El ejercicio de ajedrez con la realidad de Ximo Rochera

‘La entropía de los relojes rotos’, de Ximo Rochera
Ediciones Canibaal, 2018

Neus Flores entrevista para MAKMA al escritor Ximo Rochera (Castellón, 1968) con motivo de la presentación de ‘La entropía de los relojes rotos’ (Ediciones Canibaal, 2018), en la Clínica Arvila Magna de Barcelona –un acto que hubo presentado la escritora y periodista Roser Amills, con la presencia del artista Antonio Beneyto–.

¿Cómo surge la necesidad de escribir ‘La entropía de los relojes rotos’?

Este libro obedece a una necesidad de escribir casi diaria. En realidad, se trata de una recopilación de relatos, por lo que, para ser preciso, es el resultado de muchas necesidades a lo largo de estos últimos doce años. El orden de estos relatos en el libro no sigue, sin embargo, ningún tipo de cronodeterminación, sino más bien un impulso temático que lo muestra más coherente.

¿Cuál ha sido la parte más difícil de la escritura del libro? ¿Alguna anécdota?

Como digo, es un libro lleno de momentos. Doce años dan para muchos momentos y unas cuantas anécdotas. Pero me parece interesante la argucia familiar que utilizo algún domingo para refugiarme y escribir poemas: lleno la bañera de agua y, una vez dentro, subo la temperatura (seguramente busco algún tipo de respuesta corporal, como una bajada de tensión), cojo un lápiz y comienzo a escribir poemas. Mis hijos saben que en esos momentos no pueden molestarme y lo respetan. Los dos poemas del libro están escritos de esta forma.

Ximo Rochera. MAKMA

¿Por qué decidiste estructurarlo en capítulos descriptivos?

Algo que caracteriza a todos los relatos es el final. La mayoría de las veces (me refiero a los relatos más cortos) la historia la tengo determinada antes de comenzar a escribirla. El final condiciona el relato. También ocurre lo mismo con el título (en muchas ocasiones viene condicionado por el final). Otras veces, cuando la historia es más larga, ocurre como en las novelas: son los personajes los que se adueñan, de alguna forma, de la escritura y no sabes muy bien en qué va a acabar todo (una especie de antideterminismo literario).

¿Cuál es la idea más directa que quieres que la gente entienda de ‘La entropía de los relojes rotos’?

Marga, mi pareja, siempre me dice que busco la justicia universal. Como científico, analizo demasiados datos diarios y cotidianos que forman un cuadro muy colorido en mi mente. Es de ahí de donde cojo los personajes, las ideas y las retuerzo, llevándolas un poco hacía el surrealismo o el postismo. Quizá también como científico no me dejo influir por los resultados y puedo llegar a ser despiadado con los personajes. Esto puede llevar al lector a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos. Si eso ocurre, ya me siento satisfecho.

Tus títulos anteriores ya dibujan tu genérico perfil literario. ¿Crees que esta nueva publicación marca una distancia al respecto o, por lo contrario, sigue fiel a tu estilo?

En el mismo libro se puede encontrar una evolución. Aquellos relatos más antiguos tienen otro pulso diferente a los más actuales. El estilo quizá sea similar en todos ellos: relatos delirantes, absurdos en ocasiones, con toques de humor y, en general, desgarradores en cuanto a la capacidad de diseccionar la condición humana y su cotidianidad.

Respecto a los otros libros, diría que se trata de un libro más maduro y, quizá, el estilo, con el paso de los años, lo he ido depurando, aunque la esencia es la misma.

Habiendo presentado el libro en Barcelona, ¿volveremos a verte durante San Jordi para que nos firmes algunos ejemplares?

Siempre es agradable pasarse por Barcelona, recorrer las Ramblas y visitar a los amigos que tengo en la ciudad. Desde 2013, en el que, junto al escritor y artista chileno Aldo Alcota y al poeta Fran Amador, fundamos la revista de arte y literatura Canibaal, es obligada nuestra visita a Barcelona para presentar alguno de los números de la revista o de la editorial. Ahora voy solo, pero siempre que me acerco a Barcelona voy a Canaletas a dar un trago de agua (es una tradición que he copiado de mi amigo Aldo Alcota y que mantengo para recordar los principios de Canibaal). Así que yo creo que es posible que pase el día de Sant Jordi en Barcelona.

