«Literatura de crimen y a secas son lo mismo»

Benjamin Black
Festival VLC Negra
Viernes 4 de mayo de 2018

«Nunca había estado en Valencia, aunque sí en otras ciudades de España. La visité por primera vez en los años 60, cuando yo tenía 16. Ha cambiado mucho, y para bien. Como Irlanda, que ha cambiado aún más que España”, señaló Benjamin Black, uno de los autores estrella invitado en el festival Valencia Negra, del que dijo: “Me encanta que haya un festival así, pero me gustaría que no se hiciera distinción entre literatura de crimen y literatura a secas”. trazó un paralelismo: “En uno de sus blocs de notas, Darwin anotó al margen: nunca digas mayor o menor, y eso es lo que yo digo sobre los géneros. No hay ninguno que sobresalga por encima de otro. Daría todas las novelas de Camus y Sartre por una sola novela de Simenon”.

El escritor irlandés ha sido preguntado por las mujeres. “Retrato de una dama, de Henry James, que era un gay reconocido cuyas mejores amigas eran mujeres, es un modelo feminista. Pero no tiene mensaje, si quieres enviar uno mejor ve a Western Union. Durante épocas me han considerado misógino. Pero la realidad es que no veo gran diferencia entre hombres y mujeres, mis personajes son seres humanos, tanto hombres como mujeres. He de decir que como hombre prefiero a las mujeres, no por las razones obvias, sino porque están menos obsesionadas consigo mismas y tienen más sentido del humor. Todo lo que he aprendido de la vida lo he aprendido de las mujeres, empezando por mi madre. Me enseñaron a crecer”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black hizo una encendida defensa de la literatura de Raymond Chandler: “Demostró que se podía hacer literatura negra de altísimo nivel. El primer párrafo de ‘El sueño eterno’ es precioso, un poema en prosa. Se trata de una novela completamente literaria”.

El desdoblamiento de personalidad, una característica vital de Black, también salió a relucir en el encuentro con los medios: “Eres una persona diferente en cada rato del día. La idea de que somos la misma persona viene de la religión. En mi mente puedo ser 15 o 20 personas diferentes. Si dejo la cama de mi amante, salgo a la calle y veo a mi peor enemigo no soy la misma persona que ha salido de casa. Todos somos muchas personas”. Y relató una divertida anécdota: “La televisión irlandesa hizo un programa sobre mí y me hice muy famoso. La gente decía que era simpático, agradable… Y mi mujer me dijo al oído: los has engañado a todos”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Black también habló sobre la novela sobre la que está trabajando: “Está ambientada en Venecia en 1900, lo que ha sido un grave error porque me ha producido muchos problemas: es oscura, erótica, enfermiza y se llama ‘Vísperas venecianas’. Imaginad la cara de mis editores cuando leyeron el título”.

También fantaseó con escribir una novela ambientada en España, pero tiene sus dudas: “¿Cómo me traigo a mis personajes a España? Me imagino a Quirke con su traje y su camisa negra tratando de soportar el calor, soñando con la lluvia… Conozco poco España, si escribo sobre ella tendría que ser un texto en primera persona, no conozco el idioma, sería un personaje como Gene Hackman en Marsella en ‘French Connection’. Pero no me pondría el sombrero de Hackman en esa película sino uno de borsalino”. Y lanzó una idea al estilo de Woody Allen: “Voy a hacer una subasta, a ver qué ciudad de España quiere ser escenario de una novela de Quirke. Acepto dinero”.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Benjamin Black. Imagen cortesía de Valencia Negra.

Esa negra que me cautiva

Festival Valencia Negra
Del 5 al 15 de mayo de 2016

El Festival más oscuro del calendario enfila su recta final dejando una estela de llenazos y ovaciones. Largas colas para ver al escritor francés Lemaitre, el padre de Camille, e intenso fervor ante la presencia, en vivo y en directo, de autores como Juan Carlos Somoza, Rosa Montero, Lorenzo Silva entre otros muchos hasta casi medio centenar. Este fin de semana se celebra el colofón, una firma colectiva en el Paseo Russafa y la representación de La Soga, inspirada en la película homónima de Hitchcock en la sala del mismo nombre. La respuesta del público a esta cuarta edición de VLC Negra ha sido apabullante. Delata una  insaciable sed de mal, crímenes y sangre imaginaria en una sociedad cada vez más pusilánime y sensible, que se blinda ante el horror real.

