales como el enfrentamiento de los pueblos, el choque de religiones, donde la amistad se muestra como motor de vida.

Texto bellísimo de oscuras profecías, amor y magia. Con música de la antigua Roma reproducida por los instrumentos antiguos del grupo Synaulia, unida a fragmentos musicales  de Arvo Pärty Penderesky; una puesta en escena  contemporánea  para disfrutar de la palabra y entrar en una fábula mágica.

Los últimos paganos. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los últimos paganos. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Seis actores con mucha memoria

Memoria de la Escena Española
Fundación Aisge
Sala Russafa de Valencia
Lunes 22 de octubre de 2018

La dedicatoria de Paco Sanchis en su libro Un actor de provincias lo dice casi todo: “A todos los compañeros y compañeras profesionales de provincias que, como yo, nunca fuimos premiados con un Goya por nuestro trabajo en el cine, haciendo pequeños papeles. Ni con un Ondas, por haber colaborado en radio y televisión. O, ni siquiera, con un accésit a premio alguno”. Actores como Antonio Campos La Margot, Piero Falla, Gaby Fariza, Isabel Requena, José Soler o el propio Sanchis, a los que la Fundación Aisge hace un hueco en su colección Memoria de la Escena Española, para que sus recuerdos no se pierdan y sigan vivos con el paso de los años. Ya son un centenar los incluidos en la colección, la segunda vez que toma a los actores valencianos como protagonistas.

Paco Sanchis durante su alocución en la Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Paco Sanchis durante su alocución en la Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

A través de una serie de talleres de escritura, repartidos por toda España, Aisge posibilita que actores que han dedicado toda su vida a la profesión, puedan dar cuenta de ella en una serie de libros. La Sala Russafa acogió esta semana la presentación de seis de estas autobiografías. La de Antonio Campos, bajo el título de Margot: el maquillaje son mis personajes. La de Piero Falla es Diario de un actor. Rabiosamente jóvenes, agresivamente dinámicos, la de Gaby Fariza. Isabel Requena, Material fungible. Al galope Garicope (o un actor que muere una y otra vez) es la dedicada a José Soler, además de la mencionada de Sanchis.

Isabel Requena durante la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Isabel Requena durante la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Con la enigmática frase, “cuando la actriz se despertó, el dinosaurio aún estaba allí”, arrancó su breve alocución Isabel Requena, durante la presentación de los seis ejemplares, que contaron con los actores Juanjo Navarro e Isabel Martí como maestros de ceremonias. Edu Borja con sus títeres, la cantante Mireia Vives, la bailarina Isabel Abril y el pianista Arcadi Valiente subrayaron igualmente con sus actuaciones el emotivo acto. “¿Por qué soy actriz?, se pregunta la propia Requena en su autobiografía. “Porque a veces los actores en el escenario, sea en un teatro o en la plaza de un pueblo, llegamos a pensar con la piel, con las plantas de los pies, con el pulso de la garganta y el batir de las sienes”.

Piero Falla en la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Piero Falla en la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

La misma pregunta se hace Paco Sanchis. “¿Qué es un actor? Esta es una pregunta a la cual se han dado miles de respuestas…Cuando alguien me lo pregunta a mí, siempre respondo lo mismo: un actor es el envoltorio de todos los sentimientos que puede experimentar el ser humano”. Por esa misma línea se decanta Piero Falla, recogida en palabras del periodista Vicent García: “El Teatro, con mayúsculas, es el arte de vivir en la propia piel la vida de los otros/as, sus otras vidas, sus risas y sus llantos”.

José Soler durante su alocución en la Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

José Soler durante su alocución en la Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Esa necesidad de vivir a flor de piel la existencia de otros ha supuesto para muchos  de ellos una forma de enfrentarse a sus propios miedos, que suelen ser, de nuevo, la de casi todos. “Pero, ¡por Dios bendito!, si yo siempre había sido un tremendo “timidajo”, incapaz de hablar dos palabras seguidas en público”, reconoce Soler. Y añade: “Empecé a darme cuenta de que no era yo, José Soler, quien estaba hablando o actuando ante el público. ¡Era un personaje!, el personaje de turno, al que me tocaba dar vida en aquel momento”.