"#culturebaal #summertime #laentropíadelosrelojesrotos #animals. También los burros leen 'La entropía de los relojes rotos'. Poniendo orden". Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

«#culturebaal #summertime #laentropíadelosrelojesrotos #animals. También los burros leen ‘La entropía de los relojes rotos’. Poniendo orden». Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

¿Qué significaría para ti ganar un premio literario en Cataluña?

Nunca me he planteado qué significaría ganar un premio. Miento; hace quince años, cuando comencé a escribir soñaba con ganar un premio literario. Yo venía del mundo de la química y me dedicaba a crear y fabricar azulejos cerámicos. En la industria cerámica el resultado de tu esfuerzo casi siempre se veía recompensado en un modelo nuevo o en una excelente fabricación, así que fue natural pensar que todo seguiría igual con la literatura. Pero eso ocurrió solo al comienzo. No obstante, la pregunta me ha retrotraído a esos años y un cosquilleo recorre mis brazos mientras contesto, así que imagino que ganar un premio sería maravilloso.

¿Con qué escritores te gustaría colaborar?

La revista me ha dado la oportunidad de colaborar (más bien colaborar ellos en Canibaal) con infinidad de escritores, artistas, fotógrafos. Pese a que son cientos, destacaría, por supuesto, a Antonio Beneyto –además ha colaborado en ‘La entropía de los relojes rotos’ con una colección de 6 maravillosos dibujos– o a Roser Amills, con la que desde que colaboramos nos une una amistad muy bonita; por supuesto a Vila Matas y recuerdo con especial cariño al poeta Raúl Zurita. Pero por ceñirme exactamente a la pregunta: creo que tengo el gusanillo de poder colaborar en alguna ocasión con Arrabal (con el que mantengo contacto) y con Houellebecq.

¿Cuál es el nuevo proyecto en el que estás trabajando? ¿Puedes contarnos algo?

Sí, aunque son varios. Por un lado, acabo de poner en marcha otro sello editorial, Libros del Baal, con el que espero publicar varios títulos al año; por otro, en 2019 me gustaría publicar un poemario en el que he estado buceando en la bañera todo un año: ‘Nacimiento, vida y muerte del pájaro-apóstol’. También he acabado una novela que espero que se publique este año, ‘Teoría de cuerdas’. Y quizá algún proyecto más que de momento está en fase embrionaria.

¿Qué le dirías a un estudiante de literatura que quiera convertirse en escritor? ¿Algún consejo?

Mi consejo a cualquier estudiante o cualquier chico o chica que quiera dedicarse a la escritura es el mismo: lee siempre cuatro veces más de lo que escribes, pero no dejes de hacer ninguna de las dos cosas ningún día del año. Lo otro: el éxito, los premios, la edición, llegarán más adelante.

'La entropía de los relojes rotos' exhorta al lector "a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos". Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

‘La entropía de los relojes rotos’ exhorta al lector «a reflexionar sobre lo que somos y el camino que recorremos». Fotografía cortesía de Ximo Rochera.

Neus Flores

La fugacidad cáustica de Canibaal

‘Ironía y brevedad’, nº7 de la Revista Canibaal
Intramurs
Colegio Mayor Rector Peset
Horno de San Nicolás 4, Valencia
Jueves 27 de octubre de 2016 a las 19:30

El Colegio Mayor Rector Peset, en el seno de la presente edición del festival Intramurs, acoge la presentación del número 7 de la Revista Canibaal, cuyo cuyo tema central y título es «Ironía y brevedad». La cubierta es una obra de Artur Heras adaptada para Canibaal por el propio artista de Xàtiva.

Entre los contenidos destacan las entrevistas al propio Heras, a Luis Magrinyà, a Tonino y a Vicente Vergara, ensayos sobre los géneros breves de José Ramón González y Juan Poz, microensayos de Guillermo Fadanelli o Paco Inclán, microrrelatos de Ana Pérez Cañamares o Ana María Shua, aforismos de Andrés Trapiello, Carlos Marzal, Ramón Eder y Erika Martínez, entre otros, y una amplia muestra de poesía inédita y original de autores que han tratado la brevedad y la ironía.

