Sala Russafa entrega sus VII Premis del Públic

VII Premis del Públic de Sala Russafa
Sala Russafa
Dénia 55, València
17 de junio de 2017

Por séptimo año consecutivo, los espectadores han tomado la palabra y se han entregado los Premis del Públic de Sala Russafa, una modesta iniciativa que se suma a otros galardones como los otorgados por la AAPV (Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians) o AVETID (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià), a la espera de que se pongan en marcha los anunciados en 2017 por la Consellería de Cultura.

“Llevamos con esta iniciativa desde que inauguramos y hemos visto cómo han ido creciendo los premios del público en otros municipios y ciudades. De hecho, Arden, compañía impulsora de Sala Russafa, los ha ganado con ‘Shakespeare en Berlín’ en L’Alcudia y El Puig, dentro de la Comunitat. Y ha sido finalista en el festival riojano de Haro. Así que conocemos las dos vertientes de este tipo de reconocimientos, la de quien otorga y la de quien recibe. Creemos que son fundamentales para dar un empujoncito a los profesionales del sector y que fue una gran noticia que las instituciones valencianas volvieran a recuperar sus galardones para las artes escénicas, pero parece que no terminan de arrancar”, comenta Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa.

Según explica, los Premis del Públic de Sala Russafa tienen un doble propósito: “por una parte, queremos que los espectadores vean que no son un sujeto pasivo, que tienen la oportunidad de establecer una relación diferente con las artes escénicas y con la sala, de interactuar y dar su opinión sobre los espectáculos que programamos. Por otra, estos humildes galardones buscan que los actores, músicos, bailarines, etc., que llenan de arte y creatividad nuestro escenario, vean reconocido su trabajo”, señala Garés.

El sistema es sencillo: tras cada representación, los espectadores han podido cumplimentar una papeleta puntuando del 1 al 10 el espectáculo que acababan de ver, exceptuando los producidos íntegramente por la compañía Arden (vinculada a la dirección del centro) o la propia Sala Russafa.

Al acabar la temporada de programación regular, se ha hecho el recuento de todos los votos recogidos, sacando una nota media de cada espectáculo para que no influyera la cantidad de espectadores que lo vieron ni el número de funciones ofrecido. Con ese sistema se busca dar las mismas oportunidades a todas las propuestas que han pasado por el teatro. Por este sistema se han otorgado 5 de las 9 categorías.  En el resto ha sido el propio centro cultural y los patrocinadores quienes han valorado diferentes aspectos.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a 'Distancia siete minutos', de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

UN PALMARÉS CON FORMACIONES EMERGENTES Y OTRAS CONSOLIDADAS DE LAS ARTES ESCÉNICAS NACIONALES Y VALENCIANAS

Varias entidades se suman a esta iniciativa de apoyo al sector de las artes escénicas. En las primeras cinco categorías, su papel ha sido el de dar nombre al premio y aportar el galardón, porque el voto ha sido exclusivamente de los espectadores.

El Premi Urban-Levante EMV al Millor Espectacle Valencià de Teatre, en el que colabora el suplemento de ocio y cultura, ha sido para el montaje de ‘Flores azules’, de la compañía La Dramàtica Producciones. Irene González escribe y dirige esta pieza sobre la memoria histórica que pasó en febrero por la sala, en la que también interviene como actriz. Es la primera de larga duración para esta formación emergente de la escena local.

El Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre, apadrinado por el portal cultural, ha recaído en ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Después de cuatro años de gira con más de 350 representaciones en España y diversos países, la obra llegó al teatro de Ruzafa para celebrar sus últimas representaciones. Este galardón cierra una brillante trayectoria para esta pieza sobre la felicidad, escrita, dirigida e interpretada por Pako Merino y Diego Lorca.

En cuanto al Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa, en el que colabora la tienda especializada en vestuario para artes escénicas valenciana, el público ha escogido el espectáculo ‘DRAP’. Se trata de una propuesta de la compañía valenciana Mou Dansa, en colaboración con la ONG SETEM CV y dirigida por Juan Pinillos, que pasó por Sala Russafa en abril para concienciar sobre las consecuencias del consumismo reinante en el mundo de la moda.

El Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a Xiquets i Xiquetes ha sido para ‘El caso del fantasma percursionista’, de la formación jerezana La Gotera de Lazotea, con 36 años de reconocida trayectoria. Música y títeres de mano se encuentran en esta curiosa historia sobre la convivencia de una abuelita y el espíritu que ocupa su casa, una obra familiar de la que pudo disfrutar el público de Sala Russafa en octubre.

Por último, el Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical, en el que colabora la revista especializada, ha sido para ‘Badlands’, por la presentación en vivo de su nuevo disco. La formación valenciana agotó las localidades en dos jornadas consecutivas en las que dio a conocer las canciones de su último trabajo, un paso más en su sonido country, con toques de folk y bluegrass, que establece una conexión “far west- valenciana”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A diferencia de en los anteriores casos, el siguiente galardón lo ha decidido el equipo de programación del centro cultural,  atendiendo a criterios de innovación y originalidad escénica entre las propuestas que durante toda la temporada han pasado por el teatro. El Premi El Diario CV a l’Espectacle Revelació, apadrinado por el periódico digital, ha recaído en ‘La dislexia de los conejos’, de la formación valenciana Conejos Teatro. Miguel Serrano firma y dirige esta distopía sobre el sistema educativo, ganadora del  I Premio SGAE – Russafa Escénica, que consistía en una dotación económica para poder desarrollar el espectáculo, pasando de una pieza breve a una de larga duración. La versión ampliada es la que se estrenó en el teatro de Ruzafa en febrero.

PREMIOS TAMBIÉN PARA LOS PROPIOS ESPECTADORES DE SALA RUSSAFA

Además de votar, el público de Sala Russafa también puede recibir reconocimientos. Es el caso del Premi Fundació Bromera al Millor Treball Escolar, en el que el centro cultural y los patrocinadores han escogido el de Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler. Y el Premi Fundació Bromera al Millor Col·legi Assistent ha distinguido al centro Color de Monte Colorado.

