El Mago de Oz al rescate de Europa

Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!), de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 17 de diciembre, a las 20.30h
Hasta el 10 de enero de 2016

Sala Russafa y Arden estrenan este jueves 17 de diciembre Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!), una ácida revisión de la política del viejo continente que toma como punto de partida el clásico de la literatura infantil de L. Frank Baum para crear una sorprendente propuesta para adultos.

“Es la segunda parte de la trilogía que iniciamos con Alicia en Wonderland y, en muchos sentidos, este espectáculo guarda semejanzas con el anterior. Hay música en directo, utilizamos una historia infantil para lanzar una mirada crítica a lo que nos rodea, la puesta en escena es muy dinámica y está llena de color”, admite Chema Cardeña, autor y director de la pieza. “Pero en esta ocasión hemos ido más allá, queríamos ser todavía más ácidos y la parte cómica se ha acentuado, porque pensamos que la mejor manera de que los espectadores se abran durante una representación teatral es la carcajada”, apunta el dramaturgo.

Escena de Buscando al Mago de Oz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Y entre risas y esperpentos, una atroz crítica al sistema político europeo toma el escenario. “Los informativos tienden a espectacularizar las noticias para hacernos creer que no tienen que ver con nosotros. Pero en esta pieza hemos querido hacer justo lo contrario. Convertimos esa realidad europea en un show caricaturesco para mostrar lo mucho que nos afecta”,  afirma Cardeña.

Así nace una particular versión, con toques grotescos y tremendamente divertida, en la que los populares Dorothy, El Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León Cobarde representan a cuatro países (Portugal, Italia, Grecia y España) que, asolados por un terrible tifón/crisis, emprenden un viaje en busca del Mago de Oz (Oh, EurOZpa!) para pedirle que les rescate. Sorteando las trampas de la Bruja Mala del Norte y la del Oeste, intentarán volver a casa con la ayuda (a cambio de que cumplan unas cuantas condiciones) del Hada Buena, sospechosamente germana.

Los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Banda de los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

En una puesta en escena algo surrealista, se entremezclan acentos, tópicos nacionales, referencias a los últimos acontecimientos de la política europea y hasta un desternillante mini Festival de Eurovisión. Todo ello aderezado con versiones en directo de grandes clásicos de la música europea como The Who, ABBA, The Beatles o E.L.O, a cargo de la Banda de los Monos Voladores.

Los actores Rosa López, Iria Márquez, Jaime Vicedo, Darío Torrent, Juan Carlos Garés, Eva Lezcano, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña componen el elenco junto con los músicos José Montoro, Johnny B. Zero y David Campillos, responsable de la dirección musical del montaje.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Los actores cantamos, interpretamos, realizamos pequeñas coreografías e interactuamos con el público porque los espectadores también tienen protagonismo en la función. Es un espectáculo absolutamente estimulante, tanto para los que estamos arriba del escenario como para quienes ocupen el patio de butacas” apunta Cardeña. “Y esperamos que la gente, al salir del teatro, reflexione sobre cómo es el camino de baldosas azules que estamos siguiendo y hacia dónde nos lleva”, concluye el actor, director y dramaturgo.

Buscando al Mago OZ (Oh, EurOZpa!) pone fin a la celebración del XX aniversario de la compañía valenciana Arden. Esta pieza es la segunda parte de una trilogía que completarán la próxima temporada, con una versión libre y para adultos de El Principito. Por el momento, en esta nueva coproducción con Sala Russafa han contado con la colaboración de CulturArts, Terra a la Vista, Xorg y Pollos Planes. Y el espectáculo se mantendrá en cartel del 17 de diciembre al 10 de enero, como plato fuerte de la programación navideña para adultos del centro cultural de Ruzafa, con una función especial de fin de año el 31 de diciembre que incluye cotillón, uvas y fiesta posterior en el teatro.

