Cine oriental en la Filmoteca

Ciclos de Cine Independiente Japonés 2000-2015 y Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas
Filmoteca de CulturArts IVAC
Del 6 de octubre al 4 de noviembre de 2015

La Filmoteca de CulturArts presenta el martes 6 de octubre en la sala Berlanga, dos ciclos distintos sobre el cine oriental contemporáneo. Mientras la retrospectiva Cine independiente japonés 2000-2015 inicia sus proyecciones, a las 18.00h, con A Stranger of Mine (2005) de Kenji Uchida; el ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas lo hará, a las 20.00,  con Vive l’amour (1994) de Tsai Ming-Liang.

Fotograma de A stranger of mine.

Fotograma de A stranger of mine, de Kenji Uchida. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Cine independiente japonés 2000-2015 es en esta ocasión el título de la retrospectiva que la Filmoteca de CulturArts IVAC programa cada año por estas fechas en colaboración con el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Conformado por una selección de doce películas de las 35 que se presentaron en la 63 edición del festival donostiarra, el ciclo propone un recorrido por el cine independiente producido en Japón en los últimos quince años. La retrospectiva se completa con una publicación coordinada por Shôzô Ichiyama, productor japonés y director de programación del Festival Internacional de Cine de Tokio Filmex.

Más allá de las películas surgidas de los grandes estudios, el fenómeno del cine independiente en Japón ha generado un importante foco de creatividad cinematográfica que se manifiesta en una serie de películas producidas fuera de la industria. En esta categoría se encuentran los primeros trabajos de jóvenes directores, pero también los de una serie de consagrados cineastas que encuentran, en este territorio al margen del cine comercial, una mayor libertad expresiva.

Fotograma de H Story. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de H Story, de Nobuhiro Suwa. Filmoteca de Valencia.

El ciclo se convierte así en un panorama de la producción independiente japonesa de los últimos 15 años, un recorrido que permitirá descubrir la vitalidad y energía de la cinematografía de este país a través de la obra de algunos de sus más notables cineastas.

Entre los títulos que conforman la retrospectiva se encuentran los trabajos de destacadas figuras del cine japonés contemporáneo: H Story (2001) de Nobuhiro Suwa, Bright Future (2003) de Kiyoshi Kurosawa, Canary (2004) de Akihiko Shiota; Bashing (2005) de Masahiro Kobayashi, o Love Exposure (2008) de Shion Sono. Además, se presentarán también las obras de una serie de nuevos talentos que debutaron a partir del año 2000: Cold Bloom (2012) de Atsushi Funahashi, Au revoir l’eté ( 2013) de Kôji Fukada, The Tale of Iya ( 2013) de Tetsuichirô Tsuta; o Sharing (2014) de Makoto Shinokazi.

Cartel del ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Cartel del ciclo Taiwan en la pantalla: cineastas nómadas. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Taiwán en la pantalla: cineastas nómadas

Con la colaboración de la Oficina Económica y Cultural de Taipei, el ciclo Taiwán en la pantalla: cineastas nómadas presenta una selección de trece películas de Tsai Ming-Liang (Malasia), Midi Z (Birmania-Taiwán), Lau Kek-Huat (Malasia) y Ho Wi-Ding (Malasia), cuatro cineastas asiáticos que iniciaron su trayectoria profesional en Taiwán atraídos por  el potencial cinematográfico del país.

El cine de Taiwán experimentó un notable desarrollo a partir de la década de los ochenta gracias a  una generación de cineastas muy brillantes como Hou Hsiao-Hsien, Edward Yang o Ang Lee, que fueron los impulsores de la Nueva Ola del cine taiwanés.

Desde entonces, Taiwán empezó a atraer directores de diferentes países, especialmente del Sudeste Asiático, que pretendían integrarse en la industria cinematográfica taiwanesa. A partir de la observación de este nuevo entorno, estos cuatro directores residentes en Taiwán proponen una reflexión crítica sobre la inmigración, el espacio urbano y las relaciones sociales y personales contemporáneas.

Fotograma de Vive L'amour.