Por último, Sala Russafa entrega el Premi a l’Espectador 2018, elegido al azar entre todas las papeletas de votaciones recogidas. El galardón, que ha recaído en José Julián Ibáñez Primo, consiste en un abono-regalo para poder disfrutar de todos los estrenos teatrales que ofrecerá el centro cultural a lo largo de la próxima temporada.

El centro cultural agradece su colaboración y compromiso con las artes escénicas tanto a quienes han emitido su voto como a las entidades que han participado en esta iniciativa, apadrinando uno de los premios. Gracias a los espectadores y a los colaboradores ha sido posible esta séptima edición de los Premios del Público de Sala Russafa, una modesta iniciativa que volverá a ponerse en marcha la próxima temporada, conforme empiece la programación en el teatro de Ruzafa y la gente tenga la ocasión no sólo de sentarse en el patio de butacas, sino también de interactuar y de compartir su valoración sobre lo ocurre sobre el escenario.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Titzina Teatro galardonado en los premios de Sala Russafa

Distancia 7 Minutos, de Titzina Teatro (Barcelona)
Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatro
VII Edició Premis del Públic de Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Domingo 17 de junio de 2018

El resto de la lista de premiados: Premi Urban-Levante (EMV) al Millor Espectacle Valencià de Teatre para ‘Flores azules’, de La Dramática Producciones (València); Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa para ‘Drap’, de Mou Dansa-ONGD Setem (València); Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a xiques i xiquetes para ‘El caso del fantasma percusionista’, de La Gotera de Lazotea (Jerez de la Frontera); Premi El Diario C.V.es a l’Espectacle Revelació 2018 para ‘La dislexia de los conejos’, de Conejos Teatro (València); Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical para el grupo de música ‘Badlands’ (València); Premi Fundació Bromera al Millor Espectacle Treball Escolar para Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler; Premi Fundació Bromera al Millor Col.legi Assistent para el Centre Privat Color de Monte Colorado, y Premi a l’Espectador 2018 patrocinado por Sala Russafa (otorgado por sorteo) a José Julián Ibañez Primo.

 continuación reproducimos la entrevista que con motivo del pase de su obra 'Distancia 7 Minutos' realizamos a uno de los creadores de Titzina Teatro en noviembre de 2017]

La metáfora es muy ilustrativa: una plaga de termitas obliga a un juez abandonar su casa para tener que vivir con su padre una temporada. Al mismo tiempo, el vehículo espacial Curiosity aterrizaba en Marte para explorar su superficie, manteniendo en vilo durante siete minutos a la NASA al desaparecer la señal que debía confirmar el éxito de la operación. El espacio y el tiempo dándose conflictivamente la mano. Lo mayúsculo y lo minúsculo entrelazados en una historia a la que Titzina Teatro saca chispas en Distancia 7 Minutos, la obra que felizmente se estrena en Valencia gracias a la Sala Russafa.

“La distancia entre las personas, en este caso entre un juez y su padre, reflejada en esos siete minutos de terror que supuso no saber si el aparato había tocado tierra o se había estrellado”, explica Pako Merino que, junto a Diego Lorca, protagoniza y dirige una obra que supera ya las 350 representaciones, con más de 100.000 espectadores durante su gira por España y países de Latinoamérica. “Son siete minutos de espera que se relacionan con otras partes de la obra”, precisa Merino, quien encarna a diversos personajes.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esa distancia humana a la que da pie una simple plaga de termitas tiene su reflejo en esa distancia planetaria referida en la misión espacial del Curiosity. “El teatro es un acto vivo donde se representa de forma microscópica la vida”, sostiene Pako Merino, quien recuerda con orgullo lo que le dijo un espectador al término de una función: “Me habéis removido cosas por dentro”. Y es que el teatro de Titzina apela a esa introspección personal desde el mejor de los entretenimientos.

“La obra no solo habla del choque generacional, sino del modo en que asumimos gestos que son de nuestros padres, en contra de nuestra voluntad”. Ese juez que interpreta Diego Lorca se verá de pronto conviviendo con un padre que le saca de sus casillas. “Vistos desde fuera los problemas de los demás pueden parecer cómicos”. Merino lo dice después de asistir a diversos juicios para recabar información de cara a la obra. “Comprobamos que muchos problemas se podrían resolver entre las personas, sin necesidad de tener que acudir a un juez, y que uno se siente tranquilo porque el sistema judicial funciona”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Funciona? “En todo caso, el fracaso es de la sociedad y no de la justicia”, a la que Merino defiende tras conocer a muchos de esos jueces de entre 30 y 40 años a los que entrevistaron: “Su función no es fácil, para nada”. Como no son fáciles las relaciones paterno filiales. Y en esto la metáfora de las termitas es reveladora: “La madera aparece por fuera toda barnizada, pulida, pero por dentro oculta un mundo familiar siniestro”. Un mundo, nunca mejor dicho, corrompido, del que Titzina se hace cargo a base de un teatro minimalista que busca la esencia de los actos y las situaciones.

“Es nuestro sello. Minimizamos los objetos, y esencializamos el espacio y los gestos. Le dedicamos mucho tiempo a la construcción de la obra; todo tiene que estar en su sitio, cuestionándolo todo cientos de veces. Solemos hacer un test de fuerza antes del estreno”. El resultado es un espectáculo aclamado por espectadores y crítica, que han visto en Distancia 7 Minutos “teatro de verdad”, como afirma Merino habérselo dicho el público en diversas ocasiones.

Titzina, he ahí otra de sus virtudes, trata a ese público con respeto, ofreciéndole un producto de entretenimiento con carga de profundidad. “El público rellena los espacios vacíos con su imaginación”. De ahí la escenografía reducida a los mínimos elementos, al igual que el vestuario y los gestos: “Nos han llegado a decir que con qué poco, un gesto o un cambio de chaqueta, han visto a otra persona”. La distancia que atraviesa el conjunto de la obra juega con esa misma dialéctica de lo próximo y lo ajeno: “La cercanía que se supone existe en toda familia, resulta que revela también una distancia enorme”. Y Pako Merino concluye diciendo que Titzina seguirá insistiendo en “textos cada vez más profundos, porque queremos evolucionar y no repetirnos”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Salva Torres

40 Mil Kms, de Chile a Valencia

40 Mil Kms, de Carlos Aedo y María Luisa Vergara
Sala Russafa
C / Dénia, 55. València
Sábado 9 y domingo 10 de junio de 2018, a las 18.00h

’40 mil kms’ toma su título del diámetro de la Tierra, una cifra simbólica sobre la distancia que nos separa o el espacio que compartimos. Sala Russafa acoge el estreno europeo de esta pieza creada por Teatro Club Social, una compañía chilena que esta semana llega a Valencia, dentro de la programación del festival Tercera Setmana.

