Josep Güell y lo extravisual

Josep Güell. Todo está del otro lado
Galería Víctor Saavedra
C/ Enric Granados, 97. Barcelona
Inauguración: 11 de junio, 20 h.
Hasta 4 de julio de 2015

El trabajo de Josep Güell rebosa poesía y sensibilidad. Una afirmación de ese carácter tiene en la actualidad un elevado riesgo, a medida que la obviedad de lo grotesco ha ido acaparando los campos de la vida pública, logrando a su vez empobrecer el desarrollo de las prácticas privadas. La sensibilidad se ve denostada, despreciada desde una incorrecta acepción que la confunde con la debilidad, ignorando que es necesaria una gran fortaleza para mantener los sentidos activados frente al duro azote de la realidad.

Josep Güell. Puerta sin casa. Cortesía del artista.

Josep Güell. Puerta sin casa. Cortesía del artista.

Las imágenes elaboradas por Güell, como los títulos de sus obras y sus textos publicados, se refieren con frecuencia a un estado vital de desnudez que nos acerca a la infancia, donde el artificio está de más, aunque en el supuesto de necesitarse, sería de producción propia y a cargo de la imaginación. El sometimiento a la materia -al consumo, a la marca, a las señas identitarias con cargo a la tarjeta de crédito-, ha prodigado la parálisis neuronal de la masa, extendiendo la creencia de que el dinero no hace la felicidad, pero la compra hecha, propagando un modo de vida que afecta ya sin diferencia generacional y deja tras de sí una sociedad desarticulada, con una juventud tan despistada, a veces, que el consumo de alcohol a buen precio le parece una reivindicación ajustada. Sin duda es peligroso perder la perspectiva de lo que nos rodea. Es peligroso obviar los estímulos que activan ciertas respuestas humanas, como inocente sería justificarlas en base al número de sus valedores. Puede que la educación debiera recuperar el importante lugar que le corresponde, puede que si desde la base se iniciara una lectura transversal del conocimiento y los acontecimientos, insisto, puede, que las personas recuperaran el disfrute procedente de lo pequeño. Los mensajes de consumo fabricados por la publicidad han alcanzado un estadio radical capaz de dominar el deseo y la libertad de las personas, sumidos todos en un continuo de satisfacciones inmediatas. Lo quiero, lo compro, lo tengo… ¡Soy!

Josep Güell. Strip-tease. Cortesía del artista.

Josep Güell. Strip-tease. Cortesía del artista.

“Todo está del otro lado”, título bajo el que se agrupa la última colección de trabajos de Josep Güell, lanza un guante a la cara del espectador con las buenas formas de un duelo entre caballeros, con la seguridad de que si nuestro corazón no ha muerto, con suerte saldrá herido. Hará brotar, entre las fisuras de una corteza construida sobre nuestros sentidos, la pulsión racional de nuestras emociones, trayendo a nuestra memoria aquellos baños de verano en un pequeño barreño de plástico duro o los frondosos bosques (de no más de cuatro árboles) de nuestro recuerdo infantil donde se desarrollaban las más apasionantes vivencias y juegos. Son aquellos momentos, sencillos y sin pasar por caja, los que de verdad hicieron rebosar nuestro corazón; los mismos que hoy, a través de la mirada de Güell, aceleran nuestro pulso recordándonos que estamos vivos, invitándonos a actuar como adultos pero a sentir como niños, poniendo en valor la sencillez frente al espectáculo que todo lo inunda. Tras un acercamiento a sus trabajos, cada cual debiera evocar su recuerdo, comunicar al otro su retazo de memoria, su momento imborrable e impagable, aquél que quedó grabado por siempre como alimento contra el desánimo. Aquel capaz de traernos a este lado, en el que la realidad de las cosas se hace palpable y adquiere el sentido impreciso de lo real.

Josep Güell. Alfabet. Cortesía del artista.

Josep Güell. Alfabet. Cortesía del artista.

Sin duda, la perspectiva desde la que abordamos los asuntos produce la modificación de nuestra percepción sobre los mismos, tal y como nuestra sociedad, simbólicamente referida en “el otro lado” por Josep Güell, no se detiene a prever las consecuencias de sus acciones ni el difícil paliativo de lo omitido. Quizás sea esta una invitación para disponer del tiempo para reflexionar mediante el juego de analogías que el artista propone, desentrañando las relaciones extra-visuales que abundan en su obra.

Josep Güell. Literal. Cortesía del artista.

Josep Güell. Literal. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont