Rosa Torres y Ricardo Escavy en Shiras Galería

‘El Botánico’, de Rosa Torres
Sala Principal
‘The Noise Time’, de Ricardo Escavy
Espacio Refugio
Shiras Galería
Desde el 10 de mayo de 2018

Shiras Galería ha inaugurado el pasado jueves 10 de mayo dos muestras simultáneas. En la Sala Principal se muestra el proyecto inédito ‘El Botánico’, de la artista Rosa Torres. En el Espacio Refugio se presenta el último proyecto de Ricardo Escavy, ‘The Noise Time’.

‘El Botánico’ trasmite el deleite y la pasión de Rosa Torres por el paisaje, postulado como una guía, un referente del que se nutre para resaltar ese lenguaje personal y reconocible. Sus obras, que habitualmente carecen de título, transportan al lugar del que captar la esencia de la luz, la forma y el color. Cada una de sus series se formula como una síntesis formal, a partir de una inexorable economía de medios que logra conducir a la máxima expresión. Para la muestra, Shiras Galería ha editado un catálogo que recoge la exposición ‘El Botánico’, con un texto de Vicent Mateo, quien sintetiza la obra de la artista con las siguientes palabras: “Rosa Torres crea su Jardín Botánico, somete las imágenes de esta naturaleza ordenada a una nueva ordenación”.

Imagen de la obra 'Composición con árboles VII'', de Rosa Torres. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Imagen de la obra ‘Composición con árboles VII”, de Rosa Torres. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

A Rosa Torres no solo le avala su presente trabajo, sino también una impecable trayectoria que cuenta con nutridos reconocimientos. Su obra se encuentra en numerosos museos y espacios públicos nacionales e internacionales, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia (Madrid); el Museo Albertina Gabinete Stampa (Viena); la Fundanción Antonio Pérez (Cuenca); el IVAM (Valencia); el Museo Cabo Mayor (Santander); el Museo del Dibujo de Llares (Huesca); el Chase Manhattan Bank (New York); el Banco de Valencia; la Fundació “la Caixa” (Barcelona), entre otros.

Por su parte, en Espacio Refugio se muestra ‘The Noise Time’, de Ricardo Escavy. licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de València. El artista realizó una beca PROMOE en el Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón de Venezuela, en 2001. Ha particiado en diversas exposiciones y ferias internacionales como Tiaf London-the Rag Factory 2014, art Santa Fe en Nuevo Mexico, Usa 2013 y Arco 08, en el Stand del Miniterio de Cultura.

Imagen de la obra 'Arpegio 003', de Ricardo Escavy. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Imagen de la obra ‘Arpegio 003’, de Ricardo Escavy. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Su obra se encuentra en colecciones públicas y privadas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia (Madrid); el Museo y el Rectorado de la Universidad de Murcia o la Universidad Simon Bolivar de Caracas (Venezuela), entre otros. Igualmente, cabe destacar su reciente y última exposición individual en Artifact Gallery de Nueva York, mostrando su obra pictórica con gran éxito.

Escavy define su proyecto ‘The Noise Time’ como “un momento creativo en el que gráfica y sonido buscan compartir un espacio común, un microcosmos donde la percepción auditiva y la visual caminan juntas en busca de un mismo destino. Esta relación sinestésica entre ambos sentidos se comporta de distinto modo según el medio o el soporte donde se muestre y puede, en ocasiones, llegar a confundirse”.

Sin duda, ambas muestras –’El Botánico’, de Rosa Torres, y ‘The Noise Time’, de Ricardo Escavy– destacan por un expresivo y personal lenguaje en el uso del color y un inconfundible estilo compositivo.

Imagen de la obra 'Serie Botánico III', de Rosa Torres. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Imagen de la obra ‘Serie Botánico III’, de Rosa Torres. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

 

Los carteles ignífugos de la Fira del Llibre

50 Fires del Llibre de Valencia
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 15 de mayo de 2016

Es casualidad que la Feria del Libro de Valencia naciera en 1966, el año en que precisamente se estrenaba ‘Fahrenheit 451’, la película de François Truffaut en la que los bomberos se dedicaban no a apagar fuegos, sino a quemar libros. Casualidad, en todo caso, digna de estudio. Porque entonces, también la feria valenciana vivió momentos tensos por culpa de quienes arremetían contra ciertos libros sospechosos de quebrantar el ideario franquista. Lo curioso es que la película se sitúa en una sociedad posterior a 2010, en la que ahora estamos y en la que, por fortuna, los libros ya no es necesario quemar, porque según los datos estadísticos, cada vez se lee menos.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967. Centro del Carmen.