Canibaal. Makma

Entre la obra gráfica destacan las contribuciones de artistas como Hèléne Crescent o Marie-Lou Desmeules. Además de fotografía y crítica literaria, musical y cinematográfica (Óscar Peyrou), Canibaal incorpora, a partir de este número, una sección sobre cuestiones filosóficas que ha contado con la participación de Vicente Sanfélix, Juan Antonio García Amado, Javier De Lucas y Anacleto Ferrer.

La Revista de Arte, Literatura y Filosofía (del colmillo) Canibaal es una publicación impresa de carácter semestral que nació en Valencia en 2013. Dirigida por Ximo Rochera (Castellón, 1968), Jesús García Cívico (Valencia, 1969) es el Jefe de Redacción y Pablo Miravet (Palma de Mallorca, 1967) su Editor Literario. Canibaal cuenta en su Consejo Asesor con referentes del mundo del arte, el pensamiento y la literatura como Carmen Calvo, Javier de Lucas, Francisco Ferrer Lerín, Antonio Beneyto, Olga Jornet, Rubén Martín Giráldez, Tonino Guitián y muchos otros nombres que avalan la calidad de una propuesta que enlaza el ánimo transgresor de las vanguardias (el nombre de la revista es un híbrido de Canibale, de Picabia, y Baal Babilonia, de Fernando Arrabal) con temas y miradas novedosas.

Imagen de la obra 'Deriva mediterrània, de Arur Heras. Fotografía cortesía de Canibaal.

Imagen de la obra ‘Deriva mediterrània, de Arur Heras. Fotografía cortesía de Canibaal.

 

 

El aullido ubuesco de Aldo Alcota

Conversación con el artista y poeta chileno Aldo Alcota, con motivo de su reciente participación en Russafart 2016 y en la Revista de Arte y Literatura Canibaal

Merodear y reflexionar en torno de los turbios y densos cuerpos limítrofes que solidifican el encuentro entre obra -artística y literaria- y biografía exige aproximarse al inmediato devenir de individuos en sempiterno ejercicio atlético de su condición indisoluble, a perfiles sin descanso ni rutinas del ser, figuras volcanizantes que, aún dormitando, claman desde lo onírico una permanente vindicación de su fértil aullido.

Un complejo cómputo de estas contingencias existenciales cobran morfología natural en la figura de Aldo Alcota (Santiago de Chile, 1976), cuasi-inefable hombre de atributos ubuescos (un oremus por el disoluto patafísico Alfred Jarry) y radical cosmogonía de lo consuetudinario, cuya narración mítica palpita permanentemente en su conversación con la revista Makma.

Obra perteneciente a la serie 'Mundo Bruto' expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Obra perteneciente a la serie ‘Mundo Bruto’ expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

EL ALIMENTO/ LA OBRA

Los galpones comerciales de IMT (Literato Azorín, 35) y L’envers Du Decor (Cuba, 43) han sido refugio material de una selección de la obra reciente del chileno, consecuencia de su participación nominal en la quinta edición de Russafart, que ha permitido exhumar su intervención plástica en desechos rudimentarios, gabinetes de computadoras, papel pintado y objetos efímeros -”me gusta intervenir cosas en desuso, revivirlas, darles una nueva vida”, así como diversos dibujos sobre cartones encontrados que procuran componer un mapa comunicativo propio del movimiento ‘L=A=N=G=U=A=G=E poets’ norteamericano, con Charles Bernstein, Hanna Weiner o Clark Coolidge a la cabeza -”todos hablando a la vez, con diferentes tipos de energía”-.

Alcota manifiesta sumarísimamente el influjo dominante y explícito de la Patafísica, el Dadaísmo, y el Surrealismo, o la heteróclita humedad de lo sótanos de Pierre Molinier y el Marqués de Sade, la irreverencia de Eduardo Haro Ibars y el puerto erótico y delictivo de Jean Genet, si bien “algún crítico diría que lo mío es un arte ubuesco, de lo monstruoso, de la deformación de la corporalidad”. A propósito de alguno de sus trabajos asevera que “este es un tiempo de fragmentación. Por ello no son cuerpos en su totalidad, sino fragmentos (…) una especie de laboratorio del desmembramiento”

Sobre los anaqueles del IMT reposa su impía serie ‘Mundo Bruto’, una colección de collage sobre el frágil soporte de bandejas alimentarias de cartón -”comencé a emplearlas como recurso en 2007”, que se aproxima a personajes ínclitos, dementes, chamanes y magos, políticos y beodos “que viven un delirio surrealista”, como es el caso de la presente secuencia de ministros del Imperio británico extraídos de una enciclopedia sobre la época victoriana. “Trabajo sin boceto, soy primitivo, arrojo todo, papel, tinta y pintura (…) me seduce la precariedad del soporte mínimo, povera, de una bandeja para comer. Mi arte es alimenticio. Los ojos devoran la imagen”, es por ello que postula “que el ojo sea una mandíbula para comer imágenes”.