Fotograma de Vive L’amour, de Tsai Ming-Liang. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

 

André y Dorine, contra el Alzheimer

André y Dorine, de Garbiñe Insausti, Joé Dault, Edu Carcamo e Iñaki Rikarte
Compañía Kulunka Teatro (País Vasco)
Centre Teatral Escalante
C / Landerer, 5. Valencia
Domingo 26 de abril, a las 18.00h

En el patio de butacas siempre se mezclan risas y alguna que otra lágrima en las más de 200 funciones de ‘André y Dorine’ que se han realizado por una veintena de países (China, Francia, USA, Nepal, Taiwán, Siberia, Ecuador, Argentina, Cuba, Rusia, Finlandia, Turquía…). Una pieza que el Escalante estrena en Valencia el próximo domingo 26 con una función benéfica a favor de la AFAV (Asociación de Familiares Alzheimer Valencia).

Su director, Iñaki Rikarte, explica que el proyecto surgió a raíz de una noticia que vieron en un diario sobre el filósofo André Gorz:  “Nos inspiró la idea de tratar el amor en la vejez porque es algo de lo que rara vez se habla. Poco a poco, mientras se desarrollaba la trama, entró el tema del Alzheimer para reflexionar sobre el pasado, la identidad que conforman nuestros recuerdos, quiénes somos cuando empezamos a olvidar lo que fuimos”.

Imagen de 'André y Dorine', de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral Escalante.

Imagen de ‘André y Dorine’, de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral Escalante.

En el trato de esta dolencia han huido de clichés para dirigirse a todos los públicos porque los niños, adolescentes y adultos extraen lecturas muy distintas sobre esta historia en la que tres actores interpretan a 15 personajes en el viaje al pasado y redescubrimiento de una pareja de ancianos tocada por el alzhéimer. Una enfermedad capaz de borrar momentos de su biografía, pero también de hacer que André y Dorine los vivan como si fuera la primera vez.

Humor y emoción se entremezclan en esta pieza sin palabras, que utiliza la gestualidad, la expresividad estética de las máscaras y una sensible ambientación musical. “Elegimos este tipo de puesta en escena porque queríamos que cada espectador pusiera el rostro y las expresiones a los personajes, según sus sentimientos al ver la obra. Creemos que el público también hace la función, por eso una misma escena a unos les despierta una sonrisa mientras que otros ríen abiertamente y otros se conmueven. Es realmente gratificante pensar que estamos tocando a la gente, que de verdad les generamos emociones”, comenta el director de la obra, ganadora de galardones como el Premio Villanueva Mejor Espectáculo en 2011 (La Habana, Cuba) así como el Premio del Público y a la Mejor Dramaturgia en el BE FESTIVAL 2012 (Birmingham, Reino Unido).

El director del Escalante, Vicent Vila, vio ‘André y Dorine’ en la pasada edición de la Mostra Internacional MIM de Sueca y tuvo claro que tenía que ser una de las apuestas fuertes de la programación para esta temporada.  “Había que traer esta obra para que se pudiera ver en Valencia por su calidad artística y, sobre todo, por su temática social”, comenta Vila, para quien el espacio adecuado para este tipo de propuestas es, sin duda, el teatro público.

Imagen de André y Dorine, de Iñaki Rekarte. Teatre Escalante

Imagen de André y Dorine, de Kulunka Teatro. Cortesía de Centre Teatral  Escalante.

Arden, el que a buen árbol se arrima…

20 años de la compañía Arden
Exposición comisariada por Isabel Mañas
Jueves 16 de abril
Gala conmemorativa
Viernes 24 de abril
Sala Russafa
C / Dènia, 55. Valencia

La compañía Arden toma su nombre de un bosque cercano a la ciudad natal de Shakespeare, Stratford-upon-Avon, del que hoy día solo queda un árbol. Desde 1995, cuando la fundaron Juan Carlos Garés y Chema Cardeña, el panorama cultural nacional y valenciano también se ha ido despoblando. Pero, como el árbol del bosque por el que paseó el dramaturgo inglés, esta formación veterana de la escena valenciana resiste y celebra su vigésimo aniversario con una exposición y una pequeña gala.