Gaby Fariza durante la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Gaby Fariza durante la presentación de su libro. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Las autobiografías siguen un relato más o menos cronológico de los acontecimientos vividos, aunque en el caso de Requena salpicados de pensamientos fugaces y más novelados. Pensamientos como éste: “Nombrar al personaje es una ciencia, un personaje bien nombrado facilita mucho el trabajo”. O este otro: “Las iglesias del Estado son las cárceles. La Cárcel Modelo de Valencia es muy hermosa, tiene la belleza de una catedral. Una catedral del poder. Es la belleza de la paradoja”. Y culminando su propia reflexión en torno a la pregunta de por qué es actriz, señala lo siguiente: “Porque a veces, en el escenario, los actores logramos una proeza terrorífica: la compasión”.

Antonio Campos, La Margot,  durante su intervención en Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Antonio Campos, La Margot, durante su intervención en Sala Russafa. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

En las seis autobiografías de la colección que dirige Amparo Climent, bajo la coordinación de Juan Jesús Valverde, siendo Paco Alegre el responsable de los talleres, se destila esa compasión, también mucha crítica hacia una época, la franquista, que ha dejado en todos ellos un poso agridulce. En cualquiera de los casos, como destacó Climent en su encendido elogio de cada uno de los actores, “en todos los libros no hay ningún resentimiento”, porque lo no se llegó a manifestar, “se decía a través del teatro independiente”. Teatro que todos ellos profesaron con auténtica pasión, a pesar de los pesares. Así lo proclama La Margot, en palabras de Walt Whitman: “La sociedad de hoy somos nosotros, los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas”.

Foto de familia del acto de presentación de los libros de la colección Memoria de la Escena Española. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Foto de familia del acto de presentación en Sala Russafa de los libros de la colección Memoria de la Escena Española. Imagen cortesía de Fundación Aisge.

Salva Torres

Madrid, a 3.442 km del sueño de Moscú

Moscú (3.442 km), de La Trapecista Autónoma
VIII Ciclo de Compañías Nacionales
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 19 al 21 de octubre de 2018

El VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa, que arranca el fin de semana del 19 al 21 de octubre, reúne hasta principios del mes de diciembre a siete compañías con siete estrenos en la Comunitat Valenciana.

La primera propuesta llega este primer fin de semana, con el estreno en la Comunitat de ‘Moscú (3.442 km)’. La formación madrileña La Trapecista Autónoma nace de Ambigú, con la que recorrieron España, Francia e Italia, tocando géneros tan dispares como el teatro para adultos, el cuentacuentos o el café teatro. Para profundizar en la experimentación, refundaron la compañía y su primera propuesta fue sonada: ‘Room Ophelia’, una pieza creada para ser transmitida por streaming a través de plataformas especializadas en artes escénicas.

Escena de 'Moscú (3.442 km), de La Trapecista Autónoma. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Moscú (3.442 km), de La Trapecista Autónoma. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Después decidieron trabajar un clásico para ofrecer una lectura contemporánea, en la que la cuarta pared se difumina y la estructura se fragmenta para contar con pequeños retazos una historia inspirada por ‘Las Tres Hermanas’, de Chéjov.

‘Moscú (3.442 km)’ toma su título de la cantidad de kilómetros que separan Madrid de la capital rusa, que se transforma en un espacio más vital que real, un sueño que se desea alcanzar pero para el que siempre hay excusas. Patricia Benedicto dirige esta sensible y hermosa pieza, interpretada por Irina Corral, Antonio Lafuente y Laura Lorenzo. Sobre el escenario, como en un paisaje escénico, se suceden escenas que reflejan la inmovilidad. Una deliciosa pieza que incita al público a dejar de ser un espectador de los días para ponerse en marcha y actuar, que reafirma la vida como un acto de rebeldía.

La caverna del fuego. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La caverna del fuego, de Dinamo Producció Teatral. Imagen cortesía de Sala Russafa.

