Cultura, mucha exhibición y poca producción

Todo por la cultura pero sin los artistas
Comunicado de AVVAC

Desde AVVAC (Asociación de Artistas de Valencia, Alicante y Castellón) queremos mostrar nuestra preocupación ante las medidas adoptadas por la nueva corporación política de la Generalitat Valenciana, cuya gestión tiene entre sus objetivos mejorar el sector profesional en el ámbito cultural. Concretamente, nos inquietan ciertos planteamientos relacionados con la creación artística contemporánea.

Creemos que a pesar de haber contado con nuestra participación en los encuentros previos a la creación del Código de Buenas Prácticas redactado por la Conselleria de Cultura, dicho documento no incluye medidas concretas y efectivas dirigidas a mejorar el sector artístico profesional.

En aquel primer encuentro hicimos entrega de un escrito en el que se detallaban las necesidades del sector, así como una serie de medidas encaminadas a darles respuesta. Estas medidas fueron consensuadas por las asociaciones profesionales del sector en 2012, y renovadas y actualizadas por AVVAC para dicho encuentro. Se incluía también en el documento  un resumen del ‘Manual de Buenas Practicas’ firmado por el Ministerio de Cultura en el 2007 y el ‘Documento 0′ para la Gestión de los Centros de arte contemporáneo. Además, se entregó en aquella reunión un análisis que tenía como objeto facilitar el trabajo de los nuevos gestores políticos. Sin embargo, parece que nuestras aportaciones no han sido tomadas en consideración.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

Como se puede comprobar, en ese nuevo documento se proponen medidas concretas sobre la gestión cultural, pero no se alude a los productores artísticos. La interpretación sobre la aplicación en el sector de arte contemporáneo de ese manual de buenas prácticas queda abierta, lo que resulta peligroso para nuestro colectivo. Por ejemplo, no se ataja el problema de la explotación del artista en el sector profesional al eludir pronunciarse sobre la necesidad de remuneración de éstos; así como tampoco se menciona la necesidad de crear contratos por obra y servicio.

Nos ha sorprendido no haber sido citados para colaborar en la redacción o revisión de este documento. Tampoco hemos sido informados ni invitados a su presentación pública. Todo esto nos lleva a sospechar que dicho evento tenía un interés más propagandístico que efectivo, puesto que a pesar del título de ‘Código de las buenas prácticas’, este documento no corrige la situación anterior y nos coloca de nuevo en una posición de vulnerabilidad evidente.

Por otro lado, creemos que los presupuestos de cultura presentados para el próximo año son claramente continuistas y otorgan un papel preponderante a las políticas culturales anteriores. Esto frustra enormemente las expectativas de cambio, ya que dichas políticas son las que han desestructurado el sector artístico profesional de nuestra Comunidad. Se siguen barajando presupuestos de grandes cifras destinados a grandes instituciones públicas que dejan de lado, entre otras cosas, las convocatorias públicas que resultan esenciales para un desarrollo profesional del sector. De nuevo son los grandes gestores culturales los que deciden las partidas económicas a invertir.

Se desatiende así el compromiso que conseguimos por parte de la Conselleria de Cultura en nuestro primer encuentro, donde se planteó un cambio de paradigma en la política cultural que apostara claramente por una política de producción en lugar de por una política de exhibición, basada en grandes producciones.

Por otra parte, no queremos destacar únicamente los aspectos negativos de este documento. Celebramos la propuesta de regulación de los concursos públicos, que redundará en una mayor democratización y profesionalización del sector.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

Como conclusión, queremos enfatizar la necesidad de que el estudio del sector del ‘Plan Estratégico de la Cultura’ planteado por la Conselleria esté formado por profesionales independientes (donde AVVAC ha tenido la oportunidad de proponer un representante al igual que otras asociaciones), y que además se tengan en cuenta sus análisis y valoraciones. Esto nos parece fundamental para que dicho estudio y sus posteriores conclusiones sirvan para promover un cambio real de paradigma que revierta en el sector profesional y que permita repensar los presupuestos que se invierten en cultura. Es necesario para esto partir de datos concretos y ver de qué forma y a través de qué canales se realiza esta inversión para su mayor aprovechamiento.

Queremos por ello tender de nuevo nuestra mano al sector político y ofrecemos nuestra colaboración en todo aquello que pueda revertir en la mejora del sector artístico. Reivindicamos que estos planteamientos tengan un alcance que vaya más allá de lo mediático, materializándose en medidas concretas que mejoren las condiciones laborales y económicas de nuestro sector para lograr una profesionalización largamente reivindicada.

Junta Directiva de AVVAC

El (nuevo) traje de chaqueta de Gris

El traje de chaqueta, de Manuel Antonio Domínguez
Gabinete de dibujos
Gris. Emmarcació professional i artesanal
C / Literato Azorín, 14. Valencia
Inauguración: jueves 28 de mayo, a las 20h

El Gabinete de dibujos comenzó siendo una colección ficticia de dibujos, un proyecto personal que buscaba reunir obra de dibujantes simplemente por compartir su disfrute en la red.