¿Qué es lo que tanto nos seduce de esa negra de labios sensuales pintados de sangre, pezones duros como balas, que esconde una dosis letal de arsénico en el guardapelos y un estilete en el corsé? Una negra de piel ardiente que a veces muda en princesa de los hielos de mirada gélida. Esa otra dama misteriosa que vino del norte revitalizando un género que languidecía a finales del pasado siglo tras el furor del cine negro y la novela negra americana con Hammett, Chandler y toda la basca.

Pierre Lemaitre en Valencia Negra.

Pierre Lemaitre en Valencia Negra. Europa Press.

Hay que reconocerles el mérito a autores como Stieg Larsson y Henning Mankell que con La quinta mujer y las muchas que siguieron nos dejó con la boca abierta. Gracias a ambos, ya fallecidos, supimos lo mucho que madrugan los escandinavos, las cantidades ingentes de café que consumen, y lo sistemático y minucioso de su trabajo policial. De septentrionales latitudes proceden grandes magos del crimen de ficción algunos de nombres casi impronunciables.

Cajón de sastre

No hay duda ni discusión posible. La novela negra reina en las librerías donde compite con la romántica-erótica y la histórica en el ránking de literatura popular. Una de las claves de su éxito es que funciona como una especie de caja de Pandora, un cajón de sastre si lo prefieren, de paredes permeables que absorbe los contenidos más diversos. Relatos que denuncian la corrupción de las altas esferas, aliadas en ocasiones a los bajos fondos, hoy lógicamente muy en boga, thrillers más o menos truculentos protagonizados por asesinos en serie que van muy en serio, tramas de intriga de estilo más clásico ambientadas en el presente o en otras épocas. Lo social se entrelaza con lo costumbrista, con lo histórico y lo científico, etcétera, en una  amalgama cuyo resultado final depende, naturalmente, del talento literario de cada escritor. Porque no hay que olvidar que estamos hablando de literatura, y aunque las palabras hieren más que las espadas, todavía no pueden matar.

Dice Vicente Garrido que para escribir buenas novelas negras, además de una técnica depurada, hay que tener un alma oscura. No sé si estoy del todo de acuerdo. Creo que algunas personas, como él mismo, poseen una especie de empatía negativa que les permite ahondar en el corazón del mal sin que éste les perturbe. Aunque a larga sea una actividad peligrosa, pues el que se asoma al abismo acaba atraído por él. Así surgen fenómenos como Thomas Harris, con dos obras cumbres del género, El dragón rojo y El silencio de los corderos.

VLC Negra. Cartel de Fernando Cervera.

VLC Negra. Cartel de Fernando Cervera.

Espejo deformante

Amo la novela negra. He leído miles y miles de títulos, seducida por esa negra cautivadora que siempre lleva un as en la manga. Un espejo deformante en el que se refleja nuestro lado más malévolo reprimido en lo más hondo y ofrece en bandeja el desafío intelectual de un estimulante enigma. No importa el número de  muertos que aparezcan, ni los litros de sangre derramada, sino el proceso que sigue el protagonista, bien sea madero, detective, periodista o ama de casa metida a sabuesa. Investigar, ponderar,  poner orden en el caos, dilucidar los hechos y descubrir la verdad con mayúsculas. Sea cual sea su calidad literaria, toda novela negra representa la eterna pugna entre lo racional y los instintos más primarios. La mente y la bestia.

Me pondrían en un brete si me obligaran elegir mis autores preferidos, pues son legión y mis gustos eclécticos. En estos momentos me viene a la mente Lemaitre por sus turbadoras y magistrales descripciones, como la espeluznante batalla de Álex contra las ratas mientras pende colgada en una jaula. También Fred Vargas que maquina prodigiosos argumentos rayanos en lo inverosímil, casi cuentos de hadas, pero tan bien relatados que los disfrutas y te los crees a pies juntillas. Desde Francisco García Pavón, creador de Plinio, Agatha Christie, Arthur Conan Doyle, a los ingeniosos jeroglíficos de John Verdon, algo artificiosos pero resultones, la historia de mi vida está jalonada de títulos negros a todo color. Y espero poder añadir muchos más a esta siniestra y seductora biblioteca.

Rachel McAdams en Sherlock Holmes, versión cinematográfica de la novela de Arthur Conan Doyle.

Rachel McAdams en Sherlock Holmes, versión cinematográfica de la novela de Arthur Conan Doyle.

Bel Carrasco