Para hacer recuento de todo ello, el Gremi de Llibrers ha organizado, en colaboración con la APIV (Associació Professional de Il.lustradors de València), una exposición en el Centro del Carmen que recoge carteles de sus 51 ediciones y fotografías de José García Poveda, a modo de memoria gráfica de tan ardua reivindicación a favor del libro. Porque los libros, tal y como recoge la película, pueden ser el comienzo de la aventura de pensar. Siempre y cuando se lean con la debida intensidad, como recuerda Nacho Casanova, ilustrador del cartel de este año, en una entrevista en la web de la Feria: “Soy partidario de la lectura entusiasta, por inmersión, que es algo que hay que reivindicar: ya sabemos cómo les cuesta a los más jóvenes concentrar la atención”.

De ahí la escalerilla que Casanova coloca en su cartel para sumergirse en ese gran libro rojo que domina la ilustración. Un libro bien grande como colofón a esa historia de los carteles nacida en 1966, aunque el primero de los expuestos corresponda a la edición siguiente. “No es que no hubiera cartel el año de su inauguración, pero no se ha encontrado”, subraya Juan Antonio Rodríguez de Dios, hijo del primer presidente que tuvo la feria y que aporta a la muestra algunos de esos primeros carteles pertenecientes a su colección.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Gloria Mañas, directora de la Feria del Libro, destaca el crecimiento de la feria (“más expositores, más casetas y actividades, y más espacios”), al tiempo que se muestra “esperanzada” con el nuevo gobierno. “Ha adquirido compromisos con el sector del libro”, y apunta al Plan de Fomento de la Lectura, del que “se sabrán sus resultados en cuatro o cinco años”. También destaca Mañas el I Festival de Promoción Lectora que arranca en esta 51 edición destinada a maestros, bibliotecarios y agentes culturales.

Y como muestra, en este caso metafórica, del crecimiento de la feria, la artista Victoria Cano, a instancias de Javier Gay, asesor artístico de la exposición, ha montado un singular libro hecho de cuatro hojas con hierro y alambres a modo de jaula de la que cuelgan poéticos mensajes. “Es una escultura abierta, participativa, en la que se invita al público a que se atreva a pedir un sueño”, señala Cano. Y agrega: “¡Y ojo con lo que pides que a veces se cumple!”. Además, la artista, que exhibe en una sala contigua sus ‘Ecos & Huellas’, ha creado un dispositivo de realidad aumentada para captar la imagen de cuantos se atrevan a soñar alrededor de su escultura.

Los carteles, obra de artistas tan conocidos como Sento, Miguel Calatayud, Genovés, Rosa Torres o Luis Demano, permanecerán expuestos hasta el 15 de mayo, junto a las fotos de García Poveda distribuidas en 12 paneles, “algunos llenos de cadáveres”, apunta con humor negro el propio fotógrafo. Ilustres cadáveres, como los de Josep Vicent Marqués, Pepe Rubianes, Eduardo Haro Tecglen, Chumi Chumez o Dulce Chacón, entre otros tantos escritores y artistas que han pasado por la Feria del Libro durante sus 51 años de vida. Los bomberos de Fahrenheit 451 no han podido con ella.

Carteles de Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Escultura de Victoria Cano con carteles al fondo de la exposición 50 Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Salva Torres

”41 x 33” en Galería Cànem

41 x 33
Galería Cànem
C/Antonio Maura, 6. Castellón de la Plana
Hasta el 8 de marzo de 2016

La consolidada y consagrada Galería Cànem ofrecerá hasta el mes de marzo una muestra con parte de la obra gráfica editada por la galería en el taller de Pilar Dolz. El nombre que recibe la exposición, ”41 x 33” es una referencia a las medidas del soporte- papel, que supone el factor denominador común de todas ellas, además de coincidir con el 41 aniversario de la inauguración de esta misma galería.

Las obras pertenecen a diversos y variados autores como : Ramón Roig, Manuel Saez, Joan Cardells, Vicent Carda, Rafael Marti Quinto, Evarist Navarro, Wences Rambla, Nuria Besé, Carme Vidal, Pepe Nebot, Pepe Agost, Lidon Fabra, Isabel Tristán, Javier Loren, Rosa Torres, Manilo Rey-Fueyo o la misma Pilar Dolz. Los cuales, han tenido todos ellos, algún tipo de relación con la galería durante estos 41 años de impecable trayectoria.