Igual que en el siglo XVIII los ilustrados creaban gabinetes de dibujos en las academias, en el XIX los gabinetes se formaban en los recientes museos, y ya que en el XXI cualquiera puede elaborar su propia colección virtual sin cajoneras, este Gabinete de dibujos se dedicó a seleccionar obras libremente tomando el dibujo como un término muy abierto, inclusivo de múltiples facetas y de posibles circunstancias: dibujos anónimos, de aficionados y de profesionales de muy distinta ralea.

Taxonomías, de Ernesto Casero, en el Gabinete de dibujos de Gris. Imagen cortesía de Gris.

Taxonomías, de Ernesto Casero, en el Gabinete de dibujos. Imagen cortesía de Gris.

En 2011 este proyecto, con la colaboración de Gris (enmarcación profesional y artesanal), encontró un espacio real: un pequeño escaparate en el barrio de Ruzafa en Valencia que fue inaugurado con Max. Independiente y autogestionado, ha funcionado desde entonces como un laboratorio de experimentación del dibujo, un singular prisma vacío a disposición de los dibujantes: Carmen Segovia, Carmela Mayor, Paco Roca, Juan Cuéllar y Roberto Mollá han sido varios de los que lo han intervenido desde sus diferentes campos de trabajo.

Hasta ahora el Gabinete de dibujos ha llevado a cabo una programación continua, permanentemente abierta a recibir nuevas propuestas. En mayo de 2014, coincidiendo con la intervención ‘Taxonomías’ de Ernesto Casero, se transformó en un espacio más neutro, mejor adaptado técnica y estéticamente a cánones expositivos, casi un m3 de galería.

Javier Sáez Castán en el Gabinete de dibujos de Gris.

Animalario, de Javier Sáez Castán en el Gabinete de dibujos. Imagen cortesía de Gris.

Tras los seres imaginados por Ernesto Casero, las intervenciones de Cheles Martínez, Ana Roussel, Javier Sáez Castán y Nuria Ferriol han ido ocupando el espacio. 
Ahora estrena imagen, diseñada por EPB (Bea Bascuñán y Albert Jornet), una imagen que se basa en las características del Gabinete de dibujos, pequeño espacio de arte, variado y cambiante y una nueva web, en la que además de los contenidos habituales habrá una galería virtual con obra disponible de los artistas que van interviniendo el Gabinete de dibujos, un m3 de galería.

El artista Manuel Antonio Domínguez, antes llamado el Hombre Sin Cabeza, será quien inaugure esta nueva etapa con el proyecto ‘El traje de chaqueta’. El andaluz de las composiciones complejas y de la prodigiosa técnica en acuarela investiga hace años sobre la identidad masculina, sus tópicos, sus estereotipos, sus fallas y grietas, sus equilibrios difíciles y los andamiajes precarios que la sustentan.

En ‘El traje de chaqueta’ desarrolla aspectos que unen la construcción de la masculinidad y la historia reciente de Valencia, mediante un políptico de diferentes técnicas: acuarela, collage e intervención pictórica sobre fotografía.

Él mismo introduce así su intervención: “Hace algún tiempo que la cultura política ‘made in Spain’ viene trajeada como uniforme regalado, como si se tratase de una boda sin facturas en donde nadie conoce la persona que paga el enlace. Valencia es el lugar del encuentro y el traje parte de su historia reciente”. Con la colaboración de Ingredients y Tyris, la inauguración será el jueves 28 de mayo.

El hombre del traje, de Manuel Antonio Domínguez. Imagen cortesía de Gris.

El hombre del traje, de Manuel Antonio Domínguez. Imagen cortesía de Gris.

Más artes escénicas y menos IVA

Presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Lunes 4 de mayo de 2015

“No es un problema del gobierno, es un problema nuestro. ¡Allá el gobierno!”. Y José Luis Alonso de Santos, encendido como un rayo por la mecha de las palabras, fue desgranando la importancia, tremenda importancia, de la prácticamente recién nacida Academia de las Artes Escénicas de España, que se presentó el lunes en Valencia de la mano de Sala Russafa. “Tenemos que hacernos respetar y recuperar el prestigio social”. ¿Cómo? Recuperando el buen correr del ciervo frente a la resignada tortuga, por utilizar su propia metáfora.