En dos décadas ha llevado a escena 24 montajes que incluyen grandes éxitos como ‘La puta enamorada’, ‘El idiota en Versalles’, ‘RIII’, ‘8 Reinas’ o la reciente ‘Alicia en Wonderland’, entre otros. Espectáculos en los que ha ofrecido nuevas visiones sobre personajes históricos entre los que se encuentran William Shakespeare, Isabel La Católica, Molière, Velázquez, Casanova, Sócrates o Robespierre y por los que ha recibido más de 70 reconocimientos en certámenes nacionales y autonómicos como los Premios de las Artes Escénicas de la GV, los Premios Abril, los Premios Max Aub, el Premio de la Crítica de Barcelona y los Premis Butaca, así como los Premios Max.

La compañía Arden al completo. Fotografía: Juan Terol. Cortesía de Sala Russafa.

Imagen de los profesionales técnicos, artísticos y administrativos de la compañía valenciana Arden Producciones. Fotografía: Juan Terol. Cortesía de Sala Russafa.

Dos décadas en las que han contado con la colaboración de grandes profesionales de las artes escénicas valencianas, nacionales e internacionales, como Michael McCallion, Carme Portaceli, Vicent Vila, Carles Alfaro o Josep Solbes, entre muchos otros, ya que sólo la lista de actores que ha intervenido en sus montajes incluye a nombres destacados de la escena valenciana como Amparo Vayá, Toni Aparisi, Juan Mandli, Josep Manel Casany, Ruth Lezcano, Rosa López, Jerónimo Cornelles, Pascual Peris, Álvaro Báguena, Enric Juezas, Rafa Alarcón, Iria Márquez y un larguísimo etcétera.

Además, la formación ha impulsado la creación de Sala Russafa, un centro cultural con 2.000 m² destinados a la producción, docencia y exhibición de las artes escénicas. Y, sobre todo, Arden ha sobrevivido al teatro. “Mantener viva una compañía teatral en Valencia durante 20 años es casi un milagro, así que queremos celebrarlo”, reconoce Cardeña. Su aniversario coincide con el de formaciones como Albena, La Hongaresa o El Micalet. “A mediados de los años 90 se desmanteló el Centro Dramático de la Generalitat y los profesionales de las artes escénicas nos dimos cuenta de que teníamos que generar nuestras propias compañías para poder trabajar en Valencia. La suerte es que aquella cantera era increíble y de allí surgió gente que hoy día, a base de mucho esfuerzo, seguimos en pie” apunta el dramaturgo, profesor, actor y director.

La otra cara reconocible de Arden es Juan Carlos Garés, aunque todavía hay quien no los distingue. “Cuando no nos conocíamos, la gente me confundía con Chema, me decía que me había visto en obras en las que salía él, era bastante curioso. Al fin nos encontramos y supe que a él le pasaba lo mismo, hasta me enseñó el borrador del primer acto de una obra inspirada en aquella situación. Era el germen de ‘La Estancia’, que se convirtió en nuestro primer espectáculo y fue uno de los momentos creativos más bonitos de mis 33 años en esta profesión”, recuerda Garés.

Escena de 'La puta enamorada', una de las obras de Arden Producciones.

Escena de ‘La puta enamorada’, una de las obras de Arden Producciones.

A sus 50 años, sigue teniendo las mismas inquietudes que cuando empezó: “Sin carácter emprendedor, es absurdo querer dedicarse a las artes escénicas porque en esta profesión hay que buscarse la vida. Lo bueno es que estamos en contacto con la gente joven, tanto en la Sala como en nuestros montajes, donde intentamos que siempre haya un nuevo talento entre el reparto, y vemos que hay relevo en las nuevas generaciones “, afirma el actor y productor.

La tercera pata de la compañía, quizá menos visible, es el músico David Campillos. “Empecé a trabajar con Arden cuando cumplían diez años y una década más tarde he de reconocer que me han permitido crecer muchísimo profesionalmente”, comenta Campillos, quien se dedica a la producción y gestión tanto del centro cultural como de la compañía, siendo responsable de la programación de conciertos en Sala Russafa y de la ambientación musical de muchas de las piezas de Arden. “Solo pongo la cara cuando salgo al escenario para tocar en algunos montajes, el resto del tiempo estoy en los miles de detalles que necesita una obra para salir a escena cada día. La gente no se imagina cuánto trabajo supone, pero los que nos quedamos en las bambalinas también estamos enganchados al veneno del teatro” reconoce el tercer socio de la compañía valenciana.