Cabe destacar que otra de las constantes -además de las medidas-, de la exposición, reside en la técnica y el soporte empleado para ella, ya que todas se encuentran realizadas mediante la técnica del aguafuerte sobre papel, esto es así, con el fin de dar uniformidad al conjunto de la muestra que se nos ofrece.

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En ellos sentiremos la luminosidad de la tinta, la tactilidad de los surcos, la firmeza del trazo… toda su sensualidad, incluso el ritmo de la música amada. Con ellos descubriremos que toda obra es en esencia un poema tanto impresa sobre el soporte-papel, como en el libro íntimo.

Los grabados se encuentran numerados correspondiendo a la serie editada de una plancha. Esto nos dice que es una obra múltiple; pero todas ellas son obras originales, perdiéndose la condición de unicidad, y exclusividad. En la era de la reproducción técnica conseguimos popularizar el arte, haciéndolo de consumo común (por lo menos posibilitandolo) saboreándolo personalmente.

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De esta manera cada uno puede satisfacer el deseo de posesión, sabiendo que a la vez que individual hay un anhelo de compartir. El taller de Pilar Dolz ha conseguido desde una plancha, una matriz, multiplicar la originalidad de la obra, llegar al observador, que deviene comprador múltiple, variado y diverso. Así de los grabados podemos decir como escribía S. Espriu: “Varios son los hombres y diversas las hablas y convendrán todos a un único amor, la obra de arte … que nos hermana y humaniza”.

Porque  es, precisamente, a partir de la obra (la cosa llamada obra) que podemos hablar de arte.

El Sáhara, a subasta en La Nau

Solidària. Artistes valencians amb el Sàhara
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Subasta: lunes 15 de septiembre, a las 19.00 horas

Franco, cautivo en su cama y desarmado por la enfermedad, dejó el Sáhara a su suerte. Y Marruecos, que andaba al acecho, la tomó por la fuerza tras aquella Marcha Verde. El franquismo no la subastó, pero casi. Pasados ya 39 largos años de aquel ignominioso episodio nacional, artistas valencianos suman fuerzas plásticas con el fin de restañar una herida que no termina de cerrar. Han donado su obra para una exposición ‘Solidària’ en La Nau de la Universitat de València que concluye el lunes con una subasta. La recaudación se destinará al proyecto de huertos familiares del pueblo saharaui.

Obra de Joan Cardells en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Joan Cardells en la exposición ‘Solidària’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Un total de 65 artistas valencianos con 67 obras integran la muestra ‘Solidària’. El arte al servicio de una causa que sigue levantando ampollas en nuestro país, avergonzado por aquella dejación del Sáhara, que Marruecos aprovechó. No servirá para resolver un conflicto enquistado, pero la subasta permitirá seguir dándole alas a una reivindicación libertaria que en este caso canaliza la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.

Como apunta Román de la Calle, encargado del asesoramiento plástico, “las tendencias estilísticas existentes, las técnicas pictóricas y los procedimientos empleados son plurales, sobre todo porque hay obras de reciente producción pero también piezas de fechas anteriores, quizás no menos tentadoras para algunos coleccionistas”.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición 'Solidária' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Nestlé 06, obra de Javier Mariscal en la exposición ‘Solidária’ de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Lola Claramunt, presidenta de la Federación organizadora, recuerda que “cada euro recaudado se destinará a dar color a las modestas casas saharauis que, con el proyecto de huertas familiares, llenarán pequeños espacios exteriores”, ya sea de rojos, naranjas, verdes o blancos. “Una verdadera explosión de color y vitaminas para una población especialmente vulnerable dadas las condiciones de vida como refugiados”, subraya Claramunt.

En la subasta del lunes se podrán adquirir obras de Artur Heras, Enric Mestre, Fuencisla Francés, Javier Chapa, Javier Mariscal, Joan Cardells, Juan Olivares, Manuel Boix, Molina Ciges, Nasio Bayarri, Rafael Armengol, Rafael Calduch, Rosa Torres o Carmen García Gordillo, entre otros. Piezas que van de los 100€ de Lluís Beltrán a los 2.000€ de José Saborit, Carmen Grau o el propio Bayarri. Trabajos muy diversos hermanados por ese espíritu que destila el propio título de la exposición: Solidária. Artistes valencians amb el Sàhara.