Tomás Ibáñez, uno de sus directores, descubrió la obra el pasado verano en Santiago Off, muestra de teatro alternativo de Chile. Se trata del tercer montaje de este colectivo artístico, que investiga el género del Biodrama, una vanguardia dentro de la escena latinoamericana. “Consiste en trabajar con personas que no necesariamente han de tener una trayectoria actoral previa, pero sí están relacionadas con el tema que se quiere tratar en el espectáculo, y utilizar sus vivencias personales para transformarlas en material dramático”, explica la codirectora del espectáculo, María Luisa Vergara.

Escena de 40 Mil Kms

Escena de 40 Mil Kms. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Para ’40 mil kms’ hicieron un casting en el que localizaron a un músico y profesor haitiano, Ralph Jean Baptiste; a una actriz española, Aída Escuredo; y a una cantante boliviana, Mayra Padilla. A todos ellos se sumó una de las fundadoras del colectivo, Eliana Furman, que da vida a una argentina judía en la obra. “Queríamos mostrar la diversidad de los inmigrantes que se instalan en Chile. El país ha vivido una relativa estabilidad en los últimos años y ha pasado de ser fuente de emigrantes a recibir a personas de perfiles muy variados”, comenta Vergara, preocupada porque, como en Europa, empiezan a cuestionarse las reglas que deben de regir la acogida. “Hemos  querido ir a las historias individuales, conocer las motivaciones y caras de un fenómeno que suele tratarse de manera impersonal, deshumanizada”, señala la actriz y directora.

Ella misma tuvo la oportunidad de experimentar este tema en primera persona, ya que durante unos años desarrolló su carrera escénica en Londres. A su vuelta, se integró en Teatro Club Social, atraída por su vertiente de trabajo social. “Trabajaban con presos, con colectivos en riesgo de exclusión social, como los ancianos, protagonistas de su primer espectáculo. Pero no descuidaban la parte estética y artística en la puesta en escena. Para nosotros se ha convertido en una regla de oro, cuidar el fondo, pero también la forma”, apunta la codirectora del espectáculo.

Va a ser la primera vez que ’40 mil kms’ (https://www.youtube.com/watch?v=ZB2HJUzwKIA) se vea en Europa y que la compañía actúe en España. “Estamos ansiosos por ver la respuesta. En la obra se ve también la experiencia de una emigrante española y no sabemos cómo se va a entender su historia. Pero siempre es fascinante llevar una obra a otro país, ver cómo se transforman ciertos códigos, cómo surgen nuevos significados”, comenta Vergara. Tras su estreno en Sala Russafa, el 9 y 10 de junio, el espectáculo pasará por Alicante y Castellón, también dentro de la programación de Tercera Setmana. Ya en septiembre, viajará a Brasil, y arrancará una gira en Chile en la nueva temporada.

40 Mil Kms. Imagen cortesía de Sala Russafa

40 Mil Kms. Imagen cortesía de Sala Russafa

El amarillo como thriller

Cuando el negro es amarillo. Valencia Negra
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 4 de mayo de 2018, a partir de las 19.00h

Sala Russafa se tiñe este año de amarillo en el arranque de la programación de Valencia Negra. Y es que este color es el que utilizan los italianos para referirse a las tramas de thriller, crímenes y asesinatos que en otros países llamamos género negro.

Desde su primera edición, el centro cultural colabora con este festival que tiene la literatura como eje central, pero en el que otras disciplinas como el cine, la música o el teatro tienen cabida en una programación distribuida en más de 40 espacios diferentes de la ciudad y de algunos municipios cercanos.

Santo Piazzese en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Santo Piazzese en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El viernes 4 de mayo, el escenario de Sala Russafa acoge los primeros encuentros con escritores de este año con una fuerte presencia de autores italianos. ‘Cuando el negro es amarillo’ es el título de la primera charla, conducida por el periodista Voro Contreras, en la que dos de los mejores exponentes del ‘giallo italiano’ conversarán sobre el momento que atraviesa la literatura de este género en un país donde la corrupción y la mafia ha marcado su historia en el S.XX y todavía en el XXI.

A las 19h comenzará el encuentro con Santo Piazzese y Mirko Zilahy. El primero es un biólogo y profesor universitario de Palermo que en 1996 publicó su primer libro, ‘I delitti di via Medina-Sidonia’. Sin embargo, no ha sido hasta 2017 cuando su obra ha llegado a España, con ‘Asesinato en el jardín botánico’.  Ambientada en su ciudad natal y en Sicilia, la historia no se recrea tanto en la ejecución como en la investigación de una misteriosa muerte en una trama que avanza a ritmo de blues y jazz, con un gran protagonismo de las referencias musicales y cinematográficas.

Mirko Zilahy en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa

Mirko Zilahy en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa

En el polo opuesto al estilo de Piazzese, el traductor, editor y autor Mirko Zilahy hablará de su segunda novela negra, ‘La forma de la oscuridad’, en la que el asesinato se convierte casi en una expresión artística de manos de un obsesivo personaje, capaz de convertir en realidad sus pesadillas. Esta vez el escenario es Roma en una trama intensa y sangrienta en la que la venganza se presenta como única forma de hacer justicia.

A las 20h, será el momento del encuentro ítalo-español conducido por Mikel Labastida. El periodista modera una charla bajo el lema ‘Desde ambas orillas del mediterráneo’, en la que compartirán escenario las autoras Alicia Giménez Bartlett y Ben Pastor.

Ben Pastor es el seudónimo de María Verbena Volpi, licenciada en Arqueología y nacida en Roma, pero nacionalizada en EEUU, donde reside. Sin embargo, sus novelas suelen ambientarse en la historia reciente europea, con tramas donde los personajes reales y ficticios entretejen apasionantes historias donde se descubre que la realidad está plagada de episodios oscuros.