Detalle de varias piezas de Aldo Alcota expuestas en L’envers Du Decor, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Detalle de varias piezas de Aldo Alcota expuestas en L’envers Du Decor, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

SANTIGO DE CHILE/ DERRAME/ LA GÉNESIS

Reflexionar sobre el raquis teleológico de la obra de Alcota exige recurrir, de un modo ineludible, al denominado contexto de producción, acudir al origen del primer destello, que en el caso del autor capitalino -hijo de la dictadura, en tanto que nacido en pleno Régimen Militar, comandado por el general Augusto Pinochet- se remonta a una adolescencia perfilada por el influjo de uno de sus profesores de Liceo, Luis Reyes, quien le inoculó el ímpetu de salir de Chile y viajar al Viejo Continente -”había estado en Francia, en París, hablaba de arte en sus clases, de Salvador Dalí y de Miguel Ángel”-.

Con posterioridad, Aldo Alcota cursa estudios de periodismo en la Universidad Andrés Bello de Chile y se fraguan con ahínco sus inquietudes primigenias. Con los escritores y poetas Rodrigo Hernández, Rodrigo Verdugo y Roberto Yáñez Honecker -nieto del ínclito y denostado Jefe de Estado de la RDA-, entre otros, funda en 1999 la revista ‘Derrame’, que nomina al homónimo y ulterior grupo surrealista y cuyo título procede anecdóticamente “de haberse derramado una copa de vino sobre un libro de Vicente Huidobro”; sobre ella asevera que “algún día será leyenda”. ‘Derrame’ supervive durante ocho números, en los que se homenajea al surrealista portugués Cruzeiro Seixas y se dan cita nombres como Joan Brossa, Chema Madoz, Rosamel de Valle, el Grupo Mandrágora o Carlos de Rokha, con la pretensión, en muchos casos, de retomar la atención sobre figuras postergadas injustamente al olvido literario y artístico.

Paralelamente, irrumpe en la existencia de Alcota la agreste y nicotínica presencia de la poeta de la Generación del 50 chilena Stella Díaz Varín, popularmente conocida como La Colorina y determinante musa de Alejandro Jodorowsky; “la conocí en la Feria del Libro de Santiago de Chile. Yo había estado ese día con José Donoso (…) fue una de mis maestras. Se pintaba el pelo de color verde y llevaba un tatuaje de una calavera atravesada por un puñal (…) murió en 2006, tras diez años de amistad”. Acerca de Stella afirma que “era un vendaval, fuerte, capaz de golpear a un hombre. Allí golpeó a muchos escritores que la ninguneaban. En Chile se hablaba de esas anécdotas, que era buena para el boxeo (…) siempre he querido reivindicar su figura como poeta”.

De su etapa santiaguesa recuerda su primera exposición individual, en 2001, bajo el título ‘Jarry Monster’, en la que el escritor y crítico de arte italiano Enrico Baj le dedica unas palabras de ensalzamiento de su naturaleza ubuesca. Mención ineludible merece rememorar la censura de su obra en una exposición en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, en 2004, según recoge el diario Tiempo Libre: “Tras detectar la presencia de minúsculos penes y senos en alguna de las composiciones del autor, el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura intentó excluir esas obras. Ante ello, el artista decidió abortar el montaje”.

Diversas imágenes del álbum personal de Aldo Alcota. De izquierda a derecha, con Anne Éthuin, Édouard Jaguer, Stella Díaz Varín, Carlos Sedille y Jean Benoît. Fotografías cortesía del artista.

Diversas imágenes del álbum personal de Aldo Alcota. De izquierda a derecha, con Anne Éthuin, Édouard Jaguer, Stella Díaz Varín, Carlos Sedille y Jean Benoît. Fotografías cortesía del artista.