Manuel Boix, delante de su obra 'Cicle de Maig', en la exposición Solidària' de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Manuel Boix, delante de su obra ‘Cicle de Maig’, en la exposición Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Serigrafías, litografías, acrílicos, acuarelas, grafitos, pinturas y esculturas que, como la más explícita de Artur Heras, abren ‘Caminos al Sáhara’ en ese lento, pero inexorable avance hacia la libertad. Caminos repletos de interrogantes plásticos que los artistas formulan unas veces con vehemencia, otras con sorprendente colorido, texturas y formas que permiten colocar al espectador en la tesitura de tener que elegir entre esos caminos que les proponen.

El Sáhara sale a subasta en La Nau de la Universitat de València, esta vez con la noble intención de vendérsela al propio pueblo saharaui a precio de humanitario donativo. Una exposición comprometida que merced a la calidad plástica de las piezas subastadas logra un doble objetivo: la adquisición de notables obras y la mejora de las condiciones de vida de los saharauis por obra y gracia del arte.

'A Miguel Hernández', obra de Joan Castejón, en la exposición 'Solidària' de La Nau. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘A Miguel Hernández’, obra de Joan Castejón, en la exposición ‘Solidària’ de La Nau de la Universitat de València. Fotografía: Eduardo Alapont.

Salva Torres

La Turia de los creadores visuales

50 años en cartelera. La Turia, 1964-2014
Sala Acadèmia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 31 de agosto

La Cartelera Turia cumplió 50 años en enero y se halla ahora “en su Semana Grande, coincidiendo con los Sanfermines”. Vicente Bergara, director de la veterana publicación, lo dijo sin pañuelo rojo al cuello, pero animado por idéntico espíritu taurino, tras haber sorteado las diferentes cornadas que ha sufrido la Turia a lo largo de su empinada trayectoria. Para celebrar tan longeva existencia, muchos de los artistas que han colaborado en la revista, desde que en 1964 saltó a la arena editorial, muestran su particular homenaje mediante diversas creaciones ex profeso.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Obras de Víctor Lahuerta y Julio Giner en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

“Es la Turia de los creadores visuales”, subrayó Toni Picazo, responsable junto a Mila Belinchón de la exposición que acoge La Nau de la Universitat de València. Creadores tan ilustres como Eduardo Arroyo, Manuel Boix, Carmen Calvo, El Roto, Juan Genovés, Artur Hereas, Mariscal, MacDiego, Paco Roca o Rosa Torres, reunidos en torno a una efemérides que “desprende aroma de familia Turia”. Y Picazo, en un elocuente lapsus de rebufo franquista, habló de cómo esa familia había “sobrevivido 40 años, perdón, 50, y ese logro está presente”.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Vista de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Y lo que está presente en La Nau son las 51 obras de antiguos colaboradores, por cada uno de los 50 años celebrados más el que ya transcurre, junto a un audiovisual de Pepa L. Poquet, resumen de la trayectoria de la revista, y una selección de portadas de la Cartelera Turia. En el audiovisual se pueden ver secuencias de películas, entre ellas alguna pornográfica, tan del gusto de la Turia, y diversas imágenes relacionadas con el proceso de creación de la publicación, así como instantes señeros de su dilatada vida, siempre según la visión personal de Poquet.

El amor al cine, la denuncia política, la cultura como exigencia o la reivindicación del placer y del sexo son algunos de los rasgos destacados por Toni Picazo como característicos de la Carteleria Turia, todos ellos presentes en la exposición de La Nau. Pero dada la importancia que desde sus orígenes concedió la revista a la ilustración, el diseño y las artes plásticas, era de obligado cumplimiento rendir homenaje a cuantos colaboraron en este aspecto, siendo esos artistas los encargados de realizar una obra específica para los 50 años. Obra que será portada de la revista en los próximos números.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obras de Cuqui Guillén (izda), Victoria Contreras (centro) y Manuel Boix en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

“No queremos que se termine a los 50”, precisó Mila Belinchón, una vez visto el resultado de la celebración y el ánimo encendido de algún que otro nostálgico de aquella Turia resistente al franquismo. De entre los más de 2.000 números seleccionados, como representativos de esa pertinaz huida hacia delante, figuran portadas clásicas alusivas a la República o las igualmente provocativas con referencias a cierta sexualidad desbocada. También se rinde homenaje a todos aquellos artistas ya fallecidos que dejaron su impronta plástica en la publicación, como Anzo, Toledo, García Puche o Jordi Ballester.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Obra de Joan Verdú en la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau.