“Hablamos de la ambición de la excelencia, porque al igual que los médicos tienen que curar bien, nosotros tenemos que hacer buenas obras de arte con las que mover los cimientos del mundo”. Un mundo, continuó el presidente de la Academia, “que nos ha ido quitando las ambiciones y nos ha convertido en tortugas en lugar de ciervos”. Por eso insistió en la importancia de los profesionales del sector de las artes escénicas: “No somos un grupo marginal que nos quejamos de lo mal que está todo; somos una entidad de primerísimo orden que acaba de nacer para dignificar la profesión”.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Para ello, Alonso de Santos incidió en algo que es extensible al resto de colectivos agrupados en torno a una misma práctica cultural: “Tienen que ver que nos creemos el teatro, porque si no, es como el cura que no cree en Dios”. Y aunque el símil produjera entre el medio centenar de profesionales reunidos en la Sala Russafa un runrún de incredulidad, lo cierto es que el ciervo lo necesita para abandonar el lánguido paso de la tortuga.

En el editorial de la revista ‘Artescénicas’, cuyo primer número también se presentó en Valencia, Alonso de Santos explica que no es normal que, “entre la indiferencia y la resignación de los ciervos, las tortugas se vayan apropiando de todos los resortes para impedir ese ‘buen correr’, imprescindible para el positivo desarrollo de la humanidad, tal como la sueñan los ciervos”.  Pero lo peor, sigue diciendo el dramaturgo, es que “hasta los mismos ciervos empiecen a pensar que tal vez lo que ellos hacen no sea tan necesario, ya que la sociedad no lo estimula ni facilita, sino todo lo contrario”.

De ahí su hastío con el gobierno y el maldito IVA del 21%. “El IVA es una maldad, pero la cuestión fundamental estriba en ser nosotros grandes ante ese gobierno pequeño, siendo orgullosos como artistas”. De hecho, habló del nacimiento de la Academia como antídoto contra la peor de las enfermedades del ser humano: la resignación. Contra eso y contra la oscuridad que impone la maraña del bosque. “La sociedad es un bosque que nos está comiendo, porque hasta que algunos crearon un espacio abierto donde actuar, crear ritos y ceremonias, estábamos perdidos, y la Academia viene precisamente a hacer llanura en ese bosque”.

Imagen de los Premios Max de la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Por eso era tan importante darle sentido a la institución, porque “el gran peligro es que exista para nada”. Encontrar el “para qué”, que uniera a tanto “disidente orgulloso de serlo”, fue capital a la hora de poner en marcha la Academia: “Tenemos la responsabilidad de hacer el mundo menos inmundo; no es idealismo, es dar sentido a lo que no lo tiene”. No fue fácil ponerse de acuerdo con el término de Academia y menos aún con el de España que sigue al de Artes Escénicas: “La palabra España viene precisamente a descentralizar la institución, porque así tienen cabida todos”. De hecho, el presidente animó a los valencianos a que presentes proyectos, actividades y que encabecen propuestas.

“Y aquí estamos”, concluye José Luis Alonso de Santos en el editorial de ‘Artescénicas’, “metidos en esa eterna batalla entre crear o destruir, entre estimular posibilidades más enriquecedoras y creativas del ser humano, o dejar que crezcan solo las malas hierbas del egoísmo, la necedad pueril y el adanismo primitivo, fuera de los mejores canales del arte y la cultura que el esfuerzo de los mejores del pasado nos han legado”. La presentación acabó con la polémica, sin duda germen creativo de la propia Academia, entre teoría y práctica, y entre pathos y logos. Pero esa es ya otra historia…

Más información:

http://academiadelasartesescenicas.es

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Salva Torres

 

Políticas culturales: ¿hay alguien ahí?

Las políticas culturales
Debats de La Nau de la Universitat de València
Con: Yuri Aguilar (UPyD), Pepe Almería (Podemos), Carmen Amoraga (PSPV-PSOE), Robert Lisart (EUPV), Miguel Ángel Mulet (PPCV) y Josep Mª Pañella (Compromís)
Moderador: Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València
Martes 28 de abril, 2015

La maquinaria electoral está servida. Y cuando esa maquinaria se pone en marcha lo tritura todo. Incluida, claro está, la reflexión en profundidad de los asuntos que preocupan a los ciudadanos. Por ejemplo, la política cultural, que era el núcleo del debate organizado por La Nau de la Universitat de València en su Aula Magna. Se reunieron todos los partidos valencianos con representación institucional que concurren a las próximas elecciones autonómicas. Con la salvedad de Ciudadanos, que declinó su asistencia.

De izquierda a derecha, Robert Lisart, Yuri Aguilar, Miguel Ángel Mulet, Antonio Ariño, Carmen Amoraga, Pepe Almería y Josep María Pañella. La Nau de la Universitat de València.

De izquierda a derecha, Robert Lisart, Yuri Aguilar, Miguel Ángel Mulet, Antonio Ariño, Carmen Amoraga, Pepe Almería y Josep María Pañella. La Nau de la Universitat de València.

Se habló de todo y de nada. ¿Los diez minutos que Antonio Ariño, vicerrector de Cultura y moderador del debate, concedió a cada uno de los intervinientes justifica la cascada de consignas, lugares comunes y escaso calado de las, llamémoslas así, propuestas? No, en diez minutos se pueden decir quizás no muchas más cosas, pero sí mejor argumentadas. De manera que puestos a nadar en el agua de los tópicos, nadie mejor que Miguel Ángel Mulet (PPCV) para abrir el debate.