PARÍS/ LA ARCADIA SURREALISTA

Portando su reciente licenciatura, se traslada por primera vez a Europa -”mis padres, quienes me han apoyado mucho y a quienes admiro, me regalan el viaje”- y recala en París durante cuatro meses con un visado de turista que no osa mancillar -”intenté quedarme pero no tuve la valentía de permanecer como ilegal (…) qué hubiera sido de mí si me hubiera quedado en París”-. Allí se hospeda en la casa de uno de los miembros del Grupo Surrealista Derrame, el franco-peruano Carlos Sedille, periplo sobre el recuerda que “fui a su casa en la afueras. Tuve una relación delirante con su padre, un veterano de la guerra de Argelia, lepeniano y obsesionado con Napoleón”.

En París contacta con el eximio escultor surrealista Jean Benoît, quien “fue uno de los grandes amigos de Jodorowsky”. Benoît es recordado, entre otras singularidades, por su confección de insólitos trajes, como el de su pieza ‘El testamento del Marqués de Sade’, en el marco de la Exposición Internacional de Surrealismo -“en el apartamento de Joyce Manosur hizo un ceremonial primitivo-surrealista y con un hierro candente se marcó en el pecho las iniciales de Sade, secundado por Matta (Roberto)”, ante la presencia de André Breton-. Sobre una de sus creaciones (‘El traje del necrófilo’), Alcota escribe para la revista satírica chilena The Clinic. Con Benoît comparte una experiencia con un apurado desenlace superviviente: “Acudíamos a una exposición de Roberto Matta, Jorge Camacho y Gerardo Chávez. Benoît me invita a beber cerveza en un bar, vamos borrachos por París y casi nos arroya un autobús. Fue una experiencia alucinante”.

Igualmente, mantiene relación con el poeta y crítico de arte parisino Édouard Jaguer, a quien “todos los martes lo veía. Cenaba una botella de vino con galletas” y entabla relación con el pintor surrealista cubano Jorge Camacho y su esposa Margarita -”sabía de él por referencias enciclopédicas (…) pensaba que algún día lo conocería”. En el transcurso de una exposición y ante un cuadro de André Michaux, conversan acerca de la propia obra de Alcota y Camacho le reporta una sugerencia determinante a partir de entonces: “tienes que deformar más (…) y empecé a deformar las figuras”.

Por mediación de los Camacho y el auxilio de “una joven húngara que trabajaba en una galería parisina” se aproxima a la obra del poeta cubano Reinaldo Arenas, erigido desde entonces en una referencia. “Margarita Camacho me regaló ‘Antes que anochezca”, la celebrada autobiografía del autor. “Hay una frase de Arenas que me ha impactado mucho: yo escribo por venganza”; esto supone la revelación de un escritor a la contra que “yo comparto” -”Camacho (Margarita) decía que era un genio”-. Años después, conoce en Valencia al escritor cubano Juan Abreu, amigo y figura decisiva de Reinaldo y compañero de la denominada Generación del Mariel, en referencia al Éxodo del Mariel, que supuso el exilio masivo de cubanos hacia el puerto de Miami, en 1980.

Imagen de varias publicaciones y referencias del archivo personal de Aldo Alcota. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Imagen de varias publicaciones y referencias del archivo personal de Aldo Alcota. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

EL MEDITERRÁNEO/ PENÚLTIMO PUERTO/ COLMILLO CANIBAAL

En 2007 arriba en Valencia -tras los fortuitos e inesperados pasos de su hermano Miguel Ángel, chef de referencia afincado en Londres, en la actualidad- matriculado como visitante en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos y posteriormente cursa un máster de gestión cultural. Acerca de esta experiencia Alcota manifiesta que “vine con otra concepción del arte. Había una práctica muy fanática por artistas como Antonio López, pero yo llegaba con otro discurso, influido por Roberto Matta, el arte primitivo o Basquiat”. De esta etapa recuerda las clases de Enrique Tormo, “de Arte Africano y Arte de Oceanía. También a Facundo Tomás, un hombre provocador, gran teórico del arte. Llevó una exposición sobre el Equipo Crónica a Chile y allí pude verla”, años atrás. Con ulterioridad, trabaja en el MUVIM en calidad de becario durante dos años y medio -”gané experiencia museística. Viví todo el conflicto con Román de la Calle”.