Alicia Giménez Bartlett en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia Giménez Bartlett en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Mientras que la barcelonesa Alicia Giménez Bartlett se centra más en ambientes y espacios contemporáneos. Ella es la creadora Petra Delicado, un personaje que ha pasado a ser parte del imaginario colectivo de los amantes del género españoles. Se trata de una inspectora de la Policía, llena de contradicciones y capaz de resolver negros crímenes en una serie que ya suma 11 novelas y que complementa otras líneas narrativas de la escritora, con los que ha obtenido galardones tan señalados como el Premio Nadal (2011) o el Planeta (2015).

Tras su paso por el festival en 2014, Bartlett regresa a Sala Russafa para recibir el Premio  Francisco González Ledesma que otorga Valencia Negra. A las 21.15h se hará entrega de este galardón que busca reconocer la carrera de los representantes del género, nacionales o internacionales, que contribuyen a la época dorada que está viviendo la literatura negra en la última década.

El acceso a las charlas y la entrega del premio es libre, hasta completar aforo. La próxima semana, la programación del festival continuará en Sala Russafa con el estreno de la versión escénica de ‘Un crimen perfecto’. El clásico cinematográfico de Alfred Hitchcock se transforma en una pieza teatral y pasa a las tablas a partir del día 10 en una versión adaptada y dirigida por Iria Márquez.

Ben Pastor en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ben Pastor en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Drap: Contra el consumo compulsivo

Drap, de Mou Dansa
Teatro Astoria de Chiva
Miércoles 25 de abril de 2018
Sala Russafa de Valencia
Jueves 26 de abril

El 24 de abril de 2018 se cumplen cinco años del peor desastre de la historia en el sector de la moda: el derrumbe del edificio Rana Plaza, donde más de 1.100 trabajadoras murieron y hubo más de 2.000 heridas. En este contexto la ONGD SETEM Comunitat Valenciana presenta ‘DRAP’, un espectáculo para fomentar un cambio en los hábitos de consumo del sector textil y del calzado. Las funciones, que tendrán lugar el miércoles 25 de abril en el Teatro Astoria de Chiva, y el jueves, 26 de abril en la Sala Russafa de València, tendrán como objetivo concienciar a la sociedad del efecto que nuestros hábitos de consumo pueden tener en la consolidación de un nuevo sistema económico que priorice las necesidades de las personas, el respeto de los Derechos Humanos y la conservación del medio ambiente.

El proyecto ‘DRAP’ surge de la unión de la compañía Mou dansa con la ONG Setem Comunitat Valenciana, una propuesta escénica socialmente comprometida. Una denuncia al consumo compulsivo, la explotación laboral y el impacto medioambiental derivado de la industria textil. Una llamada a la conciencia desde el arte a una de las mayores consecuencias de la globalización, la moda, en la semana en la que se cumplen cinco años del peor de la historia de este sector. En este sentido, la Campaña Ropa Limpia ha comenzado una campaña para reclamar a las marcas de ropa que se suministran en Bangladesh que firmen el Acuerdo de Transición 2018 para mejorar la seguridad en las fábricas.

Cartel de 'Drap', de Mou Dansa. Imagen cortesía de la compañía.

Cartel de ‘Drap’, de Mou Dansa. Imagen cortesía de la compañía.

El espectáculo forma parte del proyecto ‘La Moda en Danza’, un proyecto financiado por el Ayuntamiento de Valencia y la Diputación de Valencia, dirigido a fomentar un cambio en los hábitos de consumo del sector textil y del calzado en la comunidad educativa de centros de educación secundaria. Mediante una serie de talleres en las aulas se conciencia al alumnado sobre el efecto que nuestros hábitos de consumo pueden tener en la consolidación de un nuevo sistema económico que priorice las necesidades de las personas, el respeto de los Derechos Humanos y la conservación del medio ambiente.

Tras el trabajo en las aulas, el proyecto contempla la creación de un espectáculo de danza para acercar a la sociedad de forma artística la dura realidad de los trabajadores y trabajadoras del sector textil y del calzado. Para ello, se ha contado con la colaboración de la Compañía Mou Dansa, una agrupación joven, abierta y dinámica que en todas sus creaciones se plantea nuevos retos para acercarse de manera efectiva al público. La compañía ha sido premiada en diversos certámenes nacionales e internacionales: gana el Certamen Coreográfico de Sevilla y el premio al mejor bailarín, que recae en Miguel Tornero; se hace con el premio de interpretación del Certamen Internacional Burgos-Nueva York y con el premio a la mejor bailarina (para Mónica Cervantes) en el Certamen Internacional Masdansa de Canarias.

DRAP es una pieza de 50 minutos de duración creada e interpretada por Jessica Martín, Isabel Abril, Isabela Alfaro, Abel Martí y Luis Meliá. La obra cuenta con la dramaturgia de Xavier Puchades, la dirección técnica de Ximo Rojo y la música Jordi Wheeler con la colaboración de de Ulises Eliza. La compañía ofrecerá una pieza para danza que sensibiliza y ahonda en la problemática de la industria textil dando voz a la parte más desfavorecida, las personas trabajadoras.

La propuesta se divide en dos partes: la primera muestra la relación de Occidente con la ropa, su publicidad y su consumo desmedido. En una segunda parte, se adentra en la producción en una fábrica textil de un país empobrecido y los efectos nocivos de salud y en el medio ambiente que genera. Se ha colgado el cartel de agotadas todas las localidades para la representación en la Sala Russafa. Pero todavía quedan entradas para la función del Teatro Astoria de Chiva,  previa reserva de plaza a través del correo electrónico: sensibilizacióncv@setem.org

Draps, de Mou Dansa. Fotografía de Ramón Chroques por cortesía de la compañía.

Draps, de Mou Dansa. Fotografía de Ramón Chroques por cortesía de la compañía.