Y lo abrió tendiendo la mano que mece la cuna al resto de partidos en la oposición: “Tenemos que encontrar puntos de encuentro”. Mulet se refería a los puntos que vendrían a cerrar una herida por la que se desangran las políticas culturales perpetradas por su partido en el gobierno hace ya unos cuantos años. Su intervención fue lo más parecido a lo que Pepe Iglesias ‘El zorro’ llamó “un cuchillo sin mango y sin hoja”.

Luego vino la intervención del resto de representantes políticos, por este orden: Carmen Amoraga (PSPV-PSOE), Yuri Aguilar (UPyD), Pepe Almería (Podemos), Robert Lisart (EUPV) y Josep Mª Pañella (Compromís). Todos ellos mirando de reojo al representante ‘popular’, objeto de la correspondiente crítica, pero todos ellos enarbolando la bandera de otra política cultural menos “clientelar”, menos dada al “despilfarro” y más asentada en los principios del “sentido común” y del consenso con los “profesionales del sector”.

Imagen del Palau de les Arts.

Imagen del Palau de les Arts.

Se habló de “restaurar los concursos públicos, tal y como se ha hecho en el IVAM” (Lisart), de “bajar el IVA al 4%” (Pañella) en justa correspondencia con otros países europeos, así como de recuperar la RTVV, la señal de TV3, el Circuit Teatral y hasta la Mostra. Aguilar puso igualmente el acento en el estímulo del mecenazgo, en la desaparición de las diputaciones y en el fomento del doblaje en valenciano. Salió a colación el Palau de les Arts y el Palau de la Música, dos espacios públicos que, en ocasiones, hasta se hacen la competencia programando lo mismo a la vez (Lisart).

Se habló de todo ello y más, pero sin salirse un centímetro del programa electoral. De hecho, cuando un representante de la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana preguntó por cuestiones relacionados con su sector, salvo Amoraga, nadie las tenía contempladas en su programa. Como nadie contempló, más allá de tan genérico repaso a los despropósitos del Partido Popular, ofrecer argumentos de cierto calado en las supuestas políticas culturales del ansiado futuro cambio de gobierno.

Se habló de los músicos valencianos, de los artistas plásticos, de los escritores y libreros, de los actores y actrices, del teatro, del audiovisual… Pero salvo las propuestas de recuperar lo habido y por haber, sin que nadie se dignara a esbozar mínimamente cómo lo harían, bajo qué parámetros y con qué criterios, el mapa de las políticas culturales quedó dibujado con dos o tres pinceladas de la mejor de las voluntades. Nada que ver con el dibujo de un plan a medio y largo plazo para que la cultura, terreno mal abonado, diera poco a poco sus frutos más allá del ditirambo hacia los profesionales del sector o la reprobación acerca de lo tristemente acontecido durante los últimos años. Cultura viene de cultivar y por lo que se vio y escuchó en La Nau hubo más exposiciones trilladas, que verdaderas propuestas encaminadas a separar el grano de la paja.

Uno de los montajes falleros 2015.

Detalle de una de las Fallas 2015. Makma

Salva Torres

¡Atención! Día Internacional de la Danza

Día Internacional de la Danza
Miércoles 29 de abril de 2015

El Día Internacional de la Danza celebra el miércoles 29 de abril su efeméride con la que se pretende atraer la atención de la sociedad sobre esta disciplina artística y reivindicar públicamente su importancia. En esta jornada tan especial, la Fundación SGAE, a través de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana, ha querido sumarse al programa de actividades diseñado por la Associació de Professionals de Dansa de la Comunitat Valenciana (APDCV) para conmemorar esta fecha.

“Desde la APDCV consideramos este día no sólo como un motivo de celebración, sino también de visibilización de los profesionales de la danza en nuestra comunidad. Por este motivo, queremos acercar y dar a conocer el valor de la danza a la ciudadanía y lograr un mayor reconocimiento”, explican desde la asociación profesional.

Teatres de la Generalitat Valenciana.

Teatres de la Generalitat Valenciana.

Para ello, el miércoles 29 de abril se celebrarán una serie de clases gratuitas y exhibiciones de danza en espacios públicos de Valencia, Castellón y Alicante. Las sesiones correrán a cargo de destacados especialistas de la danza vinculados a la creación y con amplia experiencia en la docencia. Además, en cada una de estas sesiones, se leerá el Manifiesto de la APDCV para el Día Internacional de la Danza, escrito por el socio de la asociación Santiago Ribelles y en el que se pone de relieve la precaria situación que atraviesa el sector.