Tras este período “conocí a Ximo Rochera (director de la Revista de Arte y Literatura Canibaal) en el taller de literatura LAB, en la galería Imprevisual (dirigida por el cubano Arístides Rosell). Lo impartía Manuel Turégano (editor del sello Contrabando). Allí coincidí con Fran Amador Luna, Bárbara Blasco y Edu Reptil”, entre otros. Entablada la relación con Turégano, publica su primer poemario ‘Guayacan/ Virgen Bacon’ en Contrabando, tras haber formado parte de la antología ‘Por donde pasa la poesía’ (Baile del Sol Ediciones). Por su lar valenciano han transitado diversos poetas latinoamericanos, como Héctor Hernández Montecinos o Enrique Winter, amén de poetas visuales como el catalán JM Calleja, lo que le ha permitido “reconciliarme con la poesía. Puedo afirmar que en Valencia me he iniciado como tal”.

2013 supone la génesis de la revista Canibaal, comandada desde sus orígenes por Ximo Rochera y en la que Alcota ha sido director de arte y ahora colaborador y corrector, en compañía de Sergio Pinto Briones -”gran amigo, con quien he hecho diversas performance”. En la actualidad, forman parte del equipo directivo de Canibaal Jesús García Cívico y Pablo Miravet, “compañero de andanzas nocturnas, con quien realizo grandes homenajes a Lou Reed, Candy Darling (transexual amiga de Dalí y Capote, actriz en las películas de Andy Warhol) y Michi Panero.

Portada del número 6 de la Revista Canibaal, 'Carne y Metaliteratura'. Fotografía cortesía de la revista.

Portada del número 6 de la Revista Canibaal, ‘Carne y Metaliteratura’. Fotografía cortesía de la revista.

Fruto de la referencia al ciclo ‘Literatura y alcohol’, desarrollado por Canibaal, durante los meses precedentes, en la conspicua carnicería literaria Slaughterhouse, Alcota repasa su propio devenir etílico, determinante en su proceso de extraversión: “el alcohol es un excitante para poder hablar. Desde pequeño sufro de una pequeña tartamudez. Cuando bebo puedo leer ante el público, entro en un mundo de excitación y de delirio. Me siento como ‘El barco ebrio’ de Rimbaud, la alucinación de Bukowski. Con Stella (Días Varín) bebía mucho. Suponía olvidarse un poco de la crudeza del mundo, entrar en otra fase, de tranquilidad y de excitación a la vez, de catarsis (…) es como si estuviera aquí el dios Pan y todo empezara a enloquecer”.

Por Canibaal han transitado nombres decisivos como Nazario Luque Vera  -”conocer a Nazario ha sido uno de los momentos más grandes de mi vida. Caminar con él por barrio gótico barcelonés en compañía de Ximo Rochera (…) imaginar la Barcelona de Ocaña y Camilo…”-, Ana Curra o Enrique Vila-Matas, sobre el que recuerda que “pude conocerlo en la Feria del Libro de Santiago de Chile en 2002. Le regalé un cuaderno mío de poesía y dibujos (…) tiempo después me escribió un mail en el que me decía: he pensando en ti. Espero que te vaya bien”. Este encuentro pudo fructificar años más tarde, cuando Alcota le requiere para escribir en la revista -”desde entonces es un colaborador absoluto de Canibaal”.

A propósito del último número de la revista, ‘Carne y metaliteratura’, concluye que “el siglo XX, tan violento, ha supuesto una gran representación de la carne y la corpolaridad desgarrada, un colmillo canibal que devora a unos y a otros. La revista va acorde con los tiempos. Como afirma Woody Allen: el mundo es un gran restaurant”. En base a estos precedentes, Aldo Alcota no dubita en confesar que “el gran tema de hoy es el hambre, el físico y el espiritual”.

El artista y poeta Aldo Alcota, frente a una de sus obras expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El artista y poeta Aldo Alcota, frente a una de sus obras expuesta en IMT, para Russafart. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

La metacarne que viene: Canibaal 6

‘Carne y Metaliteratura’
Presentación del número 6 de la Revista Canibaal
Colegio Mayor Rector Peset
Sala de la Muralla
Plaza Horno de San Nicolás 4, Valencia
Jueves, 26 de mayo de 2016, a las 19:30

El jueves 26 de mayo de 2016 se presenta el número 6 de la revista de arte y literatura Canibaal, en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset, a las 19:30h.