Las obras exhibidas en la Sala Acadèmia de La Nau “invitan a la reflexión, la sonrisa o el cuestionamiento, pero nunca a la indiferencia”, resaltan las responsables de la exposición. Después de superar diversos intentos de censura, tendría gracia que fuera la crisis económica la peor de esas censuras para la Cartelera Turia, que sobrevive a pesar de todos los pesares. Vicente Bergara, erre que erre, anuncia incluso la salida digital, “diferente a la edición impresa”, de una revista que sigue pintando y mucho ahora en La Nau.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la exposición por los 50 años de la Cartelera Turia en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

El papel, auténtico protagonista

El arte del papel, exposición colectiva
Galería Rosalía Sender
C / Mar, 17. Valencia
Hasta el 14 de diciembre

El muestrario es imponente: Alfaro, Toledo, Molina Ciges, Vento, Maestre Yago, Pagola, Monjalés, Castellano. Y así hasta un total de 19 artistas cuya obra en solitario ya ha sido objeto de singulares exposiciones en la galería Rosalía Sender que ahora, a rebufo de la crisis, los reúne a todos en una brillante colectiva. Rosa Torres, Balanzà, Manchas, Brecht, Granell, Salvador Victoria, Lucebert. Artistas de renombre para una exposición en torno al papel, protagonista material de una muestra cuya selección aviva la mirada del espectador por la indudable calidad de los representados. Richard White, Inmaculada Martínez, Juan Vida, Pérez Bermúdez: 19 artistas hermanados alrededor de El arte del papel, que hasta el 14 de diciembre permanecerá en Rosalía Sender.

Obra de José Vento en 'El arte del papel'. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Obra de José Vento en ‘El arte del papel’. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Con las navidades a la vuelta de la esquina, llevarse uno de esos papeles se antoja ocasión inmejorable de elevar el tono del consumo. Los hay de todos los estilos, desde la figuración más o menos velada, más o menos explícita e incluso grotesca, hasta la abstracción. Y los hay realizados con técnica mixta, a lápiz, a base de tinta china, acuarela, grafito o acrílico sobre cartulina, cartón y, principalmente, sobre el papel que da título a tamaña reunión de talentos.

Obra de Inmaculada Martínez en 'El arte del papel'. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Obra de Inmaculada Martínez en ‘El arte del papel’. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

“Ante todo sinceridad”, decía Andreu Alfaro refiriéndose a su obra. En Rosalía Sender, esa honestidad queda reflejada en el jazz de minimalistas trazos. Y sinceridad que se observa en el conjunto, ya sea el bodegón de Molina Ciges o la “pintura de playas y bañistas” de Inmaculada Martínez, en esta ocasión concentrada en un par de sencillas figuras. Javier Pagola, para quien lo atractivo del abstracto residía en la liberación del cuadro de contenido y de sentido, muestra esa liberación en un par de obras, siendo así el único de los artistas expuestos que cuenta con dos trabajos.

Brecht, que ya expuso en la galería sus “dibujos alarmantes”, insiste en esa exclamativa atracción por la vida excesiva. Excesos que pueden verse en otras de las obras exhibidas, ya sea por la cadencia del color que explotan Rosa Torres, Bermúdez o Molina Ciges, o el riguroso trabajo formal de Castellano, Vento o Monjalés. La inquietante figuración corre a cargo de Richard White, Balanzà o Toledo, mientras el collage de Maestre Yago nos descoloca frente al rostro de Hopper. Como lo hace Juan Vida en su brumosa Notre Dame.

Obra de Maestre Yago en 'El arte del papel'. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Obra de Maestre Yago en ‘El arte del papel’. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

La variedad continúa en el taller de Manchas, o en ese soldado que Eugenio Granell muestra como si fuera una reliquia universal de la frustración ante un mundo tenebroso que parece confluir en “La casa está oscura” de Brecht. Y así, entre oscuridad y luminosidad, siguiendo el movimiento pendular de la crisis, que sin duda arroja sombras producidas por tanta demolición, al tiempo que abre agujeros por donde se filtra cierta luz, avanza la exposición El arte del papel. Una muestra colectiva en tiempos de ajuste económico que, sin embargo, permite al espectador deleitarse con una brillante selección de artistas y trabajos. Una veintena de obras en papel que Rosalía Sender muestra como antídoto visual a la penosa crisis.

Broken sibling, de Richard White en 'El arte del papel'. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Broken sibling, de Richard White en ‘El arte del papel’. Imagen cortesía de Galería Rosalía Sender.

Salva Torres