También este fin de semana arranca la programación para los más pequeños en Sala Russafa, que ofrece entre semana una campaña escolar, con funciones concertadas para centros educativos, junto a representaciones abiertas al público familiar los fines de semana.

La primera es el estreno absoluto el 20 y 21 de octubre de la nueva propuesta de la formación valenciana Dinamo Producció Teatral. La formación es veterana en el teatro de Ruzafa, ha recibido en dos ocasiones el Premio del Público de Sala Russafa al Mejor Espectáculo Familiar, en 2015 por ‘Las aventuras del Reino de Camembert’ y en 2014 por ‘Leonardo y el enigma de las matemáticas’.

Ahora regresa con ‘La caverna del fuego’ una obra escrita y dirigida por Ernest Sendín, que retrocede en la línea del tiempo hasta los primeros pobladores de la Tierra, contando la historia de una joven Homo Sapiens que tendrá que enfrentarse a una terrible maldición y, sorpresivamente, encontrará un aliado en el último Neandertal. Una aventura llena de acción, misterio y amor, que apuesta por la integración y el trabajo en común como elemento clave para construir el futuro.

Escena de 'Moscu (3.442 km), de La Trapecista Autónoma. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Moscu (3.442 km), de La Trapecista Autónoma. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sala Russafa inicia su octava temporada

VIII temporada de Sala Russafa
Avance de programación
Sala Russafa
Denia 55, València
Octubre de 2018

Sala Russafa abre temporada bajando el telón. El Teatro de Ruzafa acoge la despedida de los escenarios de ‘Matar al Rey’, uno de los últimos espectáculos de la formación valenciana Arden Producciones, que ha vivido una larga gira de cuatro años que recientemente la ha llevado a Oporto y Braga.

Tras cerca de 80 funciones en las que ha visitado gran parte de la Comunidad Valenciana (Alicante, Alzira, Sagunto, Santa Pola, Mostra de Teatre d’Alcoi, Vila Real…) y España, con temporadas en Barcelona, Sevilla y Vitoria, además de participar en programaciones de destacadas citas como el Festival Internacional de Teatro de Málaga, la Muestra de Teatro Clásico de Lugo o el Festival de Teatro Clásico de Cáceres.

Una larga vida para la historia de un rey que aparece muerto sin motivos aparentes de salud ni nuestras de violencia. Basada en la biografía de Enrique IV, tachado de impotente y al que acechaban su hermana Isabel (futura Isabel I de Castilla, La Católica); su mujer, la portuguesa Juana de Avis y Aragón; junto al amante de ésta y valido de rey, Beltrán de la Cueva. Una cohorte que conspira alrededor de su muerte y un médico judío que trata de impedirla.

Un instante de la representación de 'Matar al Rey', de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la representación de ‘Matar al Rey’, de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Personajes reales, referencias históricas y ficción componen un potente texto de aire negro, escrito y dirigido por Chema Cardeña, quien también forma parte del reparto con Juan Carlos Garés, Iria Márquez, Rosa López y Jaime Vicedo.

La pieza tendrá sus últimas cuatro funciones del 11 al 14 de octubre. Y el día 13 también podrá verse la versión cinematográfica de ‘Matar al Rey’, dirigida por Vicente Monsonís. El realizador valenciano llevó al cine la obra de teatro con algunas adaptaciones, rodándola en el Castillo de Benissanó, que aportó localizaciones interiores y exteriores reales. Una nueva dimensión para esta apasionante trama, que recrea una de las caras más ocultas del pasado, origen de la creación del hoy tan discutido estado español.

Igualmente, el teatro de Ruzafa ha programado en el mes de octubre una serie de funciones que permitirán el encuentro de propuestas dramáticas venidas de España y Portugal.