Elenco de 'Alicia en Wonderland', obra de Arden Producciones.

Elenco de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Arden Producciones.

Exposición y gala conmemorativa

Con la apertura en 2011 de Sala Russafa, Arden ha podido llevar a las tablas propuestas con mayor riesgo artístico y económico, haciendo evolucionar el sello de esta compañía de autor, que va a la raíz del teatro, centrando el peso de las producciones en el texto y la interpretación actoral. “Creo que es inevitable evolucionar si estás 20 años creando espectáculos, pero nuestras obras siguen teniendo un carácter propio y muy reconocible”, afirma Cardeña, dramaturgo y director artístico de la compañía. El suyo es teatro que se inspira en el pasado, retomando personajes históricos, autores y estilos del teatro clásico, combinando realidad y ficción. Las obras de Arden miran atrás para entender el presente y ofrecer un punto de vista con el que enfrentarse al futuro.

“El nuestro lo vemos complicado, sinceramente. Lo llevamos viendo así desde que empezamos, pero ahora la precariedad de las artes escénicas es muchísimo mayor, así que queremos celebrar este aniversario porque no sabemos si vendrán otros después”. Para hacerlo, el 16 de abril inauguran una pequeña muestra comisariada por Isabel Mañas en la que se incluyen carteles originales, recortes de prensa, vestuario, galardones y fotografías que sintetizan la experiencia de las más de 2.000 funciones que ha ofrecido la compañía valenciana desde el 95 en ciudades de toda España y en giras por Latinoamérica.

Además, el 24 de abril realizarán en el centro cultural de Ruzafa una pequeña gala en la que harán repaso a su trayectoria con la colaboración de una veintena de representantes de la escena valenciana entre los que se incluyen Juan Mandli, Mª Ángeles Marchirant, Cristina Pitarch o Amparo Vayá, entre otros.

Además, se ofrecerá un adelanto de la película del realizador Vicente Monsonís que ha llevado al cine uno de sus últimos espectáculos, ‘Matar al Rey’. Ése es uno de los proyectos más inmediatos de Arden para 2016. También está la realización de una nueva pieza que siga la estela marcada por ‘Revolución!’ y ‘Alicia en Wonderland’, combinando música en directo y análisis político. Y la creación de un nuevo espectáculo para niños basado en un popular personaje de la historia española. “Pero nuestro proyecto más importante, el que nos hace más ilusión, es cumplir 21 años en activo. Y 22, 23… todos los que podamos”, confiesa Cardeña, quien se muestra absolutamente convencido de que siempre hay alguna manera de levantar el telón.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, socios de la compañía Arden. Foto: Juan Terol.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, socios de la compañía valenciana Arden Producciones. Foto: Juan Terol.

 

El padre: el fin del patriarcado

El padre, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama
Dirección: Juan Prado
Sala Russafa
C/ Dènia, 55. Valencia

Los conflictos entre padres y madres a la hora de educar a los hijos, el principio del fin del patriarcado, la envidia del hombre ante el vínculo visceral que se establece entre la mujer y sus hijos. Son algunas de las cuestiones esenciales que plantea ‘El Padre’. Una adaptación del clásico de August Strindberg, dirigida por Juan Prado, que se estrenó este pasado fin de semana en la Sala Russafa a cargo de la nueva compañía valenciana Atelier del Drama integrada por María Minaya, Begoña Navarro, Andrés Simarro, Vicente Soriano, Isabel Torrijo, Amparo Iserte y Carlos Bañuls.

“Es un doble estreno, el de la compañía y el de la pieza, por eso decidimos trabajar sobre un texto de Strindberg, ya que es el mejor entrenamiento”, dice Prado, protagonista de la obra. “Sus personajes ofrecen tal riqueza que son un sueño para cualquier actor”.