En Valencia, las clases organizadas por la APDCV para conmemorar el Día Internacional de la Danza tendrán lugar en la explanada del MuVIM (Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad), y arrancarán a las 18 horas con una sesión de danza urbana a cargo de Said ( Supremos Crew). Le seguirán, a las 18.30 horas, una clase de danza contemporánea, con Sebastián Rowinsky, y, por último, a las 19 horas, otra de flamenco, por Jesús Aguilera.

En Castellón, las actividades se realizarán, en colaboración con la Asociación Cultural Terpsícore, en el espacio de la Feria del Libro (en la Plaza de Santa Clara) e incluyen, a las 11.30 horas, la presentación del libro ‘La danza académica y su metodología’ de África Hernández, y, a partir de las 18.30 horas, una exhibición pública de danza a cargo de profesores de las escuelas La Zapatilla Roja Fola, Escuela de Ballet Lupe Castelló, Coppelia, Compasos, La Zapatilla Roja Echegaray, Espejos y Castellón Baila.

Por último, en Alicante, Jorge Vidal impartirá una clase gratuita de danza urbana a las 18 horas. Después, a las 18.30 horas, Saray Huertas ofrecerá una sesión de danza contemporánea y, para finalizar, a las 19 horas, Pilar Andújar dará una clase de flamenco. Las actividades se celebrarán en el exterior del Conservatorio Profesional de Danza ‘José Espadero’ de Alicante.

El Día Internacional de la Danza se celebra desde 1982, por iniciativa de la UNESCO. Se escogió el 29 de abril para conmemorar, a la vez, el nacimiento de Jean-Georges Noverre, innovador y estudioso de la danza, que es considerado el creador de la danza moderna.

Imagen de la Asociación de Profesionals de la Danza en la Comunitat Valenciana.

 Associació de Profesionals de la Danza en la Comunitat Valenciana.

El ébola de Berehulak en el IVAM

Ébola, de Daniel Berehulak
Sala La Muralla del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de mayo

Photon Festival presenta en la Sala de la Muralla del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la exposición ‘Ébola’ de Daniel Berehulak, fotoperiodista australiano premiado por su trabajo en Liberia, segundo país del mundo más afectado por esta enfermedad, cuando se cumple el primer aniversario de la declaración oficial de la epidemia en África occidental.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, expone 50 imágenes tomadas durante los cien días que Daniel Berehulak trabajó cubriendo la crisis por la epidemia del ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea para The New York Times. Este trabajo se exhibe por primera vez en España tras haber pasado por Nueva York.

Las fotografías incluyen retratos en blanco y negro de los trabajadores sanitarios que arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás e imágenes en color que explican, de forma exhaustiva, las dificultades cotidianas en medio de una epidemia que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas y sigue activa. Así, con instantáneas del entorno urbano y rural, Berehulak describe de forma gráfica una dura panorámica de la epidemia.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Para los organizadores de la muestra, realiza un trabajo “minucioso”, dando “importancia a las personas”. El trabajo de Berehulak ha sido recientemente merecedor de importantes premios como el POYi 2015 (Photographer of the year, EE.UU); el premio Photo of the year 2014 con su trabajo ‘Ebola outbreak in Liberia’ en el Istanbul Photo Award (Turquía); el George Polk Award for Health Reporting 2014 (EE.UU) y el máximo galardón en el FIPCOM 2015, Fujairah International Photojournalism International Competition (Emiratos Árabes).

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Según explica el propio Berehulak, durante su estancia allí pudo conocer “de primera mano” los cuidados que se dispensa a las personas afectadas y él mismo pasó por el proceso de protegerse y descontaminarse después de cada sesión de trabajo. Con esta exposición, el Festival inaugura su quinto aniversario y mantiene su apuesta por mostrar “el trabajo de fotoperiodistas que trabajan en profundidad temas de la actualidad internacional”. La presentación de ‘Ébola’ da inicio a la edición 2015 que continuará en la semana de actividades Photon en el mes de mayo.

PhotOn Festival está organizado por un equipo de cerca de una decena de profesionales del fotoperiodismo y la comunicación que de manera no remunerada luchan “por el fomento del fotoperiodismo como forma de comunicación y como indispensable herramienta para el cambio social”.

Fotografía de Daniel Berehulak. PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en Sala La Muralla del IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

ARCO y zombies

ARCO Madrid 2015
Del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015

Hay quien cree que no ha pasado nada y por eso actúa como si nada hubiera pasado. Visitar ARCO hoy es una experiencia muy parecida a la que podía tenerse cuando se visitaba ARCO hace pongamos 25 años. Demasiado parecida. Es cierto que en su andadura la Feria ha pasado por momentos variopintos en cuanto a su oferta se refiere, pero en cualquier caso, y salvo alguna rara excepción, siempre ha predominado el aspecto comercial, que es por otra parte el que confiere sentido al evento.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Vista general de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Así pues, el ARCO de este año podría ser calificado de sobrio; sí, sobrio; hay quien diría elegante pero yo no llegaría a tanto. Y por sobrio entiendo una disposición de stands muy ordenada y racionalista y una selección de galerías cuya oferta podría calificarse de clásica; entendiendo por clásica esa producción que fundamentalmente se encuentra destinada a cubrir paredes y algún que otro hall exquisito.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la realidad? Y es aquí donde no queda otro remedio que ponerse antipático.