El 19 de octubre arranca el VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa que este año reúne hasta principios del mes de diciembre a siete compañías de cinco comunidades autónomas: Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y Aragón.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

Del 19 al 21 de octubre, el teatro valenciano estrena en la Comunitat, ‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma (anteriormente, Ambigú). La pieza toma su título de la cantidad de kilómetros que separan Madrid de la capital rusa, tal vez la misma que nos distancia de la felicidad. Inspirado por ‘Las Tres Hermanas’, de Chéjov, nace este paisaje escénico que habla de la inmovilidad y que reafirma la vida como un acto de rebeldía, frente a las oportunidades que se dejan marchitar. Patricia Benedicto dirige esta sensible y hermosa pieza, interpretada por Irina Corral, Antonio Lafuente y Laura Lorenzo, que incita al público a dejar de ser un espectador de los días para ponerse en marcha y actuar.

Del 26 al 28 de octubre será el turno de ‘Fresa y chocolate’, firmada por la compañía albaceteña Lulo Producciones. Sala Russafa acoge el estreno absoluto de la versión teatral de la popular película, nominada al Óscar al Mejor Filme Extranjero y ganadora del Premio Goya en esta misma categoría en 1995. El encuentro entre un estudiante comunista de sociología y un artista homosexual centra esta deliciosa historia sobre la libertad, los prejuicios y la capacidad de abrir la mente, permitiendo el acercamiento entre polos opuestos. Alberto Alfaro adapta y dirige la pieza, con ligeros cambios respecto al filme para su paso a las tablas, que interpretan Manuel Menárguez, José Francisco Ramos y Alejandro Valenciano.

Junto a este ciclo dedicado al teatro nacional, durante el mes de septiembre, Sala Russafa pone en marcha la segunda edición de su Ciclo de Teatro Portugués. Una iniciativa enmarcada en el Circuito Ibérico de las Artes que conforman quince centros de creación españoles y portugueses, cuyo objetivo intercambiar de piezas teatrales entre los dos países para enriquecer y acercar ambas escenas. En versión original con sobretítulos proyectados en el escenario llega la primera propuesta lusa de una programación que irá salpicando la temporada. Desde Oporto llega Teatro Art’Imagem, que la temporada pasada ya visitó el teatro de Ruzafa con el montaje ‘Um punhado de terra’, y ahora estrena en la Comunitat ‘A maior flor do mundo’ (25 sept), una pieza para todos los públicos que toma como base la obra infantil de José Saramago con título homónimo. Sin embargo, se van añadiendo otros personajes y pasajes creados por el Premio Nobel en libros como ‘El Ensayo sobre la Ceguera’, ‘Cuaderno de Lanzarote’ o ‘De este mundo y del otro’. Un homenaje a una de las figuras intelectuales más destacadas del país vecino, dando un nuevo aire a su legado mediante el encuentro entre la literatura y el teatro.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Octubre también marca el arranque de la oferta teatral para los más pequeños en Sala Russafa. El centro cultural cuenta con una programación familiar los fines de semana, que esta temporada  inaugura el estreno absoluto de ‘La caverna del fuego’, la nueva propuesta de la formación valenciana Dinamo Producció Teatral.

El 20 y 21 de octubre puede verse esta propuesta, escrita y dirigida por Ernest Sendín, que retrocede en la línea del tiempo hasta los primeros pobladores de la Tierra, contando la historia de una joven Homo Sapiens que tendrá que enfrentarse a una terrible maldición y, sorpresivamente, encontrará un aliado en el último neandertal. Una aventura llena de acción, misterio y amor, que apuesta por la integración y el trabajo en común como elemento clave para construir el futuro.

Además, Sala Russafa dispone de funciones concertadas para centros educativos. Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre esta programación contará con la última propuesta de Arden Producciones para los más pequeños. Chema Cardeña escribe y dirige ‘El viatge d’Alicia’, divertida propuesta cuya protagonista es niña que encuentra un ejemplar quemado de su libro favorito, ‘Alicia en el País de las Maravillas’, al que le faltan páginas. De repente, se le aparecen personajes del cuento pidiéndole ayuda para regresar a su historia en una aventura acompañada por versiones en directo de The Beatles. Una oportunidad para integrar en la formación de los pequeños la experiencia teatral como generadora de vivencias y una manera distendida de acercarse a nuevos conocimientos.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de 'Matar al Rey', que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de ‘Matar al Rey’, que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

 

Caronte cierra la temporada en Sala Russafa

Caronte y las ventanas indiscretísimas, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 5 al 8 de julio de 2018

La séptima temporada de Sala Russafa concluye esta semana con el estreno absoluto de Theatretk, formación colombiano – valenciana residente en el centro cultural desde hace cuatro años, donde ha creado sus últimos cuatro espectáculos.

