GammaCity de María Moldes, en Parking Gallery

GammaCity
Exposición de María Moldes
Parking Gallery, Alicante
Inauguración 14 de marzo a las 20 h.

GammaCity es una serie fotográfica en la que la autora trabaja de manera ininterrumpida dentro de una realidad concreta: la ciudad en la que vive. Sobre ella construye una urbe imaginaria, obviando todas las imágenes que reflejen juventud, modernidad u optimismo centrándose principalmente en la población envejecida, remarcando el aislamiento de los individuos en la sociedad contemporánea, los automatismos a los que les lleva la monotonía de su cotidianidad, el ensimismamiento y el consumismo. Los dibuja en una vida carente de emociones deambulando por la ciudad cual autómatas teledirigidos por su rutina.

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En ocasiones la artista rastrea, busca y persigue a sus protagonistas, en otras elige el encuadre y allí es capaz de esperar horas, de volver día tras día hasta que por delante de su escenario pase el actor perfecto para cada instantánea. Para ello ha elegido el teléfono móvil como herramienta fotográfica, buscando explorar nuevos encuadres y puntos de vista, reforzando el carácter surrealista y opresivo que persigue centrando así la acción en un tiempo concreto, en apenas un segundo.

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GammaCity podría ser cualquier ciudad, ciudad y habitantes con los qué podríamos convivir y cruzarnos a diario pero a través de las imágenes de María Moldes, de su óptica, de su sensibilidad todo se vuelve único descubriendo la belleza de lo cotidiano y asumiendo que la vejez es el futuro que a todos nos está esperando a la vuelta de cualquier esquina.

GammaCity de María Moldes, en Parking Gallery.

Cuatro mujeres en Femenino singular

Femenino singular, de [In]constantes Teatro
Con Marta Belenguer, Lucía Jiménez, Carolina Solas y María Vázquez
Teatro Talía C / Caballeros, 33.
Valencia Del 21 de enero al 1 de febrero

‘Femenino singular’ pretende reflexionar sobre las mujeres hoy, desde sí mismas, con los hombres como telón de fondo, como sujeto elíptico, con sus caras, sus actos, con todo lo que evidencia que los hombres son circunstancia necesaria, inevitable en esta propuesta, pero su presencia física es eludible: no necesariamente mala.

En la función se liberan de sus responsabilidades, que han sido asumidas por sus maridos-parejas-exmaridos- exparejas-abuelos-hermanos-canguros, cada una como ha podido, han empaquetado a las criaturas y dejando la comidita preparada y la hoja de papel anotada con todo lo que deben hacer en su ausencia, y ni una cosa más, baño, crema, pijama, cena, cama, cuento, apagas la luz, no duermas con la criatura, sola, que se acostumbre, la tele bajita, y ni una cosa más, me entiendes, ni una.

Escena de 'Femenino singular', de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘Femenino singular’, de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.

El mundo al revés. No es mala la idea de que todo se vuelva del revés. Por ahí hay una esperanza. Esa noche Carolina, María, Marta y Lucía, abandonan aparentemente sus roles y asumen otros, los de sus compañeras.

Este texto nace de las experiencias de sus protagonistas, de las mujeres que, subidas al escenario, narran sus vidas desde que decidieron ser madres. Incluso desde antes. Las cosas cambian. Nadie te lo dice, pero cambian. Los hijos te llevan a la renuncia, a la entrega, al sacrificio, a pelear con el tiempo. No hace falta que lo cuenten otros: lo cuentan ellas porque lo han vivido y lo viven. Y aún les queda cuerpo para hacerte reír con el asunto.

Escena de 'Femenino singular', de Inconstante Teatro. Teatro Talía.

De izquierda a derecha, Carolina Solas, Lucía Jiménez, Marta Belenguer, María Vázquez, en una escena de ‘Femenino singular’, de [In]constantes Teatro. Imagen cortesía de Teatro Talía.