Pajaritos, pajarracos y otras extrañas parejas

Ciclo de cine ‘Extrañas parejas’
Filmoteca de València
Plaza del Ayuntamiento, 17. València
La reina de África, de John Huston, y Pajaritos y pajarros, de Pier Paolo Pasolini
Martes 13 de septiembre, a las 18.00 y 20.00 horas, respectivamente
Hasta el 2 de octubre de 2016

La Filmoteca inicia una nueva temporada con la segunda parte del ciclo ‘Extrañas parejas’, cuya primera parte se proyecto durante el mes de agosto en la Filmoteca d’Estiu y durante el mes de julio en Nits de Cinema al Claustre de la Nau.

Organizado conjuntamente con el Aula de Cinema de la Universitat de València, el ciclo ‘Extrañas parejas’ presenta una serie de películas en las que se abordan las relaciones entre dos personajes muy diferentes entre sí, ya sea por la raza, la edad, la extracción social o por mucho otros condicionantes. Bajo esta excusa temática, el ciclo es una buena oportunidad para recuperar una serie de películas imprescindibles, firmadas por grandes autores de la historia del cine.

Fotograma de 'La reina de África', de John Huston. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘La reina de África’, de John Huston. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Esta segunda parte del ciclo se inicia el martes 13 de septiembre con la proyección, a las 18 horas, del clásico de aventuras La reina de África (1951) de John Huston, y a las 20 horas con Pajaritos y pajarracos (1966), una de las películas  más significadas de Pier Paolo Pasolini.

Fotograma de 'El sirviente', de Joseph Losey. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘El sirviente’, de Joseph Losey. Filmoteca de Valencia.

En el ciclo están presentes películas de todas las épocas y todos los géneros, desde Luces de la ciudad (1931) de Charles Chaplin, hasta cinco clásicos muy distintos de la década de los sesenta y setenta: la producción británica El sirviente (1963) de Joseph Losey; el musical de Hollywood My Fair Lady (1964) de George Cukor; la comedia neorrealista Pajaritos y pajarracos (1966) de Pier Paolo Pasolini; El pequeño salvaje (1969) de François Truffaut, como representación de la Nouvelle Vague, y la crepuscular La vida privada de Sherlock Holmes (1970) de Billy Wilder.

También están presentes películas muy destacadas de directores contemporáneos aún en activo como Eduardo Manostijeras (1990) de Tim Burton; Los amantes de Pont-Neuf (1991) de Leo Carax; la comedia noruega Elling (2001) de Peter Naess; Air Doll (2009) del japonés Hirokazu Kore-eda; y el film de ciencia ficción Un amigo para Frank (2012) de Jake Schreier.

Fotograma de 'Christine', de John Carpenter.

Fotograma de ‘Christine’, de John Carpenter. Filmoteca d’Estiu.

Entre las películas seleccionadas que se vieron en la Filmoteca d’Estiu figuraban clásicos como la comedia fantástica El fantasma y la señora Muir (1947) de Joseph Mankiewicz; la película de terror de culto Christine (1983) de John Carpenter; y Cielo sobre Berlín (1987) de Wim Wenders, junto con producciones más recientes como la sueca Déjame entrar (2008) de Tomas Alfredson y Her (2013) de Spike Jonze. La Filmoteca también tiene previsto retomar esta semana el ciclo ‘Las mejores películas de 2015’, cuya primera parte también pudo verse en la Filmoteca d’Estiu, con el estreno en Valencia de Heimat, la otra tierra (2015) de Edgar Reitz.

Fotograma de 'Pajaritos y pajarracos', de Pier Paolo Pasolini. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Pajaritos y pajarracos’, de Pier Paolo Pasolini. Filmoteca de Valencia.

 

El inventario cromático de Angélica Dass

Humanae, de Angélica Dass
IV Festival 10 Sentidos
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Viernes 14 de noviembre, 19.00h

Si participaste en el Work in progress de la exposición de Angélica Dass ‘Humanae’ durante el IV Festival 10 Sentidos o aún no conoces la exposición, el viernes 14 de noviembre a las 19h en el Centro del Carmen de Valencia tienes una cita para asistir a la presentación de las fotografías tomadas durante los días del pasado Festival 10 Sentidos.

‘Humanae’ es un proyecto, en desarrollo, de la brasileña Angélica Dass, que pretende desplegar un inventario cromático de los diferentes tonos de piel humana. Quienes posan son voluntarios que han conocido el proyecto y deciden participar en él. No existe una selección previa de los participantes ni se atiende a epígrafes de clasificación referentes a nacionalidad, género, edad, raza, clase social o religión. Tampoco hay una intención explícita de terminarlo en una fecha determinada. Está abierto en todos los sentidos e incluirá a cuantos quieran formar parte de este colosal mosaico global. El límite solo se alcanzaría al completar la totalidad de la población mundial.

Pocas veces se ha acometido una taxonomía fotográfica de estas proporciones; quienes precedieron a Angélica Dass fueron personajes del siglo XIX que, por diferentes motivos -policiales, médicos, administrativos o antropológicos- pretendían servirse de las fotografías para establecer desde el poder diversos tipos de control social. El más conocido es el de los retratos de identidad, iniciado por Alphonse Bertillon y utilizado ahora universalmente. Sin embargo, esta taxonomía de proporciones borgianas que ha iniciado Angélica, ha adoptado un formato, el de las Guías PANTONE®, que desactiva cualquier pretensión de control o de establecimiento de jerarquías en función de la raza o la condición social.

Estas guías se han convertido en uno de los principales sistemas de clasificación de colores, que son representados mediante un código alfanumérico, lo que permite recrearlos de manera exacta en cualquier soporte: es un estándar técnico-industrial. El proceso seguido en ‘Humanae’ también es sistemático y riguroso: cada retrato se sitúa sobre un fondo teñido con un tono de color idéntico a una muestra de 11×11 píxeles extraída del rostro del fotografiado. Alineados como en los famosos muestrarios, la horizontalidad no es solo formal también es de orden ético.

Así, sin aspavientos, con la extraordinaria simpleza de esta metáfora semántica, Angélica Dass diluye la falsa preeminencia de unas razas sobre otras. Le basta con un “inocente” desplazamiento del contexto socio-político del problema racial a un medio inocuo, el de las guías, donde los colores primarios tienen exactamente la misma importancia que los mezclados. Incluso se diluye la figura de poder que suele ostentar el fotógrafo en los retratos. La utilización de códigos y materiales visuales pertenecientes al imaginario que todos compartimos, deja en un segundo plano la autorreferencialidad, a menudo insistente y cansina, de los artistas.

A la dilución de la jerarquía del autor contribuye asimismo la voluntad de que el proyecto evolucione en otras direcciones ajenas a su control: debates, usos didácticos, réplicas y un sinfín de alternativas que ya se han activado al compartir ‘Humanae’ en las redes sociales. Muchos de los ingredientes que caracterizan el [mejor] espíritu de este tiempo parecen formar parte de este proyecto: autorías compartidas, solidaridad activa, propuestas locales susceptibles de funcionar a escala global, colaboración en red, comunicación expandida a espacios alternativos de debate, concienciación sin dirigismo ideológico, horizontalidad social. El espectador está invitado a presionar el botón de compartir en su cerebro.

Obra en pantone de Angélica Dass.

Obra en pantone de Angélica Dass de su proyecto expositivo ‘Humanae’, presentado en el Centro del Carmen dentro del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía de la organización del festival.

Cristina Chumillas