Hay muchos motivos para disfrutar de este gran dramaturgo capaz de trazar “un retrato profundo y clarividente de nuestras almas escindidas, incapaces de conocernos a nosotros mismos y mucho menos a la  persona con la que compartimos la  vida”, dice Prado. “Strindberg tiene la habilidad de formular tantas preguntas, que seguro que alguna va a hacer pensar al espectador”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Padre ‘versus’ madre

La trama se sitúa en 1880, en Suecia, donde un capitán de caballería y científico de prestigio se enfrenta a su mujer por un desacuerdo en la forma de educar a la hija de ambos. Una disputa que derivará en una dura y tensa batalla entre sexos. Insistiendo en la autoridad que le otorga su condición de padre, el capitán topará con la firme oposición de su esposa, convencida de la precaria salud mental de éste y dispuesta a utilizar cualquier arma para evitar que lleve a cabo sus planes.

“La obra reflexiona sobre la envidia del hombre ante el vínculo natural de una madre con un hijo, del que se siente excluido y es incapaz de comprender”, comenta Prado. “La mujer sólo por el hecho de ser madre ya es creadora, el hombre, en cambio, ha necesitado crear civilizaciones para sentirse creativo. Este cuento de Strindberg es su personal visión de cómo los cambios que empezaron en su época llegarían a transformar la sociedad occidental, la caída del patriarcado. También nos advierte de que si las mujeres se aferran al poder como los hombres, el resultado será más de lo mismo, en una constante rueda de lucha por el poder”.

Escena de 'El padre', de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Según Prado, este texto marca el nacimiento del drama moderno y anuncia, hace un siglo, un colapso del patriarcado que está hoy de plena vigencia. “Nunca antes se había hablado sobre este tema de manera tan clara y profunda. Strindberg llega a plantear qué es lo que nos hace realmente hombres y mujeres, madres y padres. Además, siembra la duda de si alguna vez podremos llegar a conocer al otro y a nosotros mismos”.

Veinte años de experiencia

Prado ha desarrollado durante dos décadas su carrera en Madrid. Ha trabajado en proyectos cinematográficos, la televisión y en la Compañía de Teatro Español. Ha ejercido como ayudante de dirección en numerosos montajes del Centro Dramático Nacional y ha impartido cursos de interpretación. Además, ha dirigido ocho montajes, el último una adaptación para la compañía cántabra Suma Teatro del texto de Arthur Miller, ‘Panorama desde el puente’.  Hace unos meses por circunstancias personales, Prado regresó a Valencia y decidió mantenerse en activo, impulsando esta nueva compañía que inicia su andadura.

El estreno en Sala Russafa es el primer paso de un proceso que continúa. “Vamos a seguir trabajando, profundizando en los personajes y mensajes de ‘El Padre’ porque, mientras el montaje esté activo, el teatro no deja de evolucionar y crecer.  Esperamos llevarla a Madrid y toda España, pero vamos paso a paso”, concluye Prado.

El padre. Sala Russafa.

Escena de ‘El padre’, de August Strindberg, por la compañía Atelier del Drama, dirigido por Juan Prado. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

El Pacífico, navegable en El Carmen

Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de mayo

“A los españoles nos hizo mucho daño el drama del 98”. Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, lo dijo para explicar la escasa difusión que ha tenido el descubrimiento español del Océano Pacífico dentro de nuestra cultura. “El error de Cuba o de Filipinas dejó campo abierto a otras naciones con menos complejo a la hora de hablar de sus conquistas”, agregó Garín. De manera que así como el proceso colonial de América “es muy conocido”, lo que concierne al Océano Pacífico “no se ha difundido lo suficiente”, destacó Antonio Fernández, comisario junto a Antonio Sánchez de Mora de la exposición ‘Pacífico. España y la aventura de la Mar del Sur’, que acoge el Centro del Carmen.

Imagen de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Cortesía del Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Cortesía del Centro del Carmen.