Del 5 al 8 de julio puede verse su última propuesta, ‘Caronte y las ventanas indiscretísimas’. Una nueva comedia absurda, con toques existenciales, que ofrece un personal y actualizado acercamiento al mito griego sobre el tránsito a la otra vida, en el que un barquero lleva a los muertos en un paseo en barca a la otra orilla.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Harold Zúñigan escribe y dirige esta obra que nace a modo de secuela, continuación de la serie iniciada con ‘Gloomy Sunday’, un montaje estrenado la pasada temporada en la sala y que recientemente ha visitado Lituania y Alemania, dentro de una gira europea. “Partimos de una premisa similar: un protagonista que se enfrenta a una situación algo surrealista y de la que no puede escapar. En Gloomy era un suicida que nunca podía llevar a cabo su propósito. Y aquí tenemos a Caronte, tratando de escapar de su trabajo”, explica el dramaturgo.

“La idea era imaginar cómo sería su vida actual, después de llevar milenios remando de una orilla a la otra. Y, lógicamente, Caronte está cansado de su trabajo. Así que los dioses intentan motivarle con algunos cambios, instalándole en un enorme rascacielos lleno de ventanas, a través de las cuales hace atravesar a los fallecidos para que entren en la eternidad”, explica el autor. Pero el aburrimiento acaba apareciendo de nuevo y Caronte desea escapar. Encontrará la ocasión perfecta con la llegada de una pareja de hermanos, algo desconcertados ante su muerte y sin el óbolo, obligada moneda con la que pagar su viaje.

La historia de estos tres personajes sirve para hablar de temas como el hastío y la desmotivación. “Queríamos reflejar cómo la sociedad intenta anular nuestra capacidad de transformar las cosas, cómo nos  entretiene con una actividad constante y frenética. Pero, al tiempo, nos amansa con un confort casi perpetuo. El esfuerzo prácticamente ha desaparecido, la vida moderna está llena de comodidades que no valoramos, que damos por sentado”, comenta el director y dramaturgo. Cuando Caronte las pierda, encontrará la fuerza para rebelarse.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Otros de los temas que aparecen son la desorientación vital o el despertar de la voluntad propia, pero no desde las reflexiones sesudas, sino desde el humor”, aporta Zúñigan sobre una trama llena de ingenio, que juega a descolocar al espectador y a buscar su complicidad. “Hemos creado situaciones que pueden parecer incongruentes, pero que también son muy cotidianas y en las que cualquiera puede verse reconocido”, señala el dramaturgo.

Durante todo el fin de semana puede disfrutarse de este texto que llama a la toma de conciencia desde la sonrisa, describiendo síntomas de la sociedad contemporánea que “probablemente han crecido en los últimos tiempos, pero que seguramente ya estaban ahí cuando Caronte empezó sus viajes en la famosa barca”, bromea el autor.

Saoro Ferré, Lucía Poveda y Jose Doménech componen el elenco de un montaje cuya escenografía e iluminación tienen una potente presencia artística y que cuenta con la  música original de Johnny B Zero. El domingo 8, tras la función, Sala Russafa invitará al público asistente a una pequeña fiesta con la ambientación musical de Gibertástico y un pequeño cóctel para celebrar el fin de temporada.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sala Russafa entrega sus VII Premis del Públic

VII Premis del Públic de Sala Russafa
Sala Russafa
Dénia 55, València
17 de junio de 2017

Por séptimo año consecutivo, los espectadores han tomado la palabra y se han entregado los Premis del Públic de Sala Russafa, una modesta iniciativa que se suma a otros galardones como los otorgados por la AAPV (Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians) o AVETID (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià), a la espera de que se pongan en marcha los anunciados en 2017 por la Consellería de Cultura.