Escena de Mago de OZ. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Los títeres ocultos de Joan Miró

Mori el Merma. Joan Miró Joan Baixas
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 13 de septiembre de 2015

No fue una rueda de prensa, sino una novela de aventuras. Porque la historia de los decorados, máscaras y grandes títeres creados por Joan Miró para el espectáculo teatral Mori el Merma, de la compañía Teatre de la Claca, lo requería. Más de 30 años llevaban encerrados en baúles de mimbre. Acumulando polvo y olvido. Hasta que la insistencia de algunos, entre ellos el artista alicantino Eusebio Sempere, Joan Baixas, que fue quien dirigió el espectáculo junto a Teresa Calafell, y Rosa Castells, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), lograron casi lo imposible: que aquel valioso material vea ahora la luz tras múltiples vicisitudes.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

El Centro del Carmen, tras su estancia en el MACA, expone los muñecos diseñados por Miró, felizmente restaurados por el IVACOR de la Generalitat, junto a litografías, documentos, apuntes, fotografías de Francesc Català-Roca y un video relacionados con el proceso creativo. Joan Miró, que desde hacía tiempo mantenía su obsesión por el Ubú rey de Alfred Jarry, volcó todo su talento en la construcción de unos personajes en tela y goma espuma que fueran la encarnación de la España negra que la Transición negociaba por dejar atrás.

Mori el Merma, estrenada en el Liceo de Barcelona en 1978, no fue, según recordó Baixas, teatro político, “sino un vómito”. Un vómito de celebración, y en esto corrigió las palabras de Rosa Castells, “no por la muerte del dictador Franco, sino por la muerte del régimen franquista”. Porque el franquismo “era una araña que se metió por todos los sitios, creando una atmósfera irrespirable”. El espectáculo de la Claca venía a oxigenar todo eso y lo hizo a lo grande, con Joan Miró a la cabeza.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

“Fue nuestro comodín, porque en plena Transición nadie se hubiera atrevido a prohibir una obra firmada por un artista tan reconocido”, explicó Baixas, quien recordó lo “delicado y divertido” que resultó su estreno. “La fila 0, destinada a las autoridades, la ocuparon anarquistas y travestis, mientras que a Tarradellas y demás políticos los ubicamos en el palco”. Y Tarradellas quejarse se quejó poco, porque “se durmió durante la representación”.

Mori el Merma, insistió Baixas, fue un espectáculo para que la gente se divirtiera: “Ese era el mensaje”. Felipe Garín, director del Centro del Carmen, señaló que más que una crítica a la dictadura, “es una crítica al abuso de poder”. De hecho, destacó el mérito de una obra que “convierte la crítica política en obra de arte”. Joan Miró prefirió, llegado el momento de elegir entre marxismo y surrealismo, combatir la falta de libertades con poesía, que es la que “vomita” en el diseño tanto del fondo teatral como de sus grotescos personajes: el Merma, la Dona y sus ministros de la Guerra y Finanzas.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

“Los títeres siguen la tradición de gigantes y cabezudos y fueron creados siguiendo la verticalidad de la pintura, más que la horizontalidad teatral, de manera que había un peligro real a la hora de manejarlos dada su altura, por lo que utilizamos artistas de circo, saltimbanquis y gimnastas”. Baixas, a medida que avanzaba en la novela de aventuras que ha supuesto el rescate de tamaño material, se congratuló del resultado expositivo. “Es una rara avis en este país donde la cultura está embarrada”, dijo refiriéndose a la colaboración entre instituciones públicas y privadas de diferentes lugares. También matizó que el mal estado de los muñecos no se debía únicamente a su encierro durante 30 años en cestos de mimbre: “Nosotros también los maltratamos en escena”. Los dictadores como Ubú o el Merma son, por lo que se ve en el Centro del Carmen, resistentes. La creación de Joan Miró para Teatre de la Claca, también.

Instalación de Mori el Merma. Centro del Carmen.

Muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Salva Torres

Alô alô mundo! Cine marginal brasileño

Alô alô mundo! Cines de invención en la generación 68
Comisarios del ciclo: Marc Martínez y Paola Marugán
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 14 de abril al 14 de junio de 2015

Dice Marc Martínez, junto a Paola Marugán, comisario de ‘Alô alô mundo!’, que se trata de un ciclo de películas “nada cómodo”. Y lo remacha: “Es cine marginal”. Lo dijo en la presentación del ciclo que la Filmoteca de Valencia programa hasta el 14 de junio. Presentación que vino acompañada de los films ‘Zona zul’, (1972) de Henrique Faulhaber, y ‘A conexao brasileira, a luta pela democracia’ (1982-83), de Helena Solberg. Películas que, dadas las condiciones en que fueron rodadas (censura y momento de invención de nuevas formas), convierten el ciclo en una travesía llena de altibajos por el cine experimental brasileño.

Fotograma de 'Zona zul', de Henrique Faulhaber, en el ciclo 'Alô alô mundo!'. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Zona zul’, de Henrique Faulhaber, en el ciclo ‘Alô alô mundo!’. Filmoteca de Valencia.

Cinemas de invençao na geraçao 68, tal es el subtítulo del ciclo, recoge películas realizadas durante los años en que Brasil, como España, se hallaba a merced de la dictadura y de los movimientos clandestinos que luchaban, con más o menos fortuna, por encontrar vías de escape al exigente yugo político. De hecho, tal y como recordó Marc Martínez, ‘Alô alô mundo!’ fue la proclama lanzada por el cineasta Glauber Rocha contra el imperialismo significado en torno al cine de Hollywood.

Fotograma de 'Copacabana, mon amour', de Rogério Sganzerla, en el ciclo 'Alô alô mundo!. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Copacabana, mon amour’, de Rogério Sganzerla, en el ciclo ‘Alô alô mundo!. Filmoteca de Valencia.

Martínez, siguiendo a Jairo Ferreira, prefiere la denominación Cinema de Invençao al de Cinema Marginal, por aquello de que el grupo de cineastas que recoge el ciclo “asumió el riesgo de la invención, pagando el precio de la censura y la marginación”. Invención y marginación parecen, pues, ir de la mano, de ahí la calificación de héroes para todos ellos atribuida por el comisario del ciclo: “Utilizaban esa precariedad como motivo a la hora de realizar sus películas”. Películas que, salvo ‘Copacabana, mon amour’, de Rogério Sganzerla (con todos los matices que se quiera) y las relacionadas con Glauber Rocha, el director más conocido, resultan desconocidas.

Fotograma de 'A idade da Terra', de Glauber Rocha, en el ciclo 'Alô alô mundo!'. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘A idade da Terra’, de Glauber Rocha, en el ciclo ‘Alô alô mundo!’. Filmoteca de Valencia.

El listado lo dice todo. ‘Hitler terceiro mundo’ (1968), de José Agrippino de Paula. ‘Viagem ao fim do mundo’ (1968), de Fernando Cony. ‘Manha cinzenta’ (1969), de Olney Sao Paulo. ‘Sem essa, Aranha’ (1970), de Rogério Sganzerla. ‘Mangue-Bangue’ (1971), de Neville D’Almeida. Agripina é Roma-Manhattan (1972), de Hélio Oiticica. ‘A idade da Terra’ (1975), de Glauber Rocha. Entre otras.

De ahí el mérito de ‘Alô alô mundo!’: “Es el rescate de un material histórico”, subraya Martínez. El proyecto nace, según sus comisarios, “del interés en dar visibilidad a un conjunto de prácticas filmográficas, desarrolladas desde finales de los años sesenta hasta la década de los ochenta, para hacernos reflexionar sobre las formas en que ese legado extiende sus efectos y activa nuestro presente”. También nace con la pretensión de “revelar las tensiones, los contagios y los conflictos de una generación de artistas, que desarticuló las formas establecidas de pensar el lenguaje cinematográfico tradicional”.

Fotograma de 'Agripina e Roma-Manhattan'.

Fotograma de ‘Agripina é Roma-Manhattan’, de Hélio Oiticica, en el ciclo ‘Alô alô mundo!’. Filmoteca de Valencia.

Salva Torres