ARCO siempre es el producto de su director y de su equipo. Y cada edición es el resultado de una decisión. Yo lo he visitado y conocido el mismo día de la inauguración, que como es sabido sólo se encuentra abierto a profesionales. Precisamente es en este punto donde se encuentra la clave de la tesis que quiero plantear, en eso que pueda colegirse del concepto “profesionales”.

Para empezar yo diría que hay un sector muy amplio y con muchos intereses dentro del mundo del comercio del arte que sigue creyendo que el arte es lo mismo de hace 30 años. O dicho de otra manera, que sigue sin percatarse de los radicales cambios que se han producido en la sociedad civilizada desde que apareció la primera verdadera promoción de nativos digitales; que además coincide en fecha con la determinante caída de Lehman Brothers.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Imagen de ambiente de la feria de Madrid. Cortesía de ARCO 2015.

Para que la feria obtenga un aspecto u otro, lo primero que hace cualquier comité es determinar la interpretación que del concepto Arte hace dicho comité (de hecho las variables que durante su existencia nos ha proporcionado la Feria de Arte se han debido a la diferente forma de interpretar ese concepto; y para eso está el director y el comité de selección, siempre tan controvertido). Pero para que la feria obtenga su sentido la organización debe asumir, en primera instancia, que lo expuesto debe ser vendible. Y entender el arte como un producto elitista (en sus diversos grados, pero elitista), o sea, debe seguir creyendo en el carácter sagrado del producto expuesto que resulta desproporcionadamente caro en comparación a otros productos cuya función se encuentra más clarificada.

Y es aquí donde ARCO me parece una feria absolutamente desfasada. Pero no desfasada por su contenido sino desfasada por su propia existencia en la medida en que nada tiene ya que ver lo allí expuesto y ofrecido con lo que vive toda esa avalancha de nativos digitales que desde 2007 se nos ha venido encima.

Y es que ese carácter lineal que nos inculcó un entendimiento hegeliano de la Historia hacia el despliegue del Espíritu Absoluto ha tocado a su fin. Y muerto el perro se acabó la rabia. Sin Historia no hay posibilidad de Arte. Y por eso la inauguración de ARCO parecía un congreso de gerontología. ARCO ha decidido (o por mera supervivencia, o por puro convencimiento, lo cual sería mucho peor) que el público al que se dirige no puede ser otro que aquel al que su edad no le permite cambiar de hábitos. Es decir, la organización de ARCO ha decidido dirigirse a los que no les queda otro remedio en la vida que creer que no han hecho el primo durante toda su vida. Comprando a precios muy altos lo que muy poca gente estaría dispuesta a comprarle a ellos a precios muy bajos.

Ésta y no otra ha sido la elección de los organizadores: la de atraer a gente que está más cerca de la muerte que de su nacimiento. Así, una feria que exhibe un producto obsoleto (aunque más o menos interesante o decorativo) para gente que está medio muerta.

O por decirlo de otra manera: ARCO se dirige a quien no sólo tiene una casa… sino varias. Sin embargo los jóvenes de hoy ni la tienen ni la quieren, y en sus prioridades no se encuentra la de hipotecar su vida por una casa, sobre todo cuando no saben dónde les va a tocar vivir ni por cuánto tiempo. Su casa es inestable, por lo que sus paredes sólo pueden ser virtuales.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Obra de Edgar Jimenez. Doble Cero Cero. Cortesía de ARCO 2015.

Alberto Adsuara

“El artista es la gasolina del negocio de la música”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Vicente Martínez director, junto a José Nácher, del Postgrado Online en Gestión Empresarial de la Música, impartido en ADEIT de la Universitat de València
Entrevista realizada por Vicente Chambó y Salva Torres: equipo de dirección de MAKMA
El master comienza el 19 de febrero y finaliza el 30 de mayo

Es la cuarta edición del Postgrado de Gestión Empresarial de la Música que organiza la Universitat de València. Pero el primero Online, lo que constituye una actividad pionera en España. Lo dirigen Vicente Martínez y José Nácher, ‘obligados’ por la creciente demanda exterior a crear el master con carácter virtual. Ya se han matriculado alumnos de Madrid, San Sebastián, Cádiz, Zamora o Albacete, aunque la intención es abrir su puerta web al mercado de habla hispana. “Son nuestros hermanos naturales”. Un total de 27 alumnos (hay todavía plazas libres) recibirán este innovador postgrado del 19 de febrero al 30 mayo. Y entre los profesores, algunos ilustres del mundo de la música, como Ariel Rot (ex Tequila) y Santi Balmes (Love of Lesbian).

Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

El postgrado tiene, desde su puesta en marcha hace cuatro años, un lema que funciona a modo de declaración de intenciones: ‘La música, tu empresa’. ¿A qué se refiere? “Es imposible sobrevivir en el mundo de la música si no conoces cómo funciona a nivel empresarial”. Y Vicente Martínez abunda en ello: “La música tiene una parte artística muy clara, pero sin la parte empresarial no vas a ningún sitio”. Aquello del ojeador que veía tocar a un grupo en su local y se encargaba de promocionarlo sigue teniendo sentido, pero cada vez menos.

“Lo que ayer valía, que era Myspace, hoy ya no vale nada”

“El negocio de la música es cambiante, porque las nuevas tecnologías hacen que tengas que estar reinventando constantemente”. Por ejemplo: “Lo que ayer valía, que era Myspace, hoy ya no vale nada, porque esa herramienta no la utiliza ya casi nadie, lo que te obliga a estar al día de las nuevas herramientas”. Durante cuatro meses, el postgrado de Martínez y Nácher, cuya metodología online se impartirá a través del Aula Virtual (Centro e-Learning) de ADEIT, los alumnos matriculados podrán pasar “de la intuición a la profesionalización” de todo lo relacionado con ese cambiante negocio de la música.

Vicente Martínez, a la derecha, junto a Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Vicente Martínez, a la derecha, junto a Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Cambiante y sufriendo también los embates de la crisis. “El negocio está pasando por un bache increíble, por esa irrupción de las tecnologías. Además, el negocio de la música ya no es lo que era, porque no se limita a la venta de discos, sino que hay otras cosas: alianza con marcas, patrocinadores, redes sociales”. Por todo ello, Vicente Martínez entiende que un postgrado como el puesto en marcha desde la Universitat de València es más necesario que nunca. “Queremos que la gente se vaya con una visión 360º del negocio de la música”.

Vicente Martínez, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Vicente Martínez, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La música no está igual de valorada que el cine”

Y lo consiguen, a tenor de una encuesta realizada entre casi medio centenar de los alumnos que ya han pasado por el master. “El 88% lo recomienda”. Y lo recomienda por la enseñanza que se imparte y porque “es útil”. Entre esos ex alumnos, Quique Medina, director de Comunicación de Espai Rambleta, o Vicente Sais, miembro del grupo Júpiter Lion. A la formación teórica de la que se encargan profesores de la Universitat Valéncia, se suman las clases magistrales impartidas por profesionales del mundo de la música como Perico Sambeat, Loquillo, Alaska, Pau Donés, Carlos Goñi, Sole Giménez y, en esta cuarta edición, Ariel Rot y Santi Balmes.

Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Nosotros formamos profesionales que luego serán los encargados de crear el tejido musical que hoy todavía no tenemos”. Y Vicente Martínez lo compara con el cine: “A día de hoy, la música no está igual de valorada que el cine, cuya industria tiene más peso”. Algunos de los mimbres para crear ese tejido musical saldrán del postgrado, pero hacen falta más cosas. “No puedes vivir de un festival de música al año, sino que necesitas una programación estable; que no haga cual la batalla por su cuenta y que las instituciones públicas se impliquen, porque sin su ayuda es difícil, por ejemplo, poner en marcha un festival”. Primavera Sound recibe 300.000€ (“y no es mucho”) y BBK Live un millón. En Valencia, habrá que esperar lo que da de sí el Festival de les Arts previsto para el 5 y 6 de junio.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Vicente Martínez, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La música hay que pagarla”

Lo que Vicente Martínez tiene muy claro es que “el artista es la gasolina del negocio de la música”. Artistas que suelen estar “en desventaja frente al inversor”, aunque los tiempos están cambiando. “Hay artistas que ya utilizan las nuevas tecnologías en su provecho”. El pionero Postgrado Online en Gestión Empresarial de la Música pretende acercar ese mundo cambiante del negocio musical a cuantos tengan interés en su industria. “Porque la música es industria, no lo olvidemos, y hay que pagar por ella, por mucho que nos hagan creer que es gratis”. De eso nada: “Siempre pagas algún peaje, ya sea porque ofreces tus datos, pagas publicidad a cambio o te llega por algún teleoperador al que ya estás pagando”.

Vicente Martínez, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Vicente Martínez, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

Danzar en precario

Encima del escenario y en movimiento los bailarines parecen pertenecer a una raza superior, más grácil y ligera que el resto de los humanos, como si por sus venas corriera sangre de hadas o de elfos. Pero cuando ponen los pies en el suelo su realidad es mucho más prosaica. Prosaica, precaria y de gran inseguridad laboral. Posiblemente,  son los artistas más afectados por la crisis debido a sus particulares circunstancias, sumadas al hecho de que la danza es un espectáculo minoritario en este país. En contraste se trata de una de las disciplinas más duras que exigen un entrenamiento diario, una constante tensión cuerpo-mente y, como les ocurre a los atletas o futbolistas, su carrera tiene una fecha de caducidad muy ajustada.

El bailarín Miguel Tornero. Fotografía: María Tornero.

El bailarín Miguel Tornero. Fotografía: María Tornero.

La Asociación de Profesionales de la Danza de la Comunidad Valenciana (APDCV), entidad que aúna a más de un centenar de bailarines, coreógrafos, docentes, junto a las asociaciones y sindicatos agrupados en la Confederación de Artistas-Trabajadores del Espectáculo (Conarte),  denuncian esta situación de precariedad y el hecho de que no se les abonen las horas extras a los miembros de las compañías públicas de carácter nacional.

“Queremos denunciar la precariedad y difícil situación que atraviesa el sector de la danza en estos momentos”, dice Miguel Tornero, presidente de APDCV. “Los sueldos de los bailarines de los distintos elencos artísticos públicos apenas superan los 900€ al mes. Una precariedad que vive el sector tras una larga y dura formación como profesionales de esta disciplina, cuya carrera en el escenario termina a los pocos años de cumplir los cuarenta, incluso antes”.

Condiciones laborales

La APDCV ha puesto en marcha el primer estudio sobre las condiciones laborales de los profesionales de la danza en la Comunidad Valenciana en colaboración con el Máster Oficial Interuniversitario en Gestión Cultural de la Universitat de València. Los resultados se harán públicos este año con el objetivo de elaborar un diagnóstico fidedigno de la situación actual.

“El estudio reflejará cuál es la actividad de los profesionales de la danza (intérpretes, docentes, coreógrafos, gestores, asesores de movimiento, repetidores, etcétera) y la realidad del conjunto del sector a través de entrevistas y encuestas”, explica Tornero.

La precariedad económica se suma a una difusa situación laboral, pues no existe un Convenio Colectivo para la danza a nivel nacional. “En numerosos casos se toma como referencia uno de la Comunidad de Madrid que marca mínimos muy mínimos”, comenta Tornero. Tampoco están incluidos en el Instituto Nacional de Cualificaciones que permite el reciclaje laboral o la transición profesional a otros oficios y profesiones. De hecho, ni siquiera sus estudios profesionales de danza tienen reconocimiento académico de ningún tipo y los estudios superiores siguen, en la práctica, en una situación difusa respecto a su equivalencia total a los estudios universitarios.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Artista Intermitente

En cuanto a las prestaciones del paro, debido a que sus contratos suelen ser de  corta duración resultan muy exiguas. “En el Régimen de Artistas un día cotiza más o menos por uno y medio”, indica Tornero. “Pero ese régimen, digamos privilegiado,  no siempre se aplica durante las producciones de espectáculos”. En Francia existe la figura del Artista Intermitente por la cual estos profesionales reciben una consideración y protección laboral acorde con su actividad.

El mundo de la danza es por naturaleza variado y caótico. Si bien hoy por hoy los sueldos de los bailarines son exiguos en general, siempre ha habido diferencias significativas en función del sector en el que se trabajara; televisión, musicales, etcétera. Por ejemplo, en el caso de las compañías privadas no es habitual que se contemple en el sueldo las horas extras. En el plano docente sucede lo mismo, y así encontramos que mientras los de conservatorios públicos disfrutan de un régimen similar al de los maestros de Educación Primaria o secundaria, los de las escuelas privadas se rigen por el mismo convenio que aúna a peluqueros y monitores de centros deportivos.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Sin cobrar las horas extras

Lo que se podría considerar la elite de la danza, los miembros de los entes públicos tampoco salen de miseria. En la Compañía Nacional de Danza (CND) y el Ballet Nacional de España (BNE) , reciben sueldos ínfimos, teniendo en cuenta su grado de preparación,  y a partir del pasado mes se les niega  el cobro de las horas extras.  Estos profesionales no percibirán las horas extras que les pertenecen si han superado las 60 anuales, lo que la mayoría ya ha hecho. Estas horas serán remuneradas con días de libranza, criterio establecido sin ningún tipo de diálogo previo.

“Consideramos que la medida impuesta y aparentemente “compensatoria” es injusta e inaceptable y supone un claro atropello y recorte a los derechos laborales de los profesionales de las compañías públicas que representan la cultura española por todo el mundo”, señala Tornero. “Además de interferir y no poder garantizar los compromisos y giras de los bailarines, no resulta factible en una profesión que, como la danza, requiere de entrenamiento y ensayos diarios para poder realizar las actuaciones, lo que supone horas complementarias de trabajo, por lo que la sustitución de horas extras a cambio de libranzas resulta inviable”, concluye.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Imagen del Día Internacional de la Danza 2013 en el MuVIM. Fotografía: María Tornero.

Bel Carrasco