Creador.es y Russafa Escènica: otros aires

Creador.es y  Russafa Escènica
Premiados 10×10 Pública 2016

Creador.es y Russafa Escènica han sido dos de los cinco proyectos premiados por 10×10 Pública en el marco de la sexta edición de los Encuentros Internacionales de Gestión Cultural Pública 16, que se ha llevado a cabo durante las jornadas del 28 y 29 de enero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

En este contexto y a través de 10×10 Pública, el programa de apoyo a gestores culturales iniciativa de la Fundación Contemporánea y de la Fundación Banco Sabadell, los dos proyectos de origen valenciano han presentado sus iniciativas frente a un panel de especialistas del sector junto a ocho propuestas más, seleccionadas el pasado 12 de enero de entre más de cuarenta proyectos presentados a nivel nacional.

Creador.es y Russafa Escènica no solo comparten lugar de procedencia sino que ambas son iniciativas impulsoras del teatro y las artes escénicas y reconocidos por el jurado como los proyectos más innovadores, inspiradores y viables.

Las residencias teatrales Creador.es son un certamen dedicado principalmente a la creación dramatúrgica y al intercambio de conocimientos entre creadores españoles e iberoamericanos. Un festival a pequeña escala donde el valor importante es la reflexión y la creación in situ.

Los responsables de Creador.es y Russafa Escènica, tras la concesión de los premios 10x10 Pública 2016.

Los responsables de Creador.es y Russafa Escènica, tras la concesión de los premios 10×10 Pública 2016.

Tras recibir este premio el director del festival, Gabi Ochoa, se mostró “contento por el reconocimiento” y quiso destacar la importancia de que de los cinco proyectos premiados, dos hayan sido valencianos, “lo que demuestra que la contracultura valenciana que durante años ha sido menospreciada se mueve y está más viva que nunca.  En nuestro caso Pública 16 ha valorado las residencias teatrales y, con ellas, el proceso creativo de los autores y sus singularidades”.

Ochoa reconoció que “este premio es un revulsivo increíble para todo el equipo de Creador.es que comienza desde ya a preparar una cuarta edición de sus residencias teatrales más convencidos que nunca de que vale la pena trabajar por la cultura en Valencia”.

Por su parte, Russafa Escènica es un festival que desde su nacimiento en 2011 fusiona las artes escénicas con las artes plásticas, cuya exhibición se realiza en espacios singulares del barrio de Ruzafa– galerías de arte, estudios de arquitectura, peluquerías, viviendas particulares-. La creación y trayectoria de Russafa Escènica, reconocido como el festival de otoño de las artes escénicas en Valencia, ha supuesto un nuevo modelo para la gestión, producción, exhibición y consumo cultural.

Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica, afirmó que “con este reconocimiento hemos ganado todos, los organizadores, el público, los participantes en el festival y nuestra ciudad. Con esto ha quedado demostrado que en Valencia se hacen cosas muy interesantes”. Además, señaló que “sería estupendo que los políticos y gestores culturales valencianos nos reconocieran este logro sin necesidad de tener que irnos fuera o ganar premios”.

Además de los proyectos mencionados, han sido premiados otros tres: EMA festival, un festival de música de creación actual que se celebra durante la primavera madrileña en espacios poco convencionales; Un Pedregal de oportunidades, que pretende poner en el mapa la localidad de El Pedregal (Guadalajara) como referente cultural y artístico, y DaLaNota, un programa educativo gratuito e inclusivo que pretende afrontar algunos de los problemas sociales de nuestro país a través de la práctica musical grupal diaria

Los cinco seleccionados, además de acceder al asesoramiento y formación por parte de profesionales de la gestión cultural, recibirán una ayuda económica con el fin de poner en marcha los proyectos.

Los responsables de Creador.Es y Russafa Escénica, tras la concesión de premios 10x10 Pública.

Los responsables de Creador.Es y Russafa Escénica, tras la concesión de los premios 10×10 Pública.

El gran hotel Budapest, entre dos Europas

El gran hotel Budapest, de Wes Anderson
Gran Premio del Jurado del Festival de Berlín 2014

La película “El gran hotel Budapest”, además de la hermosa historia de amistad y amor que se narra, es un homenaje a un acto esencial y diferenciador de la especie humana: el hecho de contar y de escuchar historias como experiencia trascendental del ser humano. Esta es la esencia de la película de Anderson, basada en un cuento de Stefan Zweig, cuya obra de ficción o biográfica, de este autor, es ante todo una reflexión sobre la importancia de ese acto, de contar y de escuchar historias, como vehículo para comprender la esencia del sujeto.

La historia de ‘El gran hotel Budapest’, reciente Premio del Jurado en el Festival de Berlín, empieza como todas las historias: con una interrogación existencial provocada por cierta sorpresa que viene a quebrar el orden de la anodina realidad cotidiana. En la película de Anderson todo se inicia cuando un joven escritor, interpretado por Jude Law, huésped del decrépito Hotel Budapest, se queda fascinado por la presencia de otro huésped: ¿Quién es ese hombre mayor, de mirada melancólica, sentado en el hall?, pregunta al botones.

Fotograma de 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.

Fotograma de ‘El gran hotel Budapest’, de Wes Anderson.

Ese hombre (Mr. Moustafa / Murray Abraham) es el actual dueño del hotel, cuya historia dará a conocer el pasado tanto del propio hotel como del singular director que lo precedió. Será la figura de éste, Gustave (Ralph Fiennes), el centro de una narración que desvelará cierto acto heroico fundador del relato moderno. Esto es, el relato de valores tales como la racionalidad y el impulso artístico, base de la civilización europea, que tendrá su correlato siniestro en forma de totalitarismo.

Gustave representa la figura del hombre que, en medio de la barbarie, logrará con sus actos preservar la vida del emigrante Moustafa, botones del hotel, posibilitando que éste continúe su digna labor al frente del Gran Hotel Budapest junto a su esposa Agatha (Saoirse Ronan). He ahí la importancia del relato, en tanto espacio de transmisión de experiencias que merecen la pena ser vividas.

Fotograma de 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.

Fotograma de ‘El gran hotel Budapest’, de Wes Anderson.

Contada en tono de comedia esperpéntica, muy del gusto de Anderson, tal y como ya demostrara en ‘El viaje a Darjeeling’, ‘El gran hotel Budapest’ sigue las peripecias de Gustave y su botones Moustafa, en medio de la guerra europea, para reflejar lo que cuesta mantener la dignidad humana cuando se desata la pasión bélica. Gracias al coraje, tan ingenuo como genuino, de Gustave, el emigrante Moustafa logrará salvar la vida.

Y como corresponde a la cadena de tareas que envuelve al relato, Moustafa corresponderá a tamaña actitud heroica de su jefe, continuando su labor al frente del Hotel Budapest, por el que dará la fortuna heredada con el fin de mantener en pie un hotel amenazado por la voracidad destructora del comunismo radical. La amistad, una vez más, privilegiando el recuerdo del amigo muerto y de la mujer amada, por encima de consideraciones crematísticas hoy tan en boga. La Europa ilustrada, entonces, como ahora, amenazada por intereses espurios: del totalitarismo bélico al económico. Siempre nos quedarán los relatos como antídoto frente a la devastación.

Fotograma de 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.

Fotograma de ‘El gran hotel Budapest’, de Wes Anderson.

Begoña Siles