Los ‘huesos’ del teatro…Escalante

30 anys de l’Escalante
MuVIM
C / Quevedo, 2. Valencia
Hasta marzo de 2015

Igual que el cuerpo humano, el hecho teatral se compone de carne y huesos. La carne es la interpretación de los actores que se renueva en cada función para hacer realidad los pensamientos y emociones creados por el dramaturgo. Los huesos son el armazón, el artefacto, el andamio y carpintería que soportan esa magia y la hace posible. Escenógrafos, diseñadores de vestuario, cartelistas, músicos, maquilladores y otros técnicos que arropan con su trabajo a los actores. Esa faceta, el teatro entre bambalinas y en versión infantil,  se muestra en la exposición ’30 anys de l’Escalante’, comisariada por Paula Salinas, que se puede visitar en el MuVIM hasta el mes de marzo. «El objetivo de la muestra es acercar el teatro al público desde otro punto de vista, dando a una visión más completa de la puesta en escena de un espectáculo teatral», dice  Vicent Vila,  director del teatro de la Diputación.

Imagen de la exposición 30 anys de l'Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de València.

Imagen de la exposición 30 anys de l’Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de València.

Teatro desde dentro

Vestuarios, escenografías, carteles originales, diseños de figurines, fotografías, etcétera. La exposición realiza un recorrido por las últimas décadas de la escena valenciana, mostrando el trabajo del teatro desde un punto de vista global. Se estructura en tres apartados: la producción y exhibición de espectáculos para niños, la formación de profesionales de las artes escénicas y la didáctica para acercar el teatro a los pequeños.    Entre más de un centenar de imágenes y objetos que componen la  exposición, se exhibe el traje que llevaba El Gran Kahan en Els viatjes de Marco Polo, la escenografía que ambientó Amada Candela o Pinotxo, marionetas que aparecieron en Tirant Lo Blanc, fotos de La Guerra dels Mons, o el cartel original de una pieza de la cultura valenciana El llibre de la selva del artista Sento.

Una sección de la muestra está dedicada al trabajo que desde hace 10 años realiza L’Espai d’Exposicions, dedicado a acercar las artes escénicas a los niños mediante talleres, actividades y exposiciones. Una de las piezas más destacadas es la de Miquel Calatayud que representa el Globe Theatre, donde Shakespeare representaba sus obras, o maquetas de escenografías creadas por artistas como Miró, Popova y Tatlin.

Imagen de la exposición 30 anys de l'Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de València.

Imagen de la exposición 30 anys de l’Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de València.

Producción y exhibición de espectáculos, formación para profesionales y didáctica para espectadores. La combinación de estas tres líneas de trabajo, así como su especialización en el público infantil, hacen del Escalante una experiencia única en el panorama nacional. «Cuando empezamos nadie había probado a poner en marcha un teatro público solo para niños», recuerda Vila. «Con el apoyo de la Diputación, tres décadas después seguimos siendo los únicos que trabajamos todas estas áreas, centrándonos siempre en el público infantil».

Además del reconocimiento de la crítica, una muestra del éxito del Escalante son los más de dos millones y medio de espectadores que han pasado por su patio de butacas,  una media del 90% de ocupación en todas sus funciones, convirtiéndose en uno de los excepcionales casos de teatro público rentable. Los fines de semana el 60% del público son mayores de 18 años.

La muestra del MuVIM, además de brindar homenaje a este proyecto teatral, ofrece la oportunidad de hacer un viaje en el tiempo a todos los que alguna vez, cuando eran niños, se dejaron atrapar por la magia del teatro en una de las butacas del Escalante.

Imagen de la exposición 30 anys de l'Escalante en el MuVIM. Foto: Raquel Abulaila.

Imagen de la exposición 30 anys de l’Escalante en el MuVIM. Foto: Raquel Abulaila.

Memoria de tres décadas

El balance de estas tres décadas en cifras habla por sí mismo: 41 espectáculos,  8.200 representaciones, 2.500.000 espectadores y  40 premios. Cifras orientadas a un solo un objetiv: potenciar el amor por el teatro y la opinión crítica entre los pequeños.

En 1985 nace un proyecto pionero en España, un centro teatral público dedicado exclusivamente a la producción y exhibición de teatro para niños en un emplazamiento también único. Un palacete tardo renacentista en pleno casco antiguo de Valencia. Con la llegada de Vicent Vila a la dirección, en 1989, el Escalante define su sello, con producciones de gran envergadura, que aportan una alta calidad artística y apuestan por los profesionales de la escena valenciana. Además, se abre la programación a compañías nacionales, internacionales, incluyendo  espectáculos de todo tipo de géneros dirigidos al público infantil. Para profundizar en la formación y completar el modelo de centro teatral, en 1995, se crea una escuela de teatro que trabaja cinco áreas: la profesional, las especializaciones, la Escoleta, el teatro para adultos y el Aula de Teatre. En 2005, nace L’Espai d’Exposicions, dedicado a la creación de actividades como visitas guiadas, talleres para niños y comisariado de exposiciones temporales, siempre relacionadas con las artes escénicas, que giran por España.