Valencia Negra dispara sus contenidos

VI edición de VLC NEGRA
Diversas sedes
Del 4 al 13 de mayo de 2018

La sexta edición del festival cultural VLC NEGRA se celebrará entre el 4 y el 13 de mayo en Valencia. Un año más, esta cita con la literatura y otras expresiones artísticas que rodean al género negro crece en número de autores internacionales, actividades, sedes, clubes de lectura y municipios donde se celebrarán eventos. Además de Valencia, el festival visitará las localidades de Aldaia, Benetusser, Burjassot y La Font de la Figuera.

Se celebrarán encuentros con autores, firmas de libros, clubes de lectura, representaciones teatrales –’Un crimen perfecto’, de Noir Productions, en Sala Russafa–, proyecciones de películas, series y documentales –en la Filmoteca Valenciana–, cenas y eventos con menú noir –en El Mercat y Gastroestudio–, exposiciones –en el Museu Etnogràfic de València, de la mano de H Negra–,  28 conciertos, – en 16 toneladas, Wah wah, El Loco Club, La Edad de Oro y Black Note–, masterclass, talleres infantiles y juveniles, se entregarán premios literarios en diferentes categorías y se convocará el concurso de microrrelatos #280 tirs.

En esta edición desaparece el certamen de cortos 360 VLC NEGRA, pero el festival seguirá dirigiéndose a los jóvenes mediante actividades de fomento de la lectura en nueve centros educativos de ESO y Bachiller. En total, se han organizado 115 actividades, 13 más que en la anterior edición.

Un instante de la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

Un instante de la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

Una de las señas de identidad de VLC NEGRA es su vocación de extender la oferta cultural por toda la ciudad e incluso a otros municipios. Así, tendrá presencia en salas de teatro, cines, librerías, museos, centros culturales, fundaciones, centros educativos, bibliotecas, establecimientos gastronómicos, escuelas de adultos, bodegas o institutos oficiales. En total, serán 40 las sedes de VLC NEGRA en 2018 frente a las 28 de la pasada edición.

Como cabezas de cartel, Donna Leon y Benjamin Black participarán en la VI edición del festival VLC NEGRA. La escritora estadounidense, que actualmente vive a caballo entre Venecia y Zurich, tendrá un encuentro con los lectores el miércoles 9 de mayo, a las 20 horas, en el Teatre Talía. Donna Leon es una de las escritoras de novela negra más leídas en el mundo y ha sido traducida a 23 idiomas. De las 28 novelas que ha publicado desde 1992 —al ritmo de una por año— 27 están protagonizadas por el comisario veneciano Guido Brunetti. Leon compartirá protagonismo con el irlandés Benjamin Black, seudónimo bajo el que John Banville escribe novela negra. Su personaje principal, el patólogo irlandés Quirke, ha protagonizado siete de las 11 novelas que ha publicado Black. Como Banville ha escrito 20 más. Su encuentro con los lectores será el sábado 5 de mayo a las 20 horas en la Fundación Bancaixa.

El festival casi duplica el número de autores internacionales con respecto a la pasada edición. Francia estará representada con cuatro autores: dos de ellos, Bernard Minier y Frank Thillez, están considerados, actualmente, los dos mejores autores de thrillers del país vecino. Les secundarán Romain Puértolas y Marin Ledun. Italia aporta tres: Santo Piazzese, Ben Pastor y Marko Zilahy. También habrá un peruano, Jorge Eduardo Benavides. Leon y Black completan la nómina de extranjeros en VLC NEGRA 2018.

Igualmente, VLC NEGRA vuelve a contar con los dos autores más veteranos y reputados del panorama nacional, algo que ya hizo en su primera edición, en 2013: Juan Madrid y Andreu Martín. También asistirán dos ganadores del premio Mejor Novela VLC NEGRA: Carlos Zanón y Alexis Ravelo, además de Alicia Giménez Barlett (Premio González Ledesma), Víctor del Árbol, Fernando Marías, Espido Freire, José Carlos Somoza, Jerónimo Tristante o Vicente Garrido. Pasqual Alapont, Jordi Colonques i Joan Canela, Susana Hernández, Ariadna Herrero o Martí Dominguez son algunos de los autores valencianos y en lengua catalana que podrá escuchar y ver el público.

Bernardo Carrión, Llordi Llobregat y Santiago Álvarez durante la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

Bernardo Carrión, Llordi Llobregat y Santiago Álvarez durante la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

Nominados y promoción

Este año se ha puesto especial énfasis en la promoción de los 15 autores nominados en las tres categorías. Además de la iniciativa del cruce de libros en Metrovalencia, se han grabado videos de los finalistas a Mejor Novela y Millor Novel.la para dar visibilidad a sus autores a través de las redes sociales de VLC NEGRA, así como otra serie de acciones de promoción mediante redes sociales y en librerías. Recordamos los nominados en las tres categorías, que pueden votarse a través de las redes sociales y físicamente en la Fira del Libre de este año:

MEJOR NOVELA

‘Por encima de la lluvia’, de Víctor del Árbol, (Destino, 2017)
‘Morir no es lo que más duele’, de Inés Plana (Espasa, 2018)
‘Taxi’, de Carlos Zanón (Salamandra, 2017)
‘Cuídate de mí’, de María Freixa (Plaza y Janés, 2018)
‘El peor de los tiempos’, de Alexis Ravelo (Alrevés, 2017)

MILLOR NOVEL.LA

‘Males decisions’, de Susana Hernández (Crimscat, 2017)
‘L’assassí que estimava els llibres’, de Martí Domínguez (Proa, 2017)
‘Napalm’, de Joan Canela i Jordi Colonques (Bromera, 2017)
‘Seràs un dels nostres’, de Ariadna Herrero (Llibres del delicte, 2017)
‘El mal que m’habita’, de Pasqual Alapont (Bromera, 2017)

BEST NOVEL

‘La transparencia del tiempo’, de Leonardo Padura (Tusquets, 2018)
‘Años de sequía’, de Jane Harper (Salamandra, 2017)
‘Canción dulce’, de Leila Slimani (Cabaret Voltaire, 2017)
‘El lado oscuro del adiós’, de Michael Connelly (AdN, 2017)
‘Sirenas’, de Joseph Knox (Roja y negra, 2018)

El festival cuenta por segundo año con el patrocinio del Vino Icono, de Bodega la Viña de la Font de la Figuera, que a través de ANECOOP aporta casi la mitad del presupuesto del festival.