“Llevamos con esta iniciativa desde que inauguramos y hemos visto cómo han ido creciendo los premios del público en otros municipios y ciudades. De hecho, Arden, compañía impulsora de Sala Russafa, los ha ganado con ‘Shakespeare en Berlín’ en L’Alcudia y El Puig, dentro de la Comunitat. Y ha sido finalista en el festival riojano de Haro. Así que conocemos las dos vertientes de este tipo de reconocimientos, la de quien otorga y la de quien recibe. Creemos que son fundamentales para dar un empujoncito a los profesionales del sector y que fue una gran noticia que las instituciones valencianas volvieran a recuperar sus galardones para las artes escénicas, pero parece que no terminan de arrancar”, comenta Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa.

Según explica, los Premis del Públic de Sala Russafa tienen un doble propósito: “por una parte, queremos que los espectadores vean que no son un sujeto pasivo, que tienen la oportunidad de establecer una relación diferente con las artes escénicas y con la sala, de interactuar y dar su opinión sobre los espectáculos que programamos. Por otra, estos humildes galardones buscan que los actores, músicos, bailarines, etc., que llenan de arte y creatividad nuestro escenario, vean reconocido su trabajo”, señala Garés.

El sistema es sencillo: tras cada representación, los espectadores han podido cumplimentar una papeleta puntuando del 1 al 10 el espectáculo que acababan de ver, exceptuando los producidos íntegramente por la compañía Arden (vinculada a la dirección del centro) o la propia Sala Russafa.

Al acabar la temporada de programación regular, se ha hecho el recuento de todos los votos recogidos, sacando una nota media de cada espectáculo para que no influyera la cantidad de espectadores que lo vieron ni el número de funciones ofrecido. Con ese sistema se busca dar las mismas oportunidades a todas las propuestas que han pasado por el teatro. Por este sistema se han otorgado 5 de las 9 categorías.  En el resto ha sido el propio centro cultural y los patrocinadores quienes han valorado diferentes aspectos.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a 'Distancia siete minutos', de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

UN PALMARÉS CON FORMACIONES EMERGENTES Y OTRAS CONSOLIDADAS DE LAS ARTES ESCÉNICAS NACIONALES Y VALENCIANAS

Varias entidades se suman a esta iniciativa de apoyo al sector de las artes escénicas. En las primeras cinco categorías, su papel ha sido el de dar nombre al premio y aportar el galardón, porque el voto ha sido exclusivamente de los espectadores.

El Premi Urban-Levante EMV al Millor Espectacle Valencià de Teatre, en el que colabora el suplemento de ocio y cultura, ha sido para el montaje de ‘Flores azules’, de la compañía La Dramàtica Producciones. Irene González escribe y dirige esta pieza sobre la memoria histórica que pasó en febrero por la sala, en la que también interviene como actriz. Es la primera de larga duración para esta formación emergente de la escena local.

El Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre, apadrinado por el portal cultural, ha recaído en ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Después de cuatro años de gira con más de 350 representaciones en España y diversos países, la obra llegó al teatro de Ruzafa para celebrar sus últimas representaciones. Este galardón cierra una brillante trayectoria para esta pieza sobre la felicidad, escrita, dirigida e interpretada por Pako Merino y Diego Lorca.

En cuanto al Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa, en el que colabora la tienda especializada en vestuario para artes escénicas valenciana, el público ha escogido el espectáculo ‘DRAP’. Se trata de una propuesta de la compañía valenciana Mou Dansa, en colaboración con la ONG SETEM CV y dirigida por Juan Pinillos, que pasó por Sala Russafa en abril para concienciar sobre las consecuencias del consumismo reinante en el mundo de la moda.

El Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a Xiquets i Xiquetes ha sido para ‘El caso del fantasma percursionista’, de la formación jerezana La Gotera de Lazotea, con 36 años de reconocida trayectoria. Música y títeres de mano se encuentran en esta curiosa historia sobre la convivencia de una abuelita y el espíritu que ocupa su casa, una obra familiar de la que pudo disfrutar el público de Sala Russafa en octubre.

Por último, el Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical, en el que colabora la revista especializada, ha sido para ‘Badlands’, por la presentación en vivo de su nuevo disco. La formación valenciana agotó las localidades en dos jornadas consecutivas en las que dio a conocer las canciones de su último trabajo, un paso más en su sonido country, con toques de folk y bluegrass, que establece una conexión “far west- valenciana”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A diferencia de en los anteriores casos, el siguiente galardón lo ha decidido el equipo de programación del centro cultural,  atendiendo a criterios de innovación y originalidad escénica entre las propuestas que durante toda la temporada han pasado por el teatro. El Premi El Diario CV a l’Espectacle Revelació, apadrinado por el periódico digital, ha recaído en ‘La dislexia de los conejos’, de la formación valenciana Conejos Teatro. Miguel Serrano firma y dirige esta distopía sobre el sistema educativo, ganadora del  I Premio SGAE – Russafa Escénica, que consistía en una dotación económica para poder desarrollar el espectáculo, pasando de una pieza breve a una de larga duración. La versión ampliada es la que se estrenó en el teatro de Ruzafa en febrero.

PREMIOS TAMBIÉN PARA LOS PROPIOS ESPECTADORES DE SALA RUSSAFA

Además de votar, el público de Sala Russafa también puede recibir reconocimientos. Es el caso del Premi Fundació Bromera al Millor Treball Escolar, en el que el centro cultural y los patrocinadores han escogido el de Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler. Y el Premi Fundació Bromera al Millor Col·legi Assistent ha distinguido al centro Color de Monte Colorado.

Por último, Sala Russafa entrega el Premi a l’Espectador 2018, elegido al azar entre todas las papeletas de votaciones recogidas. El galardón, que ha recaído en José Julián Ibáñez Primo, consiste en un abono-regalo para poder disfrutar de todos los estrenos teatrales que ofrecerá el centro cultural a lo largo de la próxima temporada.

El centro cultural agradece su colaboración y compromiso con las artes escénicas tanto a quienes han emitido su voto como a las entidades que han participado en esta iniciativa, apadrinando uno de los premios. Gracias a los espectadores y a los colaboradores ha sido posible esta séptima edición de los Premios del Público de Sala Russafa, una modesta iniciativa que volverá a ponerse en marcha la próxima temporada, conforme empiece la programación en el teatro de Ruzafa y la gente tenga la ocasión no sólo de sentarse en el patio de butacas, sino también de interactuar y de compartir su valoración sobre lo ocurre sobre el escenario.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Titzina Teatro galardonado en los premios de Sala Russafa

Distancia 7 Minutos, de Titzina Teatro (Barcelona)
Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatro
VII Edició Premis del Públic de Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Domingo 17 de junio de 2018

El resto de la lista de premiados: Premi Urban-Levante (EMV) al Millor Espectacle Valencià de Teatre para ‘Flores azules’, de La Dramática Producciones (València); Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa para ‘Drap’, de Mou Dansa-ONGD Setem (València); Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a xiques i xiquetes para ‘El caso del fantasma percusionista’, de La Gotera de Lazotea (Jerez de la Frontera); Premi El Diario C.V.es a l’Espectacle Revelació 2018 para ‘La dislexia de los conejos’, de Conejos Teatro (València); Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical para el grupo de música ‘Badlands’ (València); Premi Fundació Bromera al Millor Espectacle Treball Escolar para Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler; Premi Fundació Bromera al Millor Col.legi Assistent para el Centre Privat Color de Monte Colorado, y Premi a l’Espectador 2018 patrocinado por Sala Russafa (otorgado por sorteo) a José Julián Ibañez Primo.

 continuación reproducimos la entrevista que con motivo del pase de su obra 'Distancia 7 Minutos' realizamos a uno de los creadores de Titzina Teatro en noviembre de 2017]