El acto contará con la presentación a cargo de Ximo Rochera (director), Jesús García Cívico (jefe de redacción), Pablo Miravet Bergón (editor) y la actuación de diferentes colaboradores (Óscar Peyrou, Jose Ramón Alarcón, Graham Bell Tornado y alguna sorpresa cárnica y metaficcional).

Para este número contamos con los siguientes colaboradores: entrevista a Javier Gallego (Carne Cruda), a Esther Ferrer, al escultor sirio Assem Al Bacha y a La Pocha Nostra; relatos de Enrique Vila-Matas, Patricio Pron, Manuel Vilas, Jesús Zomeño, Belén Palos, Scott Duncan, Carmen Rosa, Edu Almiñana, Ximo Rochera, Cristina Morales, Pablo Rubio y Aitana Carrasco; ensayos de María Llopis, Ramón Pérez Parejo, J.S. de Montfort, Miguel Ángel Hernández, Cristina Gutiérrez Valencia y Rubén Barroso, poemas de Eva Vaz, Bárbara Butragueño, David Trashumante, Jose Ramón Alarcón, Berta García Faet, Javier Swift, Román PC, Gabriela Contreras y Luis Tamarit; fotografía de Concha Prada, Isabel Muñoz, Alberto Adsuara, Carles Gisbert, Paola Bragado, Sara Trujillo, Edmundo Saiz, José Manuel Madrona, Judith Vizcarra, Ainhoa García, Jean-Marc Lostetter, obra de Antonio Barroso, María Cañas, Walmor Corrêa, Julián Ortiz, Lidia Nuñez, Miguel Ángel Aranda, Marcos Kowalski, Fernando delhambre, Pedro Sánchez, Miracoloso, Marieta Campos, mariquita desdémona schneider y Senior i por brutal; incluimos la nueva sección de Óscar Peyrou y los Ecos de la caverna Canibaal, con crítica de Eva Peydró, Pedro Uris, Orlando Bosch, Dani Gascó, Rafa Cervera, Jorge Albi, Juan Vitoria y Eduardo Guillot, Aldo Alcota, Jesús García Cívico, Pablo Miravet Bergón y Elisabeth Falomir.

Carne y Metaliteratura. Makma

Canibaal aborda temáticas dobles. Hemos elegido para este número dos asuntos inicialmente divergentes: ‘Carne y metaliteratura’.

Metaliteratura: literatura sobre literatura. Don Quijote, Tristram Shandy, Joyce, Vila-Matas, Piglia, Borges, Perec. Más en general, podemos convenir en que la metaficción produce un distanciamiento del texto y un cuestionamiento de los elementos ficticios o reales que interactúan no solo en el proceso de escritura, sino también en la lectura. Hay metaficción en las novelas, en el teatro, en la pintura, en el cine, en el cómic, en la poesía, en la performance de Esther Ferrer, en la fotografía de Isabel Muñoz o Concha Prada. Nueva historias sobre las historias de Becket, Pynchon, Kundera, Nabokov… Encontramos metaficción en el cine: Ocho y medio de Fellini, La noche americana de Truffaut, Bienvenido Mr. Marshall de Berlanga; tropezamos con ella en Watchmen de Gibbons y Moore, en Maus de Art Spiegelman, en Las meninas de Velázquez.

Efectos mapplethorpianos en los filetes de este número. Sutileza de la imagen que evoca el desgarro de la carne. Podemos verlo en una mirada o detenernos a contemplarlo sobrecogidos junto a Dalton Trumbo: Johnny cogió su fusil. Sugiere materia o ausencia de esta –“¿qué médico ha sido capaz de reducir a un hombre a lo que soy ahora y dejarle seguir viviendo?”– solloza Joe entre páginas que son años. “La carne” frente a la convención social como en La escuela de la carne de Yukio Mishima o, en la obra de Michel Houllebecq; naturaleza cárnica del cuerpo: “La carne” del cubano Virgilio Piñeira. Hay carne en la oposición: carnal/ espiritual, esto es, en la vía del erotismo y todos sus afines; hay una línea de semejanzas con la fragilidad y, ligado a este punto, con la barbarie: matanzas, genocidios, dictaduras. Algunos artistas invitados la han explorado.