Otra área dentro del Escalante que funciona desde sus inicios es la de publicaciones. Con la colaboración de editoriales como Bromera, Universitat de Valencia o Kalandraka, se imprimen los textos teatrales y músicas creadas para sus espectáculos. Con un equipo de 18 profesionales, el Escalante es un modelo de teatro público sostenible: con un 90% de ocupación en sus representaciones. Una labor reconocida con la Medalla de Plata de las Bellas Artes concedida por el Ministerio y otros 39 galardones otorgados por las asociaciones de críticos y profesionales de las artes escénicas.

Exposición 30 anys a l'Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Exposición 30 anys a l’Escalante en el MuVIM. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación de Valencia.

Bel Carrasco

Breve visión histórica de los libros de artista

BREVE VISIÓN HISTÓRICA
DE LOS LIBROS DE ARTISTA

Vamos a dar una visión de la historia del libro de artista, en adelante LA que nos acerque a las posibles clasificaciones con las que poder adjetivar la descripción de un LA.

A mediados del s. XX, los artistas comienzan a experimentar con nuevos soportes formatos y materiales alternativos a los considerados géneros tradicionales de expresión plástica: la pintura, la escultura y la obra gráfica.

Interesados por el soporte «libro», los artistas comienzan a utilizar éste medio, -hasta entonces- tradicional vehículo de textos literarios o teóricos, para darle otro uso: la experimentación plástica. Edward Ruscha con las ediciones Twenty-six gasoline stations, (edición de 400 ejemplares numerados pero sin firmar,1963), y  Every building on the Sunset Strip, con un desplegable a modo de acordeón en su interior (1.000 ejemplares, 1966); junto con  Dieter Roth que edita Daily Mirror (1970) y las publicaciones del movimiento Fluxus, con los libros de Maciunas, o los conceptuales de Kosuth o Tim Ulrichs son claras muestras de las creaciones en busca de otros formatos.

"Twenty six gasoline stations", Edward Ruscha. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Twenty six gasoline stations de Edward Ruscha. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Estas obras inician el concepto actual de LA, según la historiadora y estudiosa del genero Anne Moeglin-Delcroix, Esthétique du livre d’artiste,  Bibliothèque Nationelle de France, París, 1997.

En estos momentos se toma conciencia del libro como una entidad artística propia, creándose un nuevo género independiente. Es por tanto un género del arte contemporáneo nacido en la segunda mitad del s. XX, a cuyo momento se llegó gracias a unos antecedentes cercanos en el tiempo, y que ayudaron a la creación del concepto actual del LA.

Obra de Dieter Roth. Imagen cortesía de José Emilio Antón

«Daily Mirror » Dieter Roth. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Simplificando mucho todas estas  influencias podemos y debemos citar a los poetas que rompieron con el texto lineal, cambiando la estructura del poema, autores como Mallarmé o Apollinaire, que con sus textos experimentales, preludiaban la escritura automática surrealista y que con sus ideogramas dibujan objetos mediante el texto tipográfico del poema: Calligrammes. Poèmes de la paix et de la guerre, 1913-16, y que dan paso a la poesía visual y a una forma diferente de la lectura de las páginas.

Calligrammes, de Apollinaire. Imagen cortesía de José Emilio Antón.

«Calligrammes», Apollinaire. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Las vanguardias históricas, rompedoras de tradiciones artísticas, son, también, antecedentes claros del libro de artista: El Cubismo, supera los esquemas anteriores alejándose de la visión unifocal del objeto y que incorpora el collage y la tipografía. El Futurismo, impulsado por Filippo Tommaso Marinetti con el Manifiesto de 1909, rompe con la tradición anterior en todas las facetas de la vida artística, cultural y social.

Les mots en liberte futuristes de Marinetti.  Imágen cortesía de José Emilio Antón

«Les mots en liberte futuristes», Marinetti. Imágen cortesía de José Emilio Antón

Para nuestro nuevo género artístico es importante la revolución poética futurista, con las innovaciones visuales en las páginas de las revistas y los libros, mediante la transformación tipográfica, la ruptura en la composición de la página, una nueva ortografía, el ruidismo y las onomatopeyas incorporadas al texto. Se rompe la página tradicional pasando a una página pictórica, y por tanto transforma el libro en un espacio plástico-poético.