Bernardo Carrión, Llordi Llobregat y Santiago Álvarez durante la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

Bernardo Carrión, Llordi Llobregat y Santiago Álvarez durante la rueda de prensa de la VI edición de VLC NEGRA. Fotografía cortesía del festival.

 

Última Teatro y las falsas apariencias

Trabajos de amor perdidos, de la compañía Última Teatro
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 13 al 22 de abril de 2018

Sala Russafa retoma su ‘VII Cicle Companyes Valencianes’, que desde el 26 de enero viene ofreciendo una selección de formaciones que trabajan la escena local y autonómica con propuestas diferenciadas, demostrando la riqueza de las artes escénicas valencianas. Antes de pasar a la programación de danza, la última entrega teatral del ciclo llega, precisamente, de la formación Última Teatro, que recupera el montaje de ‘Trabajos de amor perdidos’ (13-22 de abril), incluido dentro del pasado Festival de Talleres de Teatro Clásico del teatro de Ruzafa.

Esta versión del clásico de William Shakespeare nació en el Taller de Teatro de Posgrado para Profesionales, impartido en el centro cultural y docente. Ahora, sus integrantes se han constituido en compañía para interpretar de nuevo el montaje dirigido por Chema Cardeña.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cuenta la historia del príncipe de Navarra y tres de sus caballeros, Biron, Longaville y Dumain, quienes han jurado no querer ver a ninguna mujer durante tres años para dedicarse a una discreta vida de estudio y sobriedad. Sin embargo, la llegada de la princesa de Francia con una embajada para recobrar la Aquitania a favor de su padre, el rey galo, les obligará a infringir sus votos, consintiendo en recibirla junto a sus damas, Rosalinda, María y Catalina.

Con una banda sonora cantada en directo por el elenco -que incluye curiosas versiones de Frank Sinatra o Dean Martin, entre otros- avanza esta deliciosa guerra de sexos, plagada de equívocos. Y, para representarla, el escenario se convierte en una tabla de ajedrez en la que los personajes se mueven e interrelacionan siguiendo las reglas del juego.

Con esta original puesta en escena, se recrea el primer enfrentamiento entre hombres y mujeres escrito por el dramaturgo inglés, tema que trataría después en otras piezas como ‘Mucho ruido y pocas nueces’, ‘Sueño de una noche de verano’ o ‘Como gustéis’. Una batalla de ingenio en la que los personajes femeninos ganan por goleada, proclamando su superioridad a la hora de entender el mundo y a quienes lo habitan.

‘Trabajos de amor perdidos’ es una pieza temprana y una de las más extravagantes e intelectuales de Shakespeare, donde apuesta por la naturalidad a la hora de relacionarse, de sentir y vivir las pasiones. Además, desmonta el falso compromiso con la cultura asociado a las clases altas de la época. Y dibuja cierta crítica social al retratar a los poderosos como soberbios, frívolos, torpes y atrapados en las apariencias, mientras que los campesinos son más prácticos y libres. Hasta el 22 de abril puede verse este canto a la vida, escrito a finales del siglo XVI, pero que retrata fielmente la necesidad de aparentar de la era del ‘selfie’.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El folk de Junior McKenzie

Por otro lado, Sala Russafa acoge el sábado 14 de abril la presentación del nuevo trabajo de Junior Mackenzie. El músico castellonense, que recientemente ha fichado por la agencia norteamericana Atomic Music Group, presenta en Valencia ‘Files of Life’, un disco con sonidos folk, rock y pop que ha contado con la producción de Dani Castelar, famoso por sus trabajos con artistas como REM, Snow Patrol o Michael Jackson, entre otros.

La evocadora música de Juan Fortea se esconde tras el nombre artístico de Junior Mackenzie, con una instrumentación trabajada, donde se combinan cuerdas y teclados con guitarras. Canciones de aire cinematográfico, que alternan luces y sombras en una particular manera de masticar las letras e interpretar las historias que habitan sus melodías.

En plena madurez artística, en Sala Russafa hará un repaso a su trayectoria, que empezó en 2007 y ha logrado traspasar fronteras, compartiendo escenario con artistas como Richard Hawley o The Kills.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Teatro Trasatlántico

De tiburones y otras rémoras, de El Vacío Fértil (Argentina)
Tom Pain, de Teatro Solís (Uruguay)
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 16 y sábado 17 de febrero de 2018

Difícilmente llegan a España propuestas teatrales de compañías venidas de ultramar. Para impulsar el diálogo entre las artes escénicas surgidas a orillas del Mediterráneo y del Río de la Plata, surgió la iniciativa ‘Trasatlántico’, un proyecto de Cooperación Cultural Internacional impulsado por Arts Runner.

En su segunda edición, visita Barcelona, Palma de Mallorca y Valencia en una mini gira española en la que Sala Russafa acogerá esta semana dos de sus representaciones que sirven para ofrecer un retazo del florecer escénico al otro lado del Atlántico.

De tiburones y otras

De tiburones y otras rémoras, de El Vacío Fértil. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La primera es un espectáculo de la compañía argentina El Vacío Fértil, que monta una obra escrita por el valenciano Sergio Villanueva, autor y director de la película ‘Los Comensales’ (con 15 candidaturas a los Premios Goya en 2017), entre otros múltiples trabajos en cine, televisión y teatro.

El 16 de febrero, el teatro de Ruzafa estrena en la Comunitat Valenciana ‘De tiburones y otras rémoras’ (16 de febrero), una comedia en la que una empleada de banca, asustada ante el contexto de crisis económica, pone a prueba sus límites morales cuando ha de enfrentarse a la venta de Participaciones Preferentes.

Ivan Steinhardt y Romina Pinto dan vida a esta historia, dirigida por Marina Wainer, que conecta las realidades de El Corralito que vivió Argentina en 2002  y la escalada del fraude de las preferentes, que se desarrolló en España entre 2009 y 2011. Alternando gags y despertando carcajadas, se realiza el retrato de un despiadado mar financiero que trata de convertir en tiburones a todos sus peces.

Rogelio Gracia en 'tom Pain'.