Imagen de la obra de Alberto Adsuara que forma parte de 'Carne y Metaliteratura'. Fotografía cortesía de Canibaal. (http://albertoadsuara.blogspot.com.es)

Imagen de la obra de Alberto Adsuara que forma parte de ‘Carne y Metaliteratura’. Fotografía cortesía de Canibaal. (http://albertoadsuara.blogspot.com.es)

‘Meat is murder’ cantaban The Smiths. Hay críticos que nos recuerdan el filete más famoso de The Beatles, el círculo cárnico de la rubia Debbie Harry desde «’n the Flesh»’ segundo single de Blondie, hasta el ‘Manifiesto de la Nueva Carne’ de Cronemberg: Videodrome. En este número de Canibaal hay nichos, hay sexo, hay surrealismo, hay una baronesa rusa encerrada en el Thyssen escribiendo sobre Munch, hay una nueva sección (Ecos de la caverna Canibaal), hay críticos que hablan de las películas que no ven, hay ‘Carne cruda’. La carne apunta al erotismo, a la fragilidad de los jóvenes conducidos a la carnicería pero también a la gula de vivir. Podemos darle un uso macabro como hace Dimitri Tsylakov “es la piel sosteniendo carne para disparar la piel”. Piel sobre piel, metapiel, podríamos decir.

La carne como entelequia, hipocondría dietética, fijación del penitente, origen de la decrepitud, ganas de vida, breve relato de un relato breve.

Fotograma del filme 'Porcile', de Pier Paolo Pasolini. Fotografía cortesía de Canibaal.

Fotograma del filme ‘Porcile’, de Pier Paolo Pasolini. Fotografía cortesía de Canibaal.

Ximo Rochera
Director de Ediciones Canibaal
www.canibaal.es

 

Dos artistas de Valencia, en la bienal de México

13 Bienal Internacional del Cartel de México
1.500 participantes, 275 seleccionados
Arístides Rosell, en la categoría de Cartel político
Agustín García, en la categoría de Cartel cultural
Entrega de premios: viernes 24 de octubre, 2014

La 13 Bienal Internacional del Cartel de México ha contado con una participación que supera los 1.500 participantes, de los que finalmente han sido seleccionados un total de 275 diseñadores de todas las partes del mundo. Entre ellos, dos artistas afincados en Valencia que forman parte del estudio SignoVisual: Arístides Rosell y Agustín García. El primero, responsable a su vez de la galería Imprevisual y del certamen bienal Russafart.

Detalle del cartel de Agustín García para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Detalle del cartel de Agustín García para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Arístides Rosell ha sido seleccionado en la categoría B de Cartel Político con el trabajo titulado ‘Partes de una bala. Stop terrorism’. Mientras que Agustín García ha sido seleccionado en la categoría A de Cartel Cultural con la obra ‘3 Certamen de Arte OPEN NATURA’. La entrega de los premios está previsto que tenga lugar el próximo 24 de octubre, premios a los que optarán los dos únicos artistas seleccionados de España en categoría profesional.

Cartel de Arístides Rosell para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Cartel de Arístides Rosell para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

La Bienal Internacional del Cartel de México es una de las más importantes bienales del mundo, junto a la de Varsovia-Polonia, Mons-Bélgica y Bolivia «BICEBE». Arístides Rosell tambien fue seleccionado en el 2009 en la Bienal Internacional de Bolivia con el cartel ‘Alzheimer, Homenaje’. Sus carteles forman parte igualmente de una colección de la Bienal de Bolivia de ‘Diseñadores españoles’, y Agustín García en la 11 Bienal de México fue seleccionado con el cartel sobre la defensa de los bosques y es parte de la colección de carteles de la bienal de ‘Diseñadores por la tierra’.

Cartel de Agustín García para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Cartel de Agustín García para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Además, han realizado, entre otros, la campaña gráfica de Russafart 2014, la identidad corporativa e implementación de la moneda social ORUÉ para el Barrio de Russafa y Valencia. Han realizado la identidad corporativa e implementación de la Moneda social de Villarreal «El REAL», han diseñado la linea editorial de la revista Canibaal y diseñado libros para la editorial «Contrabando», abarcando los ámbitos de diseño web y editorial.

Detalle del cartel de Arístides Rosell seleccionado para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.

Detalle del cartel de Arístides Rosell seleccionado para la 13 Bienal Internacional del Cartel de México. Imagen cortesía del autor.