La muestra, organizada conjuntamente por el Ministerio de Cultura, Acción Cultural Española y el Consorcio de Museos, viene a paliar este déficit. “Pretende despertar el interés por esta parte descuidada de nuestra historia”, subrayó Fernández. Para ello, se ha dispuesto un montaje espectacular en torno a la cuaderna de un barco que sirve de costillar vertebrador del conjunto expositivo.

Decenas de documentos del Archivo General de Indias, algunos relacionados con la hazaña del extremeño Vasco Núñez de Balboa, el primero en atisbar el Pacífico en 1513, instalaciones, objetos, mapas y audiovisuales ayudan al espectador en su travesía. Una travesía que fue tan sólo de ida, jamás de vuelta, para muchos de los que la emprendieron hace 500 años. Un gran mapa colocado en el suelo escenifica la enorme dificultad de esos primeros viajes, como el que llevaba de Manila a Acapulco: tres meses de ida y seis de vuelta.

Instalación y mapa de 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Instalación y mapa de ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

“Es incuestionable que fueron navegantes de nuestras costas quienes abrieron los caminos del Pacífico”, recalcó Fernández. Aún así, debido a ese cuidado insuficiente por parte de nuestra historia, todavía “hay ingleses manteniendo que fue Drake quien dio la primera vuelta al mundo”, agregó el comisario. La secretaria autonómica de Cultura, Julia Climent, apuntó que estábamos ante la “primera de gran empresa de globalización”, con España como pionera. “Aventura, riqueza y transmisión de valores culturales”, he ahí los motivos que, a juicio de Sánchez de Mora, impulsaron a muchos de esos navegantes españoles a embarcarse en tamaña empresa.

Uno de los documentos de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Uno de los documentos de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

El “lago español”, como se conoció al Pacífico durante siglos, se vuelve navegable en el Centro del Carmen hasta el 10 de mayo, compartiendo navegación con la réplica que a partir del 17 de abril se expondrá en México. Magallanes, al que le sobró talento como navegante, tuvo mal ojo al bautizar con el nombre de Pacífico un océano surcado por tifones, actividad volcánica y huracanes. Toda esa agitación de sus aguas se mantiene en calma en una exposición vistosa y con marcado carácter didáctico.

Las fichas que acompañan a los documentos recogen datos relacionados con el puerto de salida de los barcos, la tripulación, los supervivientes y fallecidos después de tan tortuosos viajes, los objetivos, logros y descubrimientos. También hay explicaciones de historiadores recogidos en diversos audiovisuales. Todo ello encaminado a despertar ese interés por el Pacífico español, empañado por el complejo colonial del desastre del 98. Felipe Garín extendió ese drama finisecular hasta bien entrado el siglo XX (“años 40 y 50”). Pero la sombra quizás sea incluso más alargada. “Puede ser”, concluyó Garín.

Imagen de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Cortesía del Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

La respiración boca a boca revive a la Mostra

Mostra Viva / Cinema del Mediterrani
La Nau, OCCC, SGAE, Jardí Botànic y otros espacios de Valencia
Del 31 de octubre al 3 de noviembre

Mostra Viva / Cinema del Mediterrani tiene como símbolo a la palmera. ¿Por qué? Porque, así lo destacan sus promotores, es “la palmera de la vida en un contexto de brutal agresión contra la cultura”. Y como “estamos en  tiempos de trinchera”, según Vicent Tamarit, uno de los impulsores del proyecto ciudadano, la gente se ha echado a la calle para reivindicar “la cultura audiovisual como fiesta y entretenimiento ciudadano”. Dicho y hecho. Desde hoy mismo y hasta el próximo domingo día 3 de noviembre, Valencia recupera la Mostra de Cinema del Mediterrani que entre todos la mataron y ella sola se murió.

Liya Kebede en 'El capital', película de Costa Gavras que se proyectará en Mostra Viva Cinema del Mediterrani.

Liya Kebede en ‘El capital’, película de Costa Gavras que se proyectará en Mostra Viva Cinema del Mediterrani.