Rogelio Gracia en ‘Tom Pain’, de la Compañía del Teatro Solís. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La segunda propuesta de Trasatlántico es el estreno en la Comunitat Valenciana de ‘Tom Pain’ (17 de febrero), montaje de la Compañía del Teatro Solís de Montevideo que modifica ligeramente el título de la pieza escrita por el estadounidense Will Eno y que fue finalista al Premio Pulitzer (2005).

Esta original historia se desarrolla como un monólogo en el que se describen tres momentos en la vida de un hombre, salpicando con dosis de humor escenas que marcaron el rumbo de este personaje que necesita de los otros para confirmar su existencia, para definir su identidad. El público se convierte en ese otro cuya percepción ansía en una puesta en escena dinámica y llena de guiños a los espectadores, rompiendo la cuarta pared.

Lucio Hernández dirige esta tragicomedia, que contó con la ayuda del propio Eno a la hora de realizar la versión uruguaya, magistralmente interpretada por el reputado Rogelio Gracia, Premio Florencio Sánchez 2016 al Mejor Actor, otorgado por la Asociación de Críticos Teatrales de Uruguay.

Durante el mes de febrero, Sala Russafa continúa colaborando con el Centre Teatral de la Diputació de Valencia Escalante, mientras se trabaja en la búsqueda de una sede propia para su programación.

Dentro de la programación del ‘Ciclo Escena Diversa’, esta semana el teatro de Ruzafa acoge a la compañía catalana La Baldufa y su obra ‘Safari’ (18-22 febrero), una divertida propuesta para espectadores a partir de 3 años que combina la interpretación con el uso de títeres en una puesta en escena llena de imaginación, donde se desdoblan y transforman los objetos para recrear distintos escenarios.

Sobre las tablas, dos exploradores tratan de encontrar al león, rey de la sabana, que ha huido por el trato abusivo que le dan el cocodrilo y otros animales. El tema del bulling se trata a través de la relación entre los animales, ofreciendo a los pequeños las claves para reconocer y solventar este problema, apostando por la educación y las actitudes positivas para una buena convivencia.

Tom Pain, de la Compañía Teatro Solís. Foto de Santiago Bouzas por cortesía de Sala Russafa.

Tom Pain, de la Compañía del Teatro Solís. Foto de Santiago Bouzas por cortesía de Sala Russafa.

Hadas, bullying y agua

El bosque de Grimm, de La Maquiné (11-15 febrero)
Safari, de Baldufa Companyia de Teatre (18-22)
Agua de Luna, de Compañía Improvisada (25)
Sala Russafa
Ciclo Escena Diversa de Teatre Escalante
C / Dénia, 55. Valencia
Del 11 al 25 de febrero de 2018

Sala Russafa presenta a lo largo de este mes el ciclo Escena Diversa, organizado por Teatre Escalante, tres espectáculos de otras tantas compañías procedentes de Granada, Lleida y Valencia, respectivamente, que combinan la reflexión con el entretenimiento mediante el teatro de objetos, los visuales, la música clásica, los títeres y la danza. “Educar en valores a través del teatro es una de nuestras responsabilidades”, señala el director artístico del Escalante Josep Policarpo. “Creadores y gestores tenemos que ser conscientes de la repercusión que tiene nuestro trabajo en la formación de los niños y en la posibilidad de ir respondiendo a su curiosidad e inquietudes”.

El bosque de Grimm.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El ciclo se inició el pasado 11 de febrero con la formación granadina La Maquiné que ofrece una estilizada recreación de los cuentos tradicionales. Caperucita Roja, Pulgarcito, Blancanieves y Cenicienta se alternan y entrecruzan en ‘El bosque de Grimm’, en escena hasta el 15 de febrero. El punto de partida e hilo conductor de este espectáculo sin palabras es la suite de Maurice Ravel, Ma mère l’Oye, inspirada en los cuentos de hadas. “La música es la palabra del espectáculo”, explica Joaquín Casanova, cofundador de la compañía junto a Elisa Ramos.

Para documentar el proyecto realizaron lecturas sobre psicoanálisis y cuentos populares y revisaron la obra de artistas románticos y de fotógrafos contemporáneos interesados en el universo de los cuentos de hadas, rehuyendo el estilo edulcorado a lo Disney. La compañía fue reconocida por este montaje con el Max 2014 al mejor espectáculo infantil y el premio Teatro Andaluz/SGAE en la misma categoría en 2013. Recomendado para niños mayores de seis años.

“La Maquiné tiene una sensibilidad extraordinaria para integrar los títeres y los objetos en sus espectáculos y la puesta en escena siempre es original e innovadora. Su modernidad y voluntad de actualizarlos a través de un lenguaje personal incluye un nuevo concepto de títere y del movimiento”, destaca Policarpo.

Safari. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Safari, de Baldufa Companyia de Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Safari contra el bullying

A modo de las tradicionales fábulas la Baldufa Companyia de Teatre se sirve de  animales, concretamente especies de la sabana africana para plantear el tema del bullying y apuntar soluciones en ‘Safari’, función programada del 18 al 22 de febrero. Pinyot y Carabassot, protagonistas de un montaje anterior de esta compañía, Lío en la Granja,  cuentan el conflicto que surge tras la misteriosa desaparición del rey de la selva. Un cocodrilo abusivo y un león que no sabe rugir simbolizan así la ferocidad y la crueldad con la que a menudo se tratan los niños.

Un espectáculo para los más pequeños, con un mensaje claro y con una estética sugerente. “Por medio de la educación y el teatro se pueden potenciar actitudes y comportamientos en positivo que permitan una convivencia dulce y tranquila”, dicen los miembros de la compañía leridana. Recomendado para niños mayores de cuatro años, habrá una función para el público general el próximo domingo 18 de febrero a las 18 horas.

Gota de Agua.

Agua de Luna, de Compañía Improvisada. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gotas de agua

Cierra el ciclo ‘Agua de Luna’, danza con mensaje ecologista de Compañía Improvisada que, a través de las aventuras de dos gotas de agua salada, descubre a los pequeños los valores de la colaboración, el respeto a la igualdad, la diversidad y la amistad.  Un audio que evoca la Luna y el agua, según textos de cinco grandes escritores inicia un recorrido por diez escenas que, en clave de danza narran el viaje de una gota de agua arrastrada hasta las profundidades marinas después de una tempestad.