La metáfora es muy ilustrativa: una plaga de termitas obliga a un juez abandonar su casa para tener que vivir con su padre una temporada. Al mismo tiempo, el vehículo espacial Curiosity aterrizaba en Marte para explorar su superficie, manteniendo en vilo durante siete minutos a la NASA al desaparecer la señal que debía confirmar el éxito de la operación. El espacio y el tiempo dándose conflictivamente la mano. Lo mayúsculo y lo minúsculo entrelazados en una historia a la que Titzina Teatro saca chispas en Distancia 7 Minutos, la obra que felizmente se estrena en Valencia gracias a la Sala Russafa.

“La distancia entre las personas, en este caso entre un juez y su padre, reflejada en esos siete minutos de terror que supuso no saber si el aparato había tocado tierra o se había estrellado”, explica Pako Merino que, junto a Diego Lorca, protagoniza y dirige una obra que supera ya las 350 representaciones, con más de 100.000 espectadores durante su gira por España y países de Latinoamérica. “Son siete minutos de espera que se relacionan con otras partes de la obra”, precisa Merino, quien encarna a diversos personajes.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esa distancia humana a la que da pie una simple plaga de termitas tiene su reflejo en esa distancia planetaria referida en la misión espacial del Curiosity. “El teatro es un acto vivo donde se representa de forma microscópica la vida”, sostiene Pako Merino, quien recuerda con orgullo lo que le dijo un espectador al término de una función: “Me habéis removido cosas por dentro”. Y es que el teatro de Titzina apela a esa introspección personal desde el mejor de los entretenimientos.

“La obra no solo habla del choque generacional, sino del modo en que asumimos gestos que son de nuestros padres, en contra de nuestra voluntad”. Ese juez que interpreta Diego Lorca se verá de pronto conviviendo con un padre que le saca de sus casillas. “Vistos desde fuera los problemas de los demás pueden parecer cómicos”. Merino lo dice después de asistir a diversos juicios para recabar información de cara a la obra. “Comprobamos que muchos problemas se podrían resolver entre las personas, sin necesidad de tener que acudir a un juez, y que uno se siente tranquilo porque el sistema judicial funciona”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Funciona? “En todo caso, el fracaso es de la sociedad y no de la justicia”, a la que Merino defiende tras conocer a muchos de esos jueces de entre 30 y 40 años a los que entrevistaron: “Su función no es fácil, para nada”. Como no son fáciles las relaciones paterno filiales. Y en esto la metáfora de las termitas es reveladora: “La madera aparece por fuera toda barnizada, pulida, pero por dentro oculta un mundo familiar siniestro”. Un mundo, nunca mejor dicho, corrompido, del que Titzina se hace cargo a base de un teatro minimalista que busca la esencia de los actos y las situaciones.

“Es nuestro sello. Minimizamos los objetos, y esencializamos el espacio y los gestos. Le dedicamos mucho tiempo a la construcción de la obra; todo tiene que estar en su sitio, cuestionándolo todo cientos de veces. Solemos hacer un test de fuerza antes del estreno”. El resultado es un espectáculo aclamado por espectadores y crítica, que han visto en Distancia 7 Minutos “teatro de verdad”, como afirma Merino habérselo dicho el público en diversas ocasiones.

Titzina, he ahí otra de sus virtudes, trata a ese público con respeto, ofreciéndole un producto de entretenimiento con carga de profundidad. “El público rellena los espacios vacíos con su imaginación”. De ahí la escenografía reducida a los mínimos elementos, al igual que el vestuario y los gestos: “Nos han llegado a decir que con qué poco, un gesto o un cambio de chaqueta, han visto a otra persona”. La distancia que atraviesa el conjunto de la obra juega con esa misma dialéctica de lo próximo y lo ajeno: “La cercanía que se supone existe en toda familia, resulta que revela también una distancia enorme”. Y Pako Merino concluye diciendo que Titzina seguirá insistiendo en “textos cada vez más profundos, porque queremos evolucionar y no repetirnos”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Salva Torres