No sólo eso. Antonio Llorens, principal encargado de los contenidos cinematográficos y otro de los promotores de la idea, subrayó en el acto de presentación en La Nau que lo que se retoma es “el espíritu de Cinema del Mediterrani”, pero dejando claro que “no es un festival”, sino “un movimiento ciudadano en defensa de la cultura mediterránea”. Cultura que no sólo abarca el cine, sino que Mostra Viva amplía para abrazar la música, la poesía, el arte, la fotografía, la literatura y la gastronomía, en una diversidad de actos programados durante cuatro días, mediante cinco espacios temáticos, en siete salas, con 20 poetas, 35 músicos y cantantes, 45 locales, 60 películas y 650 amigos.

El Centre Cultural La Nau, el Octubre Centre de Cultura Contemporània, la SGAE y el Jardí Botànic serán las cuatro sedes principales, alrededor de las cuales girará la programación cinematográfica. Pero habrá otros muchos locales de ocio, restaurantes, librerías y galerías de arte que, con el rótulo de “Yo también soy Mostra Viva”, se suman a esta explosión ciudadana en defensa de una cultura que las instituciones públicas han ido dejando en los huesos.

Ovidi Montllor en'Furtivos', película de José Luis Borau que se proyectará en Mostra Viva Cinema del Mediterrani.

Ovidi Montllor en’Furtivos’, película de José Luis Borau que se proyectará en Mostra Viva Cinema del Mediterrani.

Pese a todo, Santo Juan, otro de los impulsores del proyecto, invitó a todos los responsables públicos a acudir a los diferentes actos programados: “A la alcaldesa de la ciudad, al presidente de la Diputación, a concejales y diputados, al presidente de la Generalitat”, todos están invitados a Mostra Viva “para que nos hagan llegar palabras de orgullo por la iniciativa ciudadana”. Orgullo porque, según apuntó Juan, se debe a que “es la primera fiesta en toda Europa que se hace sin ayudas institucionales”. Si Mostra Viva / Cinema del Mediterrani avanza con paso firme es, finalmente, gracias al apoyo y la colaboración ciudadana. “Frente a megaproyectos que acaban en la ruina, nosotros reivindicamos proyectos nacidos desde abajo”, precisó Tamarit.

Cinema del Mediterrani se divide en seis apartados: Homenajes Mostra, dedicado a cineastas que han jugado un papel relevante en el desaparecido festival, como son los casos de Ovidi Montllor, Carles Mira, Costa Gavras o David Trueba, y de quienes se proyectarán películas como Furtivos, El Capital o Madrid 1987; Mostra de Mostres, en torno a películas que pasaron o pudieron pasar por el festival, como París Tombuctú o Qué he hecho yo para merecer esto; Dones del Mediterrani, con una relación de cortos y largos realizados por mujeres; Premis Lux, dedicado a películas galardonadas por el Parlamento Europeo; Cine Árabe y un último apartado sobre Nuevos Creadores, cortos realizados en el hábitat de Internet.

Gad Elmaleh en 'El capital', película de Costa Gavras que se proyectará en Mostra  Viva Cinema del Mediterrani.

Gad Elmaleh en ‘El capital’, película de Costa Gavras que se proyectará en Mostra Viva Cinema del Mediterrani.

Trobada Viva / Música i Poesia del Mediterrani correrá a cargo de un sobresaliente puñado de artistas, como Carles Dénia, Pep Gimeno “Botifarra”, Maria Josep Escrivà, Josep Porcar, Quico Pi de la Serra, Paco Muñoz, Marc Granell, Eva Dénia o Isabel García Canet, entre otros, con Hugo Mas cerrando Mostra Viva con un recital en homenaje a Ovidi Montllor.

También habrá gastronomía en diversos locales de la ciudad, una muestra de fotografía y arte, con imágenes de fotoperiodistas que cubrieron las primeras ediciones de la Mostra y algunos de los carteles, así como paseos guiados por Valencia para conocer lugares emblemáticos de ese espíritu mediterráneo que simboliza Mostra Viva, y la palmera que resiste erguida los furibundos vientos de acoso y derribo. “Se trata de plantar la semilla para que Valencia sea la capital que albergue la fiesta de esa cultura mediterránea”, concluyó Santo Juan.

Cartel de Mostra Viva / Cinema del Mediterrani.

Cartel de Mostra Viva / Cinema del Mediterrani.

Salva Torres