Se renueva toda la poética dando paso al letrismo, la poesía concreta, visual, cinética, de acción…;como en Les mots en liberte futuristes (1918), de MarinettiDepero futurista de Depero (1913-1927), ejemplos concretos de este periodo.

Depero futurista, Depero. Imagen cortesía de José Emilio Antón

«Depero futurista», Depero. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Duchamp, configura la idea de utilizar el soporte libro como transmisor y vehículo de imágenes y textos, clave para entender la aparición de los libros de artista. Recordemos su concepción multidisciplinar de la obra de arte, los ready-made, (objetos ya realizados encontrados, que por ser elegidos por el artista se convierten en arte), los ensamblajes, los montajes ambientales y sus cajas.

Su libro Malheureux (1919) contenía las instrucciones para ser expuesto a las inclemencias del tiempo y así transformarse, indicando el camino a los libros intervenidos por los artistas. A bruit secret (1916), ovillo de cuerda entre chapas de latón, es precursor del libro escultura.

La utilización de cajas como alternativa al libro encuadernado es, también, referencia fundamental para el futuro LA. Caja (1914), contiene notas manuscritas y dibujos; Caja verde (1934) y Boîte-en valise (1935-1941), son obras clarificadoras de este concepto.

Bote en valise de Marcel Duchamp. Imagen cortesía Moma, Nueva York

«Bote en valise» Marcel Duchamp. Imagen cortesía Moma, Nueva York

 

Un ruido secreto, de Marcel Duchamp. Imagen cortesía José Emilio Antón

«Un ruido secreto» Marcel Duchamp. Imagen cortesía José Emilio Antón

El surrealismo, que viene del subtítulo Drama surrealista de la obra de Apollinaire, Les mamelles de Tiserías, aportó la escritura automática, el frottage, el objeto surrealista y, como los futuristas, el concepto interdisciplinar de las artes.

A Marcelle Ferry, de A. Breton. Imagen cortesía José Emilio Antón

«A Marcelle Ferry», A. Breton. Imagen cortesía José Emilio Antón

El cambio en la naturaleza o destino de un objeto constituía un hecho artístico surrealista, por lo tanto el “objeto libro” adquiere un nuevo valor al transformarse en obra de arte en si mismo. Marx Erns, Arp, Man Ray, Cornell  entre muchos más, sitúan algunas de sus obras en la sintonía de lo que serán los LA.

El Manual de las maravillas, de Joseph Cornell. Imagen archivo Vicente Chambó

«El Manual de las maravillas» Joseph Cornell. Imagen archivo Vicente Chambó

Las vanguardias rusas, desde el constructivismo de 1914 a las obras multifuncionales y los diseños gráficos a partir de la revolución del 17, con obras de El Lissitzky, Rodchenko, Malevich, Popova, Akímov…, son inspiración para los artistas actuales.

Wendingen, de El Lissitzky. Imagen cortesía José Emilio Antón

Wendingen, de El Lissitzky. Imagen cortesía José Emilio Antón

Habría que citar también las ediciones de los dadaístas; el libro desplegable La prose du Transsibérien et de la petite Jeane de France (1913) de Sonia Delaunay y las obras de Kurt Schwitters y de Bruno Munari.

Schwitters, de Anna Blume. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Schwitters, de Anna Blume. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Los diseños de la Bauhaus, escuela de diseño, arte y arquitectura, fundada por Gropius en Weimar, esta escuela editó los Bauhausbücher, a partir de 1925.

El ejemplar 4 de Bauhausbücher, editado por la Bauhaus. Imagen cortesía José Emilio Antón

El ejemplar 4, Bauhausbücher, editado por la Bauhaus. Imagen archivo Vicente Chambó

Y por último el movimiento Fluxus, que cuestiona el sistema establecido del arte y su comercialización, del que hemos hablado en un principio.

Estos son algunos de los diversos antecedentes, más contemporáneos, en los campos de la poesía y de las artes plásticas. El resultado de todos los antecedentes históricos y las aproximaciones desde la poesía, la plástica o los talleres de obra gráfica, dan como resultado el LA actual. Su carácter multidisciplinar incorpora en su elaboración, los talleres de encuadernación, la fabricación de papel artesanal, y todo tipo de artes aplicadas y artesanales. Parámetros nuevos que diferencian éste género de las otras formas de expresión dentro de las bellas artes y que en muchas ocasiones convergen dando como resultado un tipo de obra diferente, de gran diversidad y de gran libertad creativa.

Conferencia de José Emilio Antón, II parte. Feria Masquelibros, Madrid, junio de 2014. Coordinación y adaptación Vicente Chambó.

Ver primera parte de la conferencia https://www.makma.net/jose-emilio-anton/