Allí empieza su periplo en busca del camino de vuelta a casa a través de los diferentes paisajes del agua. El fondo del océano, las grutas y aguas subterráneas, los manantiales, los ríos, las lagunas, las tormentas, la lluvia tranquila, los charcos infinitos, los canales y el mar. En su aventura tropieza con seres mágicos que le enseñan a convivir de forma más ecológica y sostenible con el planeta Tierra. Recomendado para niños mayores de cuatro años, se ofrece una función para el público general el domingo 25 de febrero, a las 18 horas.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

“Mis proyectos surgen de lo que hay a mi alrededor”

Pi, de Asun Noales
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2018

Unos artistas cuentan historias a base de encadenar palabras, otros lo hacen con sonidos o con imágenes. Los más osados se valen, únicamente del cuerpo humano, de sus movimientos en el tiempo y en el espacio. ¿Cómo conseguir que una idea, un sentimiento, un argumento cobren vida a través de algo tan sutil? La coreógrafa, bailarina y directora de escena Asun Noales (Elche, 1972) responde a esta difícil pregunta sin pestañear. Al frente de su compañía OtraDanza durante la última década, y a lo largo de su brillante trayectoria profesional ha logrado materializar esa magia en un importante número de espectáculos de danza contemporánea en los que cuenta un sinfín de historias.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Noales se inició de la mano del coreógrafo ilicitano Vicente Sáez, autor de ‘Uadi’, y en Barcelona estudió con Guillermina Coll y Angels Margarit. Otros referentes en su carrera son Trisha, Pina y Ohad, aunque hoy día se confiesa fan de Dimitris Papaioannou. Juana, Tatoo, Tierra, Back, Rito, Sacra, etcétera. A su rica nómina de coreografías se ha sumado la de nombre más breve, ‘Pi’, un espectáculo para todas las edades inspirado en el número 3,1416 que pretende descifrar los patrones secretos de la naturaleza (fractales) y transmitir el amor por la armonía que encierra. Hasta el 8 de febrero permanecerá en la Sala Russafa y en primavera volverá a Valencia dentro de la VII edición del Festival Abril en Danza.  A partir de este mes OtraDanza reinicia la gira con sus espectáculos: Pélvico, Sacra, Da Capo, Rito, Clandestino y Eva y Adan. Noales colabora con prestigiosas compañías internacionales y con la nueva Jove Companyia Alacant-Dansa, además de ejercer una actividad docente.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Por qué  bautizó su compañía OtraDanza?

Antes, estuve seis años como codirectora de otro bonito proyecto, Patas Arriba y al iniciar el mio en solitario, tuve la sensación de empezar otra vez de cero, de contar otra vez quién era yo, de hacer tabla rasa. De ahí el nombre. Si ha sobrevivido una década  es gracias a haber invertido en ella mucho trabajo y aventuras de todos los colores que se pueden imaginar, sin perder nunca el contacto con la realidad artística de mi tierra.

¿Qué proceso sigue en la gestación de una coreografía?

Soy muy anárquica a la hora de iniciar un nuevo viaje, como me gusta llamar a mis procesos creativos. Unos parten de una imagen, otros de una idea, otros de elementos que no pude profundizar en anteriores producciones y en los que me apetece adentrarme después. También hay algunos encargos. Cada proyecto surge de manera diferente, pero siempre hay algo común en ellos y es la vida, lo que me rodea, lo que acontece a mi alrededor.

¿Cómo sucedió en el caso de ‘Pi’? 

El caso de Pi fue muy claro. Este es mi tercer espectáculo para público infantil y en los dos anteriores, tanto en Eureka como en Eva y Adan abordo preguntas sobre el ser humano, profundizo en la evolución del hombre. En Pi vuelvo a adentrarme en la relación de la vida con la ciencia, en este caso con las matemáticas. Se inspira en el número mágico e infinito 3,141592 y en su relación con la naturaleza. Además, 2018 ha sido proclamado Año de la Biología Matemática, y Pi se inspira en parte en ella.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿La obra trata de reflejar los fractales? 

Los fractales me parecen fascinantes. La repetición de patrones. Como todos estos elementos matemáticos están en nuestro día a día, desde un girasol, hasta el romanesco que nos comemos o el crecimiento de las ramas de algunos árboles. Los fractales inspiran una de las escenas, donde hay una continuidad constante en el movimiento de tres bailarines, es casi un número circense, los nudos que van tejiendo sus cuerpos dan lugar a formas diversas, sin perder la continuidad ni el ritmo.

¿Hay muchas diferencias entre concebir un ballet para niños y uno para adultos? 

Para mí, no. A nivel coreográfico y de composición musical, la diferencia quizá está en la frescura de la mirada y el interés que ésta pueda tener hacia lo que se les está mostrando.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Parece que la danza está condenada a ser la Cenicienta de las artes escénicas. ¿Alguna propuesta para convertirla en Princesa del baile? 

Dicen que la danza es minoritaria, aunque yo no lo creo. Todo el mundo baila, o casi todo el mundo. Mucha gente practica diferentes tipos de danza como afición. De manera que convertirla en Princesa es cuestión de querer y poner los medios para que lo sea. Si se hablara de ella en televisión más a menudo, si se programara más, si en cada ciudad hubiera un conservatorio de danza, si en cada capital hubiera una compañía, como hay orquestas en muchos lugares. Querer es poder. No creo que la danza deba ser la Cenicienta, pero si no hay interés porque ocupe su lugar, nunca lo ocupará por mucho que unos cuantos nos dejemos la piel porque así sea.

¿Qué consejos daría a los jóvenes que se inician en la danza?

Les diría que se meten en un buen lío porque esta profesión te atrapa, hay que dedicarle muchas horas, mucha vida. Pero si es lo que quieren, que trabajen duro, con rigor y que disfruten, porque disfrutando de lo que uno hace las cosas no cuestan tanto esfuerzo. Y que se formen bien, los referentes son imprescindibles para poder desarrollar tu trabajo. Una buena escuela, unos buenos maestros, una buena experiencia profesional antes de embarcarte a dirigir tu propio proyecto es fundamental.

'Pi', Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco